Piñera es el próximo: Viva el levantamiento popular, a barrer con la represión

por El Porteño

Durante toda esta jornada, iniciada como Evasión Masiva,  miles y miles de estudiantes en un primer momento y luego de trabajadores y población en general se volcaron contra las instalaciones del Metro de Santiago, cuyas alza ha alcanzado los $830 por viaje y han protagonizado un levantamiento popular como no se tiene memoria desde la Dictadura. El hambre, la cesantía y la miseria han empujado a los explotados a volcar su ira en contra de las instalaciones de ENEL en Santa Rosa, Banco de Chile, un pórtico de TAG en Petersen y varias estaciones del Metro en sus 140 km de extensión, han resultado hasta ahora incendiadas estaciones de Baquedano, Maipú, Trinidad y Elisa Correa. Al momento que hacemos esta nota aparece confirmado el baleo en la cabeza de Nicolás Espinoza, ejecutado de un balazo en la cabeza por Carabineros de FFEE.

Este movimiento, que recuerda la Revolución de la Chaucha en 1949, dio su inicio como resultado de la protesta por el alza del transporte público, sin embargo la misma ha dado oxígeno a la ira popular consecuencia de la agudización de los antagonismos de clase en el marco de la crisis de la economía capitalista. Las protestas de la Salud, Pescadores Artesanales, de Codelco Ventanas, No+AFP, que se suman a los movimientos de Profesores y trabajadores del comercio, son el marco que explica que los trabajadores hayan salido a las calles a expresar su descontento dirigiéndose en contra de los símbolos de la explotación y el saqueo que representa el Gobierno de Piñera, los partidos del régimen y el gran empresariado.

La cesantía y el aumento del costo de la vida hacen insoportable el actual orden social. El cierre masivo de fábricas de calzado, textiles, alimento y electrodomésticos, de la planta de Codelco Ventanas, la destrucción de extensas zonas agrícolas como resultado de la sequía y la privatización de los derechos de agua, en su conjunto, ponen de manifiesto la incapacidad del capitalismo de dar respuesta a las demandas sociales. La burguesía no puede garantizar el transporte público, la vivienda, la salud, la educación, el medio ambiente ni la vigencia de las libertades democráticas. Por estas razones su régimen se hunde en la crisis y debe ser expulsada del poder.

La tarea del momento es organizar esta protesta y transformar el movimiento en un gran levantamiento en contra de Piñera su Gobierno y el régimen de explotación, abusos y corrupción. Las organizaciones políticas de izquierda, de trabajadores, estudiantes y de explotados en general, debemos concentrarnos en la solidaridad incondicional con este movimiento y potenciarlo como un gran Paro Nacional que unifique los reclamos y reivindicaciones que se levantan a lo largo de todo el país.

No hay salidas institucionales y si ellas se presentan ocasionalmente, no pueden obstaculizar la necesidad de potenciar la acción directa y la movilización. El Gobierno y los partidos del régimen desde Carter en RN hasta Inzulza en el PS, han abierto sus fauces para reclamar represión en contra del movimiento. Piden Estado Sitio y los militares a la calle para ahogar en sangre la movilización. Debemos responder con fuerza y unidad, debemos construir la dirección política de los trabajadores, debemos fortalecer nuestro accionar para enfrentar la represión que desatará Piñera a partir de mañana. Un solo puño contra los capitalistas, hoy fue el Metro y los símbolos de poder: ahora es el turno de Piñera.