«Construir una imagen de peligrosidad que legitime medidas que afectan su salud, su integridad y sus derechos»: Familia del Comandante Ramiro denuncia nueva operación comunicacional en su contra 

Ante la reciente publicación de El Mercurio que pretende vincular a nuestro hermano, Mauricio Hernández Norambuena, con la organización criminal brasileña Primeiro Comando da Capital (PCC), como familia declaramos:

1. – Mauricio no tiene ni ha tenido vínculos con el PCC. Rechazamos categóricamente que se utilice su nombre y se involucre a nuestra familia en actividades de esa organización. La nota no presenta antecedentes que demuestren que nuestro hermano o nuestra familia hayan participado en las gestiones que describe.

Leer más

Chacha Sandoval, la memoria de la derrota y una discusión que la transición quiso clausurar

por Gustavo Burgos

La muerte del compañero Héctor Luis “Chacha” Sandoval y la reedición, a propósito de ella, de la declaración suscrita en 2017 por numerosos y respetables antiguos militantes y dirigentes del MIR, contra las tesis contenidas en su controversial libro Un viaje a los sótanos de la dictadura vuelven a colocar sobre la mesa un  problema que sería un error reducir a una disputa entre antiguos camaradas. Las acusaciones formuladas por Sandoval acerca de una supuesta penetración de niveles relevantes de la Dirección Interior del MIR por los organismos represivos son suficientemente graves como para exigir pruebas igualmente graves; allí donde éstas no existan, corresponde decirlo con claridad. Pero limitar nuevamente la discusión a determinar quién dijo la verdad, quién difamó a quién o quién actuó con mayor consecuencia reproduciría precisamente uno de los problemas que atraviesan la elaboración histórica de la derrota revolucionaria chilena: la sustitución del análisis político por el juicio moral. La declaración de 2017 contiene, en cambio, un punto mucho más fecundo cuando reconoce que, junto con la acción devastadora de los organismos represivos, existieron “errores políticos de evaluación de la fuerza propia y de la del enemigo”. Allí comienza una importante discusión política, porque obliga a abandonar el cómodo territorio de héroes, traidores, culpables y mártires para ingresar en otro mucho más relevante: estrategia, programa, dirección, relación con las masas, correlación de fuerzas y derrota.

Leer más

Somoza bajo el fuego: la revolución que alcanzó al dictador en Paraguay

por Fernando López Mackenzie

A 46 años de la Operación Reptil, el espectacular atentado que acabó en Asunción con Anastasio Somoza Debayle permanece como uno de los episodios más audaces de la lucha armada latinoamericana del siglo XX. La acción prolongó, fuera de las fronteras de Nicaragua, la derrota sufrida por la dinastía somocista en julio de 1979 y adquirió una significación continental. Desde una lectura marxista de aquella experiencia, sin embargo, la liquidación física del dictador plantea inmediatamente una cuestión mayor: la diferencia entre destruir al tirano y destruir las relaciones sociales que hacen posible la tiranía.

Leer más

Allende: el discurso final, la derrota del reformismo y la memoria confiscada

por Gustavo Burgos

Cada 11 de septiembre el último discurso de Salvador Allende vuelve a escucharse como si el tiempo se hubiese detenido a las nueve de la mañana de 1973. Su voz sobreviviendo al estruendo de los Hawker Hunter, el palacio en llamas, las últimas palabras transmitidas por Radio Magallanes y la decisión personal de no rendirse han adquirido la condición de una escena fundacional de la memoria política chilena. Pero precisamente porque se trata de una escena extraordinaria, cargada de una potencia moral difícilmente comparable en la historia universal, existe la obligación de hacer con ella algo más que emocionarse. Allende no habló únicamente como un hombre que sabía que iba a morir. Habló como jefe de un proceso político derrotado y, en sus palabras finales, quedaron condensados tanto la extraordinaria dignidad personal del Presidente como los límites históricos de la estrategia que había conducido a la Unidad Popular hasta aquel callejón sin salida. Ya hemos sostenido que la grandeza moral de Allende no puede ocultar el contenido político de aquellos discursos: mientras el golpe destruía materialmente el gobierno, la convocatoria a los trabajadores continuaba subordinada hasta el último instante a la institucionalidad y a las instrucciones presidenciales; el poder independiente de la clase obrera, cuya expresión embrionaria habían sido los Cordones Industriales, nunca apareció como alternativa estatal frente al derrumbe del aparato constitucional.

Leer más