Arpilleras rebeldes: otra forma de arte y lucha popular

por Guillermo Correa Camiroaga

El Colectivo “Arpilleras, Sitios y Memoria” desde hace algunos años viene desarrollando una serie de trabajos destinados a plasmar sobre telas las imágenes de los diferentes recintos de prisión política, tortura y exterminio, que fueron utilizados en la V Región por las Fuerzas Armadas y los organismos de seguridad durante la dictadura cívico militar. Debido a la explosión de rebeldía popular que se inició el 18 de octubre del año pasado, este proceso se vio parcialmente interrumpido, ya que el colectivo en general  se vio envuelto en la contingencia que por una parte las llevó a participar directamente en las distintas movilizaciones que se multiplicaban día a día en nuestro país, y por otro lado, algunas de sus integrantes, dejaron de lado la confección de los trabajos que habían definido previamente y determinaron que era necesario crear arpilleras que reflejaran lo que estaba sucediendo. 

El arte de las arpilleras se insertó de esta manera,  como una forma de lucha más, en el proceso de rebelión popular en curso.

Cecilia, integrante del Colectivo, autora de una de estas arpilleras, expresó que este trabajo es el fruto de una opción personal, ya que no fue una decisión que hubieran tomado como grupo, pero que ella, junto a Dana, otra de las integrantes de esta organización popular, se vieron potentemente estimuladas a expresar y plasmar sobre telas lo que estaba sucediendo en Chile. Al respecto, manifestó: 

“Todas quedamos impactadas por la irrupción de esta enorme y variada protesta social. Lo que me pasó a mí, particularmente, fue que cuando estaba viendo en la televisión a Piñera y  dice “estamos en guerra”, quedé como en estado de shock. No podía creer lo que estaba escuchando. Después vi por ahí la frase “no estamos en guerra, estamos unidxs”; eso lo junté con los caceroleos que se hacían a toda hora y  lo con todo lo que pasaba diariamente, entonces me dije tengo que hacer una arpillera que refleje este momento. Muchas ideas vinieron a mi mente, pero por ahora las materialicé en esta arpillera y en otra que estoy terminando. Pero creo que serán muchas más las que elabore.

En esta arpillera como que está mi energía y las emociones de todo lo que viví en ese momento. Había días en que me daban ganas de solo llorar por las brutalidad de la represión, entonces me refugiaba en este trabajo. Yo tenía casi terminada la del Sitio de Memoria del Liceo N°1, pero cuando pasó esto la dejé tirada y me dediqué a realizar esta otra arpillera. La contingencia rompió con toda la rutina que teníamos programada.

Esta arpillera la pensé en los primeros 10 días de movilizaciones, por eso en este trabajo no aparece la “Primera Línea”, porque cuando la ideé, no se hablaba todavía de las diferentes líneas que se observan en las acciones en contra de la represión. 

Mi idea, en esta arpillera, fue mostrar en la parte superior los cerros de Valparaíso con los caceroleos, por eso está la música, y dar así a entender que la gente viene desde los cerros bajando para encontrarse en una gran marcha que dijera “No estamos en guerra, estamos unidxs”.

A medida que la fui haciendo, fui integrando los personajes que se han hecho visibles. Por eso puse mujeres con pañuelos verdes, los letreritos “El agua es Vida”; “No más AFP”; “Exigimos Dignidad”; “Derechos Humanos”; “Pensión Digna”; “Educación Gratuita”, etcétera. Luego puse algunas personas sin ojo, puse un encapuchado, puse el “Matapacos”. En la parte de debajo de la arpillera puse a los pacos y los milicos, porque la comencé en ese momento en que estaban los milicos en la calle también.

Yo generalmente esto lo conversó con mis hijos, con mi esposo, les cuento lo que estoy haciendo y ellos dan ideas. Por ejemplo lo de las notas musicales son una idea de mi hijo, él me decía “mamá, arriba  tienes que hacer notas musicales de colores, como que van saliendo y abajo tienes que hacerlas en negro todas pisoteadas por los pacos y milicos”. También conversando con mis hijos les pregunté cuál era para ellos el vehículo más significativo de la represión y me dijeron “el guanaco”. La representación del chorro del agua del “guanaco” me dio bastante que pensar en cómo graficarla. Acá también están las distintas banderas como la de la diversidad sexual, la mapuche, la chilena tradicional y la negra.

Dentro de los personajes que representan a las porteñas y porteños hay mujeres, hombres, y traté de ser lo más equitativa posible entre unos y otras. Puse como una diversidad, acá hay gente como canosa, de la tercera edad, puse a una escolar, son 32 personajes en total. Aquí en la parte central puedes ver a un “wanderino”, precisamente para dar a entender que es una arpillera de Valparaíso. 

Entonces en esta arpillera me faltó haber colocado a la “Primera Línea”, pero la Dana, otra compañera que se estimuló igual que yo para realizar estos trabajos, hizo uno específicamente de la “Primera Línea”. 

Como te decía antes, en esta arpillera quise representar una gran marcha que baja desde los cerros y la orillé de color verde pensando en la esperanza, con el deseo que todo esto nos lleve a ser un país distinto, que es precisamente lo que está representado acá.

En esta otra arpillera, que todavía no termino, la diseñé después de ver un mural, con los lentes de Allende que decía “Nunca hemos estado en guerra”, en la Avenida Alemania, y lo vi y me le dije a mi hija podríamos hacer una con el lente a un lado y con un ojo parchado al costado. Allí nació la idea. Entonces acá se une el momento del año 73 con el momento actual. Mi hija quiere poner la frase “Se abrirán las grandes alamedas” en esta arpillera.

Les decía a mis compañeras que tenía la idea, como en “La ciudad de los fotógrafos”, de ponernos las arpilleras en el pecho y la espalda para salir a caminar con ellas por las calles del centro  de Valparaíso. Las pegamos en un cartón para que queden fijas y caminamos por la calle, como hacían los fotógrafos en los años ochenta cuando no los dejaban publicar sus fotos.”

Dana, la otra compañera que está elaborando arpilleras con motivos de la actual situación nacional, relata que ha terminado la primera de tres en confección, en que plasmó sobre la tela imágenes de la denominada “Primera Línea”. Al mostrar y explicar el contenido de esta expresión de arte y lucha popular, manifestó lo siguiente:

“Cuando estaba realizando las arpilleras que documentaban Sitios de Memoria eran muy difíciles de hacer para mí, porque tenían una carga dolorosa muy fuerte, una carga emocional muy tremenda de los desaparecidos, los ejecutados, la impunidad. En cambio, cuando vi a esos jóvenes con sus escudos en la “Primera Línea”, me dio otra sensación, de esperanza, de alegría, ya que de todas las arpilleras que he hecho, esta es la primera en que muestro la Resistencia del pueblo contra la represión. Yo necesito mostrar, no la represión y la brutalidad que se ejerce en contra del pueblo, sino al pueblo de otra forma, triunfante, por eso me gustó mucho el tema de la “Primera Línea”. En los medios de comunicación tradicionales había mucho énfasis en las marchas de paz y amor, entonces quise mostrar más militancia social, más compromiso político. Para mí la “Primera Línea” representa una respuesta a la violencia del Estado. 

Al ver unas fotos de los jóvenes con unos escudos anaranjados me impresioné mucho, desde el punto de vista artístico, entonces quise reproducir eso sobre la tela. Acá también hay un escudo con la bandera mapuche, otro con la bandera negra chilena, está también el signo “Pare” y también otra de Primeros Auxilios, todas muy simbólicas. Quise también colocar un escudo con el color rojinegro, como mostrando la continuidad de un proceso anterior, pero en otro contexto. He visto que hay muchas mujeres participando en esta rebelión y también quiero mostrar eso. Además, estos que parecen rayos, representan los láseres que apuntan a un helicóptero para inutilizarlo, para que no pueda realizar su acción represiva.

Esta arpillera es de Resistencia Popular. 

La segunda arpillera en que estoy trabajando representa a un joven que tuvo la valentía de subir arriba  del “guanaco” para decir “¡ya basta!”. Y la tercera, porque voy a hacer tres arpilleras, será con el muchacho que pelea cuerpo a cuerpo con un policía de Fuerzas Especiales.”