Detención Arbitraria en Chile: ser prisionero político en el siglo XXI

por Elena Rusca

Hablar de prisioneros políticos parece temática de guerras, lejanas a los desafíos tecnológicos del siglo XXI, parece hacer parte de los cuentos de esos migrantes que nos llegan por tierra y por mar, desde mundos lejanos, demasiados lejanos para imaginar que esta realidad pueda pertenecer a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros amigos, a nuestra familia. Y, sin embargo, los prisioneros políticos siguen siendo una realidad brutal de este “mundo tecnológico globalizado”.

En la era de la globalización, también la injusticia se ha globalizado, aunque eso resulte difícil a veces de reconocer: es el caso del periodista español Manuel Marraco de El Mundo, que “acusa” al Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas de detenciones arbitrarias sin justificación.

Desafortunadamente, Manuel Marraco, gente del siglo XXI, la realidad de la detención arbitraria sigue siendo trágicamente real y trágicamente presente en todas partes del mundo: desde el sur hacia el profundo norte “democrático”, y no es pura invención de ciencia ficción del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas.

¿Qué es una detención arbitraria? 

Las detenciones arbitrarias son arrestos o detenciones de personas en aquellos casos en que no existe probabilidad o evidencia de comisión de delito o en los casos en que no se cumple con el debido proceso establecido por normas o estatutos legales.

A partir de 1975, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha venido creando una serie de mecanismos destinados a mejorar la protección internacional de los derechos humanos cuando se presentan situaciones que parecen revelar un cuadro persistente de violaciones de esos derechos.

La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se ha ocupado desde 1985 de la inquietante difusión de estas prácticas. En 1990, la Comisión pidió a la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías que realizara un estudio a fondo de la cuestión y le presentara recomendaciones para la reducción de dichas prácticas.

En 1991 la Comisión de Derechos Humanos creó el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, que pasó a formar parte de los procedimientos existentes establecidos por iniciativa de la Comisión a fin de garantizar la protección del derecho a la vida y a la integridad física, el respeto por la tolerancia religiosa, y otros derechos.

La realidad chilena.

El Estado chileno y su Constitución son el resultado de intereses y acuerdos que tienen sus raíces en la dictadura militar, nacida bajo los planes de Estados Unidos y luego liderada por Augusto Pinochet.

Cuando a finales de la década de 1980 su gobierno dictatorial comenzó a perturbar éticamente los negocios y el libre comercio, la “transición a la democracia” pudo resolver este “malestar”. Lamentablemente, esta transición nunca ha podido incluir a los movimientos sociales que lucharon en contra de la dictadura.

Quizás por eso, el 18 de octubre de 2019, el aumento de las tarifas del metro fue la “gota de más”: los estudiantes decidieron manifestarse, la población los siguió.

¿Qué estaban pidiendo?

… Estaban pidiendo cambios. Los chilenos demandan pensiones justas, trabajos dignos, salud pública y educación gratuita.

No solo se cuestiona el Estado chileno y su Constitución, sino su modelo, económico y político, llamado neoliberalismo.

Las masivas movilizaciones del estallido social en Chile han recibido una fuerte respuesta represiva por parte del Estado, que ha utilizado la prisión como forma de amedrentar y castigar a la sociedad que exige justas demandas. Más de 2500 personas de Arica a Punta Arenas hoy se encuentran injustamente privadas de libertad sufriendo persecución y penas desproporcionadas evidenciando una gran desigualdad ante la ley.

¿Los presos de la revuelta son presos políticos? 

“Con respeto al debate que se ha deslumbrado en la sociedad chilena, si en Chile hay presos políticos, nosotros manifestamos una posición de que “sí, hay presos políticos”, de manera firme, y esto está enlazado con los criterios, que son 4 criterios, de la convención de Úbeda de derechos humanos del año 50, dice Lorenzo Morales de la Defensoría Popular.

El primer criterio tiene que ver que cada uno de los muchachos que están en prisión política por la rebelión popular ha sido en el marco del derecho de asociación y manifestación. Ahora, forzadamente, cada uno de estos derechos ha sido identificado por la fiscalía como un delito grave.

El segundo elemento tiene que ver con la mutación muy extendida de las prisiones preventivas, que nos parecen en algunos casos muy excesivo, toda vez que la formalización se habían establecido a 60-90 día de investigación, luego se ha dilatado mucho con la argumentación de que el ministerio público no ha tenido el tiempo pertinente.Advertisement

El tercer elemento tiene que ver con la cuestión más clara y palmaria: la manera discriminatoria de la prisión preventiva para cada uno de estos muchacho, y aquí la sociedad chilena tiene que ser clara y firme con respecto a estos hechos.

El primer hecho es patente: desde el 18 de octubre han caído formalizado y acusado, no solamente personas de la sociedad civil pero también militares: en respecto a ellos, ¿cuantos están en prisión preventiva? Cero.

Esto se ve repetido con respecto a otro caso anteriores: en el caso huracán, cero y en el caso Catrillanca, cero.

¿Es discriminatoria con respecto a las personas que han sido formalizadas, y acusada con lo que se ha llamado la rebelión? Si por supuesto, es una cuestión empírica y patente.Advertisement

El cuarto elemento que nosotros hemos sostenido en cada uno de los juicios y ha resultado exitoso en algunos de ellos, es que de que en su génesis cada una de las investigaciones ha sido con infracciones a debido proceso. Y esto es lo que nos parece lo más grave”, Lorenzo Morales, ONG Defensoría Popular.

Presos políticos Mapuche.

Los jóvenes presos de la revuelta no son los únicos presos políticos en Chile: 557 son los condenados y 257 los imputados actualmente privados de libertad en Chile pertenecientes al pueblo mapuche.

“Lo que está pasando hoy en día en la Araucanía es una situación muy grave, es una situación muy compleja, es una situación que está llegando al límite, en donde el estado chileno y sus policías, militares, están allanando prácticamente todos los días a las comunidades sin mayores justificaciones”, afirma Max Reuca, Werken de la Comunidad de Puren.

Todos los días desde el Biobío al sur se están allanando a las comunidades.

Se está haciendo un allanamiento violento, sin justificación ni prueba contundente, por el solo hecho de revindicar la tierra y los recursos que le pertenecen al pueblo mapuche.

Se ha militarizado el territorio, se ha criminalizado a la lucha, se ha llegado a un contexto que va más allá de la reivindicación de tierra: hoy en día el mapuche que revindica el territorio para el estado chileno es un peligro para la sociedad.

Queremos decir que tanto el Estado chileno que el pueblo mapuche firmaron un tratado donde pusieron una frontera desde el Biobío al sur, lo cual el estado chileno, al mando del coronel Saavedra, en la mal llamada pacificación de la Araucanía, no respetó hasta el día de hoy.

Por eso que hoy se está viviendo tensión y controversia dentro del territorio mapuche, militarización de las comunidades, crimen de genocidio en nuestro territorio y eso desde la pacificación de la Araucanía hasta el día de hoy.

El genocidio de nuestros hermanos mapuche ha quedado prácticamente impune, y las  personas que han matado a nuestros weichafe mapuche están cumpliendo sus días en casas.

El solo hecho de reivindicar la tierra de los mapuche, su derecho legítimo, hace que hoy en día muchos mapuche están privado de libertad.

Eso está sucediendo hoy en día en la Araucanía.

En la actualidad son 26 los hermanos mapuche que se encuentran en la cárcel, injustificadamente, sin pruebas alguna están allí, en condiciones precarias, porque solamente buscan criminalizar y callar la lucha que se lleva adelante con el pueblo mapuche.

La pregunta es porque están presos:

Lo mapuche presos políticos están presos solamente por el hecho de reclamar sus tierras legitimas que fueron usurpadas y que en la pacificación de la Araucanía fueron entregadas en mano de latifundistas y de colonos que llegaron a Chile y a los cuales se le entregaron título de merced, y también a la iglesia católica.

Hoy en día los presos políticos están presos exclusivamente por reivindicar su derecho legítimo sobre su tierra que pertenecía a sus abuelos y que hoy en día le pertenece al estado chileno y prácticamente no la quieren devolver.

¿Qué demanda hay hoy en día del pueblo mapuche hacia el estado chileno?

Las demandas, hoy en día, son: la reivindicación de tierra, pero ante de eso hay una demanda más importante, que es un esclarecimiento histórico, que el pueblo mapuche pide al estado chileno: que se reconozca la verdad de lo que pasó en la Araucanía, el acto de genocidio y la matanza brutal que se hizo contra el pueblo mapuche en mano del coronel Saavedra durante la pacificación de la Araucanía por parte del estado chileno.

Es un esclarecimiento histórico que hay que dar a conocer, y de esta manera reparar al daño causado, tanto el tangible, intangible, material y cultural hacia el pueblo mapuche.

Además, la desmilitarización del territorio desde el Biobío al sur, la entrega y devoluciones de la tierra de los colonos, latifundistas, iglesia y ejército, que están con título de merced.

El pueblo mapuche pide que el estado chileno reconozca el acto de genocidio y la tierra que tomo y confiscó en la pacificación de la Araucanía y la libertad de los presos políticos mapuche que hoy se encuentran injustamente en las cárceles por causas injustas, buscando criminalizar la lucha del pueblo mapuche”, Max Reuca, Werken de la Comunidad de Puren.

Un problema global 

“Sin duda, la problemática de la detención arbitraria no es un asunto exclusivo de algunos países y que otros países ya no tienen esa problemática, en prácticamente toda la regiones del mundo, más bien diría en toda las regiones del mundo, hay problema de detención arbitraria, las cuales se pueden observar por supuesto en las opiniones que trasmite el grupo de trabajo pero no exclusivamente.

Lo que sí es un hecho es que no llegan casos de todos los países del mundo, hay países de donde no llegan casos, lo cual no quiere decir que el grupo no haya conocido de situaciones de detención arbitraria en estos países, no llegan regularmente en respecto de uno como si nos llegan de otros.

Todos los países del norte, del centro y del sur del mundo tienen problemas de detención arbitraria. Eso es muy importante decirlo porque hay países que se creen, por el nivel de desarrollo alcanzado y por el nivel de consolidación de institución democrática que son infalibles al error o infalibles a la manipulación de casos.

Pueden ser países muy desarrollados que tienen casos muy injustos de detención.

Por ejemplo, Estados Unidos, que se considera la democracia más antigua del mundo, tiene severos casos de detención arbitraria con los migrantes, como lo dice el informe de la visita del grupo de trabajo a este país, en el año 2016-2017, o bien tiene problema sobre la detención de los prisioneros en la base naval de Guantánamo en donde están arbitrariamente detenida desde el inicio de la década del año 2000”, Jose Antionio Guevara Bermudez, antiguo miembro del Grupo de Detención Arbitraria.

(Tomado de El Clarín)

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