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Breve historia del infinito. Una interpretación marxista [3ª y última parte]

por David  García Colín Carrillo  //

La topología, la dona y la taza

En buena parte de este texto hemos hablado del infinito relacionado con las matemáticas, pero el infinito real es mucho más complejo que su expresión abstracta. Para empezar, el infinito matemático puede referirse a cantidades infinitas implícitas en una magnitud finita –por ejemplo los infinitesimales contenidos entre el cero y el uno– o a los infinitos números naturales que comienzan por la unidad.

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Breve historia del infinito. Una interpretación marxista (2ª parte)

por David  García Colín Carrillo  //

El martirio de Giordano Bruno y los infinitos mundos

Las ideas materialistas de Lucrecio fueron recuperadas a inicios del siglo XV por  el cardenal alemán Nicolás de Cusa. Éste sostuvo que el universo es infinito y por tanto no tiene centro, que la tierra no ocupa el centro del cosmos y que es semejante a otros planetas; desarrolló una filosofía panteísta –la idea de que Dios y la naturaleza son lo mismo–precursora del materialismo moderno: “Dios está en todas las cosas, de la misma manera que todas ellas están en él”.1 La estafeta heredada por Lucrecio, Cusa y Copérnico fue retomada por el fraile dominico Giordano Bruno en el siglo XVI, más de mil años después de Lucrecio. Seguir leyendo Breve historia del infinito. Una interpretación marxista (2ª parte)

A la historia se le combate a puñetazos. Trotsky contra la postmodernidad

David García Colín Carrillo //

 

Os lo digo, infelices, jodidos de la vida, vencidos, desollados, siempre empapados de sudor; os lo advierto: Cuando los grandes de este mundo empiezan a amaros es porque van a convertiros en carne de cañón“. [Celine]

La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente”. [Testamento de Trotsky]

El capitalismo expresa dos tendencias contradictorias: la racionalización y tecnificación de la producción por medio de la ciencia y, al mismo tiempo, la irracionalidad del afán de lucro, la imposibilidad de controlar a un sistema que se convulsiona en sus crisis periódicas. En estas crisis el capitalismo arrastra a millones de personas hacia la barbarie y enriquece grotescamente a una minoría. La tendencia a la irracionalidad se vuelva más visible conforme el sistema capitalista se globaliza en su fase imperialista. De estas manifestaciones contradictorias se han extraído conclusiones unilaterales. Es sabido que los sofistas tomaban un aspecto de la realidad y lo contraponían a todo lo demás como la verdad absoluta. De la misma forma uno puede tomar la cara “cruz” de una moneda como la única verdad y ver la cara “sol” como lo absolutamente falso. Un observador superficial que manifiesta, en el fondo, diversas ópticas de una misma clase –en este caso la burguesía- puede enfocar su atención en algún polo de la contradicción razón-sinrazón presente en la dinámica del capitalismo. La burguesía de la época de la Ilustración y el libre cambio tendía a ver la racionalización del sistema como el triunfo de la razón sobre la historia; en contraparte, la burguesía en su senilidad –en la época de los monopolios trasnacionales y el mercado mundial- tiende a ver la decadencia e irracionalidad de su sistema como la prueba última del dominio de la sinrazón en la historia. No es difícil ver en estas dos concepciones complementarias –funcionales para el sistema capitalista- la lucha entre “modernidad” y “posmodernidad”. Aunque el observador que adopta una u otra sombra no sepa realmente los intereses que está expresando, ambas sombras son proyectadas por la burguesía. Por eso ambas son ideología en el sentido que el marxismo da a este término Seguir leyendo A la historia se le combate a puñetazos. Trotsky contra la postmodernidad