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Macron visita Grecia: la “Izquierda Radical” de Tsipras le da la bienvenida al exbanquero devenido en presidente de Francia

por Alex Lantier//

Emmanuel Macron viajó la semana pasada a Grecia para aplaudir las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno de la “Coalición de la Izquierda Radical” o Syriza y para discutir el futuro de la Unión Europea.

La visita a Grecia muestra claramente lo que Macron tiene en mente para la clase obrera francesa. Después de las elecciones generales alemanas del 24 de septiembre, Berlín y París pretenden utilizar la Unión Europea (UE) para liquidar los derechos sociales adquiridos por la clase trabajadora en Francia y en Europa a lo largo del siglo XX. En su asalto contra la clase obrera, la aristocracia financiera procura utilizar a la “izquierda radical” pequeñoburguesa como una herramienta política clave.

Tsipras en Twitter: “Apoyamos iniciativas para una nueva arquitectura económica y monetaria de la UE hacia una Europa más democrática y social”.

El cordial encuentro entre el exbanquero Macron y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, también desenmascara la oposición nominal de la pseudoizquierda francesa contra Macron. Jean-Luc Mélenchon y el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), quienes pretenden oponerse a Macron, elogiaron la llegada al poder de Tsipras. Si tomaran puestos de poder bajo Macron, como Mélenchon ha propuesto hacer, la línea de clase que adoptarían no sería significativamente diferente de la de Tsipras.

En su primera reunión con el presidente griego, Prokopis Pavlopoulos, Macron aplaudió los dictados de austeridad de la UE en Grecia: “Deseo rendir homenaje aquí a las reformas que sus gobiernos han llevado a cabo y tendré la oportunidad en breve de tener un intercambio con el primer ministro Tsipras sobre este tema. Pero estas reformas deben ir de la mano con un compromiso colectivo para continuar permitiendo la reestructuración de la deuda de su país”.

Macron elogió el “coraje” que Syriza y la clase gobernante griega demostraron al imponer las políticas de austeridad contra el pueblo griego: “La resistencia que ustedes demostraron, el valor que tuvieron para llevar a cabo varias reformas, la voluntad para no olvidar sus principios, su gobierno y su primer ministro siempre se mostraron para mantener a Grecia en Europa, mientras que a su alrededor muchos extremistas los presionaban para que la abandonaran. Nos obliga a tener aún más ambiciones para esta Europa que seguimos queriendo”.

De hecho, el único “coraje” que poseían Tsipras y Syriza fue el que tuvieron para rechazar las promesas de oponerse a las medidas de austeridad y de cumplir servilmente las demandas de los bancos, esperando que el ejército y la policía antidisturbios los protegieran de la ira de las masas.

El impacto acumulado de los recortes a las pensiones y al salario mínimo de una serie de gobiernos griegos desde el 2008 ha sido una caída promedio del 40 por ciento en las pensiones y los salarios. Las quiebras y despidos de pequeñas empresas y una ola de despidos masivos en la fuerza laboral del sector público han llevado a una tasa de desempleo del 25 por ciento (60 por ciento entre los jóvenes).

Atenas y la UE utilizaron la catástrofe social que estaban creando –el PIB griego cayó en un cuarto, como en los países más afectados de la depresión de los años treinta— para desgarrar los derechos sociales básicos de los trabajadores. Estos ataques incluyeron una reducción de la pensión mínima a 384 euros por mes y la eliminación de los servicios públicos de salud para los desempleados.

Syriza quedó electo en enero del 2015, basando su campaña en falsas promesas que repudiaron rápidamente de poner fin a las medidas de austeridad de la UE. Incluso organizaron un referéndum para votar sobre la austeridad el 25 de julio, con la esperanza de obtener un voto del “sí” que les permitiera renunciar, culpando a la población de apoyar a la UE. Frente a un aplastante 62 por ciento por el “no”, en su mayoría de trabajadores, Syriza pisoteó la opinión pública e impuso el mayor paquete de medidas de austeridad desde el comienzo de la crisis.

Al igual que Mélenchon y el NPA en Francia hoy, Tsipras se negó a llamar a los trabajadores europeos a defender a los trabajadores en su país para oponerse a la austeridad. Como había advertido el WSWS, el rechazo de Syriza a la única estrategia viable de oposición a la UE se debía a su aprobación esencial, compartida por sus aliados en toda la UE, del programa social reaccionario de la UE.

Macron no viajó a Grecia sólo para legitimar los ataques contra la clase obrera, sino también para promover los intereses estratégicos y comerciales del imperialismo francés y europeo. Su visita estaba estrechamente ligada al creciente peligro de una guerra mundial. A medida que se ensanchan las divisiones entre Washington y Berlín tras la elección de Trump y aumenta el riesgo de una guerra entre Estados Unidos, China y Rusia por la península coreana, Grecia se está convirtiendo en un campo de batalla en una lucha por influencia entre las principales potencias.

“Para no ser gobernados por potencias más grandes como los chinos y los estadounidenses, creo en una soberanía europea que nos permita defendernos y existir”, dijo Macron en un discurso posterior en la colina del Pnyx, cerca del Partenón, en Atenas.

Al igual que con su política interna, la política exterior de Macron es una reaccionaria en toda la línea. Prometió presionar a la UE para que le ayude a Tsipras evitando que los refugiados huyan de las guerras de la OTAN en Oriente Medio hasta Grecia: “Necesitamos, por esta razón, avanzar una cooperación permanente y planificada que nos permita protegernos de grandes migraciones como a las que su país se enfrentó en años recientes”.

La principal política de refugiados de la UE ha sido negarles su derecho de asilo y limitar las operaciones de rescate en el Mediterráneo, lo que ha provocado miles de muertes por ahogamiento, mientras intensifican los patrullajes navales en la región.

Por otra parte, Macron aludió brevemente a los conflictos en el interior de la UE provocados por la crisis griega, diciendo: “Nuestra zona del euro tiene que renunciar a una especie de guerra civil interna por diferencias menores”. No sólo propuso reestructurar las deudas de Grecia, sino también impedir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desempeñe un papel en la formulación de las políticas de austeridad impuestas sobre Grecia.

Lo que está en juego no son diferencias en cuanto al grado austeridad, ya que las políticas de la UE son tan brutales como las del FMI, sino las explosivas rivalidades interimperialistas. A medida que Washington y la UE entran cada vez más abiertamente en conflicto, Macron buscará limitar más la influencia del FMI, que tiene su sede en Washington, mientras le exige concesiones financieras a Berlín para Grecia a cambio del apoyo francés contra Estados Unidos.

En su viaje, Macron trajo a su séquito una gran delegación de CEOs y altos directivos de las más grandes compañías francesas. Entre las empresas representadas estaba la operadora portuaria Terminal-Link, que participa en las negociaciones sobre la privatización del puerto de Tesalónica. Hay una creciente rivalidad con China, cuya compañía naviera COSCO ha adquirido una participación mayoritaria en el puerto del Pireo en Atenas y quiere convertirlo en un nodo importante en la red de infraestructura “Una cinturón, una ruta” del régimen chino que conecta China con Europa.

El New York Times citó al comentarista griego Coastas Iordanidis diciendo que Atenas espera que Macron reafirme su apoyo a la posición de Grecia en la UE y presione a los inversores franceses para “contrarrestar” las inversiones de Alemania y China en Grecia.

El gobierno griego de Syriza acuerda seguir las medidas de austeridad salvajes

por John Vassilopoulos//

Un acuerdo para imponer 3.600 millones de euros más en recortes de austeridad ha sido alcanzado entre el gobierno griego de Syriza, los funcionarios de la Unión Europea (UE) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El acuerdo del Martes es el último componente brutal de la austeridad de 86.000 millones de euros para el paquete de préstamos firmado por el gobierno griego en Agosto de 2015. Su compromiso con la austeridad adicional estaba condicionado a que la UE liberara un tramo de 7.500 millones de euros, necesario para pagar la deuda madura de Julio.

Las negociaciones se prolongaron durante un período de seis meses, lo que aumentó la especulación de que no se alcanzaría un acuerdo a tiempo para que Grecia cumpla con sus obligaciones sobre la carga total de la deuda que se mantuvo en torno a los 300.000 millones de euros -79 por ciento del PIB. Esto los llevaría a una crisis similar a la del verano de 2015, cuando el país estuvo a punto de morir y los bancos se vieron obligados a cerrar.

Los mercados financieros reaccionaron positivamente al nuevo acuerdo, con las acciones griegas saltando un 3,1 por ciento.

Anunciando el acuerdo, Euclid Tsakalotos, ministro de Finanzas de Syriza, declaró: “La negociación ha terminado con un acuerdo sobre todos los asuntos”, y añadió: “Ahora tenemos una decisión que el gobierno griego será llamado a cumplir con leyes y decisiones”.

Lo que Syriza ahora “hará cumplir” es más ataques devastadores en las pensiones, los salarios y los derechos de los trabajadores.

Las pensiones se reducirán en un 18 por ciento a partir de 2019, afectando a unos 1,1 millones de pensionistas que reciben más de 700 euros al mes. Los recortes de pensiones son de alrededor de 1,8 mil millones de euros, alrededor del 1 por ciento del PIB. Para los pensionistas de bajos ingresos, estos son los mayores recortes desde que se firmó el primer paquete de austeridad en 2010.

Ha habido una asombrosa reducción de los ingresos de los jubilados desde 2010, que han reducido las pensiones en un promedio del 40 por ciento. Según la United Pensioners’ Network (Red de Pensionistas Unidas), éstas ascienden a un total de 50.000 millones de euros.

Nikos Chatzopoulos, Presidente de la Red, dijo: “No sólo los recortes en nuestras pensiones, sino también las subidas de las contribuciones a la seguridad social y la fiscalidad, que han reducido los ingresos de los pensionistas en más del 50 por ciento …. Hay personas que no pueden darse el lujo de pagar sus medicinas. Ya no tenemos dinero para pagar la electricidad y las cuentas de teléfono”.

El umbral libre de impuestos se reducirá de € 8.636 a € 5.681, lo que llevará a muchos trabajadores de bajos ingresos y pensionistas fuera de la franja libre de impuestos. La medida también se establece para golpear a los pensionistas de bajos ingresos que ganan tan poco como € 500 al mes. Para aquellos que sólo están cubiertos por el umbral actual, esto equivaldrá a un recorte de alrededor de € 650 a sus ingresos.

La reducción al umbral libre de impuestos equivale también a un 1 por ciento del PIB y se prevé que entre en vigor en 2020, siempre que los niveles actuales de superávit presupuestario sigan en el objetivo. Si no es así, entonces se avanzarán hasta 2019.

Se prevé que medidas adicionales de austeridad por valor de 450 millones de euros entrarán en vigor el próximo año, entre las que se incluyen reducciones del 50 por ciento en el subsidio de la calefacción, prestaciones por desempleo y reducción de los descuentos fiscales en los gastos médicos. También hay planes para vender minas de carbón y centrales eléctricas de carbón, propiedad de la Corporación de Energía Pública (PPC), que asciende a aproximadamente el 40 por ciento de su capacidad.

En el centro del acuerdo estaba la aceptación de gran parte de las demandas del FMI de nuevos ataques a los derechos de los trabajadores. Mientras que la demanda del FMI de permitir el cierre patronal de trabajadores por parte de los empleadores se mantuvo fuera de la mesa por ahora, el acuerdo se acercó un paso hacia la derogación de la legislación contra los despidos arbitrarios de masas. Aunque todavía se limitan al 5 por ciento de la mano de obra en una empresa -hasta un máximo de 30 trabajadores por mes- ya no tienen que ser aprobados previamente por el Ministro de Finanzas y el Consejo Supremo de Trabajo (ASE). Bajo el nuevo proceso, la ASE sólo podrá auditar si se siguen todos los requisitos legislativos.

El acuerdo también incluye el compromiso de introducir legislación anti-huelga incluyendo un proceso judicial acelerado para decidir sobre la legalidad de la acción industrial.

El gobierno tiene hasta el 18 de Mayo para conseguir que el acuerdo pase en el parlamento a tiempo para la reunión del consejo del grupo euro con ministros de finanzas de la UE el 22 de Mayo.

El impacto de las nuevas medidas, golpeando desproporcionadamente a algunos de los sectores más pobres y vulnerables de la población, será catastrófico. Desde 2010, la economía de Grecia se ha reducido en un 27 por ciento bajo el peso de las sucesivas medidas de austeridad impuestas por la UE y el FMI de acuerdo con los gobiernos PASOK, Nueva Democracia y Syriza.

El desempleo en Grecia se sitúa en el 23,5 por ciento y está en casi el 50 por ciento entre los jóvenes.

Según un estudio reciente de la organización de investigación sin fines de lucro Dianeosis, cerca de 1,5 millones de griegos -el 13,6 por ciento de la población- viven actualmente en “pobreza extrema”. Esto se compara con el 2,2 por ciento en 2009. Según el estudio, una familia de cuatro personas, justo en al borde del límite de pobreza extrema, puede gastar sólo 7 € al mes para los gastos escolares de sus hijos, 12 € para los zapatos para toda la familia y sólo 24 € para los productos de higiene. Aquellos que caen dentro de la zona de pobreza extrema ni siquiera pueden pagar lo anterior “.

La desastrosa situación económica en Grecia, sin precedentes en tiempos de paz, es una devastadora sumaria de la pseudo-izquierda Syriza, que llegó al poder en Enero de 2015 con un billete de anti-austeridad. Apenas unos meses más tarde, este partido pro-capitalista abandonó su retórica anterior y firmó el tercer paquete de rescate para Grecia, traicionando el abrumador rechazo a la austeridad en el referéndum de Julio, 2015.

Una declaración de la UE y el FMI alabó al gobierno griego afirmando que “este acuerdo preliminario se complementará ahora con nuevos debates en las próximas semanas sobre una estrategia creíble para asegurar que la deuda de Grecia sea sostenible”.

El FMI ha insistido en que la deuda de Grecia no es sostenible a menos que se implemente cierto alivio de la deuda. Esto ha sido un punto crítico para el FMI, que no está participando financieramente en el programa de austeridad acordado con Syriza en 2015. El gobierno alemán ha sido central en resistir los llamados para la implementación de cualquier forma de “corte de pelo” de la deuda ya que soportaría el peso. Esto explica la respuesta reticente al último acuerdo de Berlín. Un portavoz del Ministerio de Hacienda alemán lo describió como un “paso intermedio” importante, pero agregó que todavía se necesita trabajo. El ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, advirtió que “el gobierno [griego] aún no ha cumplido todos los acuerdos”.

Sigue habiendo escepticismo de que un acuerdo sobre cualquier alivio de la deuda es posible. Stephen Brown, economista de Capital Economics, dijo: “Como tal, las preocupaciones por el incumplimiento y el potencial de ‘Grexit’ parecen desvanecerse durante un tiempo, pero no desaparecen”.

En respuesta a las medidas, las federaciones sindicales grecas y privadas del sector público han pedido una huelga general de 24 horas el 17 de Mayo para coincidir con la fecha en que el proyecto de ley de austeridad será aprobado por el parlamento. Ha habido innumerables acciones de este tipo en los últimos siete años, todas diseñadas para permitir que los trabajadores suelten humo mientras que se aprueben las medidas.

Hay, sin embargo, la sensación de que este camino bien llevado ha seguido su curso y que la burocracia será incapaz de contener la ira social que las nuevas medidas impondrán. El jefe del sindicato de Adedy, Odysseas Trivalas, dijo al Guardian: “Será una primavera muy caliente. Todavía tenemos que ver los detalles de este acuerdo, pero lo que sabemos es que significará más recortes. Habrá muchas huelgas y un cierre general de 24 horas cuando las medidas sean llevadas al parlamento para votar”.

La postura de Trivalas está diseñada para ocultar la complicidad de él y de los sindicatos en la implementación de la austeridad. El suyo es un viaje típico de los burócratas de la unión que se alinearon originalmente con el partido social democrático PASOK -los arquitectos de la primera balsa de la austeridad, que los vio aniquilados en elecciones sucesivas- y que se han movido en la órbita de Syriza en años recientes.

Los espejos del Partido Socialista de Chile

por Ibán de Rementería

La resolución del Comité Central, el pasado el 1 de abril, de denegarle a las bases del Partido Socialista de Chile así como a sus seguidores y simpatizantes la posibilidad de escoger entre sus militantes al precandidato presidencial del Partido en la próximas elecciones primarias de la Nueva Mayoría, marca todo un hito en la historia de la decadencia ideológica y política de este caracterizado partido de la política nacional y regional, mal que mal es el partido de Salvador Allende, el partido de la Unidad Popular, el primer intento de construir el socialismo por la vía democrática y pacífica, por lo cual paradójicamente fue arrasado a sangre y fuego, el partido del frente de trabajadores, etc.

A decir verdad la decadencia del PS se inicia en su práctica con la recuperación de la democracia, en la conformación de la Concertación de los Partidos por la Democracia, su concepción se inició antes con el arrepentimiento de las ideas insurreccionales fantasiosas –no hubo propiamente autocrítica-, la característica fue la aceptación primero y luego la asunción como práctica política del neoliberalismo, como modelo de gobierno político, social y económico, consistente esencialmente en transferir a la reproducción ampliad del capital privado las funciones públicas esenciales de las obras públicas en la conectividad –carreteras, puentes, puertos, vías urbanas, etc.-, producción de energía, comunicaciones, explotación de los recursos naturales y el agua, transfiriendo al capital nacional y transnacional las gigantescas rentas que la explotación de esos recursos y servicios generan; además,  procediendo a entregar a la reproducción ampliada del capital la realización de los servicios públicos que garantizan el cumplimiento de los derechos sociales que son la base del pacto constituyente entre la ciudadanía y el estado nacional, tales como la salud, la educación, la seguridad social, la vivienda y el desarrollo urbano, la recreación, etc.

Cuando un sector del Partido Socialista, la Izquierda Socialista, se propone el desmonte del neoliberalismo en los ámbitos, económicos, sociales, culturales y políticos de la sociedad chilena, explicita entonces que el Partido Socialista fue incapaz de defender  los intereses de los trabajadores que dice representar así como el de las grandes mayorías nacionales. El gran argumento para sustraerse a la representación de los trabajadores fue el derrumbe del socialismo realmente (in)existente en la década de los 90 del siglo pasado, pese a que el eje de la diferenciación del Partido Socialista, desde su fundación, con la Tercera Internacional Comunista, había sido el carácter antidemocrático y autoritario de esos regímenes políticos, con absoluto desconocimiento de los derechos políticos de sus ciudadanos.

La mayor miopía ideológica y política de la conducción tradicional del PS desde el retorno de democracia es que ésta no se ha percatado que las tareas políticas pendientes son las conquistas  socialdemócratas para las y los trabajadores que ya habían sido alcanzadas durante el siglo pasado y que fueron arrasadas por la Dictadura Militar y consolidadas por la Concertación.

En lo inmediato el desmonte del neoliberalismo es  en el campo de salud poner término a las ISAPRES, donde la capacidad de ahorro de las y los chilenos no beneficie al capital, como empréstito forzoso barato, sino que aporten a un sistema nacional de salud de calidad y acceso universal; en el campo de la seguridad social es terminar con AFP donde estas también se benefician del empréstito forzoso y barato a que se obliga a las y los trabajadores, usando esa capacidad de ahorro en el aporte a un sistema nacional, solidario y digno de reparto de pensiones, que necesariamente debe ser complementado por los empleadores y el Estado ; en el campo de la educación es asegurar un sistema nacional de educación pública de cubrimiento universal y no la transferencia de esos recursos al capital privado para su reproducción ampliada, para hacer ganancias, obtener  utilidades, intereses  y rentas.

La otras medidas anti neoliberales concretas son atingentes a la recuperación de las rentas públicas por las explotación de los recursos naturales como los minerales, los recursos pesqueros y el agua, mediante el cobro de regalías o royalties –el antiguo quinto real-  es más el Estado debe invertir y emprender en empresas de explotación de esos recursos que agreguen a sus rentas las utilidades correspondientes, como acontece con CODELCO. En este caso la explotación del litio es promisoria y aún está en poder del yerno de Pinochet. Las obras públicas en la conectividad nacional es otra fuente de rentas en carreteras, autopistas, puentes,  túneles, puertos y aeropuertos –localizaciones geoestratégicas-, tanto es así que las grandes obras de las concesiones revertidas a los 30 años pasan íntegramente al Estado, ya que las rentas y utilidades obtenidas por el capital privado en ellas invertidos fueron tan extraordinarias que esas obras tienen un valor comparativamente poco significativo.  La explotación pública de los recursos hidráulicos –represas y sistemas de riego-  e hidroenergéticos –centrales de paso- sería otra importante fuente de rentas y utilidades para el presupuesto público.

La recuperación por el Estado de esas rentas y utilidades por la explotación de los recursos naturales y las localizaciones geoestratégicas bien puede financiar todas las necesidades nacionales de salud educción, seguridad social,  vivienda y desarrollo urbano; también para desarrollo social y medio ambiental, científico tecnológico, artístico cultural, etc. Como, por ejemplo, acontece con las rentas y utilidades petroleras en Noruega, o con la renta portuaria en Hamburgo. Como lo habría dicho Salvador Allende estos son los sueldos de Chile. La recuperación de las rentas y utilidades que le corresponden al Estado es la única manera de prevenir los discursos y evitar las prácticas populistas para dar cumplimiento a la satisfacción de los derechos sociales. Esas  medidas junto con mejorar el derecho de negociación de los trabajadores, así como haciendo pagar más impuestos a los que más tienen y menos a los que poco y nada tienen, son las tres maneras de redistribuir el ingreso, la riqueza nacional.

Finalmente,  todo lo anterior solo será posible si se cambia la Constitución Nacional de Pinochet y Guzmán, que en lo político asegura el poder de las minorías constituidas mediante los quórum calificados, si el asunto de la democracia es la distribución equitativa del poder entre los ciudadanos este sistema es la concentración del poder,  fundacional  y a perpetuidad. Constitución ésta que impide al Estado constituirse en empresas, que le asigna a este un papel subsidiario al sector privado en las prestaciones de los servicios de salud, educación, seguridad social, etc., que aseguran la garantía de los derechos sociales de las y los chilenos, que mediante el Tribunal Constitucional se inventa un supra poder del Estado por sobre los otros tres.

Sobre estos puntos programáticos, a no dudarlo, deben ser confrontadas las propuestas programáticas de la derecha expresada en el Chile Vamos y liderada por Piñera, también deben ser confrontadas las propuestas programáticas del actual Comité Central del Partido Socialista liderado por Elizalde, ¿cuáles serán sus propuestas para exigirle un “programa progresista” a la candidatura presidencial de Guillier, la más opcionada  de la NM? Por otra parte, las maneras específicas de dar cumplimiento a estas medidas anti neoliberales serán los criterios de diferenciación y aproximación con las propuestas que hagan sobre estos asuntos el Frente Amplio.

Los sectores conservadores –el partido del orden que llama a la Asamblea Constituyente  fumar opio-, y los sectores pragmáticos que solo les preocupa su reproducción clientelista y el “reparto de los negocios”, quienes se han constituido en una mayoría clientelar, espuria y temerosa de las bases militantes de Partido Socialista, pueden mirar el futuro al cual quieren conducir al Partido tanto en PASOK griego como en el Partido Social Demócrata Holandés.

El Movimiento Socialista Panhelénico, más conocido como PASOK, es  partido socialdemócrata de Grecia fundado en 1974 luego de la caída de la Dictadura Militar, gobernó el país durante los años ochenta y noventa, perdió el poder en 2004, en 2009 ganó de nuevo las elecciones por mayoría absoluta. Para las elecciones griegas del 2012 el partido sufrió un duro golpe quedando en el tercer lugar, en las elecciones de 2015 donde triunfó  el  partido Syriza representante de la otra izquierda, quedó con apenas un 4,7% de los votos.

El Partido del Trabajo (PvdA), formación socialdemócrata que ha gobernado en coalición con los liberales en Holanda los últimos cuatro años, ha sufrido una derrota histórica en las elecciones generales del pasado mes al pasar de 38 a 9 diputados, los socialdemócratas se quedó sin su suelo electoral, que estaba en los 22 escaños que consiguieron en las elecciones de 2002. Su derrota se ha convertido en el éxito de los Verdes (Groenlink )y de la política de movilización, con activismo en redes sociales y grupos de base; y un programa con amplias medidas sociales y no sólo medioambientales, esta ha sido la fórmula de éxito con lo cual que casi han triplicado su representación y se ha convertido en la primera fuerza de la izquierda, absorbiendo buena parte del voto joven socialdemócrata. El PASOK y el PvdA son los espejos en el cual debe mirarse la actual conducción del Partido Socialista de Chile.

LA LUCHA CONTINÚA Y OTRO PARTIDO SOCIALISTA SI ES POSIBLE

 

(Fotografía: Luis Weinstein,  junio del 79, Metro de Santiago)

El gobierno griego de Syriza y la Unión Europea ultiman una austeridad más brutal

por John Vassilopoulos//

Según informes, el gobierno griego de Grecia llegó a un acuerdo informal con la Comisión Europea (CE) sobre la imposición de nuevas medidas de austeridad. El acuerdo aún no ha sido confirmado oficialmente por la CE—el brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE)—o Grecia.
El diario griego Kathemerini anunció el viernes que “El marco para un acuerdo podría presentarse en la próxima reunión del Eurogrupo, programada para el 7 de abril”, con el fin de “permitir a los funcionarios redactar todas las medidas que los miembros del Parlamento griego deben legislar en el siguiente Eurogrupo, programado para el 22 de mayo…”.
Varios medios de comunicación informaron esta semana que las medidas acordadas incluyen más recortes severos a las pensiones de 900.000 jubilados, por valor del 1 por ciento del PIB. Otra medida de austeridad es la reducción del umbral libre de impuestos a 5.900 euros de los 8.636 actuales. Esto se traducirá en muchos más trabajadores mal pagados, cobrando tan solo 500 euros al mes, siendo obligados a pagar impuestos. El salario mínimo en Grecia sigue siendo de apenas 683 euros al mes, ya que Syriza incumplió su promesa de restaurarlo a 751 euros, una cifra también insignificante.
Los aumentos de impuestos equivalen a un 1 por ciento adicional del PIB y, al igual que los ingresos por recortes de pensiones, se destinarán a pagar la deuda de Grecia de casi 300.000 millones de euros con instituciones financieras internacionales.
Syriza y la UE adoptarán la mayoría de las propuestas de reforma laboral del Fondo Monetario Internacional (FMI), con excepción de los despidos colectivos. Además, la privatización del sector energético de Grecia se intensificará con la venta del 40 por ciento de las centrales hidroeléctricas y de lignito de Public Power Corporation (PPC) y del puerto de Tesalónica.
Syriza y funcionarios de la UE mantienen conversaciones desde hace meses sobre cómo Grecia debe implementar el tercer memorando de austeridad del país, firmado en julio de 2015, en el que Grecia recibirá 86.000 millones de euros para pagar deudas. Las medidas de austeridad se estipulan como condición previa para desbloquear el siguiente tramo del rescate, así como cualquier debate futuro sobre el alivio de la deuda.
En las últimas semanas, el fantasma de la cesación de pagos de Grecia y un posterior Grexit (salida griega de la EU y la Eurozona) ha asomado la cabeza otra vez. Esto se debe a que el estado griego en bancarrota tiene que cumplir con un reembolso de la deuda de 7.000 millones de euros en bonos que vencerá en julio.
Se debería haber llegado a un acuerdo hacia fines del año pasado, pero el retraso se debe principalmente a diferencias entre la UE y el FMI sobre cómo van a desangrar a Grecia.
El FMI considera que el nivel actual de la deuda de Grecia es insostenible y está a favor de alguna forma de alivio de la deuda, a cambio de la imposición de futuras medidas aún más draconianas. El papel del FMI en el corriente programa de austeridad de Grecia todavía no se ha formalizado.
Sin embargo, dicho organismo está exigiendo implacablemente nuevos ataques a los derechos de los trabajadores. Un informe del FMI publicado en febrero se quejó de que las leyes sindicales de Grecia “no han sido reformadas desde la década de 1980” y afirmó que “esto podría explicar el gran número de huelgas en Grecia, que incluso antes de la crisis superaba con creces los niveles observados en otros lugares”.
El informe solicitaba que “el marco de acción industrial” de Grecia estuviera alineado “con la mejor práctica internacional, estableciendo requisitos de quórum apropiados para que los sindicatos convoquen una huelga y permitiendo el cierre preventivo de los empleadores”. A su vez, esto “ayudaría a fomentar la inversión, limitando los costos asociados a huelgas futuras que pueden resultar en la paralización de la producción”.
El FMI se quejó de lo que considera unas directrices muy restrictivas respecto a despidos colectivos de trabajadores, que “hacen muy costosas las operaciones de reducción de personal en Grecia, con muchas empresas obligadas a reubicarse, entrar en quiebra, o implementar costosos esquemas de salida voluntaria”.
La canciller alemana Angela Merkel y su ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble, consideran que la participación del FMI es políticamente crucial para que el programa de rescate de Grecia continúe. Según un informe en el diario económico y financiero alemán Handelsblatt, “Schäuble sólo quiere pagar la siguiente entrega si y cuando el FMI acepte volver a borde, como lo hizo durante el primer y segundo programa. De lo contrario, teme que una rebelión pueda estallar dentro de las filas de su grupo parlamentario demócrata-cristiano, que espera que el FMI participe en el rescate griego”.
Sin embargo, Handelsblatt cita la intransigencia de Berlín en el tema del alivio de la deuda, afirmando que “es probable que el ministro de finanzas responda a la petición [del FMI] con un rotundo ‘nein’ (no)”. La mayor preocupación es que el grupo más afectado por un alivio de la deuda sería la élite dominante alemana, ya que es dueña de la mayor parte de la deuda de Grecia.
Otro obstáculo que podría impedir la participación del FMI en la austeridad griega para el programa de préstamos es la política “America First” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esto pone en tela de juicio todo el marco capitalista global de posguerra, del que el FMI, dominado por EE.UU., fue una parte integral. Trump designó recientemente a Adam Lerrick—un fuerte crítico del FMI—como subsecretario de finanzas internacionales en el Tesoro de EE.UU.
El temor al Grexit ya provocó una fuga de capitales de Grecia de 2.800 millones de euros este año. De acuerdo al Financial Times, esta fue “la peor fuga bimestral desde que se llevó al país al borde de una salida de la Eurozona hace casi dos años”.
La creciente crisis financiera obligó a los funcionarios de la UE a intensificar las conversaciones dirigidas a satisfacer algunas de las demandas del FMI. En declaraciones a la página web de noticias en línea griega Euro2day, un funcionario anónimo dijo el martes pasado, “El BCE [Banco Central Europeo] ha dado un giro repentino en sus conversaciones con Atenas y ahora está virando hacia las demandas del FMI, especialmente en reformas laborales”.
El hecho de que se pida otra vez a Syriza supervisar una nueva ronda de recortes salvajes es una muestra de cuánto ha viajado hacia la derecha este partido pseudo-izquierdista desde su llegada al poder, en enero de 2015, con un programa anti-austeridad.
Desde entonces, Syriza—con su socio minoritario en la coalición de gobierno, Griegos Independientes (ANEL), de extrema derecha—ha encabezado los dictados de la UE y el FMI. Esto culminó con la firma del tercer paquete de rescate de Grecia en el verano de 2015, tras la traición de Syriza al resultado del referéndum de julio de 2015, que rechazó abrumadoramente las políticas de austeridad aplicadas por los sucesivos gobiernos desde 2010.
Syriza es ahora despreciado ampliamente y tiene un apoyo de sólo el 15 por ciento en las encuestas, alrededor de 15 puntos detrás del conservador Nueva Democracia (ND).
La hostilidad de la clase trabajadora hacia Syriza se expresa en una ola de huelgas y protestas recientes. El 15 de marzo, enfermeras y médicos de hospital realizaron una huelga de 24 horas exigiendo una atención médica universal y gratuita, la contratación de más personal y el pago de los salarios que se han reducido. La huelga fue acompañada por una manifestación anti-austeridad protagonizada por trabajadores de hospital fuera del Ministerio de Finanzas, que fue atacada por la policía antidisturbios.
Otros grupos de protesta incluyen a trabajadores de gobiernos locales, trabajadores portuarios y empleados de la autoridad tributaria.
La semana anterior, una protesta de agricultores griegos que se oponían a los aumentos de impuestos y recortes de pensiones se tornó violenta luego de que funcionarios del Ministerio de Agricultura se negaron a reunirse con los delegados. Después de un altercado, la policía antidisturbios dispersó a las multitudes hacia las calles laterales usando gas lacrimógeno.
Tan minuciosa ha sido la aplicación de austeridad de parte de Syriza que una de las protestas involucró a una delegación de personas ciegas, reclamando contra los cortes en sus beneficios por discapacidad.
Un movimiento a nivel nacional para prevenir las ejecuciones hipotecarias ha surgido en oposición al incumplimiento de Syriza de una promesa electoral tendiente a evitar que los bancos embarguen y subasten los hogares de la clase trabajadora.
Syriza está trabajando para profundizar su colaboración con los sindicatos a efectos de suprimir la oposición creciente a su programa de austeridad. El gobierno aseguró que el restablecimiento de la negociación colectiva estaba en la agenda de las negociaciones con la UE y el FMI.
La justificación pro-capitalista para esto fue subrayada por la ministra de Trabajo de Syriza, Effie Achtioglou, en un artículo que escribió para el Huffington Post. Achtioglou dijo que la restauración de la negociación colectiva resultaría en “la reducción de los costos de transacción y la creación de igualdad de condiciones para las empresas en términos de salarios, permitiéndoles enfocarse en cuestiones de productividad, en combatir el trabajo no declarado, y fomentar el diálogo social y la paz social”.

(Fotografía: protesta en Plaza Syntagma, Atenas)

Cine griego: “Chevalier”

Inmersa en la nueva ola de cine griego, esta película parte con la premisa de un simple juego para construir una intrigante realidad propia sobre las relaciones de poder y la visón que los demás tienen de otro individuo. Divertida y ambigua, esta nueva cinta de la cineasta Tsangari se mueve entre la parábola y la metáfora para construir un laboratorio que disecciona el comportamiento humano.

A finales de 2009, Grecia vio cómo la crisis de su deuda tomaba tintes dramáticos a la vez que asistía al estreno de la película “Canino”, el filme dirigido por Yorgos Lanthimos que venía de sacudir el festival de Cannes, una película que ofrecía una extraña mirada moral con la que analizaba a la sociedad griega. Es imposible no ver un paralelismo entre la turbulenta realidad social del país y la irrupción de un nuevo tipo de cine griego que, con su simbolismo cargado de disfuncionalidad, ha generado en el mundo anglosajón la etiqueta propia de la “Greek Weird Wave”, denominación traducible como “la ola rara griega”.

Hay dos nombres propios en el centro de este movimiento cinematográfico, el mencionado Yorgos Lanthimos y Athina Rachel Tsangari, directora de “Chevalier”, aunque muchos otros cineastas forman parte de una proliferación que ha conquistado primero festivales y, poco a poco, a públicos de diferentes nacionalidades. Ejemplo de ello son “Miss Violencia” de Alexandros Avranas y que se llevó varios premios del festival de Venecia de 2013; “Cuestión de actitud. Xenia” de 2013 y su premio en Gijón, dirigida por Panos H. Koutras; “Juventud malgastada” (2011) y “Sutan” (2016) de Argyris Papadimitropoulos con su paso por los festivales de Buenos Aires y Edimburgo respectivamente; o “Los eternos retornos de Antoni Paraskeva” de Elina Psykou (2013), que se pudo ver en festivales tan diferentes como los de Sitges y Mar del Plata. Aunque Tsangari y Lanthimos no son entusiastas de este calificativo de “Weird Wave”, cierto es que el cine griego está experimentando con nuevos acercamientos y con la construcción de un lenguaje propio.

La falta de recursos y presupuesto ha generado también una colaboración entre los diferentes realizadores que normalmente son incluidos bajo esta etiqueta, creando una sinergia en acercamientos dentro de su diferencia de estilos. Lanthimos y Tsangari, por ejemplo, colaboran habitualmente en sus respectivas películas, siendo Tsangari la productora de Lanthimos en varias de sus películas, siendo Lanthimos productor y actor en “Attenberg” (2010) de Tsangari, y ambos trabajando habitualmente con el guionista Efthymis Filippou, quien ha firmado entre otros títulos los guiones tanto de “Chevalier” como de “Canino” y “Langosta”.

La rareza existente dentro de estas películas es una mezcla de cinismo, crudeza, surrealismo, ambigüedad y atmósfera alegórica a la vez que se percibe una carga política y social dentro de una estética fría que tiende a dar un paso atrás para retratar a sus sujetos. Su propuesta acostumbra a buscar la alienación frente a la empatía para crear un espejo, en ocasiones críptico, que persigue desgarrar la imagen de comodidad que proyecta la sociedad. Athina Rachel Tsangari presenta “Chevalier” con un elenco enteramente masculino, un opuesto de género y de esteticidad con respecto a su película anterior “Attenberg”. “Chevalier” es una observación sobre el comportamiento humano realizada de una forma antropológica y distanciada de cualquier emotividad. Tsangari cierra el espacio, un barco, para crear un experimento social donde un grupo de amigos de clase media-alta decide jugar a un juego llamado “chevalier”, el cual consiste en evaluarse unos a otros, con diferentes pruebas y en diferentes aspectos, para elegir quién es el mejor de entre ellos; declarar cuál de ellos es el mejor hombre.

Se inicia así un absorbente pulso sustentado en las ansias de la competencia personal donde se muestran las dinámicas de poder dentro de un grupo, la superficialidad en la proyección de la imagen personal, la lucha de egos, la gestión de vulnerabilidades, cómo uno valora su propia valía y en base a qué parámetros lo hace. “Chevalier” se mueve en una fina línea entre el drama y el humor, desplegando un cáustico sentido de la ironía en el que incluso una actividad tan banal como dormir se plasma como un momento cómico y un frio análisis de cómo los demás ven a uno. La lógica interna de la película hace que el espectador termine observando a los seis participantes de este juego teniendo en mente las mismas normas con las que ellos juegan; es una forma de ver inseguridades y comportamientos que se contagia también a los miembros de la tripulación, abriendo la interpretación de la película a un análisis de clasesSin embargo, al igual que muchas de las recientes películas griegas, la interpretación de “Chevalier” no es clara ni directa. Tampoco Tsangari ofrece claves evidentes. Aprisiona a los personajes dentro del espacio pero también encierra cualquier posible expansión de la acción y de las consecuencias sobre lo que transcurre dentro de la embarcación. La palpable sensación de que se está construyendo un alegato o que la película está destinada a algún tipo de desenlace explosivo o grandilocuente queda todo ello confinado dentro de la fría lógica interna de la película. Nada se resuelve, nada se magnifica más allá de sus límites autoimpuestos. La sensación de violencia contenida y de victoria pírrica se mantienen en su conclusión, mostrando que el juego de poder y proyección de imagen personal se perpetúa.

Incluso si esto resulta en que la película deja incumplidas muchas de las expectativas que inicialmente crea, igualmente logra que el filme quede en la mente generando un cuestionamiento que va más allá de las meras imágenes que se han visto. “Chevalier” no explota todo su posible potencial pero indaga en su premisa lo suficiente como para producir una incómoda parábola que interacciona cautivadoramente con quien tiene delante. En este caso, como en muchas películas de la llamada “ola rara griega”, quien ve la película no puede ser un espectador puro que solo mira pasivamente. Dentro de su rareza, simbolismo y alienación, son películas que buscan el diálogo con la inteligencia del público, buscan remover algo en él mediante la ambigüedad. Al huir de una dirección didáctica, o claramente significativa, logran abrir un espacio donde el espectador tiene que proyectar parte de sí mismo y de su realidad para realizar una lectura de la película. En múltiples ocasiones, lo que le devuelve el espejo no resulta agradable y pocas estéticas logran calar por debajo de la piel como lo hace “Chevalier”.

Ficha técnica:

Dirección: Athina Rachel Tsangari.
Intérpretes: Vangelis Mourikis, Nikos Orphanos, Yorgos Pirpassopoulos y Sakis Rouvas.
Año: 2015.
Duración: 105 min.