Archivo de la etiqueta: Donald Trump

Los derechos humanos desde abajo: un espacio en disputa

por   Juan Hernández //

 

Hoy, 10 de diciembre, se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos y se conmemora el 70 aniversario de la aprobación de la Declaración Universal.

El contexto global mantiene ciertas continuidades desde entonces, pero también notables cambios, nuevos sujetos, nuevas dinámicas que marcan nuestra realidad vigente Seguir leyendo Los derechos humanos desde abajo: un espacio en disputa

Cumbre del G20 eclipsada por la tripolaridad de EE.UU. / Rusia / China

por Alfredo Jalife-Rahme //

La irrelevante Cumbre del G20, esta vez en Buenos Aires, creada a raíz de la grave crisis financiera de EE.UU. en 2008, desde ahora ha sido eclipsada por las reuniones tangenciales y trascendentales de Trump respectivamente con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con el mandatario chino, Xi Jinping, a quien invitó a cenar. Seguir leyendo Cumbre del G20 eclipsada por la tripolaridad de EE.UU. / Rusia / China

EEUU: el socialismo y la Casa Blanca

por Michael Roberts //

El equipo de investigación de Trump en la Casa Blanca ha publicado un informe muy extraño. Se llama “Los costes de oportunidad del socialismo”. Pretende demostrar que el ‘socialismo’ y las políticas ‘socialistas’ serían perjudicial para los estadounidenses, porque los ‘costes de oportunidad’ del socialismo en comparación con el capitalismo son mucho más altos. Seguir leyendo EEUU: el socialismo y la Casa Blanca

Putin ante el desafío nuclear de Trump

por Alfredo Jalife-Rahme //

La amenaza de Trump de retirarse del INF provocó trémulos tanto al interior de EU como del principal afectado: el zar Vlady Putin, quien abordó el ominoso tema en el décimo quinto aniversario del think tank Club de Discusión Valdai el 18 de octubre en Sochi y cuyo moderador de la sesión plenaria fue el internacionalista ruso Fyodor Lukyanov. Seguir leyendo Putin ante el desafío nuclear de Trump

Washington impone nuevas sanciones contra Venezuela y Cuba

por Bill Van Auken  //

El asesor de seguridad nacional de los Estados Unidos, John Bolton, anunció una escalada de las sanciones de Estados Unidos contra Cuba y Venezuela en un discurso bélico pronunciado en Miami el jueves ante una audiencia de exiliados derechistas y funcionarios republicanos, sólo para invitados. Seguir leyendo Washington impone nuevas sanciones contra Venezuela y Cuba

EEUU: Wall Street cae a medida que aumentan las tensiones comerciales con China

por Nick Beams //

Ayer hubo grandes cambios en Wall Street, con el Dow moviéndose en un rango de 900 puntos, en respuesta a una noticia según la cual el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, planea imponer un arancel a todos los productos chinos si no recibe una oferta comercial satisfactoria de parte del presidente Xi Jinping. Seguir leyendo EEUU: Wall Street cae a medida que aumentan las tensiones comerciales con China

El triunfo de Bolsonaro, la corrupción y la violencia

por Ibán de Rementería //

Por ahí se dice que cada país ira teniendo su Trump: Filipinas a Duterte, Turquía a Erdogan, Rusia a Putin, Hungría a Orban,  Italia a Di Maio y Salvini, etc., ahora Brasil tiene a Bolsonaro. Ante este inexorable ascenso al poder de la extrema derecha en algunos casos con confesados y reafirmados rasgos racistas, misóginos, machistas, homofóbicos, etc., como respuesta popular – electoral no producto de golpes de estados- ante el fracaso económico, social, cultural y político de la izquierda neoliberal conducida por el capital financiero internacional, las explicaciones son muchas pero todas en común le otorgan a la corrupción y la delincuencia un papel de la mayor importancia. Seguir leyendo El triunfo de Bolsonaro, la corrupción y la violencia

Trump refleja la crisis del imperialismo estadounidense

por Leandro Albani //

El periodista Grégoire Lalieu habla con La tinta sobre un nuevo mundo comandando por Donald Trump y en donde la derecha avanza en todos los continentes.

El triunfo de Donald Trump en Estados Unidos dejó a muchas personas asombradas. El magnate inmobiliario, que forjó su carrera entre estafas, negociados turbios y una sobre exposición mediática, llegó a la Casa Blanca con un discurso en el que prometía un fuerte proteccionismo, la desescalada militar estadounidense en varias regiones del mundo y un combate frontal contra la inmigración. Seguir leyendo Trump refleja la crisis del imperialismo estadounidense

La clase dominante de Estados Unidos toma la medida de la victoria de AMLO en México

por Bill Van Auken  //

A raíz de la elección sin precedentes de México el 1 de julio, ampliamente descrita como un tsunami político por haber barrido los partidos de largo tiempo en el gobierno burgués y por haber otorgado un margen popular sin precedentes al candidato presidencial del partido MORENA, Andrés Manuel López Obrador, el establecimiento gobernante estadounidense ha comenzado a evaluar la importancia de los resultados para sus amplios intereses al sur de su frontera. Seguir leyendo La clase dominante de Estados Unidos toma la medida de la victoria de AMLO en México

Creciente codena mundial hacia política de Trump de separación forzada de padres e hijos refugiados

por Norisa Diaz y Patrick Martin //

Existe una creciente indignación pública sobre el impacto de la nueva política de “tolerancia cero” de la Administración de Trump, anunciada el mes pasado. Bajo esta política, todos los adultos indocumentados encontrados por la Patrulla Fronteriza o el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, todas las siglas en inglés) están siendo arrestados y encarcelados, mientras sus hijos son entregados a la Oficina de Reubicación de Refugiados (ORR), una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) del Gobierno federal. Seguir leyendo Creciente codena mundial hacia política de Trump de separación forzada de padres e hijos refugiados

Brasil: responder al viraje de los EEUU

de Partido Operário Revolucionário (Brasil)

La propaganda de Temer sobe los hechos de su gobierno en estos dos años se despedazó con la retracción del crecimiento, la elevación del desempleo y la dispara del dólar. Al lado, la Argentina declara la falencia y su gobierno recorrió al Fondo Monetario Internacional. También tendrá su crecimiento afectado con el brutal desequilibrio cambial y con la dispara inflacionaria. Seguir leyendo Brasil: responder al viraje de los EEUU

Editorial: por la victoria militar siria frente al ataque imperialista

 

Con la conocida mentira de “proteger a la población civil” y destruir “armas de destrucción masiva, Trump, a la cabeza de la jauría imperialista, ha desplegado un ataque criminal, de alto impacto sobre Siria. En un ataque militar conjunto de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, esta noche comenzaron a caer bombas sobre Siria. Según Trump, se trata de “ataques de precisión” contra “objetivos sirios asociados con el programa de armas químicas”.

Trump miente.

El hecho forma parte, y de seguro lo será, de una escalada que persigue imponer la voluntad imperialista allí donde se presenta un ángulo de resistencia a la voracidad de las transnacionales. El imperialismo no tiene otro camino que la guerra y la barbarie para resolver sus contradicciones internas, siendo -por lo mismo- este ataque una expresión del camino que toma EEUU en su proclamada guerra comercial con China.

Este ataque, además de ofender la autodeterminación de las masas árabes y de los oprimidos del mundo entero, es una señal concreta del objetivo que ha trazado el imperialismo. Este ataque no sólo fue una determinación de Trump, sino que fue exigido por republicanos y demócratas, los que demandan la necesidad de afirmar la superioridad militar norteamericana en todo el orbe.

La obsecuencia del gobierno británico y francés, pone de manifiesto que estas potencias ha determinado ponerse detrás de los norteamericanos. Ninguna, pero ninguna preocupación democrática o humanitaria, alimenta el ataque de ayer sobre Damasco. Los “progresistas” que apoyaron ayer a Macron para “impedir el triunfo de la derecha”, pueden comprobar que Macron -aademás de ser un títere de la banca mundial- es ahora un criminal de guerra.

Desde las páginas de El Porteño (elporteno.cl) nos sumamos al repudio mundial que ha generado este ataque, nos ponemos incondicionalmente del lado de la nación oprimida y reivindicamos el derecho de los sirios a alzarse en armas frente al imperio. En Chile, esto significa solidarizar con esta lucha, redoblando nuestros esfuerzos en la lucha contra el representante de los yanquis en nuestro país, el gobierno pro imperialiista de Piñera. Sólo la clase clase obrera, acaudillando a explotados y nación oprimida, abre el camino de la derrota imperialista: el fin del capitalismo a manos de la revolución proletaria.

EP

¿Qué significan los ataques militares a Siria?

por Alan Woods //

Estados Unidos y sus “aliados”, el Reino Unido y Francia han bombardeado múltiples objetivos del gobierno en Siria en una operación matutina dirigida contra supuestas ubicaciones de armas químicas.Las explosiones llegaron a la capital, Damasco, así como a dos lugares cerca de la ciudad de Homs, dijo el Pentágono. “Las naciones de Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos de América han unido su justo poder contra la barbarie y la brutalidad”, dijo el presidente Trump en un discurso a la nación desde la Casa Blanca alrededor de las 21:00 hora local (02:00 BST). Seguir leyendo ¿Qué significan los ataques militares a Siria?

Trump amenaza la frágil economía mundial: “las guerras comerciales son buenas”

por Rob Sewell  //

En la última semana, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump anunció su intención de aumentar los aranceles sobre las importaciones de acero y aluminio, amenazando con iniciar una guerra comercial peligrosa con el resto del mundo. Esta podría hundir a la economía mundial en otra profunda depresión. Los comentarios recientes de Trump en Twitter constituyen nada menos que una declaración de guerra comercial – del país capitalista más poderoso del mundo. Seguir leyendo Trump amenaza la frágil economía mundial: “las guerras comerciales son buenas”

Geopolítica del siglo XXI: inestabilidad global

por Immanuel Wallerstein //

Puede argüirse que el ámbito más fluido en el sistema-mundo moderno, que está en crisis estructural, es el geopolítico. Ningún país está cercano a dominar este ámbito. La última potencia hegemónica, Estados Unidos, ya lleva tiempo actuando como un gigante incapaz. Tiene poder para destruir pero no para controlar la situación. Sigue proclamando reglas que espera que otros sigan, pero puede ser, y es, ignorado

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EEUU: El discurso del estado de la Unión de Trump, un espectáculo de reacción y militarismo

por Patrick Martin //

El primer discurso sobre el estado de la Unión del presidente estadounidense, Donald Trump, pronunciado el martes por la noche, fue un festival de reacción e inmundicia política. El discurso se prolongó durante más de 80 minutos, interrumpido por las ovaciones de los miembros reunidos del Senado y la Cámara de Representantes. Estaba lleno de himnos a la policía y a los militares (que obtuvieron el aplauso particular de los demócratas), ataques fascistas contra los inmigrantes e invocaciones a la religión, al patriotismo y a la bandera estadounidense, que culminaron al cierre en gritos de “¡USA! ¡USA!”. Seguir leyendo EEUU: El discurso del estado de la Unión de Trump, un espectáculo de reacción y militarismo

El Foro Económico Mundial se reúne en Davos bajo la sombra de la crisis y la guerra

por Bill Van Auken  //

El martes, el Foro Económico Mundial (WEF) abrió sus puertas en el exclusivo centro turístico alpino suizo de Davos, con unos 3.000 ejecutivos corporativos, funcionarios gubernamentales y famosos convocados con el ostensible propósito de debatir el tema de este año de “crear un futuro compartido en un mundo fracturado”. Seguir leyendo El Foro Económico Mundial se reúne en Davos bajo la sombra de la crisis y la guerra

La alerta de misil en Hawái: treinta y ocho minutos de caos

por Patrick Martin //

La falsa alarma sobre un inminente ataque de misil balístico el sábado hizo que más de un millón de personas buscaran refugio, con muchos creyendo que tenían tan solo minutos de vida antes de ser incinerados por un impacto nuclear. Las personas buscaron refugio en los túneles de las autopistas, en parqueos subterráneos, sótanos e incluso bajaron a sus niños por pozos de cloacas. Las conversaciones por teléfono eran desgarradoras, con los presentes pensando que podía ser su última llamada a sus seres queridos. Seguir leyendo La alerta de misil en Hawái: treinta y ocho minutos de caos

Facebook anuncia un importante plan para censurar las noticias

por Andre Damon //

El CEO de Facebook Mark Zuckerberg anunció el viernes que la mayor red social del mundo estará iniciando cambios importantes para relegar los contenidos políticos y de noticias en el muro de publicaciones y, en su lugar, priorizar los “momentos personales”. Este cambio constituye el paso más grande tomado hasta la fecha para censurar la información en línea. Seguir leyendo Facebook anuncia un importante plan para censurar las noticias

La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

por Barry Grey //

El presidente Donald Trump pronunció el jueves un discurso racista y fascista contra los inmigrantes de los “shithole countries” (países agujeros de mierda), como Haití y los estados de África, durante una reunión bipartidista de la Casa Blanca sobre la “reforma” de la inmigración. Seguir leyendo La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

2018: el mundo al revés

por Alan Woods //

Donald Trump dio la bienvenida al Año Nuevo a su manera inimitable: rodeado por su clan social y político en los alrededores opulentos de su exclusivo club Mar-a-Lago en Florida, acompañado por un grupo representativo de todos los segmentos de la sociedad estadounidense, desde estrellas de cine a multimillonarios. Seguir leyendo 2018: el mundo al revés

Crece la oposición a la cacería de brujas sobre acoso sexual

por Joseph Kishore //

A medida que avanza la campaña de acusaciones sobre conductas sexuales inapropiadas, queda claro que lo que se está desencadenando es más grande de lo que parecía inicialmente, en el caso del productor de Hollywood, Harvey Weinstein. Ahora que comienza a ceder la primera oleada de la campaña, la oposición está creciendo entre algunos de los acusados. Seguir leyendo Crece la oposición a la cacería de brujas sobre acoso sexual

La Asamblea General de las Naciones Unidas rechaza el anuncio de Trump sobre Jerusalén

por Jordan Shilton //

La Administración Trump sufrió una humillante derrota en la Asamblea General de las Naciones Unidas el jueves cuando 128 países condenaron el anuncio del presidente el 6 de diciembre reconociendo a Jerusalén como la capital de Israel. La votación de 128-9, con 35 abstenciones, refleja el aislamiento extremo de Estados Unidos y propicia un enfrentamiento violento en Oriente Próximo. Seguir leyendo La Asamblea General de las Naciones Unidas rechaza el anuncio de Trump sobre Jerusalén

¿Chile se salvó?

por Ibán de Rementería //

Cuando el triunfante Sebastián Piñera se dirigía en la Alameda a sus adherentes por la noche del domingo 17 de diciembre, estos coreaban rítmicamente: “Chile se salvó”, este es un hecho sintomático de como la derecha logró movilizar a sus huestes dormidas. Seguir leyendo ¿Chile se salvó?

Economía mundial: todo muy bien… Sra. Marquesa

por Eric Toussaint //

“Todo va muy bien, señora marquesa” (Tout va très bien, madame la marquise) 1/ es una canción de 1935 que conoció en Francia un gran éxito en plena crisis. Traducida a numerosas lenguas, esta frase se ha convertido en una expresión proverbial para designar una actitud de ceguera ante una situación desesperada Seguir leyendo Economía mundial: todo muy bien… Sra. Marquesa

El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Trump genera ira y protestas

por Bill Van Auken //

Cambiando drásticamente el rumbo de siete décadas de política estadounidense hacia el Medio Oriente, el presidente Donald Trump dio un discurso el miércoles en la Casa Blanca en el que reconocía a Jerusalén como la capital de Israel y prometía que los EUA empezarían preparativos para mudar su embajada allí desde Tel Aviv, pasando a ser el primer país del mundo que lo haga. Seguir leyendo El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Trump genera ira y protestas

Entrevista a Noam Chomsky: en la era Trump, graves amenazas para la “vida humana organizada”

por Lucien Crowder //

 

[Noam Chomsky, pese a ser un lingüista de enorme talla, es más conocido, fuera de su especialidad, por su intenso compromiso político desde una posición de izquierda, que le ha llevado a formular críticas aceradas a la política exterior de EE UU y a interesarse duraderamente por las armas nucleares y otras amenazas de índole tecnológica para la civilización humana. En esta entrevista, Chomsky conversa con el editor jefe del Bulletin of the Atomic Scientits, Lucien Crowder, sobre las políticas del gobierno de Trump en materia de cambio climático, modernización nuclear, Corea del Norte e Irán, así como sobre la intensificación de “las gravísimas amenazas a que nos enfrentamos todos”. Seguir leyendo Entrevista a Noam Chomsky: en la era Trump, graves amenazas para la “vida humana organizada”

EEUU: La burocracia sindical de AFL-CIO aliada de Trump

por Trévon Austin//

Del 22 al 25 de octubre, la Federación Estadounidense del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) celebró su convención cuatrienal en St. Louis, Missouri.

La reunión de los muy bien pagados ejecutivos sindicales pasó mayormente desapercibida para los trabajadores estadounidenses, que no miran a esas organizaciones, las cuales hace mucho tiempo abandonaron cualquier defensa de sus intereses y han perdido millones de miembros. El porcentaje de trabajadores en los sindicatos ha bajado a solo el 10,4 por ciento, comparado con el 20,1 por ciento en 1983 y el 32,5 por ciento en 1953.

En la medida en que la AFL-CIO juega algún papel significativo, este es apoyar al Partido Demócrata y promover los objetivos de la política doméstica y exterior del imperialismo estadounidense. Lejos de oponerse al ataque corporativo a la clase trabajadora, los sindicatos han pasado las últimas cuatro décadas suprimiendo la lucha de clases y reduciendo los estándares de vida de los trabajadores en nombre de hacer competitivo globalmente al capitalismo estadounidense.

Las principales figuras de la AFL-CIO, incluyendo al presidente Richard Trumka, tienen amplios antecedentes de traición a las luchas obreras y de confabular con la patronal para reducir la participación de los ingresos nacionales que va a los trabajadores. Durante los ocho años de la administración de Obama, los sindicatos limitaron el número de huelgas a su nivel más bajo en la historia estadounidense, facilitando una transferencia sin precedentes de la riqueza hacia arriba.

La creación de un sufrimiento indecible a la clase trabajadora, sin embargo, no ha socavado los intereses materiales de la burocracia de la AFL-CIO, que sigue prosperando gracias a su control de vehículos de inversión multibillonarios en pensiones y sanidad y una miríada de otros planes de negocios obrero-patronales. Las revelaciones de este año acerca de los sobornos multimillonarios a altos cargos de la United Auto Workers, que pasaron a través de los Centros de Formación Nacional de UAW-Chrysler, son solo la punta del iceberg.

La convención de St. Louis fue un asunto dirigido y burocrático de principio a fin. Los delegados seleccionados cuidadosamente votaron unánimemente la reelección de Trumka para un tercer mandato de cuatro años y reinstalar a la secretaria-tesorera Liz Shuler y al vicepresidente ejecutivo Tefere Gebre, que no tuvieron oposición.

De manera significativa, la AFL-CIO no invitó a demócratas destacados a su convención, como habían hecho en otras ocasiones. En sus comentarios de apertura, Trumka declaró, “Encontraremos esperanza y oportunidad para la gente trabajadora, no dentro de los partidos políticos principales, sino dentro de nuestro movimiento y nuestras comunidades…

No me importa si eres demócrata o republicano o algo intermedio, si eres justo con nosotros, seremos justos contigo”, dijo.

En realidad, las palabras del jefe de la AFL-CIO sobre la “independencia política” se refieren a los pasos que da una sección de los sindicatos para aliarse con la administración de Trump y secciones del Partido Republicano. Aunque los sindicatos tradicionalmente han subordinado a la clase trabajadora a las necesidades de la clase gobernante por medio de los demócratas, han visto en Trump un espíritu afín que abraza su programa de “comprar lo estadounidense, contratar a estadounidenses” para desviar hacia afuera la oposición social.

Tras su desastroso respaldo a Hillary Clinton en 2016, los sindicatos de la construcción, el United Auto Workers, el United Steelworkers (acereros unidos) y otros sindicatos se aliaron con Trump en base a los pasos que ha dado para renegociar o cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, siglas en inglés), construir el oleoducto Keystone XL y aumentar el gasto en infraestructura.

Durante la convención de esta semana, el presidente de United Steelworkers Leo Gerard despotricó contra el “acero chino” y promocionó medidas de guerra comercial, que los sindicatos, junto con Trump y su antiguo asistente fascistoide Stephen Bannon afirman falsamente que defienden los empleos de los trabajadores estadounidenses y los estándares de vida. Gerard estaba al lado de Trump en el Despacho Oval este año cuando el presidente firmó una medida de guerra comercial declarando que las importaciones de acero de China y otros países estaba socavando la “seguridad nacional” estadounidense.

La aceptación abierta por parte de Trump de los neonazis, sin embargo, ha sido fuente de cierto bochorno, particularmente para los sindicatos minoristas y de servicios, que están intentando reclutar a trabajadores inmigrantes por poco dinero para aumentar el número de miembros. En agosto, Trumka decidió renunciar a la presidencia del Consejo Manufacturero después de que Trump defendiera a los neonazis y a los miembros del KKK detrás de los disturbios en Charlottesville, Virginia, que dejó a 19 personas heridas y se saldó con la muerte de la manifestante antifascista de 32 años de edad Heather Heyer. En aquel momento, Trumka dijo, “No puedo sentarme en un consejo para un presidente que tolera el fanatismo y el terrorismo doméstico”.

La consternación de Trumka por el descubrimiento de elementos fascistoides en la Casa Blanca fue enteramente fraudulento. Lejos de estar impactados por su presencia, los ejecutivos de la AFL-CIO tienen una afinidad natural por Trump y Bannon. Solo una semana después de renunciar al consejo, Trumka elogió los esfuerzos del presidente por renegociar el NAFTA.

Hablando sobre miembros del sindicato que apoyaban a Trump en 2016, Trumka declaró, “Mis miembros, como muchos estadounidenses, están enfadados porque el sistema no funciona para ellos. Que los relega cada vez más”, añadiendo, “aunque el país es el país más rico sobre la faz de la tierra”. Añadió también, “[los trabajadores] estaban dispuestos a asumir el riesgo de Trump porque él prometió un cambio de sistema radical”.

En la medida en que algunos sectores de los trabajadores dirigieron su mirada desesperadamente hacia el presidente billonario, es solo porque los sindicatos y los demócratas no han mostrado más que menosprecio hacia los trabajadores, que han sufrido un declive histórico en sus estándares de vida debido a décadas de desindustrialización, recortes sociales y pobreza crónica. Los sindicatos colaboraron en ello y fueron cómplices de ello, y arrojaron veneno nacionalista para bloquear cualquier lucha unificada por parte de los trabajadores estadounidenses y sus hermanos y hermanas de clase en el extranjero.

Lejos de oponerse a Trump, la AFL-CIO, junto con el Partido Demócrata, no temen a nada más que al surgimiento de un poderoso movimiento de la clase trabajadora contra la administración y su programa de recortes fiscales masivos para los ricos, la destrucción de la sanidad, y otros servicios sociales vitales, y su expansión del militarismo y amenazas de dictadura. Ello es así porque tal movimiento se volvería muy pronto una confrontación directa con todos los que defienden el dominio de la élite corporativa y financiera, incluyendo a los demócratas y la propia AFL-CIO.

 

(Imagen: Richard Trumka)

Desastre kurdo: la independencia que siempre no fue

por Alfredo Jalife-Rahme//
En mi artículo postsísmico sobre cómo Israel apoya la secesión del Kurdistán para desestabilizar a Irán y Turquía(https://goo.gl/Sb48Mu), adelanté que la alta vulnerabilidad del Kurdistán iraquí radica en que se encuentra totalmente rodeado de países que pueden ser desestabilizados, lo cual beneficia enormemente a Israel, pero a costa de un elevado precio del pueblo kurdo, que puede volver a ser sacrificado en el altar de la geopolítica regional, como sucedió con el tratado de Sèvres de 1920.

Pues fue justamente lo que sucedió casi 100 años más tarde cuando Massoud Barzani, líder de la región kurda en el norte de Irak y prócer de su fugaz independencia, fue abandonado por Donald Trump (sucesor de los negociadores occidentales del Tratado de Sèvres).

En una fulgurante operación del ejército iraquí –curiosamente entrenado tanto por el Pentágono como por los pasdarán iraníes (Guardias Revolucionarios Islámicos Chiítas)– fue tomada la región de Kirkuk y su capital, con pletóricos yacimientos de hidrocarburos, ante la sorprendente huida de los combatientes kurdos, los legendarios peshmergas (que se arrojan a la muerte), a lo que no hicieron honor, y cayeron después de 12 horas casi sin combatir.

La independencia del Kurdistán iraquí –no se diga su efecto dominó en Irán, Siria y Turquía, con relevantes minorías kurdas (https://goo.gl/Fh5HV2)– quedó hecha añicos. Sin el petróleo de Kirkuk no es viable el estado independiente kurdo en el norte de Irak (https://goo.gl/vudtvp).

Con la hostilidad de todos los estados regionales islámicos fronterizos –en particular los no árabes: la sunita Turquía y la chiíta Irán– y con la sola excepción del apoyo envenenado de Israel, Erbil (con 5 millones de habitantes), capital del Kurdistán iraquí, se aisló de la realidad geoeconómica/geopolítica. Quizá el peor error de Barzani fue su obsceno meretricio con el Estado sionista, Israel, expoliador de tierras, derechos, vidas y sueños palestinos.

La gran mayoría de los analistas se equivocó al sobrestimar la valentíade los peshmergas y al subestimar al ejército central iraquí, después de su previa derrota humillante ante los yihadistas en Mosul: ciudad plural del norte de Irak, con mayoría árabe e importante presencia de asirios cristianos que hablan el arameo (el idioma de Cristo) y de caldeos católicos.

Con la ignominiosa derrota de los peshmergas, Kirkuk es hoy compartida por tres diferentes grupos étnicos y religiosos: los árabes semitas, los turcomenos (de origen turco-mongol y que aquí en su mayoría son chiítas) y los cristianos asirios/arameos/caldeos semitas. El triunfo de los turcomenos chiítas, casi la mitad de la población de Kirkuk, resume la nueva alianza entre la Turquía sunita y el Irán chiíta contra la balcanización de los pueblos kurdos inducida por Israel.

Israel y Trump sufren dos derrotas humillantes con la pérdida de la plaza petrolera de Kirkuk, destinada esquemáticamente a los kurdos.

Debka Weekly (número 774), portal desinformativo del Mossad, se desvive explicando teorías conspirativasentre los mismos kurdos y la traición del grupo Talabani, tradicional enemigo de los Barzani (vinculados a la CIA y al Mossad).

La narrativa hilarante de Debka eleva a dimensiones sobrehumanas al legendario general Qassem Soleimani, jefe de la rama de élite expedicionaria Qods, dependiente de los pasdarán jomeinistas. Días antes, Trump había despotricado en forma grotesca contra los pasdarán y el mismo Soleimani, para complacer a su yerno, el israelí-estadunidense Jared Kushner, y a su supremo aliado, el premier Benjamin Netanyahu. Trump obtuvo días más tarde su respuesta en Kirkuk, con la entrada triunfal de su vilipendiado general Soleimani.

Los británicos entienden mejor la geopolítica que sus maniqueos/lineales alumnos de Estados Unidos. David Gardner colige perfectamente la hipercomplejidad no-lineal de las arenas movedizas del Medio Oriente y sostiene que la captura de Kirkuk y la derrota de Barzani, aliado de Israel, debe ser vista como parte de la competencia geopolítica entre Irán y Estados Unidos(https://goo.gl/MpvJCA).

Otro británico muy sagaz, Patrick Cockburn, apunta que los kurdos perdieron 40 por ciento del territorio que controlaron previamente, mientras la geografía política del norte de Irak será transformada, en detrimento de los kurdos. Sin campos petroleros bajo su control –reservas de 45 mil millones de barriles de petróleo y 150 millones de millones (trillones anglosajones) de metros cúbicos de gas, con una exportación de 600 mil barriles diarios (https://goo.gl/3hni88)–, los kurdos pierden su independencia económica.

El premier iraquí Haider al Abadi –chiíta árabe semita– consigue su segundo triunfo fenomenal este año: la captura de Mosul contra los yihadistas sunitas y la derrota de los peshmergas sunitas kurdos. Curioso: los dos grupos derrotados por el chiíta premier iraquí son sunitas, mientras se expande el proyectado Creciente Fértil chiíta del C4+1 (Irán, Irak, Siria, Hezbolá+Rusia; https://goo.gl/ZKN3CX).

Para el analista británico filorruso Alexander Mercouris, el plan C de Trump se frustró en Irak: “Estados Unidos fracasó en conseguir el cambio de régimen en Siria (plan A) y falló en catalizar la balcanizacion de Siria sobre líneas sectarias (plan B; https://goo.gl/M7EhyS), y ahora buscaba usar a los kurdos para desestabilizar tanto a Irak como a Siria” (https://goo.gl/ce4Wq8) con el fin de frenar la influencia creciente de Irán y de alienar a Turquía. Le salió el tiro por la culata a Trump, ya que lo único que consiguió es alinear a Irán, Turquía, Siria e Irak, mientras aisló a los kurdos.

Mercouris comenta que en los recientes dos años se ha demostrado que “los rusos son los maestros (sic) de la estrategia militar y tecnología en el Medio Oriente, y que los iraníes son los maestros (sic) indiscutibles de operaciones encubiertas, con su excepcional conocimiento de la región, mediante sus diversas agencias de espionaje y seguridad”.

En forma interesante, Mercouris aduce que la debacle del plan C exhibe el rápido declive del poder estadunidense en el Medio-Oriente: Trump –quien, a instigación de su aliado supremo Netanyahu, descertificó en forma unilateral e insensata el acuerdo nuclear del P5+1 con Irán (https://goo.gl/LCV7u6)– se está aislando, mientras Irán, el supuesto marginado, sancionado y vituperado, exhibe excelentes relaciones con Turquía, Siria, Irak y Pakistán, así como los países centroasiáticos. Le faltó agregar a Líbano.

El Pentágono mantiene 10 mil soldados en Irak y es aliado de Bagdad en el combate contra los yihadistas, quienes ahora se encuentran en franca retirada en Siria e Irak. ¿Para resucitar en el sudeste asiático?

¿Se inclinaron tanto el Pentágono como Rex Tillerson, secretario de Estado y ex mandamás de ExxonMobil, por los más pletóricos y lucrativos yacimientos petroleros del sur chiíta iraquí, en detrimento del menor yacimiento de Kirkuk, el cual hubiera sido otorgado a los kurdos sunitas no árabes por los intereses de Israel para su abasto? ¿Tuvo miedo Trump a un alza descomunal del petróleo, que hubiera beneficiado a Rusia, por lo que prefirió laisser-fairea Irán?

EEUU: Washington bulle con rumores de un “golpe palaciego” contra Trump

por Joseph Kishore//

Washington se encuentra sumido en una crisis política sin precedentes en la historia moderna de Estados Unidos. En medio de conflictos faccionales cada vez más enconados fracturando la cúpula del Estado, aumenta la especulación de que podría haber discusiones tras bastidores entre miembros del gabinete y altos funcionarios para forzar la salida del presidente Donald Trump.

La guerra política dentro del Gobierno de Trump y el Partido Republicano se intensificó esta semana después de que el senador Bob Corker, presidente del comité de relaciones exteriores del Senado, declarara que las amenazas de Trump contra Corea del Norte estaban conduciendo a EUA “por el camino de una Tercera Guerra Mundial”. Corker tuiteó que la Casa Blanca es “una guardería para adultos”, con el presidente siempre necesitando supervisión.

La cadena NBC reportó que el secretario de Estado, Rex Tillerson, llamó a Trump un “idiota” después de una reunión en junio entre el presidente y jerarcas militares, durante el cual el mandatario sugirió multiplicar por diez el arsenal nuclear de EUA. Trump respondió al reportaje amenazando a NBC con ser clausurada. “Es asquerosa la manera en que la prensa puede escribir lo que quiere”, manifestó.

Para la revista Vanity Fair, Gabriel Sherman escribió el miércoles que “una media docena de republicanos prominentes y asesores de Trump… todos describen a la Casa Blanca como en crisis, con los asesores batallando por contener a un presidente que pareciera estar cada vez más desenfocado y consumido por humores sombríos”. Presuntamente, Trump le señaló a su jefe de seguridad desde hace mucho tiempo, Keith Schiller, “¡Odio a todos en la Casa Blanca! Hay algunas excepciones, ¡pero los odio!”.

Sherman informa que el personal de alto rango de la Casa Blanca está preocupado de cómo responderá Trump ante dificultades internas, ejerciendo el control unilateral de enviar armas nucleares con Corea del Norte. “Un exoficial incluso especuló de que [el jefe de personal de la Casa Blanca, John] Kelly y el secretario de defensa, James Mattis, ya han discutido qué hacer en caso de que Trump ordene un primer ataque nuclear. ‘¿Lo confrontarían?’, dijo”.

Varios columnistas, probablemente reflejando discusiones que están tomando lugar dentro del Gobierno, han mencionado la posibilidad de destronar al mandatario utilizando la Vigesimoquinta Enmienda de la Constitución de EUA, la cual estipula que el presidente puede ser forzado a renunciar por medio de una mayoría de su gabinete si se llega a ser mental o físicamente “imposibilitado para ejercer los poderes y obligaciones de su cargo”.

Jennifer Rubin, que edita la sección conservadora “Giro a la derecha” del diario Washington Post, preguntó por medio de un titular en su última columna, “¿En qué momento entramos en territorio de la Enmienda XXV?”. Su conclusión: pronto. En otro artículo para el Post publicado el miércoles, declaró: “Una destitución probablemente no nos salvará de Trump. Pero, la Enmienda XXV podría hacerlo”. Ambas columnas siguieron un editorial del mismo Washington Post titulado “Qué hacer con un presidente no apto”, donde presentan la posibilidad de derrocarlo.

Detrás de estos conflictos hay divisiones profundas dentro de la burguesía por cuestiones críticas respecto a políticas tanto internacionales como nacionales. En particular, las imprudentes amenazas de Trump contra Corea del Norte han inquietado a secciones importantes del Departamento de Estado y el Pentágono. Una guerra con Corea resultaría en la destrucción de millones de vidas y conllevaría a una confrontación directa con China y Rusia, detonando así, como Corker lo puso, la Tercera Guerra Mundial. Pero incluso peor que la pérdida de vidas, desde el punto de vista de los oponentes de Trump, sería el daño irreparable que le ocasionaría una guerra a la reputación internacional del país.

Sean cuales fueren los motivos detrás de las discusiones secretas sobre la posibilidad de un golpe palaciego, tal conspiración —independientemente de su eventual éxito o fracaso— le martillaría el último clavo al ataúd de la democracia estadounidense.

Sin lugar a dudas, Trump se resistiría encarnizadamente a los pasos que se tomen para destituirlo. En el transcurso de un conflicto febril como este, tanto los simpatizantes como oponentes del mandatario apelarían a los militares y a las agencias de inteligencia por su apoyo.

Sin importar cuál facción prevalezca, el aparato militar y de inteligencia tomaría la última decisión en cuanto al destino político de EUA. Más allá, tras un derrocamiento, el archirreaccionario vicepresidente Mike Pence se convertiría en presidente.

Por su parte, los demócratas han respondido a la crisis profundizando su campaña neomccarthista sobre la presunta intervención rusa en la política estadounidense, la cual ha trasladado su enfoque de que Rusia impulsó a Trump en las elecciones a que está “sembrando discordia” en la sociedad estadounidense. De este modo, están desarrollando los argumentos para legitimar la censura y el control estatal del Internet y vilipendiar toda oposición social y política como un producto de la intervención nefaria de un “enemigo extranjero”.

Como lo advirtió el WSWS en junio, los métodos empleados por los oponentes de Trump dentro de la burguesía, “son fundamentalmente antidemocráticos, lo que implica una conspiración con grupos dentro de dicha facción de capitalistas y la élite militar y de inteligencia”.

Los críticos de Trump dentro de la élite corporativa y financiera están buscando desesperadamente alguna forma de responder a la amplia gama de crisis globales para las cuales no tienen una solución, sean geopolíticas, económicas, militares o sociales. Trump no es la causa, sino un síntoma extremo de la desorientación y desesperación de la clase gobernante.

Esta situación no puede extenderse por mucho tiempo más. La crisis de dominio burgués tiene como consecuencia la expansión de la lucha de clases. Como lo escribió el Partido Socialista por la Igualdad en su declaración de junio, “Un golpe palaciego o la lucha de clases: la crisis política en Washington y la estrategia de la clase obrera”:

Tanto en EE.UU. como internacionalmente, la interacción entre las condiciones objetivas de la crisis y la radicalización de la conciencia social de las masas está encontrando una expresión en la erupción de la lucha de clases. Las décadas en las que la lucha de clases ha sido reprimida por la burocracia sindical, el Partido Demócrata y los patrocinadores pudientes de diversas políticas de identidad están llegando a su fin. La contrarrevolución social de las élites gobernantes está a punto de tener que enfrentarse a un levantamiento de la clase obrera estadounidense. Las cuantiosas y distintas formas de protesta social —en los lugares de trabajo, las comunidades y de ciudades enteras— tomarán una identidad obrera, una orientación anticapitalista y un carácter socialista cada vez más distintos. Las luchas en fábricas, lugares de trabajo o comunidades individuales se podrán apoyar en luchas unificadas más amplias de la clase obrera.

La cuestión critica es impartirle a este movimiento de la clase obrera una consciencia acerca de sus objetivos, esto con el fin de construir una dirección política que pueda guiar estas luchas, en EUA e internacionalmente, hacia su conclusión lógica y necesaria: el derrocamiento del sistema imperialista y el establecimiento del socialismo.

 

Las amenazas de Trump contra Corea del Norte significan un peligro real de guerra

por Joseph Kishore//

Durante el fin de semana, Donald Trump siguió con su campaña incendiaria de amenazas sobre iniciar una guerra contra Corea del Norte que podría conllevar a una catástrofe nuclear.

El sábado por la tarde, el presidente estadounidense tuiteó que previos ocupantes de la Casa Blanca “han hablado con Corea del Norte por 25 años”. Esto “no ha funcionado”, escribió, añadiendo: “Perdón, pero funcionará una sola cosa”. Cuando se le preguntó al respecto, Trump replicó: “Se darán cuenta bastante pronto”.

Estas amenazas vinieron tres semanas después de la diatriba de Trump en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 19 de setiembre, cuando declaró que EUA estaba “listo, dispuesto y capaz” de “destruir totalmente” al Corea del Norte, un país con 25 millones de personas. Cuatro días después, amenazó con asesinar al líder norcoreano. Si el discurso del canciller norcoreano ante la ONU “hace eco de los pensamientos del Pequeño Hombre Cohete”, escribió Trump, “¡no estarán por acá por mucho tiempo!”.

El jueves, Trump organizó una cena en la Casa Blanca con líderes militares estadounidenses, la cual daba todas las señales de ser una reunión de un gabinete de guerra. Durante la sesión de fotos antes de la cena, Trump, rodeado por generales uniformados, destacó ese momento, describiéndolo como “la calma antes de la tormenta”. Cuando se le preguntó a qué se refería, tan sólo contesto, “Ya verán pronto”.

En la medida en que las palabras de Trump se interpreten como la expresión auténtica de las políticas y los planes del Gobierno estadounidense, la conclusión inequívoca es que el mundo se encuentre frente al borde del conflicto militar más devastador desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial. De estar alineados políticamente el lenguaje y la realidad, la situación actual sería descrita oficialmente como de “peligro inminente de guerra”.

El senador republicano de Tennessee, Bob Corker, quien se encuentra en medio de una riña política con el mandatario, advirtió que sus imprudentes amenazas estaban conduciendo a EUA “al camino de una Tercera Guerra Mundial”. Pero, pese al comentario de Corker del domingo, la burguesía y la prensa padecen una desconexión vertiginosa entre su conciencia y la realidad. Las declaraciones públicas que salen de la Casa Blanca están siendo reportadas por los medios de comunicación como si fuesen inconsecuentes. Su entendimiento parece ser que Trump no quiere decir lo que termina pronunciando. Las consecuencias de una guerra serían tan catastróficas que Trump debe estar sólo engañando.

¿Qué tal si no lo está haciendo? ¿Y si el Gobierno norcoreano está tomando las amenazas del presidente de Estados Unidos, como lo debería estar haciendo, de forma seria? Después de que Trump haya declarado en público que destruirá a Corea del Norte y que la hora se acerca, ¿cómo interpretará Pyongyang las acciones militares estadounidenses frente a sus fronteras? Teniendo tan sólo minutos para decidir, ¿verá el régimen el acercamiento de un bombardero estadounidense hacia el espacio aéreo norcoreano como el comienzo de un ataque de escala completa? ¿Tomará la conclusión de que no tiene otra opción más que asumir lo peor e iniciar un ataque militar contra Corea del Sur? ¿Lanzará misiles, como lo ha advertido, en dirección de Japón, Guam, Australia e incluso Estados Unidos?

Desde un punto de vista puramente legal, Corea del Norte podría aducir que, en cara a las amenazas de Trump, tal acción de su parte constituiría un acto de defensa propia, una respuesta legítima ante una amenaza militar inminente.

Aparte de los cálculos de Pyongyang, se tiene que asumir que los regímenes en Beijing y Moscú también están observando los acontecimientos en marcha de forma cada vez más alarmada. Mientras que la prensa estadounidense, como de costumbre, responde a las amenazas de Trump con complacencia e insensatez, el régimen chino no puede evitar tomarlas con una seriedad mortal. Después de todo, Trump es el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Tiene el poder para ordenar acciones militares, algo que el Congreso no se ha mostrado interesado en disputar.

Un ataque estadounidense sobre Corea del Norte significaría una amenaza abrumadora para China. Como sucedió en 1950, una guerra contra su vecino norcoreano —incluso si no desencadena rápidamente un intercambio nuclear— resultaría inexorablemente en una incursión estadounidense cruzando el paralelo 38. La última vez de que el ejército estadounidense cruzó esta frontera entre las Coreas, China respondió con un contrataque militar masivo. No hay razón para pensar que el régimen actual en Beijing permanecería pasivo ante una invasión estadounidense de Corea del Norte. Percibiría tal evento como una violación inaceptable del orden geopolítico en la península coreana de los últimos 65 años.

La reacción de Beijing estaría influenciada por las ya tensas condiciones que existen en la región Asia Pacífico. Desde hace años, Estados Unidos ha estado acumulando sus fuerzas militares sistemáticamente en el mar de China meridional bajo su “Pivote hacia Asia” que inicio la Administración Obama. El propósito de estos pasos ha sido encercar a China, la cual es considerada por secciones dominantes de la burguesía estadounidense como un competidor importante para los intereses estadounidenses. Este fin de semana, Japón, el principal competidor regional de China, anunció que apoyaba completamente las amenazas de Trump contra Corea del Norte.

Por ende, el estallido de una guerra entre Corea del Norte y Estados Unidos involucraría inevitablemente a China, y a su vez engulliría a toda Asia y Australia al baño de sangre. Tampoco sería posible que Europa y América Latina, con sus intereses respectivos en Asia, se queden a un lado.

No obstante, ha aparecido poco en la prensa estadounidense sobre las consecuencias de una guerra con Corea del Norte. Un artículo en Newsweeken abril concluyó que tal guerra dejaría un millón de muertos, asumiendo que no se lleguen a utilizar armas nucleares y no entren otras potencias en el conflicto. En un comentario para el diario Los Angeles Times el mes pasado, el general de brigada de la Fuerza Aérea, Rob Givens, calculó que 20 000 surcoreanos podrían morir cada día en una guerra en la península, incluso sin el uso de armas nucleares.

De implicar un intercambio nuclear —algo con lo que el Gobierno de Trump ha amenazado— las consecuencias serían catastróficas. Además de los millones o las decenas de millones que morirían inmediatamente, los expertos climáticos advirtieron tan recientemente como agosto que incluso una guerra nuclear regional podría enfriar el planeta hasta diez grados Celsius, lo que potencialmente generaría un invierno nuclear global que devastaría la producción agrícola del planeta.

A pesar de toda la evidencia de que podría comenzar una guerra en cualquier momento, la prensa estadounidense se niega a tomar estos eventos en serio.

El New York Times ejemplifica los esfuerzos mediáticos para adormecer a la población. Su ejemplar del 6 de octubre contiene un artículo sobre los comentarios de Trump ante los generales, donde declara que Trump “tiende a hacer declaraciones provocadoras” y “es obvio que se place en dejar a la gente adivinando”. Escribiendo como si el tema fuese cualquier chisme o intriga de la Casa Blanca, el Times indica que el “timing” de su declaración sobre la “calma antes de la tormenta” fue “particularmente provocador”.

“Pero es igual de plausible”, concluye el artículo, “que el Sr. Trump estuviese meramente siendo teátrico, utilizando el trasfondo de oficiales militares para crear algo de drama”.

Los esfuerzos de los medios de comunicación para minimizar el peligro contrastan con las señales de divisiones serias dentro de la Administración Trump. Hay rumores de que el secretario de Estado, Rex Tillerson, será expulsado o decidirá renunciar después de que Trump minara directamente sus pasos este último mes para retomar negociaciones con el Gobierno norcoreano. La reunión del jueves de los principales asesores en la Casa Blanca, ataviados con sus uniformes, pudo haber sido un intento de Trump para asegurar que el ejército está de su lado en antelación a una guerra.

Sin embargo, estas divisiones son de carácter meramente táctico. En última instancia, Trump no habla en su propio nombre, sino en el de la burguesía estadounidense. Todas las facciones dominantes de la oligarquía del país apoyan la estrategia básica de recurrir al uso de su poderío militar para preservar su posición hegemónica en el extranjero.

Trump emplea un lenguaje excepcionalmente crudo y brutal para justificar la política exterior de Estados Unidos, pero él no es de ningún modo el autor de la estrategia hegemónica de Washington. Estados Unidos ha estado en guerra continuamente por más de veinticinco años. Este fin de semana marca el decimosexto aniversario de la invasión de Afganistán.

El Pentágono está dirigiendo acciones militares por todo el mundo, usualmente sin que el pueblo estadounidense esté informado sobre los despliegues de personal militar. La muerte en combate esta última semana de cuatro soldados estadounidenses en el país africano de Níger fue una gran sorpresa para la población norteamericana.

Una guerra con Corea podría ser detonada en cualquier momento. Esta es la realidad de la situación. En vez de especular pasivamente sobre si Trump está haciendo engaños o no, la tarea crítica es la construcción de un poderoso movimiento basado en la clase obrera contra la marcha a la guerra. El simple hecho de que el presidente estadounidense sonría y se ría mientras amenaza a millones con su aniquilación es prueba suficiente de que el sistema político estadounidense se encuentra en su fase terminal y es capaz de perpetrar cualquier crimen.

 

(imagen, simulacro de guerra en Corea del Norte, septiembre 2017)

 

EEUU: Los demócratas buscan apuntalar al Gobierno en crisis de Trump

por Joseph Kishore//

Los líderes demócratas del Congreso estaodunidense declararon el miércoles por la noche que alcanzaron un acuerdo con el Gobierno de Trump sobre inmigración. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer y la líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, celebraron el acuerdo después de una cena con Donald Trump, quien ha presidido una escalada brutal de los ataques contra los trabajadores y jóvenes inmigrantes. Seguir leyendo EEUU: Los demócratas buscan apuntalar al Gobierno en crisis de Trump

EEUU: La Casa Blanca y los disturbios fascistas en Charlottesville

por Eric London//

Después de meses de planeación y coordinación deliberadas con la policía, la demonstración nazi “Unite the Right” (“Unamos a la Derecha”) en Charlottesville, Virginia, alcanzó su apogeo mortal el sábado por la tarde cuando un admirador de Hitler de 20 años, oriundo de Ohio, condujo su automóvil contra una multitud de manifestantes opositores, asesinando a la joven de 32 años, Heather Heyer, una partidaria de Bernie Sanders, e hiriendo a 14 personas más. Seguir leyendo EEUU: La Casa Blanca y los disturbios fascistas en Charlottesville

Trump apela al discurso fascista

por Patrick Martin//

En medio de un recrudecimiento de la guerra política en Washington, el presidente Trump dio un discurso el jueves en Huntington, estado de West Virginia, en el que realzó un conjunto de temas fascistas que la Casa Blanca ha estado desarrollando durante las últimas semanas. Seguir leyendo Trump apela al discurso fascista

Trump se prepara para aumentar sanciones económicas contra Venezuela

por Alexander Fangmann //

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió “acciones económicas fuertes y rápidas” contra el gobierno venezolano el Lunes, levantando la amenaza implícita de sanciones contra la industria petrolera del país, cosa que tendría efectos devastadores en la economía del país. Seguir leyendo Trump se prepara para aumentar sanciones económicas contra Venezuela

G20 de Hamburgo: fin del orden neoliberal global por el G3 (EE.UU/Rusia/China)

por Alfredo Jalife-Rahme//

Si se toman como parámetros de medición los conceptos de estabilidad estratégica, en materia nuclear (https://goo.gl/ePVvCw), y del triángulo estratégico de EU/Rusia/China (https://goo.gl/fdqwMA), la primera semana de julio de 2017 parece haber significado un punto de inflexión metahistórico que se encamina a un nuevo orden tripolar entre las dos grandes superpotencias nucleares (EU y Rusia) y la máxima superpotencia geoeconómica (China). Seguir leyendo G20 de Hamburgo: fin del orden neoliberal global por el G3 (EE.UU/Rusia/China)

Estados Unidos camino al fascismo: Corte Suprema aprueba órdenes antimusulmanas de Trump

por Tom Carter//

La decisión de la Corte Suprema del 26 de junio de permitir la imposición del veto antimusulmán promulgado por Trump es uno de los casos más importantes en la historia de la institución. Después de que algunos tribunales federales inferiores bloquearan la flagrantemente discriminatoria orden ejecutiva de Trump, la Corte Suprema intervino para regalarle una victoria. Seguir leyendo Estados Unidos camino al fascismo: Corte Suprema aprueba órdenes antimusulmanas de Trump

Ni Trump, ni Acuerdo de París: la solución al cambio climático es el socialismo

por Bryan Dyne//

La decisión de Trump de retirarse del acuerdo de París sobre el cambio climático es una más de una creciente lista de acciones que ejemplifica el carácter totalmente reaccionario de su administración.

Detrás de la retórica pseudopopulista de “EE.UU. ante todo” de su discurso el 1 de junio, el cual llevaba todas las marcas de tendencia fascista del jefe de personal de Trump, Stephen Bannon, se encuentra el mensaje de que no tolerará siquiera la fachada de algún límite a las operaciones rapaces de la aristocracia financiera y corporativa. Si la Tierra queda envenenada y quemada como resultado, que así sea.
Los rivales nacionales e internacionales de Trump aprovecharon la ocasión para presentarse como defensores del medio ambiente. Los editoriales en los diarios New York Times y Washington Post llamaron la acción de Trump “miope” y “contraproducente”. En Europa, el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, emitieron un comunicado conjunto declarando que el acuerdo no será renegociado, llamándolo “un instrumento vital para nuestro planeta, sociedades y economías”.
Sin embargo, tales críticas tienen menos que ver con el tema del cambio climático —ni mencionar con medidas serias para frenar el calentamiento de la Tierra— que con disputas nacionales e internacionales entre diferentes facciones de la clase gobernante. Con Alemania a la cabeza, las potencias europeas han utilizado el abandono estadounidense del acuerdo de París para robustecer la defensa de sus propios intereses económicos y geoestratégicos ante el ahondamiento de la brecha transatlántica.
En EE.UU., la crítica de las acciones de Trump se confluye con la férrea contienda que está siendo librada dentro de los grupos de poder alrededor de cuestiones de política exterior. Samantha Gross del Instituto Brookings figuró esto cuando calificó la decisión como un “error de política exterior enorme” que socavaría la posición global de EE.UU. Manifestó esta inquietud: “¿Podría China buscar llenar el papel de liderazgo que está desocupando Estados Unidos?”.
El cambio climático es una amenaza real que requiere acciones urgentes. Se ha entendido desde el primer informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC; Intergovernmental Panel on Climate Change ) en 1990 que el calentamiento global es el resultado de las emisiones a la atmósfera terrestre de carbono (principalmente dióxido de carbono y metano) proveniente de la actividad industrial y agrícola humana. Desde entonces, los informes de un grupo científico tras otro han concluido de forma unánime que sólo es posible evitar consecuencias catastróficas con medidas inmediatas y del máximo alcance.
Los mismos problemas que fueron predichos hace treinta años ya se manifiestan. En el registro existente de 136 años, 16 de los 17 años más calientes son aquellos desde el 2001. Mayores sequías y olas de calor han interferido con la producción agrícola del mundo. La selva amazónica casi se incendia en 1998, el 2005 y el 2007 debido a un clima más seco y caliente. El nivel del mar ya ha comenzado a subir, causado por el calentamiento de los océanos y la expansión del agua al calentarse. Esto, a su vez, ha agravado las inundaciones que acompañan a los huracanes y tifones.
El blanqueo de corales —inducido en los corales por las temperaturas más cálidas del océano y la mayor acidez oceánica— ya ha matado casi la mitad de la Gran Barrera de Coral, una parte clave de la cadena alimentaria y el equilibrio ecológico en general. Los glaciares en la Antártida y Groenlandia están cayéndose al océano, lo que eleva inmediatamente los niveles del mar y altera los patrones climáticos en todo el mundo. Se están extinguiendo más especies conforme sus hábitats son transformados de forma repentina o se introducen nuevas enfermedades, las cuales prosperan en climas más calientes.
La gravedad de la situación se destaca muy por encima de las medidas acordadas por las potencias capitalistas. De hecho, el acuerdo de París, generalmente precedido con la palabra “hito” cuando se menciona en la prensa, es ineficaz. Consiste en promesas no vinculantes con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2 grados centígrados, un poco más de dos veces el nivel actual de calentamiento.
En el momento de su adopción en el año 2015, el reconocido climatólogo, James Hansen, lo caracterizó acertadamente como un “fraude” y una “impostura”. Que el acuerdo de París cuente con el apoyo de los principales gigantes corporativos, incluyendo empresas de energía como Exxon Mobil, lo dice todo sobre su verdadero carácter.
El protocolo de Kioto de 1997, que fue sustituido por el acuerdo de París, también era insuficiente y fracasó porque las grandes potencias capitalistas, lideradas por EE.UU., rechazaron sus objetivos vinculantes. En negociaciones antes del acuerdo de París, el entonces presidente Barack Obama, a quien le gustaba dar floridos discursos sobre el peligro del cambio climático, insistió en que EE.UU. no podía quedar legalmente obligado a tomar ninguna acción en el nuevo acuerdo climático.
Para encarar de verdad el cambio climático es necesaria una reorganización trascendente de la vida económica a escala mundial. La producción energética debe pasar de una que utiliza combustibles fósiles a otra que dependa de energías renovables. Esto, a su vez, requiere un esfuerzo internacional, con una inversión masiva en infraestructura, el desarrollo de las tecnologías actuales y la investigación de nuevas ideas, en vez de derrochar miles de millones de dólares en guerras y el enriquecimiento personal de multimillonarios alrededor del mundo.
Existe la tecnología para resolver estos problemas y aumentar el nivel y la calidad de vida de la población mundial. Sin embargo, no es posible hacerlo bajo el marco del sistema capitalista.
Los esfuerzos para enfrentar el cambio climático entran en conflicto con las dos contradicciones fundamentales del sistema capitalista mundial: la contradicción entre una economía mundial y la división del mundo en Estados nación y aquella entre una producción socializada y la subordinación de la vida económica a la acumulación de lucro privado.
El hecho que la humanidad haya llegado al punto en el que sus acciones tienen un profundo impacto en los patrones del clima global es una expresión del enorme desarrollo de las fuerzas productivas. Sin embargo estas fuerzas productivas siguen atrapadas dentro de un sistema socioeconómico anticuado e irracional. Su desarrollo futuro, con base en la razón y la ciencia, exige una reorganización completa de las relaciones sociales.
Las mismas contradicciones del sistema capitalista que bloquean un abordaje serio también producen las guerras imperialistas que amenazan a todo el planeta y el crecimiento de la pobreza, el desempleo y la desigualdad social. Al mismo tiempo, estas contradicciones están radicalizando políticamente a los trabajadores de todo el mundo.
Como todo otro problema importante que enfrenta la humanidad, el cambio climático es fundamentalmente una cuestión de clase. Es la clase obrera la que va a sufrir la peor parte del impacto del calentamiento global. Es la clase obrera la que es objetivamente una clase internacional y que cada vez más se define por ello. Son los intereses sociales de la clase obrera los que se concentran en derrocar el capitalismo, abolir la propiedad privada de los medios de producción y establecer un sistema económico basado en la satisfacción de la necesidad humana, incluyendo un medio ambiente seguro y sano.
Los peligros causados por el calentamiento global pueden encararse solamente a través de una lucha política por la clase obrera internacional contra el anárquico y atrasado régimen capitalista. Sólo de esta manera se podrá reorganizar racional y científicamente la economía mundial y evitar una catástrofe ambiental. En resumen, la solución al cambio climático es el socialismo.

Detrás de la campaña de guerra de EE.UU. contra Corea del Norte

Peter Symonds//

La prueba norcoreana de un misil de corto alcance el lunes, la última de una serie de ensayos similares, ha provocado otra ronda de reclamos y advertencias de parte de Washington y sus aliados, mientras que Estados Unidos continúa amontonando sus fuerzas militares alrededor de la península coreana. El Cuerpo de Marines de EE.UU. anunció la semana pasada que estará enviando el portaviones USS Nimitz y su grupo de batalla a la región, elevando a tres el número de portaaviones capaces de dirigir su enorme poderío contra Corea del norte. Seguir leyendo Detrás de la campaña de guerra de EE.UU. contra Corea del Norte

Entrevista a Pierre Rousset: ¿A dónde va China?

por Francis Sitel//

En un momento en que Trump, nuevo presidente de EE UU, anuncia una ruptura con el libre comercio y un repliegue al unilateralismo nacionalista, en Davos, donde se reúne la cumbre del capitalismo globalizado, Xi Jinping se presentó como adalid del libre comercio. ¡Parece el mundo al revés! ¿Cómo valoras esta declaración, que rompe con todo lo que podíamos pensar que era China? Seguir leyendo Entrevista a Pierre Rousset: ¿A dónde va China?

El Washington Post y el New York Times urgen a suspender los llamados de impugnación contra Trump

por Patrick Martin//

El domingo pasado, los diarios estadounidenses New York Times y Washington Post publicaron editoriales simultáneos haciendo un llamado a la precaución en relación con la campaña anti-Trump que ellos mismos han encabezado a través de acusaciones sobre conexiones nefastas entre la campaña electoral del presidente estadounidense y el gobierno ruso.

El editorial del Times, titulado “¿Watergate? Todavía no estamos ahí”, compara la crisis del gobierno de Trump y el escándalo que hizo caer al presidente Richard Nixon hace 43 años para plantear que un juicio político o una dimisión forzada no son aún apropiadas.

Después de atacar reiteradamente a Trump, presentándolo como un títere del presidente ruso, Vladimir Putin, y como una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU., incluyendo en un editorial publicado la semana pasada con comparaciones a Watergate, el Times ahora les aconseja a los demócratas proceder con cautela y evitar esta “distracción”. Aconseja, en cambio, aprovechar las investigaciones oficiales sobre la presunta colusión entre la campaña de Trump y Rusia, junto con la continua caída en los índices de aprobación del mandatario, para “recuperar una mayoría el año que viene en al menos una cámara del Congreso”, durante las elecciones legislativas del 2018.

Asimismo, el editorial del Washington Post indica que la campaña contra Trump “tomará tiempo”, mientras que el recién nombrado fiscal especial, Robert Mueller, un exdirector del FBI, y las distintas comisiones del Senado y la Cámara de Representantes puedan investigar la presunta intervención rusa en las elecciones presidenciales del año pasado.

El editorial del Post, bajo el título “Es tiempo de por fin enfocarnos en el país”, les pide a los demócratas que “hablen de algo que no sea un proceso de impugnación en las próximas semanas” y a los republicanos que “enfrenten la tarea a la que hasta ahora han fracasado: gobernar responsablemente”.

El Post fue un tanto más explícito sobre las políticas sociales y de clase que subyacen la campaña sobre las supuestas conexiones entre Trump y Rusia. Exige que se le preste atención a reducir “la incertidumbre de las compañías de seguros, en las que se basa todo el sistema”. En otras palabras, los dos grandes partidos de la burguesía tienen que controlar sus ataques mutuos a fin de continuar imponiendo las medidas corporativistas de austeridad al servicio de la élite financiera.

De esta manera, añade el diario, el Congreso tiene que “aprobar un nuevo presupuesto y elevar el tope de endeudamiento”. Además, está la “reforma fiscal” —las enormes reducciones de impuestos para los ricos y las corporaciones— y asegurarse de que todas estas acciones “no resulten en mayores déficits”. En otras palabras, los recortes impositivos para los ricos tienen que ser aplicados a costa de los programas sociales que van dirigidos a la clase trabajadora.

Por último, el editorial menciona cierta preocupación acerca de la política exterior de Trump hacia Corea del Norte, Siria, Estado Islámico, Irán, Rusia y “otras potencias hostiles”.

Ninguno de los dos periódicos intenta hacer que encaje la intensidad de sus ataques contra la Casa Blanca de, especialmente, las últimas dos semanas con estas declaraciones sobre ser cautos y esperar un momento más oportuno.

La situación actual podría cambiar rápidamente, pero los editoriales del Timesy el Post reflejan una repliegue más general de parte de la prensa y la élite política, quienes han puesto parcialmente de lado sus referencias a Watergate y llamados a una destitución inmediata. En los últimos días, algunos congresistas como Adam Schiff, el demócrata de alto rango del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, y Elijah Cummings, la demócrata de alto rango del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno de la misma cámara, han señalado que hablar sobre un proceso de impugnación contra el presidente es algo prematuro.

Estos desarrollos subrayan que la oposición a Trump que proviene de la élite política y el Estado no entraña ningún contenido democrático ni progresista. Ni el Partido Demócrata ni la prensa se preocupan por el hecho de que el gobierno esté conformado por un presidente de mentalidad fascista y un gabinete lleno de ejecutivos de corporaciones y generales decididos a librar guerras, desmantelar los programas sociales y llevar a cabo una redistribución histórica de la riqueza a favor de los ricos. Cuando se trata de estas cuestiones, hay mucho más que une a la clase gobernante de lo que la divide.

Entonces, ¿cuáles consideraciones son las que están detrás de este llamado a la precaución en cuanto a destituir a Trump?

En primer lugar, la principal preocupación de sus opositores en la élite gobernante desde su inauguración ha sido obligarlo a cambiar su política exterior. Trump estaba destinado a no calzar con la agenda de las facciones dominantes de las cúpulas militares y de inteligencia con respecto a Siria, la alianza de la OTAN y, sobre todo, la campaña de agresión contra Rusia.

El presidente ya intentó aplacar estas inquietudes a través de un ataque de misiles contra Siria y otro bombardeo la semana pasada contra una milicia pro-Asad, además de la aprobación de un plan oficial del Pentágono que incluye una escalada militar en Siria, Irak y el norte de África.

Hay quienes están preocupados con que una crisis política perpetua en el núcleo del Estado y un proceso de impugnación prolongado amenacen con dañar el prestigio internacional de Estados Unidos y los intereses globales del imperialismo norteamericano.

En segundo lugar, el Post expresa la inquietud de que, a raíz de la crisis de destitución, tenga un tropiezo el programa de recortes fiscales, desregulación y ataques contra los programas sociales de la actual administración. Wall Street ya ha estado especulando sobre estas políticas y hará que las aprueben. Este fue precisamente el mensaje enviado por los mercados bursátiles la semana pasada, cuando realizaron una venta masiva de acciones. El impacto fue inmediato. Ese mismo día se anunció la designación del fiscal general para traer la disputa entre facciones bajo control.

En tercer lugar, existe el temor de que una gran crisis constitucional y fratricida dentro de la clase gobernante pueda dar paso a una intervención independiente de la clase obrera. En el trasfondo de una desafección total hacia los partidos políticos, de ira social y un desprestigio generalizado de todas las instituciones oficiales, tal desestabilización del sistema político tendría implicaciones potencialmente revolucionarias.

El nombramiento de Mueller, quien dirigió el FBI por doce años bajo Bush y Obama, pone al gobierno de Trump efectivamente bajo la administración judicial de las agencias de inteligencia y bajo la constante amenaza de que cualquier paso en falso signifique enfrentar cargos penales. Las referencias a la formación de un régimen vigilante han comenzado a aparecer en la prensa. En una columna de opinión en el Post, Dana Milbank celebra la campaña antirrusa como si fuese una heroica hazaña periodística, reconociendo que fue posible gracias a las revelaciones sistemáticas del aparato militar y de inteligencia. El artículo concluye con la descripción de Mueller como “un regente, por así decirlo, para proteger de futuros abusos”.

Todo esto pone de relieve el carácter absolutamente reaccionario de ambas facciones de la clase gobernante, independientemente de los giros que pueda tomar la crisis en los próximos días y semanas. Demuestra además el callejón sin salida político que constituye subordinar la lucha contra el gobierno de Trump a los demócratas, cuya oposición al presidente es de un carácter totalmente diferente y hostil a los intereses y preocupaciones de los millones de trabajadores, quienes tienen que intervenir con una perspectiva y un programa propios y socialistas.

 

Alarma de guerra: Trump convoca a todo el Senado a la Casa Blanca

por Andre Damon//

En una decisión sin precedentes en la historia de Estados Unidos, el presidente Donald Trump convocó a todos los miembros del Senado a la Casa Blanca para una reunión a puerta cerrada sobre una posible acción militar contra Corea del Norte. El evento es un evidente abandono de las normas constitucionales tradicionales que entraña consecuencias ominosas.

No es inusual que los miembros del ejecutivo, incluyendo los militares y agentes de inteligencia, les den informes a los miembros del Congreso tras bastidores. Pero, la doctrina constitucional de la separación de poderes entre las tres ramas coiguales del gobierno, la ejecutiva, la legislativa y la judicial, dicta que el poder ejecutivo debe presentarse ante los representantes electos del pueblo y no al revés.

Cuando el presidente Franklin D. Roosevelt solicitó una declaración de guerra contra Japón el 8 de diciembre de 1941, se pronunció ante el Congreso, el cual declaró guerra el mismo día. Este miércoles, 76 años después, es el Senado el que llegó a la Casa Blanca para recibir un informe de parte de los mandos militares sobre planes de guerra que procederán con o sin su autorización.

La sesión tuvo lugar en el auditorio del Edificio Eisenhower, adyacente a la Casa Blanca, que temporalmente se convirtió en “un centro de información confidencial compartimentada”. Los senadores no pudieron llevar sus teléfonos ni personal.

Se presentaron militares de alto rango y funcionarios de inteligencia, entre ellos el secretario de Defensa, el exgeneral de cuatro estrellas James Mattis; el general Joseph Dunford, el titular del Comité de Jefes del Estado; y el director de Inteligencia Nacional, Dan Coats. También estuvo presente el secretario de Estado, Rex Tillerson, ex-CEO de ExxonMobil.

En cuanto a la presencia de Donald Trump, el Washington Post escribió el lunes: “Los funcionarios del Congreso sugieren que la proximidad de la reunión a Trump le facilita ‘pasar’ por ahí y tal vez hacerse cargo de la sesión informativa”.

Al haber citado al Senado a la Casa Blanca, Trump ha vestido su gobierno con incluso otra práctica asociada con el autoritarismo y la dictadura. Durante su ceremonia de investidura, varios funcionarios de la Casa Blanca solicitaron tanques y otros vehículos armados para el desfile en Washington. Después, mientras daba su discurso inaugural, un grupo de soldados se alineó detrás del recién juramentado presidente, a plena vista de la cámara principal, antes de que aparentemente se les ordenara dispersarse. Hasta el momento, no se ha dado ninguna explicación oficial sobre dicha intromisión tan extraordinaria y sin precedentes de militares en la toma de posesión de un presidente.

Sobre todo, la reunión simboliza el poder que han alcanzado los militares sobre todo el Estado en su conjunto. Este es el resultado de más de un cuarto de siglo de guerras interminables, un proceso emparejado con el aumento en el poder e influencia política del ejército. Hoy día, una camarilla de conspiradores de la clase gobernante y los mandos militares está a cargo de decisiones cuyas consecuencias son del máximo alcance, incluyendo acciones militares que podrían desencadenar una guerra mundial.

Ni siquiera se pretende que haya una discusión pública ni que se reivindique el control y supervisión del Congreso. El llamado “Estado profundo” opera detrás de las espaldas de la población y con un desprecio total hacia los sentimientos antibélicos de la clase obrera y la juventud.

La reunión con el Senado se dio en medio de un recrudecimiento de las tensiones militares en el Pacífico, particularmente en Corea del Norte. La Casa Blanca ha amenazado por varias semanas llevar a cabo un ataque preventivo contra el empobrecido país, presuntamente para impedir la construcción de misiles nucleares capaces de llegar a EE.UU. La facultad de tomar decisiones de suma importancia —como el lanzamiento sobre Afganistán de la bomba llamada Munición de Explosión Aérea Masiva (MOAB; Massive Ordnance Air Blast ) a principios de este mes— ha sido transferida a los oficiales del ejército.

No hay ninguna “facción propaz” dentro de la élite gobernante. La política exterior agresiva y beligerante del gobierno de Trump ha sido plenamente acogida tanto por los demócratas como los republicanos. Más allá, durante los primeros dos meses del actual gobierno, los demócratas encabezaron una campaña histérica para retratar a Trump como un “títere” de Moscú. Pero cuando Trump decidió atacar con misiles de crucero a Siria, un aliado de Rusia, lo aclamaron universalmente, y los demócratas exigieron operaciones de cambio de régimen aun más agresivas.

Ni un solo senador ha expresado oposición a dicha reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca, ni mucho menos anunció que no asistiría

Las guerras interminables y los niveles extremos de desigualdad social han socavado a un punto fatal todas las formas de democracia burguesa en Estados Unidos. El gobierno de Trump, con su explícito odio hacia los derechos democráticos y sus métodos autoritarios, materializa las décadas de descomposición de la democracia estadounidense. El mismo Congreso está compuesto por títeres pudientes y corruptos de los intereses corporativos y del aparato militar y de inteligencia, y eso va para ambos partidos.

La prensa, por su parte, sirve como instrumento de propaganda del Estado. Cualquier desconformidad es denunciada como “noticias falsas” y “una guerra de información” proveniente de enemigos en el extranjero.

La idea de que el Congreso tiene la responsabilidad de ejercer control sobre los poderes militares y la guerra ha desaparecido. Desde la Guerra de Corea de 1950, los presidentes estadounidenses han llevado a cabo decenas de intervenciones militares sin declaraciones de guerra del Congreso, estipuladas por la Constitución.

La Ley de Poderes de Guerra de 1973, la cual declara como obligatoria la autorización del Congreso para cualquier acción militar que dure más de sesenta días, ha sido violada una y otra vez en la práctica. El gobierno de Obama lo hizo en su guerra aérea del 2011 contra Libia.

La reunión en la Casa Blanca no es ningún ejercicio de supervisión por parte del Congreso, sino una sesión de representantes políticos de la clase gobernante para recibir órdenes de parte de los mandos militares. Es un síntoma del colapso de todas las formas democráticas de gobierno y de la marcha cada vez más agresiva hacia la dictadura.

 

(Fotografía: tropas norteamericanas desplegadas en Corea del Sur)

 

Cumbre del FMI refleja proximidad a una guerra comercial a nivel global

por Nick Beams//

En otro paso hacia el estallido de una guerra comercial a nivel global, el Fondo Monetario Internacional se convirtió este fin de semana en la segunda organización económica global en descartar su compromiso a “resistirse a todas las formas de proteccionismo”.

Ante el trasfondo de la decisión en marzo de los ministros de finanzas del G20 de retirar dicha promesa de su comunicado, el FMI adoptó el mismo curso de acción en sus Reuniones de Primavera en Washington. En ambos casos, abandonaron su postura oficial de “libre comercio” debido a la presión del gobierno de Trump, en consonancia con el programa de “EE.UU. ante todo” de la Casa Blanca.
Cambiando su tradicional postura, la declaración emitida por el Comité Monetario y Financiero Internacional de la institución (CMFI) ahora procura “promover la igualdad de condiciones en el comercio internacional”.
El actual presidente del CMFI, Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, buscó restarle importancia a la decisión, sugiriendo que la redacción previa fue sacada porque “el uso de la palabra proteccionismo es muy ambiguo”.
En realidad, la omisión del rechazo al proteccionismo es una inconfundible expresión del aumento en las tensiones comerciales, impulsadas sobre todo por la administración de Trump.
Estos conflictos no pudieron mantenerse bajo la superficie. En su declaración ante el CMFI, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, dijo que Alemania “se compromete a mantener la economía mundial abierta, resistirse al proteccionismo y mantener en marcha toda cooperación económica y financiera global”.
Esta declaración se contrapuso a la del secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, quien dijo que EE.UU. “promovería una expansión del comercio con aquellos socios comprometidos a una competencia basada en el mercado, mientras nos defendemos más rigurosamente ante prácticas comerciales desleales”.
Su intervención iba dirigida en particular a los dos países con el mayor superávit comercial con EE.UU. —China y Alemania—. Washington no reconoce a la economía china como de mercado, mientras que miembros del gabinete de Trump han acusado a Alemania de aprovechar ventajas injustas ya que el valor del euro es menor a lo que valdría su antigua moneda, el marco alemán.
Sin nombrar directamente a Alemania, la cual registró un excedente comercial récord el año pasado, Mnuchin dijo que “los países con grandes superávits externos y finanzas públicas firmes tienen una responsabilidad particular de contribuir a una economía mundial más robusta”.
La decisión del FMI de doblegarse ante la presión de EE.UU. tuvo lugar pocos días después de que el gobierno de Trump anunciara la intención de imponer extensas restricciones a las importaciones de acero que tendrían consecuencias de gran alcance para el mercado global de este producto.
Invocando una ley empolvada de 1962, Trump firmó una orden ejecutiva para investigar el impacto de las importaciones de acero en la seguridad nacional del país. Tras aclamar que el decreto marca “un día histórico para EE.UU.”, indicó que el acero es “fundamental para ambas, nuestra economía y las fuerzas militares”, y que no se trata de “un ámbito en el que podemos permitirnos depender de países extranjeros”.
Dicho enfoque en la “seguridad nacional” constata la clara agenda militarista del nuevo gobierno. Sin embargo, esta legislación es parte de una estrategia más amplia que fue detallada ante el Congreso por el secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el titular del Consejo Nacional de Comercio creado por Trump, Peter Navarro.
El objetivo es utilizar leyes ya establecidas en EE.UU. para eludir las reglas de la Organización Mundial del Comercio, permitiéndole así imponer medidas proteccionistas con impunidad. Cabe notar que, en su informe, Ross y Navarro invocan la infame Ley Smoot-Hawley de 1930, considerada ampliamente como la responsable de desencadenar los conflictos comerciales de los años treinta que contribuyeron al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
Comentando sobre esta última iniciativa de Trump en el diario Financial Times, Chad Brown, investigador del Instituto Peterson y un exconsejero del presidente Obama, dijo que recurrir a cuestiones de “seguridad nacional” para justificar restricciones a las importaciones de acero equivale a una “opción nuclear” en el comercio.
“Esta es otra evidencia más de la tendencia preocupante que Trump parece estar rebuscando cada rincón e investigando cada herramienta disponible bajo las leyes estadounidenses para detener el comercio”, dijo.
En los últimos años, EE.UU. ha impuesto 152 casos de antidumping contra el acero y 25 otros casos contra tubos de acero. Esta última iniciativa representa una escalada importante. Según el secretario de Comercio, el sistema actual es muy “poroso” y sólo permite quejas muy limitadas contra países determinados, que pueden evadir las regulaciones fácilmente.
Las nuevas medidas pretenden lograr una “solución más completa en una amplia gama de productos de acero y de países,” que podría “posiblemente llevar a una recomendación para medidas en todas las importaciones de acero”.
Esto generaría caos en los mercados internacionales ya que los exportadores de acero buscarían verter sus productos en otros mercados, resultando en acusaciones de dumping y la imposición de mayores aranceles y otras barreras —en efecto, una guerra comercial a gran escala—.
Dos fuerzas fundamentales están detrás de las acciones del gobierno estadounidense. En primer lugar, el constante declive económico de EE.UU., que intenta superar por medios políticos y militares, se ha acelerado a raíz de la crisis financiera del 2008, la posterior reducción en el crecimiento económico mundial y la contracción de los mercados mundiales.
En segundo lugar, el gobierno de Trump busca contener y encauzar las crecientes tensiones sociales causadas por los bajos salarios y las cada vez más profundas dificultades económicas a lo largo de posturas económicas nacionalistas y reaccionarias. En este sentido, Trump cuenta con el pleno respaldo de la burocracia sindical, cuyos principales líderes literalmente posaron con Trump mientras firmaba su decreto sobre el acero. Al mismo tiempo, los nacionalistas económicos del Partido Demócrata también le han dado su apoyo, más prominentemente por el autodenominado “socialista”, Bernie Sanders.
La lógica inherente y objetiva de estos procesos es la de una guerra económica y militar, a la que los políticos capitalistas no pueden ofrecer ninguna alternativa progresista, como lo demostró la impotencia del FMI ante lo que ha reconocido históricamente como el gran peligro del proteccionismo. Esto se debe al hecho que el auge en marcha del nacionalismo económico y el proteccionismo está arraigado en el sistema socioeconómico de lucro privado y la división del mundo en Estados-nación rivales.
Hace cien años, el mundo estaba sumido en la carnicería de la Primera Guerra Mundial. Esta no fue “la guerra para acabar con todas las guerras”, sino el comienzo de una lucha de más de tres décadas para definir cuál potencia imperialista alcanzaría la hegemonía global. Después de decenas de millones de muertes y horrores incalculables, incluyendo el Holocausto y el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Japón, EE.UU. emergió con el papel dominante.
En la actualidad, el mundo se está enfrentando a las consecuencias aun más explosivas del declive económico de Estados Unidos.
Pero este año también marca el centenario del evento más importante del siglo XX, la Revolución Rusa y la toma del poder por parte de la clase obrera, liderada por Lenin, Trotsky y el Partido Bolchevique con base en el programa de la revolución socialista mundial. Esta debe ser la perspectiva que guie a la clase obrera internacional hacia adelante en las luchas que enfrenta ahora directamente.

Debate sobre Cuba: mi respuesta a Beatriz Sánchez

 

Por Margarita Labarca Goddard//

Mire señora Sánchez –ya no la puedo llamar compañera- le voy a contestar lo que usted ha dicho sobre Fidel Castro, pero la respuesta tendrá que ser larga porque el tema lo es.
Pues usted, con mucho desparpajo, se permite hacer afirmaciones en las que descalifica al comandante Fidel Castro, sin tener idea de lo que está diciendo.

Parece evidente que usted se basa en la información de El Mercurio y otra prensa afín, ya que en Chile casi no hay prensa independiente. Pero eso no la exime de responsabilidad, porque uno puede informarse de muchas maneras, si quiere.

Me parece extraño que usted, que se las da de persona modesta e inexperta políticamente, se meta con Cuba y con Fidel con tanta falta de respeto.

Le diré que yo he vivido seis años asilada en Cuba con mi familia y conozco bastante bien la situación que prevalece allá, porque además me he preocupado de leer al respecto. Creo que usted no lo ha hecho y se permite insultar la memoria de uno de los hombres más ilustres de América.

Así no se va a ganar a los momios y en cambio va a perder a la poca gente de izquierda honesta que habría podido apoyarla. Lo que espero es que su postura sea a nivel individual y no la del Frente Amplio.

Bueno, voy a comenzar a contestarle.

1. Dice usted que Fidel Castro “resolvió” quedarse para siempre y se negó a las elecciones. El que resolvió que Fidel se quedara fue el pueblo de Cuba, que lo respetaba y amaba profundamente y con razón. Pero el hecho es que en Cuba se hacen elecciones periódicas, bastante más democráticas que en Chile y que en Estados Unidos.

Al respecto escribí un artículo en el número 867 de la revista Punto Final, de 23 de diciembre 2016, que le recomiendo leer. Lo encontrará en internet. No puedo reproducirlo aquí por lo largo que saldría esto, pero le voy a copiar algunos párrafos: “Trump quiere que Cuba avance en la democracia. Lo que más le interesa son las elecciones, y pone como ejemplo las de EE.UU., en que el que pierde, gana.

El señor Trump también quiere que en Cuba haya “prensa libre”. Por ejemplo, como en Chile, en que El Mercurio y Copesa reciben los avisos del gobierno, y la prensa de oposición nada”.
Bravo, doña Beatriz, veo que usted coincide en mucho con Trump.

También en ese artículo expliqué que en Cuba se ha establecido un sistema electoral cada vez más democrático. Primero se eligen las asambleas municipales del Poder Popular, en cuya elección votan todos los mayores de 16 años que vivan en un distrito, que es un territorio pequeño en que todos o casi todos prácticamente se conocen.

Los asistentes son gente sencilla, que se preocupa especialmente de los méritos laborales de los candidatos y de que éstos puedan plantear y defender los intereses del sector que los elige. He visto esas asambleas porque me invitaron.

No se hacen campañas electorales. En la propia asamblea, la persona que propone a un candidato tiene que dar sus razones. Si alguien no está de acuerdo o quiere oponerse, lo hace. Cada elector puede expresar su criterio en favor o en contra del compañero(a) propuesto(a).

El Partido Comunista Cubano no presenta candidatos. Los órganos representativos del poder del Estado son renovables; los elegidos tienen que rendir cuenta de su actuación y pueden ser revocados en cualquier momento de su mandato. Vota casi todo el mundo, hay muy poca abstención.

Los diputados y delegados no son profesionales, por tanto no cobran salario.
Deben seguir desempeñando su trabajo habitual, paralelamente con el cargo de delegado o diputado. La iniciativa legislativa la puede ejercer mucha gente, como las organizaciones sindicales, estudiantiles, de mujeres, organizaciones sociales en general, y los propios ciudadanos. En este último caso se requiere que ejerciten la iniciativa legislativa diez mil ciudadanos como mínimo.

Para la elección de los delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular o de los diputados a la Asamblea Nacional, existen las comisiones de candidaturas, que se encargan de organizar el proceso y de remitir a las asambleas municipales las propuestas de unas y otras e, igualmente, organizan la elección de la Asamblea Nacional.

Estas comisiones de candidaturas están integradas por lo más granado de las organizaciones sociales del pueblo cubano: representantes de la Central de Trabajadores de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, y la Federación Estudiantil Universitaria.
Es como si en Chile, en lugar del Servel, las elecciones las organizaran y las supervisaran la CUT, la Anef, la Fech, la Federación de Estudiantes Secundarios, y otras.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, que es el máximo órgano de poder, elije, de entre sus diputados, el Consejo de Estado y el presidente del mismo. El presidente del Consejo de Estado es jefe de Estado y jefe de Gobierno. El jefe del Gobierno cubano primero tiene que haber sido elegido diputado por la población.

El sistema electoral cubano se parece un poco al de algunos países europeos, es una especie de sistema parlamentario. En teoría, el primer ministro inglés podría ser reelegido durante 40 años o más, si la salud y la suerte lo acompañan.

¿Y cómo elegían a Fidel Castro? A Fidel lo proponían en su respectivo municipio o distrito, y era elegido. ¿Por qué? Porque Fidel era respetado y amado por su pueblo, pero nada obligaba a elegirlo.

2. Afirma usted que Fidel controlaba todos los poderes del Estado pero no dice en qué basa tan peregrina afirmación. Yo creía que los periodistas honestos tenían la obligación de fundamentar sus dichos. Pues nada de eso ha hecho usted. Pero fíjese que como le he explicado, el principal poder del Estado cubano es la Asamblea Nacional del Poder Popular, compuesta por 612 diputados, a la que ya me he referido.

Desde luego, no voy a negar que Fidel Castro era un hombre de tal nivel intelectual, moral y cultural, que con su sola presencia lo dominaba todo.
Cualquier persona de ideología absolutamente contraria que lo haya frecuentado, quedaba completamente subyugada por su inteligencia y personalidad, además de su encanto personal. Pero usted, no sé con qué autoridad, se permite ofender su memoria.
3. Que Fidel nombraba a sus herederos, y finalmente dejó a su hermano Raúl.

A Raúl Castro lo ha nombrado Presidente del Consejo de Estado y Jefe de Gobierno, la Asamblea Nacional del Poder Popular, igual que en cualquier país de sistema parlamentario, ya que él también es diputado elegido por el pueblo. ¿A Raúl lo elegían diputado porque era hermano de Fidel? No señora, Fidel Castro tiene varios otros hermanos y varios hijos, ninguno de los cuales es diputado ni ocupa ningún cargo de importancia, que yo sepa.

A Raúl lo han elegido porque participó en el asalto al Cuartel Moncada, estuvo en la Sierra Maestra desde jovencito, fue preso de la dictadura de Batista y luchó valientemente por la revolución junto con Fidel.

Y posteriormente fue el que se encargó de organizar el ejército de Cuba, una institución que funciona como un reloj en la isla. Raúl Castro es muy respetado por todo el mundo, lo puede comprobar cualquiera que vaya para allá.

4. Que Fidel no dejaba salir a la gente de Cuba ni tampoco dejaba entrar a quien quisiera. Me voy por lo más fácil: el gobierno cubano, como todos los gobiernos del mundo, deja entrar a su país a quien le parece y no deja entrar a quien no le parece. No me voy a extender en esto porque es una absoluta tontería.

¿No deja salir a la gente? Pues fíjese señora Sánchez que esto es absolutamente falso. Me voy a tener que extender un poco, desgraciadamente. La cosa es así: antes de la revolución, los cubanos tenían una relación muy estrecha con Estados Unidos. La gente con dinero viajaba casi semanalmente a Miami, y todo lo compraba allá, incluso la mantequilla.

Admiraban a Norteamérica, los autos, los mejores sueldos y todos los productos del mundo desarrollado. Mucha gente quería irse a vivir y trabajar allá, como quieren los mexicanos y como querrían la mayoría de los habitantes del tercer mundo.
Todos los años se ven transitar por México cientos de miles de migrantes y campesinos mexicanos, que tratan de pasar ilegalmente la frontera hacia el sueño americano, ahora convertido en pesadilla.

A los cubanos se les exigían visas desde antes de la revolución. Pues ya después se fueron acabando las visas y también los vuelos y los medios de transporte normales, puesto que comenzó el bloqueo.

Así es como se fue mucha gente en condiciones muy precarias y peligrosas, no porque el gobierno cubano no la dejara salir, sino porque no había cómo viajar.

Secuestraban aviones y transportes marítimos. Por supuesto que los aviones y barcos secuestrados los yanquis no los devolvían.

El gobierno cubano tuvo que tomar algunas medidas restrictivas para evitar estos secuestros, que generalmente eran con rehenes.

Mucha gente se iba por mar en balsas o botes inapropiados y si lograba llegar, eran bien recibidos y les daban rápidamente la Green card.

Pero si los capturaban las autoridades migratorias gringas antes de llegar, no los recibían y los regresaban a Cuba. Esa fue la cruel realidad de la Ley de Ajuste Cubano, llamada “pies secos/pies mojados” que al parecer ahora se ha derogado.

El gobierno cubano hizo muchos esfuerzos para que se regularizara esta situación. El presidente Reagan prometió dar 20.000 visas al año, pero si dio mil quinientas fue mucho.

Por eso la gente se iba en condiciones peligrosas. Así se van también los mexicanos y centroamericanos, pero allá no los reciben. Tienen que atravesar el desierto de Arizona que es tan hostil, que muchos mueren en la travesía.

La culpa de todo esto no la tiene por lo tanto el gobierno cubano. Naturalmente, trata de evitar que se vaya un grupo de personas, incluyendo niños, en una balsa que no es apta para la navegación en alta mar.

Así se produjo el famoso caso del niño Elián González, que la madre y otras personas lo subieron a una balsa para llegar a EE.UU.
La balsa naufragó, la madre y otros se ahogaron y el niño fue rescatado por los guardacostas norteamericanos, que se lo entregaron a su familia en Miami.
Después de una ardua lucha judicial, el padre, un revolucionario que estaba en Cuba, consiguió que le devolvieran a su hijo, que ahora es un joven estupendo que estudia en la Universidad de La Habana.

Señora Sánchez, usted no sabe nada de Cuba. En la década de 1950 tenía tasas de analfabetismo que superaban el 70 %, sólo un 15% de la población disponía de agua corriente y sobre ella se abatían los parásitos y las enfermedades.

Además la mayoría de los campesinos no consumían proteínas y pocas veces disponían de verduras. En la Sierra Maestra, foco del movimiento revolucionario, las condiciones de vida del proletariado rural rayaban en la desesperación. Padecían la explotación, los robos y a menudo la brutalidad policial.

Y por otra parte le diré que Cuba es un país muy pobre en recursos naturales. No tiene petróleo ni caídas de agua ni ninguna fuente de energía suficiente.

Están ahora tratando de usar la energía solar, pero nadie les vende los elementos esenciales para fabricar los paneles solares y tienen que soldarlos a mano.

No tienen minerales valiosos como el cobre de Chile, ni otras riquezas parecidas. Su agricultura produce buenos frutos, pero trate usted de comprender que en un país tropical, la distribución de esos productos requeriría una gran flota de camiones refrigerados, que no pueden adquirir debido al bloqueo.
El precio del azúcar se ha desplomado debido a los edulcorantes artificiales y a que muchos otros países también comenzaron a producir y vender azúcar.

Y este pueblo, que después de la revolución y debido al bloqueo, dependía de su comercio con los países socialista, de la noche a la mañana se quedó sin proveedores y sin compradores, cuando la URSS y los países llamados socialistas del Este europeo se cayeron. Y sin embargo el pueblo siguió apoyando al gobierno revolucionario, aguantó y salió adelante.
Ya han superado en gran parte –solos- esa etapa tan dura llamada “periodo especial”, pero sin llegar a normalizarse.

La mayor riqueza de Cuba está en su pueblo, en sus científicos, en sus médicos que han logrado producir algunos de los medicamentos y tratamientos más importantes, como los del área neurológica, que es una de las mejores del mundo; una vacuna contra el cáncer de pulmón que no pueden comercializar en el extranjero porque el bloqueo se lo impide.
Y es obvia su preeminencia en las artes, particularmente en la música y en el ballet.

Mire algunos los resultados de la “dictadura” que según usted ha imperado en Cuba:

– Uno de los países con mayor índice de desarrollo humano (ONU)

-54% del presupuesto destinado a servicios sociales

-De los 200 millones de niños que duermen en las calles, ninguno es cubano.

-El mejor sistema educativo de América Latina

-Veinte estudiantes por docente

-El país que más aporta del PIB a la educación

-Único país de América sin desnutrición (UNICEF)

–Sistema de salud, un ejemplo para el mundo
-Tasa de mortalidad infantil más baja de América

.130.000 médicos graduados desde 1961

-Desarrollo de cuatro vacunes contra el cáncer

-Primer país en eliminar la transmisión del VIH de madre a hijo.

Y además, y quizás lo más importante de esa Cuba dirigida por el compañero Fidel Castro, es que es profundamente internacionalista, solidaria y generosa.

“Los rasgos más importantes de la Revolución Cubana son la dignidad y su “inagotable capacidad de solidarizar con el sufrimiento y las necesidades de “otros pueblos.

“Esa dignidad, fruto del coraje y patriotismo del pueblo y de sus dirigentes, se “ha demostrado en forma serena y resuelta en cada una de las muchas “circunstancias duras y riesgosas que le ha tocado enfrentar en su primer “medio siglo.

“Por otra parte, la solidaridad generosa e incondicional de Cuba con otros “pueblos es, quizás, el fruto más hermoso de una revolución que ha puesto el “acento en la transformación ética de la sociedad.
Es muy difícil encontrar a “otro pueblo que sea capaz, como el cubano, de renunciar a su propio pan “para aliviar el hambre y la necesidad de sus hermanos en lejanas tierras.

“Además, después del golpe de 1973, vino la enorme solidaridad con los “perseguidos por la dictadura chilena.

“No fuimos los únicos a los que Cuba brindó refugio en esa época tenebrosa “de América Latina. Estaban también las familias argentinas, uruguayas, “bolivianas, peruanas, nicaragüenses, salvadoreñas, haitianas, colombianas, “hondureñas, que huían del terror, la prisión y la muerte en sus países.
“Éramos miles de latinoamericanos refugiados en la isla mientras Cuba “enfrentaba los rigores del bloqueo norteamericano.

“Ser chileno era casi un privilegio que nos hacía sentir rodeados de amistad y “cariño, jamás solos o abandonados a nuestra suerte.”

“Cuba es uno de los países que más víctimas del terrorismo ha tenido (unos 3 mil 500 muertos) y que más ha sufrido de terrorismo en los últimos 60 años. Ante tanto y tan permanente ataque, las autoridades cubanas han preconizado, en el ámbito interior, la unión a ultranza.

Y han aplicado a su manera el viejo lema de San Ignacio de Loyola: “En una fortaleza asediada, toda disidencia es traición”. Pero nunca hubo, hasta la muerte de Fidel, ningún culto a la personalidad. “

Fidel Castro no sólo colocó a Cuba en el escenario mundial y les dio dignidad a todos los cubanos, sino que fue el artífice de la liberación de muchos países de África como Angola y Namibia; colaboró a la independencia de Etiopía y al término del apartheid en Sudáfrica.

“Bajo su dirección, su pequeño país (100 mil kilómetros cuadrados, 11 millones de habitantes) pudo conducir una política de gran potencia a escala global echando hasta un pulso con Estados Unidos, cuyos dirigentes no consiguieron derribarlo ni eliminarlo, ni siquiera modificar el rumbo de la Revolución Cubana. “

Trump contra Siria: El mundo se tambalea al borde de la guerra

por Andre Damon//

El martes, varios funcionarios estadounidenses hicieron declaraciones extraordinarias y provocativas contra Corea del Norte, poniendo en manifiesto que el peligro de una gran guerra en el Pacífico es cada vez mayor.
“El tiempo se ha agotado y todas las opciones están sobre la mesa”, le comentó un oficial de Washington a la prensa, refiriéndose al conflicto con el país asiático. Después de que el gobierno norcoreano probara otro misil balístico disparándolo al mar de Japón la noche del martes, el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, comunicó ominosa y superficialmente que, “EE.UU. ha dicho lo suficiente sobre Corea del Norte. No tenemos más comentarios”.
Las implicaciones de estas enigmáticas amenazas fueron dilucidadas por el exgeneral John “Jack” Keane, un importante asesor de la campaña de Hillary Clinton que rechazó en noviembre la oferta de Trump de convertirse en secretario de Defensa.
“Un ataque preventivo contra instalaciones de lanzamiento, instalaciones nucleares subterráneas, artillería y cohetes de respuesta y sitios de liderazgo del régimen podría ser la única opción que queda sobre la mesa”, le dijo Keane al diario London Times el martes. “Nos estamos acercando rápido y peligrosamente a una opción militar”.
El sábado pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró estar dispuesto a ir “unilateralmente” a la guerra contra Corea del Norte.
El mismo fin de semana, el exsecretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, quien apoya la escalada militar estadounidense contra China y Corea del Norte, describió lo que implicaría una operación militar contra Corea del Norte, “cuya intensidad de violencia no hemos visto desde la última Guerra de Corea”. En esa guerra murieron casi tres millones de personas.
A pesar de que la Casa Blanca está amenazando con iniciar un conflicto militar de gran escala en el Pacífico, la prensa estadounidense ha reclamado una nueva escalada en Siria en respuesta a un presunto ataque con armas químicas por parte del gobierno de Bashar al Asad.
EE.UU., Reino Unido y Francia introdujeron una resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas condenando el ataque prevista para una votación el miércoles. Trump condenó las “acciones atroces del régimen de Bashar al Asad” en un comunicado donde responsabiliza la “debilidad” de su predecesor, Barack Obama.
Actualmente, están siendo desplegados cientos de soldados adicionales a Irak y Siria, a pesar de que no ha habido ninguna discusión pública o debate al respecto. Un portavoz del Pentágono le indicó al periódico Los Angeles Times que, “La coalición no anuncia ni confirma rutinariamente la información sobre la capacidad, los números, la ubicación ni el movimiento de las fuerzas dentro o fuera de Irak y Siria”.
Trump recalcó este punto en una entrevista con el diario londinense Financial Times este fin de semana: “Yo no soy el EE.UU. del pasado cuando te decíamos dónde íbamos a atacar en Oriente Medio… ¿Por qué hablan? No hay por qué hacerlo”.
El violento conflicto en Siria y el posible “ataque preventivo” contra Corea del Norte son, de hecho, combates indirectos entre EE.UU. y sus principales adversarios geopolíticos, China y Rusia. Sin embargo, Washington ya está adoptando una postura militar más directa y agresiva contra ellos.
El fin de semana, llegaron 1.350 tropas más de la OTAN a Orzysz, en el noreste de Polonia. Según Tillerson, estas tropas, junto con las miles de otras que la OTAN ha estacionado a lo largo de Polonia, Estonia, Letonia y Lituania, han sido enviadas para contrarrestar “la agitación violenta de Rusia y la agresión rusa”.
En los próximos días, se espera que Trump intensifique aun más las tensiones con Rusia cuando anuncie su respuesta a presuntas violaciones rusas del Tratado de Fuerzas Nucleares de Distancia Intermedia, mientras los medios de comunicación como el New York Times piden a gritos que ésta sea la ocasión para recrudecer la escalada militar contra este país.
El viernes pasado, Trump también firmó dos órdenes ejecutivas que avanzan la agenda de guerra comercial de su administración contra China y manifestó que su reunión esta semana con el mandatario chino, Xi Jinping, será “difícil”.
Asimismo, la Casa Blanca ha agravado las tensiones con su aliado de la OTAN, Alemania. El viernes pasado, les exigió a todos los miembros de la OTAN aumentar sus gastos militares, a lo que respondió el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, acusando a EE.UU. de querer comenzar una “guerra comercial” y pidiéndole a la Unión Europea quejarse formalmente ante la Organización Mundial del Comercio.
Mientras que EE.UU. se encuentra en el centro de los preparativos para otra gran guerra, la crisis del orden mundial dominado por el país norteamericano está atizando las disputas militares en todo el mundo.
Pocos días después de que Reino Unido iniciara oficialmente su salida de la UE en virtud del Artículo 50 del Tratado de Lisboa, dicho país y España entraron en un conflicto sobre el territorio estratégico de Gibraltar. El exdirigente conservador, Michael Howard, sugirió fuertemente el domingo que Reino Unido estaría dispuesto a luchar una guerra por ese territorio. A su vez, el contraalmirante británico, Chris Parry, añadió: “España tiene que aprender de la historia que nunca ha valido la pena enfrentarse a nosotros y que todavía podemos chamuscarle la barba al rey de España”.
Mientras tanto, Japón se está rearmando rápidamente, poniendo en uso este mes su segundo portahelicópeteros. La semana pasada, el Partido Liberal Democrático (PLD) que gobierna Japón solicitó la adquisición de armas para “contraataques”, tales como portaaviones y misiles de largo alcance, a pesar de estar prohibidas por su Constitución.
India, según varios informes, ha estado modificando sigilosamente su programa nuclear. El New York Times reportó la semana pasada que el país “está considerando permitir ataques nucleares preventivos contra Pakistán en caso de una guerra”.
Como sucedió al inicio de la Primera Guerra Mundial hace un siglo, el mundo entero se ha transformado en un gran barril de pólvora. Cualquiera de estos e innumerables otros conflictos podría desencadenar una serie de acontecimientos que detone una guerra entre potencias nucleares, resultando en la muerte de cientos de miles, si no millones de personas en cuestión de horas.
El inmenso peligro de una nueva guerra mundial refleja el estado crítico en el que se encuentra el sistema del Estado-nación, desmoronándose bajo el peso de la profunda crisis del orden capitalista en su totalidad.
Las clases gobernantes capitalistas tienen una sola solución para esta irresoluble crisis: otra guerra mundial, con todos los horrores que implacaría. La clase obrera internacional debe oponerse a la guerra con su propio programa: la abolición del sistema del Estado-nación y del control privado de la producción, junto con la reorganización global de la economía en una federación socialista mundial.

Merkel y Trump sostienen conversaciones de crisis en Washington

                                                                                                                                                      por Johanes Stern//

Con las tensiones entre Alemania y Estados Unidos en su punto más alto desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el primer encuentro entre el presidente Donald Trump y la canciller alemana Angela Merkel tuvo lugar el Viernes en Washington.

El ambiente era tenso y frío. En una sesión fotográfica conjunta en la Oficina Oval, Trump apenas reconoció a Merkel y rechazó el apretón de manos acostumbrado solicitado por los fotógrafos.
En una conferencia de prensa conjunta después de una reunión de la Casa Blanca entre Trump y Merkel, otros funcionarios y líderes empresariales de ambos países, los dos jefes de Estado expresaron su acuerdo sólo en las cuestiones de aumentár el gasto militar y la guerra. Merkel prometió a Trump que Alemania aumentaría el gasto en defensa un dos por ciento más que el mínimo de la OTAN. A cambio, Trump prometió su compromiso con la OTAN. Acordaron “trabajar juntos de la mano en Afganistán y colaborar en soluciones de Siria e Irak”.

El conflicto entre los dos países, que se situarón en lados opuestos en dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX, surgió con mayor intensidad en el tema de la política comercial. Trump se quejó de que el comportamiento pasado de los aliados estadounidenses a menudo habían sido “injustos” e insistió en una “política de comercio justo”.

Lo que Trump quiere decir con esto esta claro. Amenazó a Alemania con la guerra comercial en una entrevista que dio poco antes de asumir el cargo, advirtiendo específicamente de obligaciónes a la importación de hasta un 35 por ciento contra la industria automovilística alemana. Afirmar que el comportamiento de Alemania hacia Estados Unidos era “muy injusta”, dijo que se aseguraría de que esto terminará.

En la semana pasada, el asesor económico de Trump, Peter Navarro, se refirió una vez más al superávit comercial alemán como un “asunto serio” y lo calificó de “uno de los problemas más difíciles” para la política comercial estadounidense. Estados Unidos está preparando actualmente un llamado “impuesto al ajuste fronterizo” que reduciría sustancialmente los impuestos sobre las exportaciones estadounidenses y colocaría una pesada carga sobre las importaciones alemanas y otras importaciones europeas.

Los crecientes conflictos transatlánticos también se reflejaron en la cumbre de los ministros de Finanzas del G20 en Baden Baden, Alemania. La noche anterior, el ministro alemán de Hacienda, Wolfgang Schäuble, se reunió por primera vez con su nuevo homólogo estadounidense, Steven Mnuchin. El ex banquero de Wall Street insistió en que Estados Unidos no quería una guerra comercial, pero se negó a apoyar la inclusión en el comunicado de cierre del G20 de la aclarada declaración a favor del libre comercio y en contra del proteccionismo.

El proteccionismo de Trump es una catástrofe en particular para la economía alemana orientada a la exportación. En 2015, Alemania alcanzó un superávit récord de 260.000 millones de euros, lo que correspondía a más del ocho por ciento de toda su producción económica. El comercio con los Estados Unidos representó 54.000 millones de euros del superávit. En el año anterior, los EE.UU. proporcionaron el mayor mercado de exportación de productos alemanes, con un valor total de 107.000 millones de euros.

La delegación de Merkel incluyó a destacados representantes económicos alemanes, quienes fueron encargados de convencer a Trump de la importancia del libre comercio. Pero mientras el gobierno alemán lucha por desacelerar las tensiones con Estados Unidos, está preparando medidas de represalia no menos agresivas.

El vicepresidente de la facción parlamentaria del Partido Socialdemócrata (SPD), Carsten Schneider, amenazó con controlar los capitales. “En última instancia, Alemania está financiando una gran parte del déficit comercial de Estados Unidos con sus exportaciones de capital”, dijo Schneider. “Si Trump no cede, debemos estar listos para actuar”.

En una entrevista del Viernes por la mañana con la emisora alemana Deutschlandfunk, la ministra de Economía Alemana, Brigitte Zypries (SPD), dijo: “La otra posibilidad es simple. Vamos a presentar una demanda contra él ante la Organización Mundial del Comercio. Estó establece procedimientos. En la OMC, está claramente especificado en los acuerdos que se le permite no tomar más del 2,5 por ciento en impuestos sobre las importaciónes de automóviles”.
“Esta no sería la primera vez que el señor Trump fracasa en los tribunales”, añadió el político del SPD provocativamente.
El presidente de la Federación de Industria alemana (BDI), Dieter Kempf, preguntó a Merkel antes de su viaje para presentar a Trump “el punto de vista de una economía alemana, europea … con una autoconfianza apropiada”. Los puntos de vista de Trump sobre una politica economica simplemente “No valdrían”, insistió.
Con el fin de contrarrestar a Trump de la manera más eficaz, Berlín está llevando a cabo una estrategia de preparación para la guerra comercial entre los EE.UU. y toda la Unión Europea. El periódico Handelsblatt citó al ex economista jefe del Ministerio de Economía, Jeromin Zettelmeyer, diciendo que Alemania necesita “el respaldo del resto de Europa”. Él continuó diciendo: “Tendrán que hacer una guerra comercial si es posible”.

Según un informe de Der Spiegel, el objetivo del gobierno alemán es “aislar a los estadounidenses”. Para ello, la Comisaria del Comercio de la UE, Cecilia Malmstörm, ha sido encargada de negociar acuerdos comerciales “con otros países y regiones del mundo”. En la cumbre de la UE la semana anterior, los estados de la UE se hablarón contra “tendencias proteccionistas” en el comercio mundial y situaron a la economía europea en contrá de Estados Unidos, informó Der Spiegel .

La UE “seguirá colaborando activamente con los socios comerciales internacionales”, decía la resolución final de la cumbre UE. Para ello, “se lograrán progresos decisivos en todas las negociaciones seguidas con respecto a acuerdos de libre comercio ambicioso y bien equilibrados, incluso con el Mercosur [un bloque subregional que incluye a Bolivia, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela] y México.” Las negociaciones con Japón están “cerca de una conclusión pronto” y “las relaciones comerciales con China deben fortalecerse sobre la base de un entendimiento común de beneficios mutuos y recíprocos”.
Berlín y Bruselas están ampliando sus relaciones económicas con precisamente aquellos países que están en la mira del gobierno de Estados Unidos. Trump está amenazando a México con la terminación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), y Washington está siguiendo un camino hacia la guerra contra China con mayor apertura. Los conflictos entre Alemania y Estados Unidos seguirán afilándose como consecuencia.

En una movida significante, Merkel habló por teléfono con el presidente chino Xi Jinping inmediatamente antes de viajar a Washington. Aprovechó esta oportunidad para expresar su oposición al proteccionismo. De acuerdo con el portavoz del gobierno de Merkel, Steffen Seibert, Merkel y Xi afirmaron que “promoverían el libre comercio y abrirían los mercados juntos”. Además, los dos líderes acordaron “continuar su confianza en la colaboración, especialmente en el marco de la presidencia alemana del G20”.

Mientras tanto, los medios de comunicación alemanes están exigiendo “una declaración aún más clara contra el nuevo proteccionismo estadounidense” e instando a que “la mayoría de otros países se movilicen contra Trump”. Esto será “necesario” en el futuro, dijo un comentario en el Reinische Post. Alemania y la UE deben “oponerse con confianza a Trump” con “sus propios fines opuestos, en lugar de dejarse intimidar por Washington”. Las condiciones para esto son favorables, dijo el diario.
Siguió diciendo se había puesto claro en Baden Baden que Alemania tenia”no sólo a los demás Estados de la UE, sino también a casi todo el resto del mundo, sobre todo China, Brasil y Japón, a su lado en materias de política comercial”.

Las razones fundamentales del comportamiento agresivo de Trump hacia Berlín, así como los esfuerzos de Alemania para construir una coalición contra los Estados Unidos, se encuentran en las insolubles contradicciones del propio sistema capitalista. El capitalismo es incapaz de superar la contradicción entre el carácter internacional de la producción y el Estado nacional. Como en la víspera de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, los conflictos entre las potencias imperialistas sobre las materias primas, los mercados de exportación, las zonas de influencia y la mano de obra barata vuelven a conducir a la guerra comercial y al conflicto militar.

El Frente Amplio y la inviabilidad de la democracia burguesa en Chile


por Gustavo Burgos  // 

 

El legendario óleo de Manuel Antonio Caro, La abdicación de O`Higgins, fija una imagen de trascendente significación: el líder militar de la gesta libertadora es derrotado por la fronda aristocrática y aquello que obtuvo en el campo de batalla, lo pierde ante la obsecuencia política de la oligarquía frente al imperialismo. Seguir leyendo El Frente Amplio y la inviabilidad de la democracia burguesa en Chile

Francia: ¿cómo vencer a la derecha y al Frente Nacional?

por Juan García Brun

Al igual que en Chile, quienes previeron primero el inevitable duelo entre Lagos-Piñera, luego Guillier-Piñera, los “expertos”, en Francia los medios de comunicación repitieron inoficiosamente el “inevitable” duelo entre Sarkozy y Hollande (o Valls y Juppé, etc.), y luego sobre la victoria “casi segura” de François Fillon.

Lo que todos estos “expertos” no pueden o no quieren ver es la lógica subyacente a la volatilidad extrema que caracteriza no sólo la campaña, sino la política francesa en general. Lenin dijo: “la política es economía concentrada.” Precisamente, la crisis política en la que el país se hunde es la consecuencia de la profunda crisis del capitalismo y del incalculable sufrimiento que inflige a la masa de la población. Los recortes presupuestarios, el aumento del desempleo, la pobreza generalizada y la explosión de la desigualdad están rompiendo el equilibrio político en el que descansaba el poder de la clase dominante en las últimas décadas.

Es un fenómeno internacional. Los ritmos y las formas difieren según el país, por supuesto, pero las mismas causas producen los mismos efectos.El equilibrio político se ha roto –en diversos grados– en los Estados Unidos, España, Gran Bretaña, Grecia, Italia, Rumania y en otros lugares. Incluso Austria, ese parangón de la estabilidad política, evitó por poco la elección de un presidente de la extrema derecha en diciembre. Ningún país es inmune a este fenómeno. Ninguno se salvará.

Fillon y Macron

La clase dominante francesa necesita un gobierno capaz de infligir al país una austeridad sin precedentes. Pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. Durante las primarias de la principal fuerza de la derecha, los Republicanos, el candidato vencedor Francois Fillon fanfarroneaba diciendo que había que cortar y barrer sin vacilar las movilizaciones sindicales. ¡Paradojas del destino! Unas semanas y varias revelaciones más tarde (como la de que contrató a su mujer con dinero público para hacer trabajos ficticios), lo redujeron a hacer una campaña semi-clandestina en medio de un concierto permanente de cacerolas y de burlas. Está ampliamente desacreditado incluso antes de ser elegido – lo que, por tanto, no es muy probable. En su desesperación, la cúpula de los Republicanos están maniobrando para forzar la salida de Fillon de la carrera presidencial, pese a haber ganado las primarias del partido, para sustituirlo por el candidato perdedor en las mismas, Alain Juppé.

En el orden de preferencia de la burguesía, el siguiente es Macron, un arribista procedente del ala más derechista del Partido Socialista (PS), que abandonó el partido hace algunos años y que ahora se postula para las elecciones presidenciales como independiente. Ofrece recortes un poco menos draconianos que los prometidos por Fillon, pero los que ha desvelado colman de satisfacción a los capitalistas. Éstos también saben que la dosis de políticas de austeridad puede ser modificada durante su mandato –y que Macron no pondría obstáculos para ello, ya que está dedicado en cuerpo y alma a los intereses del gran capital.

“La naturaleza no tolera el vacío”: el ascenso de Macron es una ilustración de esto. Se aprovecha de la grave crisis del Partido Socialista y de los Republicanos. Sin embargo, es difícil decir hasta dónde puede llegar. Él llena el vacío con su propio vacío. Numerosos medios de comunicación lo apoyan, pero la reputación de éstos es tan mala en la población, que es un arma de doble filo. Por si fuera poco, el hombre que pretende “renovar profundamente la política” recibe y acepta constantemente la adhesión de viejas glorias reaccionarias de los Republicanos, del PS, de los derechistas del Modem, y de otros.

La lucha contra el Frente Nacional

Todo esto no interfiere en absoluto en el mundo de Marine Le Pen, cuya demagogia “anti-sistema” resuena en millones de personas explotadas y oprimidas que quieren poner todo patas arriba. La mayoría de ellas no son racistas; están amargadas con los políticos de derecha y de “izquierda” que se sucedieron en el poder durante décadas sin cambiar nada, sino a peor.

La analogía entre Le Pen y Donald Trump es obvia. Las causas fundamentales de su ascenso son las mismas.Dicho esto, el éxito del FN no es inevitable. Este partido ultra-reaccionario puede ser combatido con eficacia. ¿Cómo?Defendiendo una alternativa de izquierda y radical al sistema. Un número significativo de votantes tentados por el voto al FN podría agruparse alrededor de un programa de izquierda, a condición de que proponga una ruptura clara con el orden establecido. De manera general, millones de votantes radicalizados –pero indecisos y confundidos– pueden ser ganados para un programa de este tipo.

Es poco probable que la campaña de Benoit Hamon –el candidato socialista– pueda jugar este papel. Además de que su programa es muy confuso y moderado, su partido sale destrozado de cinco años de gobierno de Hollande, de los que dos tuvo a Hamon como ministro. Por otra parte, su programa ya está obsoleto: una mayoría de diputados “socialistas” en el parlamento están en contra suya. Hamon finge no haberse dado cuenta.

El elemento clave de la ecuación es Jean-Luc Mélenchon. Su candidatura puede unir a millones de trabajadores y jóvenes indecisos, a condición de convencerles de que su movimiento político, “La Francia insumisa”, está decidido a terminar de una vez por todas con las políticas de austeridad. La lucha contra los recortes presupuestarios, el desempleo y la pobreza debe ser el eje central de las intervenciones públicas de Mélenchon y de los demás dirigentes de La Francia insumisa. Recordemos que en los Estados Unidos fue sobre estas líneas –y sobre el llamamiento a una “revolución política contra la clase multimillonaria”– que Bernie Sanders levantó el entusiasmo de decenas de millones de estadounidenses el año pasado. Todas las encuestas le daban ampliamente vencedor frente a Donald Trump. Hay aquí una lección importante para Mélenchon y La Francia insumisa.

Reforma y revolución

Révolution llama a sus lectores y seguidores a votar por Jean-Luc Mélenchon el 23 de abril, y a participar en la campaña de La Francia insumisa. Este movimiento constituye la única alternativa de izquierda de masas a un PS desacreditado. Cualquier éxito de La Francia insumisa será un paso en la dirección correcta.

Al mismo tiempo, hemos puesto de relieve periódicamente las limitaciones del programa de Mélenchon. Digámoslo en términos simples: las numerosas medidas progresistas de este programa no se pueden ejecutar en el marco del capitalismo en crisis. La clase dominante no lo permitiría.Se opondría con todas sus fuerzas, como ya en 2015 se opuso al programa progresista de Alexis Tsipras en Grecia. Y para privar a la burguesía de los medios para luchar contra un verdadero gobierno de izquierda hay que expropiarla, nacionalizar los grandes medios de producción y poner el socialismo a la orden del día.

A veces se nos dice: “¡Pero Francia no es Grecia!”. Por supuesto, Francia es más potente que Grecia y no está bajo la transfusión financiera de la troika.El chantaje y las presiones, por lo tanto, no tomarán exactamente las mismas formas. Pero de todos modos las habrá: no hay ninguna duda sobre esto. Esto es lo que demuestra toda la historia de la lucha de clases y de los diferentes gobiernos de izquierda, para empezar el de 1981 a 1983, en Francia.

Esto es aún más cierto cuando la crisis del capitalismo ha socavado la base material del reformismo. La clase dominante no está dispuesta a conceder más reformas; exige nuevas contrarreformas –y va a luchar con uñas y dientes para conseguirlas. La lucha por reformas progresistas serias no tendrá éxito más que a condición de transformarlas en una lucha revolucionaria contra el sistema capitalista mismo, en una lucha por la revolución proletaria.

¿Qué hay detrás de la “conferencia antifascista” de Podemos en España?

por Alejandro López

 
En medio de las protestas internacionales contra las políticas migratorias del “América primero” de la nueva administración de Trump, y las llamadas de defender Estados Unidos contra “los estragos de otros países”, el partido seudoizquierdista español Podemos está pidiendo una conferencia internacional antifascista .
Detrás de ésta apelación está el intento de bloquear la aparición de un movimiento independiente de la clase obrera y la juventud, y canalizar el sentimiento anti-Trump detrás de las facciones defensoras de la Unión Europea (UE) de la burguesía española. Seguir leyendo ¿Qué hay detrás de la “conferencia antifascista” de Podemos en España?

La diatriba fascista de Trump: en camino a la 3a Guerra Mundial

por Patrick Martin

El discurso pronunciado por Donald Trump el día de su inauguración presidencial no tiene parangón en la historia de los Estados Unidos. Fue una diatriba violenta y nacionalista, de matices inequívocamente fascistas. Trump proclamó que su programa es “América Primero,” amenazando con graves consecuencias a los que no se sometan a sus exigencias económicas y políticas.
El discurso fue todo menos “inaugural”, en el sentido de resumir las ideas generales en que se enfocará el nuevo gobierno y tratar de darles cierta importancia universal, sin importar cuán falso, torpe o hipócrita sea el intento. Seguir leyendo La diatriba fascista de Trump: en camino a la 3a Guerra Mundial

La consulta ciudadana y la derrota del neoliberalismo en el Partido Socialista

por Ibán de Rementería

La resolución del Comité Central del Partido Socialista el pasado sábado 21, que resuelve convocar a una consulta ciudadana para que los militantes, simpatizantes, amigos y simples ciudadanos puedan escoger el próximo 23 de abril el precandidato presidencial del Partido Socialista a competir en las primarias presidencial de la Nueva Mayoría el 2 de junio próximo, ha recibido variadas interpretaciones. Esta resolución fue aprobada por una contundente mayoría de 59 votos a favor, 24 abstenciones y ninguno en contra –para esconder la mano. Si bien esta resolución se muestra como un intento de la Dirección encabezada por Isabel Allende de impedir el quiebre del Partido, también se interpreta como una derrota de los partidarios de Ricardo Lagos dentro de él, o como un triunfo de la legalidad partidaria ya que así se daba cumplimiento a los acuerdos del XXX Congreso del Partido mes de abril pasado, al dictamen en días recientes del Tribunal Supremo y a la recomendación de la Mesa en igual sentido. Pero en términos políticos este ha sido un triunfo de las bases del Partido, de la Izquierda Socialista dentro de él, también de la izquierda y el movimiento social del país, pero sobre todo es una derrota del neo liberalismo y de quienes lo representan dentro y fuera del Partido Socialista. Seguir leyendo La consulta ciudadana y la derrota del neoliberalismo en el Partido Socialista

Inmigrantes, las otras víctimas del negocio de las ISAPRES y AFPs

Por Marco González Pizarro

En las últimas semanas se ha politizado el debate sobre la inmigración en Chile, y sus efectos en la “seguridad social” del país. Señalan las voces políticas ultramontanas de la derecha y la Nueva Mayoría, en línea con el muro de Trump y del apartheid en Palestina, que este fenómeno requiere “regulación”, desde que importa “abusos” de los trabajadores inmigrantes, especialmente de los beneficios de prestaciones de salud. Nada más alejado de la realidad, y propio de una demagogia huera, que busca el enemigo interno, para generar distinciones de clase en el país, atacando ahora a los trabajadores inmigrantes. Seguir leyendo Inmigrantes, las otras víctimas del negocio de las ISAPRES y AFPs

Parar a Trump luchando contra el imperialismo

por Gustavo Burgos

La prensa burguesa ha enmudecido frente al triunfo electoral de Trump. Desde Valparaíso, hay un cierto deja vú, al analizar un nuevo resultado electoral inesperado, de aquellos que revuelven el naipe.

No nos puede sorprende que un gorila como Donald Trump haya llegado a la Casa Blanca. En la historia reciente, Nixon, Reagan y Bush Jr., se han distinguido por su incultura, su torpeza y brutalidad, por referirnos a sus atributos personales. En lo que no se distinguen ninguno de los Presidentes de EE.UU. -de forma unánime- es en haber encabezado el ataque la clase obrera y a las naciones oprimidas y haber perpetrado masivos crímenes de guerra que sólo la revolución podrá castigar. Seguir leyendo Parar a Trump luchando contra el imperialismo