EEUU: Durante voto sobre juicio político, el Congreso aprueba presupuesto militar y fondos para el muro fronterizo de Trump

por Evan Blake 

Tres leyes aprobadas el martes demuestran el apoyo bipartidista a la guerra, la austeridad y los ataques a los derechos democráticos dentro de la élite política estadounidense.

Primero, el Senado votó a favor de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, todas las siglas en inglés) por el margen abrumador de 86–8, enviando el proyecto de ley de gasto militar récord de $ 738 mil millones al presidente Trump para que se promulgue.

Más tarde, ese mismo día, la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, aprobó dos proyectos de ley de asignaciones por un total de casi $1.4 billones para proporcionar fondos a los militares y otras agencias del Gobierno federal hasta septiembre de 2020.

Las bases derechistas del juicio político de los demócratas contra Trump se ponen de relieve por el apoyo bipartidista a la agenda política fascistizante del presidente, como lo demuestran estas medidas presupuestarias. El proyecto de ley de asignaciones militares incluye $1,375 mil millones para financiar el muro fronterizo de Trump, al tiempo que elimina una disposición en una versión anterior que le habría impedido transferir dinero de otras cuentas del Pentágono para su proyecto del muro.

Al mismo tiempo, los demócratas de la Cámara de Representantes eliminaron el lenguaje para reducir el límite en la cantidad que los militares pueden cambiar entre cuentas de $9,5 mil millones a $ 1,5 mil millones. Dado que, como saben los demócratas, Trump usará la «emergencia nacional» fronteriza que declaró en febrero pasado para transferir ilegalmente los fondos del Pentágono aprobados por el Congreso para el muro fronterizo, el resultado combinado de estas maniobras es darle a Trump todo el dinero que él quiere para construir el muro.

Antes de la votación en el Senado, la NDAA había sido aprobada la semana pasada en la Cámara de Representantes por una gran mayoría, 377–48. El proyecto de ley, que la Administración de Trump ha señalado que aprobará, inyectará otros $22 mil millones en el Pentágono para hacer la guerra en todo el mundo, incluidos $15 mil millones más de lo que Trump había solicitado para adquisiciones militares.

Asigna $71 mil millones para operaciones en el extranjero e incluye la demanda de Trump de un aumento salarial del 3,1 por ciento para el personal militar, como parte de sus esfuerzos para cultivar una base de apoyo de extrema derecha dentro del ejército. También establece una rama completamente nueva de las fuerzas armadas de los EE. UU., la Fuerza Espacial, que acelerará la militarización del espacio.

Si bien grandes mayorías en ambos partidos en el Senado votaron para aprobar la NDAA, cuatro candidatos presidenciales demócratas estuvieron ausentes, lo que les permitió postularse como antiguerra mientras evitaban cualquier afrenta al jefe militar. Los cuatro son Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Amy Klobuchar y Cory Booker.

En contraste con los proyectos de ley de gastos generales aprobados previamente por el Congreso, para apaciguar a Trump y evitar otro cierre del gobierno, los proyectos de ley de asignaciones de este año se dividieron en dos: uno para proporcionar los $738 mil millones en fondos para el NDAA junto con fondos para el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias, y la otra para proporcionar $632 mil millones para programas sociales nacionales.

El proyecto de ley de gasto interno, que se aprobó en la Cámara por un voto de 295-120, se ajustaba en gran medida a los partidos, con 112 republicanos y solo 7 demócratas votando en contra. El proyecto de ley, que brinda servicios a decenas de millones de estadounidenses, es significativamente menor que el gigantesco presupuesto militar.

Si bien los demócratas han elogiado esta legislación como «progresista» para establecer un permiso de maternidad remunerado para las empleadas federales, el proyecto de ley no hace nada para abordar los recortes masivos en Medicaid y cupones de alimentos bajo Trump, sin mencionar los recortes a estos y otros programas sociales llevados a cabo tras la crisis financiera de 2008 bajo Obama. El paquete de financiación incluye reducciones en los subsidios federales para Medicaid en Puerto Rico de aproximadamente $5 mil millones, o casi la mitad del total anterior.

En la Cámara de Representantes, el proyecto de ley de asignaciones para financiar la NDAA fue aprobado por un margen de 280-138, con 150 demócratas y 130 republicanos votando a favor. La división de los dos proyectos de ley de apropiaciones permitió que secciones del Partido Demócrata se posicionaran como antiguerra, con las cuatro congresistas demócratas que componen «el escuadrón»: Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Ayanna Pressley y Rashida Tlaib, todas votando «no» en el proyecto de ley de asignaciones militares. La candidata presidencial demócrata Tulsi Gabbard, quien a veces se postuló como antiguerra, estuvo ausente en ambas votaciones el martes.

Es probable que ambos proyectos de ley sean aprobados por el Senado hoy, para que Trump los firme y evite otro cierre del Gobierno, que de lo contrario entraría en vigencia a la medianoche del viernes.

La expansión del ejército bajo la nueva NDAA implica una escalada del impulso del imperialismo estadounidense para afirmar su hegemonía en todo el planeta, incluido el ciberespacio y el espacio extraterrestre. Elimina disposiciones de versiones anteriores que limitan las operaciones militares en el extranjero, incluida la prohibición del apoyo de Estados Unidos a la guerra dirigida por Arabia Saudita contra Yemen y el requisito de que Trump obtenga el consentimiento del Congreso antes de atacar a Irán. También extiende la Autorización para el uso de la fuerza militar (AUMF) de 2002, el pretexto legal utilizado para lanzar la guerra de Irak y cada intervención posterior del imperialismo estadounidense en Oriente Próximo.

El nuevo marco militar reafirma el cambio estratégico de la «guerra contra el terrorismo» a los «conflictos entre grandes potencias», como se describe en la Estrategia de Defensa Nacional de 2018 de la Administración de Trump, lo que representa el grave peligro de un conflicto nuclear con Rusia y/o China. La NDAA permite el despliegue de ojivas nucleares de bajo rendimiento lanzadas desde submarinos, proporciona $300 millones adicionales en ayuda militar al Gobierno ucraniano de extrema derecha e incluye una serie de medidas provocativas dirigidas contra Moscú y Beijing.

Entre ellos se encuentran la prohibición de la cooperación militar con Rusia, un aumento de $734,3 millones en fondos para la Iniciativa de Defensa Europea, una declaración de apoyo a la autonomía de Hong Kong de China y la imposición de sanciones en los gasoductos NordStream 2 y TurkStream de Rusia a Alemania y Europa del Este.

(Tomado de WSWS)