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En el momento de los aprontes: de la retroexcavadora a la motosierra

por Ibán de Rementería //

Estamos en el momento de los aprontes políticos al término del Gobierno de Michele Bachelet, o si se prefiere de la Nueva Mayoría, y la asunción del Gobierno de Sebastian Piñera, en breve, veamos cómo van mostrando su cariz tanto del Gobierno como  las oposiciones.

El Gobierno ha mostrado su sonrisa fácil y la mano dura, a la vez convoca a llegar a cinco grandes acuerdos nacionales: “seguridad ciudadana, menores, pobreza, salud y paz en la Araucanía”, frente a lo cual nadie se puede negar a colaborar. En seguridad ciudadana se conforma una comisión que prescinde del  FA y el PC, lo cual hace suponer que ellos no deben de tener experticia en aquello, cierto es que aquí el Gobierno produce un remesón en el alto mando de Carabineros, removiendo a todos los generales inspectores menos uno, debido tanto al “paco gate” con un desfalco de 26.000 millones de pesos y más de cien implicados entre oficiales y funcionarios, como al efecto del caso “huracán” donde hay consenso inter e intra institucional que la inteligencia de Carabineros fraguaba pruebas en las acusaciones de terrorismo, entonces también se propone reorganizar su inteligencia, y eso sería todo por ahora. Entretanto, en migraciones se procedió a expulsar 70 haitianos de ambos sexos al llegar al aeropuerto, lo cual fue declarado abusivo e ilegal por la Corte Suprema.  En menores se ha informado que las agencias ejecutores del SENAME, las mismas que son responsables de la muerte de más de mil niños puesto bajo su custodia y cuidado por el Estado, recibirán un aumento de sus subsidios, y bueno se concluirá lo obrado legislativamente por el pasado gobierno para separar a los niños buenos de los niños malos. En pobreza el discurso es que si aumenta la inversión, disminuyendo los impuestos claro está, aumenta el empleo y disminuye la pobreza; como también se da por sabido que desregulando las relaciones laborales, aumentando los servicios mínimos y los grupos negociadores en las huelgas y convenios colectivos, también se aumenta el empleo y disminuye la pobreza; como quien dice mientras más ricos sean los ricos menos pobres serán los pobres. En salud se reglamenta que las clínicas privadas pueden hacer objeción de conciencia para abstener de practicar aborto por alguna de las tres causales, por lo tanto las mujeres afiliadas a ISAPREs que mantengan convenios de atención con esas clínicas tendrán que recurrir por fuera de sus planes de salud para ejercer sus derechos. Finalmente, para la paz en la Araucanía se propone aplicar, mecánicamente, las mismas normas y medidas excepcionales que se usan en la lucha contra el narcotráfico, donde se destaca el “agente revelador”, sobre esta institución el artículo 25 de la ley 20.000 de drogas dice que: “Agente revelador es el funcionario policial que simula ser comprador o adquirente, para sí o para terceros, de sustancias estupefacientes o sicotrópicas, con el propósito de lograr la manifestación o incautación de la droga”, vale decir, el agente revelador sería el que inducirá a terceros a cometer delitos de terrorismo, además, tendrá garantizada su impunidad, ya que el artículo 25 termina diciendo: “El agente encubierto, el agente revelador y el informante en sus actuaciones como agente encubierto o agente revelador, estarán exentos de responsabilidad criminal por aquellos delitos en que deban incurrir o que no hayan podido impedir, siempre que sean consecuencia necesaria del desarrollo de la investigación y guarden la debida proporcionalidad con la finalidad de la misma”. Bien ha dicho el ex Intendente de la Auracanía y senador DC Francisco Huenchumilla que las modificaciones propuestas son “terroríficas”, sobre estos procedimientos de lucha antiterrorista recomiendo leer el “Agente Secreto” de Josep Conrad, también recordar las historias de Lenín Guardia, asesor de la Dirección de Investigaciones,  que enviaba cartas bomba a la Embajada de los Estados Unidos de América, en plena democracia, e informaba que eso lo estaban haciendo grupos subversivos. Bueno, parece ser que estas son las lecciones aprendidas del reciente caso “huracán”.

Lo que tiene claro este Gobierno es que puede hacer lo que le venga en gana haciendo uso de la potestad reglamentaria de la ley, ahora conocida como la “motosierra” más ágil y expedita que la “retroexcavadora”. En el parlamento las oposiciones se pueden entretener repartiéndose los cargos en sus testeras y comisiones, la política está en el hacer político, en fin,  el parlamento ya hizo las leyes para gobernar “a mi manera”. Y si el parlamento aprobase alguna norma que se opusiese a los designios del Gobierno, presto el Tribunal Constitucional decidirá a favor de aquel.

Las oposiciones son tres, los saldos restantes de la Nueva Mayoría (NM), el Frente Amplio (FA) y la Democracia Cristiana (DC), por eso con anterioridad he hablado de una política nacional con cuatro tercios. La NM y la DC están en estado de introspección para tratar de entender y comprender su derrota y delinear una política que les permita volver al poder en cuatro años. El FA trata de encontrar su destino entre bríos y búsqueda de consensos internos. Por ahora las oposiciones han concordado en administrar conjuntamente el Parlamento, la NM se ha quedado con las testeras de ambas cámaras y el FA con sus comisiones. El Partido Socialista (PS), el más grande de las oposiciones, se quedó con la Presidencia del Senado, Carlos Montes, y de la Cámara de Diputados con Amaya Fernández  Allende, la única diputada de la Región Metropolitana que se salvó del zarpazo que le dio el FA al PS allí, lo cual es tan anunciador del futuro como lo ha sido la elección de Sharp a la Alcaldía de Valparaíso. Las oposiciones bien se pueden quedar allí parlamentando tranquilamente mientras el gobierno define y hace la política nacional.

El problema de proyecto de poder de las oposiciones es si este debe ser de centro izquierda o centro-centro, el “progresismo”, la historia reciente indica que los proyectos de centro-centro están condenados al fracaso, tal fue el caso de la derrota de Frei ante Piñera en 2010, luego del éxito personal del primer gobierno de Bachelet, mientras ella vuelve al poder en 2014 con un proyecto de centro izquierda  que asume las demandas del movimiento social por los derechos sociales básicos en educación, salud y seguridad social, así como reforma laboral, las reformas políticas con el fin del sistema binominal  y  las promesas de reformas constitucionales, también reformas en derechos como el aborto por tres causales y el matrimonio igualitario, etc. Luego, en 2017 el discurso de centro-centro que impregno la campaña de Guillier condujo a la derrota por la renuencia a votar por aquello tanto de los izquierdistas viejos y desencantados como de los izquierdistas jóvenes y desconfiados.

En la DC, donde la diferenciación entre una derecha una izquierda y al menos dos centros es palpable, cosa que no pasa en el PS ni en (PPD): la derecha que ha amenazado con irse (Aylwin, Martínez, Walker, etc.) parece haber postergado indefinidamente su decisión como única arma de negociación, conscientes que la cosa no alcanza para un quinto tercio; entretanto su progresismo se mantienen expectante. Pero, la DC es la que mejor le devuelve las sonrisas al Gobierno.

Ahora, tanto el PS como el Partido por la Democracia (PPD) buscan desesperadamente como volver al poder, para lo cual tratan de reconstruir un proyecto de centro izquierda. El PPD está haciendo encuestas entre sus militantes para saber si el Partidos debe ser de centro-centro, centro izquierda o de izquierda, lo que es muy científico en términos sociológicos. Según Alvaro Elizalde, Presidente del PS, la fórmula para reconfigurar la centro  izquierda es un entendimiento que debe materializarse desde la DC al FA, con esto, entonces, se estaría en condiciones de lograr acuerdos con el Gobierno de Sebastián Piñera, afirma que: “El Gobierno debe dialogar sin letra chica si quiere que sus propuestas avancen en el Congreso”, es la desesperada búsqueda de la “política de los acuerdos”, la única condición es evitar las críticas a la anterior administración, como quien dice sólo así es posible reconstruir un nuevo binominal de hecho, se trata de afianzar un continuo político institucional. Pero,  para llegar a tales acuerdos les tocaría al PS y el PPD darle la espalda a las reformas del pasado  gobierno, lo cual sería para un centro-centro o centro izquierda una traición imposible que la conduciría al fango definitivo.

No obstante la amenaza de Elizalde a sus eventuales socios es clara:”Si es que el espacio progresista está dividido, aun cuando seamos mayoría, vamos a tener una derrota”. Pues eso es lo que refleja la pasada elección parlamentaria, la mayoría del conjunto de las oposiciones,  pero la unidad por la unidad del progresismo sin un proyecto político de izquierda lo conducirá indefectiblemente a la derrota como ha pasado en la pasada elección presidencial. El Gobierno sabe que si las oposiciones se vuelven de centro-centro y pactan con él están condenadas al fracaso y desaparecer, lo cual es dudoso que hagan, entonces seguirá gobernando con el pleno uso de sus facultades reglamentarias o por la vía reglamentaria.

Por ahora lo único que pueden hacer las oposiciones es defender socialmente, en las calles,  los medios y la academia,  las reformas planteadas por el movimiento social e iniciadas por el gobierno de Michelle Bachelet, para entonces proyectarse políticamente en su mejoramiento,  desarrollo y profundización, cada una de las oposiciones deben actuar como sus ideologías las oriente y sus voluntades políticas las proyecte, solo ese proceso señalará si ellas deben orientar sus propuestas y proyectos a la centro izquierda o definitivamente a la izquierda.

 

( el autor milita en el Núcleo Valparaíso Socialista del PS)

Valparaíso: mega puerto o muelle de cruceros

por Ibán de Rementería //

Desde que la ciudad puerto fue declarado sitio patrimonial de la humanidad por la UNESCO en 2003, la ciudad como tal ha padecido un constante proceso de cuchitrilamiento de su comercio minorista, de abaratillamiento de sus principales calles comerciales y amamarachamiento de sus paredes y  monumentos [1], debido a la destrucción del comercio minorista por supermercados, malles y super tiendas. El peor es el cuchitrilamiento de “la noche porteña” plagada de inseguridades fantasmales, malos olores y, sobre todo, de incendios nocturnos de la zona patrimonial sometida, como dice Sebastián Sepúlveda, al “modelo extractivista bestial” de los recursos patrimoniales de la ciudad puerto, esos son los incendios intrapatrimoniales, los extrapatrimoniales provienen del cordón de combustible que la rodean. Seguir leyendo Valparaíso: mega puerto o muelle de cruceros

Los triunfos y derrotas de las izquierdas chilenas

por Ibán de Rementería //

Las pasadas elecciones, con el triunfo parlamentario de las izquierdas en la primera vuelta y su derrota presidencial en la segunda vuelta han generado entre sus dirigentes,  militantes, intelectuales y opinólogos muchos desconciertos y críticas a terceros, así como pocas autocríticas. Seguir leyendo Los triunfos y derrotas de las izquierdas chilenas

¿Qué es el anti neoliberalismo?

por Ibán de Rementería //

El neoliberalismo es una doctrina económica y política promovida por el capital financiero internacional, que surge y se hace relevante ante la crisis de reproducción ampliada del capital que  se manifiesta a inicios de la década de los años setenta del siglo pasado, esta crisis fue atribuida al alza vertiginosa de los precios del petróleo y al fin del patrón dólar-oro dictaminada por el Presidente Nixon. No obstante, las recurrentes crisis del capitalismo se hacen manifiestas por la imposibilidad del capital de reinvertir en la misma actividad que le permitió obtener sus ganancias y utilidades, esto se conoce como la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, por lo tanto el capital siempre deben de buscar nueva actividades económicas, sociales y culturales donde invertir para así asegurar su reproducción ampliada. Seguir leyendo ¿Qué es el anti neoliberalismo?

El problema de la unidad de la izquierda

por Ibán de Rementería // 

Ya no se sabe si el problema de la unidad de la izquierda en Chile ha sido puesto de presente por la contundente derrota que la derecha le propinó a la centroizquierda en las pasadas elecciones presidenciales, o lo es por la aparición y consolidación electoral de una nueva izquierda representada por el Frente Amplio (FA). Este último hecho es el primer resultado de la reforma electoral que termina con el binominalismo electoral y político, reinstaura los tres tercios en la política nacional, incluso los cuatro tercios considerando a la Democracia Cristiana (DC) que aún lucha por conservar su unidad manteniendo su ubicuidad, pero que aspira a ser el partido pivote entre el gobierno y la oposición. Dicho sea de paso, no es el único que quiere lograr ese privilegio, también tenemos a la Federación Regionalista (FR), ex CDs de centro derecha, además, seguramente surgirán desprendimientos de centro derecha desde el Partido por la Democracia (PPD), el Partido radical (PR) y el Partido Socialista (PS) también. Para contribuir a la confusión general en la primera vuelta ganó la centro izquierda y la izquierda, por eso pueden tener la mayoría en el parlamento, y en la segunda vuelta ganó la derecha, que por eso tiene la Presidencia de la República. Para muchos todo está dado para volver a la “política de los acuerdos”. Es en este ambiente político en construcción donde se plantea el asunto de la unidad de las izquierdas. Seguir leyendo El problema de la unidad de la izquierda

¿Chile se salvó?

por Ibán de Rementería //

Cuando el triunfante Sebastián Piñera se dirigía en la Alameda a sus adherentes por la noche del domingo 17 de diciembre, estos coreaban rítmicamente: “Chile se salvó”, este es un hecho sintomático de como la derecha logró movilizar a sus huestes dormidas. Seguir leyendo ¿Chile se salvó?

El 18 de diciembre la política habrá vuelto, gane quien gane.

por Ibán de Rementería //

Gane quien gane el domingo próximo se hará evidente que a partir del 19 de noviembre pasado la política ha regresado. Desde 1973 en Chile durante 17 años la Dictadura Militar suprimió la política, entendida esta como la gestión de la distribución del poder, la totalidad del poder era ejercido solamente por el tirano,  luego la Concertación de los Partidos por la Democracia la mantuvieran congelada por otros 27 años. Ahora, luego de estas elecciones generales, presidenciales y parlamentarias, debido al fin del sistema binominal de distribución del poder y, sobre todo, gracias a la aparición del Frente Amplio (FA) la política ha vuelto al país, tenemos tres tercios de diferenciación política entre una derecha agrupada en el  Vamos Chile, la centro izquierda agrupada en  la Nueva Mayoría y la izquierda en el Frente Amplio.  La aventura de la Democracia Cristiana (DC) por un cuarto tercio resultó un fiasco. Bien podemos afirmar, entonces, que en Chile al fin la política ha vuelto. Seguir leyendo El 18 de diciembre la política habrá vuelto, gane quien gane.

Abstención y clientelismo en la Segunda vuelta

por Ibán de Rementería //

La abstención y el clientelismo son los dos grandes marcos dentro de los cuales se desenvolverá esta segunda vuelta de la elección presidencial. Ya conocemos la correlación de fuerzas que quedó esclarecida en la primera vuelta, un 56% que se abstuvo, del 44% que votó  un 37% lo hizo por  Piñera, el 23% por Guillier y un 20% por Sánchez, si sumamos aritméticamente la centro derecha, por una parte, y la centro izquierda y la izquierda por la otra, la polarización sería 45% para el candidato de Vamos Chile y el 55% el de la Nueva Mayoría (NM), pero bien sabemos que los asuntos electorales son bastante más complejos que las encuestas y las estadísticas. Seguir leyendo Abstención y clientelismo en la Segunda vuelta

Lo que va de la primera a la segunda vuelta

 por Ibán de Rementería//

Han pasado cinco días desde la primera vuelta presidencial  y lo único que tenemos para relanzar la campaña de Alejandro Guillier  desde su Comando  es  el “Instructivo General n° 1”, documento meramente burocrático y carente del cualquier contenido político programático. Una campaña política es esencialmente una campaña de propaganda, de difusión de las propuestas para mejor desarrollo de la sociedad. En rigor la propaganda política trata de anunciación y convocatoria. De anunciar la buena nueva, la noticia, de que se están proponiendo reformas políticas, sociales y económicas que beneficiaran a las grandes mayorías nacionales, asimismo se está convocando a esas mayorías para realizar tales reformas. Seguir leyendo Lo que va de la primera a la segunda vuelta

Chile: implosión electoral y explosión política

por Ibán de Rementería//

La actual implosión electoral bien expresada en la afirmación cotidiana “ni se siente que estamos en elecciones” anuncia una explosión política  de gran magnitud, cuyas expresiones anunciadoras más gravitantes son el temor de la derecha a la unificación de la centro izquierda, expresada por Chadwick cuando afirma: “Para ganar en la segunda vuelta es indispensable sacar la mayor distancia posible entre Piñera y Guillier. Solo así podemos ganar, desmotivar la reunificación de la izquierda y debilitar al PC como eje de una futura oposición”; así como el temor de la centro izquierda a no lograr tal unidad, bien expresada por Ottone quien prevé: “Sea cual sea el resultado, quedará pendiente la reconstrucción de una centro izquierda reformista y serena a la vez…”. Pues bien, de aquello que prescinden ambos temores es que la nueva situación política nacional está ahora, nuevamente, constituida por tres tercios: la derecha UDI,  RN y otros, el centro, llamado “centro izquierda”, conformada por el PS, el PPD, el PC, otros, y la DC que corre por cuerda separada con la finalidad de recuperar para sí el centro político, sin mayor éxito. Además, el otro tercer tercio de la política nacional es el  Frente Amplio (FA) que constituye la izquierda actual. Ante a ese “papagallo de multiples colores” que puede ser en este momento el FA, es bueno  volver a recordar que en 1934 entre medio de la dispersión de toda la izquierda no o ex bolchevique surgió el Partido Socialista para unificarla, los que han sido hasta ahora, junto con el PC, los representantes de los intereses de los trabajadores y los estructuradores ideológicos de sus luchas; bueno, justo hasta ahora solamente. Seguir leyendo Chile: implosión electoral y explosión política

En los cien años de la Revolución Rusa y en el Chile de hoy

por Ibán de Rementería//

A cien años de la Revolución de Octubre la pregunta que tienen que ser hecha es porque ésta  termina en los gobiernos de Gorbachov, Yeltsin y Putin, todos ellos productos políticos de esa revolución. ¿Cómo esa revolución política que realizó una revolución social terminó como ya sabemos? ¿Cómo el saber de los bolcheviques convertido en poder soviético –poder de consejos de obreros, campesinos y soldados-, transformaron ese país agrario y feudal, en un país estatista e industrial, para convertirlo finalmente en un país capitalista, extractivista e industrial retrasado?. Seguir leyendo En los cien años de la Revolución Rusa y en el Chile de hoy

El narcoclientelismo en el PS

por Ibán de Rementería//

La narcopolítica es una astuta elaboración informativa que sirve para dar explicaciones simples a procesos de poder complejos. Esa idea parte de un principio falso según el cual es la oferta de drogas la que dinamiza el mercado y es la causante de la demanda por ellas, por lo tanto es la oferta de esas sustancias gestionada por los narcotraficantes la responsable de los graves problemas sanitarios, sociales, criminales y políticos que el mercado ilícito de drogas causa en el mundo actual. Para controlar lo anterior los estados con la finalidad encomiable de proteger la salud mental y espiritual de la humanidad (Convenciones de la NNUU) le han declarado  la guerra al narcotráfico, lo cual es conocido como “la guerra de las drogas”, guerra que ha causado varias veces más muertes que el consumo de drogas, mayoritariamente entre personas que no eran ni narcotraficantes, ni agentes de la ley, ni consumidores. Seguir leyendo El narcoclientelismo en el PS

La crisis política en La Cocina del poder

por Ibán de Rementería//

 

La actual crisis política tiene su expresión más dramática y generalizada en la probabilidad previsible que la participación en las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias sea aún menor que las pasadas elecciones municipales, que sólo llegaron al 35%, esta es una crisis de convocatoria política y por lo tanto de legitimidad de la democracia. Seguir leyendo La crisis política en La Cocina del poder

Valparaíso: Puerto o Borde Costero

por Ibán de Rementería//

El destino de Valparaíso se define entre ser puerto o borde costero. No hace muchos años la consigna de la sociedad civil, de la ciudadanía, era “No al mall si al puerto”, en medio de la confusión y escepticismo vecinal – la ciudadanía concreta de una ciudad – que generó la designación por la UNESCO de la ciudad puerto  como sitio patrimonial de la humanidad. Aquella consigna apareció como un llamado de alerta y convocatoria a defender el destino portuario de la ciudad cuando el gran capital comercial y financiero puso su ojo certero para concesionar el Terminal 3 no con fines portuarios sino que comerciales e inmobiliarios. Pero, hay anécdotas que son decidoras, por ejemplo, hasta no hace mucho en un conocido café del centro del Puerto quedaba un ejemplar de un afiche con aquella consigna, donde solo se leía “no al mall” y “si al puerto” había sido borrado. Seguir leyendo Valparaíso: Puerto o Borde Costero

El proceso electoral: los competidores en sus partidores.

por Ibán de Rementería//

Este título a lo Turfman , o a lo Agustín Squella, refiere a un proceso electoral altamente despolitizado, tanto en sus propuestas como en su convocatoria, si bien se afirma que las elecciones son una fiesta de la democracia, esta fiesta tiene un previsible problema de concurrencia debido a lo poco atractivo y creíble de las propuestas que en ella se realizan, tanto es así que los estudios sobre las tendencias electorales han introducido el concepto de votante probable, que sería algo así como el 45% de los habilitados para votar. Si tomamos la pasada elección municipal de concejales para fijar a partir de los resultados obtenidos por los dos grandes bloques políticos y suponer la situación en los partidores, esta fue el 47% para la Nueva Mayoría y 40% para Vamos Chile. Seguir leyendo El proceso electoral: los competidores en sus partidores.

La suerte está echada

por Ibán de Rementería//

En lo político más que decir que la suerte está echada, es la elección presidencial y parlamentaria la que está echada, la de gobernadores regionales no tuvo suerte alguna, las fuerzas políticas están nucleadas en tres tercios y un cuarto tercio volante, la Democracia Cristiana (DC), que queda a la espera de a cuál de los tres tercios triunfante le puede dar la mayoría parlamentaria, o a la oposición dura, esto ya es historia conocida, terminó en un golpe y una dictadura militar sangrienta. Seguir leyendo La suerte está echada

Una primaria de miedo

por Ibán de Rementería//

Las primarias presidenciales del domingo pasado fueron de miedo. De miedo fue la sorpresa por la alta participación no prevista por nadie, 1,8 millón de votantes, tampoco por el Servel que en una errónea unificación de mesas generó largas colas, demoras y tumultos en los lugares de votación más conspicuos, pese a que partido de futbol para la definición final por la copa de Confederaciones entre Alemania y Chile hacía prever gran ausentismo Seguir leyendo Una primaria de miedo

Los nudos del programa presidencial de Guillier

por Ibán de Rementería//

El programa presidencial que ha sometido Alejando Guillier a consideración de las y los chilenos –“Bases Programáticas, Guillier, 2018- 2022” -, tiene al menos tres nudos complejos en lo político, lo económico y lo territorial. Seguir leyendo Los nudos del programa presidencial de Guillier

Partido Socialista, un partido rentista y lobbista

por Ibán de Rementería //

Un problema moral o político

En general, desde la izquierda para referirse a los partidos de centro, sean de centro izquierda o centro derecha, pero que representan los intereses del empresariado, la burocracia pública y privada, la academia y la gran prensa, incluidos aquí todos los tipos de medios, se habla de los “partidos del orden”. Seguir leyendo Partido Socialista, un partido rentista y lobbista

Los nuevos cuatro tercios de la política nacional

por Ibán de Rementería//

El triunvirato que rige al Comité Central Partido Socialista,-Elizalde, Santander y Velozo- ha logrado imponer su doctrina pragmática sobre el sector conservador encabezado por Escalona, para mediante las mismas maniobras clientelistas que los condujeron al poder hacer escoger en votación secreta como presidenciable del Partido Socialista a Alejandro Guillier. En ambos casos lo que se ha ofrecido a cambio del voto secreto es la conservación y el mejoramiento de los cargos públicos, directos e indirectos, que detentan la gran mayoría de los miembros del Comité Central.

El pragmatismo del triunvirato que conduce al PS ha logrado convertir a los recientemente constituidos tres tercios de la política nacional –Chile Vamos, Nueva Mayoría y Frente Amplio- en cuatro tercios, ya que al desechar a Ricardo Lagos Escobar por su bajo rendimiento y expectativa electoral ha generado un nuevo referente político, eso que con sorna se han llamado “los viudos de Lagos”, así que ahora tenemos a los siguientes cuatro tercios: la derecha tradicional con Piñera como candidato presidencial; el “progresismo moderado” con O.G. Garretón como ideólogo y con Lagos Escobar como referente histórico y gran gurú político programático, con Escalona, Montes y Quintero, como operadores y a la Presidenta de la DC Carolina Goic como candidata presidencial en la primera vuelta; la izquierda light que además del triunvirato socialista tienen como prohombres a Pepe Auth, al rápido de cambios políticos Juan Luis Castro, a los Melo guillieristas avant la lettre, etc., y bueno que cuenta con la gran mayoría de los funcionarios públicos que son militantes o al menos simpatizantes de los partidos de la Nueva Mayoría, incluidos algunos DC, todos los que tienen como presidenciable a Alejando Guillier, y; finalmente al Frente Amplio que representa a ese papagallo de múltiples colores que es la nueva, otra o izquierda alternativa, que lleva como candidata presidencial Beatriz Sánchez – Longueira señala a ésta como triunfante sobre Piñera en la segunda vuelta.

Para muchos la candidatura presidencial de Goic aparece como un tiro al aire más aún cuando se afirma que si la (ex) NM va con dos listas parlamentarias las pérdidas en diputados de la DC pasaría de 28 posibles a 16 solamente. Pero, frente a un eventual gobierno de Guillier con veleidades para continuar con la reformas frustradas por la NM, una bancada del progresismo moderado tendría mucho más poder de negociación amenazando con una oposición junto a la derecha para oponerse al “populismo revolucionario”, o simplemente pactando con ella, que plegándose incondicionalmente a la izquierda light. Este poder de minoría móvil sería tanto más fuerte si triunfase el Frente Amplio con Beatriz Sánchez, como amenaza Longueira. Además, en el caso de un triunfo de Piñera con predecible minoría parlamentaria, ellos, el progresismo moderado le ayudaría a constituir “una mayoría racional para bien gobernar”. En esto Cornejo y Duarte no han sido explícitos pero si más que insinuantes. Más aún, la candidata presidencial ha afirmado: “Aquí, la DC va a jugar su rol, va a representar un centro político que no vamos a dejar huérfano”.

 

Núcleo Valparaíso Socialista

Izquierda Socialista

 

 

 

Los espejos del Partido Socialista de Chile

por Ibán de Rementería

La resolución del Comité Central, el pasado el 1 de abril, de denegarle a las bases del Partido Socialista de Chile así como a sus seguidores y simpatizantes la posibilidad de escoger entre sus militantes al precandidato presidencial del Partido en la próximas elecciones primarias de la Nueva Mayoría, marca todo un hito en la historia de la decadencia ideológica y política de este caracterizado partido de la política nacional y regional, mal que mal es el partido de Salvador Allende, el partido de la Unidad Popular, el primer intento de construir el socialismo por la vía democrática y pacífica, por lo cual paradójicamente fue arrasado a sangre y fuego, el partido del frente de trabajadores, etc.

A decir verdad la decadencia del PS se inicia en su práctica con la recuperación de la democracia, en la conformación de la Concertación de los Partidos por la Democracia, su concepción se inició antes con el arrepentimiento de las ideas insurreccionales fantasiosas –no hubo propiamente autocrítica-, la característica fue la aceptación primero y luego la asunción como práctica política del neoliberalismo, como modelo de gobierno político, social y económico, consistente esencialmente en transferir a la reproducción ampliad del capital privado las funciones públicas esenciales de las obras públicas en la conectividad –carreteras, puentes, puertos, vías urbanas, etc.-, producción de energía, comunicaciones, explotación de los recursos naturales y el agua, transfiriendo al capital nacional y transnacional las gigantescas rentas que la explotación de esos recursos y servicios generan; además,  procediendo a entregar a la reproducción ampliada del capital la realización de los servicios públicos que garantizan el cumplimiento de los derechos sociales que son la base del pacto constituyente entre la ciudadanía y el estado nacional, tales como la salud, la educación, la seguridad social, la vivienda y el desarrollo urbano, la recreación, etc.

Cuando un sector del Partido Socialista, la Izquierda Socialista, se propone el desmonte del neoliberalismo en los ámbitos, económicos, sociales, culturales y políticos de la sociedad chilena, explicita entonces que el Partido Socialista fue incapaz de defender  los intereses de los trabajadores que dice representar así como el de las grandes mayorías nacionales. El gran argumento para sustraerse a la representación de los trabajadores fue el derrumbe del socialismo realmente (in)existente en la década de los 90 del siglo pasado, pese a que el eje de la diferenciación del Partido Socialista, desde su fundación, con la Tercera Internacional Comunista, había sido el carácter antidemocrático y autoritario de esos regímenes políticos, con absoluto desconocimiento de los derechos políticos de sus ciudadanos.

La mayor miopía ideológica y política de la conducción tradicional del PS desde el retorno de democracia es que ésta no se ha percatado que las tareas políticas pendientes son las conquistas  socialdemócratas para las y los trabajadores que ya habían sido alcanzadas durante el siglo pasado y que fueron arrasadas por la Dictadura Militar y consolidadas por la Concertación.

En lo inmediato el desmonte del neoliberalismo es  en el campo de salud poner término a las ISAPRES, donde la capacidad de ahorro de las y los chilenos no beneficie al capital, como empréstito forzoso barato, sino que aporten a un sistema nacional de salud de calidad y acceso universal; en el campo de la seguridad social es terminar con AFP donde estas también se benefician del empréstito forzoso y barato a que se obliga a las y los trabajadores, usando esa capacidad de ahorro en el aporte a un sistema nacional, solidario y digno de reparto de pensiones, que necesariamente debe ser complementado por los empleadores y el Estado ; en el campo de la educación es asegurar un sistema nacional de educación pública de cubrimiento universal y no la transferencia de esos recursos al capital privado para su reproducción ampliada, para hacer ganancias, obtener  utilidades, intereses  y rentas.

La otras medidas anti neoliberales concretas son atingentes a la recuperación de las rentas públicas por las explotación de los recursos naturales como los minerales, los recursos pesqueros y el agua, mediante el cobro de regalías o royalties –el antiguo quinto real-  es más el Estado debe invertir y emprender en empresas de explotación de esos recursos que agreguen a sus rentas las utilidades correspondientes, como acontece con CODELCO. En este caso la explotación del litio es promisoria y aún está en poder del yerno de Pinochet. Las obras públicas en la conectividad nacional es otra fuente de rentas en carreteras, autopistas, puentes,  túneles, puertos y aeropuertos –localizaciones geoestratégicas-, tanto es así que las grandes obras de las concesiones revertidas a los 30 años pasan íntegramente al Estado, ya que las rentas y utilidades obtenidas por el capital privado en ellas invertidos fueron tan extraordinarias que esas obras tienen un valor comparativamente poco significativo.  La explotación pública de los recursos hidráulicos –represas y sistemas de riego-  e hidroenergéticos –centrales de paso- sería otra importante fuente de rentas y utilidades para el presupuesto público.

La recuperación por el Estado de esas rentas y utilidades por la explotación de los recursos naturales y las localizaciones geoestratégicas bien puede financiar todas las necesidades nacionales de salud educción, seguridad social,  vivienda y desarrollo urbano; también para desarrollo social y medio ambiental, científico tecnológico, artístico cultural, etc. Como, por ejemplo, acontece con las rentas y utilidades petroleras en Noruega, o con la renta portuaria en Hamburgo. Como lo habría dicho Salvador Allende estos son los sueldos de Chile. La recuperación de las rentas y utilidades que le corresponden al Estado es la única manera de prevenir los discursos y evitar las prácticas populistas para dar cumplimiento a la satisfacción de los derechos sociales. Esas  medidas junto con mejorar el derecho de negociación de los trabajadores, así como haciendo pagar más impuestos a los que más tienen y menos a los que poco y nada tienen, son las tres maneras de redistribuir el ingreso, la riqueza nacional.

Finalmente,  todo lo anterior solo será posible si se cambia la Constitución Nacional de Pinochet y Guzmán, que en lo político asegura el poder de las minorías constituidas mediante los quórum calificados, si el asunto de la democracia es la distribución equitativa del poder entre los ciudadanos este sistema es la concentración del poder,  fundacional  y a perpetuidad. Constitución ésta que impide al Estado constituirse en empresas, que le asigna a este un papel subsidiario al sector privado en las prestaciones de los servicios de salud, educación, seguridad social, etc., que aseguran la garantía de los derechos sociales de las y los chilenos, que mediante el Tribunal Constitucional se inventa un supra poder del Estado por sobre los otros tres.

Sobre estos puntos programáticos, a no dudarlo, deben ser confrontadas las propuestas programáticas de la derecha expresada en el Chile Vamos y liderada por Piñera, también deben ser confrontadas las propuestas programáticas del actual Comité Central del Partido Socialista liderado por Elizalde, ¿cuáles serán sus propuestas para exigirle un “programa progresista” a la candidatura presidencial de Guillier, la más opcionada  de la NM? Por otra parte, las maneras específicas de dar cumplimiento a estas medidas anti neoliberales serán los criterios de diferenciación y aproximación con las propuestas que hagan sobre estos asuntos el Frente Amplio.

Los sectores conservadores –el partido del orden que llama a la Asamblea Constituyente  fumar opio-, y los sectores pragmáticos que solo les preocupa su reproducción clientelista y el “reparto de los negocios”, quienes se han constituido en una mayoría clientelar, espuria y temerosa de las bases militantes de Partido Socialista, pueden mirar el futuro al cual quieren conducir al Partido tanto en PASOK griego como en el Partido Social Demócrata Holandés.

El Movimiento Socialista Panhelénico, más conocido como PASOK, es  partido socialdemócrata de Grecia fundado en 1974 luego de la caída de la Dictadura Militar, gobernó el país durante los años ochenta y noventa, perdió el poder en 2004, en 2009 ganó de nuevo las elecciones por mayoría absoluta. Para las elecciones griegas del 2012 el partido sufrió un duro golpe quedando en el tercer lugar, en las elecciones de 2015 donde triunfó  el  partido Syriza representante de la otra izquierda, quedó con apenas un 4,7% de los votos.

El Partido del Trabajo (PvdA), formación socialdemócrata que ha gobernado en coalición con los liberales en Holanda los últimos cuatro años, ha sufrido una derrota histórica en las elecciones generales del pasado mes al pasar de 38 a 9 diputados, los socialdemócratas se quedó sin su suelo electoral, que estaba en los 22 escaños que consiguieron en las elecciones de 2002. Su derrota se ha convertido en el éxito de los Verdes (Groenlink )y de la política de movilización, con activismo en redes sociales y grupos de base; y un programa con amplias medidas sociales y no sólo medioambientales, esta ha sido la fórmula de éxito con lo cual que casi han triplicado su representación y se ha convertido en la primera fuerza de la izquierda, absorbiendo buena parte del voto joven socialdemócrata. El PASOK y el PvdA son los espejos en el cual debe mirarse la actual conducción del Partido Socialista de Chile.

LA LUCHA CONTINÚA Y OTRO PARTIDO SOCIALISTA SI ES POSIBLE

 

(Fotografía: Luis Weinstein,  junio del 79, Metro de Santiago)

De una situación política líquida a una realidad política fluida

por Ibán de Rementería

La situación política actual se ha mostrado notablemente líquida, inasible, al decir del científico político polaco británico Z. Bauman, en el sentido de un mundo de identidades ideológico políticas perdidas en la indiferenciación, pero aquí como en otras partes comienza a aflorar una realidad política fluida donde claramente se van constituyendo los tres tercios en el campo de la política. Una derecha que quiere para los empresarios la conservación todos los privilegios obtenidos en la Dictadura Militar pero en democracia, aún a cambio de denunciar a “cómplices pasivos” de los atentados  a los derechos humanos, un “neo liberalismo democrático”; un centro que vive en la añoranza de la Concertación que perfeccionó la democracias a cambio de privatizar más empresas o funciones públicas y sobre todo los recursos naturales, que se la juega por un “neo liberalismo compasivo”; una izquierda en construcción por el Frente Amplio que hace de su diferenciación con la Nueva Mayoría el punto de partida para la elaboración de su propuesta política; además, hay otra izquierda que se localiza en el Partido Socialista, para su recuperación ideológica y política: la Izquierda Socialista, por lo cual se puede hablar de cuatro tercios.

En otras partes la fluidez política también comienza a manifestarse, por ejemplo, en Holanda la extrema derecha no logró el triunfo anunciado, la derecha democrática apenas logro una primera mayoría, la social democracia se derrumbó estrepitosamente, mientras que la izquierda, representada por los Verdes de Izquierda cuadruplicaron su votación, pasando de 4 a 16 parlamentarios,  además hubo una masiva participación del 80% motivada por voluntad popular de impedir el triunfo de la xenofobia y el racismo. Esto ha sido antecedido por la aparición de Podemos en España o Siryza en Grecia, estos son casos del paso de la política líquida a la política fluida….”por la voluntad popular”.

Bien ha definido Fernando Atria el carácter diferenciador y fluido de la próxima elección presidencial y parlamentaria así: “La elección responderá una pregunta sobre el gobierno de la Nueva Mayoría: si debe ser entendido como el inicio imperfecto y corregible de una transformación que sigue siendo importante y que debe mantenerse y continuarse, o como un paréntesis que debe cerrarse lo antes posible para volver a lo que la clase política y los empresarios, pero no la ciudadanía, recuerdan como la paz y la concordia de los 20 años de la Concertación” (La Tercera,3 noviembre 2016, p.11).

En breve, la disyuntiva política nacional está entre perfeccionar el proyecto anti neoliberal que intentó el Gobierno de la Presidenta Bachelet o en intentar y profundizar el proyecto neoliberal de la Concertación, esto último lo puede hacer tanto la Alianza por Chile, como lo hizo durante el Gobierno de Piñera o la Nueva Mayoría “Renovada” (NMR) que bien pueden conducir Lagos, Goic o Guillier.

La actual liquidez política nacional es el resultado de la subordinación de la política al dinero, al capital, la cual ha quedado escandalosamente, delictiva y judicialmente comprobada en los últimos dos años, lo que es coherente y complementario con la privatización de las empresas, los recursos  y las funciones públicas – prestación de derechos sociales, etc.- iniciado durante la Dictadura Militar y perfeccionada por los gobiernos de la Concertación: en suma, la política ha estado a punto de desaparecer porque fue comprada y sus funcionarios parlamentarios o de la administración convertidos en unos paniaguados. Obviamente una política que se discierne por el mejor postor es algo que no interesa a las y los ciudadanos, que carecen de recursos para hacer sus “posturas”, y que comprende muy bien porque todos los candidatos se “suben por la izquierda –se vuelven populistas- y ya en el poder se bajan por la derecha”. Es decir, el dinero licua la política. Como se recuerda la corrupción política era principalmente un patrimonio de la derecha política, pero ahora como los demuestran los gobiernos de izquierda de América Latina, acusados de populistas, también han terminado siendo paniaguados del capital.

La liquidez política nacional se expresa como la cierta imposibilidad, en este momento, para el 87% de los parlamentarios en ejercicio de ser candidatos en las próximas elecciones generales, debido a la incapacidad de sus partidos de asegurar la inscripción de un mínimo de 18.500 partidarios y los mínimos necesarios en sus respectivas circunscripciones locales. Además, el mínimo de un 40% de mujeres candidatas a los cargos parlamentarios acorta aún más las posibilidades de reelección de los parlamentarios incumbentes varones.

El paso de la liquidez a la fluidez política, tanto a nivel internacional como aquí en Chile,  tiene como criterio diferenciador a las posiciones ideológicas, económicas y políticas que los competidores políticos asuman frente al neo liberalismo.  Para lo cual es prudente establecer los rasgos distintivos de este modelo de producción y acumulación capitalista, así como modo de dominación política sobre la sociedad, de subordinación de los sujetos sociales, los usuarios, los consumidores, los clientes, etc. y de sometimiento a los sujetos políticos, las y los ciudadanos.

Como lo había previsto Marx en el desarrollo del capitalismo este llega a un punto en el cual el capital ya no puede hacer su reproducción ampliada en las actividades comerciales, productivas y financieras tradicionales, y debe hacerse cargo de otras actividades económicas y sociales; en lo económico concreto, en los negocios mismos,  el neoliberalismo consiste en entregar a la iniciativa privada la producción y distribución, la provisión, de diversos bienes públicos que históricamente han sido provistos por el Estado, tales como la provisión de salud, educación y seguridad social –antes de la Revolución Francesa estos eran (mal) provistos por la Iglesia-, eso que hoy llamamos los derechos sociales; también las obras públicas, la seguridad ciudadana, incluso la defensa nacional, la investigación científica, la cultura y las artes, etc. Todas estas prestaciones públicas que son parte de la legitimidad del Estado, del pacto entre este y la ciudadanía, son transferidos al sector privado, para asegurar la reproducción ampliada del capital. Además, el estado cede al sector privado la renta que percibe en representación de toda la nación por la explotación y uso de los recursos naturales, ya que esas concesiones “pagarán impuestos y generarán empleo”, aquellos con muchas  elusiones y evasiones, estos precarios.

En lo social el neoliberalismo construye un modelo populista individual, el capitalismo popular, icónicamente expresado en “todos seremos emprendedores”, ligado a la sobrevivencia de cada cual por su cuenta en un mundo donde las relaciones y los derechos laborales son reducidos al mínimo, toda relación laboral debe ser reducida a un contrato entre partes individuales: el contrato de trabajo es sustituido por el subcontrato y el contrato entre empresas. Los derechos colectivos son sustituidos por los derechos y los contratos individuales. Los bienes y servicios que tu produzcas debes de realizarlos en el mercado, tu fuerza de trabajo como mercancía ya no vale nada, hay mucha. El Estado y la alianza pública privada promueve y provee la capacitación y el financiamiento necesario al emprendimiento individual. La doctrina aquí es que el mercado provee, siempre y cuando sepas como y tengas la voluntad de hacerlo.

Para el neoliberalismo lo político no existe o no debe existir, en lo político el neoliberalismo no recurre a la monarquía por razones históricas, pero siempre ha recurrido al autoritarismo, el totalitarismo y a la tiranía o dictadura, pero por las inestabilidades de “gobernanza” que generan esos regímenes políticos, prefiere las democracias de los acuerdos, bipartidistas, binominales, con agentes altamente profesionalizados hasta llegar a constituir tecnocracias muy eficientes que transitan entre el sector público y privado de manera recurrente, ya que como dijo alguna vez Dean Rusk el Secretario de Estado de los EEUU: “Lo que es bueno para la General Motors es bueno para USA”. Además, los modelos económicos aplicables políticamente son diseñados,  aprobados y supervisados a nivel multilateral en el BM, FMI, BID, etc. En los últimos estertores del socialismo realmente (in)existente en la URSS la política fue considerada como un asunto técnico de administración del estado, el cual se derrumbó sin muchos estropicios de gobernanza, gracias a lo cual un ex agente de la KGB (Seguridad del Estado) reina hoy allí.

La monarquía es la máxima expresión de la concentración del poder político –El Príncipe de Maquiavelo- de allí en adelante el desarrollo político de occidente, luego devenido universal gracias al imperialismo, ha sido el proceso de redistribución del poder entre los diversos sujetos políticos: entre los nobles –la Carta Magna en la Inglaterra del siglo XIII-, entre los nacidos en el territorio –los Comunes de la Revolución Inglesa del siglo XVII-, entre los ciudadanos varones propietarios o contribuyentes –la Revolución Francesa del siglo XVIII-, entre los jóvenes, entre las mujeres, entre los extranjeros residentes, etc., gracias a las luchas del presente.

Pero los procesos de distribución del poder, de igualdad, reposan en última instancia y, por eso, tienen por propósito la equidad en la redistribución de la riqueza: sin equidad no hay igualdad; la reciprocidad entre lo entregado en la producción social es esperado como retribución por las y los ciudadanos. Como es sabido los procesos redistributivos son posibles por dos vías, ambas complementarias, la vía impositiva,  “los que tienen más paguen más y los que tienen menos paguen menos”, y mediante el mejoramiento del poder negociador de los trabajadores frente a los empleadores, el capital, para mejor redistribuir la riqueza en el proceso mismo de la producción, la negociación colectiva por ramas y el derecho de huelga –que es el derecho a suspender las actividades si no hay acuerdo en el reparto de la riqueza producida- son los instrumentos estratégicos para acordar una real redistribución del ingreso entre los trabajadores y los tenedores del capital.

El neoliberalismo amenazado señalará a cualquier propuesta anti neoliberal, a cualquier propuesta  redistributiva del ingreso, a cualquier propuesta  igualitaria en la satisfacción de los derechos sociales, como populista, ya que el único mundo posible es el neoliberal, esa es la post modernidad, la política de los acuerdos, el apoyo a los emprendedores, el papel subsidiario del estados en las prestaciones para dar cumplimiento a los derechos sociales, las AFPs en la seguridad social, las ISAPREs en la salud, etc., etc., etc. Si no se cumple con esas condiciones como castigo sobrevendrá la crisis, la caída en el ahorro y la inversión, el desempleo y la pobreza.

En general, el capitalismo ha sufrido muchas y variadas crisis de crecimiento, de reproducción ampliada de capital, que ha resuelto mediante la conquista imperial o grandes guerras mundiales para definir la hegemonía  -ver Piketty-, pero en la actualidad la crisis del capitalismo además de sus crisis de reproducción ampliada, de su crisis de inversión, tiene un conjunto de crisis globales, a decir verdad “la globalización” se expresa como un conjunto de crisis, al menos: 1)  una crisis medio ambiental o ecológica debido a que se toma de la naturaleza recursos a una velocidad mayor de la que esta tiene para reproducirse, la depredación, y se arroja a ella un conjunto de desechos mayores a los que ella puede procesar, la contaminación; 2) una crisis de inequidad donde el 1% de la población se queda con el 50% de la riqueza mundial, lo que restringe la amplitud y profundidad de los mercados, lo que no asegura la realización de los bienes y servicios que se producen: la crisis de los mercados; 3) todo  lo cual termina por crear una crisis política global, de gran inestabilidad y bajos niveles de representación para negociar, que se expresa como “populismo global”, “crisis global de migraciones”, “crimen organizado global” y “terrorismo global”.

El proceso de desmonte del neoliberalismo es ante todo un proceso político de redistribución igualitaria del poder, de la constitución de una democracia donde ninguna minoría tenga derecho a veto, donde el estado asuma plenamente sus funciones públicas de defensa de los interese de las grandes mayorías nacionales. El proceso de desmonte del neoliberalismo es en lo fiscal  recuperación de todos los recursos naturales nacionales para hacer de sus rentas un recurso público en beneficio de toda la nación; también, la imposición de las obligaciones tributarias en proporción a los ingresos percibidos, tanto por las personas naturales como por las jurídicas.  El proceso de desmonte del neoliberalismo en lo económico es la promoción y financiamiento de un modelo de desarrollo nacional que deje de ser extractivista y rentista, para desarrollar una industria nacional que agregue valor local a nuestros recursos naturales con el trabajo de las y los chilenos, así entonces participar de manera igualitaria en el mercado internacional. Estos deben ser los contenidos programáticos de un debate nacional que le devuelva a la política la fluidez que requiere y que las y los ciudadanos están demandando.

 

(Imagen: Retrato del Rey Sol realizado en 1701 por Hyacinthe Rigaud, para su nieto, el rey Felipe V de España, aunque finalmente el lienzo se quedó en Francia).

La lucha de clases en Valparaíso

por Ibán de Rementería

La riqueza es la diferencia entre el valor todos los bienes y servicios producidos por una sociedad en un determinado período –en un país en un año- y los consumidos en su producción incluido allí los recursos naturales. La riqueza de Valparaíso proviene principalmente de la producción de servicios de transporte marítimo portuario, transporte terrestre y otros servicios asociados, todo lo cual solo es posible por la localización geoestratégica de la ciudad puerto en el sistema de transporte de carga nacional e internacional. Valparaíso es un don de su localización. Si bien la retribución a la producción de los servicios de transporte se hace mediante las utilidades, la localización geoestratégica le agrega a esas utilidades la renta geoestratégica. De la misma manera que la agricultura solo es posible si se cuenta con la tierra, el agua y el clima que la hacen posible, la actividad marítimo portuaria solo es posible si se cuenta con una localización geoestratégica, la primera se retribuye con la renta de la tierra y la segunda con la renta portuaria o geoestratégica, de la igual manera que un metro cuadrado comercial en la Plaza Aníbal Pinto renta mucho más que otro en la Avenida Alemania, o que en Puertas Negras.

Una localización geoestratégica no tan solo puede generar rentas por su uso en el transporte marítimo o el comercio minorista, también puede generar renta inmobiliaria, además de las utilidades asociadas a la industria de la construcción. En Valparaíso la renta inmobiliaria tiene expectativas extraordinarias, ya que su localización es colindante con Viña del Mar que tiene la más alta demanda por segunda vivienda del país y sus suelos urbanos son más baratos que en la ciudad jardín. También, hay una renta turístico patrimonial en la ciudad puerto gracias la conservación de la ciudad que ha hecho sus vecinos y vecinas, reconocida con su designación como sitio patrimonial de la humanidad por la UNESCO, rentas y utilidades que no son percibidas por la población local, sino por quienes han invertido es los servicios turísticos asociados a esos usos culturales del patrimonio artístico, arquitectónico y urbano local.

En términos económicos la lucha de clases se expresa como la confrontación por la apropiación del excedente económico, la riqueza, que la sociedad en su conjunto produce, allí las clases sociales que se disputan esa riqueza se sitúan en esa confrontación de acuerdo al poder político y jurídico – el estado y la propiedad- que tienen sobre los medios para producir esos bienes y servicios; por eso los trabajadores marítimo portuarios luchan por mejores salarios, estabilidad y mejor condiciones laborales, por eso los vecinos luchan porque su derecho de vista no le sean expropiados por proyectos inmobiliarios que venden “100% de vista sobre la bahía”, también luchan por evitar la gentrificación –“apitucamiento”- de sus barrios asociada a esos proyectos inmobiliarios, que elevan los alquileres y los precios de los servicios hasta hacerlos inalcanzables para los vecinos históricos, obligándolos a emigrar y ocupar zonas de alto riesgo, como bien lo han mostrado los recientes incendios en la zonas de interfaz entre los cultivos forestales y las periferias altas de la ciudad puerto.

La nueva administración municipal de Valparaíso encabezada por el Alcalde Jorge Sharp ha tomado partido en esta expresión local específica de la lucha de clases, objetando el actual modelo de explotación marítimo portuario del borde costero de la ciudad tanto por la Empresa Portuaria de Valparaíso como por sus concesionarios que nadan le transfieren ni de las utilidades ni de las rentas portuarias a la ciudad que cobija y hace posible sus actividades económicas, oponiéndose el Municipio tanto a la ampliación del terminal dos, como a la construcción del Mall Barón que entrega a la empresa Fallabela para el uso inmobiliario y comercial casi gratuito las 12 hectáreas que deberían de servir de zona de respaldo al desarrollo portuario de la ciudad.

Pero donde esta expresión porteña de la lucha de clases ha devenido en guerra abierta de la industria inmobiliaria contra la actual administración municipal, con sorprendentes alineamientos en la confrontación, ha sido la respuesta de esta industria a la determinación del Alcalde Sharp, el pasado 8 de febrero, de ordenar abrir procesos que invaliden los permisos construcción por haber detectado anomalías “insubsanables” a 24 edificios en dos de los cerros de Valparaíso. La medida afecta al proyecto Parque Pumpin, que pretende levantar 23 edificios (2 de 14 pisos y el resto de 4 a 7 pisos) en terrenos del Jardín Suizo y del ex estadio de Chile Tabacos en el cerro O´Higgins, así como al proyecto “Los Olivos”, una torre de 11 pisos en el cerro Florida, ambos de alto impacto urbanístico, social, económico y cultural para sus barrios.

Anteriormente la sola llegada de Jorge Sharp a la Alcaldía de la ciudad puerto con su política de “alcaldía ciudadana” anunciando su oposición tanto a los proyectos del terminal dos y el Mall Barón, como al modelo inmobiliario implícito en el Plan Regulador en elaboración, desató la ira tanto del Intendente y del Presidente de la Empresa Portuaria de Valparaíso como del Presidente de la Cámara de Comercio y de la Cámara Chilena de la Construcción, haciendo ver la férrea oposición de lo público privado a cualquier intento de modificar los proyectos de desarrollo regional y local ya consensuados por los incumbentes políticos y económicos de la plaza y el Gobierno Nacional.

Ahora, la confrontación ha sido más sutil y más política en un rápido encadenamiento de acciones políticas, administrativas y judiciales. El miércoles 15 de febrero los presidentes comunales de los partidos de la Nueva Mayoría se dirigen al Alcalde Sharp para protestar por no haber sido recibidos para tratar el tema de los médicos extranjeros que no ha aprobado sus exámenes de habilitación, lo conminan a “preocuparse de los temas de Valparaíso y las necesidades efectivas de Valparaíso… por eso pedimos al Alcalde más humildad”, en los hechos el asunto estaba resuelto por una resolución del Ministerio de Salud que autoriza a los contratantes, los municipios, a mantener en sus funciones a esos facultativos.

El jueves 16 de febrero la Seremi de Salud de Valparaíso, María Graciela Astudillo (PC) abre un sumario sanitario por la “insostenible” administración de la basura y el aseo en el entorno del Mercado Cardonal y en la calle Bellavista. Estos son hechos ciertos de vieja data que recién ahora son considerados por la SEREMI. El Alcalde Sharp ha contestado a la apertura de ese sumario así: “Esta medida, si efectivamente quiere ser un real aporte en resolver la situación crítica ambiental de nuestra ciudad, debiese considerar el hecho que la Municipalidad de Valparaíso vive una crisis estructural derivada de décadas de una conducción negligente y despreocupada, la cual se expresa con toda claridad en el aseo” Agregando. “Si el gobierno regional quiere contribuir junto a la Alcaldía Ciudadana y no ser un obstáculo para resolver este problema, esperamos que su interés no se reduzca a un sumario cuya multa puede llegar a los 46 millones de pesos – lo cual sería un despropósito, por el estado de las arcas municipales y porque ese dinero es mejor gastarlo en el aseo -, ni tampoco a un “plan de contingencia”, que tiene más cara de ser una intervención puntual y no permanente, que es lo que realmente se requiere. Demandamos, por tanto, un real compromiso en este tema”.

El viernes 17 se conoce que la Corte de Apelaciones de Valparaíso rechazó el reclamo de ilegalidad del permiso de obras para el Mall Barón que habían interpuestos vecinos y organizaciones sociales, esta determinación fue altamente valorada por el Intendente Aldoney. Esa resolución judicial no tan solo es grave para el desarrollo marítimo portuario de la ciudad, ya que así perdería 12 hectáreas de zona de respaldo, además sienta un precedente sobre los “intocables” derechos adquiridos por los beneficiarios de esos permisos de obras, extensivos claro está a los casos del barrio O’Higgins, Jardín Pumpin y Cerro Florida que la Alcaldía Sharp ha decidido invalidar por serias anomalías en su tramitación y en beneficio de los vecinos y la ciudad.

El compromiso público privado en Valparaíso es claro: beneficiar con la renta portuaria y la renta inmobiliaria al gran capital que se apropia de las localizaciones geoestratégicas y suelos urbanos baratos y promisorios en vistas, conectividad, patrimonio cultural, turismo, etc. Rentas que son escamoteadas al Municipio y al conjunto de las y los porteños, quienes son sus eminentes tenedores y legítimos beneficiarios. Este es uno de los aspectos importante de la lucha de clases en Valparaíso, por cierto no la única, pero en este momento la más destacada.

En lo político lo destacable es donde y cómo se alinean los partidos de la Nueva Mayoría, en particular el Partido Socialista y el Partido Comunista que en sus declaraciones ideológicas y estatutos organizativo dicen representar y defender los interés de las y los trabajadores de Chile y las grandes mayorías ciudadanas, no obstante aquí aparecen claramente alineados con el sector privado de la alianza público privada, es por eso que el Movimiento Valparaíso Ciudadano, encabezado por el Alcalde Sharp derrotó en las pasadas elecciones municipales con el 54% de los votos al duopolio de la Nueva Mayoría y Chile Vamos.

 

 

República de partidos o democracia de ciudadanos: el problema de la mesa del PS y de Camilo Escalona

por Ibán de Rementería

El problema de la actual conducción del Partido  Socialista, la Mesa,  Camilo Escalona y otros miembros de su elite, es que ellos creen en la república pero no cree en la democracia. La república siempre es una república de partidos, en cambio la democracia siempre es  una democracia de ciudadanos y ciudadanas. En la historia política universal solo la monarquía no permite partidos, es más en la tradición romana la República fue suprimida para instaurar el  Imperio y así terminar con los partidos para que la nación unida fuese a la conquista del mundo.  No se habla aquí de las modernas monarquías parlamentarias, que es de ciudadanos  y partidos. El problema de la Mesa del Partido Socialista y en particular de su vicepresidente Camilo Escalona es que creen, como todos los partidos políticos en la República, pero no creen y desprecian, más aún le temen a la democracia, porque todas las élites le temen a la democracias. Veamos.

El miedo de la Mesa del PS es que una decisión de candidatura presidencial inconsulta con el conjunto del Partido arriesga gravemente  friccionar las bases del Partido, ese miedo se hizo angustiosamente manifiesto en la votación del pasado pleno del Comité Central del PS, el 21 de enero, donde una mayoría de 59 votos aprobó, conforme al XXX Congreso del Partido y el dictamen del Tribunal Supremo, las elección del precandidato presidencial del Partido mediante consulta ciudadana, la oposición de Escalona y el laguismo en el CC a esta determinación sólo se expresó como una abstención de 24 votos.

Pero el miedo se convirtió solo en un susto y hora el aventurerismo de Camilo Escalona lo lleva a afirmar, en La Tercera, que no habríamos evitado problemas: “… si hubiéramos tomado una decisión de manera oportuna”,  es decir, escogido a Ricardo Lagos Escobar en el pleno del CC el 21 de enero pasado. En el mismo sentido se manifiesta el senador Juan Pablo Letelier quien le manifestó a El Mercurio que hacer la consulta  ciudadana es un “acto fallido”, también el diputado Fidel Espinoza, en El Mercurio de Valparaíso expresa que: “Una eventual primaria entre Insulza y Atria no va a convocar a nadie”. Está claro que para estos miembros de la élite del Partido Socialista la opinión democrática de las mayorías no valen nada, sólo son válidos los consensos que ellos imponen, están en contra de los órganos regulares del mismo que representan a sus bases tales como el Comité Central y los Congresos del Partido, así tenemos que el XXX Congreso se ratificó que para cambiar la constitución de Guzmán-Pinochet se realice una Asamblea Constituyente, lo cual Camilo Escalona califica de “fumar opio” ¿entonces que hace allí?. Ellos no se atreven a ser candidatos presidenciales socialistas dentro del Partido Socialista porque tienen miedo de ser derrotados por Atria, por lo que Atria representa para la gran mayoría de los militantes, simpatizantes y amigos del  Partido, pero sobre todo para el conjunto de la izquierda de base de la Nueva Mayoría y del eventual Frente Amplio. Ellos son socialistas que no quieren un candidato presidencial socialista, a no dudarlo, porque tienen mejores negocios con otros candidatos que no son del Partido Socialista.

En el CC del PS  hay diversas tendencias que ninguna  diferenciación política representan, unas no son más social demócratas de que las otras, algunas no son más o menos socialistas de izquierda que las otras, sus diferencias son simplemente de poder para repartirse cargos en el Estado y los negocios que los acompañan, cada una de ellas es una minoría, pero  Camilo Escalona cree que su minoría vale más que las otras. El Comité Central, la Comisión Política y la Mesa son el fiel reflejo de esa política de los acuerdos intra partido, la mejor expresión actual de este reparto del poder es la candidatura única de Elizalde al estilo de la familia  Kim –dictadura hereditaria de Corea del Norte-  la búsqueda de los acuerdos  y la práctica de las amenazas para llegar a tal candidatura única, la que ha sido desafiada ahora por la figura de Atria y la Izquierda Socialista. Este sector de opinión se reclama ideológicamente socialista y políticamente anti neoliberal, se plantea la absoluta necesidad diferenciarse de la política que sigue manteniendo el neolibaralismo en las prestaciones de los derechos sociales fundamentales, tales como: salud, educación y seguridad, también en la protección civil ante catástrofes, así como en la explotación de los recursos naturales que pertenecen al conjunto de toda la nación.

En cambio aquellas tendencias del  Partido Socialista consideran natural en la política nacional post dictadura militar la política de los acuerdos, de los consensos, que no tan solo impregna a las tendencias del PS, también a los partidos de la Nueva Mayoría y a todos los partidos políticos de Chile. Además, marca su impronta en las instituciones políticas mismas, así tenemos que el criterio del SERVEL con la reinscripción laxa para los militantes de los partidos tradicionales y la inscripción severa para quienes quieran militar en los partidos nuevos, tanto de izquierda como de derecha, es una clara manifestación de que vivimos una república de partidos y no una democracia de ciudadanos, el sistema institucional político está subordinado a aquellos, donde los partidos están por encima de los ciudadanos.

Mientras Guillier va arrasando con Lagos y le pisa los talones a Piñera, entretanto y por ahora  Atria e Insulza no remontan en las encuestas –las cuales se mantienen en un 70% de abstención real- pero hay tiempo y coraje para que a Atria lo vayamos posesionando en la opinión nacional, pero sobre todo hay una necesidad ciudadana de proponer y hacer otras cosas en la política nacional. Atria es otra cosa.

(Fotografía, Salida a Valparaíso, 1984, Luis Weinstein)

La consulta ciudadana y la derrota del neoliberalismo en el Partido Socialista

por Ibán de Rementería

La resolución del Comité Central del Partido Socialista el pasado sábado 21, que resuelve convocar a una consulta ciudadana para que los militantes, simpatizantes, amigos y simples ciudadanos puedan escoger el próximo 23 de abril el precandidato presidencial del Partido Socialista a competir en las primarias presidencial de la Nueva Mayoría el 2 de junio próximo, ha recibido variadas interpretaciones. Esta resolución fue aprobada por una contundente mayoría de 59 votos a favor, 24 abstenciones y ninguno en contra –para esconder la mano. Si bien esta resolución se muestra como un intento de la Dirección encabezada por Isabel Allende de impedir el quiebre del Partido, también se interpreta como una derrota de los partidarios de Ricardo Lagos dentro de él, o como un triunfo de la legalidad partidaria ya que así se daba cumplimiento a los acuerdos del XXX Congreso del Partido mes de abril pasado, al dictamen en días recientes del Tribunal Supremo y a la recomendación de la Mesa en igual sentido. Pero en términos políticos este ha sido un triunfo de las bases del Partido, de la Izquierda Socialista dentro de él, también de la izquierda y el movimiento social del país, pero sobre todo es una derrota del neo liberalismo y de quienes lo representan dentro y fuera del Partido Socialista.

Esta es una manifestación más, pero para nosotros fundamental, de que la globalización cruje – el TPP fue borrado de un plumazo, perdón de una Orden Ejecutiva del Presidente Trump- y el neo liberalismo está en vía de derrota, ya que se ve afrontado a su propia incapacidad de seguir creciendo, pues cuando al capital ya no le queda actividad económica o social de la cual apropiarse o privatizar y donde reinvertir para hacer su reproducción ampliada entra en crisis. El neo liberalismo, que es la etapa superior del capitalismo, consiste en la privatización de los principales servicios públicos, cuando el capital ya no puede invertir nuevamente sus utilidades en las actividades tradicionales de la producción, el comercio y las finanzas. Como los narcotraficantes cuando no pueden reinvertir en la provisión de drogas porque es un mercado muy estable y sensible a los precios, entonces reinvierten en “negocios legales”. También el capital se apropia de los recursos naturales –renovables, no renovables, agua, tierra, localizaciones geoestratégicas, etc. – para así privatizar la renta que estos generan, el neo liberalismo es extractivista y rentista.

En las sociedades modernas y contemporáneas, sean estas democráticas o autoritarias, capitalistas privadas o de estado, los servicios públicos son los que garantizan la aplicación efectiva de los derechos sociales fundamentales de las y los ciudadanos, como son: la salud, la educación y la seguridad social. La aplicación del neoliberalismo aquí, que se inició con la Dictadura Militar y se perfeccionó con los gobiernos de la Concertación, privatizó todas las empresas públicas de la producción, el comercio y las finanzas, las obras públicas, la vivienda social; además, la salud, la educación y la seguridad social. También fueron privatizados los recursos naturales y sus rentas. Bien sabemos que los pobres no pueden pagar una salud, una educación y una seguridad social hecha para los ricos, pues no importa pues el estado subsidia a los pobres, eso es el AUGE en salud o los vauchers en educación y la pensión mínima garantizada. En el caso de la seguridad social, el asunto adquirió una peculiaridad chilena, los pobres, los trabajadores fueron obligados al ahorro forzoso en favor del capital financiero, conformando así un mercado de capitales barato para salir de la crisis económica de 1982-1983, lo claro era que la finalidad de las AFP no fue una seguridad social digna.

La proyección de esta derrota del neoliberalismo propinada por los militantes a sus representantes en el Partido Socialista, solo será consolidada asegurando en las elecciones internas del Partido el triunfo de la Izquierda Socialista encabezada por el compañero Gonzalo Duran, así como logrando el triunfo del compañero Fernando Atria en la consulta ciudadana para que sea nuestro representante en las primarias de la Nueva mayoría y el próximo Presidente de la República, que ponga fin a las instituciones neo liberales en el país desde la Constitución Pinochet-Guzmán hasta la ley de pesca de Longueira, pasado por las AFP, la ley de aguas, la privatización del cobre, el litio, etc., etc., etc.

 

(Fotogarfía: Pasaje Quillota, Valpraíso, 1972)

Desarrollo cientifico tecnológico y explotación del trabajo

por Ibán de Rementería

 

Al realizase en estos días el Congreso Futuro, auspiciado por el Parlamento, el Gobierno, las más importantes universidades, destacadas empresas privadas y los medios de comunicación más prestigiados, evento que se vienen ocupando de los impactos positivos y negativos de la ciencia y la tecnología en la sociedad actual desde el año 2011; sin embargo, se destaca que sus análisis han sido esquivos para tratar el tema del empleo de la ciencia y la tecnología en la producción, así como de sus impactos en la jornada laboral de los trabajadores y sus remuneraciones, es decir, el tema de la productividad del trabajo y su participación en la riqueza nacional.

En una sociedad capitalista como la nuestra la explotación del trabajo consiste en la producción de la plusvalía por el trabajador y de su apropiación por el empleador capitalista. La plusvalía es valor agregado al conjunto de valores necesarios para: i) retribuir el empleo de los recursos naturales –las materias primas- , ii) pagar por los equipos e instalaciones necesarias a la producción y iii) retribuir mediante el salario al trabajo empleado. Las maneras de obtener este valor agregado, este plus valor, son dos: uno, aumentando la jornada de trabajo manteniendo fijo los salarios o disminuyéndolos, esto es la plusvalía absoluta, y dos, mejorando la productividad del trabajo empleando tecnologías que permitan producir una cantidad mayor de bienes y servicios en un tiempo igual, esto es la plusvalía relativa. Este paso de la obtención de la plusvalía absoluta a la plusvalía relativa se le llama el progreso. Vistas las cosas desde la perspectiva de la economía general la plusvalía es equivalente a la diferencia entre todos los bienes y servicios producidos en relación a los consumidos en la producción y la satisfacción de las necesidades y gratificación de los deseos personales del conjunto de la población, esa diferencia es la riqueza nacional. Según Marx solo la naturaleza y el trabajo producen valor, es decir solo ellos pueden generar riqueza.

El capitalismo primitivo se apropiaba de la riqueza mediante la plusvalía absoluta por eso la característica laboral y social de esas época histórica –siglos XVII, XVIII y XIX- en Europa y América del Norte son las jornadas laborales de 12 y 14 horas, seis días a la semana, la incorporación de trabajo femenino y el infantil; pero al mismo tiempo la pauperización de la clase trabajadora asalariada va generando procesos de reivindicación y lucha por jornada laborales más cortas, mejores salarios, condiciones laborales dignas, vacaciones anuales, etc., demandas que van estructurando procesos organizativos sociales, como las mutuales, los sindicatos, las escuelas de trabajadores, etc. y partidos políticos comprometidos con esos intereses y las luchas por esos derechos. La cacareada innovación científico tecnológica aplicada a la producción es el resultado de las luchas de los trabajadores, ya que de suyo los empresarios no prefieren invertir en tecnología, siempre preferirán aumentar jornadas laborales y recortar salarios.

Desde el siglo XVIII la respuesta represiva tradicional a las revindicaciones de los trabajadores va siendo sustituida por la incorporación de la tecnología al proceso productivo, a la organización de la producción y el trabajo, también al producto mismo; el paso de la artesanía a la manufactura, que caracteriza al capitalismo primitivo, es caracterizado ahora por el paso de la manufactura a la producción industrial, del taller a la fábrica. La culminación del paso de la apropiación de la plusvalía absoluta a la plusvalía relativa culminó al terminar el siglo XIX con la Revolución Industrial, el gran hito de ese proceso histórico está señalado porque en 1886 los mineros ingleses fue el primer movimiento de los trabajadores organizados que lograron la jornada laboral de 8 horas, el primer gran triunfo de la negociación por ramas.

Veamos que ha pasado en el mundo durante estos 130 años en términos de desarrollo de las fuerzas productivas, de revolución científico técnica, de innovación: con la tecnificación de la producción hemos desarrollado la automatización de los procesos productivos y de trabajo hasta llegar a la robótica aplicada –de los telares a los computadores-; hemos descubierto la energía eléctrica y la de los hidrocarburos para sustituir a la energía humana y animal, hemos electrificado el planeta, hemos universalizado el uso versátil de la energía fósil acumulada en los hidrocarburos, difundido todo tipo de motores eléctricos y a hidrocarburos, hemos mundializado los medios de transporte terrestres, marítimos y aéreos; hemos desarrollado la universalización de la comunicación inalámbrica –radio y tv-; hemos desarrollado el procesamiento electrónico de datos, la computación, procesando billones de billones de datos; con la popularización las técnicas de información y comunicación (TIC) hemos puesto todo el universo en nuestros hogares o lugares de trabajo o de recreación y , sobre todo, en la privacidad de nuestros bolsillos.

Tanto progreso también nos ha servido para producir grandes destrucciones materiales y humanas nunca antes vistas con la I Guerra Mundial (1914-1918), que más bien fue una guerra europea y Atlántica, y la II Guerra Mundial (1939-1945) que si tuvo un carácter planetario. Hemos intervenido la estructura intima de la materia y desarrollado la energía atómica y nuclear, junto con ello hemos llegado a garantizar la “destrucción mutua asegurada” en una guerra mundial – que hasta ahora no se ha producido, pero que Putin y Trump de igual manera en que no creen en el calentamiento global también pueden pensar que la destrucción mutua asegurada es una exageración de izquierdistas y espíritus débiles. Pero, también hemos desarrollado la aplicación de las energías alternativas limpias –solar, eólica, geotérmica, mareomotriz, etc. Hemos salido a espacio exterior, hemos ido a la luna, hemos enviado sondas a marte y otros lugares del sistema solar. Al mismo tiempo hemos empleado un modelo de desarrollo productivo que consume a la naturaleza a una velocidad mayor a su capacidad de reproducción, la depredación, y arrojamos a ella desechos a una velocidad mayor que su capacidad de procesarlos, la contaminación, cuya manifestación universal es el calentamiento global.

Pues bien pese a todo esta revolución científico técnica y a su aplicación a la producción, a la innovación, a la satisfacción de las necesidades y deseos humanos, al progreso, y también a sus efectos colaterales negativos soslayados al momento de decidir políticamente, 130 años después del triunfo de los mineros ingleses seguimos pensando que debemos trabajar 8 horas diarias, 44 horas a la semana. Muchos países desarrollados están llegando a la jornada laboral de 30 horas semanales, nosotros seguimos trabajando 43 en ese período. Es obvio que cualquier cálculo económico bien hecho demostraría que la apropiación de plusvalía absoluta por el gran capital, principalmente el financiero, se ha multiplicado miles de veces desde 1886, la reapropiación colectiva de esa plusvalía absoluta permitiría disminuir la jornada laboral, pagar salarios que cubran plenamente las necesidades y deseos de los trabadores manuales e intelectuales y financiar pensiones dignas a partir de edades en plenitud de vida. Es decir, redistribuir el ingreso aquí y en todo el planeta, hacer que ese 50% del PIB mundial que se apropia el 1% de la población sea redistribuido de manera más justa, igualitaria y equitativa.

El desarrollo científico tecnológico y la innovación productiva no depende para nada de la creación de un ministerio de ciencia y tecnología o de ciencia tecnología e innovación –lo público privado-, depende sustancialmente de la capacidad negociadora de los trabajadores, es decir, depende mucho más de las reformas laborales que fortalezcan la capacidad negociadora de los trabajadores que de las reformas científico técnicas.

 

(Fotografía: Ahumada con Agustinas, Santiago, 1955)

La propuesta programática presidencial de Fernando Atria Lemaitre

 

 

El pasado 26 de noviembre ante el Comité Central del  Partido Socialista el abogado y profesor universitario Fernando Atria, precandidato presidencial por dicho partido en representación de la Izquierda Socialista, hizo presentación de su propuesta programática. Las ideas centrales planteadas fuero: destacar que nos encontramos en una encrucijada nacional entre profundizar o revocar las reformas propuestas por el actual gobierno de la Nueva Mayoría,  marcando el carácter anti neoliberal que estas deben tener, para lo cual se propone  la redistribución del poder político mediante una Asamblea Constituyente, también es necesario  pasar de la igualdad política a la equidad económica y social de todas y todos los chilenos, además, para esto se debe  terminar con el modelo  de desarrollo nacional extractivista y rentista e instaurar la industrialización del país.  A continuación se entrega una edición de textos seleccionados de esa exposición a la cual solo se le han antepuesto  algunos sub títulos de referencia.

[La  coyuntura histórica]

“Para el presente más inmediato, la primera cuestión es asumir sin ambigüedades una posición en la disyuntiva fundamental que enfrentará el país en la próxima elección. Ella se refiere a la significación política [de] lo que ya se vislumbra como el legado de este gobierno. ¿Ha sido un modo imperfecto de iniciar un camino correcto de transformaciones estructurales, o ha sido un camino errado, un paréntesis que debe ser cerrado para volver a formas de gobierno y de gobernabilidad propias del periodo transicional?”

“El Partido Socialista no puede ignorar la decisiva coyuntura histórica de 2017. Tiene que hacerlo con una precandidatura propia, con un Programa y con un mecanismo que abra nuevamente sus puertas a la sociedad chilena y al pueblo socialista”.

[El carácter del Programa Socialista]

“El programa del Partido Socialista debe ser inequívocamente antineoliberal. Sin complejos. No debemos inhibirnos ni temer a una confrontación ideológica con el neoliberalismo. Lo que la sociedad y el pueblo espera del partido no es contemporizar ni hacer las paces con el neoliberalismo sino confrontarlo con decisión. No saldremos fácil ni rápidamente del neoliberalismo, de sus lógicas e instituciones, pero los próximos 4 años deben ser claves en la construcción progresiva de un modelo económico, social y cultural alternativo. Esa debe ser la orientación estratégica de los y las socialistas chilenos en la próxima etapa histórica”.

[Los Ejes Programáticos]

“En primer lugar, Chile necesita una Nueva Constitución Política, elaborada por una Asamblea Constituyente”.

 

 

[La nueva constitución tiene que redistribuir el poder no concentrarlo]

“La nueva constitución no es solo un nuevo conjunto de reglas constitucionales: es una nueva política, una política legitimada porque supone una genuina transferencia de poder hacia la ciudadanía, hacia el pueblo de Chile. Esta transferencia de poder debe manifestarse en el mecanismo mismo de cambio constitucional pero también en una institucionalidad diseñada para dar poder, y no neutralizar, la política democrática. Parte ineludible de esta nueva política habrá de ser el reconocimiento de nuestra realidad multicultural y diversa. Este reconocimiento no puede ser solo una cuestión de palabras: implica una regionalización profunda y efectiva, una regionalización que sea asumida no como una cuestión administrativa sino como una cuestión de descentralizar el poder político”.

[De la igualdad política a la equidad económica y social]

“En segundo lugar, debemos continuar la instalación de una noción de derechos sociales universales que dé contenido a la ciudadanía, de modo que la igualdad que nos caracteriza en tanto ciudadanos sea algo más que el igual derecho formal a votar y ser elegido y se proyecte a la educación, a la salud, a la seguridad social, a la distribución del poder en la empresa, a las relaciones entre hombres y mujeres”.

[Del modelo extractivista a la industrialización nacional]

“El tercer eje es la superación del actual modelo extractivista y rentista por un modelo en que el Estado asume una función de guía y orientación, mediante una política industrial moderna y vigorosa. Sabemos que este, por lo demás, ha sido el camino de todos los países que han llegado al desarrollo sin recurrir a la explotación colonial”.

 

Edición: Ibán de Rementería, diciembre 2016/ Fotografía: Sergio Larrain

No por mucho madrugar se amanece más temprano

por Ibán de Rementería

Núcleo Valparaiso Socialista

Izquierda Socialista

La crisis política generalizada intentó ser resuelta  por las elites políticas adelantando la elección presidencial.  La crisis actual se ha debido tanto a la explicitación de la colusión corrupta entre la política y los negocios, como a la suma cero (empate) entre el  Gobierno y las oposiciones, tanto la de Chile Vamos como de la Nueva Mayoría, en contra del intento de la Presidenta Bachelet por avanzar en las reformas  tributaria, educativa, laboral y constitucional.

La expresión más clara del fracaso de las elites políticas es la pérdida creciente de representación  que  están padeciendo los partidos políticos –“crisis de representación”- en articular la expresión ideológica y ejercer las prácticas políticas –de poder- para defender los intereses de las diversas clases sociales que en el país se diferencian y  pugnan por apropiarse de partes  del excedente económico que la nación produce colectivamente. Por lo general, los partidos de derecha o, eufemísticamente, de centro derecha representan a los terratenientes,  a los empresarios, agrícolas, comerciales, industriales y mineros, a los bancos y corporaciones financieras, también a los empresarios mineros, pesqueros y forestales etc., aquí en Chile eso fueron el Partido Conservador y el Partido Liberal, ahora lo son Unión Democrática Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), también aparecen algunas disidencias que más afloran mientras mayor sea la crisis de representación.    Los sectores medios de empleados, trabajadores  independientes, profesionales, medianos y pequeños empresarios etc. han sido representados en Chile por los partidos Radical y la Democracia Cristiana y últimamente por  el Partido por la Democracia (PPD). Los trabajadores del campo y la ciudad, los trabajadores manuales e intelectuales, los profesionales asalariados, los cuentapropistas, los trabajadores ocasionales, los comerciantes callejeros, los campesinos y pequeños empresarios agrícolas, etc. son representados por los partidos de izquierda, o ya no tan eufemísticamente dicho por los partidos de centro izquierda, tales como el Partido Comunista, el Partido Socialista o el PPD, también debido a la crisis de representación afloran otras organizaciones políticas cuya característica principal, su criterio de diferenciación es declarar enfáticamente su autonomía de las anteriores, eso son Revolución Democrática, Izquierda Autónoma, Movimiento Autonomista y otras organizaciones que han surgido en estos años desde los partidos tradicionales de izquierda y, sobre todo, de la politización del movimiento social, en particular de los estudiantes y los profesionales.

Es de destacarse que la crisis de representación no tan solo ha afectado al conjunto de los partidos políticos tradicionales, también a las grandes organizaciones sociales representativas de los trabajadores  tales como Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), el Magisterio y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) que agrupa a la mayor parte de las federaciones de trabajadores del país, sus crisis internas son expresión de sus crisis de representación política, pero  las manifestaciones  nacionales masivas “no + AFP” que para la defensa del derecho a una pensión digna moviliza a cientos de miles de personas por las calles de toda la nación muestra la crisis profunda de representación  de los partidos políticos y las organizaciones sociales tradicionales. Aquí,  lo más sintomático es que los organizadores de “no+ AFP”  no son recibidos por ninguna autoridad del Gobierno, ni con ellos se constituye ninguna instancia de conversación y negociación.

Más aún, en lo local y lo regional las organizaciones sociales salen a disputarle los derechos de acceso al agua a las grandes compañías mineras e hidroeléctricas sin la mediación ni de los partidos políticos ni de las grandes organizaciones sociales. Las comunidades salen en defensa de sus medios ambientes contaminado por las mineras, las industrias agroalimentarias, la generación  y transmisión eléctrica, la petroquímica, etc. como un derecho  a vivir en un entorno sano y bello, es más, judicializan la defensa de sus derechos ante los tribunales de justicia. También judicializan los cobros indebidos  y los pagos insuficientes en la financiación y prestación  de la salud y la seguridad social, etc. No olvidar que  la actual crisis política se inicia en el año 2011 por la negativa de los estudiantes y sus familias a seguir financiando la educación pública y privada básica, media, técnica profesional y superior que es un derecho constitucionalmente garantizado, como sabemos, esa crisis aún hoy no se ha resuelto. En fin, los partidos políticos ya no median entre el trabajo y el capital, ni entre el pueblo y el gobierno, ni entre los ciudadanos y  el estado, ni entre los trabajadores y sus patrones, ni entre los vecinos y sus municipios, etc. Los instrumentos de medición de esta crisis política son el constante crecimiento del abstencionismo electoral  y simétrico crecimiento del movimiento social que lo acompaña.

La anunciación de lo que se viene surge en Valparaíso donde se ha producido la transformación  efectiva y práctica del movimiento social en poder político, movimiento social que reúne la demanda  variopinta de quienes enfrentan a las inmobiliarias por su derecho de vista o a vivir en paz, o que  defiende el derecho urbano de acceso al borde costero, o que reclama por una participación de la ciudad y sus habitantes a la renta portuaria que se la apropia en su integridad la empresa privada y el estado centralista, o que lucha por defender una ciudad patrimonio de la humanidad de la depredación por la industria turística, también los vecinos y vecinas que solo quieren que les retiren la basura,  o sentirse protegidos de los incendios de  los bosques que los rodean – no de la basura en las quebradas-, etc.  El triunfo del Movimiento Valparaíso Ciudadano conducido por el Jorge Sharp el Alcalde electo de la ciudad puerto, es la primera manifestación de que “si se puede” esa transformación  del movimiento social en poder político. Disculpen la comparación exagerada,  pero eso fueron la Revolución Francesa y la Revolución Rusa.

Esta autonomía política del movimiento social causa pánico entre las elites políticas y sus plumarios –escribidores a sueldo o escribientes y comentaristas paniaguados- quienes  prestos lanzan la estrategia de adelantar la campaña presidencial.  El mal desempeño del Gobierno Bachelet es visto por CHV como una oportunidad para validar su propuesta alternativa que se reduce a un casi candidato único con experiencia presidencial, Sebastian Piñera, cuya propuesta programática se limita a desmontar lo hecho por el gobierno actual en las reformas tributaria, laboral, educativa y pretensiones constitucionales, sin embargo, el candidato no se muestra muy entusiasmado y luego de quedar en evidencia sus trapacerías fiduciarias internacionales –él  es de los que debe ser protegido de su propia riqueza-,  si bien está en la punta de las encuestas ya ha perdido cinco puntos porcentuales, y bien sabemos que los triunfadores para nada arriesgan derrotas, y como es sabido la derecha, o la centro derecha, es en el país minoría. Entonces, Piñera y su equipo deciden “trumpear” la campaña presidencial, ahora guerra a las y los inmigrantes ilegales que se convierten en delincuentes es la doctrina, dijo: “hay que tener una política dura con los delincuentes que están llegando. Hay que expulsarlos”.  El éxito del populismo penal es contagioso.

En la Nueva Mayoría  Ricardo Lagos, el otro ex Presidente presidenciable, no logra levanta vuelo, primero se quiere diferenciar del actual Gobierno lo cual es visto como deslealtad, luego se vuelve autocrítico  con el Crédito con Aval del Estado (CAE) y el “transantiago”, que antes utilizó críticamente en contra del primer gobierno de Michelle Bachelet, y así empatar en el imaginario popular.

La reunión del pleno del Comité Central del Partido Socialista, el pasado 26 de noviembre,  mostró que  no por mucho madrugar amanece más temprano. Como sabemos Ricardo Lagos Escobar después  de haber rempujado a Isabel Allende de la precandidatura presidencial,  pretendió imponerle al CC la ratificación de un candidato presidencial.  En ausencia de la Presidenta del Partido, por razones de salud, José Miguel Insulza aprovecha la oportunidad para lanzar su precandidatura presidencial, sin decir para nada en que consiste su propuesta programática, él simplemente sabe cómo hacer las cosas y, claro está, tienen muchos amigos en el Partido.

Lo importante del pleno del Comité Central del PS es que mostró a Fernando Atria con una propuesta presidencial concreta y un liderazgo consistente para conducirlas. Primero, se compromete con una reforma política que pasa por una Asamblea Constituyente que le devuelva los ciudadanos el derecho a decidir democráticamente sus asuntos públicos, lo que, entre otras cosas: “implica una regionalización profunda y efectiva, una regionalización que sea asumida no como una cuestión administrativa sino como una cuestión de descentralizar el poder político”;  agregó Atria, “en segundo lugar, debemos continuar la instalación de una noción de derechos sociales universales que dé contenido a la ciudadanía”… que “se proyecte a la educación, a la salud, a la seguridad social, a la distribución del poder en la empresa, a las relaciones entre hombres y mujeres”, es decir, que pase de la igualdad política a la equidad económica y social, a la aplicación del principio de la reciprocidad, donde cada cual espera de la sociedad lo que a ella le ha dado. “El tercer eje es la superación del actual modelo extractivista y rentista por un modelo en que el Estado asume una función de guía y orientación, mediante una política industrial moderna y vigorosa”. Finalmente, Atria interpela: “El programa del Partido Socialista debe ser  inequívocamente antineoliberal. Sin complejos. No debemos inhibirnos ni temer a una confrontación ideológica con el neoliberalismo. Lo que la sociedad y el pueblo espera del partido no es contemporizar ni hacer las paces con el neoliberalismo sino confrontarlo con decisión”.

Entonces,  se presenta a la reunión del Comité Central, con retraso y sin escuchar a sus oponentes, Ricardo Lagos para pedir, entre pifias, la ratificación de un candidato a precandidato presidencial, además de recomendarse a sí mismo, para lo cual no hizo propuesta programática alguna, solo se trata de derrotar a la derecha y “escuchar a gente”, a las “clases medias ascendentes”  que  quiere acabar con la delincuencia y tener “entradas de autos en las casas”… de “viviendas sociales del año ’94”.

La promesa de Lagos como candidato es pobre sólo tienen un 4% de respaldo ciudadano, cayó del 5%, la quinta parte de su  contendor  también ex presidente  presidenciable, entretanto,  Alejandro Guillier con 17% de respaldo y en ascenso  le pisa los talones a Piñera que cayó de 28% a 22% de respaldo ciudadano. Como es sabido las encuestas sirven para dos cosas: para aprobarlas cuando te va bien y rechazarlas cuando te va mal. La nominación de Lagos como pre candidato presidencial  no es aprobada por el CC,  señalándose que la cortesía de la “doble  militancia” de la cual disfruta no la reconocía el SERVEL.

Las tendencias del PS fueron claras en declarar su moratoria hasta tener claro de quien tiene aspecto consistente de ganador, “amanecerá y veremos” dicen los cautos. Mientras entretanto le preguntan al SERVEL si son posibles las primarias abiertas y ciudadanas para escoger internamente  a los candidatos del Partido, tal cual lo aprobó el XXX  Congreso del Partido Socialista en enero de este año, además esa modalidad de participación democrática es lo que han propuesto los regionales y comunales del Partido que se han manifestado sobre las precandidaturas presidenciales.

 

Crisis política y resistencia al cambio

por Ibán de Rementería

Núcleo Valparaíso Socialista

Izquierda Socialista

 

En una crisis política necesariamente se busca encontrar y atribuir responsabilidades, la crisis política nacional debe ser responsabilizada en el Gobierno y los partidos de la Nueva Mayoría (NM), precisamente porque tienen la conducción política del estado y la nación. La actual crisis política de confianza es explicada por un conjunto de hechos como la colusión de los partidos políticos y las empresas privadas, los paniaguados de los herederos de la dictadura entre los políticos de la NM, las indelicadezas de la familia presidencial, las colusiones de las empresas comerciales, industriales y financieras en contra de sus clientes, etc. Lo cierto es que la NM llegó al poder tanto gracias al liderazgo de la Presidenta Bachelet como por haber asumido el programa esbozado por el movimiento social liderado por los estudiantes desde la crisis del 2011, que afloró como respuesta a los intentos retrógrados del Gobierno de Piñera, sus componente fueron y son: reforma educativa, reforma tributaria, reforma laboral y reforma constitucional.

Las vicisitudes en la aprobación de las reformas propuestas se han debido a la confrontación entre las “dos almas” de la Nueva Mayoría, una partidaria de realizarlas y profundizarlas, la otra buscando moderarlas o hacerlas inaplicables, aquí además la oposición de derecha expresada por Chile Vamos (CHV) comienza a exigir “el cambio” de programa –simbolizada en la ridiculización de la “retroexcavadora”- y a buscar alianzas operativas y circunstanciales tanto en el debate ideológico, ya que mal que mal tienen el control casi absoluto de los medios de comunicación, como en la acción política parlamentaria, transversalmente con los sectores conservadores de cada uno de los partidos de la nueva mayoría, rompiendo así la tradición universal de las coaliciones donde hay partidos más a la derecha, al centro o a la izquierda, entre nosotros en ese orden serían DC, PR, PPD y PS, pero no, aquí cada partido tiene su derecha, su centro y su izquierda lo cual paradojalmente complejiza y a la vez estabiliza los conflictos inter e intra partidarios. Además, los sectores retrógrados contaron con el poder fantasmagórico pero efectivo de la Constitución Guzmán-Pinochet, con sus quórum calificados y el poder de veto del Tribunal Constitucional, que entre otras cosas imposibilitó de reforma laboral, como también limitó notablemente la posibilidad real de ejecutar esas reformas. Más aún, la confusión generalizada creó entre la opinión pública, sino un rechazo a las reformas, si una distancia crítica a la manera de hacerlas, esto ha sido un gran triunfo de la derecha y los sectores derechistas de la NM. Aquello está claro ya que en las encuestas (PNUD) la gran mayoría de los chilenos (entre el 60% a 80%) se manifiesta partidaria de la estatización de las prestaciones de los servicios públicos, tales como: educación, salud, transporte, comunicaciones, seguridad social (¡no+AFP!), banca, etc.

La nación chilena expresada electoralmente en las pasadas elecciones municipales se manifestó claramente, cerca del 70% de los electores con la abstención señaló su contundente rechazo a la actual política nacional, sobre todo a sus partidos políticos, la principal institución de las democracias; la menor abstención de la derecha en las votaciones por alcaldes le entregó un triunfo relativo a CHV; mientras que la votación por concejales con una proporción 39% v/s 47% en favor de la NM indica una consistente mayoría nacional de centro izquierda frente a una minoría de derecha. Los análisis de estas elecciones buscaron responsabilizar de sus resultados al Gobierno y a los partidos de la NM, pero el empantamiento político de la NM para sacar adelante las reformas tienen una mayor responsabilidad en las conductas dilatorias, transaccionales y de franca resistencia de los parlamentarios que en la de los ministros del Gabinete.

Pero en la medida que a estas las reformas se le quiere dar más un carácter político, de asegurar garantías de los derechos, de igualdad política, de focalización en la pobreza, etc., que un carácter económico para asegurar una mejor distribución del ingreso, ya que esto último pone en riesgo el actual modelo del capital para la apropiación y acumulación de los excedentes económicos socialmente producidos, entonces, las crisis política como estas ya no tienen resoluciones en la formalidad política, sino que necesariamente hay que buscarlas en el rigor económico, de lo cual bien saben los técnicos especialista de la economía neoliberal; si, se trata de lo mismo, pero en lugar de concentrar el excedente económico en unos pocos el asunto es mejor distribuirlo entre todos los que participan en su producción. La gran ventaja del neoliberalismo para el control social es que puede acusar a las grandes mayorías nacionales de aspiracionales, arribistas y egoístas cuando ellas demandan una mayor participación en el ingreso nacional, en esto las ideologías religiosas están prestas a jugar un gran papel. Las grotescas acusaciones en los medios de comunicación por la defensa de privilegios corporativos en contra los trabajadores públicos debido a sus resientes luchas por un aumento de salarios digno, ha sido una buena muestra del control social mediante la construcción de imaginarios colectivos.

Al terminar el gobierno de Piñera la carencia programática y de liderazgo de la Concertación la llevó a buscar en la ex presidenta Bachelet la carta de triunfo, esta condicionó su compromiso al programa interpretativo de las demandas sociales, lo que los condujo al triunfo por segunda vez. Luego, frente a la derrota de los partidos de la NM en las elecciones municipales culpan a la Presidenta y ahora, por no haber hecho un cambio de gabinete para consolidar lo avanzado y no profundizar las reformas, simplemente se acusa a la Presidenta de “no estar en este mundo”. Lo que está claro es que la comprensión de lo que sea “consolidar lo avanzado” es distinto para la Presidenta de lo que sea para los Partidos de la NM.

Cuando la Presidenta le da un respaldo político indiscutible a su Comité Político – ministros de Interior, Secretaria General de Gobierno, Secretaria General de la Presidencia y Hacienda- y se limita a hacer un juste ministerial para llenar las renuncias por razones electorales, solo una del Comité Político, y no realiza un cambio de Gabinete que señale un cambio de dirección y conducción política, está estableciendo enfáticamente que no acepta responsabilidad alguna en la derrota municipal, que entonces la endosa a los partidos, así como les enrostra su falta de disciplina partidaria y de lealtad con su Gobierno en la tramitación de los proyectos de ley. Las direcciones de los partidos de la NM aceptan su derrota y declaran que mejoraran su disciplina partidaria, de esta manera la falla disciplinaria permite escamotear la indefinición política que tiene a la coalición de centro izquierda en la peor crisis desde el retorno a la democracia.

Tenemos un empate conservador, a la Presidenta le parece bien lo hecho, hecho está y toca esperar los resultados, a los partidos no les gustan los resultados pero hechos están y entran en un una doble actitud de resignación y pánico ante los resultados políticos previsibles, ella tranquilamente espera el reconocimiento histórico, como el que busca desesperadamente Lagos Escobar, ellos vislumbran la derrota ante la derecha, sea con Piñera o no. Por su parte, la derecha y el empresariado representado en CHV cantan victoria y reparten cargos ministeriales y parlamentarios gracias a las elecciones de alcaldes, pero las de concejales les recuerda que las mayorías nacionales no quieren ni a la derecha ni a los empresarios.

En breve, la resistencia al cambio de los partidos de la NM y el Gobierno, así como la tenaz oposición de la derecha y el empresariado a modificar su orden económico,   llevaron al empantanamiento de la reformas y al distanciamiento de la nación con aquellos partidos y ese Gobierno.

Entretanto, Fernando Atria reitera con certeza política que la próxima elección presidencial y parlamentaria –allí se resolverá lo constitucional- debe resolver si se profundizan las reformas o si retrocedemos a los tiempos de la Concertación, profundizando las reformas política, sociales, culturales y valóricas, pero dejando los asuntos económicos, financieros y tributarios, comerciales e industriales en manos de los expertos, los empresarios y los expertos que son los que saben. Esta “astucia política”, que consiste en hacer política, disputar el poder, tiene por las cuerdas y patas arriba al Partido Socialista donde los Comités Comunales le están exigiendo al Comité Central la elección en primarias abiertas y ciudadanas del candidato presidencial de este partido, lo que es un acuerdo del pasado XXX Congreso del PS a inicios de este año.

En la construcción del imaginario colectivo nacional, los casos Piñera y Garay se convierten en un distractor del asunto político económico central para llevar a la opinión pública a distraerse con los espectáculos de las trapacerías e “indelicadezas” comerciales y financieras nacionales e internacionales que ellos tan bien representan.

En lo internacional, la Morgan Brothers Investments afirma que si los próximos presidentes de Chile son Piñera o Lagos el país seguirá siendo una plaza segura para la inversión, si lo es Guillier, o Atria aunque no lo mencione, dejaría de ser un buen lugar para invertir: es para eso que hay que preparase. Si bien globalización ha generado mayor igualdad entre los países, también ha causado cada vez mayores desigualdades al interior de todos los países, de los ricos y los pobres. Por eso se produjo el “brexit” en Gran Bretaña y el “trumpxit” en EUA, porque los pobres, los trabajadores son más que los ricos y sus agentes políticos y económicos.

 

Los resultados políticos de las Elecciones Municipales 2016

Los principales resultados electorales y las consecuencias políticas de las recientes elecciones municipales son: una gran abstención –el 65%- que expresa el profundo rechazo de la ciudadanía a los partidos políticos, la grave derrota política de la Nueva Mayoría y el Gobierno –no al revés-, la constatación de la consistente mayoría electoral de la Nueva Mayoría, la exitosa sobrevivencia de la UDI y, esto es lo importante, los primeros “brotes verdes” de la tercera fuerza política, los atisbos de los tres tercios.

Por Ibán de Rementería

Núcleo Valparaíso Socialista

Partido Socialista IS

 

La abstención es una manifestación electoral de gran impacto político ya que es el indicador efectivo de la desafección de la ciudadanía –individual y colectivamente expresada- con los partidos políticos primero, luego con el sistema y el régimen político. La abstención no es una anomia política, aunque puede haber individuos y grupos marginados y auto marginados, asimismo hay sectores históricamente marginados y auto marginados, por ejemplo las comunidades originarias o inmigrantes, o simplemente “los pobres de la ciudad y el campo”, lo cual es también una expresión política.

La abstención en estas elecciones muestra dos caras, mientras ella castiga a la Nueva Mayoría (NM) con la pérdida de importantes municipios y el número de ellas, porque su clientela es crítica y deliberativa, “díscola”, –uso aquí clientela en el sentido originario de perteneciente a una casa, no de un comprador habitual-, en cambio, Chile Vamos (CV) logra notables éxitos electorales en municipios emblemáticos como Santiago, Providencia, Maipú o Punta Arenas, donde lo más notable es el buen desempeño de la UDI, pese a las lúgubres predicciones que la afectaban debido a su alto compromiso en el contubernio entre la política y la empresa privada, debido esto a que su clientela es más acrítica, disciplinada y leal –el voto duro. Gran Bretaña es mayoritariamente laborista pero malos liderazgos y convocatorias mediocres han hecho posible el triunfo conservador. Estados Unidos de América es demócrata, pero los republicanos han gobernado varias veces el país, en estos días el mediocre liderazgo de Hillary Clinton desmoviliza a los sectores progresistas y educados del país y su partido Demócrata hasta convertirlos en una minoría electoral, en cambio el reaccionario y atrabiliario discurso de Trump está movilizando a los blancos racistas, machistas y xenófobos hasta convertirlos en una mayoría electoral

En breve, aquí en Chile la abstención afectó más a la NM que a CV. Pero, en el recuento electoral efectivo que es la votación por concejales la NM obtuvo el 47% de las preferencias y CV sólo el 39%, diferencia sustancial que muestra como el país es mayoritariamente de centro izquierda y minoritariamente de centro derecha. Entonces, para las próximas elecciones generales, presidenciales y parlamentarias, no olvidar que estas últimas son a la vez las “elecciones constitucionales”, la CV tiene la difícil tarea de movilizar al máximo su clientela hasta convertirla en una mayoría electoral, mientras que la NM tiene la compleja tarea de movilizar a un amplio arco político para conservar su mayoría que va desde la izquierda dura, pasando por una social democracia amorfa hasta unos liberal demócratas que siguen ensoñados con las promesas del neoliberalismo: mucho consumo y mucho trabajo, cuando hay. Hasta ahora, lo que tienen que resolver la NM es si es más movilizador de su clientela Lagos o Guillier. En cambio, CV si bien tiene la conciencia clara que su hombre es Piñera –él también-, igualmente sabe que su límite de crecimiento electoral –su profundidad estratégica- es mucho menor que el de la NM. Ya bien sabemos que en el 2.000 Lagos perdió en la primera vuelta ante Lavín pero lo derrotó en la segunda.

Hay dos elecciones municipales emblemáticas de los “brotes verdes” que anuncian y convocan a la tercera fuerza, la elección de Jorge Sharp en Valparaíso y de Juan Rozas en Pedro Aguirre Cerda, el primero perteneciente al Movimiento Autonomista –escisión pro electoral de la Izquierda Autónoma- encabezando un movimiento social y ciudadano, el Pacto Urbano la Matriz, surgido en medio de la descomposición económica, social, política y administrativa de la ciudad puerto, quien derrota tanto a la NM como a CV doblándolas en votación, con el 54% de las preferencias. En la Municipalidad de Pedro Aguirre Cerda un médico de izquierda, Juan Rozas Romero–“el doctor de los pobres”- hijo de vecinos, derrota a Claudina Núñez la dos veces Alcaldesa comunista de unos de los municipios más emblemáticos de lo popular y por su buena gestión política, que aparentemente no lo era tanto en lo municipal.  

La amenaza de una tercera fuerza, de una izquierda alternativa, hace aflorar nítidamente la lucha de clases, que en los hechos es la lucha por la apropiación más individual o social de la riqueza que es producida colectivamente, a partir de los recursos naturales disponibles en un territorio sobre la cual esa población ejerce su soberanía. En el caso de Valparaíso la lucha de clases se hace manifiesta cuando la localización geoestratégica de su borde costero es disputada entre su uso público o privado de tal manera de asegurar a uno u otro sector, a uno u otro actor económico, al capital o al trabajo,  el excedente que genera. De igual manera la “patrimonialización” de un territorio urbano, la declaratoria de sitio patrimonial de la humanidad por la UNESCO, genera la expectativa de una renta urbana para la inversión inmobiliaria que empleará todos los recursos que sean necesarios para hacerse de ella.

Por eso al momento que el Alcalde electo, Jorge Sharp, declara que se opondrá a la construcción del Mall Barón y del Terminal dos, así como a las autorizaciones de construcciones en altura y del Plan Regulador que las norma –el actual y el que está en proyecto-, reaccionan rápida y contundentemente en contra de aquello la Asociación de Industriales de Valparaíso (ASIVA) y la Cámara Chilena de la Construcción, asimismo la Empresa Portuaria de Valparaíso y la Intendencia de la Región, que muestran como el estado nacional y su delegación regional representan los intereses de los concesionarios y las inmobiliarias que hacen apropiación privada de la renta portuaria y la renta urbana asociada a aquella.

Lo que se está planteando aquí es una confrontación entre el Estado nacional, encarnado por el Gobierno Nacional y su Intendente, en representación de los intereses de las concesionarias portuarias (OHL) y comerciales (Falabella), así como de las inmobiliarias, en contra de la nueva Alcaldía de la Ciudad Puerto conducida por Jorge Sharp que representa los intereses de las vecinas y vecinos de Valparaíso y sus visitantes, que se pueden beneficiar mejor y más amigablemente de sus recursos geoestratégicos y de su patrimonio urbanístico.

Importantes sectores de la Nueva Mayoría, en particular del Partido Socialista, acompañaron y respaldaron la propuesta del Movimiento Valparaíso Ciudadano liderado por Jorge Sharp, otros más, después de las elecciones han manifestado su apoyo a la realización de ese proyecto de ciudad puerto para sus vecinas y vecinos. Mayoritariamente la clientela de la Nueva Mayoría, sobre todo del Partido Socialista, abandonó la propuesta del DJ Méndez y respaldó la de Jorge Sharp, por eso el Partido Socialista de Valparaíso pasó de haber obtenido 10.050 votos en las municipales en 2012 a solamente 2.433 en estas, perdiendo el único asiento de concejal que tenía en un candidato independiente del Partido Radical. Entretanto, la clientela porteña de CV se constituyó en la mayoría de la abstención que llevó a la apabullante derrota de Jorge Castro.

Los partidos de Nueva Mayoría en Valparaíso, en particular el Partido Socialista, se verán desgarrados por su compromiso, por una parte, con la nueva Alcaldía que representa los intereses mayoritarios de las y los vecinos de Valparaíso, así como, por otra parte, por su lealtad con la representación regional del Gobierno nacional, la Intendencia, que representa los interese minoritarios de las concesionarias y las inmobiliarias. De la decisión de estos partidos en Valparaíso, en particular del Partido Socialista, en sus políticas de alianzas dependerá la construcción de una tercera fuerza política, de otra izquierda, que termine con el duopolio.