Archivo de la categoría: ARTE Y CULTURA

De arte, cultura y su gente

Cuento de Nicolás Gogol: La Nariz

En marzo, el día 25, sucedió en San Petersburgo un hecho de lo más insólito. El barbero Iván Yákovlevich, domiciliado en la Avenida Voznesenski (su apellido no ha llegado hasta nosotros y ni siquiera figura en el rótulo de la barbería, donde sólo aparece un caballero con la cara enjabonada y el aviso de «También se hacen sangrías»), el barbero Iván Yákovlevich se despertó bastante temprano y notó que olía a pan caliente. Al incorporarse un poco en el lecho vio que su esposa, señora muy respetable y gran amante del café, estaba sacando del horno unos panecillos recién cocidos. Seguir leyendo Cuento de Nicolás Gogol: La Nariz

Bolaño: Llamadas telefónicas

B está enamorado de X. Por supuesto, se trata de un amor desdichado. B, en una época de su vida, estuvo dispuesto a hacer todo por X, más o menos lo mismo que piensan y dicen todos los enamorados. X rompe con él. X rompe con él por teléfono. Al principio, por supuesto, B sufre, pero a la larga, como es usual, se repone. La vida, como dicen en las telenovelas, continúa. Pasan los años. Seguir leyendo Bolaño: Llamadas telefónicas

“Calles Albert Camus, espacios de revuelta”

por Pepe Gutiérrez-Álvarez //

 

El pasado jueves 19 se presentó en la Biblioteca Andreu Nin de Barcelona el proyecto de “Carrers Albert Camus, espais de revolta”, como parte de una campaña de recuperación de la memoria de nuestro Partenón de nombres comprometidos con la ciudad y con sus combates. Como no podía ser menos, se trató de un acto controvertido aunque nadie asumió las descalificaciones que desde la izquierda de la “guerra fría” se habían hecho contra el autor de La peste. Por el contrario, se recordó que Camus se sintió parte de las aspiraciones más avanzadas de la II República –su primera obra trataba de la Comuna de Asturias-, que no pudo ser voluntario por enfermedad, que mostró su apoyo incondicional a la República exiliada en general y a la CNT y al POUM en particular. Se habló de sus escritos libertarios citando la edición de La Linterna sorda de la España libre y se citó sus palabras: “La muerte de Andreu Nin señaló un viraje en la tragedia del siglo XX, que es el siglo de las revoluciones traicionadas”. Seguir leyendo “Calles Albert Camus, espacios de revuelta”

Sobre la génesis y estructura de El Quijote

por José Montero Reguera //

La idea inicial de la novela pudo haberse inspirado en un anónimo Entremés de los romances que presenta evidentes similitudes con los primeros capítulos de la obra cervantina; una obrita, además, en la que se unen dos elementos básicos del primer Quijote: teatro y poesía (“de los romances”). Pese a las dudas que han mostrado algunos críticos, el entremés parece ser anterior a la primera parte del Quijote y, por tanto, debe considerarse como fuente o precedente y no al revés. Las cercanías entre uno y otro texto pueden seguirse a través del siguiente esquema: Seguir leyendo Sobre la génesis y estructura de El Quijote

Un siglo con Simone

por Higinio Polo //
La derecha nos arrebató primero las palabras (un ejemplo: ahora se llama modernizar a regresar a las condiciones laborales del siglo XIX) imponiendo un nuevo lenguaje. Después, está tratando de destruir nuestras referencias de siempre. Como a Simone de Beauvoir, una mujer cuya obra ha sido una contribución fundamental, entre otras cosas, en la lucha para la liberación de la mujer.

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Algunas notas sobre el cine y mayo del 68

por Pepe Gutiérrez-Álvarez. //

 

Considerando el extenso material publicado sobre el mayo del 68, el cine suele ser poco o nada tratado, salvo rara excepciones. Quizás la excepción más significativa sea el grueso y apasionante volumen Con y contra el cine. Entorno a Mayo del 68, obra motivada por el 40 aniversario y coordinada por David Cortés y Amador Fernández-Savater, además profusamente ilustrada. Esta excepción aparece como una edición ilustradora de un proyecto de exposiciones referidas a películas realizadas durante los acontecimientos en Francia, un material del mayor interés, pero inasequible fuera del marco universitario e institucional del proyecto. El programa permitió revisar las películas que realizaron los obreros de los grupos Medvedkin así como cinetracts, panfletos cinematográficos en forma de cortos anónimos, entre otros “Oser lutter, oser vaincre”, sobre la huelga de la fábrica de Renault de Flins. Se trata de una tentativa única de prestigio contextualizada en las programaciones de algunas filmotecas. En todo caso es un territorio especializado, y por lo mismo ajeno al ambiente de discusión que seguramente ahora resultará mucho más próximo. No sé sí el 50 aniversario dará pie a ensayos parecidos, apartado por su propia naturaleza de la franja asequible en base a la cual trazar unas jornadas cineclubistas al uso, que es la dirección asumida desde estas escuetas notas. Las posibilidades de tales o cuales jornadas locales difícilmente podrán ser de investigación, como trabajo de investigación a la manera del citado volumen Seguir leyendo Algunas notas sobre el cine y mayo del 68

Descartes, Spinoza y el materialismo

Descartes (1596-1650) y Spinoza (1632-1677) son a veces presentados como pensadores materialistas. En realidad se inscriben en la corriente naturalista. Fundan su sistema, cada uno a su manera, y en última instancia, sobre un principio trascendente. Aunque hacen de la naturaleza el objeto central de su pensamiento, le fijan unos límites que la hacen tributaria de una trascendencia. Seguir leyendo Descartes, Spinoza y el materialismo

Trotsky: el alcohol, la iglesia y el cine

La jornada de ocho horas y la prohibición del alcohol constituyen dos elementos importantes que han dado una nueva orientación a la vida obrera. El monopolio estatal sobre la venta de bebidas alcohólicas fue abolido, debido a la guerra, antes de la revolución. La guerra exigía medios tan gigantescos que el zarismo consideraba los ingresos procedentes de las bebidas alcohólicas como una suma deleznable a la que se podía renunciar: mil millones más o menos no contaban gran cosa. La revolución asumió a su vez esa abolición del monopolio estatal; se trataba de una herencia, de un hecho consumado que adoptó por razones de principio que le pertenecían legítimamente. Sólo después de la conquista del poder por la clase obrera, convertida en artífice consciente de una nueva economía, la lucha del Estado contra el alcoholismo —tanto mediante la prohibición como por la propaganda— adquirió importancia histórica Seguir leyendo Trotsky: el alcohol, la iglesia y el cine

El significado de la Revolución Rusa para el arte moderno y la cultura actual

por Dave Walsh //

Presentamos la conferencia que David Walsh, editor de arte del WSWS, dio en varias universidades en diciembre y enero, para conmemorar el centenario de la Revolución de Octubre.

Sólo los están en comunión con su época tienen la capacidad de engendrar ese arte original que pinta nuevos paisajes; que ensancha los canales de la creatividad”.
—Trotsky, Literatura y Revolución

La Revolución rusa de Octubre 1917 fue el acontecimiento más grande de la historia moderna, la primera etapa de la revolución socialista mundial. A nosotros nos toca extenderla y completarla.

Hace cien años se sublevaron la clase obrera y los campesinos pobres, dirigidos por el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky; los obreros conquistaron el poder e impusieron su gobierno mientras combatían una feroz contrarrevolución y una invasión militar de todas las grandes potencias. Seguir leyendo El significado de la Revolución Rusa para el arte moderno y la cultura actual

Stephen Hawking y su gran aportación a la cosmología

por  Hubert Krivine //

 

Stephen Hawking murió el pasado miércoles, 14 de marzo, a la edad de 76 años, cuatro meses después del fallecimiento de Johnny Hallyday. Estas defunciones de dos personalidades muy diferentes han tenido casi el mismo eco en todo el mundo. El paralelismo se agota aquí. No hay discusión posible sobre el legado del primero: fue un físico de talla enorme y sus trabajos seguirán inspirando durante mucho tiempo la investigación científica. Que juzgue quien lee estas líneas: en contra de la opinión que prevalecía de que los agujeros negros no podían emitir radiación, no solo le debemos la previsión de la llamada radiación de Hawking, sino también las contradicciones que implicaba con la teoría de la mecánica cuántica. Para disipar dudas, precisemos un poco la cuestión Seguir leyendo Stephen Hawking y su gran aportación a la cosmología

Jorge Luis Borges: Utopía de un hombre que está cansado

«Llamola utopía, voz griega cuyo significado es no hay tal lugar.»
-Quevedo-

No hay dos cerros iguales, pero en cualquier lugar de la tierra la llanura es una y la misma. Yo iba por un camino de la llanura. Me pregunté sin mucha curiosidad si estaba en Oklahoma o en Texas o en la región que los literatos llaman la pampa. Ni a derecha ni a izquierda vi un alambrado. Como otras veces repetí despacio estas líneas, de Emilio Oribe: Seguir leyendo Jorge Luis Borges: Utopía de un hombre que está cansado

El gobierno derechista de Hungría intenta destruir el archivo de Georg Lukács y su legado.

por Róbert Nárai //

Acababa de ponerse el sol el viernes por la noche cuando sonó el teléfono. Miklós Mesterházi del Lukács Archívum en Budapest se enteró de que la Academia Húngara de Ciencias (MTA) confiscaría toda la colección de manuscritos y correspondencia que se encontraban allí Seguir leyendo El gobierno derechista de Hungría intenta destruir el archivo de Georg Lukács y su legado.

Netflix: Dammnation, fuego subterráneo en el corazón de EE UU

 por  Braís Fernández //

 

Iowa (EEUU), 1931. En plena Gran Depresión, una misteriosa pareja compuesta por un predicador y su esposa dirigen una huelga de granjeros en un pequeño pueblo. En un Medio Oeste golpeado duramente por la crisis desatada en 1929, familias enteras de productores luchan contra los precios abusivamente bajos impuestos por los intermediarios y contra las amenazas de los bancos, siempre ávidos por desahuciar a quienes puedan con tal de aumentar sus beneficios. Así comienza Damnation, una serie de Netflix que podríamos definir como un western de la lucha de clases, que narra una de las épocas más fascinantes de la historia norteamericana Seguir leyendo Netflix: Dammnation, fuego subterráneo en el corazón de EE UU

Trotsky y el arte proletario

por Francisco Lugo //

“Todas las artes: el arte de la palabra, el teatro, la pintura, la música y la arquitectura, darán a este proceso una forma bella. […] Para decirlo mejor: el proceso de la edificación de la cultura y la autoeducación del hombre comunista también desarrollarán hasta el máximo todos los elementos vitales de las artes actuales […] y sobre estas cumbres se elevarán otras nuevas.” León Trotsky, Literatura y Revolución

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Van Heijenoort: el secretario tenaz, el alter ego, el editor.

por Juan Forn //

Jan Van Heijenoort tenía un don para la matemática: podía resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres incógnitas. Por esa razón recibió beca completa para el Lycée St-Louis de París, pero no fue por eso que se convirtió en secretario, traductor y guardaespaldas de León Trotsky cuando acababa de cumplir veinte años, aunque la situación que enfrentaba Trotsky en su exilio era una suma de incógnitas casi imposible de resolver para una cabeza normal. Como bien se sabe, Stalin expulsó de la URSS a su archienemigo y casi enseguida decidió enmendar el error a su manera habitual: haciéndolo matar. La tarea le demandó casi diez años y buena parte de esa demora se debió a la silenciosa y fiel presencia de Van Heijenoort junto a Trotsky. Seguir leyendo Van Heijenoort: el secretario tenaz, el alter ego, el editor.

Castración y sexualidad burguesa: el pubis angelical

por Gustavo Burgos //

Vivencialmente, la medida más intensa de la dominación política se expresa en la sexualidad humana. No es simple perversión que las torturas, perpetradas por los aparatos represivos de los regímenes fascistas, se concentren en los órganos sexuales de sus víctimas. Por lo mismo, el incendio y la violación son actos expresivos de las profundas pulsiones del poder. Seguir leyendo Castración y sexualidad burguesa: el pubis angelical

Los animales en la sociedad moderna

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Simone Weil: lucidez y delirio

por Antonio García Vila //

Como a menudo se ha afirmado Simone Weil es una mística del siglo XX. Algo aparentemente contradictorio, pues el pasado siglo ya no parecía una época propicia para tales devaneos con el más allá –o el más acá, según se mire–, pero lo cierto es que Simone Weil tampoco es un personaje “normal”. Seguir leyendo Simone Weil: lucidez y delirio

‘Tres anuncios en las afueras’ es una soberbia fábula criminal que rebosa misantropía y humor macabro

por John Tones  //

Es casi un milagro que, con el punto de partida de la historia, esquemática y rotunda, que sostiene ‘Tres anuncios en las afueras’ (‘Three Billboards Outside Ebbing, Missouri’), su director y guionista, el irlandés Martin McDonagh, consiga que el espectador empatice con los personajes, que sus dramas y actitudes importen. Pero lo consigue. Seguir leyendo ‘Tres anuncios en las afueras’ es una soberbia fábula criminal que rebosa misantropía y humor macabro

Cuento de Mauricio Wacquez: El Coreano

Han pasado diez años.
Levanto los ojos y la veo a usted tomada de la barra del troley. Sí, es usted: el mismo peinado, la misma lejanía en la mirada azul, sus olvidados ojos de astígmata. Eso posee vida en usted. Sus ojos brillan como la única zona intacta del rostro. Sin pestañas, sin cejas, aún conservan la dolorida tenacidad de antaño. Esa mirada me subleva por dentro, me crispa, aparto la cara y miro por la ventanilla. Seguir leyendo Cuento de Mauricio Wacquez: El Coreano

Cuento de Juan Carlos Onetti: El infierno tan temido

La primera carta, la primera fotografía, le llegó al diario entre la medianoche y el cierre. Estaba golpeando la máquina, un poco hambriento, un poco enfermo por el café y el tabaco, entregado con familiar felicidad a la marcha de la frase y a la aparición dócil de las palabras. Estaba escribiendo “Cabe destacar que los señores comisarios nada vieron de sospechoso y ni siquiera de poco común en el triunfo consagratorio de Play Roy, que supo sacar partido de la cancha de invierno, dominar como saeta en la instancia decisiva”, cuando vio la mano roja y manchada de tinta de Partidarias entre su cara y la máquina, ofreciéndole el sobre. Seguir leyendo Cuento de Juan Carlos Onetti: El infierno tan temido

Vida sin límites: las falsas ilusiones del fundamentalismo tecnológico

por Robert Jensen  //

 

En un mundo en que la ilusión es rutina, ¿cuál es la ilusión más peligrosa? Viviendo en EE UU, estoy tentado de caer en la ilusión de que mi país es la nación más grande de la historia universal, como repiten robóticamente los políticos de ambos partidos. En una sociedad capitalista de consumo de masas cunde la ilusión de que si compramos más y mejores productos seremos todos más felices, como repite interminablemente la propaganda comercial (léase publicidad y mercadotecnia). También soy blanco, así que es comprensible que me asalte a la ilusión de que la gente blanca es superior a otros grupos humanos. Y como hombre, reflexiono sobre la ilusión de que el dominio masculino institucionalizado es nuestro destino, tanto si se considera que lo es por disposición divina como si es una consecuencia inevitable de la evolución Seguir leyendo Vida sin límites: las falsas ilusiones del fundamentalismo tecnológico

Virginia Woolf: diario de una escritora

1922

Viernes, 23 Je junio

Jacob está siendo pasado a máquina por la señorita Green, y cruzará el Atlántico el día 14 de julio. Entonces comenzará mi temporada de dudas y de altibajos. Me voy a proteger de la siguiente manera. Procuraré tener adelantado un relato para Eliot, vidas para Squire, y Reading; de manera que pueda darle la vuelta a la almohada, según sea mi suerte. Si dicen que se trata de un inteligente experimento, me dedicaré a producir, en calidad de producto acabado, «La señora Dalloway en Bond Street». Si dicen, su narrativa es inverosímil, yo diré, y qué me dicen de la fantasía de la señorita Ormerod. Si dicen; «Ni uno de sus personajes consigue importarnos un pimiento», les diré que lean mis críticas. Pero ¿qué dirán del Jacob? Una locura, supongo; una rapsodia inconexa; no lo sé. Para formarme una opinión sobre este libro confiaré en volverlo a leer. Sobre volver a leer novelas es el título de un artículo muy trabajado, pero notablemente inteligente, destinado al Supt. Seguir leyendo Virginia Woolf: diario de una escritora

Mario Benedetti entrevista a Nicanor Parra (1969)

En la semana que pasé en Santiago, dos acontecimientos se juntaron para sacudir el territorio cultural chileno: pocos días después de que le fuera otorgado a Nicanor Parra el Premio Nacional de Literatura, Pablo Neruda era proclamado candidato del Partido Comunista a la Presidencia de la República. El poeta de Isla Negra concedió muchas entrevistas, pero la plataforma de su eventual “presidencia en la tierra” produjo algunas sorpresas. De más está decir que la prensa conservadora destacó con particular fruición la formal promesa del informal candidato: en caso de salir triunfante, respetará la industria privada. En vista de lo cual me fui a La Reina, donde Nicanor vive en su cuarta o quinta soledad, pero sin concederle ventajas a la melancolía. La verdad es que el prestigio literario de Parra en las nuevas promociones chilenas, es lo suficientemente firme y creciente, como para que su madurez se agite con un Premio Nacional más o menos; sin embargo, lo hallé más alegre que otras veces, y también más seguro, más tranquilo. Creo que algo de eso se refleja en las respuestas que, durante una hora, le pedí para Marcha. Seguir leyendo Mario Benedetti entrevista a Nicanor Parra (1969)

Theodor Adorno: televisión y cultura de masas

El efecto de la televisión no puede enunciarse debidamente en términos de éxito o fracaso, gusto o rechazo, aprobación o desaprobación. Más bien se debería hacer una tentativa, con ayuda de categorías de la psicología profunda y de un conocimiento previo de los medios para las masas, por concretar cierto número de conceptos teóricos mediante los cuales podría estudiarse el efecto potencial de la televisión, su influencia en diversas capas de la personalidad del espectador. Parece oportuno indagar sistemáticamente los estímulos socio-psicológicos que son típicos del material televisado tanto en un nivel descriptivo como en un nivel psicodinámico, analizar sus supuestos previos así como su pauta total y evaluar el efecto que es posible que produzcan. Cabe esperar que, en última instancia, este procedimiento traiga a luz una serie de recomendaciones sobre el modo de tratar estos estímulos a fin de producir el efecto más conveniente de la televisión. Al revelar las implicaciones socio-psicológicas y los mecanismos de la televisión, que a menudo actúan con el disfraz de un falso realismo, no sólo podrán mejorarse los programas sino que también -y esto es tal vez más importante- podrá sensibilizarse al público en cuanto el efecto inicuo de algunos de estos mecanismos. Seguir leyendo Theodor Adorno: televisión y cultura de masas

Joyce: “triste Trieste”

por Higinio Polo //

De los casi sesenta años que vivió, Joyce escasamente pasó doce en Irlanda, esa Irlanda católica y madrastra que ahogaba a sus hijos. Su vida transcurrió en ciudades distintas, vagabundo como Leopold Bloom, jugando con idiomas y palabras, canciones y sonidos. Una de ellas fue Triestre, esa ciudad híbrida y mestiza, siempre frontera, siempre triste. Seguir leyendo Joyce: “triste Trieste”

Crece la oposición a la cacería de brujas sobre acoso sexual

por Joseph Kishore //

A medida que avanza la campaña de acusaciones sobre conductas sexuales inapropiadas, queda claro que lo que se está desencadenando es más grande de lo que parecía inicialmente, en el caso del productor de Hollywood, Harvey Weinstein. Ahora que comienza a ceder la primera oleada de la campaña, la oposición está creciendo entre algunos de los acusados. Seguir leyendo Crece la oposición a la cacería de brujas sobre acoso sexual

Gabriel García Márquez: La soledad de America Latina”

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen. Seguir leyendo Gabriel García Márquez: La soledad de America Latina”

La temperada racionalidad del ateísmo

por Salvador López Arnal //

No puedo imaginar a un Dios que recompense y castigue a sus criaturas, o que tenga una voluntad parecida a la que experimentamos dentro de nosotros mismos. Ni puedo ni querría imaginar que el individuo sobreviva a su muerte física […] Yo me doy por satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con la conciencia de un vislumbre de la estructura maravillosa del mundo real, junto con el esfuerzo decidido por abarcar una parte, aunque sea muy pequeña, de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.

ALBERT EINSTEIN (1934),

El mundo tal como yo lo veo.

Pistas y creencias

Los asuntos teológicos pueden ser un buen material para excelentes bromas filosóficas. Un ejemplo. Cuando a Bertrand Russell, el autor de Por qué no soy cristiano, le preguntaron qué le diría al Altísimo si se lo encontrase cara a cara en las puertas del paraíso, respondió con admirable rigor metodológico: “Oh, Señor, ¿por qué no nos diste más pistas?” Seguir leyendo La temperada racionalidad del ateísmo

Cuento de Paul Auster: “El cuaderno rojo”

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En 1972 una íntima amiga mía tuvo problemas con la ley. Vivía aquel año en una aldea de Irlanda, no muy lejos de la ciudad de Sugo. Yo había ido a verla por aquel entonces, el día que un policía de paisano se presentó en la casa con una ci­tación del juzgado. Las acusaciones eran lo suficientemente serias como para re­querir un abogado. Mi amiga pidió infor­mación, le recomendaron un nombre, y a la mañana siguiente fuimos en bicicleta a la ciudad para reunirnos y hablar del asunto con aquella persona. Con gran asombro por mi parte, trabajaba en un bu­fete de abogados llamado Argue & Phibbs. Seguir leyendo Cuento de Paul Auster: “El cuaderno rojo”

Woody Allen: “Que destruyan mis películas, me dará igual”

Para Woody Allen (Nueva York, 1935), la vida es un parque de atracciones donde la mitad de los tiovivos no funciona y la otra mitad procura emociones mucho menos intensas de lo que uno esperaba. Su nueva película, Wonder Wheel, que se estrena hoy, reúne a cuatro personajes desesperados en el Coney Island de los cincuenta, la gran feria pegada a la playa de Brooklyn en la que transcurrió parte de su infancia. La entrevista tiene lugar en un hotel de lujo de París. Durante su trascurso estará terminantemente prohibido mencionar los escándalos sexuales que han sacudido Hollywood durante el otoño y que ha destapado su propio hijo, Ronan Farrow, con quien lleva años enemistado. “Ni Harvey Weinstein, ni Kevin Spacey, ni Oliver Stone”, insistirá su publicista antes de dejarnos entrar en su habitación, amenazando con interrumpirla en el momento en que dejemos de hablar de la película. Pero no dirá nada sobre las consecuencias que este nuevo clima puede tener en la consideración de su obra. ¿Dejará de ser Woody Allen, cargando con graves acusaciones que siempre ha desmentido, un intocable del séptimo arte? Seguir leyendo Woody Allen: “Que destruyan mis películas, me dará igual”

Entrevista a Giorgio Agamben: el capitalismo es una religión y los bancos, sus templos.

por Alejandro Patat //

Alejandro Patat: En las primeras páginas de Altísima pobreza, usted anuncia la próxima conclusión de esa gran estructura que es Homo sacer.

Giorgio Agamben: En realidad, me gustaría anunciar a los lectores argentinos algo que saben muy pocos: en estos días estoy terminando la última parte de Homo sacer. Es una cuestión de semanas. El volumen se llamará El uso de los cuerpos. Acabo de decir que estoy “terminando”. Naturalmente es impreciso decir que uno pueda “terminar” un libro o una obra de estas proporciones. Ninguna obra poética o de pensamiento se termina. En un cierto sentido se diría que uno la abandona. Alberto Giacometti afirmaba: “Yo nunca termino mis obras, las abandono”. También Cézanne lo decía. Encuentro que esta afirmación es muy justa, porque no sabría muy bien qué significa sostener que un libro de esta entidad está terminado. Seguir leyendo Entrevista a Giorgio Agamben: el capitalismo es una religión y los bancos, sus templos.

Entrevista a John Cage: La creación es la mejor forma de crítica.

por Richard Kostelanetz //

Richard Kostelanetz: ¿Qué es lo que uno toma en serio?

John Cage: Nuestra situación social, sabe, es algo tan acuciante que las disputas entre dos músicos no pueden resultar demasiado interesantes; ¿qué podría ser más frívolo? En realidad, la cuestión ahora, lo más urgente, es conseguir que pasemos de una economía de escasez a una economía de abundancia; y esto significará un cambio total de mentalidad respecto a la moral y respecto a todo. Si decimos “No hagas eso”, entonces no importa que Nerón toque el violín o no, ni el tipo de música que toque Seguir leyendo Entrevista a John Cage: La creación es la mejor forma de crítica.

Roland Barthes: la burguesía como sociedad anónima

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Cómo la Revolución Bolchevique salvó el arte vanguardista

por Paul Mitchell // 

La exposición “Rusia Radical” en Norwich es un asunto pequeño en comparación con algunos shows exitosos que marcan el centenario de la Revolución de octubre de 1917 que se han organizado en Londres y mundialmente. Pero eso no debería desalentar a nadie que quiera ir. Seguir leyendo Cómo la Revolución Bolchevique salvó el arte vanguardista

Susan Sontag: cuestiones sobre el silencio

¿Qué lugar ocupa en el discurso el no-decir?

I

Cada época debe reinventar para sí misma el proyecto de “espiritualidad”. (Espiritualidad = planes; terminologías; normas de conducta encaminadas a resolver las dolorosas contradicciones estructurales inherentes a la situación humana, a la consumación de la conciencia humana, a la trascendencia). Seguir leyendo Susan Sontag: cuestiones sobre el silencio

Entrevista a Juan Dal Maso: “Gramsci es un autor que es de todo el mundo”

 

por Brais Fernández y Victor de la Fuente

Juan Dal Maso es autor de un libro titulado El marxismo de Gramsci, públicado originalmente en Argentina y recién publicado en España. Lo entrevistamos a raíz de la presentación de su libro en Madrid Seguir leyendo Entrevista a Juan Dal Maso: “Gramsci es un autor que es de todo el mundo”

Entrevista a Michel Foucault: El sexo es aburrido

por Hubert Dreyfus y Paul Rabinow //

La inesperada muerte del filósofo francés Michel Foucault, acaecida anteayer a los 58 años de edad y en un momento de total madurez y nuevos desarrollos de su pensamiento, ha conmovido los círculos intelectuales del mundo entero. Junto con la información sobre estas repercusiones, publicamos a continuación la última entrevista concedida por el filósofo, aparecida en el semanario francés Le Nouvel Observateur, en su número del pasado día 1 de este mismo mes, así como una serie de artículos sobre su figura, vida y obra. Seguir leyendo Entrevista a Michel Foucault: El sexo es aburrido

Cuento de Agustín Torralba: “Bessie Emperatriz”

VENDRÁN CUATRO GATOS

I

La noche que Bessie nació una lluvia de meteoros surcaba los cielos del Sur de Francia, dejando platinotipias de galaxias remotas y estelas de estrellas fugaces apagadas hace millones de años. Quedaron en la piel de las uvas de la campiña de Avignon, en las piedras cansadas de sus puentes y en la retina de los búhos de ascendencia normanda. Dvorak andaba componiendo la Sinfonía del Nuevo Mundo. Y en Samoa, en la flor de la vida, Robert Louis Stevenson se sumergió en las aguas del Mar de Coral, rumbo al Trópico de Capricornio, para nunca jamás volver. Seguir leyendo Cuento de Agustín Torralba: “Bessie Emperatriz”

Dimitri Shostakóvich, polémico

por Andrés Navarro //

La figura del compositor ruso Dimitri Shostakóvich no deja de estar de actualidad y su “presencia”, por un motivo o por otro, ocupa un lugar destacado tanto en el ámbito musical como en el cultural, ya sea por la continua programación de sus obras por orquestas, grupos de cámara o solistas, como por la publicación de libros o ensayos donde se analiza su vida y su obra y donde su contradictoria relación con el régimen soviético a lo largo de muchos años, sirve para alimentar todo tipo de reflexiones y análisis sobre la naturaleza de la creación artística en cualquiera de sus manifestaciones; sobre los propios autores y sobre la relación de estos y su libertad creativa con los condicionamientos impuestos por el poder político. (“El ruido que no cesa” es uno de los últimos libros de reciente publicación sobre este compositor Seguir leyendo Dimitri Shostakóvich, polémico

Yo me llamo Erik Satie, como todo el mundo

por Alfonso Vella //

El presente escrito no pretende ser una mirada minuciosa sobre la figura de Erik Satie (1866-1925), carecemos aquí de espacio para semejante empresa. Se trata más bien de destacar algunos aspectos de un compositor al que quizá no se ha prestado la atención que merece. Me resulta grato pensar que la lectura de este artículo puede mover a alguna persona a interesarse por su música. Seguir leyendo Yo me llamo Erik Satie, como todo el mundo

Maurice Godelier: “La razón científica no es socialmente contagiosa; las creencias sí”

 

por Jérôme Shalski //

Maurice Godelier describe en su libro L’imaginé, l’imaginaire et le symbolique (CNRS Éditions) un imaginario productor de realidad y de efectividad social, instancia de transformación, asimismo, de las relaciones sociales y de su superación Seguir leyendo Maurice Godelier: “La razón científica no es socialmente contagiosa; las creencias sí”

Hitchcock en el espejo de Lacan

por Juan Jorge Michel //

Hace veinte años, Slavoj Zizek encaraba un proyecto editorial que reunía dos de sus grandes pasiones: el cine y el psicoanálisis. Conocedor avezado de la filmografía de Alfred Hitchcock y doctorado en psicoanálisis con Jaques Alain Miller, tomó para su estudio un corpus de 40 películas del director inglés, entre las cuales están filmes antológicos y otros que suponen verdaderos redescubrimientos. Realizó una exhaustiva revisión de los estudios clásicos, algunos de ellos publicados en los años cincuenta en los célebres Cahiers du Cinema, y junto a un selecto grupo de colaboradores se lanzó a la empresa de operar un giro a las interpretaciones existentes. Esta nueva mirada sobre la obra de Hitchcock no supone una interpretación “lacaniana” de sus películas, sino la ilustración de algunos conceptos clave a partir de una lectura original del film. El “Programa” que Zizek ofrece al lector/espectador dio como resultado una obra imprescindible y sobre todo la fundación de un método de lectura que marcaría de allí en adelante el estilo analítico del pensador esloveno Seguir leyendo Hitchcock en el espejo de Lacan

Jean Paul Sartre: Prólogo al libro de Frantz Fanón “Los Condenados De La Tierra”

NO hace mucho tiempo, la Tierra contaba dos mil millones de habitantes, digamos quinientos millones de hombres y mil quinientos millones de indígenas. Los primeros disponían del Verbo, los otros lo tomaban prestado. Entre éstos y aquéllos, reyezuelos vendidos, feudales, una falsa burguesía bien puesta, servían de intermediarios. En las colonias la verdad se mostraba desnuda; las “metrópolis” la preferían vestida; hacía falta que el indígena las amara. Como madres, de alguna manera. La “élite” europea acometió la fabricación de una “élite” de indígenas; se seleccionaban adolescentes, se les marcaba en la frente, al rojo vivo, los principios de la cultura occidental; se rellenaban sus bocas con mordazas sonoras, grandes términos pastosos adherían a los dientes; después de una breve temporada en la metrópoli, se los devolvía a sus casas, trucados. Estas mentiras vivientes ya no decían, nada a sus hermanos: ellas resonaban; desde París, Londres, Amsterdam, lanzábamos nosotros las palabras “¡Partenón! ¡Fraternidad!” y en algún lugar de África, de Asía, los labios se abrían: “¡…tenón!¡… nidad!”. Era la edad de oro. Seguir leyendo Jean Paul Sartre: Prólogo al libro de Frantz Fanón “Los Condenados De La Tierra”

Gilles Deleuze: “Sartre fue mi maestro”.

Tristeza de las generaciones sin “maestros”. Nuestros maestros no son sólo los profesores públicos, si bien tenemos gran necesidad de profesores. Cuando llegamos a la edad adulta, nuestros maestros son los que nos golpean con una novedad radical, los que saben inventar una técnica artística o literaria y encontrar las maneras de pensar que se corresponden con nuestra modernidad, es decir con nuestras dificultades tanto como con nuestros difusos entusiasmos. Sabemos que en el arte, y aun en la verdad, hay un solo valor: la “primera mano”, la auténtica novedad de lo que decimos, la “musiquita” con la que lo decimos Seguir leyendo Gilles Deleuze: “Sartre fue mi maestro”.

Daniel Viglietti: Y, sin embargo, qué cerca

por María José Santacreu//

Cuando apenas estábamos comenzando a digerir el fallecimiento de Coriún Aharonián, la muerte –esa señora a la que el Sabalero tan justamente le faltaba el respeto– decidió asomar de nuevo para dejarnos mucho más pobres, no solamente a sus compañeros de Brecha, sino al Uruguay entero. Vaya a continuación ese otro triste espacio, el que queríamos que nunca llegara, el dedicado a despedir y homenajear a nuestro querido Daniel Viglietti Seguir leyendo Daniel Viglietti: Y, sin embargo, qué cerca

A 500 años de la Reforma protestante

por Jaume Botey//

Introducción

El 31 de octubre de 2017 se cumplirán 500 años desde que, según la leyenda, Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg su escrito sobre las indulgencias. Se considera el inicio de la Reforma protestante. Fue una ruptura que iba más allá de los términos religiosos en los que se planteó. Las consecuencias de ese cataclismo pusieron en evidencia la existencia en Europa de dos culturas, dos modelos de relaciones sociales, dos formas de entender la política y el poder, incluso, dos modelos económicos que, de hecho, aún hoy perviven entre la Europa del norte y la Europa mediterránea. Seguir leyendo A 500 años de la Reforma protestante

Cine animado: El Ilusionista (2010)

El ilusionista es una película animada de 2010 dirigida por Sylvain Chomet. La historia está basada en un guión no publicado del actor y director francés Jacques Tati, en colaboración con Henri Marquet. Existe controversia en relación a la motivación que tuvo Tati con el guión, que fue escrito como una carta personal para su hija mayor Helga Marie-Jeanne Schiel, de la cual estaba distanciado.

El personaje principal es una versión animada de Tati creada por Laurent Kircher. La trama gira en torno a un ilusionista que visita un pequeño pueblo donde conoce a una joven, la cual está convencida de que es un verdadero mago. La idea de Tati es que la historia estuviera ambientada en Checoslovaquia, pero Chomet lo cambió a la Escocia de los años 1950. Según el director, no es una historia de amor, es más la relación entre un padre y una hija.

Una joya en un mundo que se resiste a desaparecer.

 

EP

Documental: La cueva de los sueños olvidados

En 1994 se descubrió, gracias a una coincidencia, la cueva que posteriormente sería nombrada cómo de “Chauvet”. Ella conserva cientos de dibujos y pinturas en las paredes, que han sido datados con una antigüedad de más de 30.000 años.

Un derrumbe de la entrada de la cueva, permitió que éstos se conservasen inalterados y con la apariencia de ser hechos recientemente. Tal era su estado de conservación que se pensó eran falsos.

El equipo de Wener Herzog consiguió un permiso especial para entrar a filmar las pinturas, que se muestran junto con comentarios y entrevistas a varios arqueólogos y personal relacionado con la cueva, llevándonos a través de un viaje onírico al interior de la montaña y de la esencia misma del ser humano.

Herzog, una vez más el genial bávaro ilustre, nos saca del mundo y nos lleva a una caverna maravillosa, para volver a arrojarnos en él.

 

EP

Racismo en la cultura mainstream

por Valentin Kahl//

El racismo es un hecho cultural y que se evidencia en grados diferentes en el cine o en las series que se emiten en diferentes plataformas de Internet. El cine y la televisión está dominada por hombres blancos, es el canon de lo correcto, de lo que se tiene que ser. Todo lo que salga de ahí, es una deformidad, una rareza. Así, la cultura mainstream1 ha reforzado un esquema de valores que se perpetúan en la sociedad, manteniendo, a través de su programación, prejuicios y privilegios que alimentan el racismo. La invisibilización de las personas no blancas y de las mujeres ha sido una constante en las series televisivas de mayor audiencia; en otras ocasiones, las personas no blancas han servido de aliciente para la broma fácil a través de estereotipos que se escudan en el humor. Seguir leyendo Racismo en la cultura mainstream

Nobel de Literatura 2017: Kazuo Ishiguro, un autor clásico, pero no tradicional

por Cristina Papaleo//

Silencio en un salón lleno de periodistas. Es la antesala al anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Este Nobel ya venía dando mucho que hablar desde que en 2016 los dioses del Olimpo sueco posaron su dedo sobre el cantautor estadounidense Bob Dylan. “Asombro” no es una palabra que describa del todo lo que causó esa premiación en el mundo de las letras y también fuera de él. Seguir leyendo Nobel de Literatura 2017: Kazuo Ishiguro, un autor clásico, pero no tradicional

Un cuento de George Steiner: A las cinco de la tarde

M. tiene la fama de ser la ciudad más peligrosa de la tierra. El promedio semanal de homicidios se sitúa entre veinte y treinta. Apenas si se presta atención a la explosión de un coche bomba o al crepitar de las armas automáticas. Algunos cadáveres son secuestrados y abandonados a la intemperie. La mayor parte se recoge a la caída del día sin mayor trámite. Sólo subsiste el olor a sangre. De tiempo en tiempo, mujeres y niños son atrapados por el fuego cruzado o alcanzados por las esquirlas de metal lanzadas como catapultas desde un automóvil destripado. Cuando eso sucede, se da un estremecimiento de malestar. Proviene de un pasado de usos civilizados y civiles, de un sentido de la seguridad desaparecido desde hace mucho tiempo. Seguir leyendo Un cuento de George Steiner: A las cinco de la tarde

Walter Benjamin: El capitalismo como religión

Hay que ver en el capitalismo una religión, es decir, el capitalismo sirve esencialmente a la satisfacción de las mismas preocupaciones, suplicios e inquietudes a las que daban respuesta antiguamente las llamadas religiones. Probar esta estructura religiosa del capitalismo, es decir, probar que no es sólo una formación condicionada por la religión como lo piensa Weber, sino un fenómeno esencialmente religioso, nos conduciría hoy al extravío de una polémica universal exagerada. No podemos estrechar la red en la cual nos sostenemos; sin embargo,  este punto será apreciado posteriormente. Seguir leyendo Walter Benjamin: El capitalismo como religión

Julio Cortázar: No se culpe a nadie.

El frío complica siempre las cosas, en verano se está tan cerca del mundo, tan piel contra piel, pero ahora a las seis y media su mujer lo espera en una tienda para elegir un regalo de casamiento, ya es tarde y se da cuenta de que hace fresco, hay que ponerse el pulóver azul, cualquier cosa que vaya bien con el traje gris, el otoño es un ponerse y sacarse pulóveres, irse encerrando, alejando. Sin ganas silba un tango mientras se aparta de la ventana abierta, busca el pulóver en el armario y empieza a ponérselo delante del espejo. No es fácil, a lo mejor por culpa de la camisa que se adhiere a la lana del pulóver, pero le cuesta hacer pasar el brazo, poco a poco va avanzando la mano hasta que al fin asoma un dedo fuera del puño de lana azul, pero a la luz del atardecer el dedo tiene un aire como de arrugado y metido para adentro, con una uña negra terminada en punta. De un tirón se arranca la manga del pulóver y se mira la mano como si no fuese suya, pero ahora que está fuera del pulóver se ve que es su mano de siempre y él la deja caer al extremo del brazo flojo y se le ocurre que lo mejor será meter el otro brazo en la otra manga a ver si así resulta más sencillo. Parecería que no lo es porque apenas la lana del pulóver se ha pegado otra vez a la tela de la camisa, la falta de costumbre de empezar por la otra manga dificulta todavía más la operación, y aunque se ha puesto a silbar de nuevo para distraerse siente que la mano avanza apenas y que sin alguna maniobra complementaria no conseguirá hacerla llegar nunca a la salida. Mejor todo al mismo tiempo, agachar la cabeza para calzarla a la altura del cuello del pulóver a la vez que mete el brazo libre en la otra manga enderezándola y tirando simultáneamente con los dos brazos y el cuello. En la repentina penumbra azul que lo envuelve parece absurdo seguir silbando, empieza a sentir como un calor en la cara aunque parte de la cabeza ya debería estar afuera, pero la frente y toda la cara siguen cubiertas y las manos andan apenas por la mitad de las mangas, por más que tira nada sale afuera y ahora se le ocurre pensar que a lo mejor se ha equivocado en esa especie de cólera irónica con que reanudó la tarea, y que ha hecho la tontería de meter la cabeza en una de las mangas y una mano en el cuello del pulóver. Si fuese así su mano tendría que salir fácilmente, pero aunque tira con todas sus fuerzas no logra hacer avanzar ninguna de las dos manos aunque en cambio parecería que la cabeza está a punto de abrirse paso porque la lana azul le aprieta ahora con una fuerza casi irritante la nariz y la boca, lo sofoca más de lo que hubiera podido imaginarse, obligándolo a respirar profundamente mientras la lana se va humedeciendo contra la boca, probablemente desteñirá y le manchará la cara de azul. Por suerte en ese mismo momento su mano derecha asoma al aire, al frío de afuera, por lo menos ya hay una afuera aunque la otra siga apresada en la manga, quizá era cierto que su mano derecha estaba metida en el cuello del pulóver, por eso lo que él creía el cuello le está apretando de esa manera la cara, sofocándolo cada vez más, y en cambio la mano ha podido salir fácilmente. De todos modos y para estar seguro lo único que puede hacer es seguir abriéndose paso, respirando a fondo y dejando escapar el aire poco a poco, aunque sea absurdo porque nada le impide respirar perfectamente salvo que el aire que traga está mezclado con pelusas de lana del cuello o de la manga del pulóver, y además hay el gusto del pulóver, ese gusto azul de la lana que le debe estar manchando la cara ahora que la humedad del aliento se mezcla cada vez más con la lana, y aunque no puede verlo porque si abre los ojos las pestañas tropiezan dolorosamente con la lana, está seguro de que el azul le va envolviendo la boca mojada, los agujeros de la nariz, le gana las mejillas, y todo eso lo va llenando de ansiedad y quisiera terminar de ponerse de una vez el pulóver sin contar que debe ser tarde y su mujer estará impacientándose en la puerta de la tienda. Se dice que lo más sensato es concentrar la atención en su mano derecha, porque esa mano por fuera del pulóver está en contacto con el aire frío de la habitación, es como un anuncio de que ya falta poco y además puede ayudarlo, ir subiendo por la espalda hasta aferrar el borde inferior del pulóver con ese movimiento clásico que ayuda a ponerse cualquier pulóver tirando enérgicamente hacia abajo. Lo malo es que aunque la mano palpa la espalda buscando el borde de lana, parecería que el pulóver ha quedado completamente arrollado cerca del cuello y lo único que encuentra la mano es la camisa cada vez más arrugada y hasta salida en parte del pantalón, y de poco sirve traer la mano y querer tirar de la delantera del pulóver porque sobre el pecho no se siente más que la camisa, el pulóver debe haber pasado apenas por los hombros y estará ahí arrollado y tenso como si él tuviera los hombros demasiado anchos para ese pulóver, lo que en definitiva prueba que realmente se ha equivocado y ha metido una mano en el cuello y la otra en una manga, con lo cual la distancia que va del cuello a una de las mangas es exactamente la mitad de la que va de una manga a otra, y eso explica que él tenga la cabeza un poco ladeada a la izquierda, del lado donde la mano sigue prisionera en la manga, si es la manga, y que en cambio su mano derecha que ya está afuera se mueva con toda libertad en el aire aunque no consiga hacer bajar el pulóver que sigue como arrollado en lo alto de su cuerpo. Irónicamente se le ocurre que si hubiera una silla cerca podría descansar y respirar mejor hasta ponerse del todo el pulóver, pero ha perdido la orientación después de haber girado tantas veces con esa especie de gimnasia eufórica que inicia siempre la colocación de una prenda de ropa y que tiene algo de paso de baile disimulado, que nadie puede reprochar porque responde a una finalidad utilitaria y no a culpables tendencias coreográficas. En el fondo la verdadera solución sería sacarse el pulóver puesto que no ha podido ponérselo, y comprobar la entrada correcta de cada mano en las mangas y de la cabeza en el cuello, pero la mano derecha desordenadamente sigue yendo y viniendo como si ya fuera ridículo renunciar a esa altura de las cosas, y en algún momento hasta obedece y sube a la altura de la cabeza y tira hacia arriba sin que él comprenda a tiempo que el pulóver se le ha pegado en la cara con esa gomosidad húmeda del aliento mezclado con el azul de la lana, y cuando la mano tira hacia arriba es un dolor como si le desgarraran las orejas y quisieran arrancarle las pestañas. Entonces más despacio, entonces hay que utilizar la mano metida en la manga izquierda, si es la manga y no el cuello, y para eso con la mano derecha ayudar a la mano izquierda para que pueda avanzar por la manga o retroceder y zafarse, aunque es casi imposible coordinar los movimientos de las dos manos, como si la mano izquierda fuese una rata metida en una jaula y desde afuera otra rata quisiera ayudarla a escaparse, a menos que en vez de ayudarla la esté mordiendo porque de golpe le duele la mano prisionera y a la vez la otra mano se hinca con todas sus fuerzas en eso que debe ser su mano y que le duele, le duele a tal punto que renuncia a quitarse el pulóver, prefiere intentar un último esfuerzo para sacar la cabeza fuera del cuello y la rata izquierda fuera de la jaula y lo intenta luchando con todo el cuerpo, echándose hacia adelante y hacia atrás, girando en medio de la habitación, si es que está en el medio porque ahora alcanza a pensar que la ventana ha quedado abierta y que es peligroso seguir girando a ciegas, prefiere detenerse aunque su mano derecha siga yendo y viniendo sin ocuparse del pulóver, aunque su mano izquierda le duela cada vez más como si tuviera los dedos mordidos o quemados, y sin embargo esa mano le obedece, contrayendo poco a poco los dedos lacerados alcanza a aferrar a través de la manga el borde del pulóver arrollado en el hombro, tira hacia abajo casi sin fuerza, le duele demasiado y haría falta que la mano derecha ayudara en vez de trepar o bajar inútilmente por las piernas, en vez de pellizcarle el muslo como lo está haciendo, arañándolo y pellizcándolo a través de la ropa sin que pueda impedírselo porque toda su voluntad acaba en la mano izquierda, quizá ha caído de rodillas y se siente como colgado de la mano izquierda que tira una vez más del pulóver y de golpe es el frío en las cejas y en la frente, en los ojos, absurdamente no quiere abrir los ojos pero sabe que ha salido fuera, esa materia fría, esa delicia es el aire libre, y no quiere abrir los ojos y espera un segundo, dos segundos, se deja vivir en un tiempo frío y diferente, el tiempo de fuera del pulóver, está de rodillas y es hermoso estar así hasta que poco a poco agradecidamente entreabre los ojos libres de la baba azul de la lana de adentro, entreabre los ojos y ve las cinco uñas negras suspendidas apuntando a sus ojos, vibrando en el aire antes de saltar contra sus ojos, y tiene el tiempo de bajar los párpados y echarse atrás cubriéndose con la mano izquierda que es su mano, que es todo lo que le queda para que lo defienda desde dentro de la manga, para que tire hacia arriba el cuello del pulóver y la baba azul le envuelva otra vez la cara mientras se endereza para huir a otra parte, para llegar por fin a alguna parte sin mano y sin pulóver, donde solamente haya un aire fragoroso que lo envuelva y lo acompañe y lo acaricie y doce pisos.

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