En el ojo del huracán

por Patricio Guzmán S.

Una y otra vez el gobierno, el arco de partidos del orden que va desde la UDI hasta lo que queda del FA y especialmente los medios de comunicación a su servicio tratan de convencernos que el país está volviendo a la normalidad, y que el origen de los graves problemas económicos y sociales es el «desorden» que provocan lo manifestantes. 

A pesar de que hasta Facebook lo ha desmentido el gobierno insiste en hacer el rídiculo con una supuesta conspiración extranjera a traves de las redes sociales. En su momento anunciaron un informe definitivo en su poder que darían a conocer. Cuando el gobierno lo presentó finalmente fue un total ridiculo, en este acusaron a los países de Europa Oriental y al K-Pop. Tal parece no se enteran aún que en esos países se restauró el capitalismo y sus gobiernos están en manos de la derecha. Lo de la acusación contra el K-Pop es hilarante, se trata de grupos pop de Corea del Sur que causan furor por su música y coreografias entre los adolecentes pero que no son un movimiento de protesta desde la música y claramente no tienen relación con el levantamiento popular chileno.

Ninguno de los grandes problemas que desencadenaron el levantamiento social en octubre se ha solucionado. El aumento de los salarios ha quedado en letra muerta. Todas las leyes impulsadas por el gobierno y aprobadas en el congreso a raiz de las protestas buscan endurecer la represión y agravar las penas, al mismo tiempo el gobierno insiste en tratar que se aprueben sus leyes anti trabajador en temas laborales como su reforma previsional que deja intacta a las AFP y las pensiones miserables, o su reforma al SENCE que quita la gratuidad para la capacitación de los trabajadores de sueldos bajos. Bajos salarios, endeudamiento junto al desempleo y la precariedad laboral que siguen en aumento marcan nuestra vida cotidiana.

Un rallado que leí decía «Lo que me da más miedo es volver a la normalidad sin ganar nada». Se equivocan completamente cuando creen que el país está volviendo a la normalidad. El movimiento social ha tomado un respiro  
para volver con fuerza a la lucha.

Desde el partido transversal del orden, El Pacto por la Paz y la Nueva Constitución, es el único gran triunfo que pueden mostrar y con el quieren repetir el itinerario de la salida negociada de la dictadura civico militar que le permitió a la burguesía 30 años de sobreganancias y buenos negocios. El pacto del Congreso fue hecho para parar el ascenso de las protestas y cerrar el camino a una verdadera Asamblea Constituyente que ponga fin al regimen político y económico descompuesto que tenemos. Ninguna de las opciones de la segunda papeleta del plebiscito Convensión Constitucional o Convención Mixta permite expresar la demanda popular de Asamblea Constituyente, que entendemos que debe ser soberana, libre, plurinacional y paritaria. Pero cualquiera sea el resultado del plebiscito la situación hoy es muy distinta de la que había a fines de los 80 y el ascenso de las protestas populares no se detendrá.

Estamos ante un verdadero terremoto que han desencadenado los jovenes y los trabajadores movilizados, una crisis de régimen político y del modelo económico de capitalismo neoliberal, en este sentido en octubre entramos en una situación pre revolucionaria. 

Ninguna sociedad puede vivir en estado de asamblea y movilización permanente, es normal que en verano en Chile disminuya el ritmo de la protesta, pero se engañan los que creen que esto ya pasó.

En el centro del un huracan se forma una zona que recibe el nombre de Ojo del Huracan. Cuando se está en el centro de la tempestad a simple vista parece que lo más álgido ha pasado. Dentro de la zona de la tormenta en el ojo hay calma. Sin embargo, es solamente una percepción equivocada, lo más duro está por venir.

La idea de Ojo del Huracan es una buena metafora para la realidad del levantamiento popular en el que estamos inmersos. Pareciera que el movimiento ha amainado, que las movilizaciones se han reducido, que el cansancio ha llegado a la gente que quisiera volver a la normalidad.  
Un verdadero sueño para los partidos del orden. Sin necesidad de entregar concesiones serias a las masas trabajadoras, pueden reducir todo el conflicto que les explotó en sus narices en octubre pasado a un simple problema policial de orden público.

El plebiscito anunciado para abril tiene la importancia de una anecdota poco duradera, hay que evitar las trampas de la división en torno a este referendum. La cuestión central en los próximos meses es mantener las movilizaciones y profundizar las organizaciones populares de base. Impulsar un proceso constituyente revolucionario y paralelo desde las bases sociales.

(Tomado de Werken Rojo)