En defensa de Hugo Gutiérrez y Luis Mesina

por Alejandro Valenzuela

Los líderes de la oposición que firmaron el acuerdo por una nueva Constitución y harán campaña para que la opción Apruebo se imponga en el Plebiscito del próximo 26 de abril, criticaron al diputado comunista Hugo Gutiérrez y al líder del movimiento «No+AFP», Luis Mesina, asegurando que sus últimas actuaciones y declaraciones «dañan» el proceso constituyente.

Mesina llamó a quienes sean electos como convencionales a que «se constituyan en la primera reunión y se autodeclaren soberanos y se acabó todo. Cierren el Congreso inmediatamente y creo que esa es una apuesta que dependerá únicamente de nosotros». Luego al ser cuestionado por el senador Andrés Allamand (RN) a través de Twitter por sus dichos, el dirigente social sostuvo que «la soberanía descansa en el pueblo, si éste decidiera cerrar una institución que ha perdido legitimidad, en lo absoluto sería antidemocrático. Lo antidemocrático es que una institución que no logra el 4% de adhesión pretenda arrogarse la representación del pueblo».

En tanto, el parlamentario del PC celebró en la misma red social la imagen de un blindado en llamas de FFEE en Antofagasta, quienes habían sido repelidos con bombas molotov por los manifestantes. «Antofagasta la lleva», declaró.

Los serviles colaboradores del Gobierno asesino de Piñera, suscriptores del Acuerdo por la Paz y obsecuentes enemigos de la movilización social, han salido a unir su coro de críticas con las de la UDI, Republicanos y otros fascistas. Acusan a Gutiérrez y Mesina de «perjudicar» el proceso constituyente y hacerle «el juego a la Derecha». Elizalde del PS, Heraldo Muñoz del PPD, Carmen Frei de la DC, Carlos Maldonado del Partido Radical (no ponemos la sigla porque nadie recordaría de qué se trata) y, ¡era que no! Gabriel Boric por Convergencia Social. Los nombres de estos «dirigentes» sólo han hecho noticia desde el 18 de Octubre, por su sistemático, desesperado y vergonzoso esfuerzo por blindar a Piñera y mostrarse frente al régimen como los campeones de las desmovilización. Son la oposición burguesa, acomodada en el régimen por unos pocos pesos y encandilados ante la expectativa de ser reconocidos como «demócratas» por el gran empresariado.

Estos «demócratas» de pacotilla, califican de apologistas de la violencia a Gutiérrez porque celebra la lucha popular. Le atribuyen a Mesina desconocer los acuerdos y reformas fraudulentas con las que se pretende llevar a los votantes a un camino sin salida, a una Convención Constitucional hecha a la medida de los partidos del régimen y de la Derecha.

Resulta obligatorio para todo demócrata y defensor de la causa del levantamiento popular, salir a enfrentar a la jauría Piñerista. Cuando se ataca a Gutiérrez y Mesina, se hace para impugnar la legitimidad de la lucha y cuestionar la soberanía popular.

Los «demócratas» se escandalizan porque Gutiérrez celebra la violencia de los explotados, pero guardan silencio ante las sistemáticas y ,masivas violaciones a los DDHH de Piñera, porque ellos mismos tienen las manos ensangrentadas cuando estrecharon la de los asesinos de La Moneda. Esa violencia, la que día a día se perpetra desde el aparato estatal y que sufrimos todos los días, a ellos no les molesta en lo absoluto, porque es parte de los espurios acuerdos en que se cimienta el fraude constituyente en marcha. La sangre de los caídos y la impunidad fueron la moneda de cambio en la cocina del poder.

Tampoco parece importarles que la reforma constitucional haya cercenado toda forma de soberanía popular. Eso tampoco parece importarles. No les importa que la Convención Constitucional deba someterse a los tratados internacionales que protegen los intereses del gran capital y que hacen imposible cualquier reforma democrática. No. Lo que a ellos les preocupa es que un dirigente sindical, como Mesina, que lleva años peleando en contra del gran capital de las AFP, reivindique la soberanía popular. Que los rotos alcemos la voz frente a los patrones es algo que resulta inadmisible para estos mocitos de la oligarquía.

Aplaudimos a los compañeros que quemaron el blindado con que se castiga a nuestro pueblo. Saludamos a la Primera Línea que en todo el país ha hecho huir a los criminales de las FFEE. Reivindicamos la violencia de los explotados porque es por su intermedio que hemos logrado doblegar a los prepotentes que creían que estábamos dormidos y que nos dejaríamos seguir explotando, porque somos los trabajadores la fuente de riqueza, no el capital. Porque es la lucha popular la fuente de toda soberanía y porque cuando atacan a alguno de sus defensores, nos atacan a todos.

Compañeros, mantengamos la unidad en nuestras asambleas y cabildos que por miles hemos construido en el país. Mantengamos esa unidad y que no nos dividan aquellos que hace rato trabajan para el enemigo. Los patrones se llamen como se llamen, se disfracen de demócratas y aún de «socialistas», han tomado claramente la vereda opuesta en este combate. Desde las bases hemos de construir soberanía, desde las bases una verdadera Asamblea Constituyente que materialice las aspiraciones que han dado cuerpo a este levantamiento.

Fascistas y pusilánimes: no se metan ni con Gutiérrez ni con Mesina. Ni con nadie que reivindique la lucha popular.