Archivo de la etiqueta: Brasil

Brasil: la nueva potencia de la derecha mutante

por José Natanson //

 

El presidente electo de Brasil pasó de ser un ex-capitán y un oscuro diputado a surfear una poderosa ola conservadora y autoritaria. Junto con mutaciones en la sociedad brasileña, asistimos también a cambios en las derechas y corridas hacia candidaturas de tinte autoritario y ultraconservador. Bolsonaro interpretó un conjunto de tendencias que lo preexistían, las explotó con habilidad y las convirtió en un programa, un conjunto de símbolos (como su eslogan “Brasil por encima de todo/Dios por encima de todos) y una candidatura. Bolsonaro es consecuencia –más que causa– de los dramas de Brasil Seguir leyendo Brasil: la nueva potencia de la derecha mutante

El triunfo de Bolsonaro, la corrupción y la violencia

por Ibán de Rementería //

Por ahí se dice que cada país ira teniendo su Trump: Filipinas a Duterte, Turquía a Erdogan, Rusia a Putin, Hungría a Orban,  Italia a Di Maio y Salvini, etc., ahora Brasil tiene a Bolsonaro. Ante este inexorable ascenso al poder de la extrema derecha en algunos casos con confesados y reafirmados rasgos racistas, misóginos, machistas, homofóbicos, etc., como respuesta popular – electoral no producto de golpes de estados- ante el fracaso económico, social, cultural y político de la izquierda neoliberal conducida por el capital financiero internacional, las explicaciones son muchas pero todas en común le otorgan a la corrupción y la delincuencia un papel de la mayor importancia. Seguir leyendo El triunfo de Bolsonaro, la corrupción y la violencia

Bolsonaro venció en las elecciones más manipuladas de la historia reciente de Brasil

de Esquerda Diario //

Con el 99% de las urnas escrutadas, Bolsonaro registró el 55% de los votos, contra el 45% de los votos de Fernando Haddad.

Bolsonaro venció en las elecciones más manipuladas de la historia reciente del país. Con las maniobras judiciales y la tutela de las Fuerzas Armadas, para que las elecciones fueran continuidad y profundización del golpe institucional de 2016, Bolsonaro se benefició de la radicalización del sentimiento antipetista y del derretimiento de la derecha tradicional (especialmente de la catástrofe del PSDB). Seguir leyendo Bolsonaro venció en las elecciones más manipuladas de la historia reciente de Brasil

Entrevista con Lamia Oualalou: ¿Por qué crece el evangelismo en Brasil y qué consecuencias políticas tiene?

por Eduardo Febbro //

 

Brasil fue la cuna de uno de los movimientos eclesiásticos más puros y universales que se hayan conocido: la Teología de la Liberación. A su cabeza, como teólogo substancial de esa corriente, estuvo Leonardo Boff y, dentro de la Iglesia Católica, el obispo Hélder Cámara, quien solía decir: “Si le doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo. Pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre y están tan mal, me dicen que soy un comunista”. Boff y Cámara han sido reemplazados, hoy, por una corte de pastores evangélicos de perfil liberal, millonarios como Edir Macedo, el Obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios y dueño de poderosos medios de comunicación Seguir leyendo Entrevista con Lamia Oualalou: ¿Por qué crece el evangelismo en Brasil y qué consecuencias políticas tiene?

Segunda vuelta electoral en Brasil: voto nulo

de Corriente Obrera Revolucionaria-Chile

La primera vuelta de elecciones presidenciales en Brasil ha dado un aplastante triunfo de Jair Bolsonaro, sacándole una holgada diferencia al candidato petista y reemplazante de Lula (hoy preso), Fernando Haddad. De cara a la segunda vuelta, en la que los primeros sondeos ya dan un triunfo del candidato derechista del Partido Social Liberal, se abre un debate fundamental en el seno de la izquierda y el movimiento obrero sobre la posición a adoptar frente al escenario que se plantea, siempre teniendo en cuenta que las elecciones expresan de forma distorsionada las relaciones de fuerza entre las clases. Seguir leyendo Segunda vuelta electoral en Brasil: voto nulo

Argentina: frente a Lula y Bolsonaro, independencia de clase

por Jorge Altamira //

Atilio Boron ha tomado como pretexto un ballottage entre Fernando Haddad, del PT, y el agente militar, Bolsonaro, para volver a cuestionar el voto en blanco del FIT, en octubre de 2015, para reclamarnos el apoyo político a Haddad en un segundo turno electoral en Brasil.

¿Pero Boron cree de buena fe que el FIT se equivocó en 2015? Seguir leyendo Argentina: frente a Lula y Bolsonaro, independencia de clase

Brasil: ante la convocatoria de Comités Antifascistas y por la defensa de la democracia

de POR- Brasil //

Ante la convocatoria de comités antifascistas y por la defensa de la democracia, por el PT, PCdoB, PSOL, PCB y otras corrientes, el Partido Obrero Revolucionario (POR) se posiciona. Considera necesario crear organizaciones de masas contra el avance de la derecha fascistizante. Los comités son una buena iniciativa de frente único. Pero el POR entiende que no debe vincularse a las elecciones, una vez que sea Bolsonaro, sea Haddad, el próximo gobierno continuará atacando la vida de los explotados. Los comités organizados para recaudar votos terminarán tan pronto como termine las elecciones. Tenemos que poner en pie comités de combate, que sirvan de canal de lucha de los explotados y de la juventud. Terminadas las elecciones, continuarán funcionando y trabajando en el seno de los explotados contra los nuevos ataques que vendrán con absoluta certeza. La vuelta electoral en favor de una candidatura fascistizante es reflejo de un giro de la burguesía. Es contra la ofensiva de la clase capitalista que estamos en lucha. Seguir leyendo Brasil: ante la convocatoria de Comités Antifascistas y por la defensa de la democracia

Brasil en peligro: tres bombas reloj

 

La democracia brasileña está al borde del abismo. El golpe institucional que se inició con el impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff y prosiguió con el encarcelamiento injusto del expresidente Lula da Silva está casi consumado. La consumación del golpe significa hoy algo muy diferente de lo que inicialmente pensaron muchas de las fuerzas políticas y sociales que lo protagonizaron o no se opusieron Seguir leyendo Brasil en peligro: tres bombas reloj

Brasil: el primer lugar de Bolsonaro

por Miguel Andrade

Las elecciones generales brasileñas realizadas el domingo han producido la elección del Congreso más derechista desde el final de la dictadura militar respaldada por Estados Unidos de 1964-1985 y le dieron al fascista ex capitán de la reserva del Ejército Jair Bolsonaro una amplia ventaja en la contienda presidencial. Seguir leyendo Brasil: el primer lugar de Bolsonaro

Brasil: nace un monstruo

por Atilio Borón //

En una taberna maloliente de los barrios bajos del Munich de la primera posguerra un cabo desmovilizado del ejército imperial austriaco –fracasado como pintor y retratista- trataba de ganarse la vida apostando con los borrachos del local a que no lograban acertarle sus escupitajos desde una distancia de tres metros. Si los esquivaba, ganaba; cuando no, debía pagar. Entre una y otra tentativa vociferaba tremendos insultos antisemitas, maldecía a bolcheviques y espartaquistas y prometía erradicar de la faz de la tierra a gitanos, homosexuales y judíos. Todo en medio de la gritería descontrolada de la clientela allí reunida, pasada de alcohol, y que repetía con sorna sus dichos mientras le arrojaban los restos de cerveza de sus copas y le tiraban monedas entre insultos y carcajadas. Años después, Adolfo Hitler, pues de él estábamos hablando, se convertiría, con esas mismas arengas, en el líder “del pueblo más culto de Europa”, según más de una vez lo asegurara Friedrich Engels. Quien en esos momentos -años 1920, 21, 23- era motivo del cruel sarcasmo entre los parroquianos de la taberna resucitaría como una especie de semidiós para las grandes masas de su país y la encarnación misma del espíritu nacional alemán. Seguir leyendo Brasil: nace un monstruo

Brasil: contra Bolsonaro en la calle y en las urnas

por Claudio Katz //

Si se confirman las dos candidaturas que llegarán al balotaje (segunda vuelta electoral, ndr), casi toda la izquierda de Brasil apoyará a Hadad contra Bolsonaro. Las razones de esta decisión son evidentes para cualquier demócrata o militante social. Pero esa definición ha suscitado en Argentina algunos pronunciamientos que sugieren la abstención 1/. Seguir leyendo Brasil: contra Bolsonaro en la calle y en las urnas

Populismo progresista en Brasil y Argentina en los años 2000: hora de balances

por Pierre Salama //

El balance de las políticas económicas adoptadas por los gobiernos populistas-progresistas latinoamericanos es más necesario que nunca. Comprender las causas de los fracasos es condición sine qua non para no repetir los errores cometidos Seguir leyendo Populismo progresista en Brasil y Argentina en los años 2000: hora de balances

Lula da Silva como paradigma

por Emir Sader //

En su trayectoria de vida, desde hace 40 años, cuando lideró la más importante huelga de trabajadores en contra de la dictadura brasileña, Lula ha recorrido un camino que es paradigmático de lo que es la nueva izquierda latinoamericana. De líder sindical a fundador de un partido de los trabajadores, de primer dirigente sindical candidato a la presidencia de la república de Brasil a primer obrero presidente del país, de mejor presidente que Brasil jamás tuvo, a elector de la primera mujer presidenta del país como su sucesora, de principal dirigente de izquierda en el mundo en el siglo XXI a favorito para volver a ser presidente de Brasil, de víctima de un proceso sin ningún fundamento, a preso sin pruebas. Seguir leyendo Lula da Silva como paradigma

El sandinismo se deshace bajo el impulso de la lucha de clases

de Partido Operário Revolucionário (Brasil) //

Nicaragua se enfrenta a la más profunda crisis económica, social y política de las últimas cuatro décadas, cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se elevó al poder,impulsada por el ascenso revolucionario de las masas. Daniel Ortega (FSLN), en el poder desde hace más de 11 años, ahora, se enfrenta a un levantamiento nacional de las masas, incluida también de la burguesía nacional, apoyada en sectores de la clase media. Seguir leyendo El sandinismo se deshace bajo el impulso de la lucha de clases

Lula ¡casi libre!

por Emir Sader //

En una confirmación de que el Estado de derecho en Brasil se ha vuelto un campo de guerra, una verdadera “lawfare”, un juez ha aceptado una solicitud de habeas corpus para Lula, solicitado el viernes por tres diputados del PT y ha decretado un orden de libertad para el ex-presidente de  Brasil. El documento ha llegado a manos del delegado en la policía Federal de Curitiba, donde Lula está detenido ya hace 3 meses, de forma ilegal y arbitraria, como prisionero político. La decisión anunciaba la liberación de Lula para el mismo domingo por la mañana. Seguir leyendo Lula ¡casi libre!

Brasil: responder al viraje de los EEUU

de Partido Operário Revolucionário (Brasil)

La propaganda de Temer sobe los hechos de su gobierno en estos dos años se despedazó con la retracción del crecimiento, la elevación del desempleo y la dispara del dólar. Al lado, la Argentina declara la falencia y su gobierno recorrió al Fondo Monetario Internacional. También tendrá su crecimiento afectado con el brutal desequilibrio cambial y con la dispara inflacionaria. Seguir leyendo Brasil: responder al viraje de los EEUU

Lula: los tribunales lo condenan, la historia lo absolverá

por Boaventura de Sousa Santos //

El proceso Lula da Silva pone descaradamente de manifiesto que algo está podrido en el sistema judicial brasileño, evidenciando procedimientos y prácticas incompatibles con principios y garantías fundamentales de un Estado de derecho democrático, los cuales deben ser denunciados y democráticamente combatidos. Seguir leyendo Lula: los tribunales lo condenan, la historia lo absolverá

Brasil: la ultraderecha militarista, favorita para las presidenciales en Brasil

por  Roberto Montoya //

 

La derecha neoliberal ha logrado una importante recuperación en América Latina en los últimos años. Sin duda en su éxito ha influido en gran medida el freno al crecimiento y las reformas sociales provocado por la crisis financiera mundial, pero es innegable que también han pesado los propios errores políticos y las limitaciones y serias contradicciones ideológicas de los gobiernos ’progresistas’ que surgieron en la zona desde fines de los años 90 Seguir leyendo Brasil: la ultraderecha militarista, favorita para las presidenciales en Brasil

Brasil: la economía del PT

por Rolando Astarita //

Uno de los discursos más repetidos por buena parte de la izquierda dice que Lula y el Partido de los Trabajadores constituyen una alternativa progresista frente a “la derecha neoliberal”. Incluso dirigentes y militantes que admiten que no votarían por Lula en caso de elecciones, sostienen que el líder del PT defiende un programa más favorable para la clase obrera que lo que pueda encarnar cualquier opción de la centroderecha. Seguir leyendo Brasil: la economía del PT

Lula, el inconciliable

por Eliane Brum //

Recuerdo dos escenas de la conciliación que Lula promovió en Brasil durante la primera década del siglo.

En la primera, que sucedió durante la campaña presidencial de 2002, solo había 3 tres testigos. Uno de ellos soy yo. Es una escena pequeña, pero siempre fue una enormidad para mí, porque no creo ni en dios ni en el diablo, pero creo que ambos viven en los detalles. Seguir leyendo Lula, el inconciliable

Brasil: solamente la clase obrera puede decidir sobre el futuro de Lula

La decisión en el Supremo Tribunal Federal (STF) contra el habeas corpus de Lula fue precedida de una concentrada y gigantesca campaña orquestada por los medios de comunicación monopolistas. La duda sobre la posibilidad del STF no autorizar la detención del ex presidente justificó las numerosas manifestaciones a favor de la entrega del destino final de Lula al verdugo Sérgio Moro. Seguir leyendo Brasil: solamente la clase obrera puede decidir sobre el futuro de Lula

Brasil: ¿quiénes son los asesinos de Marielle Franco?

Marielle Franco, concejal del PSOL en Río de Janeiro, fue ejecutada anoche, 14 de marzo. Sus asesinos lanzaron una lluvia de balas, que alcanzó a Marielle y a su chofer, Anderson Pedro Gomes. Ambos murieron. Según informaciones, la militante del PSOL fue impactada por cinco proyectiles en la cabeza, y su conductor tiene la espalda cubierta de balas. Está absolutamente claro que se trató de una ejecución política. Seguir leyendo Brasil: ¿quiénes son los asesinos de Marielle Franco?

Brasil: rechazar la ocupación militar de Río de Janeiro

Temer presentó el decreto de intervención federal en la seguridad pública de Río de Janeiro como una medida de protección a la población. En realidad, es un paso más en la militarización de la política. A partir de ese momento, el gobernador Luiz Fernando Pezão se subordina al general Walter Braga Netto, que a su vez acata órdenes de Temer. La intervención de las Fuerzas Armadas es el reconocimiento de la quiebra de la seguridad pública de Río de Janeiro, ante el narcotráfico y toda suerte de criminalidad. Este es el aspecto exterior de la creciente anarquía social. Lo fundamental está en la incapacidad de la burguesía de contener el avance a gran escala de la pobreza, el hambre y la miseria, que alcanzan amplias capas de la población. Seguir leyendo Brasil: rechazar la ocupación militar de Río de Janeiro

Honduras: del golpe de 2009 a la insurrección de 2017, lecciones

por  Comité Central del PST-Honduras//

Honduras experimenta un ascenso de la lucha de clases, como pocos en su historia reciente, el referente más cercano es la lucha contra el Golpe de Estado en 2009. Sin duda alguna, estos episodios no son rayos en cielo sereno. Al contrario, el golpe es la respuesta de la burguesía hondureña ante los avances y conquistas que venía obteniendo el movimiento obrero, popular y social. Seguir leyendo Honduras: del golpe de 2009 a la insurrección de 2017, lecciones

Brasil: Lula es condenado por la justicia burguesa ¡Quién debe juzgar a Lula es la clase obrera y los demás explotados!

Después de un tumultuoso proceso e interrogación pública sobre el caso del apartamento triplex, Lula no podía escapar de una condena. Por más que su abogado haya demostrado que no hay ningún documento, ningún registro y ninguna prueba concreta de que el ex presidente era propietario del inmueble, eso no evitó el veredicto del juez Sérgio Moro, que determinó 9 años y seis meses de prisión, así como la prohibición de ocupar cargos públicos por 7 años. La condena, en realidad, ya se había dado a priori. En el caso de Lula, la mayoría de las veces, los sectores más derechistas de la burguesía conmemoraron. Pero en la burguesía no hay unanimidad. Hay quien considera que hubo la superposición de la política al “proceso legal”. Seguir leyendo Brasil: Lula es condenado por la justicia burguesa ¡Quién debe juzgar a Lula es la clase obrera y los demás explotados!

La crisis brasileña puede tener su segunda destitución en menos de un año

por Miguel Andrade //

La influyente Orden de Abogados de Brasil (OAB), ha exigido la destitución del presidente Michel Temer, aumentando las probabilidades de que la nación latinoamericana más grande viva su segundo cambio de mandato en menos de nueve meses. Seguir leyendo La crisis brasileña puede tener su segunda destitución en menos de un año

Los mercados de Brasil se desploman en medio de acusaciones de corrupción contra el presidente

por Bill Van Auken//

Las acciones del principal mercado bursátil de Brasil se desplomaron un 10,47 por ciento en los primeros minutos de la apertura del jueves, desencadenando el llamado “cortocircuitos” automático, que detuvo el comercio por primera vez desde la crisis financiera mundial del 2008. Seguir leyendo Los mercados de Brasil se desploman en medio de acusaciones de corrupción contra el presidente

Entrevista a Frank Gaudichaud: Entre el reflujo de los progresismos y experiencias alternativas

¿El regreso revanchista de los neoliberales a los gobiernos de algunos países de América Latina pone en entredicho las experiencias liberadoras de los últimos años ?

La realidad es más compleja, nos dice Franck Gaudichaud.

¿En qué se han convertido en realidad los « intentos de alternativas liberadoras locales o nacionales en marcha » que evocas en una entrevista en este mismo medio ? /1

Más que un « final de ciclo » en América Latina, tema de numerosos debates actuales, asistimos al regreso de una coyuntura sociopolítica. Y más exactamente al reflujo de fuerzas progresistas o nacionales-populares en varios países claves, especialmente en Venezuela donde la oposición ya domina el Parlamento y donde hay una enorme crisis económica y política. Y en Brasil, con el golpe parlamentario que permitió la destitución de Dilma Roussef, país donde existe un auténtico descontento de las clases populares y medias frente al balance del Partido de los Trabajadores (PT) y todavía más frente al corrupto Gobierno conservador actual. Otro símbolo de esos reflujos en curso es Argentina con la llegada del neoliberal Mauricio Macri, el hombre de la patronal y las multinacionales, tras el fracaso electoral de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales. Podríamos seguir así –pero en una medida mucho menor- con la derrota de Evo Morales en Bolivia en el último referéndum, aunque Morales todavía es popular, está muy arriba en los sondeos y aparentemente en condiciones de volver a presentarse a pesar de todo. Finalmente hay numerosas tensiones y conflictos abiertos entre los movimientos sociales-medioambientales, sindicalistas o indígenas y el Gobierno de Correa en Ecuador.

Esos reflujos políticos y electorales relativos, de lo que en dos palabras se podría denominar “progresismos gubernamentales”, y de las nuevas fuerzas políticas hegemónicas en una decena de países sudamericanos desde 2002-2005 vienen acompañados de un balance crítico de la cuestión del extractivismo y la utilización de los recursos naturales, de las formas de desarrollo y producción, de las nuevas dependencias y reprimatización de las economías, un debate impulsado por ciertos sectores de los movimientos sociales e indígenas, así como por las corriente de la izquierda anticapitalista (que permanece muy minoritaria). Balance que en el plano de los avances sociales y de reconstrucción de un Estado social en esos diferentes países es claramente positivo comparado con el período neoliberal anterior, como lo señalan regularmente el sociólogo brasileño Emir Sader y diferentes intelectuales próximos a los ejecutivos progresistas.

Sin embargo, no basta con ver el nivel estatal e institucional, también hay que mirar la efervescencia popular que continúa “por abajo”, y abajo a la izquierda, en términos de autoorganización, de creación de espacios autogestionados, de empresas recuperadas, de comunidades indígenas que recuperan su territorio y se oponen a las multinacionales (como los shuars en Ecuador), de medios comunitarios en los barrios populares urbanos o rurales como Radio Villa Francia o Canal Señal 3 en Santiago de Chile) /2. En esta ebullición está también la construcción zapatista que remonta en México, ya que el avance de la idea de la candidatura de una mujer indígena a las próximas elecciones presidenciales, apoyada por un consejo indígena, es una excelente noticia (después de años de retiro en sus tierras de Chiapas). También están los consejos comunales y las organizaciones cooperativas rurales existentes en el marco del proceso bolivariano, algunos todavía activos. La idea de la construcción comunal permanece a pesar de la profunda descomposición actual. Y a pesar de los ataques constantes a las empresas recuperadas en Argentina se puede hablar de conquista a largo plazo en decenas de ellas. En el Cauca, en Colombia o en Cuba se llevan a cabo experiencias innovadoras de agroecología, etc.

Así pues, a pesar de un reflujo real “por arriba” y la vuelta revanchista de las derechas, a pesar de la violencia neoliberal e imperialista, y también militar, paramilitar y el narcotráfico (en México, en Colombia, en Centroamérica), hay un conjunto de experiencias que restablece el debate estratégico sobre cómo transformar el mundo y distribuir el poder, sobre la necesidad de combinar la construcción por abajo sin abandonar la transformación radical del Estado. Pero los límites del movimiento progresista de la década muestran la dificultad que eso significa.

¿Hay una traducción política de los movimientos populares en los poderes instituidos, en las estructuras estatales de los diferentes países ?

Vuelve el debate (intenso desde finales de los años 90) sobre “cambiar el mundo sin tomar el poder” (de Estado) o, al contrario, tener como objetivo la conquista del Gobierno y del Estado a través de las urnas para forjar una contrahegemonía frente al neoliberalismo en conjunto con los movimientos sociales. Globalmente se trata de una falsa dicotomía. En todo caso los términos del debate –de momento- ya no son como en los años 70, “vía armada” contra “transición institucional”. Vemos que la mayoría de los nuevos movimientos políticos de izquierda, y antiguos como el PT, tomaron nota, a veces antes incluso de la caída del Muro, del peso de las instituciones y de los momentos electorales para intentar construir un espacio político propio. Pero eso no impide que el dilema siga ahí: ¿Si se consigue el Gobierno se consigue realmente el poder? El poder económico, militar, mediático, de clase, finalmente, está en gran parte en otro lado. El Estado “profundo” es mucho más amplio que solamente el Gobierno, e incluso que el Parlamento, las instituciones representativas. El poder real a menudo es difícil de conquistar y mucho más difícil de transformar. De ahí la importancia de insistir en la autoorganización, la capacidad de construir a nivel local, regional, nacional, de las formas de poder popular constituyente, que puede transformarse finalmente en poder popular constituido. Sin embargo el control de los Estados por parte de la izquierda ha permitido los avances sociales más importantes de la década en países como Ecuador, Bolivia o Venezuela. Y aunque la cuestión de la relación entre la institución y lo instituido, entre movimientos y partidos, permanece esencial, aprender las lecciones de los grandes procesos revolucionarios latinoamericanos del siglo XX en México, El Salvador, Cuba, Chile, Nicaragua, etc., es igual de importante. ¿La ruptura en un momento dado con las viejas formas estatales de organización en las fuerzas armadas ? Esa es toda la dificultad de la transformación social que está en curso, por ejemplo en Bolivia. Esto también ha sido objeto de las discusiones de izquierda durante la reciente campaña presidencial en Ecuador entre Alianza País y otros sectores que señalan un balance muy crítico de la gestión de tecnocrática de Correa con respecto a la frontera minera, la deforestación, la extracción masiva de los recursos en beneficio de las multinacionales. Ahí tenemos una verdadera cuestión directamente vinculada a los modos de producción, de acumulación y de explotación de la naturaleza que continúan.

¿Cómo han evolucionado las relaciones entre los países latinoamericanos y los esfuerzos de consolidación de asociación regional ?

Las integraciones regionales, en efecto, también son esenciales. No se puede hacer un balance de los diferentes gobiernos progresistas sin tener en cuenta sus márgenes de maniobra reales a nivel continental y frente a las potencias imperiales (empezando por Estados Unidos). Un “pequeño país”, un país empobrecido por el saqueo neocolonial, como Bolivia, difícilmente puede salir solo del intercambio injusto, de la dominación oligárquica interna y de las desigualdades. Para crear alternativas hacen falta socios, las asociaciones interestatales y también un internacionalismo activo entre movimientos populares. La experiencia cubana recuerda que el aislamiento (y el bloqueo) aceleran las involuciones internas.

El sueño de Bolívar que Hugo Chávez puso en medio del escenario, es decir, una perspectiva de integración bolivariana antiimperialista, es una apuesta de acuciante actualidad. Y el reflujo de los progresismos está también vinculado a su ausencia. Sin embargo la evolución regional ha conocido avances muy considerables. Por ejemplo el proyecto de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) era totalmente original cuando fue impulsado por Chávez, es decir, la posibilidad del “trueque” entre países, de complementariedad asimétrica : por ejemplo, recibir el petróleo de Venezuela en contra de algunos productos agrícolas cuando se es una pequeña isla como La Dominica o incluso Cuba (que aportó una gran riqueza a Venezuela: sus médicos). El proyecto es interesante, pero enseguida entró en crisis al mismo tiempo que la crisis del proceso bolivariano y además se enfrenta a otros obstáculos (entre ellos los intereses contradictorios de la potencia brasileña).

También hay que señalar avances políticos y diplomáticos muy notables, como la construcción a partir de 2009 de UNASUR, Unión de las Naciones del Sur. Por primera vez los 22 países sudamericanos se agrupan en una entidad diplomática, y también de gestión y de arreglo de los conflictos, sin la OEA (Organización de Estados Americanos) y por lo tanto sin Estados Unidos. Después, en 2010, llega la CELAC, la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños, que plantea una América Latina sin los gigantes del Norte, un progreso que ha permitido la reintegración de Cuba en el concierto latinoamericano. Antes incluso del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

¿Cuál es la naturaleza de las fuerzas de oposición en los gobiernos progresistas todavía vigentes o de las que derrocaron a Dilma en Brasil ?

El panorama es muy sombrío en ese terreno con el regreso de las derechas neoliberales y conservadoras y la emergencia de nuevas derechas que presentan un aspecto un poco diferente al de las viejas oligarquías. Es el caso, por ejemplo, de Macri en Argentina y su movimiento “Compromiso para el Cambio”, que ha usado y abusado del marketing político para darse un aspecto “moderno”. Pero esas derechas, nuevas o viejas, siguen siendo socialmente violentas, marcadas por el punto de vista de la clase social y defienden el proyecto de la burguesía globalizada, con una visión ultraconservadora y represiva de los movimientos sociales en el plano social.

En Brasil el impeachment contra Dilma Roussef es una victoria de los sectores más reaccionarios, el de las “4 B” (balas, biblias, bueyes y bancos), es decir, el sector del armamento y la seguridad, los evangelistas, los terratenientes y el sector financiero… También son los más corruptos, empezando por Temer, el presidente ilegítimo actual, ya que aunque incluso la dirección del PT también está muy impregnada de la cultura de la corrupción clientelista no llega al nivel de los que están actualmente a la cabeza del Estado brasileño. Recordemos que la situación actual es también el producto de alianzas contra natura entre el PT y esos sectores y que en la actualidad son los antiguos aliados del PT los que han cambiado de chaqueta y se han aliado con la derecha más reaccionaria.

En Venezuela, la mayoría de la Asamblea Nacional está en manos de la oposición, la MUD (Mesa de la Unidad Democrática), coalición heterogénea, más que un núcleo duro abiertamente neoliberal, con dos tendencias : un sector “insurreccional” (los que apoyaron el golpe de Estado de abril de 2002 y las guarimbas /3 de 2014, es decir, la violencia en la calle, con Leopoldo López como líder, actualmente encarcelado y calificado de “preso político” por la oposición), y otro grupo de partidos que busca más la vía institucional, estimando que después de ganar el Parlamento, la exigencia de referéndum revocatorio en curso desde hace más de un año podría desembocar en la destitución de Maduro por las urnas. Lo que por otra parte es muy probable, visto el estado ruinoso del país, la amplitud de la crisis económica y la actitud de los reaccionarios autoritarios del Gobierno que han hecho de todo para impedir, hasta ahora, que se celebre el referéndum.

En general, nos encontramos frente a esas derechas duras, apoyadas por Washington, cuya remontada permite una realineación de los astros en el sentido de Estados Unidos y los dos grandes países aliados, a saber, México y Colombia. Y ahora también Argentina y Brasil, que presionan sobre los gobiernos “no alineados” como Venezuela, Ecuador y Bolivia.

¿Se puede hablar de un regreso hacia el neoliberalismo ? ¿Y quedan todavía potenciales poderes populares para contrarrestarla ?

A finales de los años 90 hubo un período de grandes luchas populares contra la “larga noche neoliberal” y esos movimientos sociales excepcionales, en conjunto con la crisis de legitimidad de los partidos tradicionales, desembocaron en que una decena de países sudamericanos pasaran a la izquierda con una cierta diversidad –centro izquierda, izquierda nacional popular, social-liberal o antiimperialista- Se podrían añadir a esa lista Nicaragua, especialmente, y Honduras antes del golpe de Estado. En muchos casos los partidos tradicionales de los burgueses fueron marginados (ya fueran socialdemócratas, demócratas cristianos o conservadores) y se abrió una ventana de oportunidades a los movimientos sociales para reforzar a las fuerzas políticas que parecían más abiertas a los cambios, por ejemplo el PT en Brasil, e incluso para crear nuevas fuerzas, como Alianza País (Ecuador), el MAS boliviano (Movimiento al Socialismo) o el Movimiento V República en Venezuela alrededor de Hugo Chávez, etc.

Las victorias electorales en cadena de esas izquierdas gubernamentales permitieron en particular la creación de varios programas sociales condicionados (no universales) en Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia e incluso Uruguay. La pobreza retrocedió como nunca en el decenio 2000-2010 al mismo tiempo que avanzaban las conquistas de derechos sociales, los salarios, la educación, etc. Durante una década el elevadísimo precio de las materias primas permitió una redistribución de las rentas de los recursos naturales satisfaciendo a unos y otros, al capital y al trabajo, combinada en algunos casos con una perceptiva claramente neo-desarrollista (como en Bolivia o Ecuador). Con el barril a más de 100 dólares se podía, por ejemplo, redistribuir una parte de las rentas petroleras o del gas hacia programas sociales destinados a los más pobres sin desestabilizar, ni atacar los intereses de las clases dominantes. Así, el Estado rentista “mágico” venezolano funcionó a toda máquina, pero esta vez con redistribución real hacia abajo. De esta forma las desigualdades retrocedieron efectivamente, pero la estructura social de clases se mantuvo. Sin embargo las viejas oligarquías blancas (y racistas), las clases dominantes, vivieron muy mal el surgimiento y la victoria de actores hasta entonces marginales : indígenas, sindicalistas, mujeres o predicadores de la teología de la liberación que llegaban al centro de la política y, al mismo tiempo, incluían con ellos –aunque siempre de manera subordinada- a una parte de las clases subalternas cada vez más politizadas.

¿Estamos ahora frente a un regreso a la “larga noche neoliberal” ?

Un regreso tal cual a los años 90, no… Se hicieron cambios profundos que permanecen. Por ejemplo el espacio progresista nacional-popular está todavía en numerosos países, bien en el Gobierno o como principal fuerza de oposición. Permanece en el Gobierno en Venezuela; en Ecuador con una muy probable victoria de Lenín Moreno, el sucesor de Correa /4; en Bolivia, donde Evo Morales a pesar del fracaso del referéndum tiene un apoyo electoral suficiente para pensar en la reelección. En otros países ese espacio progresista es la principal fuerza de oposición : el peronismo y el kichnerismo en Argentina; el PT hoy está muy debilitado, marcado por los casos de corrupción (Petrobras, Odebrecht), criticado por una parte de la izquierda y de la juventud, de la clase obrera, de los movimientos sociales por su balance. Pero permanece como fuerza institucional de oposición frente a la derecha.

Lo que hay que ver en primer lugar es la capacidad de los movimientos populares, de la izquierda anticapitalista (como el FIT en Argentina) o ecosocialista, de sacar balances críticos del momento progresista nacional-popular, así como de construir frentes unitarios para oponerse a las derechas duras, violentas y neoliberales y a la agenda actualizada de Washington, en los próximos años. Algunos intelectuales críticos, como Massimo Modenesi (México), Raul Zibechi (Uruguay) o Maristella Svampa (Argentina), muestran que el progresismo ha desarmado en parte la autonomía y la capacidad de reacción de los movimientos sociales, que se hallan apresados en redes clientelistas, a veces incluso en las esferas de integración en el aparato de Estado (en Argentina, por ejemplo). Otro problema es el papel del caudillismo o del “hiperpresidencialismo” en estos distintos procesos, cuando si bien el “liderazgo carismático” o el “populismo de izquierda” pueden significar una repolitización de sectores subalternos también obstruye y dificulta la auto-organización y formas de poder popular. Estas gramáticas de “revolución pasiva” (en clave gramsciana) han limitado las capacidades de resistencia “desde abajo”, e incluso significado diferentes escenarios de criminalización de la protesta popular, feminista e indígena (como en Ecuador o Brasil). Alberto Acosta en Ecuador hablar incluso de “restauración conservadora” a propósito del Correismo y Pablo Dávalos de “democracias disciplinarias” en el momento de calificar las experiencias postneoliberales progresistas latinoamericanas…

No obstante, en la nueva coyuntura actual, se anuncian grandes luchas. Así, en Argentina, el movimiento sindical de clase se está organizando frente a la máquina de guerra que es el Gobierno de Macri, que ha despedido a más de 100 000 personas y ataca a los derechos laborales. En Venezuela un fracaso de Maduro marcará el regreso de una derecha clasista y revanchista que quiere desbaratar los logros y las conquistas del chavismo popular en términos de organización, así como de derechos sociales. En Perú reina una derecha neoliberal abierta con grandes niveles de represión en especial de las luchas indígenas en torno al proyecto minero Conga. Si miramos lo que pasa en México desde hace años, con un embrutecimiento permanente de la sociedad y de las luchas populares, el futuro puede aparecer efectivamente sombrío. Pero siempre con destellos de esperanza, como lo demuestran las actuales movilizaciones masivas desde hace algunas semanas contra las medidas del Gobierno Federal de peña Nieto.

Tenemos por lo tanto grandes retos en un escenario muy complejo. Si hay arranque y capacidad de resistencia entonces ahora la cuestión es la de las alternativas. ¿Se va a intentar recomponer con el PT o el kichnerismo ? ¿O quizá analizar los resultados y reconstruir una izquierda anticapitalista ecosocial, con todos los sectores sociales y políticos independientes que estén dispuestos ?

¿Qué mundo y qué geopolítica ahora, en la era Trump, para América Latina ?

Creo que este es el problema del momento. Ya hemos visto la relación violenta, racista y xenófoba de Trump con los chicanos y el conjunto de los latinoamericanos, con los trabajadores sin papeles en Estados Unidos y la amenaza y el inicio de deportaciones masivas. Hay que recordar que Obama también deportó a cientos de miles de personas sin papeles y tampoco intentó acabar con la política imperial y belicista de Estados Unidos, ¡muy al contrario ! Pero con Trump el peligro es todavía mayor. El anuncio de ampliar el muro con México es un símbolo fuerte de su política de odio. Trump anuncia su voluntad, incluido cuestionar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, y podría amenazar el proceso de paz en Colombia.

Vemos en esto efectos contradictorios. Recordemos que si el movimiento zapatista surgió públicamente a principios de 1994 en México fue también para luchar contra el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (ALENA). Actualmente es Trump quien denuncia ese Acuerdo… Es una paradoja de la historia. El populismo reaccionario y proteccionista de Trump se opone también a determinados acuerdos multilaterales, incluso bilaterales, neoliberales. Así, el multimillonario republicano acaba de volver a cuestionar el gran Tratado Transpacífico (TPP) en el que países como Chile, Perú y México también están implicados. Michèle Bachelet anunció finalmente que Chile también se retira del Tratado puesto que Estados Unidos ya no participa. Por lo tanto no han sido los movimientos sociales los que han hecho fracasar ese Tratado, sino una fuerza reaccionaria hegemónica del Norte, Estados Unidos. Algunos analistas se alegran de esas consecuencias inesperadas de la elección de Trump. ¡Me parece que no hay que confundirse de aliados!, porque si Trump vuelve a cuestionar esos tratados es para defender todavía más los intereses egoístas de Estados Unidos, imponer otros acuerdos aún más duros y en ningún caso para abandonar la hegemonía de Washington en América Latina (sobre los recursos naturales, el agua dulce, las tierras raras, las tierras de cultivo, el petróleo venezolano, el cobre chileno, etc.), aunque de momento nada hace presagiar que la región forme parte de sus prioridades inmediatas. Pero si el balance geopolítico de Obama es bastante terrible, el que se anuncia puede serlo todavía más en términos de caos mundial.

Hay pues grandes luchas que llevar a cabo y también la necesidad de reorganizar la solidaridad internacionalista con América Latina y sus movimientos populares. Es lo que nosotros intentamos hacer aquí –modestamente- a través de la asociación Francia América Latina (http://www.franceameriquelatine.org/) y aprovecho la oportunidad para invitar a los y las lectore/as a apoyarnos y a unirse a nosotros/as.

http://www.cetri.be/America-Latina-entre-el-reflujo-de?lang=fr

Transcripción M. Kiintz y Nadia Prison.

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(Fotografía: Alex Webb, Mexicanos arrestados al tratar de pasar a EEUU, San Isidro, California, 1979)

Un paso al frente: un llamado a la Lucha Revolucionaria

por Gustavo Burgos

 

Recientemente editado, “Un paso al frente” de Mauricio Hernández Norambuena, es un texto político imprescindible y de gran valor para el debate de la izquierda revolucionaria. Es, además, un manifiesto contundente de ética revolucionaria, en palabras de su autor: “Para mí ser rodriguista y haber participado en el Frente, ha significado lo que ahora soy. Yo me considero un sobreviviente que no puede olvidar a todos los hermanos y las hermanas que lucharon, que cayeron, toda esa fraternidad que me une con los que murieron, y con los que están vivos, los que sobrevivieron y que son personas íntegras, que siempre se la jugaron. Nunca me voy a dar vuelta la camiseta. No voy a traicionar eso, ni toda la memoria del Frente”. Seguir leyendo Un paso al frente: un llamado a la Lucha Revolucionaria