Corea del Sur: «Declaración sobre el brote de COVID-19 y las respuestas»

de People’s Health Movement (PHM) 

El brote de COVID-19 en Corea del Sur (a continuación, Corea) y la respuesta al mismo todavía están en marcha, y la valoración que hacemos es más bien apresurada. Sin embargo, difundimos esta declaración porque pensamos que es nuestra responsabilidad dar a conocer la experiencia de Corea entre la sociedad civil de todo el mundo, donde el brote de COVID-19 va un paso por detrás del de nuestro país. En particular, esperamos que los principales obstáculos con que chocan las respuestas gubernamentales y los esfuerzos de la sociedad civil coreana por cubrir los puntos ciegos que quedan fuera del alcance de las políticas oficiales o de los sistemas existentes sean enseñanzas útiles para las sociedades civiles de cada país en relación con las respuestas al COVID-19.

Obstáculo 1: la alianza reaccionaria de derechas empeora la situación

Uno de los desafíos más difíciles a los que se enfrenta el gobierno es el ataque político lanzado por las alianzas reaccionarias de derechas, incluido el partido de oposición, la Korean Medical Association (KMA) y los medios de comunicación de derechas. En puertas de las elecciones generales de abril, los derechistas culpan al gobierno de casi todo. Han politizado innecesariamente los problemas, lo que ha dificultado una toma de decisiones rápida y razonable por parte del gobierno. Machacan deliberadamente con el término “neumonía de Wuhan” y todavía reclaman la prohibición total de la inmigración de personas chinas, pese a que muchos expertos han señalado repetidamente que esto es innecesario y que el trámite especial de inmigración ha estado funcionando muy bien.

El partido de oposición ha obstaculizado la formación de una comisión temporal parlamentaria para planificar el presupuesto suplementario para hacer frente al brote, insistiendo en que el nombre de la comisión debería incluir el término “neumonía de Wuhan”. La KMA incluso ha denunciado al comité asesor nacional, entre cuyos miembros hay delegados y delegadas de once sociedades académicas, afirmando que varios miembros del comité son de izquierdas y que oscuros poderes clandestinos determinan las políticas gubernamentales. Tal afirmación es absurda, pero el comité se ha disuelto para proteger a científicos individuales de los ataques políticos. [1][2] La KMA critica severamente el racionamiento de las mascarillas por parte del gobierno y recomienda que toda persona lleve mascarilla desechable de un solo uso, a pesar de la grave escasez de este material. En esta situación, la gente está confusa y desconfía del gobierno. En estas condiciones, es más probable que el gobierno tome decisiones precipitadas y adopte medidas populistas y deba dedicar más esfuerzos a desmentir las noticias falsas y las peticiones engañosas.

Obstáculo 2: el sistema sanitario privado, orientado al mercado, es la principal barrera para hacer frente al COVID-19, pese a que el control público de los hospitales privados y la industria de kits de diagnóstico hace que el sistema funcione

El número de camas de los hospitales públicos representa alrededor del 10% del total nacional, la proporción más baja de todos los países de la OCDE,[3] y el sistema de atención sanitaria, desde la asistencia primaria hasta la hospitalaria, no está bien organizada. Así que cuando aumentó rápidamente el número de pacientes, el gobierno tuvo muchas dificultades para procurar camas e ingresar a pacientes en función de su gravedad, especialmente en Daegu, donde todo el sistema sanitario se vio desbordado por el rápido aumento del número de pacientes a raíz de un evento religioso. Los llamados cinco grandeshospitales de la capital, Seúl, –incluido el Hospital Samsung, que fue el foco del brote de coronavirus MERS en 2015[4]– han desaparecido asombrosamente en esta situación, con la excepción del Hospital Universitario Nacional, a pesar de que reciben el 35,5% de las prestaciones del seguro público de salud dedicadas a hospitales de atención terciaria.[5] Las organizaciones de la sociedad civil siguen repitiendo su antigua pero nunca realizada exigencia de que el gobierno amplíe la red de hospitales públicos.

Ahora, el intento de control público de los hospitales privados opera a través de una red público-privada informal preexistente. Aún no es suficiente, pero se está dando de una manera cada vez más organizada. El control público funciona mucho mejor con respecto a la producción y el suministro de kits de diagnóstico.[6] Sin el apoyo del gobierno (Ministerio de Seguridad alimentaria y farmacéutica, Centros Coreanos de Control y Prevención de Enfermedades) y la Sociedad Coreana de Medicina Experimental, la industria nunca habría conseguido desarrollar y producir los kits de diagnóstico y no se realizarían pruebas de cribado extensivas de alta calidad.[7] El aclamado sistema coreano de pruebas de diagnóstico no es fruto del capitalismo liberal innovador ni de la desregulación, sino un magnífico ejemplo de estrecha coordinación entre asociaciones público-privadas y divulgación de tecnologías innovadoras. Debemos reclamar que se compartan los beneficios, incluida la fijación de precios asequibles y un suministro estable, así como el control público de sectores privados a la hora de abordar las emergencias de salud pública, en vez de la desregulación desenfrenada para la innovación.

Obstáculo 3: la desigualdad/inequidad estructural inveterada paraliza las medidas de control

Casi el 80% de los casos de COVID-19 en Corea están asociados a infecciones grupales,[8] y muchos de los casos grupales revelan la inequidad/desigualdad estructural generalizada en Corea. Entre ellos, los hospitales cerrados de pacientes psiquiátricos crónicos,[9] las residencias asistenciales de ancianos que en su mayoría deben guardar cama y las viviendas especiales para personas gravemente discapacitadas[10] se convirtieron en focos de infección debido a sus paupérrimos entornos residenciales y al estado de salud subyacente de los y las pacientes.

El mercado de trabajo dualizado debido a una liberalización que viene de lejos, resta efectividad a las medidas de prevención; por ejemplo, la infección grupal más grande que hubo en Seúl se produjo en un call center en el que las trabajadoras no podían practicar el distanciamiento social a causa del hacinamiento en un espacio reducido, carente de un sistema de ventilación adecuado, donde nadie solicitaba la baja médica por miedo al despido.[11] Además, a medida que más personas permanecen en casa siguiendo el distanciamiento social, más aumenta la demanda de trabajo en ciertos sectores, como los call centers y los servicios de entrega a domicilio. Un repartidor murió por agotamiento al tener que atender una avalancha de pedidos por Internet desde la madrugada hasta medianoche.[12] A medida que se amplía el cierre de escuelas, maestras sustitutas y personas cuidadoras precarias tienen que trabajar para niños que no pueden ser atendidos en casa, mientras que el profesorado regular permanece en sus casas y sigue cobrando sus salarios.[13] La desigualdad preexistente y la discriminación hacia la gente trabajadora mal pagada y precarizada agravan la situación de la crisis de salud pública.

Pros y contras de la aclamada estrategia de apertura y transparencia del gobierno

La entrevista al ministro de Exteriores coreano, Kang Kyung-wha, emitida en la BBC el 15 de marzo, está ganando popularidad. Según dijo el ministro, la estrategia de respuesta al COVID-19 del gobierno coreano, basada en la “apertura, transparencia y plena información al público”, parece dar resultado.[14]

El compromiso del gobierno de responder de forma abierta y transparente hay que entenderlo en su contexto. La estrategia secretista aplicada por el gobierno conservador durante la primera fase del brote de coronavirus MERS en 2015 hizo fracasar el intento de controlar el brote a tiempo y provocó la desconfianza popular hacia el gobierno.[15] Para el actual gobierno liberal de Moon Jae-in, que fue elegido tras la destitución de la expresidenta Park Geun-hye, las respuestas abiertas y transparentes al COVID-19 pasan a ser barómetros de legitimidad.

Las actuales prácticas obsesivas de seguimiento/trazado de los pacientes de COVID-19 y de divulgación de información son posibles en virtud de la promulgación de la llamada ley MERS en tiempos del brote de coronavirus MERS en 2015.[16] Recientemente, el gobierno y la Asamblea Nacional también han aprobado las llamadas leyes COVID-19, que permiten las pruebas forzosas, la cuarentena y el tratamiento de las personas sospechosas de estar infectadas y el enjuiciamiento de quienes se niegan a someterse a la prueba. Esto ha permitido llevar a cabo las actuales pruebas de cribado masivas.[17]

En principio la estrategia de apertura y transparencia es deseable, pero crece la preocupación por la violación de la privacidad y de los derechos humanos.[18] En efecto, muchas personas han sido acusadas y estigmatizadas por propagar virus, y los restaurantes a los que habían acudido pacientes han tenido que cerrar para no ser culpabilizados. Al final, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea[19] ha recomendado no divulgar las direcciones concretas o los nombres de los lugares de trabajo de los y las pacientes de COVID-19, ni sus trayectos de transporte o lugares que han visitado, a fin de proteger su privacidad.[20] El Centro de Control de Enfermedades ha actualizado recientemente las directrices para los gobiernos municipales incorporando estas recomendaciones. Sin embargo, las organizaciones de la sociedad civil todavía tienen que adaptarse a la situación y siguen discutiendo sobre la manera de proteger la salud de la población respetando los derechos humanos individuales.

El papel de la sociedad civil

Muchas ONG y organizaciones de la sociedad civil han hecho un seguimiento de la situación a la que se enfrenta la población desfavorecida, como las personas discapacitada[21], sin techo[22] y migrantes[23], y han solicitado medidas al gobierno. Asimismo, los sindicatos han recabado informes sobre la situación de sus agrupaciones locales y han investigado los problemas de los y las trabajadoras precarias que no tienen acceso a bajas pagadas ni a una protección adecuada frente a la infección por el COVID-19.[24][25] El 19 de marzo, más de 40 ONG y organizaciones de la sociedad civil nacionales y locales emitieron una declaración conjunta reclamando que el gobierno preste más apoyo a la población vulnerable, amplíe la red de hospitales públicos, proteja a las personas trabajadoras precarias con bajas médicas pagadas y seguridad laboral, controle públicamente recursos sanitarios como mascarillas y organice un sistema comunitario de cuidados. Asimismo, la declaración exige que los medios dejen de informar obsesivamente a base de sensacionalismo y racismo, estigmatizando a grupos de población particulares.[26]

El gobierno ha hecho gala de saber estar a la altura; por ejemplo, las personas inmigrantes indocumentadas pueden someterse a la prueba de infección sin riesgo de ser deportadas, conforme al decreto del Ministerio de Justicia,[27] y el gobierno metropolitano de Seúl ha comenzado a proporcionar servicios de atención de emergencia a las personas discapacitadas y ancianas cuyos servicios de asistencia diarios han sido suspendidos.[28] Pese a que el gobierno ha realizado esfuerzos sin precedentes y respondido con prontitud, los problemas derivados de la prolongada falta de inversiones en el sistema de seguridad social no se pueden resolver fácilmente. Muchas ONG y organizaciones comunitarias voluntarias tratan ahora de detectar y atender los puntos ciegos, en cooperación con los gobiernos municipales. Esperamos que este brote facilite el debate social de cara a crear un sistema de protección social robusto en Corea.

Se precisa una gobernanza participativa para afrontar las pandemias

No es realista esperar que todos los sistemas estén perfectamente preparados de antemano para una crisis de salud pública sin precedentes como la pandemia de COVID-19. Hay muchas lagunas en las respuestas del gobierno coreano al COVID-19.

Sin embargo, podremos manejar la situación mejor si trabajamos de forma conjunta. Dichas lagunas podrían llenarse mediante una asociación sana entre el gobierno y la sociedad civil. El poder social, incluidas las organizaciones de la sociedad civil, trabaja para que las acciones del gobierno sean más equitativas y eficaces. La sociedad civil coreana sigue de cerca las respuestas al COVID-19, como ya hizo con el brote del coronavirus MERS en 2015,[29] insistiendo en los derechos humanos y la justicia social.

Creemos que la gobernanza participativa serviría para afrontar la pandemia y también para defender la democracia. Seguiremos trabajando en solidaridad.


Notas

[1] The Hankyoreh 21, March 13, 2020, http://h21.hani.co.kr/arti/special/special_general/48375.html

[2] The SisaIN, March 17, 2020, https://www.sisain.co.kr/news/articleView.html?idxno=41519

[3] OECD Statistics https://stats.oecd.org/index.aspx?queryid=30183

[4] Ki, 2015 MERS outbreak in Korea: hospital-to-hospital transmission, Epidemiol Health. 2015; 37: e2015033. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4533026/

[5] The Young Doctors, May 27 2019, http://www.docdocdoc.co.kr/news/articleView.html?idxno=1068705

[6] http://www.hitnews.co.kr/news/articleView.html?idxno=15675

[7] The SisaIN, February 14 2020, https://www.sisain.co.kr/news/articleView.html?idxno=41277

[8] The Korea Herald, March 14 2020, 8 in 10 coronavirus cases in S. Korea linked to cluster infections http://www.koreaherald.com/view.php?ud=20200314000077

[9] The Washington Post, March 1 2020, How a South Korean psychiatric ward became a ‘medical disaster’ when coronavirus hit https://www.washingtonpost.com/world/asia_pacific/how-a-south-korean-psychiatric-ward-became-a-medical-disaster-when-coronavirus-hit/2020/02/29/fe8f6e40-5897-11ea-8efd-0f904bdd8057_story.html?fbclid=IwAR1JUUYndQisgqmM0i5M7i5AzOFGmo-aRxoHx0zdSpKr43bIWZS-8CuEFMg#comments-wrapper

[10] VOA, February 26 2020, Coronavirus Outbreak Inside 2 S. Korean Medical Facilities Highlights Vulnerability of Disabled Patients https://www.voanews.com/science-health/coronavirus-outbreak/coronavirus-outbreak-inside-2-s-korean-medical-facilities

[11] Yonhap News Agency, March 10 2020, Seoul call center emerges as city’s biggest infection cluster, numbers feared to rise https://en.yna.co.kr/view/AEN20200310002154315

[12] Korea Joongang Daily, March 17 2020, Union blames Coupang for delivery worker’s death http://koreajoongangdaily.joins.com/news/article/article.aspx?aid=3075014

[13] The Redian, March 17 2020, http://www.redian.org/archive/141581

[14] Ministry of Foreign Affairs, March 15 2020, Andrew Marr interviews Foreign Minister Kang Kyung-wha http://www.mofa.go.kr/eng/brd/m_5674/view.do?seq=320056&srchFr=&srchTo=&srchWord=&srchTp=&multi_itm_seq=0&itm_seq_1=0&itm_seq_2=0&company_cd=&company_nm=&page=1&titleNm=

[15] Minjeong Kang et al., 2018, From concerned citizens to activists: a case study of 2015 South Korean MERS outbreak and the role of dialogic government communication and citizens’ emotions on public activism, Journal of Public Relations Research, 30:5-6, 202-229, DOI: 10.1080/1062726X.2018.1536980

[16] The Korea Times, July 9 2015, Install epidemics system https://www.koreatimes.co.kr/www/opinion/2019/11/137_182505.html

[17] Korea.net (Overseas Korea Centers), March 4 1010, Cabinet passes laws to fight COVID-19 outbreak http://www.korea.net/NewsFocus/policies/view?articleId=182884

[18] Korean Federation Medical Activist Groups for Health Rights (KFHR), February 25 2020, http://kfhr.org/?p=129581

[19] National Human Rights Commission of Korea, March 9 2020, https://www.humanrights.go.kr/site/program/board/basicboard/view?boardtypeid=24&boardid=7605121&menuid=001004002001

[20] The Hankyoreh, Mar 16 2020, Government decides not to disclose personal information about novel coronavirus patients http://english.hani.co.kr/arti/english_edition/e_national/932783.html

[21] The Be Minor, March 18 2020, https://beminor.com/detail.php?number=14476&thread=04r03

[22] CSOs network, March 9 2020, http://www.konkang21.or.kr/bbs/board.php?bo_table=sotong_statement&wr_id=200

[23] Workers’ Solidarity, March 9 2020, https://wspaper.org/article/23620

[24] Korean Public Service and Transport Workers’ Union (KPTU), February 28 2020, KPTU Healthcare Workers Solidarity Division Statement on COVID-19https://www.kptu.net/english/detail.aspx?mid=&page=1&idx=27605&bid=KPTU_PDSENG

[25] Korean Public Service and Transport Workers’ Union (KPTU), March 16 2020, COVID-19 and South Korean Workers, KCTU Demands https://www.kptu.net/english/detail.aspx?mid=&page=1&idx=27604&bid=KPTU_PDSENG

[26] CSOs network, March 19 2020, http://health.re.kr/?p=6357

[27] Yonhap News Agency, March 5 2020, https://www.yna.co.kr/view/AKR20200305142400064

[28] Seoul Metropolitan Government, March 16 2020, http://mediahub.seoul.go.kr/archives/1273495

[29] People’s Health Institute (PHI), 2016, http://health.re.kr/?p=2751