Archivo de la categoría: MUNDO

Noticias y articulos internacionales

La alerta de misil en Hawái: treinta y ocho minutos de caos

por Patrick Martin //

La falsa alarma sobre un inminente ataque de misil balístico el sábado hizo que más de un millón de personas buscaran refugio, con muchos creyendo que tenían tan solo minutos de vida antes de ser incinerados por un impacto nuclear. Las personas buscaron refugio en los túneles de las autopistas, en parqueos subterráneos, sótanos e incluso bajaron a sus niños por pozos de cloacas. Las conversaciones por teléfono eran desgarradoras, con los presentes pensando que podía ser su última llamada a sus seres queridos. Seguir leyendo La alerta de misil en Hawái: treinta y ocho minutos de caos

Facebook anuncia un importante plan para censurar las noticias

por Andre Damon //

El CEO de Facebook Mark Zuckerberg anunció el viernes que la mayor red social del mundo estará iniciando cambios importantes para relegar los contenidos políticos y de noticias en el muro de publicaciones y, en su lugar, priorizar los “momentos personales”. Este cambio constituye el paso más grande tomado hasta la fecha para censurar la información en línea. Seguir leyendo Facebook anuncia un importante plan para censurar las noticias

El cambio de piel de Bergoglio, el Papa delator

por Horacio Verbitsky //

La primera conferencia de prensa del vocero del papa Francisco fue para desprenderse de Jorge Mario Bergoglio, acusado por la entrega de dos sacerdotes a la ESMA. Como los testimonios y los documentos son incontestables, el camino elegido fue desacreditar a quien los difundió, señalando a este diario como izquierdista. Las tradiciones se conservan: es lo mismo que Bergoglio dijo de Jalics y Yorio ante quienes los secuestraron. Seguir leyendo El cambio de piel de Bergoglio, el Papa delator

La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

por Barry Grey //

El presidente Donald Trump pronunció el jueves un discurso racista y fascista contra los inmigrantes de los “shithole countries” (países agujeros de mierda), como Haití y los estados de África, durante una reunión bipartidista de la Casa Blanca sobre la “reforma” de la inmigración. Seguir leyendo La diatriba racista de Trump contra los “países agujeros de mierda” expone la conspiración bipartidista contra los inmigrantes

2018: el mundo al revés

por Alan Woods //

Donald Trump dio la bienvenida al Año Nuevo a su manera inimitable: rodeado por su clan social y político en los alrededores opulentos de su exclusivo club Mar-a-Lago en Florida, acompañado por un grupo representativo de todos los segmentos de la sociedad estadounidense, desde estrellas de cine a multimillonarios. Seguir leyendo 2018: el mundo al revés

Movimiento de trabajadores y jóvenes desafía al régimen iraní

por P. Daryaban //

Las repentinas protestas a gran escala en todo el país han sacudido a Irán. Secciones de las masas han mostrado un desafío total al régimen. Los jóvenes, que enfrentan un desempleo estimado entre el 25% y el 40%, han estado especialmente en primer plano. Las protestas, inicialmente contra el aumento de los precios y la corrupción, casi de inmediato se convirtieron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad con un creciente número de muertos. En algunas ciudades, las personas atacaron estaciones de policía, cuarteles paramilitares pro régimen y seminarios religiosos. Este rápido desarrollo parecía increíble incluso para los analistas y activistas políticos más optimistas

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La OCDE y de nuevo los sofismas sobre las pensiones

por Juan Francisco Martín //

Me siento incómodo al escribir este artículo. Me resulta imposible decir nada nuevo sobre el tema de las pensiones. Nada que no haya escrito en otras muchas ocasiones. No obstante, el hecho de que por doquier se continúen repitiendo idénticas falacias me justifica de mis reiteraciones. Ante los mismos tópicos, no valen sino los mismos argumentos. Todos los medios de comunicación se han hecho eco la semana pasada de la publicación por parte de la OCDE de un informe acerca de las pensiones en los países que la integran. Es curioso que los organismos internacionales tengan una especial predilección por este asunto, revistiendo siempre sus informes de los tintes más catastrofistas. Digo que es curioso porque los funcionarios de todos estos organismos devengan espléndidas pensiones (esas sí que son generosas), sin que nadie se plantee si son o no sostenibles. Seguir leyendo La OCDE y de nuevo los sofismas sobre las pensiones

Industria petrolera: los balances de las multinacionales se derrumban

por Manuel Peinado Lorca //

Las multinacionales petroleras más grandes del mundo están en serios problemas porque sus balances económicos acusan los mayores costes de producción, la caída de los beneficios y el aumento vertiginoso de la deuda financiera acumulada tras años de pérdidas. Castigados por la cada vez más baja Tasa de Retorno Energético (EROI), los días de gloria de los gigantes petrolíferos altamente rentables han llegado a su fin. Todo lo que queda ahora es una sombra de la que una vez fuera una poderosa industria que, como comenté en un artículo anterior, se verá obligada a continuar canibalizándose para extraer la última gota de petróleo. Seguir leyendo Industria petrolera: los balances de las multinacionales se derrumban

Entrevista a Ervand Abrahamian: Irán, pasado y presente

por Eskandar Sadeghi-Boroujerdi //

En esta entrevista, Ervand Abrahamian, uno de los historiadores iraníes más destacados de su generación, conversa con Eskandar Sadeghi-Boroujerdi sobre sus 50 años de carrera profesional y las ideas que han determinado la comprensión tanto popular como académica de los acontecimientos, las organizaciones políticas y los movimientos que han influido en la evolución de Irán y su política en el siglo XX. Los escritos de Abrahamian sobre cuestiones tan diversas como el Partido Comunista Tudeh, el movimiento obrero iraní, el golpe de Estado de 1953 orquestado por la CIA y el MI6, el ayatolá Jomeini y el populismo, han marcado el tono de los debates tanto en Irán como en Occidente. Seguir leyendo Entrevista a Ervand Abrahamian: Irán, pasado y presente

Bolivia: Tesis Política de la XLIV Conferencia de la Federación Departamental de Fabriles La Paz – 2017

Después de más tres décadas los trabajadores fabriles volvemos al escenario político nacional recuperando nuestras banderas de lucha revolucionaria socialista. Retornamos a ocupar nuestro lugar en la lucha de la nación oprimida contra la nación opresora. La clase obrera tiene la capacidad de aglutinar la lucha de toda la nación oprimida en un solo puño y darle al país una perspectiva revolucionaria para superar el atraso económico y la miseria. La lucha de clases sociales no se ha extinguido sino que se agudiza por la profundización de la crisis capitalista, por lo que la ideología revolucionaria del proletariado tiene plena actualidad, haciéndose impostergable la tarea de volver a ser asimilada y materializada por la clase obrera boliviana. Seguir leyendo Bolivia: Tesis Política de la XLIV Conferencia de la Federación Departamental de Fabriles La Paz – 2017

Detrás del indulto a Alberto Fujimori

por Óscar Ugarteche //

Perú acababa de pasar por una prueba de fuego institucional. Y luego, tras salvarse de ser destituido por el parlamento, el presidente, Pedro Pablo Kuczynski, liberó a Alberto Fujimori, traicionando a los votantes que le permitieron ganar el balotaje contra Keiko Fujimori en 2016 Seguir leyendo Detrás del indulto a Alberto Fujimori

La Asamblea General de las Naciones Unidas rechaza el anuncio de Trump sobre Jerusalén

por Jordan Shilton //

La Administración Trump sufrió una humillante derrota en la Asamblea General de las Naciones Unidas el jueves cuando 128 países condenaron el anuncio del presidente el 6 de diciembre reconociendo a Jerusalén como la capital de Israel. La votación de 128-9, con 35 abstenciones, refleja el aislamiento extremo de Estados Unidos y propicia un enfrentamiento violento en Oriente Próximo. Seguir leyendo La Asamblea General de las Naciones Unidas rechaza el anuncio de Trump sobre Jerusalén

Argentina: se abre un debate en la izquierda revolucionaria.

TEXTO DE DISCUSION SOBRE SITUACION NACIONAL

  • Este texto trata de recoger una discusión con un amplio grupo de compañeros de nuestro grupo y no cuyo disparador del mismo fue el resultado electoral del pasado 22 de octubre (elecciones parlamentarias, de medio término, en la Argentina). El grupo SOCIALISMO REVOLUCIONARIO aportó al mismo su declaración política previa a dicho evento electoral (ver anexo). Lo que sigue son apuntes tomados con el objetivo de aportar a la continuidad del debate y de la acción política. Tienen la posibilidad del error o la omisión de quizás no poder recoger a fondo muchas intervenciones. Pero el valor creemos de sin intentar ser “un documento nacional” ni mucho menos, de un texto que permita desarrollar la discusión. Es en este sentido que nos proponemos (y proponemos) encarar en los próximos meses un estudio y debate sobre distintos temas como ser un análisis de la realidad económica de argentina ligada a la mundial y la no menos importante discusión sobre la organización de los revolucionarios, a la cal podríamos definir como la discusión del “partido”. Queremos hacerlo colectivamente y a esta discusión como las venideras te invitamos abiertamente

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Mañana elecciones en Cataluña, el 21-D: por la autonomía y la república

por Marti Caussa //

El 21-D se decidirá si se legitima el artículo 155, la jibarización de la autonomía y un régimen autoritario bajo la triple alianza de PP, C’s y PSC/PSOE o si se derrota este programa reaccionario y se legitima el camino hacia la República catalana que el 1-O abrieron dos millones de personas con empuje y determinación Seguir leyendo Mañana elecciones en Cataluña, el 21-D: por la autonomía y la república

Economía mundial: todo muy bien… Sra. Marquesa

por Eric Toussaint //

“Todo va muy bien, señora marquesa” (Tout va très bien, madame la marquise) 1/ es una canción de 1935 que conoció en Francia un gran éxito en plena crisis. Traducida a numerosas lenguas, esta frase se ha convertido en una expresión proverbial para designar una actitud de ceguera ante una situación desesperada Seguir leyendo Economía mundial: todo muy bien… Sra. Marquesa

El uno por ciento más rico del mundo captura el doble del ingreso de la mitad más pobre

por Niles Niemuth //

El primer Reporte de la Desigualdad Mundial publicado el jueves por los economistas Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Gabriel Zucman, Facundo Alvaredo y Lucas Chancel documenta el aumento en la desigualdad global de los ingresos y la riqueza desde 1980. Seguir leyendo El uno por ciento más rico del mundo captura el doble del ingreso de la mitad más pobre

Locura de Bitcoin: el gráfico de la fiebre de una crisis cada vez más profunda

por Nick Beams 

Según el escenario oficial, la economía mundial está disfrutando de su mejor período de crecimiento desde la crisis financiera mundial de 2008-2009, que marcó el comienzo de la peor recesión desde la Gran Depresión de la década de 1930. Seguir leyendo Locura de Bitcoin: el gráfico de la fiebre de una crisis cada vez más profunda

El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Trump genera ira y protestas

por Bill Van Auken //

Cambiando drásticamente el rumbo de siete décadas de política estadounidense hacia el Medio Oriente, el presidente Donald Trump dio un discurso el miércoles en la Casa Blanca en el que reconocía a Jerusalén como la capital de Israel y prometía que los EUA empezarían preparativos para mudar su embajada allí desde Tel Aviv, pasando a ser el primer país del mundo que lo haga. Seguir leyendo El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Trump genera ira y protestas

¿El neoliberalismo funciona?

Noah Smith es un blogger habitual de economía de la principal corriente keynesiana y escribe regularmente para Bloomberg. Hace poco, titulaba un artículo “Los mercados libres han mejorado más vidas que cualquier otra cosa antes”. Y defendía el argumento bastante habitual de que el capitalismo ha sido en realidad un gran éxito a la hora de mejorar la vida de miles de millones de personas en comparación con cualquier modo de producción y de organización social anterior y que, hasta donde alcanza a ver, seguirá siendo el ‘mercado líder’ para los humanos seres.Smith está dispuesto a refutar la ‘economía mixta’, las ideas anti libre comercio que se han colado en la economía dominante desde la Gran Recesión, a saber, que el ‘neoliberalismo’ y el libre mercado son malos para los niveles de vida de la gente. En su lugar, sería necesario una pequeña dosis de proteccionismo comercial (Rodrik) e intervención estatal y regulación (Kwak) para ayuda a que el capitalismo funcione mejor.Pero no, dice Smith. El neoliberalismo funciona mejor. ¡Y cita el fenómeno del crecimiento de China como su principal ejemplo! En China, “el cambio de una economía dirigida y controlada rígidamente a una que combina enfoques estatales y de mercado – y la liberalización del comercio – ha sido, sin duda, una reforma neoliberal. A pesar de que las reformas de Deng se realizaron principalmente en una red ad-hoc, aplicando el sentido común, invitaron al famoso economista neoliberal Milton Friedman para que les aconsejase“ Seguir leyendo ¿El neoliberalismo funciona?

Menos globalización: ¿marginación u oportunidad para América Latina?

 

por  Pierre Salama //

¿Ha vuelto a perder América Latina una oportunidad de insertarse de otro modo en la globalización? ¿Se mantuvieron las estructuras productivas pese al «giro a la izquierda» de algunos de los grandes países de la región? ¿Cómo se abordan los problemas de la digitalización y los cambios en los escenarios globales? Una breve comparación con Asia puede servir para ver que América Latina dejó pasar una nueva oportunidad

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Conflicto catalán: Catalunya, ¿qué movimiento?

por Joan Font //

Para nadie es ya un secreto que en Catalunya están pasando cosas. En una de sus frases célebres Mariano Rajoy, afirmo que “los catalanes hacen cosas”. Y en esta ocasión no era un error: en Catalunya existe desde hace ya algunos años un movimiento popular muy amplio. Intentaremos abordar algunas de sus características. Quizá así sea un poco más fácil comprender la situación actual de este pequeño país de la esquina nordeste del Mediterráneo Seguir leyendo Conflicto catalán: Catalunya, ¿qué movimiento?

Honduras: del golpe de 2009 a la insurrección de 2017, lecciones

por  Comité Central del PST-Honduras//

Honduras experimenta un ascenso de la lucha de clases, como pocos en su historia reciente, el referente más cercano es la lucha contra el Golpe de Estado en 2009. Sin duda alguna, estos episodios no son rayos en cielo sereno. Al contrario, el golpe es la respuesta de la burguesía hondureña ante los avances y conquistas que venía obteniendo el movimiento obrero, popular y social. Seguir leyendo Honduras: del golpe de 2009 a la insurrección de 2017, lecciones

Juicio de la ESMA en Argentina: condenados por lanzar al mar a 4.000 prisioneros

 

por  Roberto Montoya //

“Primero eliminaremos a los subversivos; después a sus cómplices; luego a sus simpatizantes; por último a los indiferentes y a los tibios”. El general Manuel Ibérico Saint-Jean, gobernador militar de la provincia de Buenos Aires, resumió así fielmente en mayo de 1977 los principios por los que se regía desde el 24 de marzo de 1976 la dictadura militar encabezada por el general Jorge Videla Seguir leyendo Juicio de la ESMA en Argentina: condenados por lanzar al mar a 4.000 prisioneros

Entrevista a Noam Chomsky: en la era Trump, graves amenazas para la “vida humana organizada”

por Lucien Crowder //

 

[Noam Chomsky, pese a ser un lingüista de enorme talla, es más conocido, fuera de su especialidad, por su intenso compromiso político desde una posición de izquierda, que le ha llevado a formular críticas aceradas a la política exterior de EE UU y a interesarse duraderamente por las armas nucleares y otras amenazas de índole tecnológica para la civilización humana. En esta entrevista, Chomsky conversa con el editor jefe del Bulletin of the Atomic Scientits, Lucien Crowder, sobre las políticas del gobierno de Trump en materia de cambio climático, modernización nuclear, Corea del Norte e Irán, así como sobre la intensificación de “las gravísimas amenazas a que nos enfrentamos todos”. Seguir leyendo Entrevista a Noam Chomsky: en la era Trump, graves amenazas para la “vida humana organizada”

Afganistán: La “guerra buena” cumple 16 años

 

por Roberto Montoya//

I

A pesar de que el caso catalán eclipsa desde hace semanas toda otra información, el mundo sigue su inexorable movimiento. El 7 de octubre ni en páginas interiores se recordó que tal día de 2001 se inició aquel “paseo militar” en Afganistán de EE UU y sus aliados, cuyas derivaciones y consecuencias se siguen sufriendo y se seguirán sufriendo durante mucho tiempo. Más de 100 000 muertos después, el país asiático se ha convertido en un Estado fallido y los talibán, a los que se dio por exterminados hace años, se han recuperado y controlan ya casi el 50 % del territorio. Es una de las mayores derrotas de EE UU y la OTAN Seguir leyendo Afganistán: La “guerra buena” cumple 16 años

El Kremlin recibe el centenario de la Revolución de Octubre con temor y hostilidad

por Clara Weiss //

La oligarquía del Kremlin recibió el centenario de la Revolución de Octubre con una mezcla de temor y hostilidad, caracterizando falsamente los acontecimientos de 1917 y atacándolos desde una base nacionalista y de extrema derecha. Seguir leyendo El Kremlin recibe el centenario de la Revolución de Octubre con temor y hostilidad

La descomunal huella de carbono de las poderosas corporaciones de la carne y los lácteos

por GRAIN

Tres compañías de producción de carne —JBS, Cargill y Tyson— emitieron más gases con efecto de invernadero el año pasado que toda Francia, y casi tanto como algunas de las mayores compañías petroleras, tales como Exxon, BP y Shell. Pocas compañías de carne y lácteos calculan o publican sus emisiones climáticas. Así que, por primera vez en la historia, hemos calculado las emisiones de las corporaciones relacionadas con la cria de animales utilizando la metodología más abarcadora creada hasta la fecha por la Organización de Naciones Unidas de la Agricultura y la Alimentación (FAO). Seguir leyendo La descomunal huella de carbono de las poderosas corporaciones de la carne y los lácteos

Cataluña como paradigma del “terrorismo jurídico” del Estado español

por Germán Gorraiz//

El término distopía fue acuñado a finales del siglo XIX por John Stuart Mill en contraposición al término eutopía o utopía, empleado por Tomas Moro para designar a un lugar o sociedad ideal. Así, distopía sería “una utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal”. Las distopías se ubican en ambientes cerrados o claustrofóbicos enmarcados en sistemas antidemocráticos, donde la élite gobernante se cree investida del derecho a invadir todos los ámbitos de la realidad en sus planos físico y virtual e incluso, en nombre de la sacro-santa seguridad del Estado, a eliminar el principio de inviolabilidad (habeas corpus) de las personas, síntomas evidentes de una peligrosa deriva totalitaria del sistema democrático. Seguir leyendo Cataluña como paradigma del “terrorismo jurídico” del Estado español

EEUU: Un año desde la elección de Donald Trump

por Patrick Martin//

Hace un año, el 8 de noviembre del 2016, el candidato republicano Donald Trump ganó las elecciones presidenciales de EUA. A pesar de perder el balotaje popular a nivel nacional por casi tres millones de votos, Trump derrotó a la candidata demócrata, Hillary Clinton, en el colegio electoral gracias a victorias estrechas en los estados industriales de Michigan, Wisconsin y Pensilvania. Seguir leyendo EEUU: Un año desde la elección de Donald Trump

La engañosa derrota del Estado Islámico

Ya Sun Tzu, quinientos años antes de nuestra era, como se lee en su tratado “El Arte de la Guerra”, se refería a ésta diciendo que “es un asunto serio; da miedo pensar que los hombres pueden emprenderla sin dedicarle la reflexión que requiere”. Es evidente que Bush no había leído esto cuando desencadenó aquella nefasta guerra contra el terrorismo cuyos efectos está sufriendo hoy la humanidad y, sobre todo, los pueblos musulmanes sobre los que el rayo del Pentágono descargó con mayor virulencia y menor reflexión. Seguir leyendo La engañosa derrota del Estado Islámico

China: El emperador geoeconómico Xi Jinping se adelanta 15 años

Alfredo Jalife-Rahme//
A unos días del inicio de su trascendental gira asiática, Donald Trump felicitó en términos ditirámbicos la asunción de Xi Jinping –entronizado supremo líder para un segundo quinquenio en el 19 congreso del Partido Comunista Chino (PCC)–, a quien aduló de rey.

La nesciencia de Trump es legendaria, ya que en la tradición milenaria china de más de 6 mil años no existe la figura de rey, ya que ha sido gobernada por mandarines y emperadores. Según The Washington Post, Trump alabó a Xi como probablemente el mandatario más poderoso que China ha tenido en un siglo. ¿Más que Mao Zedong y Deng Xiaoping? Not yet Seguir leyendo China: El emperador geoeconómico Xi Jinping se adelanta 15 años

España: la clase obrera catalana y española deben salir al combate

por Paul Mitchell y Chris Marsden//

Los partidos nacionalistas catalanes están trabajando abiertamente con el Gobierno del Partido Popular (PP) en Madrid a cambio de concesiones que anticipaban de la Unión Europea. El resultado de sus esfuerzos es permitir que el régimen español establezca un peligroso precedente de poder imponer su voluntad mediante órdenes policiales-militares, con el pleno respaldo de la oposición del Partido Socialista (PSOE). Seguir leyendo España: la clase obrera catalana y española deben salir al combate

El partido de extrema derecha, Alternativa para Alemania, ingresa al parlamento

por Johannes Stern

La convocatoria del nuevo Bundestag (parlamento federal) marca un hito decisivo político en Alemania. Setenta y dos años después del final de la dictadura de Hitler, los nazis, extremistas, demagogos, racistas y xenófobos una vez más se sientan en el parlamento alemán. La primera sesión el 25 de octubre ya ha resaltado que la influencia política de la facción de la Alternativa para Alemania (AfD) se extiende más allá de su fuerza numérica. Bajo el marco de detener el influjo de refugiados y aumentar los poderes del Estado, ahora además establecen el tono del parlamento.

“La gente ha decidido. Ahora, comienza una nueva época”, amenazó Bernd Baumann, el líder parlamentario de la AfD, quien fue el primer portavoz del grupo de extrema derecha en dirigirse al Bundestag. “A partir de este momento, aquí se tratarán los problemas de manera diferente”, por ejemplo, “el euro, la toma de deudas gigantescas, las enormes cifras de inmigración, las fronteras abiertas y los crímenes cada vez más brutales en nuestras calles”.

Albrecht Glaser, un candidato de la AfD, no fue elegido como presidente del Bundestag en tres rondas electorales, pero esto no puede ocultar el hecho de que los antiguos partidos están dispuestos a trabajar estrechamente con la AfD. Significativamente, Glaser recibió 121 votos en la segunda ronda electoral, 31 votos más que miembros de la AfD en el Bundestag. El presidente honorario del Bundestag (el parlamentario más viejo por edad), Hermann Otto Solms (Partido Democrático Libre, FDP), le dio la bienvenida a Baumann como su “colega”.

En su discurso, Solms dijo que estaba abierto a llegar a un acuerdo con la AfD. “Como alguna vez dijo el presidente federal, Frank Walter Steinmeier, en su discurso sobre la unidad alemana: ‘La controversia, sí, pero ninguna irreconciliabilidad puede surgir en base a las diferencias’.” Solo podía “estar de acuerdo” con el ex ministro socialdemócrata (SDP) de Asuntos Exteriores. Alemania necesita “menos guerra ideológica de trincheras y más soluciones orientadas a los problemas”.

Este plan es apoyado por todos los partidos parlamentarios. Por ejemplo, el portavoz del Partido de Izquierda, Jan Korte, pidió “más discurso en este Bundestag” y “una señal para los que se han alejado”. ¡Por esto recibió aplausos de numerosos diputados del SPD y la AfD!

No hay duda de que el Partido de Izquierda también colaborará bien con el AfD en los comités parlamentarios. Sahra Wagenknecht, presidenta del grupo parlamentario del Partido de Izquierda, ya fue elogiada por Alexander Gauland, el nuevo presidente del parlamento de la AfD, por sus arrebatos contra los refugiados. En Grecia, Syriza, el partido hermano del Partido de Izquierda, está en una coalición con los conservadores derechistas Griegos Independientes (ANEL), los cuales están vinculados con la AfD a nivel europeo.

Para luchar contra estos eventos peligrosos y derechistas en Alemania y en Europa en su conjunto, se deben entender sus raíces políticas y sociales. Bajo condiciones de la crisis más profunda del capitalismo desde la década de 1930, la clase dominante ha promovido deliberadamente a las fuerzas neofascistas para impulsar su política de militarismo, aumentar los poderes del Estado y la devastación social contra la creciente oposición de la población.

En el caso de la AfD, queda claro de dónde desciende. No representa los intereses del “pueblo”, sino los de la clase dominante. La mayoría de sus más de 90 diputados parlamentarios han sido reclutados directamente del aparato estatal, especialmente del ejército, la judicatura y la policía, y / o anteriormente fueron miembros de un partido establecido. Por ejemplo, Baumann comenzó su carrera como asistente del editor multimillonario alemán Hubert Burda, según Wikipedia.

Los mismos partidos que son política e ideológicamente responsables por el surgimiento de la AfD ahora están usando su entrada al parlamento para formar un nuevo gobierno derechista. Significativamente, poco después del final de la primera sesión parlamentaria ocurrió una deportación masiva de alrededor de 50 refugiados a Afganistán. El hecho de que el ex ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble (Unión Demócrata Cristiana, CDU) fuera elegido como el nuevo presidente del Bundestag por una gran mayoría dice mucho. Como ningún otro, Schäuble representa las políticas de austeridad dictadas por Bruselas y Berlín que han devastado a países enteros como Grecia y sumido a millones de personas en la pobreza.

La llamada coalición “Jamaica” (por los colores del partido) de los Demócratas Cristianos, los Verdes y el neoliberal FDP, la cual ha sido explorada oficialmente desde el martes, impulsaría los ataques contra la clase obrera y la militarización de Europa interna y externamente. En una entrevista programática en la edición actual del semanario de noticias Der Spiegel, el ex ministro de Relaciones Exteriores del Partido Verde, Joschka Fischer, declara, “Jamaica es una necesidad”. Frente a los “grandes problemas del siglo XXI” y los “cambios dramáticos que vemos a nivel mundial, incluyendo con Brexit y la elección de Donald Trump,” se requiere más liderazgo alemán.

“Los responsables entrarán en una situación en la cual deben liderar”, continúa Fischer. “Simplemente porque las condiciones actuales son lo que son”. La presión “de las realidades” se volverán “enormes”. Fischer no deja dudas de que quiere decir con esto: nuevas campañas militares alemanas y un aumento masivo de los poderes del Estado en el país. “Ya vivimos esto con rojiverde [el gobierno SPD-Partido Verde]. Ni siquiera estábamos en el poder cuando se tuvo que responder a la cuestión de la guerra en Kosovo”, dijo.

La entrevista de Fischer devela el giro a la derecha de un estrato social que había sido considerado como “izquierdista” desde el movimiento estudiantil de 1968. Basado en las teorías antimarxistas de la Escuela de Frankfurt y el postmodernismo, siempre rechazó una orientación hacia la clase obrera y se centró en cuestiones de identidad, el medio ambiente y, en la última instancia, el aumento de su propia riqueza personal. Bajo condiciones de extrema polarización social, sus representantes, como el antiguo luchador callejero Fischer, están listos para llegar a un acuerdo con la extrema derecha con la que lucharon en un período anterior. Aunque Fischer admite que la AfD se mantiene en la tradición de los nazis, él recomienda “una cierta ecuanimidad básica” al lidiar con ella.

Detrás de la “ecuanimidad básica” de Fischer hacia los nazis yace una política que no es menos reaccionaria que la de la AfD. “Yo prefiero a Macron y a Francia que a Kurz, Strache y Austria”, dijo cínicamente. Este elogio para el presidente francés significa el apoyo para el estado de emergencia permanente en Francia, con el cual Macron está reprimiendo la resistencia a sus reformas laborales, los ataques sociales masivos y las políticas de la Unión Europea.

Hace apenas unos días, en una contribución especial para Süddeutsche Zeitung, Fischer defendió la brutal represión de Cataluña por parte del gobierno derechista en Madrid. “Sería una locura histórica”, escribió Fischer, “si los Estados miembros de la Unión Europea ingresaran a una fase de secesión y desintegración en el siglo XXI, cuando con las nuevas potencias mundiales —China, India, EE. UU., etc.— el futuro común de los europeos requiere más cohesión e integración”.

La clase dominante no está preocupada por el aumento de la extrema derecha, sino por la creciente resistencia de la izquierda a sus grandes planes de poder militar y la desigualdad social. Esa es la razón por la cual el SPD tentativamente ha decidido entrar en la oposición y su líder, Martin Schulz, criticó hipócritamente al capitalismo en una entrevista con Die Zeit. El SPD, en estrecha cooperación con el Partido de Izquierda y los sindicatos, quiere obstaculizar el desarrollo de una genuina oposición izquierdista y marxista al nuevo gobierno derechista y a la AfD.

El brusco giro hacia la derecha de todos los partidos del establecimiento muestra que la lucha contra los espectros del pasado requiere una política revolucionaria. Junto con sus organizaciones hermanas en el Comité Internacional de la Cuarta Internacional, el Partido de Socialista por la Igualdad en Alemania lucha por un programa que combine la lucha contra la desigualdad social, el fascismo y la guerra con la lucha contra el capitalismo y por una sociedad socialista. Cien años después de la Revolución de Octubre en Rusia, una vez más la construcción de un partido socialista masivo que expropie la riqueza de la elite financiera y la utilice para terminar con la masiva desigualdad social es la única forma de prevenir una recaída al barbarismo.

Bolivia: Evo Morales defiende el trabajo infantil

por Alejandro Valenzuela//

La figura de Evo Morales, el primer indígena en acceder a la presidencia de la república de un país latinoamericano, resulta señera para la definición del llamado “Socialismo del Siglo XXI”. Junto con Mujica, conforman la máxima expresión de esta corriente y en general gozan de buena prensa, los medios de comunicación no dejan de propalar sus costumbres y especialmente sus declaraciones, en las que aparecen reivindicando la sobriedad, la modestia y la identidad latinoamericana.

Pero los marxistas debemos comprender y actuar con el criterio de realidad que emana de la lucha de clases, debemos ver lo que las cosas son, no lo que dicen que son. De esta forma resulta necesario puntualizar que el gobierno de Evo Morales, desde hace más de una década y más allá de sus rabietas contra la Coca Cola y el McDonald, ha centrado su política económica en garantizar la inversión extranjera, creando fondos multimillonarios que afiancen sus intereses en el país.

En politica internacional, por lo mismo, Morales ha seguido  hasta el extremo el tradicional antichilenismo de la oligarquía boliviana, desarrollando el discurso facilista de que el atraso y miserias altiplánicas se deberían a la impuesta mediterraneidad, poniendo a Chile y no a las potencias imperialistas -con las que tiene excelentes relaciones- como responsable de los problemas nacionales de Bolivia. A pesar de que usurpe el discurso latinoamericanista y bolivariano, Evo Morales sigue la vieja política imperialista de crear frentes internos en América Latina (en este caso Bolivia/Chile), el romano “dividir para reinar”.

De la misma forma, en la arena nacional, ha desarrollado un accionar sistemático de combate a los movimientos sociales (obreros, indígenas) como ha quedado de manifiesto el pasado 24 de octubre. Con el argumento de evitar que grupos de personas se atribuyan  la representación del pueblo, las  marchas de protesta serán penalizadas  entre dos y cuatro años de prisión, según el artículo 294 del Código Penal, aprobado en la Cámara de Diputados. La oposición advierte sobre el riesgo de persecución a quienes discrepen con el MAS.  El oficialismo dice que la sanción se aplicará a manifestantes que vayan contra un gobierno  democráticamente elegido y que generen inseguridad.

Pero una forma nítida de comprender la conducta política de Evo Morales y su partido, el MAS, en su relación con la actividad de las masas, lo constituye su vergonzosa defensa del trabajo infantil en Bolivia, amparándose en que el mismo expresaría inveteradas costumbres ancestrales.

Veamos la realidad: han pasado poco más de tres años desde la promulgación de la Ley 548 del Código Niño, Niña y Adolescente (17/07/2014), que ha puesto a Bolivia en el ojo de las críticas al convertirse en el primer Estado en el mundo en permitir que los niños trabajen a partir de los 10 años.

El nuevo Código en su artículo 129 “ Fija como edad mínima para trabajar los 14 años de edad”, sin embargo autoriza de manera excepcional “la actividad laboral por cuenta propia realizada por niñas, niños o adolescentes de diez (10) a catorce (14) años, y la actividad laboral por cuenta ajena de adolescentes de doce (12) a catorce (14) años […]”. Además, el artículo 136 que prohíbe las actividades laborales y trabajos considerados como peligrosos, insalubres o atentatorios a la dignidad, entre ellos la pesca en ríos y lagos, el trabajo en actividades agrícolas, la cría de ganado mayor y la albañilería, son permitidos cuando se desarrollan en el ámbito familiar o social comunitario ya que tendrían una naturaleza formativa y cumplirían la función de socialización y aprendizaje.

La controversia que ha desatado la nueva ley se debe a que Bolivia incumple los convenios internacionales, además que vulnera los derechos a la salud, a la educación, a la recreación y al desarrollo pleno e integral de los niños. La Constitución Política del Estado en su artículo 13, parágrafo IV señala que “los derechos y deberes consagrados en esta Constitución se interpretarán de conformidad con los Tratados Internacionales de derechos humanos ratificados por Bolivia”. Además, los artículos 60 y 61 establecen la necesidad de velar por el interés superior de la niña, niño y adolescente, así como la prohibición del trabajo forzado y la explotación infantil.

La promulgación de esta ley, claramente estaría violando normas internacionales ratificadas por el gobierno boliviano, entre ellas: el Convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la edad mínima de admisión al empleo, el Convenio 182 de la OIT sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. Es importante mencionar que al ratificar una ley o convenio internacional, los países asumen el compromiso de adecuar la legislación nacional y desarrollar las acciones oportunas de acuerdo a las disposiciones contenidas en dicho convenio, y debido a su carácter vinculante, es obligatorio para los países que lo  firman o ratifican y es de estricto cumplimiento en el territorio nacional.

Las acciones y el discurso del gobierno después de la promulgación de la ley son confusos y contradictorios. En octubre de 2014, junto a otros 24 países, Bolivia  firma la “Iniciativa Regional América Latina y el Caribe libre de trabajo infantil”, una alianza entre los países de la región con la  finalidad de acelerar el avance hacia el cumplimiento de las metas de eliminación de las peores formas de trabajo infantil hasta 2016 y la completa eliminación del trabajo infantil hasta 2020. Al  firmar la iniciativa regional, el gobierno se compromete a trabajar de manera urgente y coordinada ante la persistencia del trabajo infantil incluso en contextos de crecimiento económico en la región. Además, la iniciava pretende hacer sostenibles los avances y logros alcanzados en los últimos 20 años, evitando efectos regresivos que agudicen el problema, entonces ¿Cómo pretende el Gobierno agilizar la erradicación del trabajo infantil, cuando la nueva ley legaliza el trabajo de los niños menores de 14 años?

El doble discurso del gobierno emerge cuando decide rechazar las recomendaciones para abolir el trabajo infantil emitida por la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la sesión de aprobación del Examen Periódico Universal (EPU) llevada a cabo en diciembre de 2014, al que se presentó el país. Asimismo, en la sesión realizada en Ginebra (Suiza) en junio de 2015, el país tuvo la oportunidad de justificar y explicar las razones por las que decidió modificar la edad mínima permitida para trabajar. El argumento de la delegación boliviana hizo referencia a “que el trabajo desde edad temprana es una cuestión cultural en Bolivia”, una realidad ante la cual no se puede ir en contra. Esta declaración le ha costado al país la pérdida del apoyo irrestricto del Grupo de América Latina y el Caribe ante las Naciones Unidas (GRULAC) pues la postura boliviana fue considerada “casi una reivindicación del trabajo de los menores”, además de ir “a contramano de las iniciativas a nivel mundial, pero sobre todo a nivel regional sobre la erradicación del trabajo infantil”.

La implementación del Código

Como parte de la implementación del Código Niña, Niño y Adolescente, en el mes de septiembre de 2017 el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social en coordinación con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) inició el proceso de socialización del “Protocolo para el llenado del formulario de registro y/o autorización de ac tividad laboral excepcional (léase trabajo infantil) o trabajo adolescente”4 desde los 10 y 12 años respectivamente, a través de capacitaciones al personal de las diferentes gobernaciones y su extensión a los gobiernos municipales, SEDEGES y Defensorías de la Niñez y Adolescencia5; estas últimas son responsables del control orientado a evitar la explotación infantil.

Hasta noviembre, más de 300 municipios tendrán la responsabilidad de implementar el registro, autorizar el trabajo a niños y niñas entre 10 y 14 años, y realizar el control respectivo.

A contramano, el Gobierno promueve el registro y autorización para el control del trabajo infantil, en lugar de mantener en 14 años la edad permitida para trabajar como era en el Código anterior y de asignar un rol al Estado en la protección social integral de los menores de esa edad. De esta manera, abre la compuerta para perpetuar el trabajo infantil, lo que constituye un retroceso frente a las políticas y acciones realizadas durante la primera década del milenio a favor de su erradicación.

Resulta imprescindible luchar en contra del trabajo infantil creando desde el Estado y la sociedad las condiciones para incidir en los factores estructurales que lo originan; es decir, transformando el contexto económico, social, laboral y político que favorece la distribución desigual de la riqueza y de los ingresos, profundizando la desigualdad social. Mientras no se cambien las condiciones generales del mercado de trabajo para los adultos y no se sancione la demanda de trabajo infantil, miles de niños y niñas seguirán trabajando, muchos bajo condiciones de explotación6.

El trabajo infantil en Bolivia: algunas cifras

En Bolivia, no existe información actualizada sobre la dimensión y las características del trabajo infantil y adolescente; el Censo Nacional de Población y Vivienda realizado por el INE en 2012, que es la única información oficial disponible sobre el tema, reportaba que un total de 391.747 niños, niñas y adolescentes entre 7 y 17 años participaban en algún tipo de actividad económica, de ellos poco más de la cuarta parte eran niños y niñas entre 7 y 12 años y el resto adolescentes mayores de 12 años.

Los niños y niñas se desempeñaban principalmente como trabajadores por cuenta propia, trabajadores familiares o aprendices no remunerados, u obreros o empleados; y se encontraban insertos en actividades agropecuarias, el comercio, la industria manufacturera y la construcción.

Ponemos estos datos a disposición de nuestros lectores para ayudar a comprender correctamente un fenómeno político tan poderoso en la izquierda como lo es la corriente política de Evo Morales, ayudando a develar su verdadera naturaleza de clase, más allá de la pirotecnia indigenista. Es tarea de los revolucionarios altiplánicos la construcción de un partido revolucionario que asuma las grandes tareas nacionales y sociales que plantea la revolución boliviana: un gobierno obrero-campesino que ponga fin a la explotación en todas sus formas y libere a las naciones oprimidas.

 

 

(Esta nota se ha hecho en base a información obtenida del Boletín informativo del Observatorio Boliviano de Empleo y Seguridad Social de octubre de 2017)

EEUU: La burocracia sindical de AFL-CIO aliada de Trump

por Trévon Austin//

Del 22 al 25 de octubre, la Federación Estadounidense del Trabajo-Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO) celebró su convención cuatrienal en St. Louis, Missouri.

La reunión de los muy bien pagados ejecutivos sindicales pasó mayormente desapercibida para los trabajadores estadounidenses, que no miran a esas organizaciones, las cuales hace mucho tiempo abandonaron cualquier defensa de sus intereses y han perdido millones de miembros. El porcentaje de trabajadores en los sindicatos ha bajado a solo el 10,4 por ciento, comparado con el 20,1 por ciento en 1983 y el 32,5 por ciento en 1953.

En la medida en que la AFL-CIO juega algún papel significativo, este es apoyar al Partido Demócrata y promover los objetivos de la política doméstica y exterior del imperialismo estadounidense. Lejos de oponerse al ataque corporativo a la clase trabajadora, los sindicatos han pasado las últimas cuatro décadas suprimiendo la lucha de clases y reduciendo los estándares de vida de los trabajadores en nombre de hacer competitivo globalmente al capitalismo estadounidense.

Las principales figuras de la AFL-CIO, incluyendo al presidente Richard Trumka, tienen amplios antecedentes de traición a las luchas obreras y de confabular con la patronal para reducir la participación de los ingresos nacionales que va a los trabajadores. Durante los ocho años de la administración de Obama, los sindicatos limitaron el número de huelgas a su nivel más bajo en la historia estadounidense, facilitando una transferencia sin precedentes de la riqueza hacia arriba.

La creación de un sufrimiento indecible a la clase trabajadora, sin embargo, no ha socavado los intereses materiales de la burocracia de la AFL-CIO, que sigue prosperando gracias a su control de vehículos de inversión multibillonarios en pensiones y sanidad y una miríada de otros planes de negocios obrero-patronales. Las revelaciones de este año acerca de los sobornos multimillonarios a altos cargos de la United Auto Workers, que pasaron a través de los Centros de Formación Nacional de UAW-Chrysler, son solo la punta del iceberg.

La convención de St. Louis fue un asunto dirigido y burocrático de principio a fin. Los delegados seleccionados cuidadosamente votaron unánimemente la reelección de Trumka para un tercer mandato de cuatro años y reinstalar a la secretaria-tesorera Liz Shuler y al vicepresidente ejecutivo Tefere Gebre, que no tuvieron oposición.

De manera significativa, la AFL-CIO no invitó a demócratas destacados a su convención, como habían hecho en otras ocasiones. En sus comentarios de apertura, Trumka declaró, “Encontraremos esperanza y oportunidad para la gente trabajadora, no dentro de los partidos políticos principales, sino dentro de nuestro movimiento y nuestras comunidades…

No me importa si eres demócrata o republicano o algo intermedio, si eres justo con nosotros, seremos justos contigo”, dijo.

En realidad, las palabras del jefe de la AFL-CIO sobre la “independencia política” se refieren a los pasos que da una sección de los sindicatos para aliarse con la administración de Trump y secciones del Partido Republicano. Aunque los sindicatos tradicionalmente han subordinado a la clase trabajadora a las necesidades de la clase gobernante por medio de los demócratas, han visto en Trump un espíritu afín que abraza su programa de “comprar lo estadounidense, contratar a estadounidenses” para desviar hacia afuera la oposición social.

Tras su desastroso respaldo a Hillary Clinton en 2016, los sindicatos de la construcción, el United Auto Workers, el United Steelworkers (acereros unidos) y otros sindicatos se aliaron con Trump en base a los pasos que ha dado para renegociar o cancelar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, siglas en inglés), construir el oleoducto Keystone XL y aumentar el gasto en infraestructura.

Durante la convención de esta semana, el presidente de United Steelworkers Leo Gerard despotricó contra el “acero chino” y promocionó medidas de guerra comercial, que los sindicatos, junto con Trump y su antiguo asistente fascistoide Stephen Bannon afirman falsamente que defienden los empleos de los trabajadores estadounidenses y los estándares de vida. Gerard estaba al lado de Trump en el Despacho Oval este año cuando el presidente firmó una medida de guerra comercial declarando que las importaciones de acero de China y otros países estaba socavando la “seguridad nacional” estadounidense.

La aceptación abierta por parte de Trump de los neonazis, sin embargo, ha sido fuente de cierto bochorno, particularmente para los sindicatos minoristas y de servicios, que están intentando reclutar a trabajadores inmigrantes por poco dinero para aumentar el número de miembros. En agosto, Trumka decidió renunciar a la presidencia del Consejo Manufacturero después de que Trump defendiera a los neonazis y a los miembros del KKK detrás de los disturbios en Charlottesville, Virginia, que dejó a 19 personas heridas y se saldó con la muerte de la manifestante antifascista de 32 años de edad Heather Heyer. En aquel momento, Trumka dijo, “No puedo sentarme en un consejo para un presidente que tolera el fanatismo y el terrorismo doméstico”.

La consternación de Trumka por el descubrimiento de elementos fascistoides en la Casa Blanca fue enteramente fraudulento. Lejos de estar impactados por su presencia, los ejecutivos de la AFL-CIO tienen una afinidad natural por Trump y Bannon. Solo una semana después de renunciar al consejo, Trumka elogió los esfuerzos del presidente por renegociar el NAFTA.

Hablando sobre miembros del sindicato que apoyaban a Trump en 2016, Trumka declaró, “Mis miembros, como muchos estadounidenses, están enfadados porque el sistema no funciona para ellos. Que los relega cada vez más”, añadiendo, “aunque el país es el país más rico sobre la faz de la tierra”. Añadió también, “[los trabajadores] estaban dispuestos a asumir el riesgo de Trump porque él prometió un cambio de sistema radical”.

En la medida en que algunos sectores de los trabajadores dirigieron su mirada desesperadamente hacia el presidente billonario, es solo porque los sindicatos y los demócratas no han mostrado más que menosprecio hacia los trabajadores, que han sufrido un declive histórico en sus estándares de vida debido a décadas de desindustrialización, recortes sociales y pobreza crónica. Los sindicatos colaboraron en ello y fueron cómplices de ello, y arrojaron veneno nacionalista para bloquear cualquier lucha unificada por parte de los trabajadores estadounidenses y sus hermanos y hermanas de clase en el extranjero.

Lejos de oponerse a Trump, la AFL-CIO, junto con el Partido Demócrata, no temen a nada más que al surgimiento de un poderoso movimiento de la clase trabajadora contra la administración y su programa de recortes fiscales masivos para los ricos, la destrucción de la sanidad, y otros servicios sociales vitales, y su expansión del militarismo y amenazas de dictadura. Ello es así porque tal movimiento se volvería muy pronto una confrontación directa con todos los que defienden el dominio de la élite corporativa y financiera, incluyendo a los demócratas y la propia AFL-CIO.

 

(Imagen: Richard Trumka)

La revolución en la era Putin

por Martín Baña y Pablo Stefanoni//

Una década después del derrumbe soviético, y coincidentemente con el inicio del siglo XXI, llegó al poder Vladímir Putin. Con él se inició un período de reconstrucción del Estado y del peso geopolítico de Rusia. En este proceso también se construyó un nuevo relato histórico en el que el acontecimiento revolucionario de 1917 entra de manera ambigua e incómoda en el proyecto conservador vigente desde 2000: reconstruir una Rusia grande[1].

Vladímir Putin, ex espía del KGB, había llegado a la cúspide del poder de la mano de Boris Yelstin y allí pudo sentir la crisis del país, sumido en la humillación tras haber caído de su lugar de superpotencia y sin perspectivas de futuro. Los setenta años de historia soviética parecían desecharse en el baúl de los trastos viejos de la historia. Es más, en “las aguas heladas del cálculo egoísta” de la nueva elite ultraliberal yeltsiniana –parafraseando al Manifiesto comunista– el período soviético quedaba reducido a una suerte de paréntesis, un desvío del camino que debía rectificarse recuperando la continuidad con la historia prerrevolucionaria.

Personajes como el banquero Boris Jordan vivieron el proceso como una venganza personal: “Lo que mi abuelo no pudo lograr en la época de la guerra civil con el Ejército Blanco contra los comunistas, lo hicimos nosotros expulsando al Estado de las relaciones de propiedad”. El regreso del capitalismo constituyó para muchos rusos una catástrofe material y también moral. Si en Europa del Este el comunismo era visto como algo impuesto desde afuera, para Rusia resulta inseparable de su propia historia e identidad. Además, como escribió Bruno Groppo, la liberación del orden opresivo en Rusia coincidió con la pérdida de la posición hegemónica del imperio soviético, y a la postre con su desintegración. Es decir, la caída del comunismo ponía en cuestión la propia historia e identidad de Rusia.

Fue en este contexto que Putin llegó a la primera magistratura. Nacido en Leningrado y criado en los años de oro de la Unión Soviética, su principal meta fue reponer el brillo ruso. La construcción de la imagen de Putin tiene como base numerosas fotos que lo muestran como un líder viril, y pese a su metro setenta de estatura, se proyecta como un líder fuerte, como “un grande”.

Una de las facetas del proyecto de Putin es reponer una historia “positiva” de Rusia, plasmada en los nuevos manuales escolares. Desde el Kremlin se propuso, con éxito, incorporar positivamente la historia soviética dejando de lado su costado más utópico como también sus derivas más sangrientas. En ese marco, la evaluación del desempeño de un líder como Stalin está lejos de la condena absoluta, ya que se lo recuerda como el jefe de la Gran Guerra Patria y no tanto como el responsable de políticas que causaron millones de muertes. Los juegos de sentido no están exentos de ambigüedades. En 2016 Putin declaró que muchos tiraron o quemaron el carné del Partido Comunista cuando la Unión Soviética dejó de existir, cosa que él no hizo. “Yo no quiero acusar a nadie […] pero todavía lo tengo.” Incluso fue más allá: “Si vemos el Código moral del constructor del comunismo, que tuvo una amplia circulación en la Unión Soviética, se parece mucho a la Biblia. Y no es una broma. Es una especie de extracto de la Biblia. Pero las ideas son muy buenas: igualdad, fraternidad, felicidad”. No obstante, aclaró que “la aplicación práctica de esas maravillosas ideas en nuestro país estuvo lejos de lo que exponían los socialistas utópicos. Nuestro país no se pareció a la Ciudad del Sol”.

La incomodidad hacia los acontecimientos revolucionarios de 1917 se refleja en los vaivenes del feriado del 7 de noviembre –día de la toma del poder por parte de los bolcheviques–. Durante la era soviética ese feriado era el más importante. Yelstin intentó quitarlo y, si bien no lo logró, lo vació de contenido. El feriado fue eliminado por el Parlamento en 2004, bajo el gobierno de Putin.

El día de la Gran Revolución Socialista de Octubre fue reemplazado por el Día de la Unidad Nacional, que se celebra el 4 de noviembre, es decir, muy cerca de la vieja efeméride. Este nuevo día feriado conmemora la expulsión de las fuerzas polacas de Moscú en 1612 y coincide con el día del Ícono de Kazán. La celebración más importante hoy es la victoria soviética contra los nazis en la Gran Guerra Patria.

Los rasgos democráticos y disruptivos de la Revolución no atraen las simpatías de un régimen autoritario como el de Putin, y el cosmopolitismo y antimilitarismo de un líder como Lenin chocan con el nuevo nacionalismo del Kremlin. A diferencia del relato soviético, que construyó una línea indeleble entre el pasado prerrevolucionario y el nuevo Estado socialista, el relato oficial vuelve a ensamblar la historia rusa a través de diferentes mojones en la construcción de la grandeza patria. Un panteón en el que Pedro el Grande puede convivir pacíficamente con Stalin en su rol de “autócratas modernizadores” y en el que el filósofo Iván Ilyin, un antibolchevique de ideas eslavófilas autoritarias, puede ser una inspiración para el presidente. No menos importante, la Iglesia ortodoxa –históricamente cohesionadora del “alma rusa”– fue potenciada, nuevamente, desde el Estado y a través de la reconstrucción de varios templos, como la imponente Catedral de Cristo Salvador en el centro de Moscú, dinamitada por orden de Stalin en 1931.

En palabras de Vladímir Iakunin, ex compañero de Putin en el KGB y escuchado por el presidente, “Rusia no está entre Europa y Asia. Europa y Asia están a la izquierda y a la derecha de Rusia. No somos un puente entre ellos, sino un espacio de civilización separado”. Otros teóricos nacionalistas son Aleksandr Duguin, partidario de un neoeuroasianismo, que reivindica a la Unión Soviética y a Stalin como artífices de la expansión rusa en una clave ultra- nacionalista, y el “patriota socialista” y defensor de la Gran Rusia Aleksandr Projánov.

Para estos ideólogos, la Unión Soviética fue una de las formas que tomó el Imperio ruso. Opositores iniciales a Putin, la situación cambió en los últimos años a partir de las políticas con tonalidades de guerra fría contra Occidente. El propio Partido Comunista –una oposición tolerada por Putin– devino una fuerza “nacional-comunista”: en su panteón, Stalin ocupa un lugar preferente. Aunque reivindiquen 1917, los líderes del partido buscan desvincularse de las turbulencias de esos años de caos y revolución y rememorar el período de avances y estabilidad, como el de Leonid Brézhnev.

Al firmar el decreto que recomienda a la Sociedad Histórica Rusa la formación de un comité organizador de la celebración y encarga al Ministerio de Cultura coordinar los actos, el premier ruso advirtió: “No podemos arrastrar hasta nuestros días las divisiones, los odios, las afrentas y la crueldad del pasado. Recordemos que somos un pueblo unido. Un solo pueblo. Y Rusia solo hay una”. En gran medida, la Revolución de 1917 es una tragedia a conjurar. Desde una visión nacional-conservadora, la prioridad para Putin es preservar “la actual concordia política y civil”.

En pocas palabras; a cien años, la Revolución Rusa resulta incómoda en el relato conservador de Vladímir Putin, más atento a reponer a Rusia como gran potencia que a combatir sus desigualdades sociales.

El líder de China hace el llamado a una “nación fuerte” y un “ejército fuerte”

por Peter Symonds//

En su extenso discurso esta semana ante el congreso del Partido Comunista de China (PCCh), el presidente Xi Jinping declaró e insistió en que China se convertirá en una “gran potencia” y una “fuerte potencia” en el periodo adelante. Esta será una “era que verá a China acercarse al centro del escenario”, declaró.

Xi se refirió como de costumbre al “gran éxito del socialismo con características chinas”. En realidad, lo que hizo fue elaborar las aspiraciones de la nueva burguesía que ha acumulado una enorme cantidad de riquezas en las cuatro décadas desde la restauración capitalista, algo que requiere para continuar que Beijing encare más firmemente a sus rivales en la palestra global.

El “sueño chino” de Xi, de una nación rejuvenecida surge inevitablemente de la colisión con los intereses de las potencias imperialistas establecidas, principalmente los de Estados Unidos, el cual busca desesperadamente apuntalar su posición dominante en el mundo por medio de su poderío militar. La “nueva era” de la que habla Xi, no será de paz ni estabilidad, sino de guerra y revolución.

El mandatario no apuntó en su discurso el cercano peligro de una catastrófica guerra estadounidense con Corea del Norte que arrastraría a China, Rusia y a otras potencias nucleares. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha rechazado inequívocamente las propuestas de Beijing y Moscú de reentablar negociaciones y ha en cambio preparado al ejército para la “destrucción total” del único aliado militar formal de China.

La imprudente marcha a la guerra de EUA no es simplemente el producto de un individuo con una orientación fascista como Trump, sino del callejón sin salida en el que se encuentra el imperialismo estadounidense. El surgimiento económico de China durante las últimas cuatro décadas, con base en la inundación de inversiones extranjeras para aprovechar su mano de obra barata, ha venido acompañado de una mayor influencia económica y política china alrededor del mundo, conforme busca materias primas y mercados. A medida que EUA se ve incapaz de dar tanta asistencia económica como China —el llamado “poder blando”—, recurre cada vez más al poder duro o militar para desafiar a Beijing.

El “pivote hacia Asia” del Gobierno de Obama representó una estrategia comprensiva para socavar a Beijing diplomática y económicamente alrededor de la región del Indo-Pacífico y para cercar a China militarmente. Obama recrudeció deliberadamente los más peligrosos focos de conflicto, como la península coreana y creó nuevos, incluyendo el desafío de los reclamos territoriales chinos en el mar de China Meridional.

Trump procura los mismos objetivos, pero de manera más agresiva, aumentando dramáticamente el peligro de guerra. Tras haber desmantelado el plan de Obama de formar un bloque comercial y de inversiones contra China —el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica—, Trump amenazó a Beijing directamente con una guerra económica. La acumulación militar alrededor del conflicto con Corea del Norte también es un preparativo militar dirigido contra China. El cálculo de los círculos de estrategia estadounidense se reduce a que, ante el continuo declive de EUA, un enfrentamiento con China es preferible lo antes posible.

El miércoles, tan sólo horas después del discurso de Xi, el secretario de Estado, Rex Tillerson, cuestionó implícitamente las ambiciones chinas. “China, mientras que surge junto a India, lo ha hecho menos responsablemente, en tiempos socavando el orden internacional de derecho”, declaró, concentrándose en “las acciones provocativas de China en el mar de China Meridional”. Dicho “orden internacional de derecho es, por su puesto, el orden mundial establecido después de la Segunda Guerra Mundial, en el que Washington dominaba y ponía las reglas a su conveniencia.

El discurso de Xi es un signo de que los intereses económicos y estratégicos de China no se pueden acomodar más al orden global que prevalece. Les advirtió a otros países que no subestimen la voluntad de China a defenderse a sí misma. “Nadie debería esperar que China se trague cualquier cosa que mine sus intereses”, declaró Xi ante los delegados del congreso.

Lejos de abandonar sus reclamos territoriales en el mar de China Meridional, Xi declaró al principio de su intervención, considera que la consolidación del control chino de los islotes en disputa en realidad es un punto destacado de sus cinco años en el poder. Presumió, además, su iniciativa “Un cinturón, una ruta”, el masivo plan de infraestructura para integrar el continente euroasiático por medio de caminos, ferrocarriles y el mar, y así enlazar a China y Europa, esquivando el cerco estadounidense.

En respuesta a la acumulación militar estadounidense y las amenazas en Asia, Xi presagió una aceleración de la carrera armamentística, por lo que elaboró ciertas metas que culminarían con un ejército chino de “clase mundial” para el 2050. “Un ejército listo para la guerra. Todas las obras militares tienen que adherirse a los estándares de poder librar una guerra y poder ganar una guerra”, sentenció Xi.

De principio a fin, su discurso hedía a la pestilencia del nacionalismo. “La nación china es una gran nación, ha atravesado dificultades y adversidades, pero sigue siendo indomable. El pueblo chino es un gran pueblo, son industriosos y valientes y nunca pausan en su procura del progreso”, remarcó.

Al igual que Trump en Estados Unidos, Xi fomenta el patriotismo, tanto para avanzar agresivamente los intereses de la burguesía china como para subordinar a la populosa clase obrera a esos mismos intereses. Xi se encuentra agudamente consciente de las tensiones sociales que han sido generadas por la restauración del capitalismo en el país y por la profunda brecha entre la diminuta capa de ultrarriccos y la vasta mayoría de la población. Conforme se acelera la marcha hacia la guerra, esta división social tan sólo se ensanchará, alimentando el malestar social. Es por esto que Xi también hizo un llamado a reforzar el aparato represivo estatal.

Sin la intervención de la clase obrera, un conflicto es inevitable, sea en Corea del Norte, el mar de China Meridional o en el sinnúmero de otras zonas explosivas de conflicto en Asia e internacionalmente. El imperialismo estadounidense percibe a China como su principal obstáculo para la hegemonía global, mientras que el capitalismo chino pone en tensión las restricciones del orden mundial establecido y dominado por Washington.

Los trabajadores y la juventud en China, Estados Unidos, alrededor de Asia y en todo el mundo no tienen el interés de ser arrojados como carne de cañón a guerras para defender los intereses de los ultrarricos. Es sólo a través de un movimiento unificado, internacional y basado en un socialismo auténtico —lo que significa la reconstrucción de la sociedad para satisfacer las necesidades apremiantes de la mayoría, no el lucro masivo de unos pocos— que se le puede poner alto a este impulso bélico. Esta es la perspectiva por la que lucha el Comité Internacional de la Cuarta Internacional y sus secciones alrededor del mundo”.

 

200.000 protestan por el encarcelamiento de líderes nacionalistas catalanes en Barcelona

por Paul Mitchell //

El encarcelamiento esta semana de líderes de las principales organizaciones separatistas en Cataluña —Jordi Sànchez de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y Jordi Cuixart de Òmnium Cultural— se encontró con manifestaciones en toda Cataluña que culminaron en una protesta de 200.000 personas en Barcelona la noche del martes.

El encarcelamiento de los dos marca los primeros encarcelamientos de presos políticos desde el final de la dictadura fascista del general Francisco Franco.

Se ha programado una movilización masiva para el sábado por la tarde pidiendo su liberación. Hay conversaciones sobre otra “huelga nacional” por parte de la “Junta para la Democracia”, que comprende a 60 organizaciones, entre ellas los sindicatos ANC, Òmnium Cultural, UGT y CCOO y las organizaciones paraguas de empleadores, CECOT y PIMEC.

Sánchez y Cuixart se encuentran en espera de investigación de cargos falsos de sedición, que tienen una sentencia máxima de 15 años de prisión. Están acusados de organizar manifestaciones el 20 y 21 de septiembre, que intentaron evitar las redadas policiales contra organizaciones que promovían el referéndum sobre la independencia catalana del primero de octubre.

Los arrestos se produjeron luego de semanas de represión sostenida por el gobierno del Partido Popular (PP) del presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Funcionarios del gobierno catalán han sido arrestados, decenas de sitios web cerrados, millones de carteles y folletos confiscados, impresos y periódicos buscados, reuniones prohibidas y cientos de alcaldes amenazados con enjuiciamiento por apoyar el referéndum.

El primero de octubre, el gobierno del PP envió decenas de miles de policías en un intento fallido por evitar el referéndum. Las redes sociales se vieron inundadas por imágenes de guardias civiles que se abrieron paso en los lugares de votación, agarraron urnas y golpearon a votantes pacíficos e indefensos, cientos de los cuales resultaron heridos. Se ha azuzado una histeria nacionalista, de orden público y se alientan las protestas de la extrema derecha.

Hoy, a las 10 de la mañana, el presidente regional catalán, Carles Puigdemont, debe “aclarar” si ha declarado o no la independencia, tras su declaración de la semana pasada en la que reafirmó el derecho de Cataluña a la independencia, pero que no se declararía durante varias semanas para permitir negociaciones con Madrid.

Si no niega la declaración de independencia, muchos informes sugieren que el Consejo de Ministros de Rajoy invocará medidas en virtud del artículo 155 de la Constitución española, rutinariamente descrita como la “opción nuclear”, que suspende la autonomía catalana. Tal paso sienta las bases para imponer el gobierno directo desde Madrid a través de la intervención militar.

Según los informes de los medios, el parlamento regional se disolverá y se creará una “autoridad gubernamental de transición”, integrada por tecnócratas nombrados que asumirán el funcionamiento de los diversos ministerios catalanes.

Puigdemont podría continuar como presidente del gobierno regional, pero se lo despojaría de sus poderes. El vicepresidente Oriol Junqueras, responsable de las finanzas de la Generalitat —y culpado por la pérdida de inversiones en Cataluña y de las empresas que reubicaban sus sedes— podría ser destituido. Es probable que Junqueras y otros funcionarios sean detenidos y encarcelados como lo han sido Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

El siguiente paso, según los informes, sería celebrar nuevas elecciones en Cataluña. Estas no serían convocadas por el gobierno regional como normalmente es el caso, sino bajo el control de Madrid. Que a los partidos que piden la independencia se les permita presentarse a las elecciones es cada vez más improbable, ya que aumentan las exigencias de que se los prohíba.

El gobierno no habla abiertamente actualmente de la intervención militar, pero se enviaron tropas logísticas para apoyar a las unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Cataluña y se publicaron detalles del plan de despliegue de tropas de “Cota de Malla” junto con los comentarios de figuras militares.

Rajoy viajará el jueves por la tarde a Bruselas para participar en la cumbre del Consejo Europeo de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). La UE ha declarado consistentemente que la sucesión catalana es una crisis “interna” que España debe resolver dentro de los límites establecidos por su Constitución, una visión tomada por la administración Trump en Estados Unidos. La represión del PP goza del apoyo de la UE y los Estados Unidos porque estos temen que la UE y la alianza de la OTAN se fragmenten en un mosaico de miniestados competidores.

Con ese fin, Cataluña ni siquiera aparece como un artículo oficial en la agenda de la cumbre. “No tenemos la intención de incluirlo en la agenda, pero, por supuesto, si el presidente Rajoy quiere hablar sobre eso, lo reflejaremos en la agenda”, dijo un alto funcionario europeo.

El Secretario General del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, también está visitando Bruselas. Su papel principal es cubrir al PP e intentar contrarrestar las representaciones de las medidas represivas que promulga el Estado español. El miércoles se reunió con el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, la Alta Representante de Política Exterior, Federica Mogherini, y con el presidente del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo, Giani Pittella, antes de participar en una conferencia organizada por la facción Socialdemócrata Europea. Hoy se reunirá con el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude-Juncker.

La implacable fuerza de las medidas estatales policiales impuestas en Cataluña por el gobierno del PP, que rige sobre el quinto país capitalista supuestamente democrático de Europa, es una advertencia para los trabajadores y jóvenes en todo el continente e internacionalmente. La luz verde dada a la represión del PP, apoyada por el partido derechista Ciudadanos y el PSOE por parte de la UE y los EUA es una confirmación adicional de que la élite gobernante global no tolerará ninguna oposición a sus políticas contrarrevolucionarias sociales.

Lo que está sucediendo en Cataluña se convertirá en el punto de referencia para la regla en toda Europa.

El rápido resurgimiento de tales medidas represivas en un país, que el PSOE y el Partido Comunista insistieron en haber resuelto su amarga historia del siglo XX de la lucha de clases, la revolución y la dictadura a través de la “transición a la democracia”, tras la muerte de Franco en 1975, es una expresión gráfica del colapso del orden capitalista global posterior a la Segunda Guerra Mundial.

El acuerdo político inventado durante la Transición se ha desintegrado. El PSOE, el principal partido de gobierno de la élite gobernante española en el período posterior a Franco, ha quedado desacreditado por décadas de políticas de austeridad y guerra.

La cuestión crítica es la movilización política de toda la clase obrera española y europea en la lucha contra el retorno al gobierno estatal policial y cualquier intento de movilizar al ejército.

Los trabajadores y los jóvenes en Cataluña, en toda España y en todo el continente deben exigir el fin de la brutal represión que se está llevando a cabo en Cataluña. Todas las tropas y las fuerzas gubernamentales deben ser retiradas de Cataluña y los que permanecen cautivos como prisioneros políticos liberados inmediatamente.

La oposición a la represión estatal no se puede montar bajo los auspicios de los partidos gobernantes en Madrid o los nacionalistas catalanes, que son incansablemente hostiles a la clase trabajadora.

El Comité Internacional de la Cuarta Internacional insiste en que la única política viable contra el peligro de la guerra y la dictadura es luchar por unificar a la clase obrera en España y Europa en una lucha contra el capitalismo y por la reorganización socialista de la sociedad. Esto solo puede llevarse a cabo en la lucha revolucionaria contra todas las facciones burguesas españolas, ya sea en Madrid o Barcelona.

El marxismo, la primavera árabe y el fundamentalismo islámico

por Joseph Daher//

El proceso revolucionario en Oriente Medio y el Norte de África (OMNA) ha conocido un periodo de derrotas y reveses desde los días gloriosos de 2011.[1] Las fuerzas progresistas y democráticas han quedado o están quedando atrapadas entre dos fuerzas contrarrevolucionarias –los regímenes existentes y diversas ramas del fundamentalismo islámico– y sus valedores imperiales y regionales. Los regímenes eran y siguen siendo la principal amenaza para las revueltas. Al mismo tiempo, los movimientos fundamentalistas islámicos deben considerarse una fuerza política esencialmente reaccionaria en toda la región.

Esta función contrarrevolucionaria exige revisar gran parte de los análisis y del enfoque estratégico de la izquierda con respecto al fundamentalismo islámico. La izquierda debe adoptar una posición independiente tanto con respecto a los regímenes existentes como a los fundamentalistas islámicos, sobre la base de un programa de democracia, justicia social, igualdad y liberación y emancipación de los oprimidos.

¿Por qué empleamos el término “fundamentalismo islámico”?

Organizaciones como el llamado Estado Islámico (EI),[2] Al Qaeda, las diversas ramas de los Harmanos Musulmanes (HM) e Hezbolá tienen diferencias desde el punto de vista de su formación, desarrollo, composición y estrategia. Sin embargo, tienen en común un proyecto político, pese a la importancia de sus diferencias. Como señala el académico y comentarista marxista Gilbert Achcar, todas las variantes del fundamentalismo islámico comparten un objetivo común reccionario y sectario: establecer “un Estado islámico basado en la sharía[3] que preserve el orden capitalista neoliberal existente.

Esto es lo que une a los fundamentalistas islámicos desde su ala gradualista hasta la yihadista. Así, por ejemplo, el ex viceguía supremo de los HM egipcios, Muhamad Jairat al Shater, declaró en marzo de 2011, tras el derrocamiento del entonces presidente Hosni Mubarak:

Los Hermanos trabajan por restaurar el islam en su concepción omnímoda en las vidas de la gente y creen que esto solo se materializará a través de una sociedad fuerte. Por tanto, la misión está clara: restaurar el islam en su concepción omnímoda; someter al pueblo a Dios; instituir la religión de Dios; la islamización de la vida, empoderando la religión de Dios; establecer el renacimiento de la umma [comunidad de fieles] sobre la base del islam… Así hemos aprendido [a empezar] a construir el individuo musulmán, la familia musulmana, la sociedad musulmana, el gobierno islámico, el Estado islámico global.[4]

De un modo similar, el partido fundamentalista chií libanés Hezbolá (fundado oficialmente en 1985) ha expresado reiteradamente su punto de vista de que un Estado islámico es su sistema político preferido. Sin embargo, señala que debido al acuerdo constitucional del país, que reparte el poder político entre confesiones y etnias, este objetivo es impracticable en estos momentos. Claro que esto no ha impedido que Hezbolá se opusiera a varias propuestas de secularización del Estado libanés, tachándolas todas de antiislámicas.[5] Por ejemplo, ha denunciado el matrimonio civil por considerarlo “una implantación del ateísmo”.[6]

Los grupos fundamentalistas islámicos aplican diferentes estrategias y tácticas para alcanzar sus objetivos. Como señala Achcar, “algunos siguen una estrategia gradualista de relizar su programa primero en la sociedad y después en el Estado, mientras que otros recurren al terrorismo o al establecimiento de un Estado por la fuerza, como es el caso del llamado Estado Islámico”.[7] Los gradualistas, como los Hermanos Musulmanes, Hezbolá o Dawa en Irak participan en elecciones y en las instituciones estatales existentes. En cambio, los yihadistas, como Al Qaeda y el Estado Islámico (EI), consideran a aquellos no islámicos y recurren en su lugar a tácticas de guerrilla o terroristas con la idea de hacerse finalmente con las riendas del Estado. Entre los yihadistas hay debates y divisiones sobre tácticas y estrategias para lograr su objetivo de establecer un Estado islámico. En diversos contextos y periodos históricos, las distintas corrientes han colaborado ocasionalmente entre ellas y en otros momentos han competido o incluso chocado entre sí.

A pesar de sus diferencias estratégicas, todas ellas comparten un programa político y una visión de la sociedad de cariz reaccionario y autoritario. Esto se ve claramente en su actitud hacia las mujeres. Todas las tendencias del fundamentalismo islámico promueven una visión sexista que apoya el predominio del hombre y somete a las mujeres a un papel subordinado en la sociedad. Ante todo, reducen la función primordial de la mujer a la “maternidad” y, en particular, a la tarea de inculcar los principios islámicos a la siguiente generación. Imponen una forma de vestir y un comportamiento que supuestamente preservan el honor de las mujeres y de la familia.

Cualquier desviación de estas normas y restricciones la consideran una concesión al imperialismo cultural occidental. Por ejemplo, el líder de la República Islámica de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha advertido contra la adopción de la versión occidental de la igualdad de género, afirmando que ha llevado a la corrupción.[8] Los HM de Egipto denunciaron un informe de 2013 de Naciones Unidas que instaba a los Estados a reconocer la violación marital como un crimen, a asegurar la igualdad entre hombres y mujeres en materia de matrimonio, divorcio y herencia y a poner fin a la poligamia y la dote, calificándolo de intento de “socavar la moral islámica y destruir la familia”.[9] Estas “restricciones conservadoras del papel de las mujeres”, señala Adam Hanieh, “son un componente integral de unos objetivos contrarrevolucionarios más amplios”, concluyendo con razón que “la posición de las mujeres constituye por tanto un barómetro clave de la salud del proceso revolucionario”.[10]

Los fundamentalistas islámicos sostienen puntos de vista similares con respecto a las poblaciones LGBTQ. Por ejemplo, el líder de Hezbolá, Hasán Nasralá, ha acusado a los homosexuales de “destruir las sociedades”. Ha calificado a las personas LGBTQ de importación extranjera que amenaza a la sociedad islámica con la desviación moral y estilos de vida extraños.[11] De modo similar, el salafista egipcio jeque Yusef Qardaui, toda una referencia para los HM, ha calificado repetidamente a las personas LGBTQ de “pervertidas sexuales” y reclamado su castigo colectivo, incluida la pena de muerte.[12]

Finalmente, los movimientos fundamentalistas islámicos han atacado a minorías religiosas en sus países y propalado discursos y comportamientos sectarios contra ellas. El EI ha llevado a cabo, por ejemplo, campañas de asesinatos, violencia y represión contra cristianos, yazidíes y otras minorías religiosas en los territorios que ocupaba en Irak y Siria y lanzado ataques terroristas contra los coptos en Egipto y los chiíes en Irak.

Mientras que los fundamentalistas islámicos comparten esta ideología reaccionaria, los socialistas han de discernir las diferencias entre las corrientes gradualistas de movimientos fundamentalistas islámicos como Hezbolá y los HM por un lado, y los grupos yihadistas como Al Qaeda y el EI por otro. No son lo mismo y los socialistas han de tratarles de modo distinto. Cabe imaginar una unidad de acción con las tendencias gradualistas en determinados contextos en torno a objetivos concretos y puntuales. Los socialistas pudieron colaborar, y lo hicieron, con los HM en la plaza Tahrir en El Cairo durante los 18 días de movilización masiva contra Mubarak. Sin embargo, es del todo imposible plantearse colaboraciones similares con Al Qaeda y el EI. En Siria, estos grupos han atacado a activistas por propagar consignas no sectarias y democráticas.[13]

Al mismo tiempo, los socialistas no deben tratar de establecer alianzas políticas duraderas con las corrientes gradualistas de los movimientos fundamentalistas islámicos, en particular si estas son mucho más importantes. El peligro en esta situación es que los socialistas se colocarán bajo la férula de un movimiento reaccionario más poderoso y, en lugar de quitarle adherentes, en el mejor de los casos no hará más que proporcionarle cobertura de izquierda, en detrimento del crecimiento de la izquierda como alternativa.

Fundamentalismo islámico, islam e islamofobia

No obstante, los socialistas deben tener cuidado de no confundir el islam con el fundamentalismo islámico. Más bien debemos establecer una distinción muy clara entre la religión musulmana y los grupos fudamentalistas. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de caer en la islamofobia, fomentada por las clases dominantes norteamericanas y europeas y sus medios de comunicación. La islamofobia es una forma de fanatismo religioso combinado con racismo dirigido contra la población musulmana.

Las potencias imperialistas han utilizado cada vez más la islamofobia, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, para justificar su llamada “guerra contra el terrorismo”. Conciben la situación como un “choque de civilizaciones” entre un “Occidene cristiano/laico, civilizado y democrático” y un “mundo musulmán” bárbaro y violento. Los marxistas deben combatir esta islamofobia, defendiendo en cambio la libertad religiosa y al mismo tiempo el derecho de autodeterminación de los grupos oprimidos. En su Crítica del programa de Gotha, Marx sostuvo que debemos rechazar la intervención del Estado en asuntos de confesión y culto.[14] Por consiguiente, entendemos las normas sobre el uso del velo, bien sea impuesto por los fundamentalistas, bien restringido por la ley en Europa, como una medida reaccionaria que atenta contra el derecho de autodeterminación de las mujeres.

También debemos rechazar la idea islamófoba de que las raíces del EI, Al Qaeda, Boko Haram y otros fundamentalistas se encuentran en el Corán. Estos grupos y sus acciones han de analizarse como fruto de las condiciones sociales, económicas y políticas internacionales y locales actuales, no de un texto escrito hace 1400 años. ¿Acaso explicamos la invasión estadounidense de Irak por las creencias religiosas de George Bush (quien dijo que Dios le ordenó en un sueño que invadiera Irak)? Desde luego que no. En vez de ello, explicamos la guerra de Bush, sus motivos y su justificación ideológica como productos del imperialismo estadounidense.

Por tanto, es necesario que los marxistas analicen los grupos fundamentalistas islámicos a la luz de la dinámica socioeconómica que los genera y contemplen su programa como un intento de aportar soluciones reaccionarias a problemas reales de la sociedad. En su artículo “Actitud del partido obrero hacia la religión”, escrito en 1909, el revolucionario ruso Vladímir Lenin afirmó que si no aplicamos este método del materialismo histórico, los marxistas no harán más que reflejar el método equivocado de los ideólogos burgueses que explican la religiosidad por la supuesta ignorancia de las masas o alguna característica mística imputada a todo un pueblo.[15] Tales enfoques conducen ahora a la sustanciación del “otro”, en este caso el “musulmán”.

Las raíces del fundamentalismo islámico

¿Cuáles son las raíces del fundamentalismo islámico? Lo primero que hay que señalar es que dicho fundamentalismo es un fenómeno internacional, no exclusivo de Oriente Medio ni de otras sociedades cuya población es predominantemente musulmana. Hemos visto desarrollarse corrientes políticas similares, como el fundamentalismo cristiano, el fundamentalismo hindú y el fundamentalismo judío en Israel, todas ellas con su propia variante de política de derechas. Sin embargo, ninguno de ellos, a pesar de su deseo de volver a una antigua edad de oro, debe considerarse un elemento fosilizado del pasado. Puede que empleen símbolos y narrativas de periodos pretéritos, pero todos estos fundamentalismos son producto de sociedades modernas.[16]

Es interesante observar que en todo el mundo los movimientos religiosos fundamentalistas y conservadores apoyan políticas neoliberales y promueven labores caritativas, lo que lleva a algunos estudiosos a hablar de “una santa alianza entre neoliberales y fundamentalistas religiosos”, que podría calificarse de “neoliberalismo religioso”.[17]

El fundamentalismo islámico surgió en la situación política y económica específica de Oriente Medio, donde las potencias imperialistas han influido de manera esencial y continuada en los Estados y en la política económica de la región. Tras el descubrimiento de petróleo en las décadas de 1920 y 1930 en los países del Golfo, especialmente en Arabia Saudí, las potencias imperialistas pasaron a contemplar la región como un trofeo material que había que ganar. Como señala Adam Hanieh, estas potencias consideraron que la región desempeñaría “un papel potencialmente decisivo en la determinación de la suerte del capitalismo a escala global”.[18]

Las potencias imperialistas occidentales, principalmente EE UU, contribuyeron de un modo determinante a configurar los Estados rentistas de la región, especialmente los Estados del Golfo como Arabia Saudí, que obtienen ingresos cediendo su petróleo y su gas natural a compañías petroleras internacionales. Desde la década de 1980, estos Estados han adoptado un modelo neoliberal centrado en la inversión especulativa, en busca de beneficios rápidos, en los sectores improductivos de la economía, como el inmobiliario.

EE UU ha utilizado su asociación estratégica con Irán (hasta la caída del sha en 1979), Israel y Arabia Saudí para dominar la región. Les apoyó en su enfrentamiento con regímenes nacionalistas árabes como el de Egipto bajo Gamal Nasser, la izquierda comunista regional y diversas luchas populares y nacionales, que en general aspiraban a una mayor soberanía, justicia social e independencia de sus países de la dominación imperial. En el marco de este esfuerzo, Arabia Saudí fomentó y financió varios movimientos fundamentalistas islámicos suníes, sobre todo a los HM, para contrarrestar a los nacionalistas y a la izquierda.

Con la ayuda de sus aliados en la región, inclusive Arabia Saudí y Pakistán, EE UU se gastó, a partir de 1979, millones de dólares en instruir y armar a combatientes y grupos fundamentalistas islámicos. Apoyaron a tales grupos en Afganistán con el fin de debilitar a su gran enemiga de la guerra fría, la Unión Soviética. Así es cómo nació Al Qaeda. El imperialismo estadounidense ayudó a crear el ala más extremista del fundamentalismo islámico, que más tarde se volvería contra Washington.

Israel utilizó una estrategia similar en los territorios ocupados de Palestina, especialmente en la Franja de Gaza, reprimiendo a las fuerzas nacionales y progresistas de la Organización por la Liberación de Palestina (PLO) mientras hacía la vista gorda ante la expansión de los competidores fundamentalistas islámicos. El derrocamiento del régimen del sha a raíz de la revolución iraní y el subsiguiente establecimiento de la República Islámica de Irán en 1979 impulsaron el crecimiento de movimientos fundamentalistas chiíes en la región.

La crisis de los regímenes nacionalistas árabes dejó vacío un espacio en que pudieron florecer los movimientos fundamentalistas. Egipto y otros países abandonaron sus anteriores políticas sociales radicales y su antiimperialismo por dos razones fundamentales. En primer lugar, sufrieron una derrota a manos de Israel. En segundo lugar, sus modelos de capitalismo de Estado comenzaron a estancarse. A resultas de ello, optaron por al acercamiento a los países occidentales y sus aliados del Golfo y abrazaron el neoliberalismo, anulando muchas de las reformas sociales que les habían granjeado las simpatías de los trabajadore y campesinos. A cambio, estos regímenes presionaron al movimiento nacional palestino para que llegara a un acomodo con Israel. Al mismo tiempo, todos los regímenes nacionalistas árabes y otros, como Túnez, apoyaron deliberadamente a movimientos fundamentalistas islámicos o permitieron que se desarrollaran frente a los movimientos de izquierda y nacionalistas. En Egipto, por ejemplo, tras la muerte de Nasser en 1970, el nuevo régimen encabezado por Sadat estableció una alianza tácita con los HM contra las fuerzas nacionalistas y progresistas del país.

El último fenómeno significativo que impulsó el ascenso del fundamentalismo fue la creciente rivalidad política entre Arabia Saudí e Irán. Cada gobierno instrumentalizó a su propio fundamentalismo sectario para lograr sus objetivos contrarrevolucionarios. En primer lugar, lo utilizaron para desviar a las clases populares de la reivindicación de sus propios objetivos políticos y socioeconómicos y, cuando crecía la oposición popular, trataron de dividirla y desviarla hacia posiciones sectarias. En segundo lugar, utilizaron el fundamentalismo para movilizar el apoyo tanto dentro de sus respectivos países como en el bloque de sus competidores a fin de incrementar su poder en la región. Estas fueron las condiciones materiales históricas modernas que dieron pie al fundamentalismo islámico tanto chií como suní.

La base social del fundamentalismo islámico

La base social histórica del fundamentalismo islámico desde comienzos del siglo XX es la pequeña burguesía. Por supuesto, las formaciones fundamentalistas de cada país tienen su propia historia particular, pero todas ellas tienen en común sus raíces en diversos elementos de la pequeña burguesía. En Egipto, por ejemplo, creció entre los elementos rurales de esta clase que emigraron a las ciudades al amparo de los cambios económicos y sociales de las décadas de 1960 y 1970. Una vez urbanizadas en los años 80 y 90, sus dirigentes pasaron a proceder cada vez más de sectores profesionales como médicos, ingenieros y abogados. Aumentó su número de adherentes entre la juventud educada que se quedó sin futuro cuando los regímenes respectivos adoptaron el neoliberalismo.[19]

Como ocurre con la pequeña burguesía en general, las organizaciones fundamentalistas islámicas se ven atraídas en dos direcciones opuestas: hacia la rebelión contra la sociedad existente y hacia el compromiso con ella. Cualquiera que sea la opción, su proyecto reaccionario no ofrece ninguna solución a los sectores del campesinado y de la clase obrera que se acercan a ellas. Los partidos fundamentalistas islámicos pretenden restablecer la umma, una entidad político-religiosa que reúna a todos los musulmanes por encima de las diferencias que los dividen actualmente. Por eso, para ellos la lucha de clases es negativa porque fragmenta a la umma.

Con el tiempo, la dirección pequeñoburguesa de los fundamentalistas ha ido estrechando lazos con la burguesía, pese a su intento de preservar su base de apoyo interclasista. Arabia Saudí ha desempeñado un papel crucial en este proceso, facilitando a los HM egipcios y a otros grupos un acceso privilegiado a oportunidades de negocio y de empleo durante el auge petrolero de los años 70 y 80. Esta situación aceleró el proceso de aburguesamiento del movimiento fundamentalista, y cada vez más capitalistas comenzaron a desempeñar el liderazgo dentro del mismo.[20] Los servicios secretos egipcios identificaron alrededor de 900 empresas pertenecientes a miembros de los HM de aquel país.[21]

En Líbano, Hezbolá experimentó una transformación similar. Originalmente tenía líderes y cuadros pequeñoburgueses que atraían a una base social popular entre las clases medias y las capas pobres chiíes. Con el tiempo, una fracción chií de la burguesía en Líbano y en la diáspora fue adquiriendo cada vez más influencia en el partido. Ahora, Hezbolá cuenta con una importante base de apoyo entre hombres de negocios chiíes y en la clase media alta, especialmente profesionales de elite.

Sus fuentes de financiación cada vez más de origen burgués explican el apoyo de los fundamentalistas al sistema capitalista y su actual régimen de acumulación neoliberal. Reciben donaciones o solo de varios Estados, sino también donativos religiosos de particulares (el zakat) a través de redes privadas de ectores burgueses y pequeñoburgueses de la sociedad. Por ejemplo, Hezbolá recibe gran cantidad de fondos de Irán y de la burguesía y pequeña burguesía chií libanesa.

Hezbolá también recibe “donaciones de individuos, grupos, comercios, empresas y bancos, así como de sus homólogos de países como EE UU, Canadá, América Latina, Europa y Australia”.[22] En virtud de su aburguesamiento, Hezbolá posee “docenas de supermercados, gasolineras, grandes almacenes, restaurantes, empresas constructoras y agencias de viajes”.[23]Podemos observar una dinámica similar en algunas ramas de los HM. Todo esto contribuye a integrar a los fundamentalistas en el orden existente.

Las tensiones entre la dirección cada vez más burguesa de los fundamentalistas, por un lado, y su base social en los sectores pequeñoburgueses y depauperados del campesinado y de la clase obrera, por otro, han generado contradicciones en su programa y sus actividades políticas. Por un lado, profesan un compromiso con la igualdad y la justicia social que abordan principalmente mediante proyectos de beneficencia de arriba abajo. Por otro, defienden principios económicos neoliberales y se oponen a los movimientos sociales de abajo, en particular al movimiento sindical.[24]

Estas contradicciones atraviesan toda la teoría y la práctica del fundamentalismo. Por ejemplo, el fundador de los HM de Siria, Mustafa al Sibai, dijo que “el socialismo del islam coduce necesariamente a la solidaridad de diversas categorías sociales y no a la guerra entre clases como el comunismo.”[25] Su libro escrito en 1959, El socialismo del islam, lanzó la idea de que la igualdad social puede lograrse apelando a la obligación moral del individuo a donar a los pobres en vez de implantar reformas gubernamentales y sociales como los impuestos progresivos, la nacionalización y el desarrollo de programas de bienestar social. La visión de Sibai de un socialismo islámico, sin embargo, no fue más que una maniobra puramente retórica destinada a contrarrestar la creciente influencia de los baasistas y comunistas sirios.[26]

Con el declive del nacionalismo árabe y de la izquierda, los pensadores fundamentalistas islámicos abandonaron esta retórica radical para afirmar cada vez más que la solución del problema de la pobreza se halla en el retorno a los valores y las tradiciones del islam. Rached Ganuchi, el líder de la rama tunecina de los HM, Al Nahda, señaló que “hemos de insistir en que la pobreza, a ojos del islam, está vinculada a la falta de fe” y añadió: “Nosotros [los movimientos fundamentalistas islámicos] somos los garantes de un determinado orden social y de un régimen económico liberal.”[27]

Podemos observar una tendencia similar por parte de figuras y movimientos del fundamentalismo islámico chií. Por ejemplo, durante la revolución iraní, Jomeini presentó el islam a través del cristal de la justicia social, elogiando a los pobres oprimidos y condenando a los ricos, a los codiciosos habitantes de palacios y a sus patronos extranjeros. Utilizó esta retórica para movilizar a la población urbana contra el régimen del sha, pero una vez Jomeini consolidó el nuevo régimen islámico y reprimió a sus competidores de la izquierda, dejó de lado su retórica igualitaria para ensalzar el mercado libre como pilar fundamental de la sociedad y encomiar la propiedad privada. Su definición de “los oprimidos” dejó de ser una categoría económica que abarcaba a las masas depauperadas para convertirse en una etiqueta política aplicada a los seguidores del nuevo régimen, incluidos los ricos comerciantes del bazar.[28] Asimismo afirmó que el régimen aspiraba a establecer relaciones armoniosas entre los patronos y los obreros y entre los terratenientes y los campesinos. El régimen incluso estableció que la reforma agraria no debería limitar la propiedad, pues tal restricción violaría el derecho a la propiedad privada consagrado en la sharía.

Neoliberalismo y beneficencia

Los fundamentalistas islámicos han apoyado políticas neoliberales y construido organizaciones de beneficencia para llenar el vacío dejado por la destrucción de los programas de bienestar social. Utilizan estas organizaciones para ganarse el apoyo de la gente a su proyecto reaccionario. Los HM de Egipto constituyen tal vez el mejor ejemplo de ello.[29] Hassan Malek, un hombre de negocios y figura ascendente del partido, declaró en 2012 que la política neoliberal del ex dictador Hosni Mubarak era correcta y que únicamente la corrupción y el nepotismo estropeaban su aplicación.[30] Reconociendo a un potencial aliado, el banco de inversión cairota EFG-Hermes organizó una reunión en junio de 2011 entre 14 fondos de inversión y el viceguía supremo de los HM, Jairat al Shater. Los inversores declararon que “estaban positivamente sorprendidos de descubrir que algunas de las ideas expresadas por los Hermanos eran prácticamente de naturaleza capitalista”.[31]

El partido libanés Hezbolá también defiende insistentemente políticas de libre mercado y la propiedad privada, pese a profesar igualmente objetivos de justicia social. Hezbolá ha apoyado medidas de privatización, liberalización y apertura a capitales extranjeros. Considera que esto no está en contradicción con su supuesto compromiso con la igualdad social, pese a la pobreza que causan esas políticas.

Los fundamentalistas utilizan organizaciones caritativas para paliar los efectos sociales del neoliberalismo. Aunque estas organizaciones no pueden acabar con la pobreza, los fundamentalistas las han utilizado para hacerse con la hegemonía sobre sectores populares.[32] A menudo han llegado a acuerdos con las administraciones públicas para destinar fondos a sus organizaciones benéficas que promueven principios islámicos. En Egipto, ahora que el Estado ha recortado los presupuestos sociales, los Hermanos Musulmanes han utilizado su gigantesca red de organizaciones para extender su mensaje fundamentalista entre las clases subalternas.

De un modo similar, Hezbolá se hizo con el liderazgo de la población chií libanesa mediante una combinación de conentimiento y coacción. Por un lado, ganó apoyos gracias a la prestación de servicios muy necesarios a amplios sectores de las capas populares chiíes y, por otro, mediante la represión de quienes desafiaban sus normas morales y dictados políticos. Combinó el consentimiento y la coacción a través de su predominio en la resistencia armada contra Israel. De este modo, Hezbolá logró establecerse, junto con su ideología fundamentalista, como la fuerza dominante entre los chiíes de Líbano.

Geopolítica, el fundamentalismo islámico y la primavera árabe

Potencias imperiales y regionales han utilizado a los fundamentalistas islámicos para ampliar su influencia y reducir la de sus oponenes en Oriente Medio. Irán ha respaldado a Hezbolá en Líbano y a otras organizaciones fundamentalistas islámicas chiíes como Al Dawa en Irak. Arabia Saudí apoyó a los HM hasta 1991 y posteriormente a diversos movimientos salafistas. Catar sustituyó a Arabia Saudí como principal patrocinador de los Hermanos a partir de 1991 y al mismo tiempo financia a otras organizaciones salafistas. Estos Estados capitalistas no apoyan a los fundamentalistas por motivos religiosos, sino con el fin de incrementar su poder en la región, debilitar a sus oponentes y controlar o reprimir a movimientos sociales democráticos desde abajo.

Por ejemplo, Catar utilizó a los HM durante las revueltas de la región OMNA para expandir su influencia política y económica en la región. Reconoció que los HM eran una alternativa segura a las estructuras decrépitas de los viejos regímenes. Esperaba sustituir a los antiguos dictadores por un aliado fundamentalista procapitalista. De este modo pretendía estabilizar la región después de las revueltas y extender su protagonismo regional a expensas de otros Estados del Golfo como Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esto explica la reciente iniciativa de Arabia Saudí para aislar a Catar.

Las potencias imperialistas también han apoyado a grupos fundamentalistas para sus propios fines. EE UU estuvo a favor de la elección de los HM al gobierno en Egipto y Túnez durante las revueltas de la región, considerando que eran una vía para estabilizar y preservar el orden existente bajo un nuevo liderazgo y reconociendo que, en palabras de Tancredi en El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, “si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”.[33]

EE UU esperaba que los HM se ajustarían al precedente del partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Recep Erdogan en Turquía. El régimen de Erdogan es procapitalista, a veces colabora con el imperialismo estadounidense y sin duda no lo cuestiona y permanece leal a la OTAN. Pero el AKP se diferencia de los HM en varios aspectos significativos. No es un partido fundamentalista islámico, sino conservador, nacionalista y autoritario. Así, en sus primeros años en el poder, antes de la oleada represiva tras el reciente intento de golpe de Estado, logró obtener el apoyo de sectores liberales e incluso de izquierdas de la sociedad por sus esfuerzos por reducir el poder del ejército en el país.

El AKP también llegó al poder en una situación no revolucionaria y fue capaz, al menos por un tiempo, de establecer una hegemonía más estable en el país. A resultas de estas diferencias, los HM en Egipto y Túnez no lograron sustituir a los antiguos regímenes y alcanzar la hegemonía entre las clases populares. No obstante, es significativo que EE UU viera en los HM una posible solución para estabilizar los Estados en Túnez y Egipto, amenazados por la revolución.

Ni “islamofascistas”…

El ascenso del fundamentalismo ha generado un enconado debate entre socialistas sobre cómo caracterizarlo y sobre el posicionamiento de la izquierda en relación con el mismo. Algunos socialistas, como el marxista egipcio Samir Amin, han calificado a diversas corrientes del fundamentalismo islámico, incluidos los HM, de “islamofascistas”. Amin arguye que el programa del islam político forma parte del tipo de fascismo que encontramos en sociedades dependientes. De hecho, tiene en común con todas las formas de fascismo dos características fundamentales: (1) la ausencia de un cuestionamiento de los aspectos esenciales del orden capitalista (lo que en este contexto equivale a no cuestionar el modelo de lumpendesarrollo asociado a la expansión del capitalismo neoliberal globalizado); y (2) la opción por formas de gestión política antidemocráticas, propias de un Estado policial (como la prohibición de partidos y organizaciones y la islamización forzosa de la moral y las costumbres).[34]

Esta definición es tan genérica que podría aplicarse a muchos de los regímenes autoritarios de la región, incluidos los supuestamente laicos, que dirigen economías rentistas y defienden políticas religiosas conservadoras. Como tal, no sirve para explicar el fascismo ni el fundamentalismo islámico. El fascismo es mucho más específico que la definición de Amin. Históricamente, el fascismo surge en el seno de la pequeña buguesía en periodos de profunda crisis social. Su propósito es proteger a la clase media frente a las dos clases principales del sistema capitalista: el gran capital y la clase obrera. Aunque utiliza una retórica anticapitalista, su objetivo principal es construir un movimiento de masas para atacar a la clase obrera y sus organizaciones, sofocar las libertades políticas en general y descargar las culpas en las poblaciones oprimidas.

El fundamentalismo islámico no es fascista. Como explica Achcar, la analogía con el fascismo deja de lado algunas diferencias importantes entre las dos corrientes y se centra únicamente en algunas características organizativas que son comunes a partidos muy diferentes basados en la movilización de masas y el adoctrinamiento, incluida la tradición estalinista. A diferencia del fascismo histórico, los HM no surgieron en países imperialistas en respuesta a la lucha de la clase obrera contra el capitalismo y con el fin de encarnar una versión más dura del imperialismo.[35]

Por ejemplo, los HM en Egipto se fundaron en 1928 en respuesta al colapso del imperio otomano, la ocupación británica y la expansión de ideologías laicas e influencias culturales extranjeras.[36] Los movimientos fundamentalistas de signo chií se extendieron desde Nayaf, en Irak, a través de redes clericales internacionales con el propósito de oponerse a ideologías y organizaciones laicas y comunistas. Esto es muy distinto del fascismo europeo.

Además, los movimientos fundamentalistas islámicos se proponen en general unificar la umma por encima de las fronteras territoriales y las diferencias étnicas. También pretenden resucitar un mítico sistema político del pasado, el califato. Esto contrasta profundamente con los movimientos fascistas, que desean definir nítidamente la nación en términos étnicos y construir un nuevo orden y una nueva civilización. Tampoco se puede llamar fascistas a los grupos yihadistas como el EI y Al Qaeda. Desde luego que son violentos, sectarios y tienen una visión totalitaria de la sociedad. Pero son muy diferentes del fascismo en sus orígenes y su naturaleza. Al Qaeda surgió como un producto del apoyo saudí, estadounidense y paquistaní a los rebeldes fundamentalistas que combatieron la ocupación rusa en Afganistán. Fue más tarde cuando se volvieron contra EE UU.

El EI surgió a raíz de la ocupación de Irak por EE UU. Fue una derivación de Al Qaeda en Irak, que resistió tanto a la ocupación estadounidense como al régimen fundamentalista chií instalado por EE UU y apoyado por Irán. Más tarde se extendió a Siria con el intento de establecer un califato islámico suní. Estas formaciones son hijas del imperialismo y de la contrarrevolución en Oriente Medio. No presentan los rasgos típicos del fascismo. No pretenden construir movimientos de masas. Ni el EI ni el antiguo grupo afiliado a Al Qaeda en Siria, Jabhat Al Nusra,[37] han organizado manifestaciones de masas, y mucho menos luchas populares de ninguna clase, ni siquiera cuando se han enfrentado a la oposición popular a su política reaccionaria.[38]Ambos operan principalmente como un ejército o una red terrorista y no como un movimiento político de masas con un brazo armado.

Partiendo de esta identificación equivocada del fundamentalismo como un movimiento fascista, Amin y otros han apoyado desastrosamente a los regímenes existentes en la región.[39] Lo hacen con la esperanza de que el Estado frene a los fundamentalistas. Esto ha dado resultados catastróficos, especialmente en Egipto, donde mucha gente de izquierda apoyó el golpe del general Abdel Fattah al Sisi contra los HM o icluso participaron en el gobierno provisional establecido tras el golpe de Estado de julio de 2013.[40] Como era de prever, el nuevo régimen ha practicado una represión generalizada y suprimido los derechos y libertades civiles, no solo para los HM, sino también para todos los posibles opositores, incluidos los revolucionarios laicos.

Asimismo, muchos militantes de izquierda han apoyado al régimen de Bachar el Asad como única alternativa a Al Qaeda y al EI. Con ello traicionaron a la revolución siria y se convirtieron en defensores de la contrarrevolución, que no se dirigió principalmente contra el EI o Al Qaeda, sino contra los revolucionarios, devastanto el país en el camino. El apoyo tácito o expreso de Amin y otros a dictadores como Sisi y Asad les presta una cobertura de izquierda para limitar y cerrar el espacio para que las fuerzas democráticas y progresistas puedan organizarse. Peor aún, proporciona un toque izquierdista a la justificación por el régimen de la represión como una “guerra contra el terrorismo” frente al “extremismo”, rehabilitando así la principal justificación de la actividad belicista global del imperialismo estadounidense.

Los socialistas no deberían elegir entre los dos polos de la contrarrevolución, y menos optar por el principal de ellos, que son los regímenes existentes. En vez de ello, la izquierda debe oponerse a las dictaduras, a su contrarrevolución, y encabezar la defensa de los derechos democráticos. En Egipto, por ejemplo, la izquierda, al tiempo que se niega a prestar apoyo político a los HM, debe oponerse a la represión ejercida por el gobierno de Sisi contra ellos. ¿Por qué? Porque Sisi ha utilizado, y seguirá utilizando, sus ataques contra los HM como precedente para cercenar el derecho de todos a organizarse, incluidas las fuerzas progresistas y democráticas. Así, defender los derechos democráticos de todos, incluidos los movimientos fundamentalistas islámicos gradualistas, como los HM, frente a la represión, es defender los derechos de los movimientos sociales, los sindicatos, las clases populares y la izquierda.

Asimismo, los socialistas deberín oponerse a todas las guerras lanzadas por los Estados con objetivos imperialistas, colonialistas y autoritarios, apoyando al mismo tiempo el derecho a la resistencia al imperialismo, independientemente de la ideología de quienes la dirigen. Por ejemplo, en el caso de las guerras emprendidas por Israel contra Líbano y la Franja de Gaza en el pasado, los socialistas deberían solidarizarse con los pueblos de estos dos territorios y apoyar el derecho a la resistencia, incluso de movimientos como Hezbolá y Hamás. No hacerlo supone que uno se coloca del lado del opresor en contra de los oprimidos. Sin embargo, tanto en el caso de la oposición a la represión como en el de la defensa del derecho a la resistencia, esto no debe traducirse en sembrar ilusiones o apoyar el proyecto político y el programa de formaciones fundamentalistas islámicas.

Los socialistas deben entender que ponerse del lado del orden existente no es enfrentarse al fundamentalismo islámico, sino preservar realmente las condiciones creadas por el imperialismo, la dictadura y el neoliberalismo que las establecieron. Únicamente podemos frenarlo construyendo una fuerza de izquierda y movimientos sociales por el cambio social progresista. Esto significa que los socialistas deben trabajar juntos con los grupos demócratas y progresistas sobre la base de la lucha por derribar los regímenes autoritarios, construir una alternativa a los fundamentalistas islámicos y acabar con el neoliberalismo y las consiguientes desigualdades de clase y opresiones sociales, desde el sectarismo hasta el machismo. Al mismo tiempo, debemos oponernos a las intervenciones contrarrevolucionarias de las potencias regionales e imperialistas.

… ni reformistas y antiimperialistas

Calificar el fundamentalismo islámico de fascista y apoyar a los regímenes existentes menoscaba el proyecto de construir una izquierda progresista e independiente. Una minoría de la izquierda ha intentdo presentar una alternativa a esto caracterizando a las organizaciones fundamentalistas islámicas gradualistas, como los HM, de reformistas e incluso antiimperialistas con las que la izquierda puede y debe colaborar en frentes únicos en determinadas condiciones.

Jad Bouharoun explica esta designación argumentando, por ejemplo, que no son reformistas “en el sentido marxista clásico de utilizar reformas para tratar de establecer el socialismo; tampoco pueden considerarse de naturaleza similar a los partidos socialdemócratas europeos”. Al mismo tiempo, utiliza el término reformista de una manera bastante elástica, que minimiza el carácter reaccionario del proyecto de los HM. Así, afirma que “son reformistas en la medida en que prometen a sus seguidores un cambio real mediante reformas del estado actual sancionadas por las instituciones”. Equipara los HM a la izquierda nasserista, calificándolos de “reformistas institucionales”.[41]

Anne Alexander también rechaza la analogía con la socialdemocracia. Por ejemplo, señala que ella y otras personas “nunca han afirmado que los HM tengan el programa o la base social de un partido socialdemócrata. El reformismo de los HM es expresión de sus contradicciones sociales internas, que los empujan continuamente entre la confrontación y el compromiso con el régimen, a menudo en contra del deseo de su dirección”.[42] Sin embargo, Alexander también ha comparado a Mohamed Morsi con el socialista reformista chileno Salvador Allende. “Morsi, por supuesto, repitió el error de Salvador Allende de nombrar al hombre que lo derribaría. Los reformistas socialdemócratas hacen todas estas cosas, o peores, en momentos de profunda polarización y lucha de clases”.[43]

Los intelectuales de izquierda que caracterizan a los HM de reformistas los comparan repetidamente con partidos socialdemócratas. Phil Marfleet, por ejemplo, afirma que su programa político de 2011 es una réplica de un “programa socialdemócrata universal; con excepción de las referencias a zakat y waqf, podría haber sido un programa reformista como el que presentan partidos en toda Europa”.[44] Así, los socialistas que califican de reformista el ala gradualista del fundamentalismo emplean el término de manera escurridiza, negando la analogía con la socialdemocracia, pero utilizándola repetidamente. En realidad, el programa de 2011 de los HM estaba lejos de ser socialdemócrata; era neoliberal. Las analogías repetidas con la socialdemocracia son probemáticas y engañosas.

En primer lugar, conviene dejar claro qué es y qué no es el reformismo. Originalmente, el reformismo socialdemócrata creía que era posible acceder a través de las urnas a posiciones de poder en el Estado burgués y utilizarlo para desmantelar el capitalismo y pasar a una sociedad socialista. En general, sus dirigentes no procedían de la clase capitalista, sino de las organizaciones sindicales y las profesiones liberales pequeñoburugesas, mientras que las bases eran en su gran mayoría de clase obrera.

El origen de clase de sus dirigentes, y especialmente el papel de los cuadros sindicales como negociadores con los capitalistas en las luchas obreras, conformaron su política y su práctica conservadoras. Tal como explica el marxista Ernest Mandel, los reformistas defienden sus propios intereses cuando institucionalizan la colaboración de clases. Estos intereses coinciden históricamente con la defensa del orden burgués. No coinciden necesariamente en todo momento con la defensa de los intereses inmediatos de la mayoría o siquiera la totalidad de la gran burguesía. Los burócratas reformistas aspiran a incrementar su “porción del pastel”.[45]

En las condiciones específicas del prolongado auge económico de posguerra, los partidos socialdemócratas y sus formas de “lucha” burocráticas lograron obtener salarios más altos, mejores prestaciones sociales, unas condiciones de trabajo estables y la ampliación del Estado de bienestar en Europa. Sin embargo, tras el estallido de la crisis en la década de 1970, los partidos reformistas ajustaron cada vez más sus políticas a la nueva situación de deterioro de las condiciones de vida y de trabajo. La burocracia sindical y los políticos reformistas en Europa no tenían entonces otra alternativa que pactar y hacer concesiones a la ofensiva patronal y gestionar las políticas de austeridad en el Estado capitalista.[46]

Los socialistas, por tanto, no deberían albergar ninguna ilusión con respecto a los socialdemócratas y su estrategia. En efecto, los reformistas pueden desempeñar y han desempeñado un papel contrarrevolucionario en la historia del movimiento obrero.[47] Es más, gobiernos socialdemócratas se han alineado con sus Estados respectivos en guerras imperialistas y han mantenido relaciones de explotación con colonias, semicolonias y Estados menos poderosos del “tercer mundo”. Más recientemente, la gran mayoría de antiguos partidos socialdemócratas han adoptado el neoliberalismo y sus políticas de austeridad.

Pese a las numerosas deficiencias de las organizaciones reformistas y su papel contrarrevolucionario en varios periodos de la historia, es engañoso equipararlos a la versión gradualista del fundamentalismo islámico. Partidos y movimientos como los HM e Hezbolá nunca han pretendido en su historia –ni siquiera han dicho que lo pretendieran– desmantelar gradualmente el capitalismo. Lo cierto es lo contrario; los gradualistas han apoyado históricamente el capitlismo, incluido su actual régimen neoliberal de acumulación depredadora.

Como hemos visto, los orígenes y la composición social de los dirigentes y militantes fundamentalistas son muy distintos de los partidos socialdemócratas. La base social de los fundamentalistas es la pequeña burguesía, mientras que la base social de la socialdemocracia es la clase obrera. Además, los dirigentes gradualistas, como hemos visto, han experimentado un proceso de aburguesamiento. Los capitalistas desempeñan ahora un papel cada vez mayor y más explícito en estos partidos y movimientos.

Los gradualistas, a diferencia de los reformistas más neoliberales, defienden un programa político conservador, sectario, machista, homófobo y antiobrero. La analogía real con la socialdemocrcia europea en Egipto no son los HM, sino el político nasserista Hamdin Sabahi. Sabahi tenía un programa reformista y cometió errores políticos, en particular el apoyo al golpe de Estado y a la represión contra los HM. Sin embargo, en las elecciones presidenciales de 2013 representó las aspiraciones democráticas y sociales de la población. Prometió aplicar un resuelto programa de reformas sociales, que incluía el establecimiento de un salario mínimo y máximo, la ampliación del sector público para crear empleo, la renacionalización de empresas y un impuesto extrarodinario del 20 % sobre el ptrimonio del 1 % más rico de la población.[48] Su partido, Al Karama, solía estar formado por gente de clase trabajadora, y el apoyo que recibía en el movimiento obrero y los nuevos sindicatos indepedientes era mucho mayor que el de los HM. Además, rechazó el sectarismo de estos últimos y sus ataques a los derechos de las mujeres.

Sabahi se parece más al líder socialista chileno de comienzos de la década de 1970, Salvador Allende. Cualquier equiparación del reformista chileno a los HM es engañosa. En primer lugar, pasa por alto el abismo ideológico y las políticas aplicadas por ambos cuando estuvieron en el poder. Además, su política con respecto a los militares fue muy distinta. Allende eligió al general Augusto Pinochet después de un golpe anterior, esperando que fuera un “legalista” que respetaría la neutralidad política del ejército. Esto fue, dede luego, de una ingenuidad desastrosa.

En cambio, la relación de los HM con el ejército egipcio fue muy distinta. El ejército chileno nunca había desempeñado un papel tan importante en la economía de Chile como el que desempeña el ejército egipcio en su país. La institución dirigida por Sisi constituye el verdadero poder y el núcleo duro del Estado profundo. Morsi y los HM no se dirigieron a los militares con la idea de evitar un golpe, sino que trataron de constituir una alianza directa con el ejército desde los primeros días de la revuelta en 2011, conociendo perfectamente su peso político y su función represiva durante décadas. Desde los primeros días de la revolución, los HM actuaron como un baluarte frente a las críticas y protestas contra los militares hasta el derrocamiento de Morsi en julio de 2013. Calificaron a quienes se quejaban del ejército de contrarrevolucionarios y sediciosos. De hecho, Morsi nombró a Sisi jefe del ejército a sabiendas de que había encarcelado y torturado a manifestantes.

La distinción es incluso más clara en relación con las respectivas políticas de Morsi y Allende ante las manifestaciones de masas. El error de Allende consistió en no apoyar y basarse en la movilización popular de los trabajadores en Chile contra la burguesía con el fin de arrebatarle el poder en el país. En contraste con ello, Morsi y los HM se opusieron e incluso reprimieron las movilizaciones populares y obreras en Egipto y defendieron al ejército.

Morsi nunca prometió ni trató de llevar a cabo reformas socialdemócratas como sí hizo Allende. Por tanto, el famoso dicho de Saint-Just de que “quienes hacen revoluciones a medias solo cavan su propia tumba” no puede aplicarse a los HM. Habría que reformular la frase para decir que “quienes colaboran con el antiguo régimen cavan su propia tumba”. Pese a los esfuerzos de los HM por colaborar con el ejército, este derrocó a Morsi. Al fin y al cabo, el ejército y los HM representaban diferentes alas de la clase capitalista, con distintos apoyos regionales, que no consiguieron llegar a un acomodo. El ejército, mucho más poderoso, decidió finalmente ejercer directamente el mando dictatorial, en detrimento de todos en Egipto.

También es un error ver en el fundamentalismo una especie de expresión deformada del antiimperialismo. Los fundamentalistas tienen una concepción religiosa del mundo, en particular el deseo de volver a cierta mítica “edad de oro” del islam como medio para explicar el mundo contemporáneo y proponer una solución a sus problemas.
En primer lugar, deberíamos ser críticos con la noción de que la liberación y el desarrollo de los países árabes dependen sobre todo de la afirmación de una identidad islámica considerada “permanente” y “eterna”. Esto es lisa y llanamente reaccionario y contrasta totalmente con los verdaderos movimientos antiimperialistas del pasado.

Los nacionalistas y socialistas aspiran a una transformación social progresista de las estructuras socioeconómicas de opresión y dominación; los fundamentalistas, en cambio, enmarcan la lucha en una batalla de culturas y religiones. Ven en el imperialismo un conflicto entre “Satanás” y los fieles oprimidos, no como lo ven tradicionalmente los nacionalistas y socialistas, como un conflicto entre las grandes potencias, su sistema capitalista, y los países oprimidos. A este respecto, los fundamentalistas islámicos se hacen eco de la idea de Samuel Huntington del mundo como un “choque de civilizaciones”, en que la lucha contra Occidente se basa en un rechazo de sus valores y su sistema religioso y no en unas relaciones de explotación a escala mundial.

Por consiguiente, no tienen una visión del mundo antiimperialista. En efecto, tanto la corriente yihadista como la gradualista del fundamentalismo islámico han contado con patrocinadores estatales imperialistas y regionales. Como ya se ha señalado, EE UU, Arabia Saudí y Pakistán respaldaron a movimientos fundamentalistas islámicos en Afganistán como instrumento en su conflicto interimperialista con Rusia contra el régimen de Kabul apoyado por Moscú. EE UU financió la producción de libros de texto –leídos por millones de niños afganos– que glorificaban la yihad y el martirio. Favoreció el surgimiento de señores de la guerra islámicos inyectando miles de millones en el país e inundándolo de armas.[49]

Lo mismo cabe decir de los gradualistas. Lejos de preconizar un antiimperialismo coherente, han cultivado relaciones tanto con potencias imperialistas como regionales. Los HM fueron patrocinados por Arabia Saudí hasta 1991 y últimamente por Catar, y durante su breve periodo de gobierno en Egipto llegaron a un acuerdo con EE UU. Hezbolá cuenta con el patrocinio de Irán y colabora con el imperialismo ruso en la contrarrevolución siria.

Los fundamentalistas no son reformistas ni antiimperialistas. Considerar que su defensa retórica de “reformas” y de “lucha contra la corrupción” demuestra su aspiración a una situación política democrática más abierta es, cuando menos, problemático. ¿Por qué? Porque estas demandas están sujetas al establecimiento del Estado islámico y de un “modo de vida islámico”. Como declaró el antiguo guía supremo de los HM, Muhamad Mahdi Akef:

Si deseamos progresar en nuestras vidas, [debemos] retornar a nuestra fe y aplicar la sharía [ley islámica]… La instauración de la ley divina es la solución real a todo nuestro sufrimiento, tanto si se debe a problemas nacionales como foráneos. Esto [la implantación de la sharía] se logra mediante la creación del individuo musulmán, del hogar musulmán, del gobierno musulmán, y del Estado que dirige las naciones islámicas y lleva la bandera del dawa [proselitismo], de modo que el mundo sea suficientemente afortunado para recibir lo mejor del islam y sus enseñanzas.[50]

Por supuesto, los movimientos fundamentalistas islámicos gradualistas tienen muchas contradicciones internas entre su dirección burguesa y pequeñoburguesa y su base popular. Esto también puede decirse de todos los partidos políticos regidos por elites, desde los partidos capitalistas del sistema hasta los partidos populistas de derechas de todo el mundo. La existencia de contradicciones de clase dentro de los partidos no es exclusiva de los partidos reformistas. Y su existencia entre los gradualistas no justifica calificarlos de reformistas. Los gradualistas experimentan tensiones derivadas de su composición de clase contradictoria, pero hemos de hacer una distinción muy clara entre los fundamentalistas, que utilizan una ideología reaccionaria para ganarse el apoyo de las clases populares, y los partidos reformistas, que proponen un programa laico y progresista que, aunque sea de manera inviable, expresa los intereses de las clases y grupos oprimidos.

En realidad, las diversas fuerzas fundamentalistas islámicas constituyen la segunda ala de la contrarrevolución, siendo la primera los regímenes existentes. Su ideología, su programa político y su práctica son reaccionarias y diametralmente opuestas a los objetivos de la emancipación revolucionaria: la democracia, la justicia social y la igualdad. Sus políticas repelen a los sectores más conscientes de la clase trabajadora y de los grupos oprimidos com las minorías religiosas, las mujeres, las personas LGBT y otras.

Construir una alternativa progresista

Las revueltas de la región OMNA han sufrido derrotas a manos de los regímenes establecidos, de sus patrocinadores imperialistas y de los fundamentalistas. Se hallan en una situación complicada y calamitosa y no hay respuestas fáciles a la pregunta de cómo liberarlas del yugo de la contrarrevolución. Sin embargo, hemos de extraer algunas lecciones claras y ofrecer al menos una vía preliminar a la izquierda para seguir adelante. Esto debe comenzar por rechazar toda ilusión y todo apoyo a los regímenes autoritarios. Y por rechazar también toda ilusión similar en las fuerzas fundamentalistas islámicas.

Toda colaboración con los regímenes autoritarios ha dado y dará resultados destructivos, reduciendo significativamente el espacio democrático de los trabajadores y la población oprimida para organizarse de cara a la liberación. Estos regímenes son el enemigo principal de las fuerzas revolucionarias en la región. Al mismo tiempo, los movimientos fundamentalistas islámicos no ofrecen ninguna alternativa. Tanto si están en el poder como si no, también atacan a los trabajadores, a sus sindicatos y a las organizaciones democráticas, al tiempo que promueven una economía neoliberal y una política social reaccionaria. También forman parte de la contrarrevolución.

En vez de aliarse con cualquiera de estas dos fuerzas, la izquierda debe concentrarse en construir un frente independiente, democrático y progresista que promueva la autoorganización de los trabajadores y oprimidos. Únicamente a través de este proceso podemos comenzar a pensar como clase con intereses comunes con otros trabajadores y opuestos a los capitalistas. La política progresista debe basarse en la defensa y el impulso de la autoorganización de las clases populares con el objetivo de luchar por la democracia.

Sin embargo, la lucha de los trabajadores por sí sola no será suficiente para unir a las clases asalariadas. Los socialistas deben abanderar también, en esta lucha, la liberación de todos los oprimidos. Esto exige plantear reivindicaciones relativas a los derechos de las mujeres, las minorías religiosas, las comunidades LGBT y los grupos raciales y étnicos oprimidos. Cualquier concesión con respecto a la firme defensa de estas reivindicaciones impedirá a la izquierda unir a la clase trabajadora en pos de la transformación radical de la sociedad.

¿Cómo debería relacionarse esta izquierda con las fuerzas fundamentalistas islámicas? Aunque constituyen la segunda ala de la contrarrevolución, los gradualistas no representan un peligro similar al del Estado existente. Cuando no controlan el Estado, como hacen por ejemplo en Irán o Arabia Saudí, no suelen tener la misma capacidad destructiva que los regímenes existentes. Sin embargo, esto no significa que la izquierda deba considerarlos un mal menor, pues esto equivaldría a sembrar ilusiones de que son potenciales aliados en la lucha por cambiar el sistema político y asegurar los derechos democráticos y sociales. No lo son. Y pensar que sí lo son menoscaba la capacidad de la izquierda para romper los lazos del fundamentalismo con las clases populares.

¿Qué implica este análisis para la estrategia y la táctica en la lucha? No significa que los socialistas deban rechazar la unidad de acción en un contexto determinado en torno a demandas concretas con sectores gradualistas del fundamentalismo islámico. Si estas acciones favorecen a la causa de los explotados y oprimidos, dicha unidad de acción táctica es correcta y adecuada. La manera de tratar con organizaciones con las que los progresistas tienen muy poco en común, aparte de un enemigo común, la definieron bolcheviques hace más de un siglo. Achcar resume el planteamiento: 1) No fusionar las organizaciones. Marchar separados y golpear juntos. 2) No abandonar las demandas políticas propias. 3) No ocultar las diferencias de intereses. 4) Vigilar al aliado del mismo modo que vigilamos al enemigo. 5) Centrarnos más en el aprovechamiento de la situación creada por la lucha que en la conservación de un aliado.[51] Achcar añade a esto lo siguiente:

Si se cumplen estas reglas, lo que queda es demostrar, por parte de los progresistas, que están igual de comprometidos con la lucha contra el enemigo común que los fundamentalistas, mientras defienden resueltamente los intereses de los trabajadores, las mujeres y todos los sectores explotados y oprimidos, en contraste directo con los fundamentalistas y, a menudo, en oposición a ellos.[52]

Se pueden formar alianzas tácticas breves hasta con el diablo, pero no hay que confundir nunca a este diablo con un ángel. En ningún caso debe adoptarse una orientación duradera hacia la unidad estratégica con los fundamentalistas gradualistas. Así, esta recomendación de un enfoque de unidad táctica ocasional en determinadas situaciones es distinta de una estrategia de frente único, que aspira a unirse con las fuerzas reformistas y democráticas dispuestas a organizarse para tratar de obtener la satisfacción de demandas inmediatas que benefician a los trabajadores y grupos oprimidos e incrementan su conciencia, su confianza y su capacidad de lucha.

Los fundamentalistas islámicos, al igual que los movimientos populistas y de extrema derecha de todo el mundo, no deben formar parte de esta estrategia de frente único, por todas las razones expuestas en este artículo. Hablar de una estrategia de frente único con estas fuerzas es generar ilusiones en ellas. En su lugar, la izquierda debe construir su propia organización política y participar en la lucha por la liberación y la democracia, ocasionalmente en unidad táctica con los gradualistas, pero siempre con el propósito de apartar a los explotados y oprimidos de esta segunda fuerza de la contrarrevolución.

http://isreview.org/issue/106/marxism-arab-spring-and-islamic-fundamentalism

 


[1] Véase una sucinta descripción de la contrarrevolución en Gilbert Achcar, Morbid Symptoms: Relapse in the Arab Uprising(Stanford: Stanford University Press, 2016).

[2] La prensa de EE UU se refiere al Estado Islámico o Daesh (como suele llamarse por su acrónimo en árabe) con las siglas ISIS (Islamic State of Iraq and Syria).

[3] Gilbert Achcar, “Onze thèses sur la résurgence actuelle de l’intégrisme islamique”, Europe Solidaire, 01/02/1981, http://www.europe-solidaire.org/spip.php….

[4] Amal al-Ummah TV, Mashru’ al-nahda al-Islâmî… Khayret Al-Shâter, 24/04/2011, https://www.youtube.com/watch?v=JnSshs2qzrM.

[5] Naim Qassem, Hezbolá, la voie, l’expérience, l’avenir (Beirut: Albouraq 2008), 288.

[6] Mikaelian Shoghig, “Overlapping Domestic/Geopolitical Contests, Hizbullah, and Sectarianism”, en The Politics of Sectarianism in Postwar Lebanon, ed. Jinan S. Al-Habbal, Rabie Barakat, Lara W. Khattab, Shogig Mikaelian, Bassel Salloukh (Londres: Pluto Press 2015), 171.

[7] Gilbert Achcar, “Islamic fundamentalism, the Arab Spring, and the Left”, International Socialist Review 103 (invierno de 2016-2017), http://isreview.org/issue/103/islamic-fu…

[8] Women and Men are Different in Some Cases, Similar in Others, Khamenei.ir, 19/03/2017, http://english.khamenei.ir/news/4726/Women-and-men-are-different-in-some-cases-similar-in-others. En Irán, las mujeres tienen menos derechos que los hombres en materia de herencia, divorcio y custodia de los hijos. También sufren restricciones en relación con los viajes y la vestimenta. Y existe una “policía moral” que vela por el cumplimiento estricto de la ley islámica.

[9] “Muslim Brotherhood Statement Denouncing UN Women Declaration for Violating Sharia Principles”, IkhwanWeb, 14/03/2013, http://www.ikhwanweb.com/article.php?id=…

[10] Adam Hanieh, Lineages of Revolt: Issues of Contemporary Capitalism in the Middle East (Chicago: Haymarket Books, 2013), 172.

[11] Joey Ayoub, “Empowerment is Underway, Despite Nasrallah’s Homophobia and Misogyny”, The New Arab, 03/04/2017, https://www.alaraby.co.uk/english/commen…

[12] Qardawi on Homosexuals, MEMRI TV, 27/01/2013, https://www.youtube.com/watch?v=NxnVSnnZs0Q.

[13] No incluyo la colaboración militar en este comentario, que tiene una dinámica diferente.

[14] “Toda persona debe tener la posibilidad de atender sus necesidades religiosas y físicas sin que la policía meta las narices.” Karl Marx, Crítica del programa de Gotha, https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/gothai.htm

[15] Vladímir Lenin, Actitud del partido obrero hacia la religión, https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1900s/1909reli.htm

[16] Martin E. Marty, “Fundamentalism as a Social Phenomenon”, Bulletin of the American Academy of Arts and Sciences, n.º 2 (1988): 17.

[17] Jason Hackworth, “Welfare and the Formation of the Modern American Right”, en Religion in the Neoliberal Age, Political Economy and Modes Of Governance, editado por F. Gauthier y T. Martikainen, (Surrey, Reino Unido: Ashgate), 100-105.

[18] Hanieh, The Lineages of Revolt.

[19] En Siria, la organización de los Hermanos Musulmanes se componía originalmente de individuos pertenecientes a importantes familias religiosas que formaban parte de la clase de los pequeños comerciantes en zonas urbanas. Los establecimientos de los comerciantes-religiosos solían encontrarse en el vecindario de las mezquitas. Esto explica por qué los Hermanos Musulmanes siempre han sido aliados naturales de la clase media liberal siria dedicada al suq (zoco). El suq, que normalmente se halla en los barrios antiguos de las ciudades, ha sido casi siempre un bastión del conservadurismo y un guardián de la tradición, valores promovidos asimismo por los Hermanos Musulmanes.

[20] Véase Hanieh, Lineages of Revolt, y Stephan Roll, Egypt’s Business Elite after Mubarak, A Powerful Player between Generals and Brotherhood, septiembre de 2013, https://www.swp-berlin.org/fileadmin/con…

[21] Gilbert Achcar, Le peuple veut, une exploration radicale du soulèvement arabe (Paris: Sindbad-Actes Sud, 2013), 147.

[22] A. Nizar Hamzeh, In the Path of Hizbullah (Syracuse, New York: Syracuse University Press, 2004), 64.

[23] Ibid.

[24] Durante la revolución en Egipto y Túnez, cuando los Hermanos Musulmanes llegaron al poder, atacaron a los trabajadores y los sindicatos y promovieron políticas neoliberales. Asimismo, en el Irak ocupado a partir de 2003, los sucesivos gobiernos dominados por un partido fundamentalista chií, Al Dawa, reprimió a sindicalistas, trabajadores y protestas obreras.

[25] Olivier Carré y Gérard Michaud (un seudónimo utilizado por Michel Seurat), Les Frères musulmans Égypte et Syrie (1928-1982), (París: Gallimard y Julliard, 1983), 87.

[26] Raphael Lefèvre, Ashes of Hama, the Muslim Brotherhood in Syria (Londres: C. Hurst and Co., 2013), 53; Joshua Teitelbaum, “The Muslim Brotherhood in Syria, 1945-1958: Founding, Social Origins, Ideology”, Middle East Journal 65, n.º 2, (2011), 220.

[27] Luiza Toscane, L’Islam un autre nationalisme? (París: L’Harmattan, 1995), 28, 95.

Ervand Abrahamian, Khomeinism: Essays on the Islamic Republic (Berkeley: University of California Press, 1993), 53.

[28] Ervand Abrahamian, Khomeinism: Essays on the Islamic Republic (Berkeley: University of California Press, 1993), 53.

[29] Programa electoral del Partido de la Libertad y la Justicia, 2011, http://kurzman.unc.edu/files/2011/06/FJP…

[30] Reuters, Egypt Brotherhood Businessman: Manufacturing is Key, Ahram Online, 28/10/2011, http://english.ahram.org.eg/~/NewsConten…

[31] Citado en Mariam Fam, “Egypt’s Muslim Brotherhood Embraces Business”, Bloomberg Businessweek, 11/07/2011, https://www.bloomberg.com/news/articles/…

[32] El concepto de hegemonía se entiende aquí en el sentido gramsciano, que abarca un conjunto de creencias y normas culturales arraigadas en la sociedad que suscitan el consenso en el seno de las clases oprimidas y explotadas.

[33] Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo.

[34] Samir Amin, “The Return of Fascism in Contemporary Capitalism,” Monthly Review, vol. 66, n.º 4, https://monthlyreview.org/2014/09/01/the….

[35] Gilbert Achcar, “Islamic Fundamentalism, the Arab Spring, and the Left”, International Socialist Review 103 (invierno de 2016-2017), http://isreview.org/issue/103/islamic-fundamentalism-arab-spring-and-left. Esto, sin embargo, no significa que no puedan aparecer organizaciones de tipo fascista en países de fuera del mundo occidental, especialmente con la aparición en las últimas décadas de muchos nuevos centros de acumulación de capital: países de reciente industrialización que han adquirido influencia política y son lugares cada vez más importantes de inversión regional.

[36] Hassan al Banna, el fundador y principal ideólogo de los Hermanos Musulmanes, fue un discípulo de Rashid Rida. Rida condujo las tendencias reformistas del panislamismo, particularmente las inspiradas en intelectuales como Mohamad Abduh y Jamal al Din Afgani, hacia una orientación fundamentalista. La evolución de Rida le acercó a la doctrina puritana de Hanbali, en particular a sus seguidores wahabitas. Se convirtió en un firme defensor del régimen saudí y del wahabismo, llegando a colaborar con el rey saudí Abdel Asis. Comenzó a oponerse y a combatir a las hermandades y prácticas sufíes de sus adherentes. Defendió la restauración del califato tras su abolición en 1924. Asimismo, desarrolló un agresivo discurso antichií, acusando a los chiíes árabes de ser agentes de Irán (un tema que aparece hoy a menudo entre los salafistas y otros movimientos fundamentalistas islámicos). Rashid Rida ejerció en particular una fuerte influencia en el entorno intelectual y político de los Hermanos Musulmanes, tratando de revitalizar el literalismo de Ibn Tammiyya y el llamamiento a la yihad. Esta nueva tradición salafista fue propagada individualmente por intelectuales como Rashid Rida en las décadas de 1920 y 1930, y posteriormente a escala social por grupos como los Hermanos Musulmanes en Egipto y otros países.

[37] Jabhat al Nusra logró movilizar a algunos sectores de la sociedad y organizar pequeñas manifestaciones, pero nada parecido a las protestas masivas del movimiento popular sirio.

[38] Jabhat al Nusra y el EI difieren en su metodología para establecer un califato y no tanto en la naturaleza del Estado que pretenden construir. El cisma de Jabhat al Nusra con el EI se debe en gran parte a que el primero sigue la metodología propuesta por el líder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri. Este había defendido un planteamiento gradualista, sobre todo durante el apogeo de la guerra de Irak, atacando vehementemente la estrategia de movilización sectaria y declaración abierta de un Estdo islámico por parte de Abu Musab al Zarqawi, el líder del grupo precursor del EI, Al Qaeda en Irak. El EI rechaza la línea gradualista de Zawahiri y se mantiene fiel a la estrategia de Zarqawi de movilización activa y abierta. El enfoque gradualista no ha impedido a Jabhat Al Nusra mostrar un comportamiento cada vez más violento contra otros grupos de oposición armada tras su ruptura con el EI. Sin embargo, Jabhat Al Nusra ha intentado aplicar los métodos básicos de Zawahiri para implantarse en la sociedad y establecer ostensiblemente estructuras de base con el fin de lograr los grandes objetivos estratégicos de Al Qaeda. Con todo, pese a los fuertes choques entre ambos grupos desde que se separaron en 2013, esto no impidió que hubiera casos de colaboración táctica entre ellos. En Qalamun, por ejemplo, en verano de 2014, ambos grupos yihadistas mantenían estrechas relaciones. Zawahiri, aunque negó toda legitimidad al EI y a su líder, Abu Bakr al Bagdadi, declaró en septiembre de 2015 que estaba dispuesto a cooperar con ellos en Irak y en Siria para combatir a la coalición encabezada por EE UU. Dijo que “a pesar de sus graves errores, si yo estuviera en Irak o en Siria, cooperaría con ellos para matar a los cruzados, a los laicos y a los chiíes, si bien no reconozco la legitimidad de su Estado”. Orient le Jour, “Al-Nosra prend possession de la dernière base du régime dans Idleb”, 10/09/2015. http://www.lorientlejour.com/article/943…

[39] Samir Amin, “Interview of Samir Amin,” Samir Amin 1931, 15/07/2013, http://samiramin1931.blogspot.ch/2013_07….

[40] El veterano sindicalista y nasserista Kamal Abu Eita, antiguo dirigente del sindicato de funcionarios de la autoridad tributaria y presidente de la Federación Egipcia de Sindicatos Independientes (Al Ittihad al Masri lil Naqabat al Mustaqilla, EFITU), por ejemplo, fue ministro de Trabajo en el gobierno provisional tras el golpe militar de julio de 2013 hasta marzo de 2014, y durante este tiempo aceptó la “hoja de ruta” del ejército para la transición.

[41] Jad Bouharoun, “Understanding the Counter-revolution”, International Socialism, n.º 153, enero de 2017, http://isj.org.uk/understanding-the-coun…

[42] Ann Alexander, “Reformism, Islamism & Revolution,” Socialist Review, n.º 406, octubre de 2015, http://socialistreview.org.uk/406/reform…

[43] Ibid.

[44] Phil Marfleet, “’Never Going Back’: Egypt’s Continuing Revolution”, International Socialism, n.º 137, enero de 2013, http://isj.org.uk/never-going-back-egypt…

[45] Ernest Mandel, “The Nature of Social-Democratic Reformism, The Material Foundations of Opportunism”, Marxist.org, octubre de 1993, https://www.marxists.org/archive/mandel/…

[46] Para más información sobre este tema, véase Charlie Post, “Ernest Mandel and the Marxian Theory of Bureaucracy”, Ernest Mandel.org, julio de 1996, https://www.ernestmandel.org/en/aboutlif…; Charlie Post, “The Myth of the Labor Aristocracy, Part 1”, Against the Current, n.º 123 (julio-agosto de 2006), https://www.solidarity-us.org/node/128#N18; y Charlie Post, “The ‘Labor Aristocracy’ and Working-Class Struggles: Consciousness in Flux, Part 2”, Against the Current, n.º 124 (septiembre-octubre de 2006), http://www.solidarity-us.org/node/129.

[47] Véase Ernest Mandel, “La social-démocratie désemparée – Nature du réformisme social-démocrate”, Ernest Mandel.org, 21/09/1993, http://www.ernestmandel.org/new/ecrits/a…

[48] Anne Alexander y Mostafa Bassiouny, Bread, Freedom, Social Justice, Workers and the Egyptian Revolution (Londres: Zed Books, 2014), 20.

[49] Anand Gopal, “The Roots of ISIS, Imperialism, Class, and Islamic Fundamentalism”, International Socialist Review, n.º 102 (otoño de 2016), http://isreview.org/issue/102/roots-isis.

[50] Jeffrey Azarva y Samuel Tadros, “The Problem of the Egyptian Muslim Brotherhood”, American Enterprise Institute, 30/11/2007, https://www.aei.org/publication/the-prob…

[51] Citado en Abbas Shahrabi Farahani y Gilbert Achcar, Towards Progressive Politics in the Middle East, Problematica in Conversation with Gilbert Achcar, 24/03/2016, http://newpol.org/content/towards-progre…

[52] Ibid.

EEUU: Washington bulle con rumores de un “golpe palaciego” contra Trump

por Joseph Kishore//

Washington se encuentra sumido en una crisis política sin precedentes en la historia moderna de Estados Unidos. En medio de conflictos faccionales cada vez más enconados fracturando la cúpula del Estado, aumenta la especulación de que podría haber discusiones tras bastidores entre miembros del gabinete y altos funcionarios para forzar la salida del presidente Donald Trump.

La guerra política dentro del Gobierno de Trump y el Partido Republicano se intensificó esta semana después de que el senador Bob Corker, presidente del comité de relaciones exteriores del Senado, declarara que las amenazas de Trump contra Corea del Norte estaban conduciendo a EUA “por el camino de una Tercera Guerra Mundial”. Corker tuiteó que la Casa Blanca es “una guardería para adultos”, con el presidente siempre necesitando supervisión.

La cadena NBC reportó que el secretario de Estado, Rex Tillerson, llamó a Trump un “idiota” después de una reunión en junio entre el presidente y jerarcas militares, durante el cual el mandatario sugirió multiplicar por diez el arsenal nuclear de EUA. Trump respondió al reportaje amenazando a NBC con ser clausurada. “Es asquerosa la manera en que la prensa puede escribir lo que quiere”, manifestó.

Para la revista Vanity Fair, Gabriel Sherman escribió el miércoles que “una media docena de republicanos prominentes y asesores de Trump… todos describen a la Casa Blanca como en crisis, con los asesores batallando por contener a un presidente que pareciera estar cada vez más desenfocado y consumido por humores sombríos”. Presuntamente, Trump le señaló a su jefe de seguridad desde hace mucho tiempo, Keith Schiller, “¡Odio a todos en la Casa Blanca! Hay algunas excepciones, ¡pero los odio!”.

Sherman informa que el personal de alto rango de la Casa Blanca está preocupado de cómo responderá Trump ante dificultades internas, ejerciendo el control unilateral de enviar armas nucleares con Corea del Norte. “Un exoficial incluso especuló de que [el jefe de personal de la Casa Blanca, John] Kelly y el secretario de defensa, James Mattis, ya han discutido qué hacer en caso de que Trump ordene un primer ataque nuclear. ‘¿Lo confrontarían?’, dijo”.

Varios columnistas, probablemente reflejando discusiones que están tomando lugar dentro del Gobierno, han mencionado la posibilidad de destronar al mandatario utilizando la Vigesimoquinta Enmienda de la Constitución de EUA, la cual estipula que el presidente puede ser forzado a renunciar por medio de una mayoría de su gabinete si se llega a ser mental o físicamente “imposibilitado para ejercer los poderes y obligaciones de su cargo”.

Jennifer Rubin, que edita la sección conservadora “Giro a la derecha” del diario Washington Post, preguntó por medio de un titular en su última columna, “¿En qué momento entramos en territorio de la Enmienda XXV?”. Su conclusión: pronto. En otro artículo para el Post publicado el miércoles, declaró: “Una destitución probablemente no nos salvará de Trump. Pero, la Enmienda XXV podría hacerlo”. Ambas columnas siguieron un editorial del mismo Washington Post titulado “Qué hacer con un presidente no apto”, donde presentan la posibilidad de derrocarlo.

Detrás de estos conflictos hay divisiones profundas dentro de la burguesía por cuestiones críticas respecto a políticas tanto internacionales como nacionales. En particular, las imprudentes amenazas de Trump contra Corea del Norte han inquietado a secciones importantes del Departamento de Estado y el Pentágono. Una guerra con Corea resultaría en la destrucción de millones de vidas y conllevaría a una confrontación directa con China y Rusia, detonando así, como Corker lo puso, la Tercera Guerra Mundial. Pero incluso peor que la pérdida de vidas, desde el punto de vista de los oponentes de Trump, sería el daño irreparable que le ocasionaría una guerra a la reputación internacional del país.

Sean cuales fueren los motivos detrás de las discusiones secretas sobre la posibilidad de un golpe palaciego, tal conspiración —independientemente de su eventual éxito o fracaso— le martillaría el último clavo al ataúd de la democracia estadounidense.

Sin lugar a dudas, Trump se resistiría encarnizadamente a los pasos que se tomen para destituirlo. En el transcurso de un conflicto febril como este, tanto los simpatizantes como oponentes del mandatario apelarían a los militares y a las agencias de inteligencia por su apoyo.

Sin importar cuál facción prevalezca, el aparato militar y de inteligencia tomaría la última decisión en cuanto al destino político de EUA. Más allá, tras un derrocamiento, el archirreaccionario vicepresidente Mike Pence se convertiría en presidente.

Por su parte, los demócratas han respondido a la crisis profundizando su campaña neomccarthista sobre la presunta intervención rusa en la política estadounidense, la cual ha trasladado su enfoque de que Rusia impulsó a Trump en las elecciones a que está “sembrando discordia” en la sociedad estadounidense. De este modo, están desarrollando los argumentos para legitimar la censura y el control estatal del Internet y vilipendiar toda oposición social y política como un producto de la intervención nefaria de un “enemigo extranjero”.

Como lo advirtió el WSWS en junio, los métodos empleados por los oponentes de Trump dentro de la burguesía, “son fundamentalmente antidemocráticos, lo que implica una conspiración con grupos dentro de dicha facción de capitalistas y la élite militar y de inteligencia”.

Los críticos de Trump dentro de la élite corporativa y financiera están buscando desesperadamente alguna forma de responder a la amplia gama de crisis globales para las cuales no tienen una solución, sean geopolíticas, económicas, militares o sociales. Trump no es la causa, sino un síntoma extremo de la desorientación y desesperación de la clase gobernante.

Esta situación no puede extenderse por mucho tiempo más. La crisis de dominio burgués tiene como consecuencia la expansión de la lucha de clases. Como lo escribió el Partido Socialista por la Igualdad en su declaración de junio, “Un golpe palaciego o la lucha de clases: la crisis política en Washington y la estrategia de la clase obrera”:

Tanto en EE.UU. como internacionalmente, la interacción entre las condiciones objetivas de la crisis y la radicalización de la conciencia social de las masas está encontrando una expresión en la erupción de la lucha de clases. Las décadas en las que la lucha de clases ha sido reprimida por la burocracia sindical, el Partido Demócrata y los patrocinadores pudientes de diversas políticas de identidad están llegando a su fin. La contrarrevolución social de las élites gobernantes está a punto de tener que enfrentarse a un levantamiento de la clase obrera estadounidense. Las cuantiosas y distintas formas de protesta social —en los lugares de trabajo, las comunidades y de ciudades enteras— tomarán una identidad obrera, una orientación anticapitalista y un carácter socialista cada vez más distintos. Las luchas en fábricas, lugares de trabajo o comunidades individuales se podrán apoyar en luchas unificadas más amplias de la clase obrera.

La cuestión critica es impartirle a este movimiento de la clase obrera una consciencia acerca de sus objetivos, esto con el fin de construir una dirección política que pueda guiar estas luchas, en EUA e internacionalmente, hacia su conclusión lógica y necesaria: el derrocamiento del sistema imperialista y el establecimiento del socialismo.

 

Argentina: Votar al FIT y organizar unitariamente la resistencia al ajuste

Ponemos a disposición de nuestros lectores la convocatoria para las parlamentarias del próximo 22 de octubre, efectuada por el grupo Socialismo Revolucionario que -en el interior del FIT que agrupa a la izquierda trasandina- agita la perspectiva revolucionaria socialista. 

por Fernando Armas//

Los trabajadores atravesamos un período difícil y adverso. Nuestro salario va cayendo, y crecen los despidos y la desocupación de la mano de una mayor precariedad laboral. Los desastres ecológicos persisten, siguen los tarifazos y cuestiones tan básicas como el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, y al trabajo, retroceden día a día. Sigue creciendo la deuda externa, hipotecando la vida de varias generaciones futuras de argentinos. Para agravar la cosa, se ratifica el curso represivo, emblematizado con la desaparición de Santiago Maldonado. Seguir leyendo Argentina: Votar al FIT y organizar unitariamente la resistencia al ajuste

Ricardo Napurí: “Allende tenía miedo a la revolución de las masas”

Entrevista con Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano de izquierda

Viernes, 27 de septiembre de 2013
El triunfo revolucionario en Cuba fue la mecha que encendió América Latina a finales de los sesenta. El peruano Ricardo Napurí fue uno de los tantos militantes del continente que decidió pasar de la observación a la acción para protagonizar un intento guerrillero en su país. Seguir leyendo Ricardo Napurí: “Allende tenía miedo a la revolución de las masas”

Las amenazas de Trump contra Corea del Norte significan un peligro real de guerra

por Joseph Kishore//

Durante el fin de semana, Donald Trump siguió con su campaña incendiaria de amenazas sobre iniciar una guerra contra Corea del Norte que podría conllevar a una catástrofe nuclear.

El sábado por la tarde, el presidente estadounidense tuiteó que previos ocupantes de la Casa Blanca “han hablado con Corea del Norte por 25 años”. Esto “no ha funcionado”, escribió, añadiendo: “Perdón, pero funcionará una sola cosa”. Cuando se le preguntó al respecto, Trump replicó: “Se darán cuenta bastante pronto”.

Estas amenazas vinieron tres semanas después de la diatriba de Trump en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas el 19 de setiembre, cuando declaró que EUA estaba “listo, dispuesto y capaz” de “destruir totalmente” al Corea del Norte, un país con 25 millones de personas. Cuatro días después, amenazó con asesinar al líder norcoreano. Si el discurso del canciller norcoreano ante la ONU “hace eco de los pensamientos del Pequeño Hombre Cohete”, escribió Trump, “¡no estarán por acá por mucho tiempo!”.

El jueves, Trump organizó una cena en la Casa Blanca con líderes militares estadounidenses, la cual daba todas las señales de ser una reunión de un gabinete de guerra. Durante la sesión de fotos antes de la cena, Trump, rodeado por generales uniformados, destacó ese momento, describiéndolo como “la calma antes de la tormenta”. Cuando se le preguntó a qué se refería, tan sólo contesto, “Ya verán pronto”.

En la medida en que las palabras de Trump se interpreten como la expresión auténtica de las políticas y los planes del Gobierno estadounidense, la conclusión inequívoca es que el mundo se encuentre frente al borde del conflicto militar más devastador desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial. De estar alineados políticamente el lenguaje y la realidad, la situación actual sería descrita oficialmente como de “peligro inminente de guerra”.

El senador republicano de Tennessee, Bob Corker, quien se encuentra en medio de una riña política con el mandatario, advirtió que sus imprudentes amenazas estaban conduciendo a EUA “al camino de una Tercera Guerra Mundial”. Pero, pese al comentario de Corker del domingo, la burguesía y la prensa padecen una desconexión vertiginosa entre su conciencia y la realidad. Las declaraciones públicas que salen de la Casa Blanca están siendo reportadas por los medios de comunicación como si fuesen inconsecuentes. Su entendimiento parece ser que Trump no quiere decir lo que termina pronunciando. Las consecuencias de una guerra serían tan catastróficas que Trump debe estar sólo engañando.

¿Qué tal si no lo está haciendo? ¿Y si el Gobierno norcoreano está tomando las amenazas del presidente de Estados Unidos, como lo debería estar haciendo, de forma seria? Después de que Trump haya declarado en público que destruirá a Corea del Norte y que la hora se acerca, ¿cómo interpretará Pyongyang las acciones militares estadounidenses frente a sus fronteras? Teniendo tan sólo minutos para decidir, ¿verá el régimen el acercamiento de un bombardero estadounidense hacia el espacio aéreo norcoreano como el comienzo de un ataque de escala completa? ¿Tomará la conclusión de que no tiene otra opción más que asumir lo peor e iniciar un ataque militar contra Corea del Sur? ¿Lanzará misiles, como lo ha advertido, en dirección de Japón, Guam, Australia e incluso Estados Unidos?

Desde un punto de vista puramente legal, Corea del Norte podría aducir que, en cara a las amenazas de Trump, tal acción de su parte constituiría un acto de defensa propia, una respuesta legítima ante una amenaza militar inminente.

Aparte de los cálculos de Pyongyang, se tiene que asumir que los regímenes en Beijing y Moscú también están observando los acontecimientos en marcha de forma cada vez más alarmada. Mientras que la prensa estadounidense, como de costumbre, responde a las amenazas de Trump con complacencia e insensatez, el régimen chino no puede evitar tomarlas con una seriedad mortal. Después de todo, Trump es el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Tiene el poder para ordenar acciones militares, algo que el Congreso no se ha mostrado interesado en disputar.

Un ataque estadounidense sobre Corea del Norte significaría una amenaza abrumadora para China. Como sucedió en 1950, una guerra contra su vecino norcoreano —incluso si no desencadena rápidamente un intercambio nuclear— resultaría inexorablemente en una incursión estadounidense cruzando el paralelo 38. La última vez de que el ejército estadounidense cruzó esta frontera entre las Coreas, China respondió con un contrataque militar masivo. No hay razón para pensar que el régimen actual en Beijing permanecería pasivo ante una invasión estadounidense de Corea del Norte. Percibiría tal evento como una violación inaceptable del orden geopolítico en la península coreana de los últimos 65 años.

La reacción de Beijing estaría influenciada por las ya tensas condiciones que existen en la región Asia Pacífico. Desde hace años, Estados Unidos ha estado acumulando sus fuerzas militares sistemáticamente en el mar de China meridional bajo su “Pivote hacia Asia” que inicio la Administración Obama. El propósito de estos pasos ha sido encercar a China, la cual es considerada por secciones dominantes de la burguesía estadounidense como un competidor importante para los intereses estadounidenses. Este fin de semana, Japón, el principal competidor regional de China, anunció que apoyaba completamente las amenazas de Trump contra Corea del Norte.

Por ende, el estallido de una guerra entre Corea del Norte y Estados Unidos involucraría inevitablemente a China, y a su vez engulliría a toda Asia y Australia al baño de sangre. Tampoco sería posible que Europa y América Latina, con sus intereses respectivos en Asia, se queden a un lado.

No obstante, ha aparecido poco en la prensa estadounidense sobre las consecuencias de una guerra con Corea del Norte. Un artículo en Newsweeken abril concluyó que tal guerra dejaría un millón de muertos, asumiendo que no se lleguen a utilizar armas nucleares y no entren otras potencias en el conflicto. En un comentario para el diario Los Angeles Times el mes pasado, el general de brigada de la Fuerza Aérea, Rob Givens, calculó que 20 000 surcoreanos podrían morir cada día en una guerra en la península, incluso sin el uso de armas nucleares.

De implicar un intercambio nuclear —algo con lo que el Gobierno de Trump ha amenazado— las consecuencias serían catastróficas. Además de los millones o las decenas de millones que morirían inmediatamente, los expertos climáticos advirtieron tan recientemente como agosto que incluso una guerra nuclear regional podría enfriar el planeta hasta diez grados Celsius, lo que potencialmente generaría un invierno nuclear global que devastaría la producción agrícola del planeta.

A pesar de toda la evidencia de que podría comenzar una guerra en cualquier momento, la prensa estadounidense se niega a tomar estos eventos en serio.

El New York Times ejemplifica los esfuerzos mediáticos para adormecer a la población. Su ejemplar del 6 de octubre contiene un artículo sobre los comentarios de Trump ante los generales, donde declara que Trump “tiende a hacer declaraciones provocadoras” y “es obvio que se place en dejar a la gente adivinando”. Escribiendo como si el tema fuese cualquier chisme o intriga de la Casa Blanca, el Times indica que el “timing” de su declaración sobre la “calma antes de la tormenta” fue “particularmente provocador”.

“Pero es igual de plausible”, concluye el artículo, “que el Sr. Trump estuviese meramente siendo teátrico, utilizando el trasfondo de oficiales militares para crear algo de drama”.

Los esfuerzos de los medios de comunicación para minimizar el peligro contrastan con las señales de divisiones serias dentro de la Administración Trump. Hay rumores de que el secretario de Estado, Rex Tillerson, será expulsado o decidirá renunciar después de que Trump minara directamente sus pasos este último mes para retomar negociaciones con el Gobierno norcoreano. La reunión del jueves de los principales asesores en la Casa Blanca, ataviados con sus uniformes, pudo haber sido un intento de Trump para asegurar que el ejército está de su lado en antelación a una guerra.

Sin embargo, estas divisiones son de carácter meramente táctico. En última instancia, Trump no habla en su propio nombre, sino en el de la burguesía estadounidense. Todas las facciones dominantes de la oligarquía del país apoyan la estrategia básica de recurrir al uso de su poderío militar para preservar su posición hegemónica en el extranjero.

Trump emplea un lenguaje excepcionalmente crudo y brutal para justificar la política exterior de Estados Unidos, pero él no es de ningún modo el autor de la estrategia hegemónica de Washington. Estados Unidos ha estado en guerra continuamente por más de veinticinco años. Este fin de semana marca el decimosexto aniversario de la invasión de Afganistán.

El Pentágono está dirigiendo acciones militares por todo el mundo, usualmente sin que el pueblo estadounidense esté informado sobre los despliegues de personal militar. La muerte en combate esta última semana de cuatro soldados estadounidenses en el país africano de Níger fue una gran sorpresa para la población norteamericana.

Una guerra con Corea podría ser detonada en cualquier momento. Esta es la realidad de la situación. En vez de especular pasivamente sobre si Trump está haciendo engaños o no, la tarea crítica es la construcción de un poderoso movimiento basado en la clase obrera contra la marcha a la guerra. El simple hecho de que el presidente estadounidense sonría y se ría mientras amenaza a millones con su aniquilación es prueba suficiente de que el sistema político estadounidense se encuentra en su fase terminal y es capaz de perpetrar cualquier crimen.

 

(imagen, simulacro de guerra en Corea del Norte, septiembre 2017)

 

España: Sólo la clase obrera puede derrotar a Rajoy y la monarquía.

por Alejandro Valenzuela y Alex Lantier/

Hay numerosos informes no confirmados de tropas siendo enviadas a Cataluña y regiones cercanas ante una posible declaración unilateral de independencia esta semana.

Los grupos de poder españoles están discutiendo abiertamente invocar el Artículo 116 de la Constitución del país, preparando el marco para imponer ley marcial.

Según fuentes militares citadas por el periódico derechista OkDiario, se movilizaron fuerzas a Aragón y Valencia, regiones adyacentes a Cataluña. Explica que el Gobierno español estima necesarias alrededor de 30 000 fuerzas de seguridad para tomar control de la región y “establecer el orden constitucional ante los insurrectos”. El periódico indica que esta es, “una cifra que en este momento no podría alcanzarse con la actual dotación en Cataluña: algo más de 8000 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil”.

Según el artículo, las divisiones siendo desplegadas incluyen la División Castillejos (antigua Fuerza de Acción Rápida), que consiste en tres brigadas (la aerotransportable, paracaidista y la Legión) con un total de tres mil tropas, junto con el Regimiento de Infantería Acorazada Alcázar de Toledo de 300 tropas y 44 tanques. Además, se reporta que Madrid está movilizando los grupos de Operaciones Especiales de la Armada, análogos a los Navy Seal estadounidenses.

El número de tropas que otras fuentes estiman se encuentra entre 12 000 y 16 000.

La Tribuna de Cartagena señaló que el buque Navarra, escoltado por dos buques antiminas estaba en marcha hacia Barcelona completamente equipado y con tropas y llegaría al puerto de Barcelona el 8 de octubre, un día antes de la previamente programada declaración de independencia por el Parlament de Cataluña. Según un comunicado del Ministerio de Defensa, los buques están participando en el Show Internacional de Botes de Barcelona.

Al mismo tiempo, la OTAN ha organizado un ensayo de entrenamiento denominado “Ángel Guardián” con seiscientos policías militares de España y otros nueve Estados miembros de la OTAN. Según el sitio web del ejército español, estos ejercicios buscan entrenar a policías militares en la gestión de los puestos de comando durante operaciones y allanamientos, escoltar y proteger a las autoridades, neutralizar personal armado hostil dentro de las instalaciones militares y control de masas.

El artículo 116 involucra el despliegue de militares y permite la suspensión de varios derechos democráticos, incluyendo los derechos a la libre expresión y a la huelga. Además, permite arrestos preventivos. La suspensión de estos derechos armaría al Estado con poderes policiales vastos que el ejército podría utilizar para aterrorizar a toda la clase obrera, como el régimen franquista lo hizo entre 1939 y 1977.

La Asociación de Militares Españoles (AME) publicó una declaración defendiendo el discurso del rey Felipe VI en la que el monarca denunció el referéndum independentista catalán y demandó que el Estado español tomara control de la región. Este documento describe el discurso como “impecable” porque Felipe VI pudo comunicar “de manera clara, concisa, rotunda cuál es la línea a seguir en estos momentos difíciles y complejos”.

La AME le exige al presidente español del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy “la defensa sin fisuras de la unidad de España, su integridad territorial y su soberanía nacional”.

La Unión Europea ha declarado su apoyo a las severas medidas militares siendo preparadas. Durante el debate el miércoles pasado en el Parlamento Europeo, el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, declaró que es “un deber de todo Gobierno hacer valer el derecho y a veces esto requiere un uso de fuerza proporcional”.

Lo respaldaron dirigentes de tanto partidos conservadores, como socialdemócratas y liberales.

Las implicaciones de tales comentarios fueron destacadas por el comisionado de la Unión Europea de Alemania, Günter Oettinger, quien advirtió el viernes: “Hay una guerra civil imaginable ahora en el medio de Europa”. Sólo después pidió el siguiente deseo, “Uno sólo puede esperar que pronto se pueda ver una línea de conversación entre Madrid y Barcelona”.

La prensa española está desempeñando su parte en allanarle el camino a una intervención militar. Esto lo ha hecho mediante una campaña para deshumanizar a los nacionalistas catalanes y, en algunos casos, a toda la población catalana. No pasa ni un día en el que la prensa no describe los acontecimientos en Cataluña como una “insurrección”, un “golpe de Estado”, una “rebelión” o una “traición” que tiene que ser aplastada.

Los nacionalistas catalanes son acusados de indoctrinar a niños y enviarlos al frente de las protestas para ser atacados por las fuerzas policiales. La Policía Nacional y la Guardia Civil, quienes hirieron a ochocientos manifestantes pacíficos el domingo, están siendo retratados como oficiales indefensos y hostigados por protestantes frente a sus hoteles y residencias temporales. Al mismo tiempo, describen a la policía regional, los Mossos d’Esquadra, como traicioneros y desleales. El partido secesionista Esquerra Republicana de Cataluña y el secesionista pseudoizquierdista Candidatura d’Unitat Popular (CUP) están siendo atacados constantemente, con artículos describiéndolos como el “cáncer para la sociedad catalana” (ABC) y pidiendo su “decapitación… y su arrinconamiento en el basurero de la historia” (El Español).

Un lenguaje de tendencia fascista como tal fue empleado en vísperas de una manifestación instigadora el domingo llamada por el PP y la antisecesionista Sociedad Civil Catalana, una organización con vínculos con la extrema derecha. Respaldados tanto por Ciudadanos como por el Partido Socialista, y promovidos ampliamente por la prensa con sede en Madrid, fueron transportados nacionalistas anticatalanes y ultraderechistas de toda España a Barcelona.

El carácter ultraderechista de la demonstración fue reconocido por sus organizadores.

En una entrevista con El Confidencial, Javier Megino, vicepresidente del movimiento D’Espanya i Catalans, aceptó que iban a haber neofascistas y ultraderechistas presentes, como sucedió en una demonstración contra la independencia de Barcelona hace dos semanas. Cuando se le preguntó si generarían violencia, Megino respondió: “cuando juntas a tantas personas, es imposible controlarlos a todos”.

Esta protesta evidentemente no procura representar a la “mayoría silenciosa” de la población catalana que se opone al independentismo, como lo representa la prensa. En cambio, buscan provocar una confrontación entre fuerzas independentistas catalanas y fascistas que el Gobierno buscará explotar para justificar una represión.

El peligro político grave es que la clase trabajadora en España y alrededor del mundo no está siendo movilizada en contra de las medidas represivas siendo alistadas por Madrid.

En este punto de quiebre, los obreros catalanes y españoles tienen que evaluar las fuerzas políticas que dicen defenderlos.

El primer ministro regional, Carles Puigdemont, continúa llamando al diálogo, una opción rechazada por Rajoy, quien lo ha declarado un criminal. El viceprimer ministro, Oriol Junqueras, está preocupado primordialmente con los anuncios de varios bancos y compañías importantes, como el Banco Sabadell, CaixaBank, el gigante energético Gas Natural, Abertis, la firma de biotecnología Oryzom y la corporación de telecomunicaciones Eurona, de que se están yendo de Cataluña por temor ante lo que depare el impulso independentista en el futuro.

La legisladora de la CUP, Eulàlia Reguant, le comentó al diario catalán Nació Digital que su partido está trabajando en un plan para tomar control del territorio catalán, incluyendo puertos y aeropuertos, mediante la aprobación de un proyecto de ley que haga que los 17 000 Mossos “dejen de ser policía de la justicia española”.

El pseudoizquierdista Podemos insiste en sus llamados de diálogo, mientras crean ilusiones en un Gobierno conjunto con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) como alternativa para el PP, incluso cuando el PSOE decidió participar en la protesta ultraderechista del domingo y está colaborando con Rajoy en la preparación de una intervención violenta.

Basándose en una denuncia del Partido Socialista de Cataluña, la sección regional del PSOE, el Tribunal Constitucional de España prohibió la sesión del lunes en el Parlament, en el que se esperaba que los partidos secesionistas declararan la independencia unilateralmente.

Después de un cuarto de siglo de guerra imperialista y austeridad de la UE desde que la burocracia estalinista disolviera la Unión Soviética, la democracia europea está en su punto de ruptura. Una década de profunda austeridad desde el crack de Wall Street de 2008, que llevó el desempleo español al 20 por ciento, ha destrozado la economía española y ha desprestigiado a su élite gobernante. En medio de una crisis profunda del régimen post-franquista en España, y mientras la clase gobernante ataca salvajemente los derechos democráticos en diferentes países de Europa, la burguesía española está usando la crisis catalana para volver a un régimen autoritario.

Hay que oponerse a los planes de Madrid para un derramamiento de sangre en Cataluña. La cuestión crítica es la movilización políticamente independiente, revolucionaria, de la clase trabajadora, no solo en Cataluña sino en toda España y en toda Europa, en una lucha contra la amenaza de guerra civil y de dictadura de Estado policial y por el socialismo.

Para ello es necesario romper conscientemente con Podemos y con los nacionalistas catalanes, que han trabajado durante el período precedente para confundir y desarmar a la oposición de la clase trabajadora, a pesar del descontento social explosivo. Mientras las masas de la juventud y de los trabajadores participaron en la huelga de protesta de un día del martes en Cataluña, CCOO y UGT, cercanas a Podemos y al PSOE respectivamente, tuvieron cuidado de no movilizar en absoluto a los trabajadores españoles de fuera de Cataluña.

La crisis catalana ha expuesto en particular la bancarrota de Podemos. Alentó sin parar ilusiones en el PSOE, que rápidamente está pasando a respaldar la represión en Cataluña desde el discurso del rey, exigiendo al PSOE que forme un gobierno conjunto para desbancar a Rajoy. Ante la capitulación del PSOE a Rajoy, Podemos está ahora estimulando ilusiones en el propio PP —aunque se avecine una sangrienta represión militar, y aunque Rajoy indique que no tiene intenciones de negociar con Barcelona.

En cuanto a los nacionalistas catalanes, que han dirigido una serie de gobiernos austeros en Cataluña que aplastó varias huelgas de trabajadores del transporte y del aeropuerto, sus planes reaccionarios de entablar vínculos con la UE y negociar con Madrid la formación de un Estado capitalista catalán están en ruinas.

Ante la posibilidad de represión militar, se informa que el pánico está cundiendo entre los simpatizantes de Puigdemont. Entre los nacionalistas catalanes de Barcelona, el diario de esa ciudad La Vanguardia escribía, “Una fuerte sensación de vértigo recorre toda la sociedad, perforando los entusiasmos militantes, las visiones revolucionarias, las indignaciones mayúsculas, los ardores patrióticos…”. Añadió que “la severidad y la contundencia” del discurso del Rey “han acentuado esa sensación de vértigo: el temor a que la escalada en curso acabe en catástrofe”.

Incapaces de movilizar una más amplia oposición a la represión de Madrid en la clase trabajadora española, y hostiles a ello, la política pro-capitalista de los nacionalistas catalanes solo sirve para dividir a los trabajadores mientras es inminente un ataque sangriento desde Madrid. Está en la hora del día, la clase obrera catalana, apoyándose en el conjunto de la clase obrera española debe desplegar las banderas de la república y el socialismo, únicas divisas bajo las cuales podrá ser derrotarse la conjura burguesa y fascista que encabezan hoy Rajoy y Felipe VI. Los reformistas proburgueses del PSOE y Podemos han dejado a las claras que su política de “diálogo” sólo persigue ganar tiempo para viabilidad la derrota de la causa independentista y salvar a la burguesía española y por su intermedio a la Unión Europea.

A defender la causa catalana, la república y el socialismo.

 

Ante el cadáver del “Che” Guevara, el reportaje de la AFP en 1967

El 10 de octubre de 1967, un día después de su muerte, el cuerpo del guerrillero argentino Ernesto “Che” Guevara se expuso en una morgue improvisada en Vallegrande, en el sur de Bolivia, donde intentó lanzar una nueva revolución.

Marc Hutten, fotógrafo de la AFP, fue uno de los pocos periodistas extranjeros testigos de esta escena. Sus fotografías en color del cadáver del mítico compañero de armas de Fidel Castro dieron la vuelta al mundo.

El ejército boliviano afirmó en aquel entonces que el “Che” murió a causa de sus heridas. Más tarde se sabría que fue ejecutado tras haber sido hecho prisionero.

Marc Hutten falleció en 2012. Sólo un puñado de sus fotografías de ese reportaje figuran aún en los archivos de la AFP.

A continuación, la histórica escena ocurrida hace 50 años, tal y como la describió en una de sus notas, difundida el 11 de octubre de 1967:

Ante el cuerpo de “Ramón”

VALLEGRANDE (Bolivia), 11 octubre 1967 (AFP) – (Del enviado especial de la AFP: Marc Hutten)

Ayer por la tarde vi el cuerpo, acribillado de balas y sin vida, de un guerrillero apodado “Ramón”, el supuesto nombre de guerra de Ernesto “Che” Guevara.

Fuimos una treintena de periodistas, entre los cuales solo había tres corresponsales de prensa extranjeros, los que acudimos a Vallegrande, un pueblo somnoliento bajo la canícula del sureste boliviano, para constatar allí la muerte del más prestigioso de los guerrilleros.

Foto de archivo tomada por el periodista de la AFP Marc Hutten, con el guerrillero Ernesto “Che” Guevara, el 10 de octubre de 1967 en el pueblo de Vallegrande en Bolivia© AFP/Archivos MARC HUTTEN

Tras descender de las alturas brumosas del aeródromo militar de La Paz (4.100 metros), nuestro “Dakota” se posó en Vallegrande a la hora de la siesta. En el otro extremo del pueblo de calles desiertas, una verja ante la que estaban parados medio centenar de curiosos daba acceso a un terreno al final del cual se levantaba, en una ladera, una morgue improvisada en un antiguo establo. Unos gallardos oficiales y algunos soldados armados nos recibieron.

El cadáver de un hombre barbudo, de pelo largo y vestido únicamente con un pantalón verde oliva, yacía en una camilla puesta sobre un fregadero de cemento. Un olor a formol flotaba por encima del cuerpo acribillado a balazos y desangrado, cerca del cual habían tirado otros dos cadáveres en el suelo. Los oficiales encargados de disipar cada una de nuestras eventuales objeciones sobre la identidad de “Ramón” se empeñaban en señalar el parecido, rasgo por rasgo, del cadáver con el guerrillero. No hay duda posible, nos decían: las huellas digitales del cadáver corresponden con las de Guevara.

“Ramón” fue herido mortalmente en la batalla del domingo pasado, a unos kilómetros de La Higuera, cerca de Vallegrande. Falleció a causa de sus heridas a primera hora del lunes. “No fue rematado”, precisó el coronel Arnaldo Saucedo, comandante del segundo batallón de ‘rangers’ que opera en este sector.

“Soy el Che Guevara, he fracasado”, habría murmurado, dirigiéndose a los soldados que lo habían hecho prisionero. Eso es al menos lo que afirma el general Alfredo Ovando, comandante en jefe de las fuerzas armadas bolivianas. Al ser preguntado al respecto poco antes, en una rueda de prensa, el coronel Saucedo declaró sin embargo que “Ramón” no había recobrado el conocimiento en ningún momento.

Un periodista coloca el 30 de septiembre de 2017 en el lugar donde había sido expuesto, en Vallegrande, Bolivia, el cuerpo de Ernesto “Che” Guevara una foto tomada de ese instante, 30 años antes© AFP AIZAR RALDES

Los periodistas que se arremolinan alrededor de la morgue, incluyendo fotógrafos y camarógrafos, daban muestras de una mezcla de estupefacción e incredulidad. El error en la identificación parecería ser, sin embargo, imposible.

Un colega boliviano me dice: “Vallegrande acaba de entrar en la historia revolucionaria de América del Sur”.

A los pies del cadáver de “Ramón”, otros dos guerrilleros yacen en el suelo. Se trataría de los cuerpos de “El Chino”, un peruano, y de “El Moro”, un médico cubano. Otros dos cadáveres, al parecer de bolivianos, todavía no fueron identificados definitivamente.

El coronel Saucedo, que ofrece una rueda de prensa tras la presentación de los cadáveres, afirma que solo quedan nueve guerrilleros en todo el sureste boliviano y que ya no quedan focos de insurrección. Atlético y con bigote negro, habla de pie bajo la imagen pía que decora una de las paredes de la sala del hotel en la que nos hemos reunido.

Un militar estadounidense asiste a esta conferencia. No lleva ninguna insignia pero su estatura, su tez rubicunda y su uniforme de campaña traicionan su nacionalidad. Lo abordo para interrogarlo en inglés. Se vuelve hacia un soldado boliviano para preguntarle, en español, qué queremos. Dirigiéndose a mí, añade: “no comprendo…” y se va de allí. Al ser preguntado, el coronel Saucedo me dice: “Sí, es un militar estadounidense, un instructor del centro de Santa Cruz. Vino aquí como observador. Ningún ‘boina verde’ estadounidense participa en las operaciones militares en Bolivia”.

‘Dejó un diario’

Una lista de 33 guerrilleros, incluyendo más de una decena de cubanos, abatidos desde que comenzaran las hostilidades el pasado 23 de marzo, se ha publicada en Vallegrande.

El general Ovando lleva a la guerrilla boliviana a proporciones tan reducidas como inesperadas, afirmando que sus efectivos nunca pasaron de los alrededor de 60 hombres.

Ernesto “Che” Guevara© AFP Anella RETA

“La aventura de la guerrilla ha terminado”, afirma. “Como toda aventura descabellada debe terminar. Su fracaso se debe a la ausencia de cualquier apoyo popular y a la aridez del terreno elegido”. Y agrega: “enterraremos a Guevara aquí mismo, en Vallegrande”.

El guerrillero “Ramón” habrá encontrado la muerte en el fondo de un valle estrecho, al término de una batalla encarnizada, de cuerpo a cuerpo o casi: las nueve balas que lo alcanzaron fueron disparadas a 50 metros de distancia.

Dejó un diario, cuya escritura, que llena una agenda alemana del 7 de noviembre del 1966 al 7 de octubre del 1967 -11 meses exactamente- no deja lugar a dudas, dicen, sobre la identidad del autor. Allí se encuentre una frase “irrefutable” para Régis Debray*: “Se le encargó una misión a cuenta de la guerrilla…”.

AFP

* El escritor francés Régis Debray, que se enroló junto al Che Guevara, fue encarcelado y juzgado en Bolivia en 1967, acusado de haber participado en enfrentamientos que dejaron 18 muertos en las filas del ejército boliviano.

Por qué todos los españoles deberían apoyar la revolución catalana

 

por El Robot Pescador//

En este artículo intentaremos exponer las razones por las que creemos que todos los ciudadanos españoles deberían apoyar el referéndum de autodeterminación en Cataluña y la rebelión popular que le rodea.

Como ustedes verán, las razones que se esgrimen, no tienen nada que ver con nacionalismo, independentismo o cuestiones de índole identitaria.

Lo que estamos viviendo, es una aparente “lucha de banderas”, que la mayoría de gente implicada vive como tal, pero que en realidad oculta algo más profundo.

Por esa razón, les pedimos que por unos instantes y mientras lean este artículo, dejen su bandera a un lado.

Ya la recuperarán después.


LA LUCHA CONTRA “EL RÉGIMEN”

Los lectores habituales de El Robot Pescador, habrán notado que en los últimos artículos en los que hemos tratado sobre el polémico tema del proceso independentista catalán, hemos hablado de las fuerzas que gobiernan España, refiriéndonos a ellas como “el Régimen”.

Cuando hablamos del RÉGIMEN, hacemos referencia a un conglomerado de poder que domina el país a su antojo, a través de una intrincada red de intereses.

El origen de este Régimen se remonta a la dictadura franquista (e incluso a mucho antes) e incluye a viejos poderes de la nobleza y la aristrocracia, la familia real, alto funcionariado del Estado de “carácter casi hereditario” que lleva manejando los mecanismos profundos del Estado desde hace décadas, y evidentemente, los altos poderes empresariales y financieros del país, encarnados en las empresas y grandes bancos del ÍBEX-35.

Esta red de poder, está por encima de los avatares políticos de España.

Son la ÉLITE DEL RÉGIMEN.

Ya estaban ahí durante el franquismo y siguen manteniendo exactamente la misma posición y el mismo poder durante la “democracia”.

La falsa socialista Gusana Díaz rendiendo pleitesia a uno de los amos del país (la presidenta del Banco de Santander) como corresponde a un buen esbirro del Régimen

Y eso es así porque básicamente fueron ellos los que dirigieron la falsaria transición española.

Esa transición “democrática” se produjo básicamente por una necesidad geoestratégica: debía construírse la Unión Europea, uno de los grandes proyectos de las élites mundiales para configurar la globalización, una UE inicialmente impulsada desde EEUU para obtener una Europa centralizada, sumisa y controlada en forma de gran colonia-mercado.

Pero para construir esa futura UE (con el paso previo del Mercado Común), era necesario eliminar las viejas dictaduras que había en el sur de Europa, básicamente por una cuestión cosmética. Las democracias avanzadas del norte de Europa no podían justificar un “hermanamiento” con dictaduras de corte fascista, que pronto quedarían obsoletas con la caída inminente del bloque soviético.
Así, a lo largo de los años 70, se permitió o se impulsó que cayeran las dictaduras en Grecia, Portugal y España.

Para realizar una transición política de una dictadura a una democracia en un país, hay dos opciones:

-La primera opción es cambiar el país de arriba abajo, eliminando a las élites que dominan el régimen dictatorial y empezando a partir de cero, lo que implicaría una revolución violenta o incluso una guerra civil para desalojar a los viejos poderes que dominan el Estado.

-La segunda opción es pactar con las élites que dominan el país para que sean ellas las que dirijan la transición; eso implica permitir a dichas élites que configuren a su gusto el “nuevo régimen democrático” para seguir manteniendo sus posiciones de privilegio, pero bajo una nueva apariencia, que permita la incorporación del país al nuevo marco geoestratégico.

Esto es lo que sucedió en España.

El heredero de Franco, el Rey Juan Carlos I, fue el encargado de encabezar simbólicamente la transición a la democracia simulada y se crearon líderes de nuevo cuño al servicio de los intereses norteamericanos, como el presunto socialista Felipe González, cuya primera misión en su servicio a los poderes externos que lo habían puesto como presidente, fue meter a España en la OTAN y posteriormente en la Comunidad Económica Europea.

Incluso se impulsaron “desde el poder”, supuestas revoluciones culturales (siempre indispensables en estos casos) que sirvieran de iconografía popular para que las masas pudieran “visualizar” el presunto cambio de régimen, como fue la “Movida Madrileña”.

Externamente hubo la apariencia de una transición hacia la democracia, pero en realidad, todo seguía igual: las Élites del Régimen seguían siendo las mismas y seguían manteniendo su misma cuota de poder.

Lo único que hizo falta fue reconfigurar, reestructurar, los escalafones inferiores de poder al servicio de estas élites, aquellos a los que podríamos calificar como los “lugartenientes” y los “esbirros”, para que se adecuaran a la nueva apariencia democrática del Régimen.

Jordi Pujol, jefe de un clan mafioso del Opus Dei; anti-independentista desde siempre. Este fiel esbirro al servicio del Régimen durante décadas, ha sido sacrificado por las Élites del Régimen cuando a éstas les ha convenido: el destino que merece una basura colaboracionista y traidora como él…aún esperamos a que lo metan en la cárcel…

Para ello se creó toda una nueva clase política (socialistas del PSOE al servicio del capital, ex-comunistas domados, sindicalistas apesebrados, nacionalistas regionales colaboracionistas, etc…), que permitiera montar el teatro de la democracia para mantener entretenidas y engañadas a las masas.

Si la corrupción moral más absoluta tuviera cara, sería la de esta basura humana

Evidentemente, estos lugartenientes mafiosos, se han estado peleando entre ellos por sus diversas cuotas de poder, es decir, por tener un pedazo de pastel más grande.

Las luchas políticas entre unos y otros han sido reales…pero siempre sin morder a las Élites del Régimen que lo dominaban todo y que eran, son y serán siempre sus AMOS.

Obviamente, todo este gran montaje, vino aderezado con la generación de toda una constelación de colaboradores del Régimen que chupan de éste en propio beneficio y que hacen todo lo que sea posible por mantenerlo en pie para no perder sus privilegios: intelectuales, académicos, periodistas, artistas, etc…

Aquí tienen a un magnífico grupo de paniaguados del Régimen, próximos a la mafia corrupta del PSOE, defendiendo con uñas y dientes ese Régimen que les ha permitido chupar del bote durante décadas.
Su manifiesto ha sido publicado en El País, el periódico portavoz de Bilderberg en España. Con eso ya se explica todo.

Cada uno con su presunta afiliación política o ideológica, pero todos defendiendo el Régimen que los alimenta.

Esto es el Régimen Español en la actualidad.

UNA METÁFORA PARA ENTENDERLO TODO

Si en España hay un ejemplo claro y diáfano de lo que es el Régimen, lo tenemos en el Grupo Planeta, propiedad de la familia Lara y que controla el imperio mediático Atresmedia.

El iniciador de este imperio mediático fue José Manuel Lara (después convertido en marqués del Pedroso), un “señor muy amable” alistado en el bando fascista durante la guerra civil, y concretamente bajo el mando del General Yagüe (apodado “el carnicero de Badajoz” por sus crímenes de guerra).

Lara entró en Barcelona como capitán de la Legión, donde se afincó, “haciendo fortuna”.

¿Y cómo la hizo? Pues bien, tras la guerra civil y enmedio de una brutal represión contra la población catalana en la que él colaboró muy activamente, este “gran hombre” se dedicó a robar a punta de pistola en las diferentes editoriales catalanas, llevándose la escasa materia primera para editar e imprimir, que tras el conflicto podía encontrarse. Con ello y con el apoyo de la dictadura, se erigió en jefe del Sindicado Vertical de Artes Gráficas, eliminando a la competencia y construyendo su imperio editorial.

Así fue como se erigió en una pieza importante de las Élites del Régimen.

Con la falsa transición a la Democracia, el poder mediático de ese Grupo Planeta levantado a través de la extorsión, no solo no disminuyó, sino que aumentó considerablemente, hasta el punto de convertirse en accionistas mayoritarios del Grupo Atresmedia, que controla dos de los grandes canales de TV del país: la Sexta y Antena 3.

La Sexta, es un canal que se presenta como “de izquierdas”, “progresista” y fervorosamente contrario al Partido Popular.

Del otro lado, tenemos a Antena 3, un canal mucho más conservador y que en su línea editorial, se muestra más próximo al Partido Popular.

Matias Prats, la gran cara de Antena 3. Hijo de Matías Prats Cañete, la voz del Régimen Franquista, voz del NO-DO y de las corridas de toros durante la dictadura….y como no, el hijo bien enchufado gracias a la falsa transición democrática

Y he aquí donde encontramos la gran metáfora de lo que es el Régimen en realidad.

Su auténtica naturaleza.

Ante nuestros ojos tenemos la apariencia de unas izquierdas y unas derechas enfrentadas políticamente, reflejadas en dos canales de televisión de masas aparentemente opuestos ideológicamente, que en realidad son propiedad de las mismas Élites del Régimen.

La mejor manera de visualizarlo, es imaginar a un titiritero que nos entretiene con los enfrentamientos y luchas de dos marionetas, una en cada mano.

Y debajo, ante el teatrillo, un grupo de niños gritando; nosotros, la población, la masa sometida e idiotizada, tomando partido por una marioneta u otra, por la “azul” o por la “roja”.

Al titiritero no le importan los chillidos de los niños, ni a cuál de las dos marionetas le toque vencer en la “función de hoy”. Las marionetas y el teatrillo son de su propiedad y eso es lo único que importa.

De hecho, ante la evidencia de que los niños han empezado a aburrirse de las dos marionetas, la “roja” y la “azul”, el titiritero ha creado dos marionetas nuevas: la “naranja” y la “morada”.

En la realidad española, esas dos nuevas marionetas han sido los partidos políticos de nuevo cuño: Ciudadanos y Podemos, cuya única función es mantener en pie la función y seguir entreteniendo a la masa idiotizada.

¿Recuerdan ustedes que tanto Ciudadanos como Podemos fueron impulsados mediáticamente en esas televisiones y medios propiedad de las Élites del Régimen?

Que no les quede ninguna duda que ambos títeres fueron creados para interpretar un papel concreto en la función.

Básicamente, Ciudadanos se dedica a intentar acelerar los tempos represivos del Régimen a la vez que hace todo lo posible por reforzarlo y apuntalarlo; mientras que Podemos se centra en reunir a todos los descontentos y “revolucionarios” para hacerles perder el tiempo en un infinito bla,bla, bla y que no se echen a las calles a derribar el Régimen, bajo la promesa de que si les votan a ellos (en las próximas elecciones de aquí a x años), cuando lleguen al poder (es decir, nunca), lo cambiarán todo.

Por lo tanto, no importa en absoluto por quién tomen partido los niños, si por la marioneta roja, la azul, la naranja o la morada.

Todas hablan por boca del titiritero y cumplen con el rol encomendado…

LA INDEPENDENCIA CATALANA, ENEMIGA DEL RÉGIMEN

Y he aquí donde entra en contexto la Rebelión Popular que estamos viendo en Cataluña.

El proceso independentista lo cambia todo, porque no se circunscribe en el falso enfrentamiento democrático, sino que ataca directamente a la existencia del Régimen en sí.

Lo veremos más claramente si seguimos con la metáfora del titiritero y del teatrillo.

Resulta que de repente, enmedio de la obra de este gran teatro de marionetas, un niño revoltoso se ha levantado y ha dicho: “estoy harto de este teatrillo, me quiero ir a jugar a la pelota”.

¡Maldito niño!

No se pone a favor de una u otra marioneta…¡lo que quiere es irse!

Eso es lo que han hecho los catalanes cuando han dicho que quieren votar para decidir su futuro. Han advertido que están dispuestos a levantarse y marcharse de la función porque están hartos de la pantomima y de las puñeteras marionetas.

Están hartos del Régimen.

¿Y cuál ha sido la respuesta del titiritero?

Pues todos lo hemos visto: ante la protesta del niño, ambas marionetas, la roja y la azul, han dejado de pelearse entre sí interpretando su ridículo papelito y han empezado a insultar al niño, a ridiculizarle ante los otros niños y a tratar de conseguir que sus compañeros lo obliguen a sentarse para que siga mirando la obra.

Eso es lo que han hecho, EXACTAMENTE, todos los medios de comunicación al servicio del Régimen.

De repente, han dejado de ser de “izquierdas” o de “derechas”, y han empezado a trabajar al unísono y a decir lo mismo sobre lo que acontece en Cataluña, propagando los mismos insultos, manipulaciones y mentiras.

Lo hemos visto con la Sexta y Antena 3. Lo hemos visto, CON TODOS.

Ya no hay diferencia en las líneas editoriales de el Periódico, el País, el Mundo, el Español, OK diario, la Razón, el ABC, la Trece, la COPE, Onda Cero, TVE, Cuatro o Intereconomía…ya han olvidado si les toca interpretar a la marioneta roja o a la azul, porque ahora, el que habla directamente, es el titiritero, las Élites del Régimen.

Ahora lo único que importa, por encima de todo, es impedir que ese niño revoltoso e impertinente, se levante y se vaya a jugar a la pelota; otros podrían irse con él y se acabaría el teatrillo.

Se acabaría el control sobre los niños y por lo tanto, el negocio.

El Régimen se iría al traste y se llevaría por delante a todos los chupópteros que viven de él.

De hecho, ese titiritero que ve peligrar su negocio, ya ha convertido a sus marionetas en puños y enfurecido ha salido de detrás del escenario para propinarle una sarta de tortazos al niño impertinente y obligarlo por la fuerza a que se quede.

Y de hecho, está pidiendo a los otros niños a que colaboren con él, que le insulten por querer levantarse y que le peguen si trata de marcharse…

Con sus ridículas marionetas encasquetadas en las manos y vociferando con grotesca voz aflautada, ahora ronca por una rabia incontenible, ese titiritero intenta convencer a los otros niños de que ese chaval revoltoso es “malo”, que está “loco” y que es un delincuente que quiere decapitar a las pobres marionetas, porque un “genio maligno” le ha convencido para hacerlo.

Y al niño lo amenaza, diciéndole que si se levanta y se va, se perderá en el bosque para siempre y “se lo comerán los lobos”.

Esto es EXACTAMENTE lo que está sucediendo en España en estos momentos.

Tenemos a un Régimen que ha enloquecido al verse en peligro y que trata como terroristas a personas que solo quieren votar.

Y hemos visto como todas las caretas han caído y como todos los lugartenientes, matones, esbirros, chupópteros y aprovechados del Régimen de todo pelaje, han salido a defenderlo a capa y espada, desde Felipe González a Jose María Aznar, desde Pérez-Reverte a Serrat, desde Eduardo Inda a Jordi Évole.

Serrat, otro apesebrado del Régimen. Actuaba en los mítines de un traficante de armas y de un terrorista de estado…ahora se opone a la revolución catalana, como corresponde…

Por esta razón el Robot Pescador se ha posicionado en favor de esta Rebelión Catalana.

Nosotros no queremos formar parte de ese grupo de niños miserables y lameculos que reprimen al compañero por el simple hecho de que quiere abandonar la función.

No hemos nacido para servir al Amo.

A ningún Amo.

En el vídeo, despedida de las unidades de la Guardia Civil que salen de la Comandancia de Huelva para ir a reprimir a la población catalana que se levanta contra el Amo…y que solo pide VOTAR por su futuro.

Esta turba adoctrinada en el odio que vemos en el vídeo, son una vergüenza para todos aquellos andaluces que a lo largo de la historia y repletos de dignidad, SÍ lucharon contra amos, señoritos y terratenientes explotadores, en lugar de servirles con la cabeza gacha como hace esta gentuza…una gentuza que, por cierto, si ha llegado a tener derechos no es gracias a su vomitivo servilismo, sino gracias a todas esas personas con dignidad, que a lo largo de la historia del país, se han rebelado contra los Amos.

Por eso insistimos en que debemos comprender, desde todos los rincones de España, que en el fondo, esto no va de banderitas, sino de aprovechar que ese “niño revoltoso” se ha levantado, para irnos con él y acabar de una vez por todas con el Régimen, derrumbando así las estructuras de poder controladas por un conjunto de élites criminales y corruptas.

Es hora de crear un país nuevo.

No se dejen engañar ni manipular más por los medios de desinformación de esas élites que han convertido España en un cortijo privado para sus corruptelas y latrocinios.

Un Régimen que ha ROBADO 40.000 millones de euros del fondo de Reserva de la Seguridad Social, el que garantizaría el pago de pensiones para los jubilados, y los han regalado a los bancos, propiedad de las propias élites del Régimen.

Un dinero que esas élites corruptas del Régimen han ROBADO y cuya consecuencia principal es que el Gobierno se vea obligado a pedir un crédito urgente de 10.000 millones para pagar a los pensionistas (créditos que PAGAMOS TODOS), puesto que el Fondo de Reserva que han saqueado para salvar SUS BANCOS, no dispone de dinero suficiente para afrontar las mensualidades del año que viene.

Pues bien, a tenor de su reacción represiva, esa gentuza, corrupta, criminal y ladrona, sabe que la rebelión catalana los pone en peligro real, como nunca antes las había puesto nadie.

Y si no, fíjense bien: esas Élites del Régimen nunca habían reaccionado de forma tan represiva; ni tan solo cuando la banda terrorista ETA mataba a políticos, policias o militares en el País Vasco.

Furgonetas de la Policia Nacional enviadas a Barcelona para traer la democracia…concepto que recuerda mucho a los “bombardeos democráticos” de EEUU por el mundo…

Porque en realidad, ese terrorismo etarra no ponía en peligro al Régimen, sino que en el fondo, ayudaba a legitimarlo, como todos los movimientos terroristas.

Sin embargo, lo que sucede en Cataluña, con esos cientos de miles de personas dispuestas a desobedecer pacíficamente en las calles, sí lo pone en GRAVE PELIGRO.

Y por eso envían barcos repletos con miles de policías antidisturbios a reprimirlo como sea.

Nobles catalanes aseguran ser “fieles a Felipe VI” y estar totalmente en contra del proceso. Los aristócratas tienen miedo de perder sus títulos o dinero si acaba llegando la independencia.

Y si no lo creen, simplemente, observen como las élites bancarias y financieras han reaccionado ante la rebelión catalana, a través de las declaraciones altisonantes de la patronal española CEOE y su filial catalana de Fomento del Trabajo; como han reaccionado los grandes bancos y entidades financieras, desde el Banco Santander, hasta las élites financieras de Cataluña como La Caixa o el Banc Sabadell, enconadamente opuestas a la independencia catalana.

Ya en el año 1919, en un discurso pronunciado en el Ateneo de Madrid, Salvador Seguí, “el noi del sucre”, un destacado anarcosindicalista catalán, aclaró sintéticamente: “Estad seguros, amigos madrileños que me escucháis, que si se hablara seriamente de independizar Cataluña del Estado Español, los primeros que se opondrían serían los capitalistas de la Liga Regionalista (conservadores catalanes) y del Fomento del Trabajo Nacional (la patronal catalana)

100 años después, esa advertencia se ha convertido en profecía y se ha materializado. Todas las élites empresariales y bancarias de Cataluña están en contra de la independencia catalana, muestra clara de que la raíz de la rebelión arranca de abajo y es un movimiento auténticamente popular.

El que fuera presidente del Banco de Santander, Emilio Botín, declaró que “Solo me preocupa Cataluña” y entidades como Andbank (donde tenía escondido el dinero la familia Pujol, colaboracionista del Régimen desde siempre), advirtió que “el riesgo más grande para el Íbex-35 era el 1 de octubre”.

Sin hablar de la furibunda reacción del Grupo Prisa, encabezado por una de las piezas fijas del Grupo Bilderberg, Juan Luis Cebrián, que pide la suspensión de la Autonomía Catalana vía Artículo 155 de la Constitución, para aplastar de una vez por todas a esos revoltosos catalanes.

Y si aún no están convencidos, observen las reacciones de los altos poderes de la Unión Europea.

Silencio cómplice ante la represión policial contra personas que solo piden poder votar pacíficamente para decidir su futuro. ¡Claro que se apuntan a la represión! ¿Qué sucedería si las poblaciones de sus países tomaran ejemplo y también empezaran a salir en masa a la calle desobedeciendo ante cualquier atropello?

Muchos, intoxicados por las mentiras de la ultraderecha española del Régimen y sus cómplices pagados de la “conspiranoia alternativa”, hablan de “élites oscuras que han manipulado a los catalanes”…pues bien, que nos digan ¿dónde está el apoyo de esos presuntos poderes oscuros elitistas que impulsan el secesionismo catalán?

De momento, esas élites solo se manifiestan en contra de la independencia y de forma agresiva, desde The Economist, propiedad de la familia Rothschild, hasta JP Morgan y las grandes agencias de Rating financiero.

Así pues, dejen de creer en la obra de teatro, olviden lo que les están diciendo las marionetas con sus ridículas voces distorsionadas y observen la realidad tal y como es.

Salgan de la ficción teatralizada, miren al titiritero a los ojos y observen su reacción de ira descontrolada contra ese “niño revoltoso”, esa población catalana desobediente que quiere levantarse e irse.

Fíjense en cómo todo el Régimen al completo, de forma monolítica, ha reaccionado contra el movimiento independentista catalán y pregúntense por qué.

Y observen con vergüenza como la España servil, la adoctrinada durante siglos en la humillación ante el amo, la que no abre la boca cuando se lo roban todo, apoya entre vítores a los que irán a reprimir a los que osan levantarse.

Ahora es hora de decidir si todos nos levantamos contra este Régimen Criminal que ha secuestrado España, o si decidimos apoyar ciegamente al Amo y aplaudimos la represión, esta vez contra los sublevados catalanes y el día de mañana contra cualquier otro colectivo “revoltoso” que no obedezca.

Esta es la auténtica esencia de lo que está sucediendo…

 

 

Entrevista a Josep Fontana: Sobre Cataluña y el 1 de octubre

Josep Fontana (Barcelona, 1931) es uno de los historiadores de referencia en España, autor, entre otros, del libro Por el bien del Imperio. Una historia del mundo desde 1945, y profesor emérito de la Universidad Pompeu Fabra. Su relación con los libros, y su lectura, comenzó en su infancia: su padre tenía una librería de viejo. Su último libro es El siglo de la revolución. Una historia del mundo desde 1914. La entrevista se realiza por teléfono, un aparato que detesta, y más para conversar sobre política, historia y Cataluña. Seguir leyendo Entrevista a Josep Fontana: Sobre Cataluña y el 1 de octubre

¿Por qué se está beneficiando la ultraderecha de la crisis del capitalismo?

por Alejandro Valenzuela y Barry Grey//

Las elecciones alemanas del domingo vieron el surgimiento de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD, siglas en alemán) y el colapso de la fuerza oficialmente de izquierda, el Partido Socialdemócrata (SPD). La votación de más de noventa diputados del AfD marca la primera vez desde el final del Tercer Reich que políticos explícitamente fascistas y racistas integrarán la legislatura nacional. Seguir leyendo ¿Por qué se está beneficiando la ultraderecha de la crisis del capitalismo?

Ofensiva norteamericana para la censura política en Facebook

por Andre Damon//

Facebook, el gigante de la tecnología que controla la red social más grande del mundo, ha anunciado que entregará voluntariamente información sobre anuncios políticos supuestamente vinculados a cuentas falsas operadas desde Rusia al comité del Congreso que está investigando la “intromisión” rusa en las elecciones de 2016. Seguir leyendo Ofensiva norteamericana para la censura política en Facebook

Jornada de resistencia popular catalana: ¿Se acabó el Procés?

por Oscar Blanco//

14 detenciones. 20 registros en sedes de Consejerías y otros departamentos de la Generalitat y empresas. Unas 15 horas de movilizaciones masivas casi espontaneas. Ayer Barcelona y Catalunya vivieron un día que fue cualquier cosa menos normal. La ofensiva represiva contra el 1 de octubre se convirtió de facto en una intervención de la Generalitat con las cuentas de la administración catalana controladas por Montoro y la detención de cargos como Josep Maria Jove, secretario general de Economía. Desde antes de las 9 de la mañana comenzaba a llegar gente a la puerta de las 4 consejerías registradas por la Guardia Civil y corría la convocatoria. El centro de Barcelona estaba prácticamente colapsado ya a las 11 horas con más de media Vía Laietana cortada y un corte en Gran Vía a la altura de Rambla Catalunya. En este punto dónde se encuentra la Consejería de Economía es dónde había el grueso más importante de manifestantes, ya eran unas 5 000 personas. Se fue convirtiendo en el lugar de la concentración en defensa de la democracia y las instituciones catalanas con Omnium y la Assemblea Nacional Catalana llamando a la gente a acudir.Por la tarde se llegó a las 20 000 personas concentradas y el registro de la Consejería se alargó aproximadamente hasta las 20h Seguir leyendo Jornada de resistencia popular catalana: ¿Se acabó el Procés?

Aumenta la cifra de muertos por el terremoto en la Ciudad de México

por Alex González//

Ha ascendido la cantidad de fallecidos a 225 del terremoto de magnitud 7,1 que estremeció a la Ciudad de México y nueve otros estados el martes por la tarde. Los reportes iniciales indican que colapsaron 44 edificios en la capital del país, dejando a 699 personas heridas y 201 desaparecidas. La catástrofe social ocurrió en el aniversario del devastador terremoto de 1985 en la ciudad y tan sólo dos semanas después de que otro sismo de 8,1 grados golpeara el sur del empobrecido país. Seguir leyendo Aumenta la cifra de muertos por el terremoto en la Ciudad de México

¿Recuperación económica mundial?

Los últimos datos económicos muestran que el crecimiento económico en los principales países capitalistas ha ido en aumento durante la primera mitad de 2017.
 
 
La economía de Japón ha crecido al ritmo más rápido de los últimos dos años en el segundo trimestre de este año, y el gasto interno se ha acelerado mientras el país se prepara para los Juegos Olímpicos de Tokio de 2020.

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España amenaza con una potencial toma de poder militar de Cataluña mientras el referéndum se acerca

por Alejandro López// 

El gobierno de España del conservador Partido Popular (PP) prosigue con sus medidas drásticas contra el referéndum sobre la independencia de Cataluña previsto para el primero de octubre. El presidente del gobierno Mariano Rajoy está amenazando con implementar una cláusula de emergencia en la Constitución española para impedir el voto. Seguir leyendo España amenaza con una potencial toma de poder militar de Cataluña mientras el referéndum se acerca

¿Dónde está Santiago Maldonado?

por Eduardo Giordano//

Argentina vive una involución en cuestiones de derechos humanos desde que asumió el gobierno del presidente Mauricio Macri, en diciembre de 2015.[1]Es el caso de la dirigente social indígena Milagro Sala, diputada electa del Parlamento del Mercosur, presa desde hace 20 meses de manera “preventiva” en la provincia de Jujuy, sin condena alguna en este sentido y sin siquiera estar procesada, pero en cambio proscrita para ejercer la política. Este no es un caso aislado, ya que otras comunidades indígenas están siendo hostigadas por el gobierno neoliberal de Cambiemos en defensa de los terratenientes, reprimiendo brutalmente sus protestas y deteniendo a sus dirigentes, como es el caso de los mapuches en la Patagonia, enfrentados por su derecho a la tierra con la multinacional Benetton, entre otros latifundios que ocupan sus tierras ancestrales. En lugar de atender sus reclamos, el gobierno reprime y criminaliza a los dirigentes de los pueblos indígenas que luchan por derechos legítimos, tales como la tierra o los cursos y espejos de agua, que a menudo ocupan esos latifundios impidiendo el acceso público, o que son puestos en peligro por las políticas extractivistas de las multinacionales mineras y petroleras. Seguir leyendo ¿Dónde está Santiago Maldonado?

EEUU: Los demócratas buscan apuntalar al Gobierno en crisis de Trump

por Joseph Kishore//

Los líderes demócratas del Congreso estaodunidense declararon el miércoles por la noche que alcanzaron un acuerdo con el Gobierno de Trump sobre inmigración. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Charles Schumer y la líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, celebraron el acuerdo después de una cena con Donald Trump, quien ha presidido una escalada brutal de los ataques contra los trabajadores y jóvenes inmigrantes. Seguir leyendo EEUU: Los demócratas buscan apuntalar al Gobierno en crisis de Trump

El otro 11: dieciséis años de mentiras, hipocresía y militarismo

por Bill Van Auken//

El decimosexto aniversario de los atentados del 11 de setiembre del 2001, los cuales cobraron más de 2900 vidas en Estados Unidosm fue conmemorado nuevamente con ceremonias en donde estaban situadas las Torres Gemelas en el World Trade Center, el Pentágono y el punto en Pennsylvania donde cayó uno de los cuatro aviones secuestrados cuando sus pasajeros luchaban por retomar el control de la aeronave.

Miles se reunieron en la Ciudad de Nueva York para presenciar el acto solemne donde se leen los nombres de las víctimas de lo que constituyó un ataque terrorista criminal y reaccionario que tan sólo sirvió a los intereses del imperialismo estadounidense y mundial. El acontecimiento ha sido utilizado para justificar guerras de agresión y ataques contra los derechos democráticos alrededor del mundo.

Las genuinas emociones de aflicción y añoranza compartidas por aquellos que perdieron a seres queridos ese día volvieron a contrastar marcadamente con la banalidad e hipocresía de las conmemoraciones oficiales escenificadas por los políticos estadounidenses.

Esta vieja dicotomía llegó a una nueva profundidad el lunes, con el discurso principal de la ceremonia en el Pentágono que dio el multimillonario estafador y presidente de tendencia fascista, Donald Trump. Su primera reacción el día de los atentados fue presumir—falsamente además—que la caída de las Torres Gemelas convertía su propiedad en 40 de la calle Wall Street en el edificio más alto de Bajo Manhattan. Sus comentarios esta semana fueron un revoltijo, si acaso recalentado, de discursos viejos, tributos a la bandera estadounidense y un llamado a “defender nuestro país contra las fuerzas barbáricas del mal y la destrucción”.

Trump repitió el desgastado cliché de que, “nuestro mundo cambió” ese 11 de setiembre, una frase que busca convencer que las guerras interminables, las medidas de Estado policial y los drásticos cambios en la vida política del país durante los últimos dieciséis años fueron el resultado de los supuestamente imprevistos e imprevisibles atentados del 11 de setiembre. En otras palabras, no tuvieron nada que ver con lo que les precedió.

El hecho de que esta es una mentira cínica y que el Estado emplea en su propio beneficio es algo que se esclarece más cada año.

En vísperas del aniversario, salieron a la luz nuevas revelaciones que asocian a Arabia Saudita, el país árabe más cercano a Washington, con la preparación de los atentados del 11 de setiembre, en el que 15 de los 19 secuestradores eran ciudadanos saudíes. La prensa corporativa, que no publicó nada significativo para el aniversario, por su mayor parte hizo caso omiso de la nueva evidencia. El diario New York Times marcó el aniversario con un editorial detallando los esfuerzos del examinador médico de la Ciudad de Nueva York para identificar los restos humanos.

Una denuncia federal en nombre de las familias de 1400 víctimas de los atentados presentó evidencia que la embajada saudí en Washington financió lo que parece haber sido un ensayo en 1999 para los atentados del 11 de setiembre. Dos agentes saudíes se hicieron pasar como estudiantes y abordaron un vuelo de America West de Phoenix a Washington D.C., con boletos pagados por la embajada saudí. La denuncia establece que ambos hombres habían sido entrenados en campamentos de Al Qaeda en Afganistán con algunos de los secuestradores del 11 de setiembre. Durante el vuelo, los dos hicieron preguntas técnicas a los asistentes de vuelo que crearon sospechas e intentaron entrar a la cabina de vuelo dos veces, obligando al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia en Ohio. Ambos fueron detenidos y cuestionados por el FBI, que decidió no levantar cargos.

Esta es tan sólo la última de una serie de revelaciones que han dejado abundantemente claro que los eventos del 11 de setiembre nunca pudieron haber sucedido sin un apoyo logístico substancial de fuerzas influyentes. A pesar de la reiterada aseveración que “cambiaron todo”, nunca se ha llevado a cabo una pesquisa independiente y objetiva de cómo fue que se realizaron los atentados. Y, a pesar de ser ostensiblemente el más catastrófico fracaso de inteligencia en la historia de EUA, nadie fue llamado a rendir cuentas; no hubo ni despidos ni demociones.

La evidencia que se ha hecho pública demuestra que los secuestradores del 11 de setiembre pudieron entrar al país libremente, atender escuelas de aviación pese a que algunos de los involucrados habían estado bajo la vigilancia de la CIA y el FBI por al menos dos años antes de los atentados. Dos de ellos vivieron en la casa de un informante del FBI.

En el 2016, se publicaron 28 páginas de documentos fuertemente editados, tras permanecer ocultos del público por trece años. Estos indicaban que varios oficiales de la Inteligencia saudí les transfirieron grandes sumas de dinero a los secuestradores poco antes de los atentados, y les prestaron ayuda para encontrar dónde alojarse y recibir clases de aviación.

A pesar de que el gobierno saudí fue el más activo en la realización de los ataques, el involucramiento de la Inteligencia saudí implica a secciones del aparato estatal estadounidense. Esta no es una cuestión de teorías conspirativas, sino un hecho establecido. Es una cuestión relacionada con conspiraciones reales involucrando a la CIA, Afganistán y Al Qaeda, remontándose a la creación del grupo islamista como un brazo de la guerra sucia de Washington contra el Gobierno afgano que era apoyado por la Unión Soviética en los años ochenta.

Lejos de que cambiar todo, los atentados fueron pretextos para actos de agresión militar que habían sido preparados mucho antes. Con la disolución de la Unión Soviética una década más tarde, la burguesía inició una política de emplear el poderío militar estadounidense para contrarrestar el declive del capitalismo estadounidense globalmente. Afganistán e Irak fueron blancos de los esfuerzos para asegurar un dominio militar en dos de las principales regiones productoras de petróleo y gas del mundo, la cuenca del Caspio y Oriente Medio.

Este emprendimiento puramente criminal, justificado en nombre de las víctimas del 11 de setiembre ha cobrado más de un millón de vidas iraquíes y cientos de miles afganas y desatado la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial.

Intentar justificar estos crímenes invocando la “guerra contra el terrorismo”, heredada de Bush a Obama, y ahora a Trump, no sólo está ya desgastado sino que es completamente absurdo. Uno de los productos de los dieciséis años ininterrumpidos de guerras de agresión estadounidenses ha sido la expansión sin precedentes de Al Qaeda y las milicias islamistas asociadas, en gran parte como resultado del uso de estos elementos por parte del imperialismo estadounidense como fuerzas terrestres indirectas para sus guerras de cambio de régimen en Libia y Siria.

Más allá, las múltiples guerras e intervenciones dirigidas por el Pentágono y la CIA, del Norte de África hasta Asia Central, podrían evolucionar en una conflagración mundial. Simultáneamente, Washington está amenazando a Corea del Norte con una guerra nuclear y confrontándose de forma cada vez más peligrosa a sus rivales geoestratégicos principales, Rusia y China.

El 11 de setiembre no “cambió todo”, sino que marcó el inicio de una escalada de lo que George W. Bush llamó “las guerras del siglo XXI”, lo que equivale a una escalada en las agresiones imperialistas que están conduciendo a la humanidad a una tercera guerra mundial.

Macron visita Grecia: la “Izquierda Radical” de Tsipras le da la bienvenida al exbanquero devenido en presidente de Francia

por Alex Lantier//

Emmanuel Macron viajó la semana pasada a Grecia para aplaudir las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno de la “Coalición de la Izquierda Radical” o Syriza y para discutir el futuro de la Unión Europea.

La visita a Grecia muestra claramente lo que Macron tiene en mente para la clase obrera francesa. Después de las elecciones generales alemanas del 24 de septiembre, Berlín y París pretenden utilizar la Unión Europea (UE) para liquidar los derechos sociales adquiridos por la clase trabajadora en Francia y en Europa a lo largo del siglo XX. En su asalto contra la clase obrera, la aristocracia financiera procura utilizar a la “izquierda radical” pequeñoburguesa como una herramienta política clave.

Tsipras en Twitter: “Apoyamos iniciativas para una nueva arquitectura económica y monetaria de la UE hacia una Europa más democrática y social”.

El cordial encuentro entre el exbanquero Macron y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, también desenmascara la oposición nominal de la pseudoizquierda francesa contra Macron. Jean-Luc Mélenchon y el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), quienes pretenden oponerse a Macron, elogiaron la llegada al poder de Tsipras. Si tomaran puestos de poder bajo Macron, como Mélenchon ha propuesto hacer, la línea de clase que adoptarían no sería significativamente diferente de la de Tsipras.

En su primera reunión con el presidente griego, Prokopis Pavlopoulos, Macron aplaudió los dictados de austeridad de la UE en Grecia: “Deseo rendir homenaje aquí a las reformas que sus gobiernos han llevado a cabo y tendré la oportunidad en breve de tener un intercambio con el primer ministro Tsipras sobre este tema. Pero estas reformas deben ir de la mano con un compromiso colectivo para continuar permitiendo la reestructuración de la deuda de su país”.

Macron elogió el “coraje” que Syriza y la clase gobernante griega demostraron al imponer las políticas de austeridad contra el pueblo griego: “La resistencia que ustedes demostraron, el valor que tuvieron para llevar a cabo varias reformas, la voluntad para no olvidar sus principios, su gobierno y su primer ministro siempre se mostraron para mantener a Grecia en Europa, mientras que a su alrededor muchos extremistas los presionaban para que la abandonaran. Nos obliga a tener aún más ambiciones para esta Europa que seguimos queriendo”.

De hecho, el único “coraje” que poseían Tsipras y Syriza fue el que tuvieron para rechazar las promesas de oponerse a las medidas de austeridad y de cumplir servilmente las demandas de los bancos, esperando que el ejército y la policía antidisturbios los protegieran de la ira de las masas.

El impacto acumulado de los recortes a las pensiones y al salario mínimo de una serie de gobiernos griegos desde el 2008 ha sido una caída promedio del 40 por ciento en las pensiones y los salarios. Las quiebras y despidos de pequeñas empresas y una ola de despidos masivos en la fuerza laboral del sector público han llevado a una tasa de desempleo del 25 por ciento (60 por ciento entre los jóvenes).

Atenas y la UE utilizaron la catástrofe social que estaban creando –el PIB griego cayó en un cuarto, como en los países más afectados de la depresión de los años treinta— para desgarrar los derechos sociales básicos de los trabajadores. Estos ataques incluyeron una reducción de la pensión mínima a 384 euros por mes y la eliminación de los servicios públicos de salud para los desempleados.

Syriza quedó electo en enero del 2015, basando su campaña en falsas promesas que repudiaron rápidamente de poner fin a las medidas de austeridad de la UE. Incluso organizaron un referéndum para votar sobre la austeridad el 25 de julio, con la esperanza de obtener un voto del “sí” que les permitiera renunciar, culpando a la población de apoyar a la UE. Frente a un aplastante 62 por ciento por el “no”, en su mayoría de trabajadores, Syriza pisoteó la opinión pública e impuso el mayor paquete de medidas de austeridad desde el comienzo de la crisis.

Al igual que Mélenchon y el NPA en Francia hoy, Tsipras se negó a llamar a los trabajadores europeos a defender a los trabajadores en su país para oponerse a la austeridad. Como había advertido el WSWS, el rechazo de Syriza a la única estrategia viable de oposición a la UE se debía a su aprobación esencial, compartida por sus aliados en toda la UE, del programa social reaccionario de la UE.

Macron no viajó a Grecia sólo para legitimar los ataques contra la clase obrera, sino también para promover los intereses estratégicos y comerciales del imperialismo francés y europeo. Su visita estaba estrechamente ligada al creciente peligro de una guerra mundial. A medida que se ensanchan las divisiones entre Washington y Berlín tras la elección de Trump y aumenta el riesgo de una guerra entre Estados Unidos, China y Rusia por la península coreana, Grecia se está convirtiendo en un campo de batalla en una lucha por influencia entre las principales potencias.

“Para no ser gobernados por potencias más grandes como los chinos y los estadounidenses, creo en una soberanía europea que nos permita defendernos y existir”, dijo Macron en un discurso posterior en la colina del Pnyx, cerca del Partenón, en Atenas.

Al igual que con su política interna, la política exterior de Macron es una reaccionaria en toda la línea. Prometió presionar a la UE para que le ayude a Tsipras evitando que los refugiados huyan de las guerras de la OTAN en Oriente Medio hasta Grecia: “Necesitamos, por esta razón, avanzar una cooperación permanente y planificada que nos permita protegernos de grandes migraciones como a las que su país se enfrentó en años recientes”.

La principal política de refugiados de la UE ha sido negarles su derecho de asilo y limitar las operaciones de rescate en el Mediterráneo, lo que ha provocado miles de muertes por ahogamiento, mientras intensifican los patrullajes navales en la región.

Por otra parte, Macron aludió brevemente a los conflictos en el interior de la UE provocados por la crisis griega, diciendo: “Nuestra zona del euro tiene que renunciar a una especie de guerra civil interna por diferencias menores”. No sólo propuso reestructurar las deudas de Grecia, sino también impedir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) desempeñe un papel en la formulación de las políticas de austeridad impuestas sobre Grecia.

Lo que está en juego no son diferencias en cuanto al grado austeridad, ya que las políticas de la UE son tan brutales como las del FMI, sino las explosivas rivalidades interimperialistas. A medida que Washington y la UE entran cada vez más abiertamente en conflicto, Macron buscará limitar más la influencia del FMI, que tiene su sede en Washington, mientras le exige concesiones financieras a Berlín para Grecia a cambio del apoyo francés contra Estados Unidos.

En su viaje, Macron trajo a su séquito una gran delegación de CEOs y altos directivos de las más grandes compañías francesas. Entre las empresas representadas estaba la operadora portuaria Terminal-Link, que participa en las negociaciones sobre la privatización del puerto de Tesalónica. Hay una creciente rivalidad con China, cuya compañía naviera COSCO ha adquirido una participación mayoritaria en el puerto del Pireo en Atenas y quiere convertirlo en un nodo importante en la red de infraestructura “Una cinturón, una ruta” del régimen chino que conecta China con Europa.

El New York Times citó al comentarista griego Coastas Iordanidis diciendo que Atenas espera que Macron reafirme su apoyo a la posición de Grecia en la UE y presione a los inversores franceses para “contrarrestar” las inversiones de Alemania y China en Grecia.

La campaña electoral federal de Alemania y el peligro de una guerra nuclear mundial

por Johannes Stern//

Los medios de comunicación y los partidos políticos en Alemania han procurado por mucho tiempo evadir los temas de guerra y militarismo durante las campañas electorales federales. Pero la realidad acabó poniéndose al día con ellos. La agresividad del imperialismo estadounidense hacia Corea del Norte, Rusia y China, y la prueba nuclear del régimen de Pyongyang, han llevado al mundo al borde de una guerra nuclear que pondría en tela de juicio la supervivencia misma de la humanidad. El peligro que el Sozialistische Gleichheitspartei (SGP) y el Comité Internacional de la Cuarta Internacional han estado advirtiendo desde hace bastante tiempo ahora se está discutiendo abiertamente.

El miércoles, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, trazó un paralelo con la situación en 1914 y declaró: “Si se contempla la historia de la Primera Guerra Mundial, sobrevino un paso a la vez, con un lado haciendo una cosa y el otro haciendo algo más, y entonces ocurrió una escalada”.

En un artículo titulado “Los alborotadores”, el Süddeutsche Zeitung planteó la inquietante pregunta: “Quién sabe si, en tal situación, terminen sucediendo cosas que nadie quería al principio. No es una coincidencia que los sonámbulos, que llevaron a Europa a la Primera Guerra Mundial en el verano de 1914, sean objeto de discusión otra vez”.

La última sesión del Parlamento alemán (Bundestag) antes de la elección ser vio opacada por el peligro de una guerra nuclear. Incluso antes de que la canciller Angela Merkel (Demócrata Cristiana, CDU) abriera la sesión con un discurso, Rolf Mützenich, líder suplente del grupo parlamentario socialdemócrata (SPD) sobre política exterior y defensa, declaró: “Una sombra nuclear se asienta nuevamente sobre el mundo –por Corea del Norte, pero también debido a un presidente descuidado y fanfarrón de EUA, que está ampliando dicha sombra nuclear. Sra. canciller, creo que se merecería todos los honores si contradice fuertemente al presidente estadounidense en el período que le queda en el cargo”.

El ministro de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel (SPD), advirtió en su discurso acerca de “una fase en la que hablamos no sólo de un rearme convencional, sino del regreso a las horas más oscuras de la Guerra Fría”. Globalmente, “India, América Latina, Estados Unidos, Rusia, Europa, África, en todas partes estamos hablando de rearmes, no se discute acerca de nada más en ninguna parte”.

“El símbolo político, la acción política que debe venir de Alemania no puede ser que nos vamos a unir a esta carrera armamentística”, proclamó el canciller. “La señal de Alemania, independientemente de quién haya gobernado este país, siempre ha sido que Alemania quiere ser una voz para la paz y una potencia para la paz en el mundo y no participará en el rearme”. Gabriel luego describió la decisión de la OTAN de gastar 2 por ciento del producto interno bruto en defensa como un “error” –“A pesar de que los socialdemócratas apoyaran este compromiso en su momento”—.

En noviembre de 1933, León Trotsky escribió el artículo “El pacifista Hitler”, donde describe cómo incluso Hitler se comprometió a la “paz” y “el entendimiento internacional” al comienzo del Gobierno nazi. Trotsky señaló que, a finales de 1933, el Tercer Reich todavía era demasiado débil “para poder hablar, en el siguiente período, otro lenguaje que no fuese el del pacifismo”. Sin embargo, en el transcurso de unos años, después de haberse rearmado, pasaría de “‘mi paz’ a ‘mi lucha’ e incluso a ‘mi guerra’”.

A Gabriel le tomó menos de cinco minutos en el Bundestag pasar de la paz y el desarme a exigir una acumulación militar alemana. “Por supuesto, debemos mejorar los armamentos de las fuerzas armadas, porque, por cierto, se han hecho recortes a las fuerzas armadas durante 12 años”, dijo el socialdemócrata. Gabriel identificó al político derechista Karl Theodor zu Guttenberg de la Unión Social Cristiana (CSU), quien fue ministro de Defensa del 2009 al 2011 y actualmente está intentando regresar a la política, como el principal responsable de esto.

La dirección que busca definir Gabriel a través de sus críticas sobre el gasto del 2 por ciento del PIB para la OTAN es clara. Alemania se está rearmando y preparando, junto con las otras grandes potencias, para la guerra, pero procura hacerlo bajo sus propios términos.

El “tema principal en juego no debe ser cuánto gastamos, sino más en qué lo gastamos”, declaró Gabriel ante los diputados. Lo que está en juego es “la estrategia correcta”. Y esto ha sido dicho por “cada soldado que regresa de un despliegue del extranjero”: “Sí, necesitamos al ejército. Pero, estimado Sr. Gabriel, no crea que simplemente a través de más gastos militares y en defensa va a poder asegurar la paz y la estabilidad, y combatir el movimiento de refugiados. Tiene que luchar contra el hambre, la pobreza, la desesperanza y la falta de un futuro. Tiene que hacer eso”.

Esta es una crítica si acaso disimulada de las guerras dirigidas por Estados Unidos en Oriente Medio, a las que Gabriel quiere contraponer una política intervencionista europea supuestamente más “humanitaria”, dominada por Berlín.

“Europa es responsable de la seguridad europea”, escribió Gabriel en su último libro con el revelador título Neuvermessungen (Nuevas mediciones). “En política exterior y de seguridad, tenemos que ser capaces de tener una conciencia estratégica y tomar acción, porque aún no somos lo suficientemente buenos. Esto incluye definir nuestros intereses europeos y articularlos independientemente de Estados Unidos. Esta obstinación en cierta medida requiere una emancipación de adoptar posiciones desarrolladas en Washington”.

El objetivo declarado de Gabriel es el establecimiento de un ejército europeo capaz de hacer valer sus intereses globales independientemente de la OTAN y Estados Unidos y, si es necesario, en oposición a este último. “No se trata simplemente de comprar nuevas armas. Se trata de integrar más fuertemente la industria armamentista europea y de reunir recursos. Se trata de la creación de una identidad de seguridad común europea, que a través de estructuras cada vez más integradas despeje el camino hacia un ejército europeo”.

Gabriel sabe muy bien que los planes de Estados Unidos para fortalecer su arsenal nuclear ponen en peligro esta política. Un “regreso a las horas más oscuras de la Guerra Fría” aumentaría la dependencia de Alemania y Europa de Estados Unidos, y socavaría los intereses económicos y geopolíticos de Berlín, que están en constante contradicción con los de Estados Unidos. Gabriel tiene la intención de utilizar el resto de la campaña electoral para transformar el miedo generalizado de una guerra nuclear incitada por Estados Unidos en apoyo para el militarismo alemán.

El partido La Izquierda (Die Linke) y los Verdes, los cuales se esfuerzan por formar un gobierno con Martin Schulz, el candidato a canciller del SPD, después de las elecciones estarán trabajando por el mismo objetivo. El martes, presentaron una moción en el Bundestag pidiéndole al gobierno alemán que “retire” su apoyo a la meta del 2 por ciento para la OTAN e “inicie inmediatamente negociaciones con EUA para que retire sus armas nucleares desplegadas en Büchel de la República Federal tan pronto como posible”.

Jan Korte, quien argumentó a favor de la moción de La Izquierda, la cual fue derrotada, no dejó ninguna duda de que los motivos no eran pacifistas, sino que buscaba fortalecer el imperialismo alemán contra Washington. La moción señalaba, “somos independientes y soberanos —incluyendo de Estados Unidos de América— y hacemos nuestras propias políticas aquí”.

El Sozialistische Gleichheitspartei es el único partido que se opone a los planes de guerra nuclear estadounidenses de igual manera que al rearme europeo y alemán, y lucha desde el punto de vista de la clase obrera internacional contra el creciente peligro de guerra. En nuestra declaración electoral: “¡Contra el militarismo y la guerra! ¡Por el socialismo!”, declaramos lo siguiente:

“El peligro de una tercera guerra mundial no puede ser evitado mediante llamamientos por la paz hacia la clase gobernante. La lucha contra la guerra está ligada inseparablemente de la lucha por el socialismo. El SGP pide la construcción de un movimiento internacional contra la guerra basado en los siguientes principios:

“La lucha contra la guerra debe basarse en la clase obrera, la gran fuerza revolucionaria de la sociedad, uniendo tras de sí a todos los elementos progresistas de la población.

“El nuevo movimiento contra la guerra debe ser anticapitalista y socialista, ya que no puede haber una lucha seria contra la guerra, excepto en la lucha por acabar con la dictadura del capital financiero y el sistema económico que constituye la causa fundamental del militarismo y la guerra.

“El nuevo movimiento contra la guerra debe, por necesidad, ser completa e inequívocamente independiente de todos los partidos políticos y organizaciones de la clase capitalista y hostil hacia ellos.

“El nuevo movimiento contra la guerra debe ser, ante todo, internacional, movilizando el vasto poder de la clase obrera en una lucha global unificada contra el imperialismo. La guerra permanente de la burguesía debe ser contestada con la perspectiva de la revolución permanente de la clase obrera, cuyo objetivo estratégico es la abolición del sistema del Estado-nación y el establecimiento de una federación socialista mundial. Esto hará posible el desarrollo racional y planificado de los recursos mundiales y, sobre esta base, la erradicación de la pobreza y la elevación de la cultura humana a nuevas alturas”.

 

(Fotografía: Ceremonia de las Antorchas de las FFAA alemanas año 2017)

¿Brotes verdes en la economía?: algunas interrogantes

por Albert Recio//

I

Oficialmente, la crisis ha terminado. Al menos, es lo que argumenta la versión oficial sobre la base de considerar que el nivel alcanzado por el PIB del segundo semestre de 2017 supera al del segundo semestre de 2008, cuando se considera que empezó el desastre.

Pero ya se sabe que el PIB es una medida poco fiable de la realidad económica. Convertir toda la enorme variedad de actividades económicas en una sola cifra exige adoptar un número tan grande de convenciones técnicas (y decisiones políticas) que pueden hacer variar el volumen del PIB con relativa facilidad. Sin perder de vista las actividades sociales útiles que el PIB no contempla, así como su ignorancia de los efectos negativos de la actividad económica convencional sobre el fondo natural del planeta y sobre las condiciones de vida. Hay consciencia creciente de lo inadecuado de esta medida, pero el discurso oficial sigue aferrado a viejas ideas y por eso se sigue tomando está cifra mágica como eje de la evaluación económica. Y, como la cifra da ahora un nivel parecido al de hace nueve años, pues ya podemos decretar el final de la crisis.

Ante tamaño anuncio propongo un ejercicio simple, de corte convencional. Comparar una serie de estadísticas económicas del momento de inicio de la crisis (la culminación de un período de auge) con la situación actual. Y ver en qué medida podemos pensar que simplemente se ha salido de una crisis profunda, de la misma forma que una persona se considera restablecida de una enfermedad cuando una serie de análisis indican que ha recuperado los parámetros anteriores a la misma.

II

Podemos empezar por la crítica más conocida. La recuperación económica no ha recuperado los niveles de empleo y, además, el nuevo empleo creado es peor que el destruido en términos de condiciones laborales, salarios etc.

Basta tomar unas pocas variables para constatar que esta evaluación es cierta.

La Encuesta de Población Activa ofrece unos datos contundentes: entre el segundo semestre de 2008 y el segundo de 2017 la población activa (la que esta empleada o busca empleo) se ha reducido en 305 000 personas, se han destruido 1,83 millones de empleo y el número de personas desempleadas ha aumentado en más de un millón y medio. Es decir, más paro, menos empleo y más personas desanimadas que han dejado de buscar.

La destrucción de empleo se ha producido tanto en el empleo asalariado como en el no asalariado en proporciones parecidas. Al final del período, la tasa de asalarización ha crecido ligeramente, menos de un 1 por ciento (pasando de 82,5 a 83,4 %). O sea que en conjunto hay una ligera mayor proporción de asalariados que de no asalariados, algo que no se corresponde con la percepción extendida que estamos asistiendo a la explosión del empleo autónomo.

Si de la cantidad pasamos a la calidad, las dos medidas que podemos utilizar son el peso del empleo a tiempo parcial y el del empleo temporal. Aunque puede haber muchas razones por las que una persona decida trabajar pocas horas, en general el empleo a tiempo parcial va asociado a niveles de ingresos bajos y a empleos situados en la parte inferior de la pirámide ocupacional (en términos de salarios, reconocimiento, posibilidades de carrera etc.). El empleo a tiempo parcial ha crecido, pasando del 11,7 % de todos los empleos al 15,2 %. Pero aquí las diferencias se agudizan si se considera tanto el estatus profesional como el género. Mientras que, en conjunto, el empleo a tiempo parcial de los asalariados ha pasado del 12,1 % al 16,5 % del total, el de los no asalariados se ha reducido del 10% al 8,5 %. El empleo a tiempo parcial representa el 26 % del empleo asalariado femenino frente a solo el 7,8 % para los hombres, aunque en ambos casos se experimentan aumentos porcentuales parecidos.

Solo los datos del empleo temporal podrían indicar una mejoría en la calidad del empleo. El porcentaje de empleo temporal se ha reducido en 2,5 puntos entre los dos períodos estudiados (del 29,3 % al 26,8 %), pero hay que ser cautos con esta evaluación. Al principio de la crisis había mucho empleo en la construcción, el sector donde el empleo temporal es siempre más elevado. Más bien lo que muestran estos datos que el empleo temporal está enquistado en el mercado laboral español, y esto a pesar de las diversas reformas laborales que ha debilitado de forma sustancial la protección al empleo, que para los economistas y políticos neoliberales es la razón que explica el crecimiento del empleo temporal.

Analizar el impacto de estos cambios en los salarios es más complicado por las propias limitaciones de las estadísticas salariales. Ya me ocupé de ello en una nota anterior (“Empleo y condiciones de trabajo en la recuperación”, mientrastanto, febrero de 2017). Hay evidencias que indican no sólo que los salarios se han moderado sino que esta moderación se ha centrado fundamentalmente en los niveles salariales más bajos. Las huelgas de las subcontratas de los aeropuertos, el movimiento de las kellys o de los autónomos de Deliveroo es una respuesta combativa a esta degradación laboral que las estadísticas recogen sólo parcialmente.

Con todo, algunos datos son contundentes. El peso de las rentas salariales en el PIB ha decrecido en casi 3 puntos (pasando del 49,8 % al 46,9 % entre 2008 y 2017). Es notorio poner en relación este dato con la tasa de asalarización a la que me he referido anteriormente, y que indica un aumento del peso de los asalariados de 1 %. Es decir, que una proporción mayor de personas activas se reparten una proporción sustancialmente inferior de la renta total.

La Encuesta de Condiciones de Vida, por su parte, es un buen indicador de esta degradación de los ingresos y las condiciones de vida de una parte de la población, con el aumento a lo largo del período del porcentaje de población en riesgo de pobreza (del 19,8 % al 22,5 %) y del que está en riesgo de pobreza y exclusión (que pasa del 23,8 % al 27,9 %). Este último indicador suma a la pobreza monetaria la exclusión del mercado laboral. Quizás tan significativo como estos datos resulta el análisis de la distribución de la renta que incluye la encuesta. La población se clasifica por deciles, el primer decil lo forman el 10 % de personas con menores ingresos, mientras que el 10º decil lo forman el 10 % de los que ganan más. Una cuestión interesante es analizar en qué cantidad de ingresos se producen los cortes. Cuando se consulta este dato se observa que para los 8 primeros deciles (80 % de la población) el punto de corte se produce a un nivel de ingresos sustancialmente inferior al de hace 8 años. Por ejemplo en 2008 el 10 % más pobre eran personas cuyos ingresos no alcanzaban los 6255 € al año; en la última entrega (2016) el corte se sitúa en 5297 €, o sea casi mil euros menos que hace ocho años. El porcentaje de reducción es mayor en los deciles inferiores, pero sólo en el 9 y el 10 el punto de corte es superior. Más pobreza y más desigualdad. La recuperación sólo funciona para unos pocos.

III

El impacto social negativo de las políticas aplicadas en la crisis es evidente. Y justifica las críticas a las políticas de austeridad. Pero sus autores mantienen una posición que los hace inmunes a las mismas: gracias a estas políticas se ha producido la recuperación y se han sentado unas bases sólidas para seguir creciendo y recuperar también empleo de calidad. Por eso conviene ver si realmente esta recuperación es realmente tan sólida, si se han aplicado reformas que han reforzado las estructuras productivas del país. Cuando empezó la crisis, la economía española mostraba enormes problemas que en el plano macroeconómico se concretaban en un tremendo déficit exterior y en un consiguiente endeudamiento externo.

El déficit exterior es un reflejo en parte de la estructura productiva de un país y de su estructura de consumo. Un país autárquico equilibrado permitiría satisfacer todas sus necesidades sin intercambio con el exterior. No hay evidencias de que tales países existan, pues la mayoría de países tienen relaciones con el exterior y el equilibrio refleja que el país produce una serie de bienes y servicios que vende en parte fuera para comprar en cambio aquello que no produce. En la práctica, muchos países no logran este equilibrio, y aquí nacen problemas para ellos mismos y para el conjunto de la economía mundial. Cuando empezó la crisis, España tenía un enorme déficit exterior, del orden del 6 % del PIB (básicamente debido al enorme desequilibrio en la balanza de bienes). En cambio, en los últimos trimestres existe un superávit superior al 2 %. Esto parece justificar a los que han defendido que el ajuste salarial era imprescindible para ganar competitividad y que el sacrificio salarial es la base de la recuperación.

Analizadas al detalle, las cosas son bastante más complejas. De una parte, el superávit se ha producido fundamentalmente por dos cuestiones: la enorme caída del precio del petróleo —el elemento más importante en la creación del déficit comercial—, y el fuerte aumento de los ingresos por turismo. Es cierto que se han producido mejoras en todos los sectores de especialización, y que ha aumentado el volumen de exportaciones. Pero esto puede deberse a múltiples causas: desde una reducción de importaciones de productos extranjeros más caros por la crisis al simple relanzamiento del mercado automovilístico, que constituye el principal producto de exportación, y cuya dinámica depende de las lógicas productivas de las grandes multinacionales del sector (y donde los costes salariales españoles ya eran sustancialmente inferiores antes de la crisis). Cuando se analiza la evolución de la estructura del PIB y del empleo no se advierte que se haya producido un cambio estructural profundo en el área productiva. El sector manufacturero ha seguido perdiendo empleo y peso. El turismo se ha reforzado en cambio como la gran “industria” nacional que nos convierte en un exportador de “materias primas” particular. Que la situación no ha cambiado mucho lo expresan los datos de la estructura del PIB: en los últimos trimestres, a medida que la recuperación se acelera, se está debilitando el superávit exterior y crece el déficit comercial. Cualquier aumento serio de los precios de los combustibles puede volver a generar enormes dificultades.

El otro gran problema era el elevado grado de endeudamiento de la economía española. Al inicio de la crisis, éste era fundamentalmente privado, de las familias y sobre todo de las empresas. Parte del ajuste, especialmente el plan de salvamento del sector financiero, consistió en transformar deuda privada en pública. Las cifras de deuda exterior (pública y privada) y de deuda pública ofrecen un panorama peligroso. Las cifras del segundo semestre de 2017 indican que la deuda exterior de España ha alcanzado un record en términos absolutos (1,91 billones de euros) y se sitúa ligeramente por debajo de su máximo histórico en términos relativos (un 170 % del PIB frente a un 174,6 % de máximo en 2010). Aún en términos netos (descontando los activos financieros españoles en el exterior) se sitúa en el 86,5 %, lo que supone un nivel de endeudamiento elevado. Si esta situación no se traduce en una grave tensión es fundamentalmente por la política monetaria del Banco Central Europeo, que ha generado una enorme liquidez y ha comprado ingentes cantidades de deuda. Pero un cambio en las políticas del BCE por cualquier tipo de razón puede poner a España en una situación de alta presión y en nuevas exigencias de ajustes insoportables. Por su parte, la deuda pública, tras los generosos planes de ayuda al sector privado, se sitúa en el torno del 100 % del PIB, sólo soportable en el contexto de bajos tipos de interés. Las políticas de austeridad no se han traducido en una reducción sustancial de la deuda, como se ha propugnado, sino todo lo contrario. El endeudamiento es endémico en el capitalismo actual por los desajustes que genera el modelo y por la enorme proliferación de mecanismos financieros que promueven su expansión.

No hay por tanto ninguna evidencia sólida que indique que realmente se ha producido un cambio en profundidad en el modelo productivo que justifique la promesa de una recuperación sólida que acabe con la pobreza y la precariedad. Son sólo circunstancias favorables —como el bajo precio de los combustibles, la política monetaria expansiva o el hiperdesarrollo turístico— las que han permitido generar una sensación de mejoría que, cuando menos, se presenta potencialmente inestable.

IV

La crisis económica de 2007 ha tenido graves costes sociales en nuestro país. Toda crisis los tiene, y las políticas aplicadas (en parte impuestas por los organismos internacionales, en parte promovidas gustosamente por las clases dirigentes locales) no han hecho más que agravar sus costes. Y han provocado cambios estructurales (como la reforma laboral, la liquidación de un sistema financiero para-público, los ajustes en servicios públicos básicos, la reforma inconclusa del sistema de pensiones…) que conducen a un modelo social de elevadas desigualdades y problemas recurrentes para enormes masas de población. No sorprende que, para algunos, la crisis sea vista como una cortina de humo para justificar estas políticas. Aunque sea un razonamiento inadecuado: la crisis es un producto normal del funcionamiento de una economía capitalista con tendencias al caos. Lo que ocurre es que una vez planteado el problema y el desastre, ha sido fácil para las élites aplicar las políticas más adecuadas a sus intereses (y más próximas al “sentido común” de sus intelectuales orgánicos).

La crisis, en gran parte resultado por el modelo de globalización neoliberal, curiosamente ha provocado un reforzamiento (con variantes) de la misma. En parte porque las élites no se han tenido que confrontar con una oposición que tuviera tanto fuerza social como ideas y proyectos mínimamente sólidos y estructurados. Veníamos de un largo período de derrotas y debilitamiento de los movimientos sociales, de las clases subalternas, y hemos sido incapaces de reconstruir a corto plazo una alternativa.

Lo más dramático es que, además de imponer medidas de un coste social brutal, no parece que las mismas hayan permitido superar los problemas macro y microeconómicos que están en la base de los problemas económicos convencionales de la economía española (desempleo, precariedad, déficit exterior, etc.). Y, por eso, las demandas de ajuste volverán a reaparecer en cuanto cambien los factores coyunturales que ahora dan un cierto respiro.

Cambiar el modelo productivo es más fácil de decir que de hacer en economías capitalistas, donde existen poderes económicos muy consolidados, donde las grandes empresas tienen dificultades para transformarse, donde las instituciones y poderes internacionales ejercen una presión desmesurada sobre las políticas locales… Y también en sociedades que han tratado de salir de la lógica capitalista y que tienen enormes dificultades para salir de sus viejas líneas de especialización, no sólo por la presión de los bloqueos externos. Y esta dificultad de cambio choca con la persistencia de problemas económicos de todo tipo: desequilibrios macroeconómicos, endeudamiento insoportable, paro, pobreza, desigualdad, degradación ambiental… Problemas que exigen transformaciones radicales. Transformaciones que demandan políticas bien pensadas, ideas y fuerzas sociales capaces de salir del marasmo en el que, digan lo que digan los voceros del poder, seguimos atrapados.

 

 

EEUU: La inundación de Houston, la anarquía del mercado capitalista y la lucha por la planificación socialista

por Niles Niemuth//

El desastre que vive la región del Golfo en Texas por el huracán Harvey se empeora cada vez más, y ahora la tormenta se traslada hacia Luisiana al este. La ciudad de Houston, la cuarta más grande del país, sigue bajo el agua por las inundaciones sin precedentes. La cifra de muertos es de 30 y sigue subiendo, mientras docenas más han desaparecido. Cinco días después de que Harvey tocara tierra, aun no se sabe cuántos necesitan ser rescatados.

Incluso mientras aumentan las víctimas mortales y la destrucción en el sureste tejano, se intenta negar que no se pudo hacer nada para minimizar el impacto de la tormenta.
El titular de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), William “Brock” Long proclamó que era imposible prever el desastre. “No era posible ni soñar tales pronósticos”, dijo el lunes por la noche. El diario Washington Post lo citó acríticamente en la primera plana, bajo el titular “Oficiales de rescate indican que era imposible prepararse para la ferocidad del diluvio”.
El martes, el New York Times escribió que los esfuerzos de rescate iban “tan bien como se podía esperar”. Después, señaló que en vez de “lamentar no haber escuchado advertencias viejas”, el país debería “mirar hacia adelante”. Al igual que en Nueva Orleans después del huracán Katrina, sugirió ominosamente que puede que áreas enteras de Houston se dejen echar a perder, diciendo que los oficiales ahora tienen “que tomar decisiones difíciles en cuanto a qué reconstruir y cómo”.
Doce años después de Katrina, no se ha hecho nada para reforzar los controles contra inundaciones ni para mejorar la infraestructura social y limitar el impacto de tormentas grandes. Tampoco se ha hecho nada para planificar y preparar medidas de emergencia y seguridad pública para tratar con eventos climatológicos severos. Se hicieron advertencias repetidas y recomendaciones urgentes que fueron completamente ignoradas, como el reporte del 2014 de la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles titulado “Un llamado por una Estrategia Nacional de Gestión de Riesgos por Inundaciones”.
Robert Bea, un profesor emérito de ingeniería civil de la Universidad de California en Berkeley y experto en los riesgos por huracanes en la costa del Golfo de México, le indicó al Los Angeles Times que es “una mentira de 100 años” que el sistema de control de inundaciones de Houston podía proteger a la población para una tormenta que sólo pasa cada 100 años. Esta mentira, explicó, está basada en un máximo de 13 pulgadas de lluvia en 24 horas, algo que ha ocurrido más de ocho veces en los últimos 27 años.
No cuesta pensar en las razones detrás de tal grado de negligencia. Tanto la industria de bienes raíces, Wall Street y los monopolios petroleros se opusieron a acatar las advertencias. Su capacidad para bloquear la toma de medidas que pudieron haber protegido al pueblo estadounidense, mediante políticos pagados de ambos partidos, ejemplifica la subordinación completa de todas las necesidades sociales bajo el capitalismo al interés de acaparar una mayor riqueza e ingresos de la oligarquía corporativa y financiera.
El estado de Texas en general y Houston en particular han sido celebrados como modelos del “éxito” de la desregulación y del capitalismo del libre mercado. Siendo el hogar de la dinastía Bush y de las monstruosas compañías de petróleo y gas, Houston es la ciudad más grande del país sin legislación urbanística. No existen límites serios a lo que pueden hacer los especuladores de bienes raíces y desarrolladores, quienes han hecho caso omiso a las advertencias de ingenieros y científicos sobre las consecuencias de pavimentar por encima de humedales y pastizales, terrenos que absorben la lluvia, con concreto impermeable.
La extensión urbana de la ciudad ahora cubre 1500 kilómetros cuadrados. Desde el 2010, han sido construidos miles de hogares sobre planicies aluviales y los planificadores municipales han sabido que la ciudad está situada sobre una superficie muy propensa a inundaciones, pero no hicieron nada para detener la destrucción de las barreras naturales que alguna vez limitaban las inundaciones. Los miles de trabajadores que han perdido sus medios de vida son las víctimas de la negligencia criminal de los oficiales gubernamentales que representan los intereses de las inmobiliarias, magnates petroleros y banqueros.
Hubo una amplia gama de advertencias sobre una catástrofe por inundaciones. En el 2008, el huracán Ike pasó cerca, pero golpeó la ciudad de Galveston. Tres otras tormentas desde el 2015 han ocasionado inundaciones importantes en las áreas que FEMA había declarado en riesgo. Discusiones que se han estado llevando a cabo desde hace demasiado tiempo sobre ampliar y fortificar la infraestructura para proteger a Houston y otras ciudades costeras de mareas tormentosas nunca han pasado de sus etapas de planeamiento. Por mientras, los sistemas anticuados e inadecuados de control contra inundaciones que fueron construidos hace décadas ya están colapsados.
El presidente Donald Trump visitó Texas el martes, ejemplificando la descarada indiferencia de la élite gobernante estadounidense hacia la crítica situación que viven los trabajadores como resultado de su avaricia y negligencia. Al mismo tiempo, demostró un enorme grado de ignorancia hacia lo que están pensando las masas.
En un evento planificado en el centro de gestión de desastres en Corpus Christi, el mandatario, el gobernador de Texas, Greg Abbott y el jerarca de FEMA se dieron palmadas en la espalda por su supuestamente maravillosa respuesta a las desastrosas inundaciones. Presentaron el obsceno espectáculo de caos e incompetencia por parte de las autoridades, lo cual ha provocado gran impacto e ira alrededor del país y el mundo, como un modelo de compasión y eficiencia.
Abbott, un activo político de la industria petrolera, alabó servilmente a Trump, quien representa los intereses de las inmobiliarias que han saqueado y condenado a Houston a su estado actual.
Como sucedió en Nueva Orleans después de Katrina, ya se habla detrás de bastidores sobre cómo aprovechar la crisis para desmantelar aun más las regulaciones, privatizar bienes y recortar salarios.
Es crítico que la clase obrera y la juventud lleguen a las conclusiones políticas necesarias de este denominado “desastre natural”. La catástrofe en Texas no es, después de todo, la primera.
Los últimos doce años han visto una serie de eventos que han expuesto de forma más y más clara los niveles impresionantes de desigualdad y pobreza que caracterizan a la sociedad estadounidense, junto con la indiferencia y criminalidad de la oligarquía corporativa gobernante: Katrina en el 2005, el derrame de petróleo de BP en el 2010, la supertormenta Sandy en el 2012 y ahora Houston.
Todos estos desastres son de hecho crímenes sociales. Demuestran además la incompatibilidad de las sociedades complejas de la actualidad con un sistema económico obsoleto e irracional que está basado el afán de lucro personal de los oligarcas financiero. Miles de personas en Houston lo perdieron todo, muchos incluso sus vidas, y ¿para qué? Para que gánsteres multimillonarios como Trump puedan comprarse mansiones y yates más grandes y puedan mantener a políticos sobornados para que defiendan sus riquezas y poder.
Estos trágicos eventos demuestran de forma negativa la urgente necesidad de reorganizar toda la vida económica y social del país y el mundo con base en una planificación racional y científica, el control y manejo público de los recursos de la sociedad y la participación democrática de las masas.
Más allá, el despliegue de solidaridad y la organización de los esfuerzos de socorro por parte de gente ordinaria en Houston y alrededor del país ponen en evidencia el potencial para el desarrollo de tal sociedad. ¿Qué lo previene? Una oligarquía barbárica que se aferra a toda la riqueza y fuerzas productivas de la sociedad. La lección principal del huracán Harvey es que este obstáculo tiene que ser quitado del camino. La única fuerza social que lo puede lograr es la clase obrera.

FMI se muda(rá) a Pekín y China lanza futuros de oro y petróleo en renminbis

por Alfredo Jalife-Rahme//

La agencia británica Reuters citó a la agazapada (por sus sulfurosos escándalos fiduciarios) Christine Lagarde, directora del FMI, quien vaticinó –durante un evento del Centro para Desarrollo Global en Washington– que, en caso de proseguir las tendencias de crecimiento de China y otros grandes mercados emergentes, su agencia se mudará sin compunción alguna a Pekín (https://goo.gl/2gwHv5).

Por mucho menos, EU descuartizó al anterior director del FMI, Dominique Strauss-Kahn (https://goo.gl/9Yfdjs).

A mi juicio, la malhadada directora francesa, apuntalada por la canciller alemana Angela Merkel, apuesta al euro y al renminbi frente al dólar, así como a trasladar la sede del FMI a Pekín, a lo cual habrá que acostumbrarse desde ahora.

La temeraria Lagarde casi garantizó que en un periodo máximo de 10 años la sede del FMI se ubicará en Pekín ya que sus estatutos asientan que su matriz debe localizarse en el país miembro de la mayor economía global.

Desde hace 72 años EU goza del poder efectivo de veto sobre las decisiones con 16.5 por ciento de participación de los votos del consejo, frente a la aberrantemente anómala participación de China con un raquítico 6.41 por ciento.

En una medición del PIB por el poder adquisitivo, hoy China es la que contribuye preponderantemente al crecimiento global. Pero en términos nominales del PIB, con un crecimiento de 6 por ciento, China supera(rá) a EU en un momento dado de la siguiente década.

Se han agudizado las jeremiadas del Financial Times que con The Economist es propiedad del grupo Pearson controlado sustancialmente por los Rothschild.

El lanzamiento de futuros del oro en renminbis, en subastas de dos veces al día en el Shanghai Gold Exchange, implica a 18 bancos, entre ellos tres anglosajones: Standard Chartered Bank (Gran Bretaña) y Banking Group (Australia/Nueva Zelanda), lo cual “reducirá la influencia del precio aurífero londinense que se inició en 1919 (sic) cuando los banqueros de MN Rothschild & Sons dictaban su cotización a tirios y troyanos (https://goo.gl/CqPJtA)”.

No es ningún secreto que la fijación (fix) del oro por los Rothschild era opaca y vulnerable al abuso del mercado.

China golpea a EU donde más duele, al reducir la dependencia del precio del oro en el dólar estadunidense.

Se pudiera aducir que China es el emperador de las materias primas, ya que seis de los 10 principales contratos de futuros comerciados a escala global dependen de los intercambios y precios de China, prácticamente, el mayor importador de todas las materias primas: desde el hierro hasta el cobre.

A juicio de Nathan Lewis, de Forbes, “China implanta los fundamentos para el próximo sistema mundial del patrón oro (https://goo.gl/kq1gT2)”.

Los futuros del oro tanto en renminbi como en dólar estadunidense serán físicamente entregados en Hong Kong, lo cual le hará más competitivo cuando las famosas reservas de oro de EU en Fort Knox son inexistentes, según el ex congresista texano Ron Paul, por lo que ha solicitado una auditoría de la Fed.

China acaba de desplazar a Alemania del segundo lugar global con cuatro mil toneladas de tenencia en oro detrás de las fantasmagóricas reservas de EU (https://goo.gl/xmo7Yh).

South China Morning Post (SCMP), portal filo-británico tolerado en Hong Kong, aduce que Pekín revive sus ambiciones de divisa global, mientras se avizora un “cambio profundo (sic) en el sistema monetario global que pudiera llegar antes de lo esperado (https://goo.gl/tLkxqn)”.

SCMP juzga que Pekín usa a Hong Kong como cabeza de playa para intentar expandir una vez más el uso global del renminbi.

Baste considerar cuatro grandes movimientos en la bolsa de Hong Kong en julio: 1 lanzamiento de futuros de oro en renminbis; 2 acuerdo entre China y Rusia para crear un fondo común de 10 mil millones de dólares para promover compensaciones bilaterales tanto en renminbis como en rublos; 3 primera venta de los Bonos Panda de Hungría en China por mil millones de renminbis (Nota: 6.7 renminbis por dólar); y 4 inminente lanzamiento de futuros del petróleo en Shanghai.

Hay que tomar con pinzas la desinformación anglosajona del SMCP, pero de todas maneras hay que considerar sus aviesas travesuras cuando enuncia que tales grandes movimientos se gestaron después de que Pekín pudo estabilizar el renminbi y acabó con el pánico (sic) del mercado sobre la amenaza de un desplome del renminbi.

De acuerdo con la Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (SWIFT), la participación del mercado del renminbi en los pagos internacionales se incrementó a 1.98 por ciento en junio.

No es ningún secreto que China busca posicionar al renminbi como la divisa comercial y de reserva predilecta en la región, lo cual trastocará en forma dramática el agónico sistema monetario global.

En un descuido y el renminbi no solamente será una divisa ancla, sino que aún pudiera sustituir al billete verde, que no sale de su marasmo desde la crisis financiera de Lehman Brothers de 2008 con todo y los estímulos de la Reserva Federal que han puesto en tela de juicio el verdadero valor del dólar estadunidense que, a juicio de Pekín, representa el signo de un sistema global anacrónico que no reconoce la importancia de China.

Para Howhow Zhang, director de KPMG en China, el renminbi será una verdadera divisa global en cuestión de años y no de una década.

Todavía las tres cuartas partes de la actividad off shore del renminbi se gesta en Hong Kong.

También es cierto que el ascenso irresistible y la internacionalización del renminbi –con varias plazas off shore (Londres, Singapur, Qatar, etcétera) que servirán de ancla para el magnificente proyecto de la “Nueva Ruta de la Seda (https://goo.gl/AQ4Kpy)” con el apalancamiento de la infraestructura– ha sido detenido por dos choques en el verano de 2015:1 su devaluación de 2 por ciento; y 2 un declive bursátil, los cuales, a mi juicio, tuvieron que ver con la guerra financiera contra China y la guerra energética contra Rusia, que operó estérilmente el pérfido Obama.

Hoy China es el segundo mayor consumidor de petróleo después de EU, por lo que el lanzamiento de International Energy Exchange (INE) en Shanghai constituye un clavo adicional al féretro del dólar y donde el crudo de Dubai y Omán juegan un factor relevante, en espera del gas de Irán y Asia Central, no se diga de Rusia.

En la reciente cumbre del ASEAN se detectó tanto la fortaleza como la sutil diplomacia de China que anunció recibir a fin de año a Trump.

Al equipo financierista de Trump le tocará vivir la ignominia de revisar el sistema de cuota del FMI que deberá ser analizado el año entrante.

A mi juicio, muchas de las bravatas de casino de Trump con Norcorea, que han derivado en presiones mercantiles contra China, subsumen el deseo de descarrilar el avance del renminbi; el lanzamiento de futuros del binomio oro/petróleo; el posicionamiento global de las dos plazas bursátiles de Hong Kong y Shanghai; y, sobre todo, el boicot a la próxima sede del FMI en Pekín, que, me atrevo a vaticinar, será magnificente y superará en arquitectura y funcionalidad al hoy edificio vetusto de Washington.

Artículo publicado originalmente en La Jornada

Colombia: El partido político de las FARC será democratizante desde su nacimiento

El diario El Espectador de Colombia publicó un artículo haciendo referencias al documento denominado con pretensión “tesis de abril” ya que recuerda obligadamente las famosas tesis de Lenin de 1917. También Página 12 de Argentina publicó un artículo similar.

Es de importancia conseguir el texto completo para hacer una valoración precisa de todos sus planteos. Pero ya podemos anticipar algunos comentarios partiendo de los extractos publicados. Se trata de las tesis preparatorias del Congreso fundacional del partido de las Farc.

No es una organización cualquiera, ha tenido influencia de décadas en Colombia (54 años) y en todo Latinoamérica, se trata de una de las organizaciones guerrilleras más antiguas del continente.

Hubiéramos querido tener la oportunidad de debatir directamente con los compañeros este documento ya que las cuestiones que abarca son de interés estratégico para la clase obrera del Continente.

No hay citas que hagan referencia al balance de su experiencia de tantas décadas, que es fundamental debatir. Para entender las razones de su derrota política, antes que militar. Para evitar que vuelvan a ser derrotados, ahora por las ilusiones en las vías legales, porque las consecuencias serán nefastas.

Las tesis están siendo discutidas, por casi “8.000 hombres en armas en los 26 territorios transitorios de normalización”, en las zonas veredales y puntos de normalización, expuestas por los comandantes políticos, y estudiadas por grupos o células según instrucción del Secretariado.

Según se dice, es el trabajo preparatorio para las asam- bleas que se están llevando a cabo desde mayo, para en agosto convertirlas en principios de su nuevo partido polí- tico. Las tesis serían continuidad de lo acordado en la últi- ma Conferencia en 2016, en los Llanos del Yarí.

Los periodistas interpretan que se señalan las ideas que los conducirán al poder, dicen, esta vez por la vía legalesperanza de miles de mujeres y hombres que han dejado de disparar para soñar un país sin guerra y luchar por él en el terreno político. Así, paso a paso, cada amanecer trae nuevas tesis, nuevas dudas, pero también renovados compromisos de los ex combatientes con una sociedad futura sin guerra.

El documento afirma que EL PARTIDO SE FUNDA- MENTARÁ EN “EL MARXISMO, EL LENINISMO, el pensamiento emancipatorio bolivariano y en general, en las fuentes del pensamiento crítico y revolucionario de los pueblos”.

Eso puede leerse en la tesis 47 que detalla, además, que “la construcción partidaria que iniciamos, al tiempo que da continuidad a nuestra larga trayectoria de lucha y a nuestra ideología (…) deberá comprender esfuerzos por nuevos desarrollos que posibiliten ganar el corazón de los humil des, los expropiados y los desposeídos”.

No es suficiente definirse marx-leninista para serlo real- mente, pero muestra una definición ideológica de gran importancia, ya que de ella reniega hoy gran parte de la izquierda.

Algunos aspectos centrales que definen la orientación ideológica marx-leninista son: a) definir con la mayor precisión el objetivo estratégico: el socialismo, el comunismo, la dictadura del proletariado (gobierno obrero-campesino) (porque corresponde a la definición del Estado por su con- tenido de clase), la destrucción del Estado burgués; b) la única vía para alcanzar ese objetivo estratégico es la revolución social, (no hay ninguna otra vía); c) para que esa revolución social sea realmente popular, la clase obrera debe dirigir al resto de los oprimidos, a la mayoría de la población; d) se debe definir que los principales medios de producción serán expropiados y puestos en funcionamiento bajo control colectivo de los trabajadores, que se realizará una revolución agraria; e) lo que corresponde con estos principios es la construcción de un partido obrero, comunista, basado en el centralismo democrático, un verdadero estado mayor de la clase obrera; f) propagandizar permanentemente la desconfianza en las instituciones del Estado burgués, sus leyes, su Justicia, las elecciones; g) señalar que la burguesía es incapaz de resolver las tareas democráticas y nacionales, que sólo la clase obrera en el poder podrá resolver esas tareas combinándolas con las tareas socialistas; etc.

Estas cuestiones vitales, nos parece que aparecen difusas en los textos que se conocen del documento.

Por ejemplo, cuando se dice en la nota: “Campesinos en su mayoría con escasos años de escolaridad hacen parte de las filas guerrilleras convencidos y comprometidos con lo que sus comandantes les han dicho: que la dejación de armas no es el fin de su lucha revolucionaria sino una transición para continuar su camino al poder ahora por la vía política.”

Este comentario aparece contradictorio. El camino al poder para la clase obrera, para los campesinos, para la mayoría oprimida, es la revolución social. No hay otra vía para alcanzar el poder. La historia nos ha dado numerosos ejemplos en este sentido.

¿Cómo debe entenderse la idea de la vía política? ¿Como un camino electoral, parlamentario, pacífico? Si así fuera sería el abandono de toda perspectiva revolucionaria.

UN PARTIDO PARA LOS TRABAJADORES

Según el documento conocido por GeneracionPaz.Co las Farc se proponen fundar un partido “que logre representar y expresar las aspiraciones históricas de la clase tra- bajadora en los centros urbanos y las zonas rurales”. Las aspiraciones de la guerrilla van incluso hasta conquistar a la clase media. En la tesis 47 se lee que “además de ser un partido de la clase trabajadora, nuestro partido deberá tener la capacidad de dialogar con otros sectores de la población particularmente de las llamadas capas medias e interpretar sus intereses y aspiraciones. En ese sentido, su estructura, manteniendo la solidez y coherencia debidas, deberá contener una capacidad adaptativa a los cambios que registre la formación socioeconómica y sociopolítica en su conjunto a fin de preservar sus posibilidades de respuesta y de elaboración de su línea polí- tica en la búsqueda de sus propósitos del orden táctico y estratégico”.

“la situación de la clase trabajadora demanda una alternativa política que contribuya a mejorar sus vidas presentes, al tiempo que ofrece perspectiva histórica de cara a las futuras generaciones”.

La construcción del partido, dicen las Farc, debe estar basada en “el ejercicio pleno de la democracia interna” el cual “construirá sus decisiones basado en la más amplia deliberación y tomará decisiones que comprometiendo al conjunto de la organización establecerán reglas de reco- nocimiento y regulación frente a quienes se encuentran en posición minoritaria”

…. principios para continuar su transformación de ejército ilegal a partido político.

De la tesis 46 a la 61, la final, se profundiza sobre la comprensión del partido “en el nodo del campo revolucionario”. La tesis 48, por ejemplo, se titula “un partido para la superación del orden social capitalista y la construcción de una nueva sociedad” y más adelante se refieren al comunismo como fundamento de su futura lucha política sin armas.

Esta es una cuestión esencial, aparecen planteadas muchas ideas.

cuando dice “un partido para la superación del orden so- cial capitalista y la construcción de una nueva sociedad” y más adelante se refieren al comunismo como fundamento de su futura lucha política sin armas.

Aparece confusamente la cuestión estratégica, lo que indicaría que no hay un balance correcto de la experiencia guerrillera. No hay, ni puede haber, superación del orden social capitalista por medios pacíficos. Hay que decirlo con total claridad para evitar confundir o engañar a la militancia. Sólo se puede superar el orden social capitalista por medio de una revolución social, que expropie a los grandes capitalistas y transforme su propiedad en propiedad social (de todos en general y de nadie en particular).

Mucho menos se puede alcanzar el comunismo si previa- mente no hemos derrotado al capitalismo en todo el mundo, por la única vía posible. La lucha política no se divide en lucha con armas o sin armas. Se puede luchar con armas por un programa reformista o nacionalista y no por eso son revolucionarios.

Lo que define el carácter revolucionario es su programa, su estrategia de poder, cómo hace para ganarse a todos los oprimidos para esa estrategia, es decir cómo fusiona la teoría y la práctica. Sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria (Lenin).

La cuestión de las armas no se resuelve al margen de la lucha de clases, de la madurez política de la clase obrera y las masas. Las armas en sí mismas no son un programa, aunque pueden encubrir la ausencia de un programa revolucionario. Por el contrario, aquellos que reniegan de las armas, que reniegan de la violencia revolucionaria y se pontifican como pacifistas y partidarios de la legalidad burguesa, sabemos desde el principio que rechazan la estrategia de la revolución social, aunque no lo digan explícitamente.

La expresión “clase trabajadora” “partido de trabajadores” es ambigua. Es un tema delicado cuando se está debatiendo la constitución de un partido revolucionario por parte de miles de combatientes.

El partido que hay que construir en Colombia, y (en cada uno de nuestros países), es el partido revolucionario, el que encarne la estrategia. Un verdadero partido de clase, obrero, comunista.

El término trabajador incluye a sectores de las clases medias asalariadas, que trabajan, que perciben un salario, pero que no son obreros. Trabajador se considera también el artesano, el comerciante, el pequeño productor, que trabaja. Y hasta sectores de la burguesía pequeña que se considera trabajadora, y por supuesto también la clase obrera, es par- te de esa definición, sea de la ciudad o del campo. El obrero rural es hermano de clase directo del obrero urbano.

Como vemos el término “trabajador” incluye sectores de distintas clases y capas de la sociedad que no son obreras.

Esto no quiere decir que en su composición haya sólo obreros, quiere decir que el contenido de clase de ese partido no deja lugar a dudas, que su perspectiva política no puede ser otra que la lucha por el poder para destruir el Estado de la burguesía, instaurar la dictadura del proletariado, para comenzar a construir la nueva sociedad.

Esta no es la perspectiva de la pequeñaburguesía, de las clases medias del campo y de la ciudad, que tienen ataduras con el régimen de la propiedad privada, porque ellas mismas aspiran a tenerla o incrementarla.

Es muy saludable la preocupación por construir un partido y no un movimiento.

Esto se nota cuando se preocupan por la organización, por el debate interno, el centralismo, y cómo garantizar los derechos de las minorías dentro de la organización. Lo que asegura la mayor cohesión interna es el programa partida- rio. El partido es el programa. Lo esencial en este período es definir el programa, sus lineamientos principales.

Cuando habla de “… contener una capacidad adaptativa a los cambios que registre la formación socioeconómica y sociopolítica en su conjunto a fin de preservar sus posibilidades…”

La formación socioeconómica no modificará su estructura bajo el capitalismo, Colombia seguirá siendo semicolonia del imperialismo, atrasada y de desarrollo desigual y combinado hasta la toma del poder por el proletariado, que empezará a transformar la sociedad desarrollando las fuerzas productivas, llevando adelante las tareas que la burguesía no pudo, no supo y no quiso llevar adelante.

El proyecto de unidad latinoamericana que planteaba Bolívar solo podrá materializarse en los Estados Unidos Socialistas de América Latina, producto de las revoluciones triunfantes en nuestros países. Las recientes experiencias de unidad latinoamericana en manos de corrientes que defienden el orden capitalista han fracasado o han terminado sirviendo a los intereses de las multinacionales.

En cuanto a las modificaciones sociopolíticas, el partido efectivamente debe poder adaptarse a los períodos de legalidad para hacer propaganda, y avanzar con su penetración en los movimientos de masas y también poder adaptarse a los momentos de mayor represión, para mantener en pie la estructura del partido. Esto se garantiza con la cohesión programática, la disciplina, la politización de todos los militantes.

Destacan en el documento “la necesidad de avanzar hacia una convergencia nacional, un gobierno nacional” y resaltan la necesidad de crear “un bloque popular alternativo”.

El documento se denomina “Tesis de Abril por un partido para construir la paz y la perspectiva democrática popular”

En este punto, la guerrilla es enfática en resaltar la cultura como escenario fundamental para la paz. En la tesis 22 “El papel central de la cultura” las Farc afirman que: “Se está frente a la perspectiva de emprender la transformación cultural más importante de la historia reciente: la construcción de una paz estable y duradera de cara a las generaciones futuras”. Luego, en el siguiente bloque “Acompañamiento internacional verificación y participación social” se incluye una tesis sobre el reconocimiento del gobierno de Donald Trump, en EE.UU., al acuerdo de paz.

El sexto y último capítulo está titulado “Transición Política y gobierno de transición”. Y sus artículos los ratifican:

Tesis 57. El gobierno de transición como necesidad de la transición política; Tesis 58. Naturaleza del gobierno de transición; Tesis 59. Contenidos básicos de un programa

de gobierno de transición; Tesis 60. La base política y social para un gobierno de transición; Tesis 61. Posibilidades de ampliación de la base política y social del gobierno de transición.

El “gobierno de transición” será un gobierno burgués si se basa en el respeto a la propiedad privada de los principales medios de producción y en la explotación del trabajo. Insistimos, el punto de partida para comenzar a construir el socialismo es terminar con la burguesía y su Estado por medio de la revolución social.

Es necesario desarrollar este tema, ¿convergencia con quién? ¿con qué sectores?, ¿para desarrollar qué política? No hay que colaborar con ningún partido burgués, ni con el Gobierno. Ni participar en gobiernos con sectores burgueses. Es contradictorio con desarrollar una política que cuestione la democracia burguesa y el régimen de propiedad.

“Perspectiva democrática popular” No hay etapas en la revolución. Para realizar las tareas democráticas y conquistar una verdadera democracia, hay que hacer una revolución social. La burguesía de nuestros países es una clase que se ha entrelazado con los terratenientes, con el capital financiero, y ha renunciado a las tareas que le hubieran correspondido, eso es irreversible. Las masas conquistarán la democracia cuando se apoderen de todos los medios de producción, cuando puedan decidir sobre ellos, cuando se autogobiernen, cuando construyan sus propias organiza- ciones de masas.

“Bloque popular alternativo”, lo mismo, ¿a quien va dirigido este planteamiento? cualquier acuerdo político tiene que incluir cuestiones estratégicas y debe aparecer la política revolucionaria, de la clase obrera. De lo contrario, como enseña la historia, esos bloques son dirigidos por la burguesía o la pequeño-burguesía.

Estas expresiones, “bloque popular alternativo” y “perspectiva democrática popular” no son originales, no provienen del marx-leninismo, por el contrario, su origen debe encontrarse en el revisionismo, en el stalinismo (de cuño castrista o maoísta). Son contrarias a la formulación de gobierno obrero-campesino, (dictadura del proletariado).

“Construir la paz”, “la construcción de una paz estable y duradera” es imposible mientras el imperialismo y el gran capital mantengan la dominación sobre nuestros países. Cuando el régimen burgués no logra contener a las masas dentro de su legalidad apela a la represión, más violenta cuanto más radicales son los movimientos. Es una ilusión peligrosa pensar que se puede alcanzar la paz en una época de descomposición avanzada del capitalismo, donde predominan las tendencias a la guerra, a la imposición violenta de las políticas del imperialismo.

El documento es coherente con su entrega de las armas, aunque introduce análisis correctos de la realidad, no acierta en precisar cuál es su política, su estrategia, lo cual desembocará, si no se corrige a tiempo, en una nueva derrota política para su militancia, ya que el nuevo partido será democratizante.

 

(artículo de Comité de Enlace por la Reconstrucción de la Cuarta Internacional, CERCI)

 

¿Futuro del Frente Amplio en España?: Podemos se une a una coalición regional con el PSOE

por Paul Mitchell y Alejandro López//

Por primera vez, el partido de pseudoizquierda Podemos se ha unido a un gobierno de coalición regional con el Partido Socialista (PSOE). El acuerdo en Castilla-La Mancha es un modelo para otros acuerdos regionales y el posible precursor de un “gobierno de progreso” nacional que con ambos partidos. Seguir leyendo ¿Futuro del Frente Amplio en España?: Podemos se une a una coalición regional con el PSOE

Mientras Occidente fabrique terroristas, habrá atentados

por Marc Cher-Laparrain//

Anteayer una bomba estallaba en Bagdad, ayer unos asesinos atacaban en Londres, hoy un coche ataca a la policía en París, ¿y mañana?

Quince años después del desencadenamiento de la guerra contra el terrorismo dirigida por Estados Unidos y apoyada por la mayor parte de los países occidentales, entre ellos Francia, cada vez se contabilizan más ataques calificados de terroristas. ¿No ha llegado el momento para Occidente de preguntarse sobre sus responsabilidades, sobre la manifiesta ineficacia de las soluciones policiales y militares contra el yihadismo y sobre su responsabilidad en la fabricación de terroristas? Seguir leyendo Mientras Occidente fabrique terroristas, habrá atentados

Sobre el terror

por  Eduardo Luque//

Vuestra causa es noble y Dios está con vosotros”

Zbigniew Brzezinski asesor presidencial en EEUU.
(Discurso dirigido a los dirigentes de Al Qaida en Afganistan.)

Sólo era cuestión de tiempo. Todos barruntábamos que se produciría. El dónde y el cuándo, era solo cuestión de geografía y de momento. El terror se ha enseñoreado de una de las vías turísticas más conocidas del mundo. Barcelona y las Ramblas están de moda. Seguir leyendo Sobre el terror

Rajoy amenaza con desplegar ejército de España después de atentado en Barcelona

por Alejandro López//

Mucho antes de que se establecieran claramente los hechos del horrendo atentado terrorista del jueves en Barcelona, el gobierno español de derecha del Partido Popular (PP) está presionando para movilizar al Ejército dentro del país. Esta sería la primera vez en la que se despliega el Ejército dentro del país desde que lo gobernaba el régimen fascista de Francisco Franco, que tomó el poder a través de un alzamiento militar en 1936 y una sangrienta guerra civil de tres años. Seguir leyendo Rajoy amenaza con desplegar ejército de España después de atentado en Barcelona