La Primera Línea y el Matapacos se toman las calles de Valparaíso

por Guillermo Correa

Las porteñas y porteños han mantenido encendida la llama de la rebeldía popular realizando  movilizaciones durante todo este período “veraniego”, a pesar de la dispersión y desmovilización que se ha generado debido a la aceptación por una parte importante chilenos y chilenas de las reglas definidas en el acuerdo por la paz por las elites y la clase política, acatando participar bajo dichas condiciones en el plebiscito definido en dicho acuerdo. 

Ayer sábado 22 de febrero, luego que centenares de personas se congregaran en la Plaza Sotomayor a partir de las 18 horas, las principales calles de Valparaíso fueron “tomadas” por una multitudinaria marcha encabezada por los escuderos de la “Primera Línea”, integrada esta vez, además de las porteñas y porteños, por compañeras y compañeros provenientes de Santiago. Un poco más atrás, una comparsa feminista porteña, con sus danzas, cantos y consignas de contenido anti patriarcal, precedía el desplazamiento de la escultura del perro “Matapacos”, que se ha transformado en un ícono de las luchas callejeras y que se encuentra recorriendo el territorio nacional El “Matapacos” llegó a Valparaíso el día viernes 21 para participar de una actividad barrial denominada “Alfombra negra, la gala de la dignidad”, en la cancha Guillermo Bravo Rivera del popular cerro Cordillera. 

Alrededor de las 18.30 horas, con un disciplinado y coordinado accionar de las y los integrantes de la “Primera Línea”, la marcha recorrió las principales calles de Valparaíso dirigiéndose hacia la Plaza Victoria. Allí, luego que se constatara la presencia de las Fuerzas Especiales prontas a actuar con su aparataje represivo en las cercanías de dicho sector, las y los manifestantes decidieron modificar el recorrido tradicional y continuaron la marcha hacia la Avenida Errázuriz, una de las principales vías de conexión para la locomoción colectiva y particular desde Valparaíso hacia Viña del Mar y las ciudades del interior de la V Región, para continuar manifestándose y desplazándose de regreso hacia la Plaza Sotomayor, lugar en el que se encendieron algunas barricadas junto al monumento a los héroes de Iquique, antes de continuar la marcha hasta la plaza Aníbal Pinto, denominada por los porteños y porteñas como “Plaza de la Resistencia”.

En la Plaza Sotomayor se produjo un hecho muy particular, ya que las y los manifestantes empezaron a increpar a un par de marinos que se encontraban haciendo guardia en el monumento a  Prat e incluso lanzaron algunas piedras en contra de ellos, pero un grupo de integrantes de la “Primera Línea” saltó las rejas y con sus escudos rodeó y protegió por algunos momentos al marinero y la marinera que se encontraba en dicho lugar, probablemente motivados por tratarse de una pareja de marino(a)s rasos que podrían ser sancionados duramente por sus superiores si abandonaban dicho lugar, permitiéndoles permanecer allí sin ser lesionados mientras la columna de manifestantes continuaba su desplazamiento.

En la “Plaza de la Resistencia” se dio por finalizada la marcha, pero no la movilización, ya que allí se encendieron numerosas barricadas y los integrantes de la “Primera Línea”, junto a un número importante de manifestantes, se congregaron para seguir expresando su rabia y rebeldía. Un numerosos contingente de Fuerzas Especiales con sus carros lanza gases y lanza agua llegó hasta dicho lugar, desplegándose estratégicamente en el sector y utilizando todo su aparataje represivo en contra de los manifestantes, disparando una gran cantidad de bombas lacrimógenas en contra de ellos, pero las y los manifestantes no abandonaron el lugar, enfrentándose enérgicamente durante varias horas con las fuerzas policiales.

Muchas de las movilizaciones que se han desarrollado el último tiempo en la V Región han ido acompañadas – en los manifiestos, convocatorias y contenidos– por el llamado a participar del plebiscito de abril y marcar la alternativa  “apruebo”, acatando el mecanismo determinado por el gobierno y la clase política institucional que ha inteligentemente ideado y delimitado lo que se puede aprobar o rechazar en este “ejercicio de participación ciudadana”, porque, querámoslo o no, así se está desarrollando el baile en estos momentos y la música la puso el gobierno de derecha. 

Por otra parte son los numerosos instrumentos legales represivos que el gobierno de Sebastián Piñera, con el apoyo de la mayoría de la clase política institucional, logró aprobar en forma acelerada y expedita durante estos últimos meses, y que ya tiene a su disposición para criminalizar la protesta social; además se han destinado recursos económicos para incrementar la compra de implementos represivos no solo para Carabineros de Chile, sino también para algunas ramas de las Fuerzas Armadas, dejando claramente en evidencia cuál es la forma en cómo actuará el gobierno de derecha en contra de las chilenas y chilenos rebeldes.

En todo caso  no es posible predecir que sucederá durante los próximos meses de marzo y abril, porque no existe ni el instrumento ni  una conducción política clara y definida dentro de variopinto movimiento rebelde , pero sin duda será el pueblo movilizado el que definirá el camino que adoptará para continuar luchando por la conquista de sus derechos.