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Cómo el exoficial nazi Reinhard Gehlen erigió un Estado dentro de un Estado en la Alemania de la posguerra

por Wolfgang Weber  //

Más de 100 000 páginas de documentos relacionados con el antiguo director del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania (BND; siglas en alemán), Reinhard Gehlen (1902-1979) han sido filtrados al diario Süddeutsche Zeitung(SZ). En su edición del primero de diciembre los reporteros del SZ, Uwe Ritzer y Willi Winkler, dedicaron cuatro páginas a una descripción general de los documentos. Seguir leyendo Cómo el exoficial nazi Reinhard Gehlen erigió un Estado dentro de un Estado en la Alemania de la posguerra

Carta que los Cordones Industriales dirigieron a Salvador Allende, seis días antes del Golpe Militar

En la actualidad, varios de los principales responsables políticos de la derrota de la Unidad Popular, entregan sesudos análisis de por qué fracaso el proceso de “socialismo a la chilena”. En la mayoría de estos análisis se responsabiliza a los trabajadores del desastre, o bien en el mejor de los casos,  concluyen que la”situación objetiva” impedía realizar los avances necesarios.

Esta carta, entregada poco antes del golpe, viene a poner las cosas en su sitio: la capitulación reformista a la institucionalidad burguesa condujo fatalmente al triunfo de la contrarrevolución y si la clase obrera no pudo hacer su propia revolución, sobre las cenizas del orden burgués, ello se debió prioritariamente a la ausencia de un partido revolucionario. 

 Santiago, 5 de septiembre de 1973.

A SU EXCELENCIA EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, COMPAÑERO SALVADOR ALLENDE: Seguir leyendo Carta que los Cordones Industriales dirigieron a Salvador Allende, seis días antes del Golpe Militar

G20 de Hamburgo: fin del orden neoliberal global por el G3 (EE.UU/Rusia/China)

por Alfredo Jalife-Rahme//

Si se toman como parámetros de medición los conceptos de estabilidad estratégica, en materia nuclear (https://goo.gl/ePVvCw), y del triángulo estratégico de EU/Rusia/China (https://goo.gl/fdqwMA), la primera semana de julio de 2017 parece haber significado un punto de inflexión metahistórico que se encamina a un nuevo orden tripolar entre las dos grandes superpotencias nucleares (EU y Rusia) y la máxima superpotencia geoeconómica (China).
Lo relevante del primer encuentro exitoso del zar Vlady Putin y el presidente empresario Trump fue: 1) que haya ocurrido y haya durado cinco veces más de lo programado; 2) que haya detenido el deterioro estrepitoso de la relación bilateral de Estados Unidos (EU) y Rusia que legó la dupla Obama/Hillary, y 3) más allá de los supuestos avances de la agenda abordada, lo primordial radicó en los acuerdos secretos que catalizaron la química entre ambos mandatarios y su postura constructiva, en particular, el contencioso nuclear de Norcorea, en el que irrumpió con fuerza Rusia para intermediar entre Trump y el mandarín Xi.

El gran triunfador de la cumbre bilateral, y hasta del G20, fue el zar Putin, quien rompe su supuesto aislamiento por el mundo occidental.

Suena paradójico que Trump haya sido aislado por los 19 integrantes del G20 por el tema del cambio climático y del libre (sic) comercio, mientras Putin se haya brincado las sanciones occidentales de EU y Europa.

Nunca he escuchado algo más absurdo que el término propagandístico y ahistórico de Occidente que incorpora a Japón (país oriental) y a Israel (artefacto medioriental), mientras exorciza a Rusia: cuando San Petersburgo, capital occidental por antonomasia, fue fundada 73 años antes que la independencia de EU.

Si seguimos la dinámica de los vectores y los conceptos de los atractores físicos y del centro de gravedad, la primera semana de julio exhibió un G2 de Rusia y China (https://goo.gl/YFpXDR), que la cumbre entre Trump y Putin lo está jalando, por lo menos con la ausencia de belicosidad mutua, a un G3.

En un abordaje multidimensional de hipercomplejidad no-lineal, en la misma primera semana de julio, Trump llegó aislado a Hamburgo: tanto por la cumbre geoestratégica de Rusia y China, como por el imponente acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y Japón (https://goo.gl/CJY3jz). Putin rescata así a Trump, quien al final de cuentas consigue un empate.

A juicio de Ray McGovern –oficial del ejército de EU y ex analista de la CIA durante 30 años–, el gran giro de las superpotencias ya se dio: es la “alianza de Rusia y China (https://goo.gl/pQ4wGN)”.

Después de que la atribulada canciller alemana Angela Merkel advirtió que Europa debe tomar su destino con sus propias manos, toda la fauna globalista trasatlántica ha entrado en pánico con la política proteccionista trumpiana de Primero EU, lo cual, a juicio del fanático neoliberal global Wolfgang Schäeuble, de 74 años y ministro de Finanzas, significa la destrucción del orden (sic) neoliberal global que otorgaría gran influencia a China y a Rusia.

En su metahistórica conferencia en la Academia Estadunidense (sic) en Berlín, Schaeuble, totalmente encapsulado en su disfuncional gueto mental, sentenció que “duda si EU verdaderamente cree que el orden mundial será igualmente sano (sic) si China o Rusia llenasen el vacío dejado por EU, y si a China y Rusia les fueron sencillamente (sic) otorgados una mano libre para dominar las esferas de influencia que han definido para sí mismos (https://goo.gl/7EYBTS)”.

En mi entrevista con Sputnik y Radio Uruguay aduje que “un G3 puede terminar con el orden mundial neoliberal (https://goo.gl/eA1gJn)”, cuando Merkel ha sido la gran perdedora –la tercera derrota mundial en más de 100 años, esta vez geoestratégica, de Alemania, máxima potencia geoeconómica de la UE–, mientras Peña era humillado por enésima vez por Trump (https://goo.gl/7jhVds).

Sin contar su estéril santa alianza con Obama, Merkel cometió varios errores que no habrían cometido sus lúcidos antecesores –Adenauer, Willy Brandt, Helmut Schmidt, Helmut Kohl y Gerhard Schröder, tanto del partido conservador como del Partido Socialdemócrata–, al pretender posicionarse como lideresa del orden neoliberal global a los dos lados del noratlántico y al chocar con las dos máximas superpotencias nucleares del planeta: con Trump, en materia geoeconómica, y con Putin, en geopolítica, desde la Cumbre del G20 en Brisbane (https://goo.gl/vzzYth).

La geopolítica, que tanto desprecia Merkel, la aniquiló.

Peor: independientemente de que un servidor apoye el acuerdo climático de París, Merkel hizo de ello un casus belli contra Trump, lo cual augura mayores atentados terroristas en una UE fracturada.

Como si lo anterior fuera poco, y en vísperas del G20, la UE pactó un colosal acuerdo de libre comercio con Japón que deja fuera al proteccionismo de Trump. Resultado: Trump se aleja de Alemania, mientras se acerca a Rusia.

La orfandad geoestratégica de Alemania y Japón, perdedoras de guerras mundiales y reconstruidas por EU, es que carecen de dientes nucleares y confunden la suprema geoestrategia con el vulgar mercantilismo neoliberal, no se diga con el plausible cambio climático –curiosamente apoyado por Rusia y China– que no es suficiente para operar el nuevo orden multipolar del siglo XXI.

En mero suelo polaco y en Hamburgo, Merkel sufrió dos afrentas de Trump: en Varsovia, antes de arribar a Alemania, el polémico presidente empresario arremetió contra la ocupación nazi en la icónica plaza Krasinski, mientras, con total desprecio al protocolo, en la cumbre del G20 cedió su lugar a su hija Ivanka, una frívola socialité sin conocimientos diplomáticos.

Una foto del portal Deutsche Welleexhibe con toda crudeza cómo Merkel se cubre el rostro con sus manos frente a la impetuosidad de Trump (https://goo.gl/8TyRpu).

En forma interesante –más que nada por haber sido reportado por el portal chino Global Times–, el viceministro de Finanzas ruso, Alexei V. Moiseev, reportó que Trump culpa a todos (sic) los otros 19 países por el déficit de EU. Mientras “los otros países peroran sobre el libre comercio, Trump exige trato justo para EU (https://goo.gl/DjNcLo).”

Me gustó el comentario al respecto del lector chino LHRTAT: “En un mundo de salarios injustos para diferentes categorías de trabajadores, injustas tasas de cambio de las divisas y el resultante precio desigual de los productos, ¿qué significa comercio ‘justo’?”

Según Bloomberg, Merkel practica un juego electorero muy arriesgado de cara a la elección del 24 de septiembre, al distraer a los alemanes de sus aflicciones domésticas al fustigar a EU (https://goo.gl/yygt7d)”.

A mi juicio, el formato economicista del G20, ahora trasmutado en ambientalista, quedó sepultado en Hamburgo y será gradualmente sustituido por el G3 de EU/Rusia/China.

En espera del resultado el segundo encuentro de Xi y el presidente empresario Trump, al margen de la Cumbre del G-20 en Hamburgo, no hay que subestimar el gran escollo de un sector del Deep State de EU para descarrilar el G3.

Fotografía:Protesta performática en Hamburgo de las “1000 figuras”.

Roque Dalton, dos balas para silenciar una inteligencia incómoda

A 42 años de su asesinato, hacemos presente la memoria de Roque Dalton. Poeta, periodista, intelectual y  revolucionario que sufrió persecución, cárcel y exilio por sus ideas y su lucha por la liberación del pueblo salvadoreño. Fue asesinado por su propios compañeros guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), quienes cometieron un error histórico… Así lo expresó Joaquín Villalobos, líder del ERP, en una entrevista que concedió el 18 de mayo de 1993.

“Poeta hondo y jodón, Roque prefería tomarse el pelo a tomarse en serio, y así se salvó de la grandilocuencia y de la solemnidad y de otras enfermedades que gravemente aquejan a la poesía política latinoamericana. No se salva de sus compañeros. Son sus propios compañeros quienes condenan a Roque por delito de discrepancia. De al lado tenía que venir esta bala, la única capaz de encontrarlo”: Eduardo Galeano 

El 10 mayo de 1975 fue asesinado el poeta, periodista, ensayista, novelista y militante revolucionario Roque Dalton, considerado “el escritor más universal de El Salvador” y uno de los más brillantes narradores centroamericanos. En Argentina es uno de los grandes ausentes en los suplementos literarios dominicales, sean conservadores o “progres”.

Las dos balas que lo alcanzaron a traición desde atrás –la primera lo hirió en un hombro, la segunda le destrozó la cabeza– no salieron de una pistola policial o militar. Fueron disparadas por alguien que se suponía uno de sus compañeros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), organización en la que militaba y que más tarde se sumó al Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN).

Lo habían arrestado el 13 de abril de 1975 por “indisciplinado, revisionista de derecha y agente pro cubano”. Días después, la acusación cambió: era “agente de la CIA”, dijeron. Hoy se conocen varios testimonios acerca de que esta versión ya había circulado por boca de algunos dirigentes del Partido Comunista Salvadoreño, que envidiaban al poeta por su talento y lo detestaban por transgresor, irreverente, bebedor y enamoradizo. En lo que se refiere a moralina “proletaria”, el stalinismo, el maoísmo y la ultraizquierda rabiosa al estilo Sendero Luminoso, tuvieron un punto en común con el fundamentalismo religioso que exudan la Inquisición, el Opus Dei, Tradición, Familia y Propiedad, los Caballeros de Colón y otros desechos tóxicos.

La ejecución fue decidida por Alejandro Rivas, Vladimir Rogel, Jorge Meléndez y Joaquín Villalobos, integrantes de la dirección del ERP. Lo mataron en la misma fecha en que El Salvador celebra el Día de las Madres. Cuatro días más tarde, el escritor hubiera cumplido 40 años.

El cuerpo ni siquiera fue enterrado. Se cree que los ejecutores lo abandonaron en un paraje denominado El Playón y el cadáver terminó devorado por perros y aves de rapiña. Si la versión es cierta, hay un detalle aún más tenebroso: en ese lugar, los escuadrones de la muerte salvadoreños dejaban los restos acribillados a tiros de políticos, sindicalistas y estudiantes sospechosos de colaborar con la guerrilla.

Roque Dalton CaMeNa 1

CAMeNA: http://selser.uacm.edu.mx/Selecciona: Fondos documentales, Fondo A, Sección: Grupos y conflictos armados, Serie: El Salvador, Expediente: G SV30

Un “error de juventud”

Ninguno de los ejecutores de Roque Dalton tuvo un final heroico o, siquiera, un destino más o menos digno.

Alejandro Rivas, jefe máximo del ERP, huyó del país en 1976 con dos de los cinco millones de dólares que la organización había cobrado como rescate por el secuestro de un empresario que terminó asesinado. Se realizó una cirugía plástica que cambió su fisonomía, adquirió otra identidad y se sumergió en el ostracismo político.

Su protegido Vladimir Rogel –un militarista de escasa inteligencia, que despreciaba a los intelectuales y se había dedicado a golpear e insultar al poeta durante su cautiverio– fue “ajusticiado” con sus antiguos compañeros por motivos que no tenían nada que ver con la muerte de Dalton.

Jorge Meléndez ingresó al Partido Social Demócrata y se convirtió en director de Protección Civil del gobierno de Mauricio Funes, candidato del FMLN y primer presidente de izquierda en toda la historia de El Salvador. En mayo de 2010, Meléndez declaró: “Yo no recuerdo el asesinato de Roque Dalton. Recuerdo un proceso político en el cual salieron muertos varios compañeros, uno de ellos, Roque Dalton”. E insistió sin inmutarse: “Es una persona que murió fruto de un proceso político dentro de una guerrilla”.

Luego de la firma de los acuerdos de paz en México entre el gobierno de El Salvador y el FMLN en enero de 1992, el ex comandante Joaquín Villalobos pasó por la universidad inglesa de Oxford y se metamorfoseó en politólogo. Convertido impúdicamente en “consultor para la resolución de conflictos internacionales”, fue asesor de cuatro presidentes conservadores en política y neoliberales en economía, alineados con Estados Unidos: el salvadoreño Francisco Flores, el colombiano Álvaro Uribe y los mexicanos Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón.

Dirigente del efímero Partido Democrático, el “apagaincendios” disponía de una columna de opinión en El Diario de Hoy, de tendencia conservadora, y un espacio matutino en la oficialista Telecorporación Salvadoreña. Además, cada vez que el gobierno de su país enfrentaba conflictos sociales, viajaba desde Gran Bretaña para opinar en vivo y en directo. Y no perdía una sola oportunidad para criticar a sus antiguos compañeros del FMLN.

El asesinato de Roque fue “injusto, un error de juventud, el más grave que cometí”, le dijo el propio Villalobos casi 18 años después al periodista Juan José Dalton, hijo de la víctima, quien en 1993 lo entrevistó serenamente durante tres encuentros. El muchacho no admitió la explicación: “Ello sería aceptar que esa etapa de la vida –la juventud– es potencialmente criminal”, escribió en el periódico Excélsior, de México.

En diciembre de 1998, el periodista británico John Carlin publicó en el diario español El País una entrevista a Villalobos, a quien describe como “un luchador por la libertad que se muestra aliviado por no haber ganado la guerra a principios de los años ochenta” y “un antiguo marxista que confiesa que siempre se ha sentido más cerca de la cultura norteamericana que de los soviéticos”. Un par respuestas del ex comandante guerrillero del ERP son más elocuentes que un ensayo de cien páginas acerca de su travestismo político: “Pobrecito mi país si hubiéramos ganado”, dice. “Éramos la generación del rock. ¿Qué teníamos que ver nosotros con ese aburrido mundo soviético?”.

De El Gráfico y Borocotó al marxismo

Roque Dalton nació el 14 de mayo de 1935, en San Salvador. Su padre, Winnall Dalton, era un millonario texano criado en la frontera con México. Su madre, María García, fue una modesta enfermera salvadoreña. Realizó sus primeros estudios en un colegio jesuita. Después estudió Derecho en El Salvador y Chile y cursó Antropología en México.

En 1953 entrevistó en Santiago al muralista mexicano Diego Rivera para la revista literaria de la Universidad de Chile. Él mismo relató más tarde su encuentro con el pintor: “Me preguntó, con aquella manera exuberante que tenía, que cuántos años tenía yo. Yo le dije que 18 años. Entonces me preguntó que si yo había leído marxismo. Yo le dije que no. Entonces me dijo que tenía yo 18 años de ser un imbécil. Y me echó”.

En 1956, Roque fundó con un grupo de poetas salvadoreños y centroamericanos el Centro Literario Universitario (CLU). Ese mismo año ganó el Premio Centroamericano de Poesía otorgado por la Universidad de El Salvador. A los 22 años de edad, se afilió al Partido Comunista, al que abandonó pocos años después.

Dalton tuvo un “costado” argentino, muy anterior a su amistad con Julio Cortázar y la admiración por la poesía de Juan Gelman. Comenzó en su infancia con la lectura de las revistas Billiken y Mundo Argentino, además de libros de texto escolares que el primer gobierno peronista distribuía en casi todos los países centroamericanos a través de sus embajadas. En febrero de 1969, entrevistado por el escritor uruguayo Mario Benedetti para la revista Marcha, dijo que había crecido “en la órbita del fútbol, de El Gráfico, Borocotó, Rico Tipo, César Bruto”.

Y en cierta ocasión, según cuenta en su poema “No, no siempre fui tan feo”, un marido celoso que suponía que él era un diplomático argentino, le rompió una botella de ron en la cara. Dalton agradece jocosamente la confusión porque si el iracundo esposo hubiera sabido que en realidad era un poeta salvadoreño quizás las consecuencias habrían sido peores.

Roque Dalton Camena 2

CAMeNA: http://selser.uacm.edu.mx/Selecciona: Fondos documentales, Fondo A, Sección: Grupos y conflictos armados, Serie: El Salvador, Expediente: G SV30

“Como si supiera que me van a matar al día siguiente”

Por su militancia, el escritor estuvo preso y fue desterrado. Vivió en Guatemala, Cuba, la Unión Soviética y Checoslovaquia. En ese tiempo, conoció Vietnam del Norte y Corea.

Mucho antes de su asesinato ya había sido condenado a muerte dos veces y logró escapar casi milagrosamente. La primera vez, cuatro días antes de la fecha prevista para su ejecución en octubre de 1960, fue derrocado el general de turno. La segunda, en 1965 cuando un terremoto devastó El Salvador. El escritor estaba encarcelado en el poblado de Cojutepeque, a 34 kilómetros de la capital, y aprovechó la grieta en una de las paredes de su celda para hacer un boquete y escapar a toda velocidad.

En 1967 escribió una frase premonitoria: “Desde hace algunos años siempre me propuse escribir de prisa, como si supiera que me van a matar al día siguiente”. Con el seudónimo de “Farabundo”, en 1969 ganó el Premio Casa de las Américas de poesía con su ópera-rock Taberna y otros lugares, escrita durante sus dos años de residencia en Praga.

La obra poética de Dalton incluye: Mía junto a los pájaros (1957), La ventana en el rostro (1961), El mar (1962), El turno del ofendido (1962), Los testimonios (1964), Poemas (antología, 1968) y Los pequeños infiernos (1970).

Entre sus ensayos y narraciones se cuentan: César Vallejo (1963), El intelectual y la sociedad (1969), “¿Revolución en la revolución?” y la crítica de la derecha (1970), Miguel Mármol y los sucesos de 1932 en El Salvador (1972) y Las historias prohibidas del Pulgarcito (1974), donde figura el célebre “Poema de amor”, dedicado a sus compatriotas.

Luego de su muerte se publicaron Pobrecito poeta que era yo (novela), El libro rojo de Lenin (ensayo) y Un libro levemente odioso y Contra ataque (poesía).

roque dalton

“Cuando sepas que he muerto…”

En diciembre de 1973, Roque ingresó a El Salvador con un pasaporte falso a nombre de “Julio Dreyfus”. Dentro del ERP utilizó el nombre de “Julio Delfos Marín”. Antes de su retorno final al país, se había sometido a una cirugía facial realizada por el mismo equipo médico cubano que preparó la entrada clandestina del “Che” Guevara a Bolivia.

“Es la inteligencia y clarividencia de Roque la que disgustó a ciertas personas dentro de una organización política, que tenía mucha autoridad pero poca inteligencia y poco acierto en sus posiciones”, dijo su compatriota Fabio Castillo, médico y dirigente político, integrante de la Comisión Política Diplomática del FMLN y dos veces rector de la Universidad de El Salvador. “Era difícil para esas personas entender la inteligencia de Roque. Eso no le gusta a las personas que no tienen igual nivel de capacidad y de comprensión”.

El escritor Eduardo Galeano recuerda así al poeta asesinado:

Roque Dalton, alumno de Miguel Mármol en las artes de la resurrección, se salvó dos veces de morir fusilado. Una vez se salvó porque cayó el gobierno y otra vez se salvó porque cayó la pared, gracias a un oportuno terremoto. También se salvó de los torturadores, que lo dejaron maltrecho pero vivo, y de los policías que lo corrieron a balazos.

Y se salvó de los hinchas de fútbol que lo corrieron a pedradas, y se salvó de las furias de una chancha recién parida y de numerosos maridos sedientos de venganza. Poeta hondo y jodón, Roque prefería tomarse el pelo a tomarse en serio, y así se salvó de la grandilocuencia y de la solemnidad y de otras enfermedades que gravemente aquejan a la poesía política latinoamericana. No se salva de sus compañeros. Son sus propios compañeros quienes condenan a Roque por delito de discrepancia. De al lado tenía que venir esta bala, la única capaz de encontrarlo.

“Creo que a Roque, si no lo matan en el 75, lo matan después porque siempre era incómodo, ese tipo de inteligencia es un lujo que este país no ha permitido darse”, escribe Luis Alvarenga en El ciervo perseguido, una biografía de Dalton publicada en 2002.

El hombre que murió por orden de Joaquín Villalobos y otros tres esperpentos políticos, dejó un poema premonitorio:

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre

porque se detendría la muerte y el reposo.

(…)

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.

Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

No dejes que tus labios hallen mis once letras.

Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

Es casi seguro que el politólogo graduado en Oxford y “especialista en resolución de conflictos” no podría redactar una sola línea de este calibre. La poesía y la literatura no son destrezas propias de los verdugos.

Texto de Roberto Bardini publicado originalmente en Bambupress

La trama de Mariana Aylwin, Cuba y la crisis de la Nueva Mayoría

por Andrés Figueroa Cornejo

1. La política siempre es relaciones de fuerza, de clase, de poder. Tanto entre opresores y oprimidos, como entre las distintas facciones entre los propios opresores y los propios oprimidos.

2. En Chile y el mundo existe una crisis del régimen democrático representativo liberal que se manifiesta de manera distintiva según cada sistema político de cada país. Fenoménicamente, en Chile, como no hay multas por no ir a votar, entonces el abstencionismo se aproxima al 70% de la población habilitada para sufragar. ¿Por qué? Porque las mayorías ya saben que las elecciones no cambian su vida concreta. Ello no significa que la población mágicamente ha cobrada estadios de auto-consciencia política, social, económica y cultural de sus intereses. Sólo significa que a la población chilena le da lo mismo quién administre el orden establecido. El malestar creciente existe y la corrupción del sistema político ha colaborado con su descrédito. Pero lo estructural como tendencia, es que ‘no vale la pena’ votar. De hecho, la caída de la participación electoral de la mayoría social es anterior a la revelación profusa de la corrupción. De todos modos, en la llamada “historia republicana” de Chile, el porcentaje de votación ha sido bajo. Por ejemplo, según el analista norteamericano Paul Drake (“Socialismo y Populismo en Chile 1936-1970”, Inst. de Historia de la UCV, 1992), en la elección de Pedro Aguirre Cerda en 1938, primer mandatario de los denominados “Frentes Populares”, bastó que el 5% de la población del país votará por él para que ganará.

La crisis de las democracias liberales se verifican cuando los poderes Ejecutivo y Legislativo se han vuelto con superior visibilidad en meros administradores de los intereses empresariales predominantes. Y en Chile, en particular, el denominado “duopolio” de matices invisibles entre la NM y la derecha tradicional, son el fiel reflejo del sistema político estadounidense. A saber, la NM sería el Partido Demócrata y la derecha tradicional el Partido Republicano. Cualquier parecido a otros sistemas políticos del Continente y del mundo no es pura coincidencia.

3. Puede que no pase nada, dicen quienes les conviene que no pase nada, o que pase mucho, dicen quienes les conviene que sí pase mucho ante el “incidente” respecto de la decisión soberana de la República de Cuba de no permitir el ingreso a la Isla de la dirigente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Mariana Aylwin, para que participara de un acto de provocación con fines sediciosos contra la Revolución. ¿Qué evento? Uno convocado por la Fundación “Libertad y Vida” ligada a Oswaldo Payá, fallecido en un accidente el 2012 y declarado contrarrevolucionario quien llegó a ser vicepresidente de la Internacional Demócrata de Centro, integrada por partidos pro-fascistas (‘centro derecha’, según la jerga oligarca liberal-conservadora) de distintas partes del mundo como el PP de España y la DC de varios países, incluyendo Chile. Al “acto” también se sumó la organización Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, socia de partidos pro-fascistas en el Continente. Desde ahí se inventó el premio Oswaldo Payá que entregaría un reconocimiento póstumo a Patricio Aylwin (papá de Mariana) y a Luis Almagro, actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y agente de la CIA (1). Sin embargo, finalmente “la actividad” no se llevaría a cabo, y eso lo sabía Mariana Aylwin por aviso previo del propio gobierno cubano (2). Igual la ex ministra de Educación de la Concertación (y sostenedora de colegios privados subvencionados (3)) insistió en asistir “como turista” a la casa de una de las hijas de Payá.

4. La finalidad nítida de Mariana Aylwin era y es crear un hecho político al interior de la Nueva Mayoría (NM) para quebrarla. Naturalmente, detrás de Mariana existen intereses objetivos, no es que sea una ocurrencia sin el aval y planificación de, por lo menos, la dirección del PDC chileno. Se inscribe en una estrategia internacional vinculada a los objetivos históricos del imperialismo norteamericano en contra de la Revolución cubana; de impedir cualquier reforma redistributiva; de golpear al Partido Comunista chileno (PCCh); y de castigar cualquier disenso respecto de los intereses pentagonistas en Chile, Nuestra América y el mundo. El PDC juega a ser el auténtico testamentario del Imperio estadounidense en el país andino.

5. Desde que el Partido Comunista chileno ingresó a la componenda en el gobierno (por eso de llamarse Concertación, ahora es Nueva Mayoría), las reyertas abiertas e implícitas entre esa tienda y el PDC han sido más o menos habituales. Si bien el sistema político dominante en Chile es nepotista, corrupto, castizo, profesionalizado, etc., que Mariana sea hija del que fuera presidente del PDC durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, uno de los golpistas clave de 1973 y primer presidente de los gobiernos civiles pos régimen cívico militar, Patricio Aylwin, no se resuelve mediante una cuestión de genética política. Para no ir muy lejos, uno de los hermanos de Patricio Aylwin, Andrés Aylwin, es la antítesis política de Patricio sobre todo en materia de DDHH. La estatura ética de Andrés Aylwin a favor de las víctimas de la tiranía encabezada por la junta militar entre 1973 y 1990, superó con creces la conducta de muchos dirigentes de los propios partidos políticos “de izquierda” de donde provenían las víctimas. Y Andrés Aylwin no es ni fue un “agente” de la inteligencia cubana. Sólo es y fue un agente de la inteligencia humana.

El caso de Mariana es distinto. Aquí sí, en efecto, ella es una perfecta hija de su padre.

6. ¿En qué consiste la trama de Mariana? En términos locales e inmediatos aquí ya se aventuró la hipótesis de quebrar a la Nueva Mayoría, o, al menos, conseguir un mejor posicionamiento del PDC en su interior. ¿Qué significa un mejor posicionamiento al interior de la Nueva Mayoría? Obtener más cupos parlamentarios para el PDC y que la candidata presidencial para fines de 2017 sea Carolina Goic, actual senadora y presidenta del PDC, su ahijada política. O hacer trizas a la NM para integrarse a la derecha tradicional. O que los demás partidos de la NM expulsen al PCCh, haciéndole perder una de sus franjas más francamente reformistas. O modificar sustantivamente el incipiente programa reformista del precandidato en curso de la NM, Alejandro Guillier. O que, mínimo, el Partido Comunista chileno califique de “dictadura” al gobierno cubano. O todas las anteriores más otros objetivos probables que ya aparecerán en el camino.

7. Por otra parte, al interior del PDC existe el grupo de interés y de poder “los salvadoreños”, cuyos rostros más visibles son Gutemberg Martínez y Soledad Alvear, entre otro/as. ¿Por qué se les llama “los salvadoreños”? Debido a la colaboración estratégica que prestaron a la CIA norteamericana en la guerra de El Salvador en la década de los 80 del siglo XX. Entonces, la insurgencia revolucionaria y popular tuvo en las cuerdas a la tiranía del capital transnacional de EEUU. Por razones que no vienen a cuento explicar aquí, las fuerzas revolucionarias llegaron a una suerte de “empate estratégico” ante la ayuda material, política y militar protagónica del Pentágono al Estado salvadoreño. En medio de esa “colaboración” norteamericana, por su experiencia tanto en el golpe de Estado en Chile de 1973, como por su “auxilio generoso” a la Central Nacional de Informaciones (CNI) de la tiranía, acudió esa fracción del PDC a El Salvador a aportar con sus experticias contrainsurgentes. De allí el apodo “los salvadoreños”. Asimismo, estos mismos chicos/as jugaron un papel cardinal en imponer como primer candidato a la presidencia de Chile de los gobiernos civiles pos tiranía cívico militar, a Patricio Aylwin en vez de a otro dirigente del PDC, Gabriel Valdés, quien contaba con mayor popularidad y una posición más progresista que Aylwin. Forzudos “los salvadoreños”. Implacables.

Ni siquiera es preciso recordar que el PDC emergió como una fracción social-cristiana del Partido Conservador chileno (la “falange nacional”, inspirada en el fascista español José Antonio Primo de Rivera), que con el tiempo reemplazaría al Partido Radical (tienda preeminente en los tiempos de los “frentes populares”) en el denominado “centro político” (pendular y permeado por la lucha de clases). En las elecciones presidenciales de 1964, el candidato del PDC, Eduardo Frei Montalva (papá del ex presidente concertacionista del mismo partido, Eduardo Frei Ruiz-Tagle), recibió recursos de EEUU para su campaña y luego heredó la línea política de la época: la Alianza para el Progreso (4), estrategia imperialista anclada en la OEA con el fin de contrarrestar el ejemplo emanado de la joven Revolución cubana.

¿Qué quiere decir lo anterior? Que la dirección del PDC tiene un largo prontuario de internacionalismo fascista e imperialista en Chile y el mundo. Y en consecuencia, no es extraño el movimiento de Mariana Aylwin.

8. En tanto transcurre pesadamente el Festival de Viña del Mar, las reacciones del sistema político dominante no se han hecho esperar. Los dirigentes del PDC ya hablan de quiebre con el PCCh y la imposibilidad de cohabitar en la NM. Mientras que el PCCh comunicó que emitirá una respuesta oficial en los próximos días, el primer vicepresidente del PDC, Matías Walker, afirmó que “con estas actitudes se hace muy difícil formar una nueva coalición política con el PC”. Por su costado, el secretario nacional del PDC dijo que “Existiendo una contradicción absoluta en nuestros conceptos de democracia, es muy difícil mirar hacia adelante. Hay una diferencia insalvable respecto de qué es un sistema democrático”. Y el senador de la misma tienda, Ignacio Walker, indicó que “El incidente producido y las declaraciones públicas de la Embajada de Cuba y del PC, a mi juicio, marcan un virtual punto de quiebre en las relaciones entre la DC y el PC”.

El Partido Socialista, mediante una declaración pública trémula, aseguró que “en ningún caso, es apropiado mezclar situaciones de diferencias diplomáticas para fines de política interna chilena”.

¿Quedó claro?

9. Sincrónica y contradictoriamente (en la superficie, claro), la presente administración ejecutiva del Estado chileno, desbaratando con hechos su crítica a la decisión soberana adoptada por el gobierno cubano, y sólo para hacer referencia a los tiempos recientes, impidió el ingreso a Chile de la lideresa por los DDHH y ex senadora liberal de Colombia, Piedad Córdoba, a comienzos de octubre de 2016 (5), arguyendo la “vulneración a la Seguridad Nacional”.

De igual modo, a fines de enero de 2017, dos jóvenes peruanos de suscripción libertaria fueron expulsados del país andino a través de la aplicación del Decreto 2601, emitido en 1975 por la dictadura de Pinochet, que impone la prohibición de ingreso para quienes “propaguen o fomenten de palabra o por escrito o por otro cualquier otro medio, doctrinas que tiendan a alterar el orden social”. Como pruebas, acusaron la posesión de literatura anarquista (6).

Y la primera semana de febrero del año en curso, esta vez fue expulsado de Chile el periodista italiano Lorenzo Spairini, acusado de haber “sido detectado en diversas actividades anti sistema, alterando el orden social del país y constituyendo de esta manera un peligro para el Estado”. Spairini estaba becado por la Unión Europea para realizar asesorías comunicacionales a organizaciones sociales y sindicatos (7).

Un capítulo aparte comportaría el listado sin prensa de grupos musicales, intelectuales, dirigentes sociales y personas extranjeras que han viajado a Chile para visitar a las comunidades mapuche en resistencia por su autonomía y autodeterminación, y que ni siquiera han tenido el “honor” de ser expulsados. Simplemente no los han dejado ingresar al país en la frontera misma. Por supuesto, la lógica del poder teme que se informe sobre las luchas mapuche y además no logra entender que las comunidades mapuche pueden auto-organizarse sin asesoría de nadie. Los lectores más antiguos recordarán que las primeras versiones oficiales del ajusticiamiento fallido del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en contra del dictador Augusto Pinochet en 1986, hablaron de “agentes extranjeros” provenientes del “comunismo internacional”, cuando en realidad los fusileros fueron chilenas y chilenos comunes y corrientes, puestos en una situación extraordinaria. El miedo de la oligarquía y el imperialismo a la organización propia de los oprimidos/as es tan profunda que produce relatos extraterrestres para explicar las realidades que no pueden tolerar.

En fin. El pueblo y el gobierno cubanos conocen muy bien sus fortalezas y desafíos, sus conquistas y debilidades. No será el autor de este artículo quien salga a defender lo que tan bien ha sabido hacer un pueblo entero, sus dirigentes, su historia.

Notas

1. http://kaosenlared.net/confirmado-almagro-es-cia/

2. http://kaosenlared.net/chile-las-razones-de-la-habana-para-prohibir-la-entrada-a-cuba-a-mariana-aylwin/

3. http://www.corporacionaprender.cl/q_somos.html

4. http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-94594.html

5. http://www.radioguatapuri.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=41032:gobierno-de-chile-niega-ingreso-a-piedad-cordoba-por-considerarla-una-amenaza-a-su-seguridad-nacional&Itemid=218

6. http://kaosenlared.net/chile-estado-detiene-y-expulsa-a-anarquistas-de-peru/

Chile / Mapuche. Periodista italiano expulsado: “El Estado tiene miedo de los extranjeros que pueden hablar fuera de Chile”

(Fotografía: archivo de EP, Viña Santa Cruz, Chile, 2017)