Archivo de la etiqueta: Clase obrera

En el 80º aniversario de la fundación de la Cuarta Internacional

por David North //

El 3 de septiembre de 1938, la Cuarta Internacional celebró su congreso de fundación en un suburbio de París. La agenda de la conferencia permitió solo un día de procedimientos oficiales, debido a que – según el acta – “las circunstancias ilegales bajo las cuales se celebró el congreso…” Las “circunstancias ilegales” a las que se refería el acta eran aquellas creadas por la implacable persecución del movimiento trotskista por la policía del estado democrático burgués en Francia, las bandas armadas de fascistas que actúan con impunidad legal en gran parte de Europa, y sobre todo, los despiadados asesinos de la policía secreta soviética, la GPU, que trabajan para llevar las instrucciones de Stalin de que León Trotsky y sus colaboradores más cercanos sean eliminados físicamente. Seguir leyendo En el 80º aniversario de la fundación de la Cuarta Internacional

¿200 años después, Marx resulta útil?

por Joseba Vermach Martin //

El próximo 15 de setiembre se cumplirán diez años desde el inicio de la última gran crisis económica. Nos dijeron que un tsunami financiero había provocado un gran terremoto en el panorama bursatil internacional. El gigante financiero Lehman Brothers se derrumbaba y el mercado libre, pieza fundamental del capitalismo, llegó incluso a ponerse en cuestión. El propio Nicolas Sarkozy, entre otros dirigentes mundiales, habló de la necesidad de refundar el capitalismo. Una década después, esa supuesta refundación del capitalismo se ha limitado a profundizar en sus origenes y Sarkozy bastante tiene con hacer frente a las acusaciones de corrupción que le rodean. Seguir leyendo ¿200 años después, Marx resulta útil?

África del Sur: la clase obrera tiene que ser independiente

[El 21 y el 22 de julio de 2018 se ha abierto un nuevo período histórico en la historia de la clase obrera de África del Sur. Durante esos dos días 1000 delegados y delegadas en representación de 147 colectivos obreros se reunieron para unificar las luchas en los centros de trabajo y en las comunidades.]

Este encuentro representa un enorme avance y sienta las bases para la construcción de un nuevo movimiento obrero de masas, independiente, democrático y militante que permita hacer frente a los ataques contra el empleo y las condiciones de vida que cada vez hunden a más gente del África del Sur en la pobreza y la desesperación. Seguir leyendo África del Sur: la clase obrera tiene que ser independiente

Que lo discursivo se vuelva real: “Experiencias y apuestas hacia el feminismo de clase”

por Constanza Cruz //

 Como Bloque de Organizaciones Populares hace un par de años tomamos la decisión de comenzar a trabajar e incorporar el feminismo de clase en nuestro proyecto de construcción territorial, el cual lo entendemos como una elaboración y creación permanente, al calor de la praxis concreta. Seguir leyendo Que lo discursivo se vuelva real: “Experiencias y apuestas hacia el feminismo de clase”

Friedrich Engels: sobre la acción política de la clase obrera

La abstención absoluta en política es imposible; todos los periódicos abstencionistas hacen también política. El quid de la cuestión consiste únicamente en cómo la hacen y qué política hacen. Por lo demás, para nosotros la abstención es imposible. El partido obrero existe ya como partido político en la mayoría de los países. Y no seremos nosotros los que lo destruyamos predicando la abstención. La experiencia de la vida actual, la opresión política a que someten a los obreros los gobiernos existentes, tanto con fines políticos como sociales, les obligan a dedicarse a la política, quiéranlo o no. Predicarles la abstención significaría arrojarlos en los brazos de la política burguesa. La abstención es completamente imposible, sobre todo después de la Comuna de París, que ha colocado la acción política del proletariado a la orden del día. Seguir leyendo Friedrich Engels: sobre la acción política de la clase obrera

Rosa de Luxemburgo: el origen del Primero de Mayo

La feliz idea de instaurar un día de fiesta proletaria para lograr la jornada laboral de ocho horas nació en Australia, donde ya en 1856 los obreros habían decidido organizar un día completo de huelga, con mitines y entretenimiento, como una manifestación a favor de la jornada de ocho horas. Se eligió el 21 de abril para esa celebración. Seguir leyendo Rosa de Luxemburgo: el origen del Primero de Mayo

El darwinismo social recurrente o la propuesta de esterilizar a las personas desempleadas

por Daniel Raventós //

Un amigo me envía una nota periodística sobre las declaraciones de un diputado conservador del Reino Unido en las que propone esterilizar  a los desempleados para que dejen de cobrar ayudas por hijos. El tipo, un tal Ben Bradley, asegura que “Hay cientos de familias en el Reino Unido que ganan más de 60.000 libras en beneficios sin mover un dedo porque tienen tantos hijos (¡y para el resto de nosotros ese es un salario de más de 90.000 libras antes de impuestos!)”. Este simpático pimpollo tiene solamente 28 años. Parece algo horrible y desvergonzado. Pero hay precedentes espectaculares mucho más sonados. La nota enviada por mi amigo me recordó un artículo escrito para Sin Permiso hace casi 8 años al que voy a desempolvar un poco. Seguir leyendo El darwinismo social recurrente o la propuesta de esterilizar a las personas desempleadas

Es hora que Construyamos una Fuerza de Trabajadores, nuestra propia representación político social

por Patricio Guzmán//

La casta política, y la élite empresarial están profundamente desprestigiadas. Las instituciones están deslegitimadas, eso es lo que explica los ejercicios desde el gobierno de pirotecnia constitucional no convocante, el “proceso constituyente”, al tiempo que se asegura que no habría una Asamblea Constituyente, pero también explica el fracaso que cosechó con muy baja participación ciudadana. El 40% de abstención electoral y las dificultades de los grandes aparatos políticos – a lo que no les faltan los recursos – para cumplir con la ley de refichaje que ellos mismos aprobaron en el congreso nos hablan de una desafección profunda de la gente. Seguir leyendo Es hora que Construyamos una Fuerza de Trabajadores, nuestra propia representación político social

200.000 protestan por el encarcelamiento de líderes nacionalistas catalanes en Barcelona

por Paul Mitchell //

El encarcelamiento esta semana de líderes de las principales organizaciones separatistas en Cataluña —Jordi Sànchez de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Jordi Cuixart de Òmnium Cultural— se encontró con manifestaciones en toda Cataluña que culminaron en una protesta de 200.000 personas en Barcelona la noche del martes.

El encarcelamiento de los dos marca los primeros encarcelamientos de presos políticos desde el final de la dictadura fascista del general Francisco Franco.

Se ha programado una movilización masiva para el sábado por la tarde pidiendo su liberación. Hay conversaciones sobre otra “huelga nacional” por parte de la “Junta para la Democracia”, que comprende a 60 organizaciones, entre ellas los sindicatos ANC, Òmnium Cultural, UGT y CCOO y las organizaciones paraguas de empleadores, CECOT y PIMEC.

Sánchez y Cuixart se encuentran en espera de investigación de cargos falsos de sedición, que tienen una sentencia máxima de 15 años de prisión. Están acusados de organizar manifestaciones el 20 y 21 de septiembre, que intentaron evitar las redadas policiales contra organizaciones que promovían el referéndum sobre la independencia catalana del primero de octubre.

Los arrestos se produjeron luego de semanas de represión sostenida por el gobierno del Partido Popular (PP) del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Funcionarios del gobierno catalán han sido arrestados, decenas de sitios web cerrados, millones de carteles y folletos confiscados, impresos y periódicos buscados, reuniones prohibidas y cientos de alcaldes amenazados con enjuiciamiento por apoyar el referéndum.

El primero de octubre, el gobierno del PP envió decenas de miles de policías en un intento fallido por evitar el referéndum. Las redes sociales se vieron inundadas por imágenes de guardias civiles que se abrieron paso en los lugares de votación, agarraron urnas y golpearon a votantes pacíficos e indefensos, cientos de los cuales resultaron heridos. Se ha azuzado una histeria nacionalista, de orden público y se alientan las protestas de la extrema derecha.

Hoy, a las 10 de la mañana, el presidente regional catalán, Carles Puigdemont, debe “aclarar” si ha declarado o no la independencia, tras su declaración de la semana pasada en la que reafirmó el derecho de Cataluña a la independencia, pero que no se declararía durante varias semanas para permitir negociaciones con Madrid.

Si no niega la declaración de independencia, muchos informes sugieren que el Consejo de Ministros de Rajoy invocará medidas en virtud del artículo 155 de la Constitución española, rutinariamente descrita como la “opción nuclear”, que suspende la autonomía catalana. Tal paso sienta las bases para imponer el gobierno directo desde Madrid a través de la intervención militar.

Según los informes de los medios, el parlamento regional se disolverá y se creará una “autoridad gubernamental de transición”, integrada por tecnócratas nombrados que asumirán el funcionamiento de los diversos ministerios catalanes.

Puigdemont podría continuar como presidente del gobierno regional, pero se lo despojaría de sus poderes. El vicepresidente Oriol Junqueras, responsable de las finanzas de la Generalitat —y culpado por la pérdida de inversiones en Cataluña y de las empresas que reubicaban sus sedes— podría ser destituido. Es probable que Junqueras y otros funcionarios sean detenidos y encarcelados como lo han sido Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

El siguiente paso, según los informes, sería celebrar nuevas elecciones en Cataluña. Estas no serían convocadas por el gobierno regional como normalmente es el caso, sino bajo el control de Madrid. Que a los partidos que piden la independencia se les permita presentarse a las elecciones es cada vez más improbable, ya que aumentan las exigencias de que se los prohíba.

El gobierno no habla abiertamente actualmente de la intervención militar, pero se enviaron tropas logísticas para apoyar a las unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Cataluña y se publicaron detalles del plan de despliegue de tropas de “Cota de Malla” junto con los comentarios de figuras militares.

Rajoy viajará el jueves por la tarde a Bruselas para participar en la cumbre del Consejo Europeo de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). La UE ha declarado consistentemente que la sucesión catalana es una crisis “interna” que España debe resolver dentro de los límites establecidos por su Constitución, una visión tomada por la administración Trump en Estados Unidos. La represión del PP goza del apoyo de la UE y los Estados Unidos porque estos temen que la UE y la alianza de la OTAN se fragmenten en un mosaico de miniestados competidores.

Con ese fin, Cataluña ni siquiera aparece como un artículo oficial en la agenda de la cumbre. “No tenemos la intención de incluirlo en la agenda, pero, por supuesto, si el presidente Rajoy quiere hablar sobre eso, lo reflejaremos en la agenda”, dijo un alto funcionario europeo.

El Secretario General del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, también está visitando Bruselas. Su papel principal es cubrir al PP e intentar contrarrestar las representaciones de las medidas represivas que promulga el Estado español. El miércoles se reunió con el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, la Alta Representante de Política Exterior, Federica Mogherini, y con el presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Giani Pittella, antes de participar en una conferencia organizada por la facción Socialdemócrata Europea. Hoy se reunirá con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude-Juncker.

La implacable fuerza de las medidas estatales policiales impuestas en Cataluña por el gobierno del PP, que rige sobre el quinto país capitalista supuestamente democrático de Europa, es una advertencia para los trabajadores y jóvenes en todo el continente e internacionalmente. La luz verde dada a la represión del PP, apoyada por el partido derechista Ciudadanos y el PSOE por parte de la UE y los EUA es una confirmación adicional de que la élite gobernante global no tolerará ninguna oposición a sus políticas contrarrevolucionarias sociales.

Lo que está sucediendo en Cataluña se convertirá en el punto de referencia para la regla en toda Europa.

El rápido resurgimiento de tales medidas represivas en un país, que el PSOE y el Partido Comunista insistieron en haber resuelto su amarga historia del siglo XX de la lucha de clases, la revolución y la dictadura a través de la “transición a la democracia”, tras la muerte de Franco en 1975, es una expresión gráfica del colapso del orden capitalista global posterior a la Segunda Guerra Mundial.

El acuerdo político inventado durante la Transición se ha desintegrado. El PSOE, el principal partido de gobierno de la élite gobernante española en el período posterior a Franco, ha quedado desacreditado por décadas de políticas de austeridad y guerra.

La cuestión crítica es la movilización política de toda la clase obrera española y europea en la lucha contra el retorno al gobierno estatal policial y cualquier intento de movilizar al ejército.

Los trabajadores y los jóvenes en Cataluña, en toda España y en todo el continente deben exigir el fin de la brutal represión que se está llevando a cabo en Cataluña. Todas las tropas y las fuerzas gubernamentales deben ser retiradas de Cataluña y los que permanecen cautivos como prisioneros políticos liberados inmediatamente.

La oposición a la represión estatal no se puede montar bajo los auspicios de los partidos gobernantes en Madrid o los nacionalistas catalanes, que son incansablemente hostiles a la clase trabajadora.

El Comité Internacional de la Cuarta Internacional insiste en que la única política viable contra el peligro de la guerra y la dictadura es luchar por unificar a la clase obrera en España y Europa en una lucha contra el capitalismo y por la reorganización socialista de la sociedad. Esto solo puede llevarse a cabo en la lucha revolucionaria contra todas las facciones burguesas españolas, ya sea en Madrid o Barcelona.

La intelectualidad y la clase obrera en 1917 (III)

por David Mandel//

Los trabajadores no traspasaron alegremente la última etapa de la toma del poder en octubre de 1917. En realidad, la mayor parte de entre .ellos, aunque deseaban desesperadamente el poder de los soviets, dudaron y temporizaron ante “la acción” (vystuplenie). La insurrección fue el acto de una minoría decisiva de trabajadores, los que eran miembros o próximos del partido bolchevique (solo en la capital, el partido contaba en sus filas con 30 000 trabajadores). Cuando forzaron la decisión, la aplastante mayoría de los otros trabajadores dieron su apoyo. Pero en ese momento, los trabajadores estaban preocupados por su aislamiento político. En los días que siguieron a la insurrección se expresó un apoyo amplio de los trabajadores, también en las filas del partido bolchevique, a favor de la formación de un “gobierno socialista homogéneo”, es decir una coalición de todos los partidos socialistas, tanto de izquierda como de derecha.

Sin embargo, las negociaciones tendentes a formar un tal gobierno, emprendidas bajo los auspicios del Comité Ejecutivo Panruso del sindicato de los ferroviarios [Vikzhel], entonces dirigido por los mencheviques internacionalistas (mencheviques de izquierda), fracasaron por la negativa de los mencheviques moderados y los SR, así como de los que se encontraban a su derecha a formar parte de un gobierno, a participar en un gobierno responsable única, o principalmente, ante los soviets. Un tal gobierno estaría compuesto en mayoría por bolcheviques, en la medida en que eran mayoritarios en el reciente Congreso de los Soviets. Tras esta negativa estaba la convicción de los socialistas moderados de que, sin el apoyo de la burguesía, la revolución estaría abocada al fracaso. Ligado a este aspecto estaba el temor de que el gobierno, dirigido por los bolcheviques, cuya base era obrera, emprendiese “experimentaciones socialistas”.

Cuando fracasaron las negociaciones, precisamente sobre la cuestión de la responsabilidad ante los soviets, los SR de izquierda decidieron participar en el gobierno de los soviets en coalición con los bolcheviques. Su periódico subrayaba que “incluso si hubiéramos llegado a la formación de un ‘gobierno homogéneo’, ello habría sido, en realidad, una coalición con la parte más radical de la burguesía” 38/. Pero los mencheviques-internacionalistas, el ala izquierda del partido menchevique que tomó pronto la dirección del partido, rechazó seguir a los SR de izquierda. En un artículo de título “2×2=5”, el economista menchevique-internacionalista V.L. Bazarov expresó su irritación ante lo que él consideraba una confusión de los trabajadores: llamaban a la formación de una coalición de todos los socialistas, pero querían una coalición que fuese responsable ante los soviets.

“[…]Se adoptan resoluciones que exigen inmediatamente la constitución de un gobierno democrático sobre la base de un acuerdo de todos los partidos socialistas y [al mismo tiempo] un reconocimiento del actual TsIK [CEC de los soviets de los diputados de trabajadores y soldados, elegido en el reciente Congreso de los soviets, ampliamente bolchevique] como si fuera el órgano ante el que debe ser responsable el gobierno […]. Pero, actualmente, un gobierno puramente soviético no puede ser más que bolchevique. Cada día que pasa se hace más claro el hecho de que los bolcheviques no pueden gobernar: los decretos se suceden en cadena y no pueden ser puestos en práctica […] Así, incluso aunque sea cierto lo que declaran los bolcheviques, es decir que las masas no están tras los partidos socialistas, que están compuestos exclusivamente de intelectuales […] entonces incluso, serán necesarias amplias concesiones. El proletariado no puede dirigir sin la intelectualidad […] El TsIK debe ser únicamente una de las instituciones ante las que el gobierno es responsable 39/”.

Los mencheviques-internacionalistas compartían la opinión de los bolcheviques según la cual la burguesía era fundamentalmente contrarrevolucionaria. Sin embargo, compartían también la convicción del ala derecha de su propio partido de que una Rusia económicamente atrasada, muy ampliamente campesina, no disponía de las condiciones sociales y políticas favorables al socialismo. En consecuencia, mientras que los mencheviques más a la derecha, en paralelo con los SR, continuaban a llamar a una coalición con los representantes de la burguesía, los mencheviques-internacionalistas subrayaban la necesidad de, al menos, conservar el apoyo de las “capas medias” de la sociedad, la pequeña burguesía y especialmente la intelectualidad. El problema, sin embargo, residía en el hecho de que esta última había adoptado, de forma aplastante, el partido de la burguesía. Resultó que los mencheviques de izquierda quedaron condenados a permanecer espectadores pasivos de la revolución en curso.

En lo que concierne a los mismos trabajadores, cuando les pareció claro que la verdadera cuestión era la de un poder de los soviets o una coalición renovada con la burguesía, bajo una u otra forma, dieron su apoyo al gobierno de los soviets antes incluso de que los SR de izquierda decidieron unirse al mismo. En una reunión, el 29 de octubre, simultáneamente a las negociaciones para formar un gobierno de coalición de todos los partidos socialistas, una asamblea general de los trabajadores de los astilleros navales Admiral’teiski lanzó un llamamiento a todos los trabajadores, pidiendo:

“independientemente de vuestro color partidario, ejerced una presión sobre vuestros centros políticos a fin de alcanzar un acuerdo inmediato de todos los partidos, desde los bolcheviques hasta los socialistas-populares así como a la formación de un gobierno socialista responsable ante el soviet de los diputados trabajadores, soldados y campesinos sobre la base de la siguiente plataforma: proposición inmediata de paz. Transferencia inmediata de la tierra a los comités campesinos. Control obrero de la producción. Convocatoria de la Asamblea Constituyente en la fecha fijada 40/.”

Este era un ejemplo de lo que Bazarov consideraba como revelador de la confusión política de los trabajadores: querían un gobierno de coalición de todos los partidos socialistas, pero querían igualmente que ese gobierno fuese responsable ante los soviets. Una semana más tarde, sin embargo, después de la ruptura de las negociaciones y mientras los bolcheviques permanecían solos en el gobierno, esos mismos trabajadores decidieron

“manifestarse a favor de un poder los soviets pleno e íntegro, indivisible, y contra la coalición con los conciliadores defensistas. Hemos sacrificado mucho por la revolución y estamos dispuestos, si ello fuera necesario, a nuevos sacrificios, pero no abandonaremos el poder a aquellos a los que se les ha arrebatado en una sangrante batalla 41/.”

Cuando los SR de izquierda decidieron entrar al gobierno, habiendo llegado a la conclusión que “incluso si hubiéramos alcanzado la formación de un ‘gobierno homogéneo’, ello habría sido, en realidad, una coalición con la burguesía” 42/, los trabajadores suspiraron colectivamente de relajamiento: se había alcanzado la unidad, al menos “la de abajo”, entre los nyzy [la plebe], siendo principalmente los SR de izquierda un partido campesino. Una asamblea de trabajadores de la fábrica Putilov declaró en esta ocasión:

“Nosotros, trabajadores, saludamos como un solo hombre la unificación deseada desde hace mucho tiempo y dirigimos nuestros calurosos saludos a nuestros camaradas que trabajan en la plataforma del segundo Congreso Panruso de las masas trabajadoras del campesinado pobre, de los trabajadores y de los soldados 43/”.

La Revolución de Octubre, que había consagrado la polarización profunda que existía ya en la sociedad rusa, vio al núcleo de la intelectualidad al lado de las clases poseedoras 44/, mientras que lo que quedaba de la intelectualidad de izquierda permanecía suspendida en alguna parte entre las dos. Los trabajadores respondieron con amargura a esta perceptible traición. Como escribía el SR de izquierda Levin:

“En el momento en que se rompen por el pueblo las cadenas burguesas del Estado, la intelectualidad desierta del pueblo. Los que han tenido la suerte de recibir una educación científica abandonan al pueblo, que les ha llevado sobre sus espaldas agotadas y laceradas. Y, como si ello no bastase, al irse, se burla de su impotencia, de su analfabetismo, de su incapacidad de llevar a cabo grandes transformaciones sin dolor, de conseguir grandes realizaciones. Esta burla es particularmente amarga para el pueblo. En su interior, crece instintivamente el odio hacia las personas instruidas, hacia la intelectualidad 45/”.

El periódico menchevique-internacionalista Novaïa zhizn’ publicó el siguiente informe, de Moscú, en diciembre de 1917:

“Si las trazas externas de la insurrección son poco numerosas, la división en el seno de la población es, de hecho, profunda. Cuando han enterrado a los soldados bolcheviques y la guardia roja [a continuación de la victoria de la insurrección, tras varios días de ásperos combates] no se podía encontrar, según se me ha dicho, un solo intelligent o estudiante de universidad o de instituto, en el seno de esa grandiosa procesión. Y cuando los funerales de los junkers [cadetes de la escuela de oficiales que combatieron para defender al gobierno provisional], no se encontraba entre la multitud ningún trabajador, soldado o plebeyo. La composición de la manifestación en honor de la Asamblea Constituyente era similar –los cinco soldados tras la bandera de la organización militar de los SR no hacían más que subrayar la ausencia de la guarnición.

El abismo que separaba a los dos campos toma amplitud mediante la huelga general de los empleados municipales: los enseñantes de las escuelas municipales, el personal superior de los hospitales, los empleados superiores de los tranvías, etc. Esa huelga hace extremadamente ardua la tarea del gobierno municipal bolcheviques; peor todavía, exacerba el odio de la población nizy hacia toda la intelectualidad y la burguesía. He asistido a la siguiente escena: un tranviario empujando a un estudiante de instituto fuera de su tranvía: ¡‘os enseñan bien, pero parece que no quieren enseñar a nuestros hijos!”.

La huelga de las escuelas y los hospitales fue vista por los nizy de la ciudad como una lucha de la burguesía y de la intelectualidad contra las masas populares 46/.

Esta contribución de David Mandel es una versión revisada y aumentada en 2017para una publicación brasileña. La traducción al francés ha sido realizada por Sébastien Albet.

Notas

38/ Znamia truda, 8 de noviembre de 1917.

39/ Novaïa zhizn’, 4 de noviembre de 1917.

40/ Tsentral’nyi gosudarstvennyi arkhiv Sankt-Peterburga, opis’ 9, fond 2, delo 11, list 45.

41/ Ibid.

42/ Znamia truda, 8 de noviembre de 1917.

43/ Ibid.

44/ La definición que dio Pitirim Sorokin, en noviembre de 1917, de las “fuerzas creativas” de la sociedad – que opone a la “seudo-democracia“– es llamativa: “ahora, deben llegar a la escena, de un lado, la intelectualidad, la portadora de la inteligencia y de la conciencia y, del otro, la auténtica [¡!] democracia, el movimiento de las cooperativas, las dumas y zemstvos [gobiernos locales instaurados por el zar Alejandro II, nvs] de Rusia y la aldea consciente [¡!]. Su tiempo ha llegado”(Volia naroda, 6 de noviembre de 1917). La ausencia de los soldados y de los trabajadores es manifiesta. Lo mismo que, por supuesto, de las aldeas “inconscientes”, los campesinos que apoyaban a los SR de izquierda y los bolcheviques. Todas las organizaciones citadas estaban todavía dominadas por los socialistas moderados y los cadetes y no disponían de apoyo político masivo.

45/ Znamia truda, 17 de diciembre de 1917. 

46/ Novaïa zhizn’, 12 de diciembre de 1917.

Aumenta la cifra de muertos por el terremoto en la Ciudad de México

por Alex González//

Ha ascendido la cantidad de fallecidos a 225 del terremoto de magnitud 7,1 que estremeció a la Ciudad de México y nueve otros estados el martes por la tarde. Los reportes iniciales indican que colapsaron 44 edificios en la capital del país, dejando a 699 personas heridas y 201 desaparecidas. La catástrofe social ocurrió en el aniversario del devastador terremoto de 1985 en la ciudad y tan sólo dos semanas después de que otro sismo de 8,1 grados golpeara el sur del empobrecido país. Seguir leyendo Aumenta la cifra de muertos por el terremoto en la Ciudad de México

Sobre la tradición revolucionaria popular

Un intercambio con Ramón Franquesa

Discutir sobre los rasgos esenciales del jacobinismo –entendido en su acepción original, no en la forma desnaturalizada en que suele ser aludido hoy– no es asunto baladí, aunque a primera vista pueda parecer algo remoto, de interés exclusivamente académico. Porque lo que se discute son las raíces y el futuro de la democracia. Nada menos. Seguir leyendo Sobre la tradición revolucionaria popular

Carta que los Cordones Industriales dirigieron a Salvador Allende, seis días antes del Golpe Militar

En la actualidad, varios de los principales responsables políticos de la derrota de la Unidad Popular, entregan sesudos análisis de por qué fracaso el proceso de “socialismo a la chilena”. En la mayoría de estos análisis se responsabiliza a los trabajadores del desastre, o bien en el mejor de los casos,  concluyen que la”situación objetiva” impedía realizar los avances necesarios.

Esta carta, entregada poco antes del golpe, viene a poner las cosas en su sitio: la capitulación reformista a la institucionalidad burguesa condujo fatalmente al triunfo de la contrarrevolución y si la clase obrera no pudo hacer su propia revolución, sobre las cenizas del orden burgués, ello se debió prioritariamente a la ausencia de un partido revolucionario. 

 Santiago, 5 de septiembre de 1973.

A SU EXCELENCIA EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, COMPAÑERO SALVADOR ALLENDE: Seguir leyendo Carta que los Cordones Industriales dirigieron a Salvador Allende, seis días antes del Golpe Militar

Intervención de parlamentarios revolucionarios en el Congreso Nacional de Chile

Publicamos estas intervenciones históricas de dos parlamentarios trotskystas en el Congreso chileno, las del Diputado Emilio Zapata y el Senador Manuel Hidalgo el año 1933. Las transcribimos rigurosamente, teniendo como base las propias actas del Congreso Nacional. En ellos se desarrolla la línea leninista de intervención de los revolucionarios en el parlamento burgués. Estos textos, sirven como referencia para contribuir a una crítica  a la intervención vergonzante de la izquierda chilena en el parlamento en nuestros días. Volver sobre estas intervenciones nos permite observar con nitidez la profundidad del abismo que separa la política revolucionaria de lo que es hoy en día la izquierda del régimen.

 

EP

El Punto de Vista del Partido Comunista
Discurso pronunciado en la sesión de la Cámara de Diputados el 24 de Enero de 1933 por el diputado trotskista Emilio Zapata Díaz.
El Sr. ZAPATA: En otras oportunidades, señor Presidente, no me ha sido posible expresar mis observaciones de acuerdo con la representación que tengo en esta Cámara y voy a aprovechar la oportunidad que se me presenta en estos momentos para manifestarlas Seguir leyendo Intervención de parlamentarios revolucionarios en el Congreso Nacional de Chile