Archivo de la etiqueta: Racismo

La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

por Barry Grey //

El presidente Donald Trump pronunció el jueves un discurso racista y fascista contra los inmigrantes de los “shithole countries” (países agujeros de mierda), como Haití y los estados de África, durante una reunión bipartidista de la Casa Blanca sobre la “reforma” de la inmigración. Seguir leyendo La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

Palestina, la dualidad del proyecto sionista: huir de la opresión racista y reproducirla en un contexto colonial

 

por Gilbert Achcar //

La dualidad entre la posición del oprimido y la del opresor no es rara en la historia. Se observa en particular en el caso de los movimientos nacionales que encarnan la lucha de una nación oprimida por liberarse del colonialismo al tiempo que esa misma nación oprime en su propio país a una minoría –sea esta nacional o racial o religiosa o perteneciente a cualquier otra identidad– y que el movimiento nacional no reconoce esta última opresión o, peor aún, la justifica con algún pretexto, como la acusación a la minoría de constituir una “quinta columna” del colonialismo 1/ Seguir leyendo Palestina, la dualidad del proyecto sionista: huir de la opresión racista y reproducirla en un contexto colonial

Gandhi: misógino, imperialista y antiobrero

por Ravi Mistry//

Mahatma Gandhi, la figura destacada de la campaña nacionalista india contra el dominio colonial británico en la India, es conocida por la mayoría como un antiimperialista, cuyos métodos pacíficos, no violentos, ayudaron a derrocar el dominio británico. Este mito ha sido perpetuado por muchos. La verdad, sin embargo, es que traicionó a aquellos a los que inspiró en la campaña de independencia, defendió abiertamente los intereses imperialistas británicos, consolidó las desigualdades existentes, incluyendo la discriminación de castas, raciales y de género y, en última instancia, su papel ayudó a la desastrosa separación de la India con Pakistán. Seguir leyendo Gandhi: misógino, imperialista y antiobrero

Racismo en la cultura mainstream

por Valentin Kahl//

El racismo es un hecho cultural y que se evidencia en grados diferentes en el cine o en las series que se emiten en diferentes plataformas de Internet. El cine y la televisión está dominada por hombres blancos, es el canon de lo correcto, de lo que se tiene que ser. Todo lo que salga de ahí, es una deformidad, una rareza. Así, la cultura mainstream1 ha reforzado un esquema de valores que se perpetúan en la sociedad, manteniendo, a través de su programación, prejuicios y privilegios que alimentan el racismo. La invisibilización de las personas no blancas y de las mujeres ha sido una constante en las series televisivas de mayor audiencia; en otras ocasiones, las personas no blancas han servido de aliciente para la broma fácil a través de estereotipos que se escudan en el humor. Seguir leyendo Racismo en la cultura mainstream

De una situación política líquida a una realidad política fluida

por Ibán de Rementería

La situación política actual se ha mostrado notablemente líquida, inasible, al decir del científico político polaco británico Z. Bauman, en el sentido de un mundo de identidades ideológico políticas perdidas en la indiferenciación, pero aquí como en otras partes comienza a aflorar una realidad política fluida donde claramente se van constituyendo los tres tercios en el campo de la política. Una derecha que quiere para los empresarios la conservación todos los privilegios obtenidos en la Dictadura Militar pero en democracia, aún a cambio de denunciar a “cómplices pasivos” de los atentados  a los derechos humanos, un “neo liberalismo democrático”; un centro que vive en la añoranza de la Concertación que perfeccionó la democracias a cambio de privatizar más empresas o funciones públicas y sobre todo los recursos naturales, que se la juega por un “neo liberalismo compasivo”; una izquierda en construcción por el Frente Amplio que hace de su diferenciación con la Nueva Mayoría el punto de partida para la elaboración de su propuesta política; además, hay otra izquierda que se localiza en el Partido Socialista, para su recuperación ideológica y política: la Izquierda Socialista, por lo cual se puede hablar de cuatro tercios.

En otras partes la fluidez política también comienza a manifestarse, por ejemplo, en Holanda la extrema derecha no logró el triunfo anunciado, la derecha democrática apenas logro una primera mayoría, la social democracia se derrumbó estrepitosamente, mientras que la izquierda, representada por los Verdes de Izquierda cuadruplicaron su votación, pasando de 4 a 16 parlamentarios,  además hubo una masiva participación del 80% motivada por voluntad popular de impedir el triunfo de la xenofobia y el racismo. Esto ha sido antecedido por la aparición de Podemos en España o Siryza en Grecia, estos son casos del paso de la política líquida a la política fluida….”por la voluntad popular”.

Bien ha definido Fernando Atria el carácter diferenciador y fluido de la próxima elección presidencial y parlamentaria así: “La elección responderá una pregunta sobre el gobierno de la Nueva Mayoría: si debe ser entendido como el inicio imperfecto y corregible de una transformación que sigue siendo importante y que debe mantenerse y continuarse, o como un paréntesis que debe cerrarse lo antes posible para volver a lo que la clase política y los empresarios, pero no la ciudadanía, recuerdan como la paz y la concordia de los 20 años de la Concertación” (La Tercera,3 noviembre 2016, p.11).

En breve, la disyuntiva política nacional está entre perfeccionar el proyecto anti neoliberal que intentó el Gobierno de la Presidenta Bachelet o en intentar y profundizar el proyecto neoliberal de la Concertación, esto último lo puede hacer tanto la Alianza por Chile, como lo hizo durante el Gobierno de Piñera o la Nueva Mayoría “Renovada” (NMR) que bien pueden conducir Lagos, Goic o Guillier.

La actual liquidez política nacional es el resultado de la subordinación de la política al dinero, al capital, la cual ha quedado escandalosamente, delictiva y judicialmente comprobada en los últimos dos años, lo que es coherente y complementario con la privatización de las empresas, los recursos  y las funciones públicas – prestación de derechos sociales, etc.- iniciado durante la Dictadura Militar y perfeccionada por los gobiernos de la Concertación: en suma, la política ha estado a punto de desaparecer porque fue comprada y sus funcionarios parlamentarios o de la administración convertidos en unos paniaguados. Obviamente una política que se discierne por el mejor postor es algo que no interesa a las y los ciudadanos, que carecen de recursos para hacer sus “posturas”, y que comprende muy bien porque todos los candidatos se “suben por la izquierda –se vuelven populistas- y ya en el poder se bajan por la derecha”. Es decir, el dinero licua la política. Como se recuerda la corrupción política era principalmente un patrimonio de la derecha política, pero ahora como los demuestran los gobiernos de izquierda de América Latina, acusados de populistas, también han terminado siendo paniaguados del capital.

La liquidez política nacional se expresa como la cierta imposibilidad, en este momento, para el 87% de los parlamentarios en ejercicio de ser candidatos en las próximas elecciones generales, debido a la incapacidad de sus partidos de asegurar la inscripción de un mínimo de 18.500 partidarios y los mínimos necesarios en sus respectivas circunscripciones locales. Además, el mínimo de un 40% de mujeres candidatas a los cargos parlamentarios acorta aún más las posibilidades de reelección de los parlamentarios incumbentes varones.

El paso de la liquidez a la fluidez política, tanto a nivel internacional como aquí en Chile,  tiene como criterio diferenciador a las posiciones ideológicas, económicas y políticas que los competidores políticos asuman frente al neo liberalismo.  Para lo cual es prudente establecer los rasgos distintivos de este modelo de producción y acumulación capitalista, así como modo de dominación política sobre la sociedad, de subordinación de los sujetos sociales, los usuarios, los consumidores, los clientes, etc. y de sometimiento a los sujetos políticos, las y los ciudadanos.

Como lo había previsto Marx en el desarrollo del capitalismo este llega a un punto en el cual el capital ya no puede hacer su reproducción ampliada en las actividades comerciales, productivas y financieras tradicionales, y debe hacerse cargo de otras actividades económicas y sociales; en lo económico concreto, en los negocios mismos,  el neoliberalismo consiste en entregar a la iniciativa privada la producción y distribución, la provisión, de diversos bienes públicos que históricamente han sido provistos por el Estado, tales como la provisión de salud, educación y seguridad social –antes de la Revolución Francesa estos eran (mal) provistos por la Iglesia-, eso que hoy llamamos los derechos sociales; también las obras públicas, la seguridad ciudadana, incluso la defensa nacional, la investigación científica, la cultura y las artes, etc. Todas estas prestaciones públicas que son parte de la legitimidad del Estado, del pacto entre este y la ciudadanía, son transferidos al sector privado, para asegurar la reproducción ampliada del capital. Además, el estado cede al sector privado la renta que percibe en representación de toda la nación por la explotación y uso de los recursos naturales, ya que esas concesiones “pagarán impuestos y generarán empleo”, aquellos con muchas  elusiones y evasiones, estos precarios.

En lo social el neoliberalismo construye un modelo populista individual, el capitalismo popular, icónicamente expresado en “todos seremos emprendedores”, ligado a la sobrevivencia de cada cual por su cuenta en un mundo donde las relaciones y los derechos laborales son reducidos al mínimo, toda relación laboral debe ser reducida a un contrato entre partes individuales: el contrato de trabajo es sustituido por el subcontrato y el contrato entre empresas. Los derechos colectivos son sustituidos por los derechos y los contratos individuales. Los bienes y servicios que tu produzcas debes de realizarlos en el mercado, tu fuerza de trabajo como mercancía ya no vale nada, hay mucha. El Estado y la alianza pública privada promueve y provee la capacitación y el financiamiento necesario al emprendimiento individual. La doctrina aquí es que el mercado provee, siempre y cuando sepas como y tengas la voluntad de hacerlo.

Para el neoliberalismo lo político no existe o no debe existir, en lo político el neoliberalismo no recurre a la monarquía por razones históricas, pero siempre ha recurrido al autoritarismo, el totalitarismo y a la tiranía o dictadura, pero por las inestabilidades de “gobernanza” que generan esos regímenes políticos, prefiere las democracias de los acuerdos, bipartidistas, binominales, con agentes altamente profesionalizados hasta llegar a constituir tecnocracias muy eficientes que transitan entre el sector público y privado de manera recurrente, ya que como dijo alguna vez Dean Rusk el Secretario de Estado de los EEUU: “Lo que es bueno para la General Motors es bueno para USA”. Además, los modelos económicos aplicables políticamente son diseñados,  aprobados y supervisados a nivel multilateral en el BM, FMI, BID, etc. En los últimos estertores del socialismo realmente (in)existente en la URSS la política fue considerada como un asunto técnico de administración del estado, el cual se derrumbó sin muchos estropicios de gobernanza, gracias a lo cual un ex agente de la KGB (Seguridad del Estado) reina hoy allí.

La monarquía es la máxima expresión de la concentración del poder político –El Príncipe de Maquiavelo- de allí en adelante el desarrollo político de occidente, luego devenido universal gracias al imperialismo, ha sido el proceso de redistribución del poder entre los diversos sujetos políticos: entre los nobles –la Carta Magna en la Inglaterra del siglo XIII-, entre los nacidos en el territorio –los Comunes de la Revolución Inglesa del siglo XVII-, entre los ciudadanos varones propietarios o contribuyentes –la Revolución Francesa del siglo XVIII-, entre los jóvenes, entre las mujeres, entre los extranjeros residentes, etc., gracias a las luchas del presente.

Pero los procesos de distribución del poder, de igualdad, reposan en última instancia y, por eso, tienen por propósito la equidad en la redistribución de la riqueza: sin equidad no hay igualdad; la reciprocidad entre lo entregado en la producción social es esperado como retribución por las y los ciudadanos. Como es sabido los procesos redistributivos son posibles por dos vías, ambas complementarias, la vía impositiva,  “los que tienen más paguen más y los que tienen menos paguen menos”, y mediante el mejoramiento del poder negociador de los trabajadores frente a los empleadores, el capital, para mejor redistribuir la riqueza en el proceso mismo de la producción, la negociación colectiva por ramas y el derecho de huelga –que es el derecho a suspender las actividades si no hay acuerdo en el reparto de la riqueza producida- son los instrumentos estratégicos para acordar una real redistribución del ingreso entre los trabajadores y los tenedores del capital.

El neoliberalismo amenazado señalará a cualquier propuesta anti neoliberal, a cualquier propuesta  redistributiva del ingreso, a cualquier propuesta  igualitaria en la satisfacción de los derechos sociales, como populista, ya que el único mundo posible es el neoliberal, esa es la post modernidad, la política de los acuerdos, el apoyo a los emprendedores, el papel subsidiario del estados en las prestaciones para dar cumplimiento a los derechos sociales, las AFPs en la seguridad social, las ISAPREs en la salud, etc., etc., etc. Si no se cumple con esas condiciones como castigo sobrevendrá la crisis, la caída en el ahorro y la inversión, el desempleo y la pobreza.

En general, el capitalismo ha sufrido muchas y variadas crisis de crecimiento, de reproducción ampliada de capital, que ha resuelto mediante la conquista imperial o grandes guerras mundiales para definir la hegemonía  -ver Piketty-, pero en la actualidad la crisis del capitalismo además de sus crisis de reproducción ampliada, de su crisis de inversión, tiene un conjunto de crisis globales, a decir verdad “la globalización” se expresa como un conjunto de crisis, al menos: 1)  una crisis medio ambiental o ecológica debido a que se toma de la naturaleza recursos a una velocidad mayor de la que esta tiene para reproducirse, la depredación, y se arroja a ella un conjunto de desechos mayores a los que ella puede procesar, la contaminación; 2) una crisis de inequidad donde el 1% de la población se queda con el 50% de la riqueza mundial, lo que restringe la amplitud y profundidad de los mercados, lo que no asegura la realización de los bienes y servicios que se producen: la crisis de los mercados; 3) todo  lo cual termina por crear una crisis política global, de gran inestabilidad y bajos niveles de representación para negociar, que se expresa como “populismo global”, “crisis global de migraciones”, “crimen organizado global” y “terrorismo global”.

El proceso de desmonte del neoliberalismo es ante todo un proceso político de redistribución igualitaria del poder, de la constitución de una democracia donde ninguna minoría tenga derecho a veto, donde el estado asuma plenamente sus funciones públicas de defensa de los interese de las grandes mayorías nacionales. El proceso de desmonte del neoliberalismo es en lo fiscal  recuperación de todos los recursos naturales nacionales para hacer de sus rentas un recurso público en beneficio de toda la nación; también, la imposición de las obligaciones tributarias en proporción a los ingresos percibidos, tanto por las personas naturales como por las jurídicas.  El proceso de desmonte del neoliberalismo en lo económico es la promoción y financiamiento de un modelo de desarrollo nacional que deje de ser extractivista y rentista, para desarrollar una industria nacional que agregue valor local a nuestros recursos naturales con el trabajo de las y los chilenos, así entonces participar de manera igualitaria en el mercado internacional. Estos deben ser los contenidos programáticos de un debate nacional que le devuelva a la política la fluidez que requiere y que las y los ciudadanos están demandando.

 

(Imagen: Retrato del Rey Sol realizado en 1701 por Hyacinthe Rigaud, para su nieto, el rey Felipe V de España, aunque finalmente el lienzo se quedó en Francia).

Inmigrantes, las otras víctimas del negocio de las ISAPRES y AFPs

Por Marco González Pizarro

Abogado

Magister Ciencias Sociales

DEA Unión Europea U Salamanca

En las últimas semanas se ha politizado el debate sobre la inmigración en Chile, y sus efectos en la “seguridad social” del país. Señalan las voces políticas ultramontanas de la derecha y la Nueva Mayoría, en línea con el muro de Trump y del apartheid en Palestina, que este fenómeno requiere “regulación”, desde que importa “abusos” de los trabajadores inmigrantes, especialmente de los beneficios de prestaciones de salud. Nada más alejado de la realidad, y propio de una demagogia huera, que busca el enemigo interno, para generar distinciones de clase en el país, atacando ahora a los trabajadores inmigrantes.

 

Primero que todo, debemos decir que el tema está regulado. Para que un inmigrante obtenga residencia en Chile, requiere Visa de Trabajo lo que significa que el trabajador inmigrante debe acreditar ante la autoridad de inmigración del Ministerio del Interior, que ha sido contratado para trabajar, acompañando al efecto un contrato de trabajo, con sus respectivas afiliaciones al sistema de ahorro forzoso de AFP y de cotizaciones de salud a Fonasa o Isapre.

De este modo, para que un trabajador inmigrante pueda obtener asistencia de salud en los consultorios y derivaciones a la red pública de salud, debe cotizar de su sueldo a Fonasa o Isapre. Vale decir, el trabajador extranjero tiene exactamente el mismo estatus que el nacional, y soporta el mismo gravamen para tener acceso a la salud. Misma cosa ocurre con la ley de protección por accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, ley 16744, en que el empleador debe cotizar a las mutuales respectivas, por cierto administradas por los mismos empresarios, para que el trabajador pueda ser atendido en los hospitales del trabajo si tiene algún accidente o enfermedad de carácter laboral.

Sobre este aspecto, debemos decir que la responsabilidad de descontar del salario del trabajador el monto a enterar en las Isapres, Fonasa y Mutuales, es del empleador, cuestión de la que el visado de trabajo no da cuenta, sino las entidades fiscalizadoras de seguridad social, que analizaremos respecto al otro fenómeno de “seguridad social del país”, las cotizaciones de AFP, que se realizan en forma conjunta con las del sistema de salud.

Esto, porque es en las cotizaciones de ahorro forzoso de las AFP, donde se produce el efecto de mayor complejidad de la “seguridad social” chilena, donde la masa de trabajadores inmigrantes entra en la lógica de todo trabajador en el territorio nacional, y en que, como los trabajadores chilenos, está significando una masa importante de cotizaciones al sistema, de las que difícilmente vayan a disfrutar alguna vez, y que por ende, son contribuciones que van derechamente a incrementar el aparato financiero de ahorro forzoso, y sus inversiones, que aprovechan de este esfuerzo de los trabajadores. Así, debemos notar que esta masa laboral inmigrante se inscribe dentro del fenómeno general de fuerza de trabajo nacional, que según las estadísticas que revisamos a continuación, donde verificaremos que la masa del trabajador inmigrante no termina siendo significativa, sino precisamente parte del sistema general.

Tomaremos como punto de partida el año 2102, para verificar como se inscribe el dato inmigrante en la masa total cotizante de fuerza de trabajo del país, que se ha incrementado según se expresa en el siguiente cuadro:

 CUADRO N° 1: TOTAL COTIZANTES Y AFILIADOS SISTEMA AFP1

cotizantes (diferencia) Afiliados
oct-12 4.777.298 (4.461.628) 9.238.886
sep-16 5.161.074 (4.987.811) 10.148.885
Incremento 484.816 (415.185) 909.999

Podemos colegir del cuadro precedente, que la masa de trabajadores que efectivamente cotiza en el país, incluidos los extranjeros, se incrementa desde 2012 a 2016, en 484.816 trabajadores, mientras que la masa de afiliados, se incrementa en 909.999 trabajadores.

Donde verificamos que en los guarismos del sistema de AFP, la incidencia de la inmigración se disuelve en el contexto general del sistema. Por ende nos ocuparemos en forma general en adelante del artículo, sin distinción de nacionalidad, para explicar sus efectos sobre trabajadores chilenos y extranjeros sin distinción.

Tenemos pues que la diferencia entre los segmentos de afiliados versus cotizantes, sean chilenos o extranjeros, es de 415.185 trabajadores, que notamos entre paréntesis en el cuadro, que se sumaron a una AFP (afiliados). La pregunta obvia es ¿Qué pasa con estos trabajadores afiliados que figuran sin cotizar?

Desde luego se debe decir que este no es un fenómeno nuevo en el sistema privado de previsión. La sumatoria total de trabajadores que están afiliados y no cotizan se generó por la competencia desenfrenada por la captación de afiliados, que poco a poco generó este efecto perverso en el que la cifra de afiliados es del doble de cotizantes. Por cierto en Chile no existen diez millones de trabajadores, La cifra la que representa el mercado de trabajo se acerca a la de cotizantes efectivos2.

Por ende la existencia del doble de afiliados, se constituye de lo que especialistas muy comprometidos incluso con la previsión privada, como Carmelo Mesa Lago, han llamado el efecto estadístico imposible del sistema, del que sin embargo todos hacen vista gorda en la fiscalización general.3

Tras esta estructura perversa, se esconden los fenómenos de la Evasión de cotizaciones, es decir, lo que se descuenta de cotización al trabajador y no se entera en la AFP, y además, los llamados Rezagos, que consisten en los montos retenidos en una AFP, que no lo entera en otra a que el trabajador se cambie, generando así una doble afiliación, que lleva a que exista el doble de afiliados respecto de los cotizantes efectivos.

La Superintendencia de Pensiones frente a este fenómeno, sanciona con multas irrisorias de unos cuantos cientos de UF, casos de centenares de miles de trabajadores rezagados, que simplemente pierden sus fondos, debido a esta maraña de cambios irregulares de una AFP a otra. 4

De modo que en este contexto de doble afiliación y de estadísticas imposibles, la existencia de 415.185 trabajadores afiliados sin cotización en el país, es de lo más normal para el sistema privado.

Pero el problema recién empieza.

Si llevamos a cifras este “fenómeno” tan particular de la previsión privada, la cuestión toma tono escalofriante. En efecto, si tenemos que 415.185 trabajadores afiliados no cotizan, en primer lugar se trata del fenómeno de la Evasión, vale decir, que se le descuenta su cotización, pero no se le entera en su cuenta de capitalización.

Si consideramos cotizando a estos trabajadores con el ingreso mínimo actual, realidad de la gran mayoría de inmigrantes de este país, asumiendo una cotización del 10% de dicho salario a esta fecha, ascendente a $257.500 pesos, tenemos que cada trabajador contribuye mensualmente con $ 27.500 pesos mensuales a las AFP. Pues multiplicado este monto por 415.185 trabajadores, nos da la no despreciable suma de $ 10.644.544.500.-, poco más de 16 millones de dólares, que multiplicado por los doce meses del año, alcanza la no despreciable suma de US$ 196 millones de dólares americanos.

¿Dónde está esa plata? Pues en las cuentas de empresarios que descuentas esos fondos de trabajadores y no los enteran en sus cuentas de ahorro forzoso. Entonces ya tenemos un primer tema claro en esta maraña. Los empresarios dejan de cotizar los dineros de los trabajadores que ingresan al sistema, nacionales o extranjeros, asumiendo, por cierto, en el último tiempo que una parte muy importante de ellos son inmigrantes.

Luego, nos queda un universo de 4.987.811 trabajadores –la diferencia entre el total de cotizantes y afiliados al sistema, que están bajo doble afiliación y /o evasión. ¿Cuántos de ellos son inmigrantes que dejaron fondos cotizados en el país por volver a su país de origen? ¿Cuántos de ellos son flujos de afiliados inmigrantes de años anteriores a esta muestra, que no les cotizan por años y que aún trabajan en el país?

Ya podemos entender entonces mejor porqué existe un total acumulado, de más de 150 mil millones de dólares, en el sistema, y tan bajas pensiones. La verdad es que muchas cotizaciones de trabajadores son evadidas y rezagadas, sean nacionales o extranjeros, por el sistema. Entonces es falaz el pretendido abuso de trabajadores inmigrantes en Chile.

De modo tal, que lejos de lo planteado por la derecha y su coro de la NM, el sistema de “seguridad social” chileno, está lejos de ser dañado por los inmigrantes.

La verdad es que tanto estos trabajadores, como los chilenos, están siendo estafados sistemáticamente por el perverso modelo de previsión privada de salud y pensiones en Chile, del que se intenta torpemente tratar de seguir ocultando y evitar que se conozcan sus reales distorsiones y maniobras de daño a los trabajadores, desviando la atención a la afluencia de migrantes como fuerza de trabajo a este país, que está siendo, como nuestros propios trabajadores, golpeados con toda la fuerza por este oprobioso modelo de super explotación.

La burguesía chilena, obediente a la línea de Trump, así, busca someter con total impunidad a la fuerza de trabajo migrante, para mostrarla como delincuente y perversa, escondiendo con ello los abusos patronales más deleznables, como los descritos. Nosotros desde el Porteño, somos claros en denunciar esta maniobra de apartheid racial y político, que solo busca potenciar la explotación de la clase trabajadoras mundial, para seguir tratando de sostener el capitalismo neoliberal a ultranza, en decadencia total, siendo nuestra responsabilidad social y política, mantenernos firmes frente a este neo apartheid de la derecha racista y xenófoba.

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1 http://www.safp.cl/portal/informes/581/articles-8669_recurso_1.pdf p. 1

2 Para ver Fuerza de Trabajo real en el país, vid:  http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/mercado_del_trabajo/nene/series_trimestrales_2011.php

3 MESA LAGO, Carmelo (2008) Protección social en Chile: Reformas para mejorar la equidad. Revista Internacional del Trabajo, vol. 127 (2008), núm. 4. EN  http://www.mesa-lago.com/uploads/2/7/3/1/27312653/proteccion_social_en_chile.pdf. P.19

4 La Superintendencia constata estos problemas bajo las siguientes modalidades. Las AFP retienen fondos de un afiliado traspasado, cambiando el número de RUT en un dígito, con lo que informáticamente se pierde su rastro, haciendo imposible su detección y quedando en consecuencia un afiliado NN, con un RUT falso, del cual se genera una afiliación doble. Así el sistema estadístico de las AFP soportan la existencia de afiliados sobre el doble de la auténtica cifra de trabajadores del país. VID: http://www.spensiones.cl/apps/sanciones/imag_2007/resolucion_09_2007.pdf LETRAS E ) Y G)