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Merkel y Trump sostienen conversaciones de crisis en Washington

                                                                                                                                                      por Johanes Stern//

Con las tensiones entre Alemania y Estados Unidos en su punto más alto desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el primer encuentro entre el presidente Donald Trump y la canciller alemana Angela Merkel tuvo lugar el Viernes en Washington.

El ambiente era tenso y frío. En una sesión fotográfica conjunta en la Oficina Oval, Trump apenas reconoció a Merkel y rechazó el apretón de manos acostumbrado solicitado por los fotógrafos.
En una conferencia de prensa conjunta después de una reunión de la Casa Blanca entre Trump y Merkel, otros funcionarios y líderes empresariales de ambos países, los dos jefes de Estado expresaron su acuerdo sólo en las cuestiones de aumentár el gasto militar y la guerra. Merkel prometió a Trump que Alemania aumentaría el gasto en defensa un dos por ciento más que el mínimo de la OTAN. A cambio, Trump prometió su compromiso con la OTAN. Acordaron “trabajar juntos de la mano en Afganistán y colaborar en soluciones de Siria e Irak”.

El conflicto entre los dos países, que se situarón en lados opuestos en dos guerras mundiales en la primera mitad del siglo XX, surgió con mayor intensidad en el tema de la política comercial. Trump se quejó de que el comportamiento pasado de los aliados estadounidenses a menudo habían sido “injustos” e insistió en una “política de comercio justo”.

Lo que Trump quiere decir con esto esta claro. Amenazó a Alemania con la guerra comercial en una entrevista que dio poco antes de asumir el cargo, advirtiendo específicamente de obligaciónes a la importación de hasta un 35 por ciento contra la industria automovilística alemana. Afirmar que el comportamiento de Alemania hacia Estados Unidos era “muy injusta”, dijo que se aseguraría de que esto terminará.

En la semana pasada, el asesor económico de Trump, Peter Navarro, se refirió una vez más al superávit comercial alemán como un “asunto serio” y lo calificó de “uno de los problemas más difíciles” para la política comercial estadounidense. Estados Unidos está preparando actualmente un llamado “impuesto al ajuste fronterizo” que reduciría sustancialmente los impuestos sobre las exportaciones estadounidenses y colocaría una pesada carga sobre las importaciones alemanas y otras importaciones europeas.

Los crecientes conflictos transatlánticos también se reflejaron en la cumbre de los ministros de Finanzas del G20 en Baden Baden, Alemania. La noche anterior, el ministro alemán de Hacienda, Wolfgang Schäuble, se reunió por primera vez con su nuevo homólogo estadounidense, Steven Mnuchin. El ex banquero de Wall Street insistió en que Estados Unidos no quería una guerra comercial, pero se negó a apoyar la inclusión en el comunicado de cierre del G20 de la aclarada declaración a favor del libre comercio y en contra del proteccionismo.

El proteccionismo de Trump es una catástrofe en particular para la economía alemana orientada a la exportación. En 2015, Alemania alcanzó un superávit récord de 260.000 millones de euros, lo que correspondía a más del ocho por ciento de toda su producción económica. El comercio con los Estados Unidos representó 54.000 millones de euros del superávit. En el año anterior, los EE.UU. proporcionaron el mayor mercado de exportación de productos alemanes, con un valor total de 107.000 millones de euros.

La delegación de Merkel incluyó a destacados representantes económicos alemanes, quienes fueron encargados de convencer a Trump de la importancia del libre comercio. Pero mientras el gobierno alemán lucha por desacelerar las tensiones con Estados Unidos, está preparando medidas de represalia no menos agresivas.

El vicepresidente de la facción parlamentaria del Partido Socialdemócrata (SPD), Carsten Schneider, amenazó con controlar los capitales. “En última instancia, Alemania está financiando una gran parte del déficit comercial de Estados Unidos con sus exportaciones de capital”, dijo Schneider. “Si Trump no cede, debemos estar listos para actuar”.

En una entrevista del Viernes por la mañana con la emisora alemana Deutschlandfunk, la ministra de Economía Alemana, Brigitte Zypries (SPD), dijo: “La otra posibilidad es simple. Vamos a presentar una demanda contra él ante la Organización Mundial del Comercio. Estó establece procedimientos. En la OMC, está claramente especificado en los acuerdos que se le permite no tomar más del 2,5 por ciento en impuestos sobre las importaciónes de automóviles”.
“Esta no sería la primera vez que el señor Trump fracasa en los tribunales”, añadió el político del SPD provocativamente.
El presidente de la Federación de Industria alemana (BDI), Dieter Kempf, preguntó a Merkel antes de su viaje para presentar a Trump “el punto de vista de una economía alemana, europea … con una autoconfianza apropiada”. Los puntos de vista de Trump sobre una politica economica simplemente “No valdrían”, insistió.
Con el fin de contrarrestar a Trump de la manera más eficaz, Berlín está llevando a cabo una estrategia de preparación para la guerra comercial entre los EE.UU. y toda la Unión Europea. El periódico Handelsblatt citó al ex economista jefe del Ministerio de Economía, Jeromin Zettelmeyer, diciendo que Alemania necesita “el respaldo del resto de Europa”. Él continuó diciendo: “Tendrán que hacer una guerra comercial si es posible”.

Según un informe de Der Spiegel, el objetivo del gobierno alemán es “aislar a los estadounidenses”. Para ello, la Comisaria del Comercio de la UE, Cecilia Malmstörm, ha sido encargada de negociar acuerdos comerciales “con otros países y regiones del mundo”. En la cumbre de la UE la semana anterior, los estados de la UE se hablarón contra “tendencias proteccionistas” en el comercio mundial y situaron a la economía europea en contrá de Estados Unidos, informó Der Spiegel .

La UE “seguirá colaborando activamente con los socios comerciales internacionales”, decía la resolución final de la cumbre UE. Para ello, “se lograrán progresos decisivos en todas las negociaciones seguidas con respecto a acuerdos de libre comercio ambicioso y bien equilibrados, incluso con el Mercosur [un bloque subregional que incluye a Bolivia, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela] y México.” Las negociaciones con Japón están “cerca de una conclusión pronto” y “las relaciones comerciales con China deben fortalecerse sobre la base de un entendimiento común de beneficios mutuos y recíprocos”.
Berlín y Bruselas están ampliando sus relaciones económicas con precisamente aquellos países que están en la mira del gobierno de Estados Unidos. Trump está amenazando a México con la terminación del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), y Washington está siguiendo un camino hacia la guerra contra China con mayor apertura. Los conflictos entre Alemania y Estados Unidos seguirán afilándose como consecuencia.

En una movida significante, Merkel habló por teléfono con el presidente chino Xi Jinping inmediatamente antes de viajar a Washington. Aprovechó esta oportunidad para expresar su oposición al proteccionismo. De acuerdo con el portavoz del gobierno de Merkel, Steffen Seibert, Merkel y Xi afirmaron que “promoverían el libre comercio y abrirían los mercados juntos”. Además, los dos líderes acordaron “continuar su confianza en la colaboración, especialmente en el marco de la presidencia alemana del G20”.

Mientras tanto, los medios de comunicación alemanes están exigiendo “una declaración aún más clara contra el nuevo proteccionismo estadounidense” e instando a que “la mayoría de otros países se movilicen contra Trump”. Esto será “necesario” en el futuro, dijo un comentario en el Reinische Post. Alemania y la UE deben “oponerse con confianza a Trump” con “sus propios fines opuestos, en lugar de dejarse intimidar por Washington”. Las condiciones para esto son favorables, dijo el diario.
Siguió diciendo se había puesto claro en Baden Baden que Alemania tenia”no sólo a los demás Estados de la UE, sino también a casi todo el resto del mundo, sobre todo China, Brasil y Japón, a su lado en materias de política comercial”.

Las razones fundamentales del comportamiento agresivo de Trump hacia Berlín, así como los esfuerzos de Alemania para construir una coalición contra los Estados Unidos, se encuentran en las insolubles contradicciones del propio sistema capitalista. El capitalismo es incapaz de superar la contradicción entre el carácter internacional de la producción y el Estado nacional. Como en la víspera de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, los conflictos entre las potencias imperialistas sobre las materias primas, los mercados de exportación, las zonas de influencia y la mano de obra barata vuelven a conducir a la guerra comercial y al conflicto militar.

El primer ministro holandés Rutte gana contra el retador de extrema derecha

por Peter Schwarz 
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El Partido extrema derecha por la Libertad (PVV) de Geert Wilders no hizo el avance que se predijo en las elecciones holandesas de ayer. Con 13,1 por ciento de los votos, quedó en segundo lugar detrás de los liberales de derecha (VVD) del primer ministro Mark Rutte, que ganó las elecciones con el 21,3 por ciento de los votos.

 

Como sea, el resultado más pobre de lo esperado de Wilders, de ninguna manera significa un fin al cambio brusco hacia la derecha en la política europea. El VVD de Rutte y los demócrata-cristianos (CDA), que ocuparon el tercer lugar con el 12,4 por ciento, se han apoderado en gran medida de la retórica xenófoba y antiislámica de Wilders, que marcó el tono de toda la elección. Su única diferencia con Wilders es sobre la Unión Europea. Mientras que Wilders está pidiendo un referéndum para salir de la UE, la VVD de Rutte y la mayoría de los otros partidos burgueses lo están defendiendo firmemente.

Wilders seguirá desempeñando un papel político importante. Aunque no cumplió con las expectativas planteadas por las encuestas, mejoró su voto en un 3 por ciento desde las elecciones de 2012. “PVV-votantes, gracias! ¡Hemos ganado asientos! La primera victoria está¡ Y Rutte está lejos de librarse de mí!! «leyó su primera respuesta al resultado en Twitter.

 

A pesar de la victoria de Rutte, el voto de la coalición gobernante se derrumbó, reduciendo a la mitad el número de sus escaños en el parlamento de 79 a 42. Esto está lejos de los 76 escaños necesarios para formar una mayoría en el parlamento de 150 escaños.

 

Mientras que los liberales de Rutte perdieron ocho de sus 41 escaños anteriores, el mayor perdedor en las elecciones fue su socio de coalición, el Partido Laborista (PvdA). El trabajo fue castigado por su apoyo a la austeridad y sus ataques masivos contra el bienestar social. Su voto se derrumbó de 25 por ciento a menos de 6 por ciento. Con sólo nueve escaños, ahora está en el séptimo lugar, detrás de los Verdes y del ex Partido Socialista Maoísta.

 

El voto del Partido Socialista, que apoyó el impulso anti-inmigrante de los principales partidos burgueses, bajó ligeramente de 9,6 a 9,1 por ciento. En cambio, el voto de la Izquierda Verde se cuadruplicó de 2,3 a 9 por ciento. Entre los votantes menores de 34 años, recibió más de un tercio de los votos, y en Amsterdam fue el partido más fuerte, con casi una quinta parte de los votos.

 

Toda la campaña electoral estuvo muy polarizada. Esto llevó a una participación grande de 82 por ciento, la más alta durante 31 años y 6 por ciento más que en la última elección.

 

La Izquierda Verde, así como otros partidos más pequeños y los liberales de izquierda (D66), que aumentaron su voto del 8 al 12,1 por ciento, se beneficiaron claramente de la oposición a la campaña fascista de Wilders, particularmente entre los jóvenes. Pero ambos, los Verdes y D66, buscan encauzar la oposición a Wilders tras un firme apoyo a la UE y están muy preparados para respaldar un gobierno derechista dirigido por Rutte. Basándose en secciones de la clase media, desempeñan un papel similar al de los Estados Unidos que es tratar de desviar la oposición contra Trump hacía un callejón sin salida del Partido Democrático pro-Wall Street y a favor de la guerra.

 

Los gobiernos de toda Europa dieron la bienvenida al resultado de las elecciones holandesas con alivio. El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, dijo que era un “éxito para Europa”. Dijo que ahora era optimista acerca de las próximas elecciones en Francia. El jefe de la oficina de la canciller Angela Merkel, Peter Altmaier, escribió en Twitter: “¡Holanda, oh Holanda, eres un campeón! … Felicidades por este gran resultado”.

 

Paolo Gentiloni, primer ministro italiano, dijo que “la derecha anti-UE ha perdido las elecciones”, e instó a los partidarios a trabajar para “revitalizar la Unión”.

El presidente francés François Hollande pontificó: “Los valores de la apertura, el respeto por los demás y la fe en el futuro de Europa son la única respuesta verdadera a los impulsos nacionalistas y al aislamiento que están sacudiendo al mundo”.

Sin embargo, Wilders es un síntoma, no la causa, del giro a la derecha en la política europea. Este giro es la respuesta de los partidos burgueses a una profunda crisis de la sociedad capitalista en Holanda y en todo el continente.

Ni la UE ni ninguno de los gobiernos europeos se oponen a la xenofobia y la línea antiislámica de Wilders. El maltrato y el rechazo de los refugiados se ha convertido en la política oficial de la UE.

 

A principios de mes, Rutte publicó una carta abierta a los inmigrantes, diciéndoles: “Si no os gusta aquí, os podéis ir.” Y hace tres días organizó una provocación calculada contra el gobierno turco, prohibiendo sus ministros de entrar en los Países Bajos en un intento de provocar la histeria nacionalista y ganar el respaldo de una sección de apoyo potencial a Wilders.

 

La única preocupación de Merkel, Hollande, Gentiloni et al. es la defensa de la UE como base para la escalada del militarismo, incluyendo las intervenciones de estilo colonial y la acción hostil contra Rusia, y para el desarrollo de medidas represivas del estado policial internamente, así como ataques de austeridad aún más radicales contra la clase obrera.

 

La idea de que, después que Wilders fue impulsado por Brexit y ha dado paso a la elección de Donald Trump, su derrota electoral socavará las perspectivas de Marine le Pen del Frente Nacional en las elecciones presidenciales francesas no demuestra un examen profundo.

 

El partido de Le Pen tiene raíces organizativas e históricas mucho más fuertes que el PVV, que es en gran medida una banda de un solo hombre. La FN ha podido capitalizar mejor las traiciones del gobierno Partido Socialista francés, la crisis de François Fillon y la derecha gaullista, y la agenda económica neoliberal del candidato que ahora favorece a ganar, el independiente Emmanuel Macron, para combinar la hostilidad a la UE con la reivindicación de representar los intereses de los “trabajadores” contra el establecimiento.

 

Para los Países Bajos, la elección abre lo que es probable que sea un período de inestabilidad política masiva y fuertes luchas políticas y de clases. El pequeño país de 17 millones de habitantes está dividido por profundas divisiones sociales y culturales. Como una antigua potencia colonial, tiene una inmensa comunidad de inmigrantes que han sido golpeados con fuerza por el crecimiento de la desigualdad social. Las ciudades liberales como Ámsterdam están en contraste con el religioso “cinturón bíblico”, una de las zonas más conservadoras de Europa.

 

En el período de pos-guerra, estas contradicciones fueron superadas por una elaborada cultura de consenso político, que encontró su máxima expresión en la colaboración desde los años ochenta de la derecha neoliberal, el Partido Laborista y los sindicatos en el desmantelamiento de las ganancias sociales anteriores de la clase obrera. Esto ha conducido a una marcada polarización social y al virtual colapso de la “izquierda” burguesa.

 

La situación política en los Países Bajos es una reminiscencia de las condiciones que existían en la Alemania de Weimar entre 1919 y 1933, donde un parlamento paralizado por intensos conflictos presidió las condiciones que dieron lugar a la llegada de Hitler al poder.

 

Con apenas más de una quinta parte de los escaños en un parlamento de 14 o 15 partidos, y el país profundamente dividido, Rutte necesita al menos tres, si no cuatro, socios de la coalición para formar un gobierno viable. Se espera que tomará semanas, si no meses, de un intenso comercio de mercados y acuerdos tras puertas cerradas para establecer una nueva coalición.

 

Todo depende ahora de una intervención independiente de la clase obrera. Esto exige el establecimiento de una sección holandesa del Comité Internacional de la Cuarta Internacional, opuesta tanto al nacionalismo como a la Unión Europea y capaz de trabajar con co-pensadores en Europa e internacionalmente para unir a los trabajadores de todos los países sobre la base de un programa socialista Para el derrocamiento del capitalismo.

 

(Fotografía: Wilders se reitra derrotado flanqueado por su guardia pretoriana)

Francia: ¿cómo vencer a la derecha y al Frente Nacional?

por Juan García Brun

Al igual que en Chile, quienes previeron primero el inevitable duelo entre Lagos-Piñera, luego Guillier-Piñera, los «expertos», en Francia los medios de comunicación repitieron inoficiosamente el «inevitable» duelo entre Sarkozy y Hollande (o Valls y Juppé, etc.), y luego sobre la victoria «casi segura» de François Fillon.

Lo que todos estos «expertos» no pueden o no quieren ver es la lógica subyacente a la volatilidad extrema que caracteriza no sólo la campaña, sino la política francesa en general. Lenin dijo: «la política es economía concentrada.» Precisamente, la crisis política en la que el país se hunde es la consecuencia de la profunda crisis del capitalismo y del incalculable sufrimiento que inflige a la masa de la población. Los recortes presupuestarios, el aumento del desempleo, la pobreza generalizada y la explosión de la desigualdad están rompiendo el equilibrio político en el que descansaba el poder de la clase dominante en las últimas décadas.

Es un fenómeno internacional. Los ritmos y las formas difieren según el país, por supuesto, pero las mismas causas producen los mismos efectos.El equilibrio político se ha roto –en diversos grados– en los Estados Unidos, España, Gran Bretaña, Grecia, Italia, Rumania y en otros lugares. Incluso Austria, ese parangón de la estabilidad política, evitó por poco la elección de un presidente de la extrema derecha en diciembre. Ningún país es inmune a este fenómeno. Ninguno se salvará.

Fillon y Macron

La clase dominante francesa necesita un gobierno capaz de infligir al país una austeridad sin precedentes. Pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. Durante las primarias de la principal fuerza de la derecha, los Republicanos, el candidato vencedor Francois Fillon fanfarroneaba diciendo que había que cortar y barrer sin vacilar las movilizaciones sindicales. ¡Paradojas del destino! Unas semanas y varias revelaciones más tarde (como la de que contrató a su mujer con dinero público para hacer trabajos ficticios), lo redujeron a hacer una campaña semi-clandestina en medio de un concierto permanente de cacerolas y de burlas. Está ampliamente desacreditado incluso antes de ser elegido – lo que, por tanto, no es muy probable. En su desesperación, la cúpula de los Republicanos están maniobrando para forzar la salida de Fillon de la carrera presidencial, pese a haber ganado las primarias del partido, para sustituirlo por el candidato perdedor en las mismas, Alain Juppé.

En el orden de preferencia de la burguesía, el siguiente es Macron, un arribista procedente del ala más derechista del Partido Socialista (PS), que abandonó el partido hace algunos años y que ahora se postula para las elecciones presidenciales como independiente. Ofrece recortes un poco menos draconianos que los prometidos por Fillon, pero los que ha desvelado colman de satisfacción a los capitalistas. Éstos también saben que la dosis de políticas de austeridad puede ser modificada durante su mandato –y que Macron no pondría obstáculos para ello, ya que está dedicado en cuerpo y alma a los intereses del gran capital.

«La naturaleza no tolera el vacío»: el ascenso de Macron es una ilustración de esto. Se aprovecha de la grave crisis del Partido Socialista y de los Republicanos. Sin embargo, es difícil decir hasta dónde puede llegar. Él llena el vacío con su propio vacío. Numerosos medios de comunicación lo apoyan, pero la reputación de éstos es tan mala en la población, que es un arma de doble filo. Por si fuera poco, el hombre que pretende «renovar profundamente la política» recibe y acepta constantemente la adhesión de viejas glorias reaccionarias de los Republicanos, del PS, de los derechistas del Modem, y de otros.

La lucha contra el Frente Nacional

Todo esto no interfiere en absoluto en el mundo de Marine Le Pen, cuya demagogia «anti-sistema» resuena en millones de personas explotadas y oprimidas que quieren poner todo patas arriba. La mayoría de ellas no son racistas; están amargadas con los políticos de derecha y de «izquierda» que se sucedieron en el poder durante décadas sin cambiar nada, sino a peor.

La analogía entre Le Pen y Donald Trump es obvia. Las causas fundamentales de su ascenso son las mismas.Dicho esto, el éxito del FN no es inevitable. Este partido ultra-reaccionario puede ser combatido con eficacia. ¿Cómo?Defendiendo una alternativa de izquierda y radical al sistema. Un número significativo de votantes tentados por el voto al FN podría agruparse alrededor de un programa de izquierda, a condición de que proponga una ruptura clara con el orden establecido. De manera general, millones de votantes radicalizados –pero indecisos y confundidos– pueden ser ganados para un programa de este tipo.

Es poco probable que la campaña de Benoit Hamon –el candidato socialista– pueda jugar este papel. Además de que su programa es muy confuso y moderado, su partido sale destrozado de cinco años de gobierno de Hollande, de los que dos tuvo a Hamon como ministro. Por otra parte, su programa ya está obsoleto: una mayoría de diputados «socialistas» en el parlamento están en contra suya. Hamon finge no haberse dado cuenta.

El elemento clave de la ecuación es Jean-Luc Mélenchon. Su candidatura puede unir a millones de trabajadores y jóvenes indecisos, a condición de convencerles de que su movimiento político, “La Francia insumisa”, está decidido a terminar de una vez por todas con las políticas de austeridad. La lucha contra los recortes presupuestarios, el desempleo y la pobreza debe ser el eje central de las intervenciones públicas de Mélenchon y de los demás dirigentes de La Francia insumisa. Recordemos que en los Estados Unidos fue sobre estas líneas –y sobre el llamamiento a una «revolución política contra la clase multimillonaria»– que Bernie Sanders levantó el entusiasmo de decenas de millones de estadounidenses el año pasado. Todas las encuestas le daban ampliamente vencedor frente a Donald Trump. Hay aquí una lección importante para Mélenchon y La Francia insumisa.

Reforma y revolución

Révolution llama a sus lectores y seguidores a votar por Jean-Luc Mélenchon el 23 de abril, y a participar en la campaña de La Francia insumisa. Este movimiento constituye la única alternativa de izquierda de masas a un PS desacreditado. Cualquier éxito de La Francia insumisa será un paso en la dirección correcta.

Al mismo tiempo, hemos puesto de relieve periódicamente las limitaciones del programa de Mélenchon. Digámoslo en términos simples: las numerosas medidas progresistas de este programa no se pueden ejecutar en el marco del capitalismo en crisis. La clase dominante no lo permitiría.Se opondría con todas sus fuerzas, como ya en 2015 se opuso al programa progresista de Alexis Tsipras en Grecia. Y para privar a la burguesía de los medios para luchar contra un verdadero gobierno de izquierda hay que expropiarla, nacionalizar los grandes medios de producción y poner el socialismo a la orden del día.

A veces se nos dice: «¡Pero Francia no es Grecia!». Por supuesto, Francia es más potente que Grecia y no está bajo la transfusión financiera de la troika.El chantaje y las presiones, por lo tanto, no tomarán exactamente las mismas formas. Pero de todos modos las habrá: no hay ninguna duda sobre esto. Esto es lo que demuestra toda la historia de la lucha de clases y de los diferentes gobiernos de izquierda, para empezar el de 1981 a 1983, en Francia.

Esto es aún más cierto cuando la crisis del capitalismo ha socavado la base material del reformismo. La clase dominante no está dispuesta a conceder más reformas; exige nuevas contrarreformas –y va a luchar con uñas y dientes para conseguirlas. La lucha por reformas progresistas serias no tendrá éxito más que a condición de transformarlas en una lucha revolucionaria contra el sistema capitalista mismo, en una lucha por la revolución proletaria.

Este 8 de marzo: huelga internacional de mujeres

 

por Cinzia Arruzza

Organizaciones feministas, populares y socialistas alrededor de todo el mundo han llamado a la Huelga Internacional de Mujeres el 8 de marzo en defensa de los derechos reproductivos y contra la violencia hacia las mujeres, entendida como violencia económica, institucional e interpersonal.

La huelga tendrá lugar en al menos 40 países; será la primera coordinada internacionalmente a esa escala desde hace años: en términos de su tamaño y por la diversidad de organizaciones y países involucrados, será comparable a la manifestación internacional contra el ataque imperialista en Irak en 2003 y a las protestas internacionales coordinadas bajo la bandera del Foro Social Mundial y el movimiento por la justicia global a principios de los 2000.

Mientras que el movimiento Occupy, los Indignados, el Blacks Lives Matter logró tener un eco mundial y desencadenar manifestaciones, ocupaciones, y protestas en un número importante de países, hubo sin embargo, poca coordinación consciente internacional de coordinación entre varias organizaciones y grupos participantes. Por otro lado, las revoluciones árabes fueron también un extraordinario e histórico evento, pero las organizaciones sociales y políticas de otros países no construyeron una poderosa movilización coordinada internacionalmente en su apoyo.

Si esto sucede, la Huelga Internacional de Mujeres marcará un salto cualitativo y cuantitativo en un largo proceso de reconstrucción de una movilización social a nivel internacional contra el neoliberalismo y el imperialismo, a la cual varios movimientos de años recientes han dado forma, del Occupy a Gezi Park (en Turquía) de los Indignados al Standing Rock y el Blakc Lives Matter. Eso será señal también de una posibilidad concreta para un nuevo movimiento feminista, poderoso, anticapitalista e internacionalista.

¿Porqué lo llamamos “una huelga”?

Muchas discusiones sobre la huelga, particularmente en los Estados Unidos, se ha centrado en si es correcto llamar al 8 de marzo una “huelga”, en lugar de una manifestación. Esta crítica no tiene sentido. Las huelgas de mujeres siempre han sido más abarcadoras en sus objetivos y propósitos que las tradicionales huelgas sobre los salarios y las condiciones de trabajo.

En 1975, 90 % de las mujeres de Islandia estallaron una huelga en el lugar de trabajo y rechazaron hacer por un día el trabajo socialmente reproductivo no pagado para hacer visible el trabajo de la mujeres y su contribución a la sociedad en Islandia. Ellas exigían iguales salarios al de los hombres y el fin de la discriminación sexual en el trabajo.

En el otoño de 2016, las activistas polacas adoptaron la estrategia y el mensaje de la huelga de mujeres de Islandia y organizaron un huelga de mujeres masiva para detener un requerimiento en el parlamento que habría prohibido el aborto. Las activistas argentinas hicieron lo mismo en octubre para protestar contra la violencia machista hacia las mujeres.

Estos hechos – los cuales estimulan la idea para una amplia huelga en el Día de la Mujer – demuestran cómo una huelga de mujeres es diferente de una huelga general. Una huelga de mujeres surge de la reflexión política y teórica sobre las formas concretas del trabajo de las mujeres en las sociedades capitalistas. En el capitalismo el trabajo de las mujeres en el mercado de trabajo formal es sólo una parte del trabajo que ellas hacen; las mujeres son también las principales proveedores de mano de obra reproductiva: trabajo no pagado que es igual de importante para reproducir la sociedad y las relaciones sociales del capitalismo. Una huelga de mujeres es diseñada para hacer visible este trabajo no pagado y para enfatizar que la reproducción social es también un lugar de lucha.

Además, debido a la división sexual del trabajo en el mercado del trabajo formal, un basto número de mujeres mantienen trabajos precarios, donde no tienen derechos laborales, son desempleadas o trabajadoras indocumentadas.

Las mujeres trabajadoras en el mercado de trabajo formal e informal y en la esfera no pagada de la reproducción social, son todas ellas siempre trabajadoras. Esta consideración debe ser central para algunas discusiones acerca de la reconstrucción de un movimiento de la clase trabajadora no sólo en los Estados Unidos, sino también a nivel global.

Hacer énfasis en la unidad entre los lugares de trabajo y el hogar es clave, y un principio organizador central para la huelga del 8 de marzo. Una política que toma el trabajo de las mujeres seriamente debe incluir no sólo la huelga en los lugares de trabajo sino también una huelga del trabajo reproductivo no remunerado, huelga de tiempo parcial, llamado para reducir el tiempo de trabajo y otras formas de protesta que reconoce la naturaleza de género de las relaciones sociales.

La “huelga” se ha convertido en el término paraguas bajo el cual se incluyen estas diversas formas de acción porque es el término que mejor enfatiza la centralidad del trabajo de las mujeres y su autoidentificación como trabajadores, cualquiera que sea su forma de trabajo.

Reclamar el derecho a la huelga

Estados Unidos tiene quizá las peores leyes del trabajo entre las democracias liberales. Las huelgas generales y políticas están prohibidas, las huelgas están ligadas a exigencias económicas estrictamente dirigidas a los patrones, y los contratos a menudo tienen cláusulas explícitas contra la huelga, cuya violación puede hacer que el trabajador pierda su empleo y/o que el sindicato que organiza la huelga reciba fuertes multas. Además, varios estados, como Nueva York, tienen leyes que prohíben explícitamente a los empleados públicos hacer huelga.

La discusión acerca de cómo revertir esta situación y empoderar a las y los trabajadores ha sido el principal tema estratégico de la izquierda en EU en las últimas décadas. Aún ahora uno de los peligros en esta discusión es reducir la lucha de clases a la sola lucha económica, y confundir las relaciones sociales capitalistas con la economía formal, esto es una visión estrecha.

Una transformación de las relaciones de trabajo en los Estados Unidos requiere no simplemente una activación de la clase trabajadora sobre las bases de demandas económicas en el lugar de trabajo, sino su politización y radicalización – la capacidad de llevar a cabo una lucha política dirigida a la totalidad de las relaciones de poder, a las instituciones y a las formas de explotación.

Esto no puede ser alcanzado mejorando y expandiendo la organización de base en los lugares de trabajo solamente; uno de los problemas central que la organización laboral radicalizada enfrenta es su aislamiento político y social así como su invisibilización.

Establecer las bases para la revitalización del poder de la clase obrera requerirá operar a diferentes niveles – creando grandes coaliciones sociales actuando dentro y fuera de los lugares de trabajo y construyendo lazos de solidaridad y confianza entre trabajadores y activistas antirracistas, feministas, estudiantes, y anti-imperialistas. Esto también significa aprovechar la imaginación social a través de la creatividad, la intervención intelectual y teórica y la experimentación con nuevas prácticas y lenguajes.

En lugar de los estrechos enfoques sobre la lucha en el centro de trabajo, necesitamos conectar movimientos basados en el género, la raza, la etnicidad y la sexualidad junto con los sindicatos y el activismo ambiental. Sólo creando esta totalidad colectiva seremos capaces de dirigir la complejidad de temas y demandas planteadas por estas diversas formas de movilización.

Este es el camino que la huelga internacional de mujeres persigue, con su amplia plataforma y apertura.

Marzo 8 no será una huelga general. Pero será un importante paso hacia la relegitimación del derecho a la huelga contra la degradaciones del capitalismo sentidas en todas las esferas de la vida por toda la gente.

(Fotografía: Mujeres republicanas en el frente de Madrid, 1938)

Una marcha, Saramago y dos intendentes

 por Carlos Güida //

Hace poco más de 10 años, los hombres marcharon por primera vez contra la violencia de género en la ciudad de Montevideo, convocados por el intendente de la capital uruguaya.

La particularidad de esta marcha, tuvo las características propias de lo glocal, es decir de un pensar global y de un actuar local. Merece unos párrafos, el origen de esta idea que se concretó en más de quinientos hombres marchando en contra de sus privilegios de género y a favor de la equidad. Seguir leyendo Una marcha, Saramago y dos intendentes

Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit

Vicenç Navarro


 

No hay pleno conocimiento y conciencia en las estructuras de poder político y mediático (que en terminología anglosajona se llama el establishment político-mediático) que gobiernan las instituciones de la Unión Europea, así como las que gobiernan en la mayoría de países que constituyen tal Unión, de lo que ha estado ocurriendo en la UE y las consecuencias que las políticas propuestas e impuestas por tales establishments han estado teniendo en las clases populares de los países miembros. Durante estos años, después del establecimiento de la Unión, se ha ido germinando un descontento entre estas clases populares (es decir, entre las clases trabajadoras y las clases medias de renta media y baja) que aparece constantemente y que amenaza la viabilidad de la UE. Seguir leyendo Lo que los medios no dicen sobre las causas del Brexit

Ocho millonarios concentran tanta riqueza como la mitad de la población mundial

por Nick Beams

Ocho millonarios, seis de ellos en Estados Unidos, tienen tanta riqueza en conjunto como la mitad más pobre de la población mundial, alrededor de 3.600 millones de personas, según el último informe sobre la desigualdad global de la organización británica Oxfam. Seguir leyendo Ocho millonarios concentran tanta riqueza como la mitad de la población mundial

¿Qué hay detrás de la “conferencia antifascista” de Podemos en España?

por Alejandro López

 
En medio de las protestas internacionales contra las políticas migratorias del “América primero” de la nueva administración de Trump, y las llamadas de defender Estados Unidos contra “los estragos de otros países», el partido seudoizquierdista español Podemos está pidiendo una conferencia internacional antifascista .
Detrás de ésta apelación está el intento de bloquear la aparición de un movimiento independiente de la clase obrera y la juventud, y canalizar el sentimiento anti-Trump detrás de las facciones defensoras de la Unión Europea (UE) de la burguesía española. Seguir leyendo ¿Qué hay detrás de la “conferencia antifascista” de Podemos en España?

La diatriba fascista de Trump: en camino a la 3a Guerra Mundial

por Patrick Martin

El discurso pronunciado por Donald Trump el día de su inauguración presidencial no tiene parangón en la historia de los Estados Unidos. Fue una diatriba violenta y nacionalista, de matices inequívocamente fascistas. Trump proclamó que su programa es “América Primero,” amenazando con graves consecuencias a los que no se sometan a sus exigencias económicas y políticas.
El discurso fue todo menos “inaugural”, en el sentido de resumir las ideas generales en que se enfocará el nuevo gobierno y tratar de darles cierta importancia universal, sin importar cuán falso, torpe o hipócrita sea el intento. Seguir leyendo La diatriba fascista de Trump: en camino a la 3a Guerra Mundial

2016: La Muerte del Centro Político y el Colapso del Reformismo

 

por Alan Woods

El año 2016 terminó con dos nuevos sucesos dramáticos y sangrientos: el asesinato del embajador ruso en Estambul y el brutal asesinato de personas en Berlín que estaban disfrutando tranquilamente de los preparativos para la Navidad. Estos acontecimientos estaban vinculados a la ciénaga sangrienta de Oriente Medio y más específicamente a Siria. Seguir leyendo 2016: La Muerte del Centro Político y el Colapso del Reformismo

Ha muerto Fidel: viva la Revolución Cubana

por Gustavo Burgos

Para quienes militamos en las filas de la revolución socialista, despertar esta mañana con la noticia de la muerte de Fidel Castro, es un golpe, una llamada de atención y una advertencia. La prensa burguesa –hacemos abstracción de la prensa gusana que celebra- se ha solazado haciendo panegíricos al otrora líder de la guerrilla y figura señera de aquél proceso revolucionario que pariera la primera revolución latinoamericana, el primer territorio libre de nuestro continente americano. Seguir leyendo Ha muerto Fidel: viva la Revolución Cubana

Fidel Castro: La historia me absolverá

Pronunciado por Fidel Castro en el juicio del Moncada, el 16 de octubre de 1953

 

Señores magistrados:

Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones: nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona. Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy setenta y seis días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones humanas y legales. Seguir leyendo Fidel Castro: La historia me absolverá

Parar a Trump luchando contra el imperialismo

por Gustavo Burgos

La prensa burguesa ha enmudecido frente al triunfo electoral de Trump. Desde Valparaíso, hay un cierto deja vú, al analizar un nuevo resultado electoral inesperado, de aquellos que revuelven el naipe.

No nos puede sorprende que un gorila como Donald Trump haya llegado a la Casa Blanca. En la historia reciente, Nixon, Reagan y Bush Jr., se han distinguido por su incultura, su torpeza y brutalidad, por referirnos a sus atributos personales. En lo que no se distinguen ninguno de los Presidentes de EE.UU. -de forma unánime- es en haber encabezado el ataque la clase obrera y a las naciones oprimidas y haber perpetrado masivos crímenes de guerra que sólo la revolución podrá castigar. Seguir leyendo Parar a Trump luchando contra el imperialismo

Medios de comunicación, psicología de las masas y democracia.

Freud (1921) estableció una lógica de constitución de la masa: en ella cierto número de individuos pone el mismo objeto −que puede ser una persona, una idea o una cosa− en el lugar del ideal del yo, operador simbólico que sostiene la identificación de los yoes de los miembros entre sí. Entendemos que constituye una equivocación teórica suponer que las masas se formaron naturalmente y que son ellas las que transformaron a los medios de comunicación en mass media. Sucedió exactamente al revés: los medios de comunicación constituyeron un pilar fundamental en la conformación de la cultura de masas, la cual luego devino en el modo social paradigmático del capitalismo. En la actualidad los medios masivos desempeñan un rol crucial: producen una cultura de masas, alimentan su permanencia, configuran la realidad y operan sobre las subjetividades, constituyendo lo que podemos denominar un nuevo dispositivo de sugestión. En 1787 Edmund Burke llamó a la prensa “el cuarto poder”, debido a la influencia que ejercía en la sociedad inglesa. Con el desarrollo tecnológico la nominación se hizo extensiva al conjunto de los medios comunicacionales, que fueron ocupando cada vez más el espacio público, al tiempo que se convertían en la principal fuente de noticias, información, propaganda y publicidad. Seguir leyendo Medios de comunicación, psicología de las masas y democracia.