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¿Pasa algo en la CUT?

por Simón Salamanca//

El día martes 11 de abril a las 6.30 pm, el programa radial “El despertar de los trabajadores” organizó el conversatorio “Coyuntura Electoral de la CUT y La Lucha del Movimiento Sindical”. Participaron en él, como expositor, el Consejero Nacional de la Central Fabián Caballero, actual candidato a la presidencia, y Óscar Méndez, quien condujo la discusión en representación del medio radial.

Caballero, militante del MIR que presenta la lista “Trabajadores al Poder”, partió señalando como punto central de la discusión, lo que él llama una falsa crisis en la CUT. En primer lugar, a su juicio la CUT sólo sería una expresión concreta del estado del movimiento sindical y social en Chile, donde reina la despolitización y la baja conciencia que existe en las masas trabajadoras sobre sus condiciones de trabajo, la necesidad de sindicalizarse y las demandas democráticas. Esto es lo que el candidato lee a partir de las actuales cifras de sindicalización en el país y la alta abstención en las últimas elecciones.

En segundo término, lo sucedido en las pasadas elecciones (agosto, 2016) para él no es expresión de una crisis en la Central, sino que sería una manifestación del agotamiento del pacto formado por las fuerzas que nacieron con la Concertación (bloque PC-PS). De esta manera, la situación actual en la CUT no estaría ni cerca de ser peor que las vividas en Dictadura o las que significaron la formación de centrales sindicales paralelas.

En este sentido, Caballero marca distancia de los sectores de izquierda que actualmente acusan una seria crisis sindical, en la que la Central tendría una inmensa responsabilidad. Señala que las críticas desde la izquierda resultan exageradas, pues en ese análisis no habría una vinculación del problema sindical con la cuestión social general. Sectores como el Colegio de Profesores, la ANEF y la CONFUSAM, a su juicio, exigen hoy a la Central ciertos mínimos para su permanencia, sin reparar en la responsabilidad que les ha cabido a sus dirigentes en la actual coyuntura, quienes han permanecido en puestos clave durante todos estos años.

Para él, la CUT efectivamente ha administrado el movimiento sindical en complicidad con la burguesía, por lo que implicó la salida pactada con la Dictadura, pero la situación de la Central tendría solución si esta es capaz de constituirse en una organización que pueda promover mayor democracia en el mundo de los trabajadores y que tenga injerencia en la política nacional del país.

En este sentido, destacó que los principales ejes para la Central deberían ser bajar la confrontación existente en la interna, romper con la hegemonía política de la dirección histórica y evitar la dispersión orgánica, tareas que con la Lista D “Trabajadores al Poder” esperan concretar en el próximo período.

Debate sobre Cuba: mi respuesta a Beatriz Sánchez

 

Por Margarita Labarca Goddard//

Mire señora Sánchez –ya no la puedo llamar compañera- le voy a contestar lo que usted ha dicho sobre Fidel Castro, pero la respuesta tendrá que ser larga porque el tema lo es.
Pues usted, con mucho desparpajo, se permite hacer afirmaciones en las que descalifica al comandante Fidel Castro, sin tener idea de lo que está diciendo.

Parece evidente que usted se basa en la información de El Mercurio y otra prensa afín, ya que en Chile casi no hay prensa independiente. Pero eso no la exime de responsabilidad, porque uno puede informarse de muchas maneras, si quiere.

Me parece extraño que usted, que se las da de persona modesta e inexperta políticamente, se meta con Cuba y con Fidel con tanta falta de respeto.

Le diré que yo he vivido seis años asilada en Cuba con mi familia y conozco bastante bien la situación que prevalece allá, porque además me he preocupado de leer al respecto. Creo que usted no lo ha hecho y se permite insultar la memoria de uno de los hombres más ilustres de América.

Así no se va a ganar a los momios y en cambio va a perder a la poca gente de izquierda honesta que habría podido apoyarla. Lo que espero es que su postura sea a nivel individual y no la del Frente Amplio.

Bueno, voy a comenzar a contestarle.

1. Dice usted que Fidel Castro “resolvió” quedarse para siempre y se negó a las elecciones. El que resolvió que Fidel se quedara fue el pueblo de Cuba, que lo respetaba y amaba profundamente y con razón. Pero el hecho es que en Cuba se hacen elecciones periódicas, bastante más democráticas que en Chile y que en Estados Unidos.

Al respecto escribí un artículo en el número 867 de la revista Punto Final, de 23 de diciembre 2016, que le recomiendo leer. Lo encontrará en internet. No puedo reproducirlo aquí por lo largo que saldría esto, pero le voy a copiar algunos párrafos: “Trump quiere que Cuba avance en la democracia. Lo que más le interesa son las elecciones, y pone como ejemplo las de EE.UU., en que el que pierde, gana.

El señor Trump también quiere que en Cuba haya “prensa libre”. Por ejemplo, como en Chile, en que El Mercurio y Copesa reciben los avisos del gobierno, y la prensa de oposición nada”.
Bravo, doña Beatriz, veo que usted coincide en mucho con Trump.

También en ese artículo expliqué que en Cuba se ha establecido un sistema electoral cada vez más democrático. Primero se eligen las asambleas municipales del Poder Popular, en cuya elección votan todos los mayores de 16 años que vivan en un distrito, que es un territorio pequeño en que todos o casi todos prácticamente se conocen.

Los asistentes son gente sencilla, que se preocupa especialmente de los méritos laborales de los candidatos y de que éstos puedan plantear y defender los intereses del sector que los elige. He visto esas asambleas porque me invitaron.

No se hacen campañas electorales. En la propia asamblea, la persona que propone a un candidato tiene que dar sus razones. Si alguien no está de acuerdo o quiere oponerse, lo hace. Cada elector puede expresar su criterio en favor o en contra del compañero(a) propuesto(a).

El Partido Comunista Cubano no presenta candidatos. Los órganos representativos del poder del Estado son renovables; los elegidos tienen que rendir cuenta de su actuación y pueden ser revocados en cualquier momento de su mandato. Vota casi todo el mundo, hay muy poca abstención.

Los diputados y delegados no son profesionales, por tanto no cobran salario.
Deben seguir desempeñando su trabajo habitual, paralelamente con el cargo de delegado o diputado. La iniciativa legislativa la puede ejercer mucha gente, como las organizaciones sindicales, estudiantiles, de mujeres, organizaciones sociales en general, y los propios ciudadanos. En este último caso se requiere que ejerciten la iniciativa legislativa diez mil ciudadanos como mínimo.

Para la elección de los delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular o de los diputados a la Asamblea Nacional, existen las comisiones de candidaturas, que se encargan de organizar el proceso y de remitir a las asambleas municipales las propuestas de unas y otras e, igualmente, organizan la elección de la Asamblea Nacional.

Estas comisiones de candidaturas están integradas por lo más granado de las organizaciones sociales del pueblo cubano: representantes de la Central de Trabajadores de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, y la Federación Estudiantil Universitaria.
Es como si en Chile, en lugar del Servel, las elecciones las organizaran y las supervisaran la CUT, la Anef, la Fech, la Federación de Estudiantes Secundarios, y otras.

La Asamblea Nacional del Poder Popular, que es el máximo órgano de poder, elije, de entre sus diputados, el Consejo de Estado y el presidente del mismo. El presidente del Consejo de Estado es jefe de Estado y jefe de Gobierno. El jefe del Gobierno cubano primero tiene que haber sido elegido diputado por la población.

El sistema electoral cubano se parece un poco al de algunos países europeos, es una especie de sistema parlamentario. En teoría, el primer ministro inglés podría ser reelegido durante 40 años o más, si la salud y la suerte lo acompañan.

¿Y cómo elegían a Fidel Castro? A Fidel lo proponían en su respectivo municipio o distrito, y era elegido. ¿Por qué? Porque Fidel era respetado y amado por su pueblo, pero nada obligaba a elegirlo.

2. Afirma usted que Fidel controlaba todos los poderes del Estado pero no dice en qué basa tan peregrina afirmación. Yo creía que los periodistas honestos tenían la obligación de fundamentar sus dichos. Pues nada de eso ha hecho usted. Pero fíjese que como le he explicado, el principal poder del Estado cubano es la Asamblea Nacional del Poder Popular, compuesta por 612 diputados, a la que ya me he referido.

Desde luego, no voy a negar que Fidel Castro era un hombre de tal nivel intelectual, moral y cultural, que con su sola presencia lo dominaba todo.
Cualquier persona de ideología absolutamente contraria que lo haya frecuentado, quedaba completamente subyugada por su inteligencia y personalidad, además de su encanto personal. Pero usted, no sé con qué autoridad, se permite ofender su memoria.
3. Que Fidel nombraba a sus herederos, y finalmente dejó a su hermano Raúl.

A Raúl Castro lo ha nombrado Presidente del Consejo de Estado y Jefe de Gobierno, la Asamblea Nacional del Poder Popular, igual que en cualquier país de sistema parlamentario, ya que él también es diputado elegido por el pueblo. ¿A Raúl lo elegían diputado porque era hermano de Fidel? No señora, Fidel Castro tiene varios otros hermanos y varios hijos, ninguno de los cuales es diputado ni ocupa ningún cargo de importancia, que yo sepa.

A Raúl lo han elegido porque participó en el asalto al Cuartel Moncada, estuvo en la Sierra Maestra desde jovencito, fue preso de la dictadura de Batista y luchó valientemente por la revolución junto con Fidel.

Y posteriormente fue el que se encargó de organizar el ejército de Cuba, una institución que funciona como un reloj en la isla. Raúl Castro es muy respetado por todo el mundo, lo puede comprobar cualquiera que vaya para allá.

4. Que Fidel no dejaba salir a la gente de Cuba ni tampoco dejaba entrar a quien quisiera. Me voy por lo más fácil: el gobierno cubano, como todos los gobiernos del mundo, deja entrar a su país a quien le parece y no deja entrar a quien no le parece. No me voy a extender en esto porque es una absoluta tontería.

¿No deja salir a la gente? Pues fíjese señora Sánchez que esto es absolutamente falso. Me voy a tener que extender un poco, desgraciadamente. La cosa es así: antes de la revolución, los cubanos tenían una relación muy estrecha con Estados Unidos. La gente con dinero viajaba casi semanalmente a Miami, y todo lo compraba allá, incluso la mantequilla.

Admiraban a Norteamérica, los autos, los mejores sueldos y todos los productos del mundo desarrollado. Mucha gente quería irse a vivir y trabajar allá, como quieren los mexicanos y como querrían la mayoría de los habitantes del tercer mundo.
Todos los años se ven transitar por México cientos de miles de migrantes y campesinos mexicanos, que tratan de pasar ilegalmente la frontera hacia el sueño americano, ahora convertido en pesadilla.

A los cubanos se les exigían visas desde antes de la revolución. Pues ya después se fueron acabando las visas y también los vuelos y los medios de transporte normales, puesto que comenzó el bloqueo.

Así es como se fue mucha gente en condiciones muy precarias y peligrosas, no porque el gobierno cubano no la dejara salir, sino porque no había cómo viajar.

Secuestraban aviones y transportes marítimos. Por supuesto que los aviones y barcos secuestrados los yanquis no los devolvían.

El gobierno cubano tuvo que tomar algunas medidas restrictivas para evitar estos secuestros, que generalmente eran con rehenes.

Mucha gente se iba por mar en balsas o botes inapropiados y si lograba llegar, eran bien recibidos y les daban rápidamente la Green card.

Pero si los capturaban las autoridades migratorias gringas antes de llegar, no los recibían y los regresaban a Cuba. Esa fue la cruel realidad de la Ley de Ajuste Cubano, llamada “pies secos/pies mojados” que al parecer ahora se ha derogado.

El gobierno cubano hizo muchos esfuerzos para que se regularizara esta situación. El presidente Reagan prometió dar 20.000 visas al año, pero si dio mil quinientas fue mucho.

Por eso la gente se iba en condiciones peligrosas. Así se van también los mexicanos y centroamericanos, pero allá no los reciben. Tienen que atravesar el desierto de Arizona que es tan hostil, que muchos mueren en la travesía.

La culpa de todo esto no la tiene por lo tanto el gobierno cubano. Naturalmente, trata de evitar que se vaya un grupo de personas, incluyendo niños, en una balsa que no es apta para la navegación en alta mar.

Así se produjo el famoso caso del niño Elián González, que la madre y otras personas lo subieron a una balsa para llegar a EE.UU.
La balsa naufragó, la madre y otros se ahogaron y el niño fue rescatado por los guardacostas norteamericanos, que se lo entregaron a su familia en Miami.
Después de una ardua lucha judicial, el padre, un revolucionario que estaba en Cuba, consiguió que le devolvieran a su hijo, que ahora es un joven estupendo que estudia en la Universidad de La Habana.

Señora Sánchez, usted no sabe nada de Cuba. En la década de 1950 tenía tasas de analfabetismo que superaban el 70 %, sólo un 15% de la población disponía de agua corriente y sobre ella se abatían los parásitos y las enfermedades.

Además la mayoría de los campesinos no consumían proteínas y pocas veces disponían de verduras. En la Sierra Maestra, foco del movimiento revolucionario, las condiciones de vida del proletariado rural rayaban en la desesperación. Padecían la explotación, los robos y a menudo la brutalidad policial.

Y por otra parte le diré que Cuba es un país muy pobre en recursos naturales. No tiene petróleo ni caídas de agua ni ninguna fuente de energía suficiente.

Están ahora tratando de usar la energía solar, pero nadie les vende los elementos esenciales para fabricar los paneles solares y tienen que soldarlos a mano.

No tienen minerales valiosos como el cobre de Chile, ni otras riquezas parecidas. Su agricultura produce buenos frutos, pero trate usted de comprender que en un país tropical, la distribución de esos productos requeriría una gran flota de camiones refrigerados, que no pueden adquirir debido al bloqueo.
El precio del azúcar se ha desplomado debido a los edulcorantes artificiales y a que muchos otros países también comenzaron a producir y vender azúcar.

Y este pueblo, que después de la revolución y debido al bloqueo, dependía de su comercio con los países socialista, de la noche a la mañana se quedó sin proveedores y sin compradores, cuando la URSS y los países llamados socialistas del Este europeo se cayeron. Y sin embargo el pueblo siguió apoyando al gobierno revolucionario, aguantó y salió adelante.
Ya han superado en gran parte –solos- esa etapa tan dura llamada “periodo especial”, pero sin llegar a normalizarse.

La mayor riqueza de Cuba está en su pueblo, en sus científicos, en sus médicos que han logrado producir algunos de los medicamentos y tratamientos más importantes, como los del área neurológica, que es una de las mejores del mundo; una vacuna contra el cáncer de pulmón que no pueden comercializar en el extranjero porque el bloqueo se lo impide.
Y es obvia su preeminencia en las artes, particularmente en la música y en el ballet.

Mire algunos los resultados de la “dictadura” que según usted ha imperado en Cuba:

– Uno de los países con mayor índice de desarrollo humano (ONU)

-54% del presupuesto destinado a servicios sociales

-De los 200 millones de niños que duermen en las calles, ninguno es cubano.

-El mejor sistema educativo de América Latina

-Veinte estudiantes por docente

-El país que más aporta del PIB a la educación

-Único país de América sin desnutrición (UNICEF)

–Sistema de salud, un ejemplo para el mundo
-Tasa de mortalidad infantil más baja de América

.130.000 médicos graduados desde 1961

-Desarrollo de cuatro vacunes contra el cáncer

-Primer país en eliminar la transmisión del VIH de madre a hijo.

Y además, y quizás lo más importante de esa Cuba dirigida por el compañero Fidel Castro, es que es profundamente internacionalista, solidaria y generosa.

“Los rasgos más importantes de la Revolución Cubana son la dignidad y su “inagotable capacidad de solidarizar con el sufrimiento y las necesidades de “otros pueblos.

“Esa dignidad, fruto del coraje y patriotismo del pueblo y de sus dirigentes, se “ha demostrado en forma serena y resuelta en cada una de las muchas “circunstancias duras y riesgosas que le ha tocado enfrentar en su primer “medio siglo.

“Por otra parte, la solidaridad generosa e incondicional de Cuba con otros “pueblos es, quizás, el fruto más hermoso de una revolución que ha puesto el “acento en la transformación ética de la sociedad.
Es muy difícil encontrar a “otro pueblo que sea capaz, como el cubano, de renunciar a su propio pan “para aliviar el hambre y la necesidad de sus hermanos en lejanas tierras.

“Además, después del golpe de 1973, vino la enorme solidaridad con los “perseguidos por la dictadura chilena.

“No fuimos los únicos a los que Cuba brindó refugio en esa época tenebrosa “de América Latina. Estaban también las familias argentinas, uruguayas, “bolivianas, peruanas, nicaragüenses, salvadoreñas, haitianas, colombianas, “hondureñas, que huían del terror, la prisión y la muerte en sus países.
“Éramos miles de latinoamericanos refugiados en la isla mientras Cuba “enfrentaba los rigores del bloqueo norteamericano.

“Ser chileno era casi un privilegio que nos hacía sentir rodeados de amistad y “cariño, jamás solos o abandonados a nuestra suerte.”

“Cuba es uno de los países que más víctimas del terrorismo ha tenido (unos 3 mil 500 muertos) y que más ha sufrido de terrorismo en los últimos 60 años. Ante tanto y tan permanente ataque, las autoridades cubanas han preconizado, en el ámbito interior, la unión a ultranza.

Y han aplicado a su manera el viejo lema de San Ignacio de Loyola: “En una fortaleza asediada, toda disidencia es traición”. Pero nunca hubo, hasta la muerte de Fidel, ningún culto a la personalidad. “

Fidel Castro no sólo colocó a Cuba en el escenario mundial y les dio dignidad a todos los cubanos, sino que fue el artífice de la liberación de muchos países de África como Angola y Namibia; colaboró a la independencia de Etiopía y al término del apartheid en Sudáfrica.

“Bajo su dirección, su pequeño país (100 mil kilómetros cuadrados, 11 millones de habitantes) pudo conducir una política de gran potencia a escala global echando hasta un pulso con Estados Unidos, cuyos dirigentes no consiguieron derribarlo ni eliminarlo, ni siquiera modificar el rumbo de la Revolución Cubana. “

Editorial: Las Lecciones del 2016

El año que termina resultó siendo decisivo. La crisis de los partidos patronales, especialmente aquellos agrupados en la Nueva Mayoría, terminaron por quebrar su capacidad electoral y se abrió una grieta en el régimen por donde comienza a expresarse el descontento de las masas. Son las masas y no los actos electorales, los verdaderos protagonistas de este año.

Lo dijimos en nuestra primera editorial, un día antes del triunfo de Sharp en Valparaíso: no vamos a hacer análisis electoral ni mucho menos a hacer pronósticos. Para eso están los grandes consorcios periodísticos y las multinacionales de las encuestas. Resulta penoso observar cómo la prensa del régimen obsesivamente esconde la cabeza en la arena electoral, cuando lo que se derrumba son las ilusiones en la democracia, la legitimidad institucional y la capacidad de los partidos burgueses para controlar la crisis permanente en que se hunde el capitalismo.

Los medios oficiales nos presentan la realidad política –no pueden hacer otra cosa- como todo aquello que circunda las elecciones y están empeñados, a muerte, en hacernos creer que los grandes problemas nacionales pasan por Piñera, Lagos, Guillier u Ossandón. En la izquierda aparecen los nombres de Atria (IS), Claude (TALM) y otros de aún menor visibilidad, pensamos en Artés (UP), cuyas candidaturas responden a la necesidad de agrupar militancia, de diferenciarse y de hacer este proceso en referencia, también, a las elecciones. Los grandes candidatos de la burguesía están condenados al mismo fracaso del régimen al que expresan; los pequeños candidatos de la izquierda, han tomado el camino de la intrascendencia.

Si hay un rasgo distintivo en lo que nos deja el 2016, es el protagonismo que recuperan las masas y que desde el 2011, caracterizan la emergencia de un soterrado, sostenido e incontenible ascenso. Si el 2011 fueron los estudiantes, en un ascenso con muchas similitudes al de los últimos 5 años de la Dictadura, el 2016 fueron ya los trabajadores. Movilizados en la calle contra las AFP, en centenares de huelgas dispersas (ayer Sodimac, hoy Banco del Estado) y dando cuerpo y continuidad a levantamientos populares como los de Aysén, Punta Arenas, Freirina y este año, la Marea Roja de Chiloé.

Pero aún más, lo verdaderamente significativo de este ascenso lo conforman el proceso de cambio de las direcciones obreras. La CUT se encuentra paralizada por la descomposición de la burocracia oficialista y amarilla que usurpa su dirección desde 1990; la ANEF puso término al reinado oficialista de De la Puente; el Colegio de Profesores renueva su directiva, más que por contenido, en rechazo a la conducción oficialista de Gajardo.

En todos estos casos, hay más pero son lo más representativo, la dirección tradicional colapsa y se abre espacio a una nueva dirección que no se presenta acabada, pero que expresa el descontento de las bases. Con los mismos fraudes electorales con que se mantuvieron todos estos años, ahora ya no es suficiente porque las bases reclaman intervención directa y el proceso de asambleas resolutivas viene estrangulando a una burocracia acostumbrada a liquidar los movimientos “por arriba”.

Esta es la conclusión más nítida que nos deja el 2016. Nos deja la alcaldía de Sharp en Valparaíso que nos parece defendible porque expresa un movimiento de las bases como el Pacto Urbano la Matriz; nos deja la nueva dirección del Colegio de Profesores; nos deja el campo abierto para pelear por una nueva dirección en la ANEF y en la CUT.

No nos equivoquemos. Estas nuevas direcciones son importantes porque expresan un fenómeno popular de bases movilizadas (es lo que aterra a los fascistas de la UDI), pero son direcciones en formación. Lo saben los autonomistas que realizan su Congreso en este mes, lo saben en general los que aparecen disponibles para un frente amplio, lo saben los militantes revolucionarios que hay en la Izquierda Socialista del PS, lo sabe la directiva de No+AFP: lo sabemos todos, es necesaria la formación de una nueva dirección política que exprese el poderoso movimiento de masas que tiene en jaque al orden establecido.

Por lo mismo, la formación de esta nueva dirección política de lo menos que necesita es de candidatos presidenciales. Lo que necesitamos es un programa, una teoría y una estrategia. La proa en dirección a la revolución socialista y los remos sobre las aguas en las que hoy navegamos, dando respuesta a los problemas desde dentro de este movimiento sin estridencias ni autoproclamaciones, pero sin oportunismo. La respuesta es confiar en el ímpetu de combate de las bases de trabajadores, la respuesta es la unidad en la movilización y la lucha implacable en contra de los patrones y su régimen.

En el Comité Editorial de este periódico -sin ir más lejos- tenemos profundas diferencias programáticas, teóricas, sobre la caracterización del período, el tipo de revolución que propugnamos, la valorización de la democracia, la dictadura del proletariado, pero tenemos un acuerdo mínimo que nos permite existir: se caen la direcciones tradicionales, implosionan, y se presenta un extenso espacio político que es necesario expresar en concreto en términos de lucha y darle una perspectiva de clase, revolucionaria. Somos una expresión más de esta transitoria bolsa de gatos que está siendo la izquierda chilena en el día de hoy.

Nos acercamos al centenario de la primera revolución obrera triunfante de la historia –la primera, no la última como desean nuestros enemigos-, la gloriosa Revolución Rusa. Qué mejor que citar a Trotsky, junto a Lenin, uno de los máximos exponentes de este proceso revolucionario, que en 1932 hacía referencia a las tareas de los revolucionarios en un proceso convulsivo en los EE.UU. que tenía muchas similitudes con lo que vivimos hoy: “Considerar al partido laborista como una serie integrada de frentes únicos significa no comprender el concepto del frente único ni el del partido. El frente único está determinado por circunstancias y objetivos concretos. El partido es permanente. En un frente único mantenemos las manos libres para romper con nuestros aliados circunstanciales. Estar en un mismo partido con estos aliados implica atarse a la disciplina e incluso al hecho mismo del partido. Hay que comprender bien la experiencia del Kuomintang y la del Comité Anglo-Ruso. La línea estratégica determinada por la falta de independencia del Partido Comunista y el deseo de entrar al partido “grande” (Kuomintang, Partido Laborista) produjeron inevitablemente todas las consecuencias propias de la adaptación oportunista a la voluntad de los aliados y, por intermedio de éstos, a la del enemigo. Tenemos que educar a nuestros cuadros en la certeza de que la idea comunista es invencible y en la fe en el futuro del partido revolucionario. La lucha paralela por otro partido provoca inevitablemente una dualidad en sus mentes y los vuelca hacia el oportunismo”.

 

(Fotografía, Peña de la CUT, Valdivia, 1965)

Las tareas pendientes de los Trabajadores Públicos

Por Dionisio Escobar

Partido Socialista de los Trabajadores

Los trabajadores fiscales son el sector más organizado de la clase trabajadora chilena, más del 80% se encuentra afiliado a sus gremios, en comparación al exiguo 10% que lo está en el sector privado. Además los trabajadores públicos negocian todos juntos a lo largo del país, constituyéndose en la única negociación ramal en Chile, la cual, paradojalmente es ilegal. Mientras en el sector privado cada sindicato negocia en forma individual –por empresa- aunque formen parte de un mismo holding, incluso en una sola empresa pueden coexistir varios sindicatos, los que negocian por separado, para beneficio, por supuesto, de los empresarios. Pese a lo anterior el gobierno de Bachelet, el más débil e impopular de los últimos 26 años, cruzado por múltiples escándalos de corrupción, logro derrotar a los trabajadores públicos. La pregunta que surge es ¿Cómo pudo suceder esto en un contexto de ascenso de las luchas sociales y con el conglomerado Nueva Mayoría dividido en fracciones?

 

La respuesta no es simple, surge de una serie de elementos desigualmente desarrollados que se combinan de un modo particular. En primer lugar, el gobierno proimperialista de Bachelet, pese a su creciente debilidad, tiene una orientación estratégica clara, servir fielmente a los intereses del imperialismo y de la gran burguesía nacional. Y está dispuesto a sacrificarlo todo en función de cumplir su objetivo. Y con esto queremos señalar que está dispuesto a seguir bajando en las encuestas de opinión, a perder las elecciones parlamentarias y presidenciales del próximo año, a destrozar su conglomerado, a profundizar aún más el abismo que lo separa de los trabajadores y las masas que dice representar. Para ello utilizó toda la artillería legal de la que disponía, para servir fielmente los intereses de sus verdaderos representados la gran burguesía chilena.

Es importante señalar que la lucha por el reajuste fiscal, ritual que se repite anualmente en los meses de octubre y noviembre, es un referente para las negociaciones de reajuste salarial en el sector privado. Los empresarios usan este reajuste para fijar el techo del reajuste a los trabajadores del sector privado. Por ello presiona al gobierno por diversas vías para disminuirlo al máximo. Ahora los grupos económicos pueden respirar tranquilos, porque su gobierno cumplió con sus expectativas.

Pero hay otro factor que incide negativamente en el curso de la lucha que dieron los trabajadores públicos. Su dirigencia. Es público y notorio que la casi totalidad de los dirigentes de la ANEF y de la Mesa del Sector Publico son conspicuos militantes de los partidos que conforman la Nueva Mayoría. Y que aunque vociferen por la traición del gobierno y ejecuten un verdadero show en las graderías del Congreso, están cooptados por los partidos políticos que administran el Estado neoliberal. y, el dato no es menor, estos dirigentes deben su cargo al apoyo de sus aparatos políticos, por lo que su conducta está, a lo menos influida por estos. Y reciben una serie de prebendas por el hecho de ser dirigentes nacionales, el caso emblemático es el del ex tesorero nacional de la ANEF, Pedro Hernández (DC), quien fue denunciado por Gendarmería por recibir sobre-sueldos, y por marginar a su organización (Anfup) de una movilización de funcionarios en octubre del 2015. Quien, finalmente por presión de la base debió renunciar.

Si analizamos lo obrado por estos dirigentes, hay múltiples cuestionamientos. La negociación se llevó a cabo en el segundo semestre, cuando la movilización ya estaba encuadrada por la ley de reajuste, donde los márgenes de acción eran mínimos, en vez de negociar en una fecha en que efectivamente se pueda influir en el presupuesto de la nación. Así llevaron por segundo año consecutivo a los trabajadores públicos a un fracaso, al repetir la misma estrategia de comenzar a movilizar a los trabajadores en forma tardía.

Estos dirigentes generaron un petitorio a espaldas de sus propias organizaciones gremiales de bases, sin realizar ni la más mínima consulta con los trabajadores mostrando una conducta burocrática y cupular; inicialmente se planteó un 7,5% de reajuste, el que termino reduciéndose a un 3,5. En el origen de esos guarismos no hay ningún proceso de discusión y consulta con las bases implicadas. Lo que sí hay, y en abundancia, son reuniones a puerta cerrada con representantes de los partidos de la nueva mayoría y con el gobierno, antes y durante el conflicto. Esto explica que el gobierno durante todo el proceso, conozca con antelación cuáles serán los movimientos de los trabajadores. Es decir los dirigentes no representan a los trabajadores sino a sus partidos, y al gobierno los que de conjunto e individualmente han demostrado hasta la saciedad que defienden el modelo neoliberal imperante, y al sistema capitalista.

Los trabajadores sabe­mos que tratando de lograr me­joras a nuestro nivel de vida, chocamos contra la legislación y los planes económicos del gobierno, diseñados por el FMI para garantizar las ganan­cias de los patrones. Con la or­ganización y la movilización podemos enfrentar con éxito es­tos obstáculos. Esta gran ver­dad es la que ha llevado histó­ricamente a los trabajado­res a organizarse para combatir a los patrones y sus leyes. Pero una organización sólo es eficaz si es democráti­ca e independiente del gobierno de turno, y la dirección de la ANEF no lo es: ningún trabajador de base decidió en la elaboración del plan para enfrentar al gobierno,  ni tuvo participación en la definición de la cifra propuesta de reajuste, ni  mucho menos en su modificación.

Es tarea de los mismos trabajadores públicos limpiar nuestras organizaciones de esos dirigentes, como desde hace unos años lo ha hecho el movimiento estudiantil, ellos son parte fundamental de esta derrota porque contienen la capacidad de lucha de los trabajadores e impiden el desarrollo de su organizaciones, pues en definitiva, solo obedecen las ordenes de sus respectivos partidos políticos, entregados al poder económico. La imposición del 3,2% en el reajuste de salarios del sector público, es el mejor ejemplo de la profundización de las políticas neoliberales y con ello, de la desigualdad social durante el gobierno de la Nueva Mayoría.

La ANEF y las organizaciones de la Mesa del Sector Publico son una conquista colosal de la clase trabajadora y es necesario arrancar­la de las manos de los burócra­tas de la Nueva Mayoría. Hoy, luego de la derrota, en la que tienen directa responsabilidad los dirigentes de la Nueva mayoría enquistados en las directivas de la MSP, se hace indispensable sacudirnos de los hombros a todos los dirigentes que no cumplen con uno de los principios esenciales del sindicalismo de clase, ser independientes del gobierno. Es el único camino para cum­plir con su rol de de­fender los intereses de los tra­bajadores. Los dirigentes que, elegidos por las bases, conducen las luchas de los trabajadores, son los in­dicados para ocupar la direc­ción de la organización de los trabajadores chilenos.

Editorial: Forjar la izquierda en la lucha obrera

Vivimos, desde hace un par de meses, una explosión de candidatos presidenciales. A este ritmo, de verificarse efectivamente estas candidaturas, las próximas elecciones presidenciales podrían llegar a realizarse a diez bandas. Inédito y expresivo de la decadencia y crisis del régimen en nuestro país.

Sin embargo, estas candidaturas son –además- un intento de la burguesía de conducir todo el proceso de movilizaciones a la arena electoral, que es donde ellos pueden ejercer su control, institucionalizando los conflictos, sometiéndolos a la legalidad y jurisdicción de los patrones.

La izquierda no puede equivocarse. Es imprescindible poner en el centro del debate la actividad de las masas. Vivimos una situación de ascenso desde más de cinco años y aunque los trabajadores hemos sufrido derrotas (como la reciente de la ANEF), el movimiento no ha sido aplastado y en su desarrollo se está gestando un amplio campo de organizaciones y referentes de las cuales estamos seguros, habrá de surgir una nueva dirección política de izquierda que sepulte a las tradicionales entregadas, como están, al régimen burgués.

En esta línea, la derrota del PC en el Colegio de Profesores nada tiene que ver con el anticomunismo, porque no significa un avance de la derecha en el gremio. Por el contrario, lo que esta derrota histórica revela es que al PC le está ocurriendo lo mismo que la DC y al PS en los 90: pagan el precio de integrar un gobierno patronal, así de simple. Y lo que ocurre en profesores se replica en amplios sectores y de seguro en las próximas de la ANEF, 23 años encabezada por el socialista de la Puente, tendremos resultados similares.

Se atribuye a Brecht la frase de que “la crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer”. Esto es lo que ocurre hoy día en el seno de la izquierda. Un sector importante de militantes siguen atrapados en las redes del PC y el PS, de seguro muchos de ellos –críticos de sus direcciones amarillas- tienen la expectativa de que la crisis por sí sola resuelva el problema, lleguen los trabajadores en masa a tocar su puerta, se revitalicen sus organizaciones y se abra la oportunidad para recuperar a sus organizaciones para lucha revolucionaria. Pero esto no va a ocurrir, por el contrario, la dinámica social indica que la marea pasará por sobre lo viejo, lo barrerá –como lo está haciendo- y en un campo renovado se dirimirá la reconfiguración de la izquierda.

Hoy cumplen 19 días de huelga los compañeros de Homecenter-Sodimac, una huelga heroica, de alcance nacional que enfrenta al grupo económico Falabella. La fuerza de este movimiento a llegado a convocar el apoyo de Boric, Jackson, la Vallejo e inclusive al senador Navarro. Los piratas de la SOFOFA y la CPC han puesto el grito en el cielo advirtiendo la inconstitucionalidad de tal apoyo. Los antagonismos de clase se agudizan, la patronal endurece su posición y los trabajadores hacen lo propio ocupando las calles y garantizando el cierre de los locales incluso cuando éstos integran centros comerciales mayores.

Esta es la arena en que se debe forjar la nueva izquierda que el momento político nos reclama: la de la lucha de clases, la de la movilización y la acción directa.

Los trabajadores en distintos sectores están saliendo a la lucha y están –generalizadamente- superando a sus viejas direcciones burocráticas, de este proceso resultará la recuperación de la CUT o la formación de una nueva central clasista y de lucha. El movimiento No+AFP se desarrolla y afirma su programa. En Valparaíso el Pacto La Matriz comienza a desarrollarse como un vasto movimiento asambleario. Debemos dar respuesta a estos problemas, los verdaderos problemas de los trabajadores, desde este terreno debe desarrollarse la izquierda. No nos vengan con candidatos, no van a embolinarnos la perdiz.

La movilización de los Trabajadores Fiscales

Por Osvaldo Costa

Partido Socialista de los trabajadores

El miércoles 26 la Mesa del Sector Publico MSP llamo a un paro de 72 horas a todos sus gremios, a raíz del quiebre de la mesa de diálogo con el Gobierno. La decisión se tomó luego de que el Gobierno sólo agrego un 0,2% al 3% del presupuesto inicial, un monto muy lejano al 6%, bono de 73 mil pesos y bono de fin de conflicto de hasta $107 mil, que esperaban los trabajadores. Un dato relevante es que el IPC proyectado por el banco central para el año 2016 será de 3,1 lo que significa que el aumento propuesto por el gobierno de la Nueva Mayoría es de 0,1 real.

En este proceso de negociación, que se da dentro de la estrategia del gobierno de Bachelet de hacer caer todo el peso de la crisis económica sobre los trabajadores, la táctica es clásica, primero realizar una serie de negociaciones dilatando el desenlace todo lo posible, con dos objetivos; la primera, debilitar la posición de los trabajadores, a través de la prensa y la labor de los operadores políticos al interior de los gremios, evitando que estos se movilicen, y la segunda, que se desarrolla en paralelo, es lograr la mayoría en las bancadas de parlamentarios para su propuesta. Cuando se percibe que los trabajadores no cederán, se pasa a la segunda fase, donde se trata de aprobar su proyecto en el congreso a través de una tramitación rápida. Por ahora los dos objetivos han fracasado.

Los gremios movilizados son el Colegio de Profesores, la ANEF, la ASEMUCH, la CONFENATS, LA FENTESS, LA CONFUSAM, AJUNJI, FENPRUSS, FENFUSSAP, CONFEMUCH, FENAFUCH, FENAFUECH, ANTUE, FENATS Unitaria y FENATS Nacional. Levantaron una plataforma que tiene por centro un reajuste salarial “digno”, estabilidad y buenas prácticas laborales y el fin del sistema de AFP.

La táctica del gobierno se vio alterada luego de que en una reunión llevada a cabo el lunes 24, la ANEF no llegara a un acuerdo con el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés. El encuentro se frustró luego de que frente a la demanda de los gremios del sector público de un incremento salarial del 7,5%, el Ejecutivo mantuviera su 2,9% ofrecido. A partir de esto se llamó a un paro de 72 horas desde el miércoles 26.

El balance de los tres días de movilizaciones es muy positivo, por dos motivos, por una parte la participación masiva de los trabajadores en el paro y en las movilizaciones, y en segundo lugar en la fragmentación que se ha conseguido en las filas del conglomerado de gobierno. Así la cámara de Diputados aprobó por 59 votos a favor, 3 en contra y 37 abstenciones, pero sin ponerse de acuerdo en la cifra del incremento. Mientras el senado aprobó en general y particular el proyecto con 12 votos a favor, 3 en contra y 6 abstenciones. Además del guarismo, se aprobó un bono de término de conflicto de 100 pesos para los salarios inferiores a 550 mil, y de 77 mil para los que superan esa cifra. Además, se congeló el alza para los sueldos que sobrepasan los 4.8 millones. Así, el proyecto pasará a tercer trámite constitucional y todo presagia una comisión mixta.

Lo particular de este proceso es que la cámara de diputados está constituida por 120 miembros, de los cuales 67 son de la Nueva Mayoría. Mientras es senado está compuesto por 38 miembros, de los cuales 20 son de la NM, por lo que los resultados muestran claramente la fractura del conglomerado golpeado no solo por la movilización sino también por los resultados de las elecciones municipales.

El mensaje entregado al Gobierno es que las organizaciones sindicales del Sector Público no cederán ante un intento de imponer una Reajuste General insuficiente e indigno. En consecuencia, las 15 organizaciones integrantes de la MSP han ratificado la continuidad del Paro Nacional, el próximo el miércoles 02 de noviembre. Focalizado una acción central en Valparaíso a partir de las 10.00 horas.

Desde estas páginas llamamos a todos los trabajadores a acudir a las movilizaciones, solo la unidad y la lucha permitirán conseguir nuestros objetivos.