Perú: Gladys Espinoza, muere por tortura y violencia de género

El día de ayer 3 de marzo falleció la c. Gladys Carol Espinoza Gonzales, luego de haber pasado 25 años de pena privativa de la libertad en diversos penales del país, entre ellos el Penal de Máxima Seguridad de Yanamayo y Máxima Seguridad de Chorrillos.

El 17 de abril de 1993, Gladys fue detenida en Lima junto a Rafael Salgado Castillo, ambos pertenecían a una célula especial (comando urbano) del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
Su compañero apareció muerto tres días después de su detención en un hospital de Lima. Ella fue retenida e interrogada en la División de Investigación de Secuestros (DIVISE) y en la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (DINCOTE) de la Policía Nacional.
Gladys fue condenada a cadena perpetua por la justicia militar, fallo que fue anulado diez años después. En su nuevo juicio, en primera instancia fue condenada a 15 años de pena privativa de la libertad, pero la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema le aumentó a 25 años. Sin embargo, la Sala Penal Permanente no investigó la denuncia hecha respecto a que fue torturada y violada sexualmente en la sede de la DIVISE. Esta acusación fue acogida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que emitió un fallo a su favor.

Desde el principio denunció haber sido torturada y violada en dependencias policiales, dejó constancia en su juicio del fuero militar y en el del fuero común pero ningún juez ordenó investigar lo sucedido, pese a que presentó hasta cuatro certificados médicos de la época, hechos por peritos de medicina legal del Ministerio Público donde quedaba constancia de las lesiones.

La CIDH determinó que su detención fue ilegal y arbitraria, no fue registrada adecuadamente ni se le notificó los cargos en su contra de conformidad con los estándares convencionales, no tuvo control judicial ni acceso a un recurso de habeas corpus. Durante su detención, tanto en la DIVISE como en la DINCOTE, Gladys fue golpeada, amenazada, torturada y violentada sexualmente de forma sistemática y generalizada, incluso a través del uso de otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, utilizada en ese entonces como instrumento de la lucha contrasubversiva.

Asimismo, la Corte Interamericana determinó que las precarias condiciones de detención en las que se encontró entre 1996 y 2001 en el Establecimiento Penitenciario de Máxima Seguridad de Yanamayo, sin atención médica pese al deterioro progresivo de su salud, constituyeron un trato cruel, inhumano y degradante.
Su muerte fue producto de la calcificación de un tumor ubicado en el cerebro, agravado con la aparición de pequeños tumores a su alrededor, que fueron deteriorando su capacidad para hablar y caminar.


¡Eres de los muertos que nunca mueren!