Archivo de la etiqueta: Unidad Popular

La lucha por “el pan” y la defensa del “gobierno popular”: las Juntas de Abastecimiento y Control de Precios en la Vía chilena al socialismo

por Boris Cofré Schmeisser //

Introducción

Durante el gobierno de Salvador Allende, principalmente desde 1972, el problema del desabastecimiento se relacionó de manera directa con la lucha política nacional. Por ejemplo, uno de sus síntomas: las largas esperas para comprar (las colas), se transformaron en un elemento central de las representaciones negativas de la Unidad Popular (UP). No obstante, la historiografía y las ciencias sociales han prestado poca atención a este conflicto específico. Los estudios sobre la UP se han centrado en los partidos políticos, el Estado y la búsqueda de culpables del quiebre institucional.2 Por su parte, la mayoría de las investigaciones sobre el movimiento de pobladores se han enfocado en las reivindicaciones habitacionales que éstos han hecho al Estado.3 Solo algunos estudios sobre este movimiento y el “poder popular” han observado de forma indirecta este asunto. Seguir leyendo La lucha por “el pan” y la defensa del “gobierno popular”: las Juntas de Abastecimiento y Control de Precios en la Vía chilena al socialismo

Ricardo Napurí: “Allende tenía miedo a la revolución de las masas”

Entrevista con Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano de izquierda

Viernes, 27 de septiembre de 2013
El triunfo revolucionario en Cuba fue la mecha que encendió América Latina a finales de los sesenta. El peruano Ricardo Napurí fue uno de los tantos militantes del continente que decidió pasar de la observación a la acción para protagonizar un intento guerrillero en su país. Seguir leyendo Ricardo Napurí: “Allende tenía miedo a la revolución de las masas”

44 años y no olvidamos: Los estremecedores audios del Golpe

Aquí podemos percibir los ruidos, las voces, los distintos matices de cómo se llevo a cabo el golpe militar y de cómo los golpistas planifican desde el primer minuto el genocidio. Les preocupa negar el suicidio de Allende y por sobre todo que el Golpe era “en defensa del pueblo”. Seguir leyendo 44 años y no olvidamos: Los estremecedores audios del Golpe

La Derrota de la Unidad Popular y Golpe de Estado en Chile

por Aquiles Izaguirre//

El 11 de septiembre se cumple un aniversario más del funesto golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende e instauró la dictadura de Augusto Pinochet. Muchas historias se cuentan sobre este acontecimiento, en la memoria de una generación quedó impregnado el destierro, las torturas y el asesinato de miles de chilenos que pagaron las consecuencias de la derrota de la Unidad Popular asestada por el golpe fascista. Pero la experiencia que nos legó la trágica historia de estos camaradas, es infinitamente valiosa para las futuras generaciones de revolucionarios, más aún, cuando en nuestro istmo se pregonan las virtudes de los Frentes Populares policlasistas confiando en sectores de la burguesía y las instituciones que defienden los intereses de las clases dominantes. Seguir leyendo La Derrota de la Unidad Popular y Golpe de Estado en Chile

Septiembre, la Unidad Popular y Allende

por Ibán de Rementería//

Septiembre es el mes de la patria, pero también es el mes de la otra memoria, de la memoria popular de su triunfo y de su derrota, es el 4 de septiembre y es el  11 de septiembre, inseparables  en nuestra memoria. El 4 de septiembre de 1970 triunfó la Unidad Popular, tres años después, el 4 de septiembre de 1973, según las agencias internacionales de noticias, desfiló conmemorando el tercer aniversario del Gobierno de la Unidad Popular un millón de chilenas y chilenos, dándole así a Salvador Allende el mayor espaldarazo de masas jamás conocido hasta ahora en la historia de Chile. Una semana después el Palacio de la Moneda es tomado por asalto luego de un intenso bombardeo aéreo por las Fuerzas Armadas traidoras a la República de Chile. Allende prefiere la muerte a entregarse a los traidores y los defensores de la Moneda, debidamente rendidos, son asesinados de manera salvaje indicando así cual sería la impronta terrorista de la política nacional de la Dictadura Militar. Seguir leyendo Septiembre, la Unidad Popular y Allende

Unidad Popular: La Revolución Frustrada

por Antonio Calderón//

 
Hacia fines de los años sesenta en el cono sur de América comenzó un ascenso revolucionario de las luchas obreras y populares, que coincidió con el ascenso mundial de esos años. Este fue el telón de fondo de los procesos nacionalistas burgueses de Velasco Alvarado en el Perú, de Torres en Bolivia, de Allende y la Unidad Popular en Chile.
Seguir leyendo Unidad Popular: La Revolución Frustrada

Del triunfo de Sharp a la encrucijada

La sorpresiva noche del 23 de octubre, en TVN, en medio de la derrota electoral de la Nueva Mayoría, Francisco Vidal, el ex Ministro, analista y operador político de la Concertación, comparaba el triunfo electoral de Jorge Sharp con el “naranjazo” protagonizado por el socialista Oscar Naranjo en la elección complementaria de marzo de 1964, en la circunscripción de Curicó. El hecho es recordado por cuanto el éxito socialista en esa elección contribuyó a anticipar la idea de que la izquierda había crecido por sobre el tercio, lo que obligaba a la Derecha a declinar su propia opción electoral a favor de Eduardo Frei Montalva en las elecciones generales de septiembre de ese año, con la única finalidad impedir el triunfo de las “fuerzas marxistas”. El “naranjazo” fue un anticipo del triunfo de la Unidad Popular en 1970.

 por Gustavo Burgos

Aludir al “naranjazo” es, entonces, caracterizar el triunfo electoral de Sharp como la expresión subterránea de un movimiento mayor que hasta hora se nos presenta invisible. A diferencia de 1964, con un movimiento obrero y campesino en alza y un proceso de radicalización que cuestionaba al orden capitalista, en el 2016 este triunfo electoral, con un movimiento de masas iniciando un lento reagrupamiento, constituye una inflexión excepcional pero de un signo diverso.

Interpretar el triunfo de Sharp correctamente supone –en efecto- ubicar este hecho en el contexto general de enfrentamiento y agudización de los antagonismos de clase. Pretender simplificarlo y reducirlo al resultado de la unidad de los movimientos sociales o a la juventud del candidato, nos  conduce a observar el fenómeno, sus manifestaciones externas y no a su contenido de clase, que es lo que debe dominar nuestro análisis si queremos contribuir al desarrollo de los rasgos revolucionarios que evidencia el triunfo sharpista.

Lo primero que debemos subrayar es que Sharp logra un triunfo electoral en un contexto de derrumbe de las ilusiones democráticas, descalabro de los partidos del régimen y tendencias de movilización contra los símbolos del poder las AFP y el llamado TPP. En este contexto general, el comportamiento del electorado es una muestra más del proceso de desfonde de la transición, de quiebra del pinochetismo y de ruptura con la idea de que la defensa de la democracia pasa por la unidad contra la Derecha.

Este último elemento, que podríamos llamar antipinochetismo, pareciera haberse roto. De hecho en las principales ciudades se repitió la constante de que el oficialismo fue derrotado porque un importante sector del electorado prefirió votar en protesta por una tercera opción antes que votar por el oficialismo para impedir el triunfo de la derecha. Esto parece ser la tendencia, no la muerte del duopolio ya que la Derecha y la Nueva Mayoría siguen siendo abrumadoramente la mayor fuerza electoral, sino que importantes sectores ven la opción de organizarse, protestar y votar por quienes expresen la necesidad de romper con el régimen, sin importar la utilidad del voto, aun cuando ello importe el triunfo de la Derecha, porque se ha asimilado que Derecha y Nueva Mayoría representan lo mismo.

Aun así lo determinante en el triunfo de Sharp fueron circunstancias  particulares que hicieron remecer el escenario político. Jorge Castro, el candidato de la UDI, llega a las elecciones con su frente interno quebrado (el ex Diputado Ibáñez, UDI, llamó a votar por Méndez) y asediado por denuncias de corrupción y abandono de sus deberes. Por el otro lado, DJ Méndez de la Nueva Mayoría -impuesto por el aparato de Ricardo Lagos en una pulseada con los partidos de Gobierno- nunca logró concitar el apoyo de sus parciales y ya avanzada la campaña dirigentes del PS como Viñambres y de la DC como Gianini llamaron abiertamente a votar por Sharp. Se dice que al DJ Méndez lo dejaron caer al final de la campaña. En esa línea, la deserción de la histórica Paula Quintana vino a ser en este marco un tiro de gracia, al presentarse públicamente en apoyo al candidato del Pacto La Matriz.

El conjunto de estos elementos confluyeron para expresarse en la caída de la votación de los candidatos de la Derecha y la Nueva Mayoría y el vuelco de una parte importante del electorado de centro izquierda a favor de Sharp, en este sentido creemos que el apoyo de sectores de izquierda del Partido Socialista resultaron determinantes.

Hasta ese punto podemos observar la fortaleza del proceso que terminó con Sharp como Alcalde de la tercera ciudad del país. Pero estos rasgos son contenidos, atemperados, por sus limitaciones. La primera y la más evidente: dos tercios del padrón electoral no concurrieron a las urnas, siendo este el rasgo más poderoso de la jornada de elecciones municipales: la derecha alcanza una victoria a lo pirro y desplaza al oficialismo, en un contexto en que el descrédito de la institucionalidad y la protesta se toma el primer lugar. La principal protesta se expresó como abstención, no tras los “independientes”, ni tras el moribundo PRO, ni tras el Movimiento Autonomista. La protesta fue no votar, así de simple.

Agudizados los antagonismos sociales, deformados los intereses de clase en la arena electoral, el triunfo de Sharp es una manifestación –quizá la más nítida- de cómo las masas comienzan a superar sus ilusiones democráticas: dejando de votar por los partidos burgueses que condujeron la transición y dando la espalda a las elecciones a las que nos convocan las clases dominantes. Por lo expuesto, sostenemos que Sharp y su movimiento, el Pacto La Matriz, enfrenta una encrucijada, la misma que enfrentan aquellos que han accedido al poder proponiendo reformas: cede a las presiones de la burguesía y su institucionalidad (tribunales, Intendencia, la Armada, grandes grupos económicos tras TPS y el Mall Barón) o se apoya en la movilización de masas para viabilizar su programa.

Sharp tiene un programa con 200 medidas. Al igual que quienes votaron masivamente por él el pasado 23 de octubre, las desconocemos en detalle pero entendemos que ellas se refieren a un especial compromiso democrático con la participación popular, con la transparencia, lucha en contra de la corrupción y una apuesta por el desarrollo armónico e integral de la ciudad. Estamos seguros que esas medidas no podrán aplicarse sin enfrentar al poder central y al poder económico responsable de la miseria, la corrupción y la decadencia de la otrora Perla del Pacífico. La más mínima de las tareas democráticas como las enunciadas, si se aplican consecuentemente, harán chocar a Sharp con el régimen. En este choque será necesaria la intervención de las masas, porque sólo apoyado en la movilización podrán materializarse las aspiraciones de los explotados del puerto.

Convocar esa movilización supone la formación de un frente amplio, como diversos sectores aparecen reclamando. Pero ese frente amplio nada puede tener que ver con la burguesía ni con el imperialismo ni con sus partidos y referentes electorales. De nada nos servirá construir un frente amplio que reedite a la Nueva Mayoría, al Frente Amplio uruguayo, PODEMOS español o el SYRIZA griego, todas estas expresiones políticas, algunas fenecidas y otras en ascenso, han desarrollado políticas liberales socialdemócratas que han concluido en derrota y en la apertura del camino a la Derecha.

El frente amplio que resulta necesario estructurar ha de convocar a los luchadores, al activismo, ha de extender su influencia más allá de las fronteras del Pacto La Matriz llegando al conjunto de los explotados, a los obreros sindicalizados o no, a los pescadores, a las organizaciones poblacionales y a todos aquellos que se han puesto en pie en defensa de sus derechos, desde mucho antes que el acto electoral pasado y que seguirán luchando después de él.

De lo que se trata compañeros, es de batallar por la unidad de la izquierda en torno a la movilización, a la lucha en contra del Gobierno de los explotadores y corruptos, una amplia unidad que se plantee acabar con el régimen de explotación y avanzar al poder obrero y al socialismo. En esta lucha estamos comprometidos, es la lucha de la encrucijada.