El asesinato de Soleimani es un atentado a la nación iraní: a repudiarlo, combatiendo al imperialismo en todo el mundo!!

por El Porteño

Estados Unidos asesinó al teniente general iraní Qasem Soleimani en un ataque con aeronaves no tripuladas (drones), indica un funcionario estadounidense. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha confirmado el martirio del teniente general Soleimani, el comandante de sus Fuerzas Quds, en el ataque estadounidense, que según el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) fue llevado a cabo bajo órdenes del presidente estadounidense, Donald Trump. Asimismo, las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi,en árabe) han corroborado el asesinato de varias de sus fuerzas, entre ellos su subcomandante Abu Mahdi al-Mohandes, en este asalto aéreo.

En efecto, el cobarde asesinato del general iraní se produce después de que Trump culpara a Teherán del ataque de una multitud de iraquíes a la embajada estadounidense en Bagdad y amenazara al país persa con que pagaría un “alto precio”. Si bien aseguró que no busca una guerra con Irán.

Las autoridades iraníes han negado cualquier implicación en el incidente. Efectivamente, enfurecidos manifestantes iraquíes asaltaron el martes la sede diplomática norteamericana en protesta por los ataques realizados el domingo pasado por EE.UU. contra posiciones de las fuerzas populares iraquíes, que dejó más de 30 muertos y decenas de heridos.

Estados Unidos pretextó el ataque a su embajada para intensificar su presencia militar en Oriente Medio, enviando unos 750 nuevos soldados a la región. “Parte de esas fuerzas ya han llegado a Bagdad”, ha dicho a AFP la fuente oficial estadounidense, indicando que esas nuevas fuerzas serán desplegadas en la embajada estadounidense en Bagdad.

Poco después de confirmarse la muerte de Soleimani, la embajada de Estados Unidos en Bagdad ha urgido a sus ciudadanos a “salir inmediatamente del país árabe”. 

En Teherán, capital persa, decenas de miles de iraníes han copado las calles para protestar por los “crímenes de Estados Unidos”. Mientras tanto, Irán ha nombrado al general Ismail Qaani como sustituto de Soleimani al frente las Fuerzas Quds del CGRI.

El Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, así como altos mandos del CGRI, han alertado a su vez a los “criminales” de EE.UU. que les espera una “dura venganza” por parte de la República Islámica.

Este acto constituye un gravísimo atentado a la autodeterminación de los pueblos y a la nación oprimida iraní, que demanda de los trabajadores en el mundo entero el más categórico repudio y el despliegue de la lucha antiimperialista en todo el orbe. Por lo mismo, nos ponemos incondicionalmente del lado de la nación oprimida, en la trinchera antiimperialista.

Esto no implica connivencia con la dirección islámica de Al Jamenei, la que no ofrece un camino a la disposición a la lucha que ha expresado el pueblo iraní en las calles luego de este grave atentado. Por una cuestión de clase, la dirección islámica no puede adoptar la única medida que garantizaría la derrota del imperialismo en el Medio Oriente: el armamento general de la población y la expropiación del gran capital imperialista. Pero tales medidas resultan imposibles para la vetusta conducción de los ayatollah.

La impunidad de Trump para perpetrar este crimen a plena luz del día, a vista y paciencia de la «comunidad internacional», hace manifiesto la completa obsolescencia del orden jurídico internacional, cuyo único fin es cautelar los intereses del gran capital imperialista. ¿Dónde están los demócratas de pacotilla, los que rasgan vestiduras y condenan «toda forma de violencia»? Esos «demócratas» burgueses usan el pacifismo como taparrabos de su indisimulada capitulación ante el orden capitalista, porque a eso se reduce toda la palabrería sobre el Estado e Derecho Internacional: la pusilanimidad de los sirvientes del imperio.

En Chile los «demócratas pacifistas» han guardado silencio, el mismo que observaron cuando durante el verano pasado se atacó a Venezuela, porque sólo los trabajadores son capaces de desplegar una auténtica política democrática y nacional, que ante estos graves hechos se expresa como lucha antiimperialista. Nuestro compromiso con la nación oprimida iraní: redoblar en Chile la lucha en contra de Piñera y su régimen al servicio del imperialismo. Lucha antiimperialista, lucha obrera y revolucionaria, porque cada bala se devolverá y cada muerto será rehabilitado, para ellos nuestro homenaje será la victoria.