Archivo de la etiqueta: Clase Trabajadora

La precarización de la fuerza de trabajo post dictadura

por Ariel Orellana

La contraofensiva imperialista y de la burguesía contra el gobierno de la Unidad Popular y las organizaciones de avanzada de la clase trabajadora, se llevó a cabo para frenar el avance en la conciencia de clase, la organización y la lucha por parte del proletariado chileno, y tuvo en el golpe de estado y la posterior dictadura cívico – militar, su expresión más horrorífica y despiadada. Implementó reformas políticas y administrativas que permitieron no tan sólo perpetuarse como clase burguesa en el poder, sino que asegurar la instalación de un modelo distinto de explotación y dominación dentro del sistema capitalista, que vino de la mano con la sobreexplotación y precarización de la clase trabajadora y el pueblo. El plan laboral de la dictadura institucionalizó formas de explotación superiores y fragmentó a las organizaciones de las y los trabajadores en el plano sindical con el objetivo de imponer el patrón de acumulación neoliberal.

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Del pliego del pueblo al programa para la transformación radical de la sociedad de clases

por Ariel Orellana

Desde alrededor del año 2006 se abrió un nuevo ciclo en la lucha de clases en Chile, con un movimiento de masas que enfrentó el sistema de dominación y explotación capitalista en alguno de sus pilares; por ejemplo, en el plano sindical las y los trabajadores del subcontrato impulsaron importantes y radicales luchas, el caso de los trabajadores subcontratados de Codelco y las Forestales fueron emblemáticos y lamentablemente costaron vidas. Los levantamientos regionales en Punta Arenas, Aysén, Copiapó, Freirina entre otro colocaron sobre la mesa el excesivo centralismo, la lucha por el fin del sistema de AFP y la derogación del Decreto ley N° 3.500, la lucha por el fin al lucro en la educación y su transversal apoyo, las luchas medioambientales, y sin lugar a dudas la lucha antipatriarcal que millones de mujeres impulsaron desde las calles, con organización y movilización.

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¿Rescatará el Estado burgués a la economía de su bancarrota?

por Niklas Albin Svensson

El FMI declaró a principios de abril que hemos entrado en la “peor crisis económica desde la Gran Depresión”. Ayer, su perspectiva fue confirmada tras la publicación de cifras por parte de los EEUU que mostraban una caída del 4,8%. Hoy, las cifras revelan una contracción del 3,8% en el primer trimestre en la Eurozona. La desastrosa gestión de la pandemia del coronavirus ha agudizado una crisis que ya se estaba gestando.

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Menos globalización: ¿marginación u oportunidad para América Latina?

por  Pierre Salama //

¿Ha vuelto a perder América Latina una oportunidad de insertarse de otro modo en la globalización? ¿Se mantuvieron las estructuras productivas pese al «giro a la izquierda» de algunos de los grandes países de la región? ¿Cómo se abordan los problemas de la digitalización y los cambios en los escenarios globales? Una breve comparación con Asia puede servir para ver que América Latina dejó pasar una nueva oportunidad.

Desde 2008, la globalización parece debilitarse. Las exportaciones mundiales vienen creciendo a un ritmo similar al del pib mundial. Las medidas proteccionistas se multiplican desde 2012 y, con el acceso de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos en 2017, podrían ser más importantes y generalizadas.

En estas condiciones, ¿cuáles son las posibilidades para los países de América Latina de hacer frente a estas amenazas? La desaceleración del crecimiento de los países latinoamericanos desde 2012, incluida la profunda crisis en Brasil y, en menor medida, en Argentina, ¿puede ser una oportunidad de insertarse positivamente en la división internacional del trabajo generando exportaciones más allá de las materias primas? A decir verdad, esta posibilidad parece débil. El abandono relativo del modelo de reprimarización es una condición necesaria, pero no suficiente, para que la acumulación de desventajas se convierta en una oportunidad.

Un viraje en la división internacional del trabajo

Asia. El crecimiento impulsado por las exportaciones. Entre los años 1960 y 1980, algunos países asiáticos tuvieron una rápida industrialización gracias tanto a las deslocalizaciones como a una importante intervención del Estado 1/. Las deslocalizaciones concernían a ciertos segmentos de la línea de producción de un bien para los que el costo laboral unitario (combinación del índice salarial, la productividad y el tipo de cambio) era mucho menor en estos países que en los desarrollados. Más precisamente, en un principio, estas deslocalizaciones afectaban a pocos productos para los cuales era posible hacer uso de tecnologías alternativas, conocidas como labour using, que utilizaban poco capital y una mano de obra abundante y escasamente remunerada. La brecha salarial entre estos países del Sur y los del Norte y la posibilidad de imponer condiciones de trabajo que eran inviables en los países desarrollados –en virtud de sus legislaciones– compensaban la brecha de productividad de manera tal que la deslocalización en el Sur de ciertos segmentos de producción se volvió más rentable que su producción en el Norte, a pesar de los gastos ocasionados por los transportes transcontinentales.

Con el posterior aumento de los salarios en estos países asiáticos, se mantuvo la intensidad de capital y creció el número de productos afectados por la deslocalización, y más rápidamente en la medida en que los gobiernos de Asia –a excepción notable de Hong Kong– favorecían a la vez los encadenamientos hacia atrás, ponían a disposición de las empresas una mano de obra cada vez más calificada y adoptaban una política industrial coherente en función de una inserción positiva en la división internacional del trabajo, que tenía como meta producir bienes más sofisticados y de mayor demanda en los mercados internacionales. El auge de esta segmentación-deslocalización, a veces designada como subcontratación internacional, involucraba a dos o tres actores: una empresa de los países desarrollados que daba las órdenes y una o dos empresas de la periferia, que podían ser filiales de la compañía de los países desarrollados. Pero como muestra sobre todo el caso de Corea del Sur, podían también no serlo.

En las décadas de 1990 y especialmente de 2000, hemos asistido a un viraje en la división internacional del trabajo, con el desarrollo de internet, la reducción de los costos de transporte y la posibilidad de que algunos países puedan adaptar su oferta rápidamente a los cambios repentinos de la demanda mundial. Se pasó de una relación entre dos o tres actores a una relación entre un actor, la empresa contratante, y n actores situados en diferentes países, sobre todo en el Sur, pero también en el Norte. La cadena internacional de valor entonces se rompe, al situarse la línea de producción en n países, desde el diseño hasta la distribución, pasando por todos los demás segmentos. Las técnicas de producción cambian, incluyendo el ensamblaje. En efecto, la ventaja del bajo coste de los salarios de los trabajadores poco calificados se vuelve insuficiente respecto de las ganancias derivadas de la utilización de técnicas de producción más sofisticadas, con intensidad de capital, que emplean una mano de obra más calificada y más costosa pero relativamente menos cara que en el Norte. De esta manera, más allá de la relación Norte-Sur sobre los productos manufacturados, se tejieron relaciones Sur-Sur cada vez más densas, lo que se caracterizó a veces como revolución silenciosa.

Los países latinoamericanos, con pocas inversiones en la cadena de valor internacional. Como señalan Célio Hiratuka y Fernando Sarti 2/siguiendo a Richard Baldwin 3/con el estallido internacional de la cadena de valor en la década de 2000, América Latina podría haber impulsado su industrialización con dos condiciones: a) haciendo atractiva la posibilidad de elaborar segmentos de producción; b) emprendiendo, como se hizo en Asia, una política industrial que permitiera integrar hacia atrás estos segmentos deslocalizados y reemplazar los insumos importados por segmentos producidos localmente de acuerdo con requisitos internacionales de alta calidad. Esto casi no sucedió en América Latina, pues las grandes economías latinoamericanas tuvieron relativamente poca participación en el proceso de explosión internacional del valor, ya sea hacia atrás o hacia adelante 4/, incluyendo a México. En efecto, a diferencia de muchos países asiáticos, México se limitó principalmente a actividades de ensamblaje, con la excepción parcial de ciertos sectores, como la industria del automóvil, donde el número de fabricantes de equipos aumentó, no gracias a una política industrial, sino a la llegada de empresas transnacionales. La creciente apertura no tuvo efectos positivos en el crecimiento, y los efectos multiplicadores sobre el pib fueron por lo tanto débiles, lo cual explica que, entre los grandes países latinoamericanos, haya sido el que tuvo el crecimiento más débil en los últimos 25 años 5/. La complejidad de su tejido industrial es también débil y/o aparente y engañosa.

La revolución digital, la disminución del coste del transporte y la flexibilidad laboral estimularon este cambio. En el pasado, los denominados países periféricos se especializaban en la producción de materias primas. Hoy en día, algunos de ellos, como los de Asia, se han convertido en talleres del mundo; otros, después de industrializarse, principalmente en América Latina, se han volcado hacia una especialización ligada a la producción de bienes de renta y, de esta manera, se han reprimarizado; mientras que otros se han mantenido especializados en la producción de bienes primarios.

Los cambios observados también afectan a los países desarrollados. Sus líneas de producción se han internacionalizado y se han concentrado a menudo en los segmentos hacia atrás, aquellos en los que el coeficiente de investigación y desarrollo y la intensidad de capital son más elevados, y hacia adelante. Los otros segmentos se trasladaron en parte a otros países.

Con la revolución de internet y la digitalización, las fronteras entre la industria y ciertos servicios se han vuelto porosas. En primer lugar, porque toda una serie de actividades que en el pasado formaban parte de la industria fueron externalizadas y hoy se las denomina servicios, lo que a veces hace poco pertinentes las discusiones acerca de la desindustrialización, en tanto las comparaciones no responden a parámetros equivalentes. En segundo lugar, porque para los llamados servicios dinámicos, los más eficientes, aquellos cuya productividad no solo es alta sino que crece rápidamente, los métodos aplicados son los de la industria.

La disminución del costo del transporte, la capacidad de aumentar la escala muy rápidamente –es decir, de hacer frente a los mercados globales inmediatos y de movilizar recursos financieros y humanos muy importantes para hacerlo (escalabilidad)– y, por último, la flexibilización de la fuerza de trabajo permiten una rápida adaptación de la oferta a las fluctuaciones de la demanda global. Esta explosión de la cadena de valor internacional concierne sobre todo a los países asiáticos. Las relaciones comerciales entre ellos se vuelven más densas que lo que ya eran, con los mercados de los países desarrollados como destino último.

Para toda una serie de productos, las formas de la competencia se basan cada vez más en el dominio de la amortización de los costos fijos, especialmente en los costos de diseño y de inversión, como señala Pierre Veltz 6/. La industria del software constituye un ejemplo casi perfecto de ello, ya que los costos de reproducción son cercanos a cero (el costo marginal nulo, para retomar la expresión de Jeremy Rifkin 7/, mientras que los costos hacia atrás son extremadamente altos (infraestructuras de internet como la nube) y hacen muy difícil a los países emergentes imponerse sobre estos productos muy dinámicos.

Con la revolución de internet, las economías de aglomeración ganaron más fuerza que en el pasado. La digitalización aleja y acerca, lo que a primera vista parece una paradoja. Aleja, porque permite un estallido internacional de la cadena de valor; acerca, porque las grandes ciudades adquieren un poder económico considerable, a punto tal que parecen ser las ganadoras de la globalización, en detrimento de las ciudades medianas y pequeñas, que se convierten en las perdedoras. Las grandes ciudades son a la vez grandes fuentes de demanda, proveedoras y canteras de mano de obra calificada y capacitada. En torno de ellas se constituyen fuerzas económicas que, al establecer a menudo redes entre ellas más allá de las fronteras nacionales, se oponen a los intereses definidos por los gobiernos nacionales. Las grandes ciudades, bajo ciertas condiciones, son por lo tanto el lugar donde se desarrolla la complejidad, fuente de inserción positiva en la división internacional del trabajo 8/.

Como consecuencia de la digitalización, de la disminución de los costos de transporte, de la flexibilidad y de la escalabilidad, las tecnologías avanzadas están inmediatamente disponibles. En otras palabras, ha pasado la época (de 1960 a 1990) en que se podía exportar capital productivo desvalorizado desde los países avanzados, valorizable en la periferia, como fue el caso en la industria automotriz, donde Ford, Fiat, Renault, Peugeot, Volkswagen, etc., continuaban produciendo viejos automóviles nuevos (Escarabajo, Falcon, etc.). Hoy en día, el nivel de productividad alcanzado por las empresas multinacionales en los países emergentes es cercano al de los países desarrollados. Dados los salarios más bajos y, en ocasiones, a pesar de la tendencia a la apreciación de las monedas nacionales frente al dólar, a menudo las empresas deslocalizadas son más competitivas que las empresas que permanecen en los países desarrollados.

Consecuencias importantes sobre el empleo y sus formas, y sobre la representación política. No podemos omitir las consecuencias de estos procesos sobre el trabajo, el empleo y la representación política con el pretexto de que apelarían a disciplinas diferentes de la economía. La globalización es a la vez un proceso de unificación y fragmentación en los países desarrollados. Unificación, porque, con la apertura creciente, el empleo y el trabajo están sujetos a restricciones externas cada vez mayores. El empleo tiende a volverse cada vez más precario y, con el auge de internet, la uberización de las actividades es cada vez más importante. Esto se manifiesta en un aumento de la tercerización. El trabajador, convertido en su propio empleador, se inserta en las restricciones que se le imponen hacia atrás gracias a la nube y a los big data que dominan las grandes empresas. Fragmentación, porque no todas las actividades están sujetas a una tercerización. Este movimiento reciente fragmenta al conjunto de los trabajadores aún más que en el pasado, cuando se oponían los insidersy los outsiders, con la desvalorización y, sobre todo, con la desafiliación que esto conlleva. El trabajo tiende a volverse cada vez más flexible tanto en términos de remuneración (competencia de los salarios bajos asiáticos y efectos de la precariedad en los salarios) como de versatilidad de tareas, sin que las posibilidades de movilidad sean suficientemente satisfactorias en caso de despido. A esto se agrega una brecha creciente en las remuneraciones laborales entre las tareas de ejecución y las de dirección, así como los efectos en términos de desigualdad producidos por la liberalización financiera. La representación política es fuertemente cuestionada por este movimiento en términos de empleo –tanto en el nivel cuantitativo como en el cualitativo– y de salario. Responsable de la globalización que ha promovido, la representación política está pagando el precio hoy debido a su incapacidad para controlar ese movimiento y esto da paso a nuevas configuraciones políticas cuyos esquemas son difíciles de predecir.

Economías latinoamericanas debilitadas pero con posibilidades de recuperación

Los grandes países latinoamericanos: más proteccionistas que los países asiáticos por los derechos aduaneros, pero menos por las tasas de cambio. Los principales países latinoamericanos se han abierto al comercio mundial de mercancías a un ritmo más moderado que los países asiáticos (con la notable excepción de la India, hasta hace poco tiempo). Salvo en algunos países como Perú, Chile, incluso Colombia y, por supuesto, México, el proteccionismo es todavía relativamente alto en varios países, en especial en Brasil y en Argentina, sobre todo si se lo compara con la mayoría de los países asiáticos, comprendidos los bienes de capital y los bienes intermedios. Sin embargo, la apreciación de las monedas latinoamericanas durante un largo periodo atenúa o incluso anula los efectos protectores de los derechos de aduana.

Esta apreciación reduce el precio de las importaciones en moneda local; cuando disminuye su precio, estas sustituyen a la producción local por tres razones: el nivel alcanzado por la productividad del trabajo es relativamente menor que el de las empresas que exportan los mismos productos; la productividad laboral ha aumentado marginalmente (v. cuadro 1), mucho menos que en los países asiáticos y, por último, en los países con gobiernos progresistas, el crecimiento de los salarios reales ha sido más rápido que el de la productividad del trabajo. Estos tres factores, junto con las fuertes apreciaciones de las monedas locales frente al dólar, la insuficiencia de las infraestructuras y, a menudo, la poca transparencia de las instituciones socavan la competitividad de las empresas y reducen el rendimiento del capital empleado, en promedio, en el sector industrial.

Una desindustrialización precoz. La apreciación de la moneda nacional, el bajo nivel de productividad de la industria y su progresión aletargada 9/, el aumento de los salarios reales en algunos países y, de manera indirecta, la insuficiencia de las infraestructuras tienen varios efectos: a) abren a los países de América Latina a la competencia extranjera en mayor medida de lo que el proteccionismo relativamente más alto lo impide; b) explican en buena parte la debilidad de la inversión en la industria de transformación. Esto precipita la desindustrialización de estos países en favor de actividades rentistas mucho más lucrativas (materias primas, finanzas).En la actualidad, con la desaceleración económica de China, la cotización de las materias primas está luchando para recuperar los altos números que había alcanzado. En los países con recursos naturales, la reprimarización latinoamericana está perdiendo impulso. La industria se ha debilitado, pero en algunos países como Brasil no fue destruida. El aumento del déficit de bienes de alta y mediana tecnología, signo de desindustrialización y de mayor vulnerabilidad, es en efecto el resultado de un crecimiento de la demanda superior a la oferta interna antes que de una regresión absoluta de esta última, como veremos luego. Por último, las fuertes depreciaciones de las monedas nacionales en 2015-2016 y las importantes caídas en el empleo y, en menor medida, en los salarios mostraron que las exportaciones pudieron recuperarse después de un periodo bastante largo y que su progresión pudo continuar a pesar de nuevas reapreciaciones. Sin embargo, esta situación es frágil, fundamentalmente porque las verdaderas medidas proteccionistas aún no se han puesto en marcha.

¿Razones para tener esperanza? A partir de 2015, la mayoría de las economías latinoamericanas atraviesan una depreciación de sus monedas nacionales frente al dólar. En Brasil, esta depreciación ha sido muy importante. Como paralelamente, con la crisis, la inflación y el aumento del desempleo, los salarios reales expresados en moneda local cayeron, el costo unitario del trabajo bajó considerablemente, a pesar de un virtual estancamiento de la productividad laboral. Al cabo de unos meses, los efectos favorables de este retorno a una cierta competitividad favorecieron un aumento de las exportaciones brasileñas, a pesar del letargo de la demanda mundial. El porcentaje de las exportaciones provenientes de la industria de transformación dentro de las exportaciones totales aumentó por primera vez, luego de haber tenido una fuerte disminución entre 2005 (53 %) y 2015 (37 %). El saldo de la balanza comercial de los productos de la industria de transformación pasó de -19 000 millones de dólares en el primer trimestre (anualizado) en 2014 a -2500 millones en el primer trimestre de 2017. Entre las mismas fechas, el saldo negativo de los bienes de alta tecnología se dividió por dos, el de los productos de tecnología media-alta por un poco más de dos, y el de la tecnología media-baja prácticamente desapareció.

El tejido industrial, aunque debilitado, conserva su capacidad de respuesta a la demanda internacional cuando la competitividad vuelve a aumentar. Sin embargo, esta capacidad es frágil porque, por un lado, no depende de un aumento de la productividad laboral. Dicho esto, si el tejido industrial conserva esta capacidad de recuperación, es porque no ha sido completamente destruido: la complejidad ha disminuido, las ventajas comparativas reveladas se han deteriorado, pero Brasil aún posee algunos estandartes. Las industrias de alta tecnología y, sobre todo, de tecnología media-alta experimentaron un aumento muy significativo en su producción hasta la víspera de la crisis de 2008.

No obstante, el crecimiento de las exportaciones es alto solo en los productos de tecnología media-alta y tecnología media-baja; Brasil es cada vez menos capaz de insertarse en la división internacional del trabajo en estos sectores. Sin embargo, en el conjunto y por sector, hay una disminución de la complejidad de las exportaciones y de las ventajas comparativas, en declive más o menos pronunciado según los países.

Las capacidades de recuperación existen, pero son cada vez más débiles. Una reanudación sostenida del crecimiento es posible. Depende del fortalecimiento de los sectores con buenas perspectivas de futuro y no de su debilitamiento. Es preciso entonces repensar todo el paradigma económico que ha llevado a la desindustrialización y a la disminución de la complejidad de las exportaciones. La reprimarización de las economías conduce con mayor frecuencia a daños irreversibles sobre el medio ambiente, sobre los modos de vida y sobre la salud de las poblaciones circundantes. Produce además una apreciación de la moneda nacional, vector de una desindustrialización y una vulnerabilidad económica y social mayores.Hay que decir que los países latinoamericanos han dejado pasar la nueva revolución industrial adoptando una actitud relativamente pasiva frente a la globalización y a las rentas que podían derivarse de ella. Esta vía fácil debe ser abandonada. Se han alcanzado los límites de los modelos rentistas. Ha llegado el momento de buscar una nueva forma de integrarse en la división internacional del trabajo. Esto implica nuevas alianzas de clases, las únicas capaces de asumir políticamente una reforma fiscal consecuente, una distribución menos desigual de los ingresos y una política industrial menos clientelista. El camino es empinado, pero es el único posible.

Desde este punto de vista, la desaceleración del comercio internacional y el aumento del proteccionismo pueden ser una oportunidad para optar por otro modelo de desarrollo.

Septiembre-octubre 2017

Traducción: Lucas Bidon-Chanal

http://nuso.org/articulo/menos-globalizacion-marginacion-u-oportunidad-para-america-latina/

Notas:

1/ Se trata de los denominados «dragones»: Corea del Sur, Taiwán, Singapur y Hong Kong, seguidos luego de los «tigres»: Malasia, Tailandia, Indonesia, etc.

2/ C. Hiratuka y F. Sarti: «Relações econômicas entre Brasil e China: análise dos fluxos de comércio e investimento direto estrangeiro» en Tempo do Mundo vol 2 No 1, 1/2016.

3/ R. Baldwin: The Great Convergence: Information Technology and the New Globalization, Harvard University Press, Cambridge, 2016.

4/ La mayoría de los países latinoamericanos están poco integrados en las cadenas internacionales de valor. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) distingue dos tipos de encadenamientos: hacia atrás, que miden para un país dado la proporción de bienes intermedios importados que se incorporan a sus exportaciones, y hacia adelante, que mide la proporción de los bienes intermedios exportados por un país que se incorporan a las exportaciones de otros países. La participación hacia atrás fue de 11,4% en 2000 y 10,7% en 2011 en Brasil, frente a 37,2% y 32,1% respectivamente para China. La disminución de la proporción de China es indicativa del esfuerzo de este país para integrar sus líneas de producción. La participación hacia delante es más importante para Brasil (17,1% en 2000 y 24,5% en 2011) que para China (10,8% y 15,6%), pues Brasil exporta más materias primas a China, que a su vez las incorpora a sus exportaciones. V. ocde, Corporación Andina de Fomento (caf) y Cepal: Latin American Economic Outlook 2016: Towards a New Partnership with China, caf / Cepal / ocde, París, 2016.

5/ Véase José Antonio Romero Tellaeche: Los límites al crecimiento económico de México, El Colegio de México / Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad de México, 2014.

6/ P. Veltz: La société hyper-industrielle, le nouveau capitalisme productif, Édition du Seuil, París, 2017.

7/ J. Rifkin: La sociedad del coste marginal cero. El internet de las cosas, el procomún colaborativo y el eclipse del capitalismo, Paidós, Barcelona, 2016.

8/ La complejidad de una economía depende del esfuerzo realizado en investigación y desarrollo (i+d); cuanto mayor es este, mayor es la probabilidad de que la economía pueda producir productos complejos. Las exportaciones tienen dos características: su ubicuidad y su diversificación. La ubicuidad depende de la rareza, que a su vez depende de los recursos naturales que el país tiene o de la capacidad de producir bienes sofisticados que solo unos pocos países pueden producir. Estos últimos son los que se tienen en cuenta. Con el fin de aislarlos y construir un indicador de complejidad, Ricardo Hausmann, César Hidalgo et al. buscan utilizar la diversidad de las exportaciones para medir el grado de ubicuidad y, por lo tanto, de complejidad. Cuanto más compleja es una economía, produce más bienes sofisticados, que requieren un alto coeficiente de investigación y viceversa. Estos productos tienen una elasticidad de la demanda fuerte en relación con los ingresos y débil en relación con los precios. Son productos que permiten una inserción positiva en la división internacional del trabajo porque constituyen una apuesta a futuro. Pocos países del Sur logran promover una complejidad creciente de su tejido industrial. Aquellos que lo consiguen (los dragones, como Corea del Sur, Taiwán, China desde hace algunos años) deslocalizan en parte su producción de bienes labour using utilizando técnicas de producción poco sofisticadas en países aún menos avanzados que ellos (Bangladesh, Vietnam, etc.), caracterizados por salarios incluso más bajos y condiciones laborales dignas del nacimiento del capitalismo en los países desarrollados. Para el análisis de la complejidad, v. R. Hausmann, C. Hidalgo et al.: The Atlas of Economic Complexity: Mapping Paths to Perspectives, Center for International Development, Harvard University / Macro Connections mit Media Lab, Cambridge, 2014.

http://nuso.org/articulo/menos-globalizacion-marginacion-u-oportunidad-para-america-latina/

(fotografía: Playa de Horcón, Valparaíso, 1956. Sergio Larraín)

Es hora que Construyamos una Fuerza de Trabajadores, nuestra propia representación político social

por Patricio Guzmán//

La casta política, y la élite empresarial están profundamente desprestigiadas. Las instituciones están deslegitimadas, eso es lo que explica los ejercicios desde el gobierno de pirotecnia constitucional no convocante, el “proceso constituyente”, al tiempo que se asegura que no habría una Asamblea Constituyente, pero también explica el fracaso que cosechó con muy baja participación ciudadana. El 40% de abstención electoral y las dificultades de los grandes aparatos políticos – a lo que no les faltan los recursos – para cumplir con la ley de refichaje que ellos mismos aprobaron en el congreso nos hablan de una desafección profunda de la gente. Seguir leyendo Es hora que Construyamos una Fuerza de Trabajadores, nuestra propia representación político social

León Trotsky: Las Tácticas del Frente Único

I. CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE EL FRENTE ÚNICO

 

1.- La tarea del Partido Comunista es la de dirigir la revolución proletaria. A fin de orientar al proletariado hacia la conquista directa del poder, el Partido Comunista debe basarse en la predominante mayoría de la clase trabajadora.

En tanto el Partido no cuente con esa mayoría, debe luchar para lograrla.

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La participación del trabajo en la renta nacional

por Michael Roberts//

Los principales blogueros keynesianos han estado analizando una vez más las causas de la desigualdad. En particular, han puesto de manifiesto la aparente disminución de la participación del trabajo en la renta nacional en la mayoría de las economías capitalistas avanzadas desde principios de la década de 1980.

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La relevancia contemporánea de Marx

por Claudio Katz//

Marx recupera interés. Su clarificación del funcionamiento del capitalismo contrasta con las simplificaciones neoclásicas y las ingenuidades heterodoxas. Indicó la lógica de la plusvalía que subyace en la agresión neoliberal y el tipo de superexplotación que prevalece en el trabajo precario. Esclareció el origen de la desigualdad y el sentido actual del beneficio. Seguir leyendo La relevancia contemporánea de Marx

La viuda de los mártires de Chicago

Recordada por su gran oratoria, la mexicana Lucy González será recordada por ser viuda de Albert Parsons, uno de los cinco mártires de Chicago, pero tuvo por sí misma un gran protagonismo en la organización de las obreras, principalmente en las fábricas de textiles. Aún en 1920 la policía de Chicago la consideraba “más peligrosa que mil insurrectos”.

Nació esclava en 1853, en un poblado de Texas, territorio que cinco años antes había pertenecido a México. Fue hija de una negra mexicana y un indio de Alabama. Quedó huérfana a los tres años. Apenas pudo trabajar, ya que la enviaron a los campos de algodón.

Se casó a los 19 años con Albert Parsons, joven veterano de la Guerra de Secesión (1860- 1864). Casi eran una pareja ilegal: las «mezclas» raciales estaban prácticamente prohibidas en los estados sureños. La vida social no era fácil, y menos siendo de los pocos activistas por los derechos de los negros en tierras de racistas. Las amenazas constantes que recibían les obligaron a partir hacia Chicago, en 1873.

Aun no habían desempacado los pocos bártulos que poseían y ya participaban de la vida política. Para poder comer, Lucy se dedicó a elaborar ropa femenina en casa, y él trabajó en una imprenta. Ella empezó a escribir, de forma gratuita, en el periódico The Socialist. Luego ayudaron a fundar The Alarm, vocero de la Asociación Internacional de Trabajadores. Ella escribía sobre el desempleo, el racismo o la función de las mujeres en la política.

Lucy tuvo un gran protagonismo en la organización de las obreras, principalmente en las fábricas de textiles. Eran las más explotadas. Ni sus dos embarazos fueron impedimento: casi salió de reuniones en las factorías, a los partos. Con el apoyo de Albert se dedicó a colaborar en la creación de la Unión de Mujeres Trabajadoras de Chicago, organización que fue reconocida en 1882 por la Orden de los Nobles Caballeros del Trabajo, una especie de federación. Un gran triunfo: hasta ese momento no se aceptaba la militancia femenina.

Siempre contaba con Albert. Y Albert con ella. De él no sólo tenía el apoyo político, sino que compartían la atención a los hijos y al hogar.

Fue en ese momento cuando la lucha por la jornada de 8 horas se convirtió en la principal reivindicación nacional. Hasta entonces todos los trabajadores, incluidas niñas y mujeres, debían trabajar 15 o 18 horas para ganar apenas con qué comer. El presidente estadounidense Andrew Johnson había promulgado una Ley que establecía la jornada de ocho horas, pero en casi ningún estado se quiso aplicar. Los trabajadores llamaron a una huelga para el primero de mayo de 1886. La reacción de la prensa fue virulenta. El 29 de abril el Indianapolis Journal hablaba de “las fogosas arengas de truhanes y demagogos que viven de los impuestos de hombres honestos”.

Albert Parsons, uno de los mártires de Chicago, junto a su mujer Lucy González.

Como en otras ocasiones, Lucy y Albert marcharon junto a sus hijos. Los Parsons habían estado tensos y expectantes porque el Chicago Mail, en su editorial, había tratado a Albert y a otro compañero de lucha de “rufianes peligrosos en libertad”. Y exigía en sus páginas: “Señálenlos hoy. Manténganlos a la vista. Indíquenlos como personalmente responsables de cualquier dificultad que ocurra”.

En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran peor que en otras ciudades, las huelgas y las movilizaciones continuaron. Para el día 4 se convocó a un acto en el Haymarket Square. Albert fue uno de los oradores.

El acto terminó en total orden. Habían participado unas 20 mil personas. Empezó a llover y los manifestantes se fueron marchando. Los Parsons decidieron tomar chocolate en el Salón Zept’s cuando quedaban unos 200 manifestantes. Fue entonces cuando un grueso contingente de policías cargó contra todos ellos. Una bomba de fabricación casera explotó matando a un oficial, y los uniformados abrieron fuego. Nunca se informó sobre la cantidad exacta de muertos. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda. En los días siguientes se detuvo a cientos de obreros. Algunos fueron torturados.

De la bomba fueron acusadas 31 personas, de las cuales 8 quedaron incriminadas. El 21 de junio empezó el juicio. Después de discutir la situación con Lucy, Albert apareció ante la Corte exclamando: “Nuestras Honorabilidades, he venido para que se me procese junto a todos mis inocentes compañeros”. El juicio fue una burla a la justicia y a las normas procesales. La prensa se lanzó en una campaña condenatoria. Fue un juicio político porque no se podía comprobar nada. Fue un linchamiento. El Jurado declaró culpables a los ocho acusados: De ellos, tres fueron condenados a prisión y cinco a la horca. Parsons estuvo entre los condenados a muerte.

En la sala hizo presencia el periodista José Martí, futuro apóstol de la independencia de Cuba. El 21 de octubre, el diario argentino La Nación le publicó un artículo. En él describía la actitud de Lucy cuando se dictaba sentencia: “Allí estaba la mulata de Parsons, implacable e inteligente como él, que no pestañea en los mayores aprietos, que habla con feroz energía en las juntas públicas, que no se desmaya como las demás, que no mueve un músculo del rostro cuando oye la sentencia fiera […] Ella aprieta el rostro contra su puño cerrado. No mira; no responde; se le nota en el puño un temblor creciente…”.

Lucy, acompañada de sus hijos, empezó a recorrer el país durante casi un año. Explicaba el caso. Hablaba de noche y viajaba de día. Escribió centenares de cartas a sindicatos y distintas autoridades, tanto de Estados Unidos como de todo el mundo. La solidaridad que nació fue inmensa. Pero aún así, el 11 de noviembre de 1887 se cumplió la sentencia. Años más tarde, Lucy recordaría la mañana en que llevó a sus hijos hasta donde tenían a los condenados. Ella pidió que dejaran a los niños dar a su padre el último adiós, pero la respuesta fue retenerlos. “Nos quedamos encerrados en la estación de policía, mientras que el infernal delito se consumaba”, escribía.

Poco antes de que lo ahorcaran, Albert le escribió a Lucy: “Tú eres una mujer del pueblo y al pueblo te lego…”. El 1 de Mayo, como Día Internacional de los Trabajadores y Trabajadoras, fue acordado en el Congreso Obrero Socialista, celebrado en París en 1889. Era el homenaje a los cinco mártires de Chicago. Al año siguiente se conmemoró por primera vez. Lucy participó en la manifestación realizada en Chicago. Ya era conocida como «la Viuda Mexicana de los mártires de Chicago». Y los patrones ya aplicaban la jornada de 8 horas. El sacrificio no había sido en vano.

Tras el ahorcamiento de su esposo, Lucy siguió recorriendo el país, organizando a las trabajadoras y escribiendo en periódicos sindicales. En junio de 1905 estuvo presente en la constitución de la organización Trabajadores Industriales del Mundo, en Chicago. Solo 12 mujeres participaron, y ella fue la única que se atrevió a tomar la palabra. “Nosotras, las mujeres de este país, no tenemos derecho a ningún voto. La única manera de estar representadas es tomar a un hombre para representarnos […] y yo me sentiría rara al pedirle a un hombre que me represente […] Somos esclavas de los esclavos…”. Finalizó su discurso expresando: “¡No hay poder humano que pueda detener a los hombres y mujeres que están decididos a ser libres!”.

Siempre tuvo enfrentamientos con las feministas. Poco las soportaba. Catalogaba al feminismo como algo típico de la clase media. Sostenía que servía más para confrontar a mujeres contra hombres. Repetía que la liberación de las mujeres llegaría con la emancipación de la clase obrera de la explotación capitalista.

Con 80 años de edad, Lucy continuaba dictando discursos en la Plaza Bughouse de Chicago. Seguía asesorando, formando. En febrero de 1941, a sus 88 años, hizo la última aparición pública. Al año siguiente, el 7 de marzo, ya ciega, la muerte la sorprendió al incendiarse su casa. Aun muerta la policía la seguía considerando una amenaza: sus miles de documentos y libros fueron confiscados.

Este texto (modificado para su publicación un Primero de Mayo) forma parte del libro Latinas de falda y pantalón, de Hernando Calvo Ospina. Un recopilatorio de 33 breves historias de mujeres que cambiaron el curso de la historia.

La descomposición de la CUT y del sindicalismo burocrático

Por Francesco Penaglia

Durante la historia de Chile, los periodos en que con mayor auge se ha desarrollado el movimiento popular con proyecto y contenido clasista, han estado directamente vinculados a la centralidad, conducción o a lo menos una presencia protagónica de organizaciones de trabajadores. De ahí la rica historia del movimiento obrero chileno desde fines del siglo XIX y durante la mayor parte del siglo XX. Sin embargo, en la actualidad, este elemento no ha ocurrido. El desarrollo de la conflictividad y movimientos originados desde el 2006, y particularmente desde el 2011, ha estado dinamizado y protagonizado -principalmente- por sectores estudiantiles, ambientales y territoriales, quedando las organizaciones de trabajadores rezagadas y con un rol poco relevante en un movimiento popular germinal, fragmentado y heterogéneo. Seguir leyendo La descomposición de la CUT y del sindicalismo burocrático

¿Pasa algo en la CUT?

por Simón Salamanca//

El día martes 11 de abril a las 6.30 pm, el programa radial “El despertar de los trabajadores” organizó el conversatorio “Coyuntura Electoral de la CUT y La Lucha del Movimiento Sindical”. Participaron en él, como expositor, el Consejero Nacional de la Central Fabián Caballero, actual candidato a la presidencia, y Óscar Méndez, quien condujo la discusión en representación del medio radial.

Caballero, militante del MIR que presenta la lista “Trabajadores al Poder”, partió señalando como punto central de la discusión, lo que él llama una falsa crisis en la CUT. En primer lugar, a su juicio la CUT sólo sería una expresión concreta del estado del movimiento sindical y social en Chile, donde reina la despolitización y la baja conciencia que existe en las masas trabajadoras sobre sus condiciones de trabajo, la necesidad de sindicalizarse y las demandas democráticas. Esto es lo que el candidato lee a partir de las actuales cifras de sindicalización en el país y la alta abstención en las últimas elecciones.

En segundo término, lo sucedido en las pasadas elecciones (agosto, 2016) para él no es expresión de una crisis en la Central, sino que sería una manifestación del agotamiento del pacto formado por las fuerzas que nacieron con la Concertación (bloque PC-PS). De esta manera, la situación actual en la CUT no estaría ni cerca de ser peor que las vividas en Dictadura o las que significaron la formación de centrales sindicales paralelas.

En este sentido, Caballero marca distancia de los sectores de izquierda que actualmente acusan una seria crisis sindical, en la que la Central tendría una inmensa responsabilidad. Señala que las críticas desde la izquierda resultan exageradas, pues en ese análisis no habría una vinculación del problema sindical con la cuestión social general. Sectores como el Colegio de Profesores, la ANEF y la CONFUSAM, a su juicio, exigen hoy a la Central ciertos mínimos para su permanencia, sin reparar en la responsabilidad que les ha cabido a sus dirigentes en la actual coyuntura, quienes han permanecido en puestos clave durante todos estos años.

Para él, la CUT efectivamente ha administrado el movimiento sindical en complicidad con la burguesía, por lo que implicó la salida pactada con la Dictadura, pero la situación de la Central tendría solución si esta es capaz de constituirse en una organización que pueda promover mayor democracia en el mundo de los trabajadores y que tenga injerencia en la política nacional del país.

En este sentido, destacó que los principales ejes para la Central deberían ser bajar la confrontación existente en la interna, romper con la hegemonía política de la dirección histórica y evitar la dispersión orgánica, tareas que con la Lista D “Trabajadores al Poder” esperan concretar en el próximo período.

La Importancia de la Seguridad Social

Por Luis Mesina

 

 

Prefacio del libro Nuevo Sistema de pensiones para Chile. Propuesta de la Coordinadora Nacional de Trabajadores No + AFP 

Cientos de miles de chilenos y chilenas han salido a las calles exigiendo el fin de las AFP. La transversalidad generacional, social y económica de quienes se manifiestan es diversa. Hay un punto que los une: este sistema nos condena a todos a una vejez indigna y ello exige luchar para cambiarlo.

Las AFP creadas en dictadura y perfeccionadas en estos años de “democracia” son la expresión más concreta de la extrema desigualdad que padecemos; derechos tan vitales como la salud y la previsión fueron expropiadas por José Piñera en 1981 y, después de 36 años, nos hemos levantado para decir NO+AFP.

La demanda por seguridad social implica la restitución de un derecho fundamental arrebatado por la fuerza. En la mayoría de los países, existen sistemas de reparto solidarios y a pesar de todas las ofensivas de los organismos multilaterales por disminuir beneficios a los trabajadores, éstos, siguen contando con sistemas que garantizan llegar al fin de la vida laboral en condiciones de respeto y dignidad. Eso no ocurre en Chile.

Actualmente más de 300 mil compatriotas reciben una pensión promedio de 119 mil pesos, cantidad que se convierte en un calvario cuando la persona requiere de salud. Otro derecho arrebatado en nuestro país

Por ello, la demanda que hacemos desde el mundo del trabajo para restituirles a todos los chilenos y chilenas este derecho fundamental, debe ser una tarea de todos, aquí nadie sobra. Acabando con las AFP -la estafa más grande de nuestra historia-, habremos terminado con la matriz económica actual que ha permitido la más alta concentración de la riqueza en pocas manos y, de paso, ha lanzado a muchas generaciones de compatriotas a la más absoluta pobreza.

La propuesta que presentamos en este libro ofrece la posibilidad de instalar en Chile un verdadero sistema previsional, que permitirá avanzar hacia la instalación definitiva de seguridad social para toda nuestra patria. ¿De quién depende? Solo de nosotros que somos la mayoría.

Luis Mesina

Intervención de parlamentarios revolucionarios en el Congreso Nacional de Chile

Publicamos estas intervenciones históricas de dos parlamentarios trotskystas en el Congreso chileno, las del Diputado Emilio Zapata y el Senador Manuel Hidalgo el año 1933. Las transcribimos rigurosamente, teniendo como base las propias actas del Congreso Nacional. En ellos se desarrolla la línea leninista de intervención de los revolucionarios en el parlamento burgués. Estos textos, sirven como referencia para contribuir a una crítica  a la intervención vergonzante de la izquierda chilena en el parlamento en nuestros días. Volver sobre estas intervenciones nos permite observar con nitidez la profundidad del abismo que separa la política revolucionaria de lo que es hoy en día la izquierda del régimen.

 

EP

El Punto de Vista del Partido Comunista
Discurso pronunciado en la sesión de la Cámara de Diputados el 24 de Enero de 1933 por el diputado trotskista Emilio Zapata Díaz.
El Sr. ZAPATA: En otras oportunidades, señor Presidente, no me ha sido posible expresar mis observaciones de acuerdo con la representación que tengo en esta Cámara y voy a aprovechar la oportunidad que se me presenta en estos momentos para manifestarlas Seguir leyendo Intervención de parlamentarios revolucionarios en el Congreso Nacional de Chile

Declaración Sindicato nº1 Minera Escondida al cumplir 36 días de huelga

Reproducimos la declaración pública de los trabajadores de Minera Escondida, los que llevan más de un mes de huelga, enfrentando la intransigencia de la patronal, que amenaza con el lock out o cierre patronal.

 

Declaramos a la opinión pública nacional e internacional:

1.- Nuestro Sindicato ha mantenido 36 días una lucha en contra la transnacional minera más grande del mundo, la que ha tenido por principal causa defender los beneficios y condiciones logrados durante 26 años de esfuerzo sindical, evitar la profundización de la explotación y también impedir la discriminación de los jóvenes de este país que a futuro llegarán a trabajar a esta empresa.

2.- Se nos ha acusado de intransigentes por resistir de manera firme y decidida una inédita ofensiva patronal que busca maximizar las utilidades para inversionistas extranjeros a costa de las condiciones de los trabajadores chilenos.

3.- Esta lucha es un símbolo para todos los trabajadores de Chile, ya que si se doblega al Sindicato más fuerte del país, no habrá esperanzas para el resto de los trabajadores de que a través de la organización sindical con sus pares, se puede obtener el mejoramiento de las condiciones laborales.

4.- Minera Escondida ante la férrea defensa de nuestras conquistas históricas, ha iniciado una campaña de amedrentamiento hacia los trabajadores y sus familias. En esa lógica se inscriben las declaraciones de Marcelo Castillo, quien actúa por ahora como presidente interino de la Compañía, por las que amenaza que la empresa podría declarar un lock-out o cierre temporal, cuando nuestra legislación sólo contempla esta posibilidad dentro de los primeros 30 días de huelga.

Así también se están produciendo llamados a los trabajadores advirtiéndoles de despidos masivos si se mantiene la huelga.

Ayer de forma agresiva ejecutivos trataron de despejar el piquete de huelguistas en Coloso. Los trabajadores no cayeron en la provocación y se han mantenido pacíficos en todo momento.

La unidad férrea de los trabajadores se mantiene. Estamos y nos mantendremos firmes, unidos y dignos. Hoy el trabajador minero es un hombre educado y consciente de sus derechos que no caerá en la campaña de terror de la empresa.

5.- La empresa ha realizado invitaciones a dialogar, pero sistemáticamente no ha dado respuestas mínimas a las tres condiciones básicas planteadas por el Sindicato, pero responsabilizándonos, con el despliegue y apoyo comunicacional de medios de comunicación que solo logra el dinero.

6.- El Directorio del Sindicato ha decidido dar una vez más la oportunidad que la Compañía rectifique su posición sobre los tres puntos basales que nos impiden llegar a un acuerdo. Para ello el Sindicato en horas de la tarde del día de hoy, ha cursado una invitación a la empresa para que se firme a la brevedad un acta de acuerdo, en donde se establezca que las partes se avocarán exclusivamente a discutir los tres puntos basales. Si tal acta se suscribe, podremos de inmediato iniciar la discusión de las tres materias en cuestión.

Por nuestra parte hemos comprometido en esta invitación, que el resultado de las
conversaciones sobre los tres puntos será llevado a las asambleas de socios para que ellos definan la suficiencia de la misma. Creemos que la respuesta de la empresa determinará el curso de la negociación colectiva, sin descartar ninguna de las opciones que contempla nuestro procedimiento legal.

Estimamos como fundamental que haya un compromiso formal por parte de la empresa a centrar estas conversaciones en los tres puntos, con la seriedad debida, ya que esos son los temas sobre los cuales se puede construir cualquier acuerdo.

Todos los otros puntos, incluido el Bono de Término, son materias en que el Sindicato ha tenido y tendrá la voluntad de encontrar un punto de encuentro, pero sólo si somos capaces de resolver los tres puntos que nos impiden avanzar a un acuerdo.

7.- Esperamos que la compañía, quien ha declarado sus supuestas intenciones de dialogar y resolver lo antes posible esta huelga, acepte la invitación en los términos planteados.

En Antofagasta, Chile, a 16 de marzo de 2017.

Directorio del Sindicato N° 1 de Trabajadores de Minera Escondida.

Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit

Vicenç Navarro


 

No hay pleno conocimiento y conciencia en las estructuras de poder político y mediático (que en terminología anglosajona se llama el establishment político-mediático) que gobiernan las instituciones de la Unión Europea, así como las que gobiernan en la mayoría de países que constituyen tal Unión, de lo que ha estado ocurriendo en la UE y las consecuencias que las políticas propuestas e impuestas por tales establishments han estado teniendo en las clases populares de los países miembros. Durante estos años, después del establecimiento de la Unión, se ha ido germinando un descontento entre estas clases populares (es decir, entre las clases trabajadoras y las clases medias de renta media y baja) que aparece constantemente y que amenaza la viabilidad de la UE. Seguir leyendo Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit

Propuesta para un nuevo Sistema de Pensiones

 Por NO+AFP

Un Nuevo sistema de pensiones para Chile

Lo primero es señalar una constatación: la actual capitalización individual es contraria La Seguridad Social y, bajo su concepción individualista sustentada solo en el aho­rro personal no será posible mejorar las pensiones de nuestros actuales compatriotas.

Por ello, restituir la Seguridad y Previsión Social como derecho de los trabajadores con prestaciones previsionales definidas y suficientes es un imperativo ético. Seguir leyendo Propuesta para un nuevo Sistema de Pensiones

NO + AFP Un sistema de reparto estatal y solidario

por Osvaldo Costa //

(PST – Cuarta Internacional)

 

El domingo 24 de julio un millón de personas en todo chile salieron a las calles a gritar lo que ya todo el mundo decía en voz baja; No más AFP. Es el comienzo del fin de uno de los pilares del modelo neoliberal adoptado por Pinochet y celosamente defendido por el gobierno de la Nueva Mayoría. Seguir leyendo NO + AFP Un sistema de reparto estatal y solidario