Un sector de las FFAA apoyó el proceso revolucionario: fue la UP la que le cerró las puertas en nombre de la legalidad burguesa

por Gustavo Burgos

Durante la Unidad Popular, el Ejército no permaneció impermeable a la agudización de la lucha de clases en el país: su estructura clasista, contenía y contiene -en distintos grados- el gérmen de su propio resquebrajamiento. Fue así que se comenzó a gestar en la Marina, entre la tropa y sectores de la suboficialidad, un movimiento contra la oficialidad burguesa, golpista. Se reconocían parte de la clase trabajadora, de «nuestra clase» y se negaban a participar de los planes golpistas «porque nosotros los marinos de tropa, somos hijos del pueblo.»

Sin embargo, la organización de los marinos antigolpistas fue identificada y desbaratada por los altos mandos. Los marinos terminaron siendo torturados con el visto bueno del doctor Allende, quien los acusó de “subversión ultraizquierdista», agregando que“una vez más la extrema izquierda se da la mano con la extremaderecha y con el fascismo”.

El «compañero presidente» aprovechó esa instancia para homenajear a la oficialidad reaccionaria, agradeciendo «la lealtad de las FFAA y su acatamiento al poder civil», asegurándole así a la burguesía de que no habría un ejército paralelo ni se quebraría la verticalidad del mando. En definitiva, a un mes del golpe de Estado, les dio nuevamente todas las garantías (coherente con toda su política previa de colaboración de clases) de que el «gobierno popular» no tocaría ninguno de los pilares que constituyen el poder de la clase capitalista, menos el monopolio de las armas.

Compartimos aquí una carta enviada en agosto de 1973 por los marinos torturados, testimonio del potencial revolucionario que hay en sectores de clase al interior del Ejército, así como de la total bancarrota del reformismo UP, cuya política entregó básicamente a la clase trabajadora y el pueblo -con o sin uniforme-, a manos del fascismo. Esta carta demuestra, además, el precio que se paga cuando el «polo revolucionario» se limita a ser nada más que el asesor «por izquierda» del reformismo. Reafirma la necesidad de construir una dirección revolucionaria independiente, que de cauce político a los trabajadores y el pueblo en lucha frontal, sin tregua, contra los explotadores y su Estado, por la revolución socialista.

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CARTA DE LOS MARINOS TORTURADOS A SALVADOR ALLENDE Y LOS TRABAJADORES DE CHILE
(Agosto de 1973)
Su excelencia el Presidente de la República y a los trabajadores de todo el país:
Nosotros los marinos de tropa, antigolpistas, les decimos a las autoridades, a los trabajadores de todo Chile y a nuestros familiares, que ni las amenazas que nos hacen nuestros jefes de volver a flagelarnos, ni mil torturas más, nos impedirán decirle la verdad a nuestra clase, la clase obrera, y nuestros compañeros de tropa, del Ejército, Fuerza Aérea y ciudadanía en general.
Los reaccionarios han usado todos los medios de convicción para mentirle al pueblo diciendo que nosotros los marinos, por los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, íbamos a Bombardear ciudades como Viña del Mar, Valparaíso y otras.
Los hechos son diferentes, nosotros esclarecemos estos hechos tan inmensamente distorsionados por la derecha reaccionaria, junto a los oficiales y grupos golpistas de la armada, que por fuera se ven limpios, blancos y por dentro están podridos. Es falso que los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, nos dirigieran. Es distinto. Nosotros acudimos a distintas personalidades para dar cuenta del golpe de Estado que preparaba la oficialidad golpista coludida con los reaccionarios de las otras ramas de las Fuerzas Armadas y partidos políticos de derecha. Nosotros los marinos antigolpistas de tropa, buscamos por todos los medios comunicarle al pueblo y al gobierno de este golpe de Estado que planificaba la oficialidad golpista de la Armada.
Para nosotros era vital evitar esta gran masacre contra el pueblo, que estaba ya planificada con fecha definida entre el 8 y el 10 de agosto, por datos e informaciones concretas, sumando a estas las diferencias de nuestros jefes para con nosotros la tropa, donde nos explicaban que por tales o cuales razones el gobierno marxista debía ser derrocada y limpiado el pueblo de dirigentes marxistas.
Para ellos, para todo dirigente de izquierda iba a ser sin duda, el plan Yakarta, como nosotros habíamos logrado saber por ellos mismos y corroborado en el proceso que se nos sigue.
En cuanto a hechos, por ejemplo: a uno de nosotros el Cdte. Bilbao, Fiscal naval, le pregunto de cómo se iba a restituir la legalidad, cuando no iba a quedar después del golpe ningún líder de izquierda vivo.
También para nosotros dentro de este plan la suerte es incierta. En el juicio mismo que se nos sigue, podrán darse cuenta Uds., la ciudadanía, de los tenebrosos planes que tienen para ejecutar, la oficialidad golpista contra la clase trabajadora, nuestra clase, porque nosotros los marinos de tropa, somos hijos del pueblo, por lo tanto, jamás haríamos fuego contra él. El odio de estos señores ha sido tan grande contra nosotros.
¿Cuál ha sido nuestro delito? Nuestro delito: oponernos al golpe de Estado, por lo cual ellos fracasaron. Por este delito se nos ha flagelado y torturado criminalmente. Se nos ha ofrecido no flagelarnos más, inclusive dejarnos en libertad, con tal de que nosotros cooperemos y digamos que los señores Altamirano, Garretón y Enríquez, nos dirigían y que nos habían ordenado bombardear Valparaíso, Viña del Mar, la Escuela Naval y otras cosas por el estilo.
Como nos negábamos, nos seguían golpeando, clavados en la cruz, nos colgaban en ataúd, nos hacían tomar las meadas de los verdugos, nos colgaban de los pies y nos sumergían en el agua, nos sumían en pozos de barro, nos aplicaban corriente, nos tiraban agua caliente en el cuerpo, después fría, y decenas de cosas más.
En Talcahuano, nos interrogaron sin venda y estuvieron a cargo en forma de hecho, los Señores Kohler, el capitán Bunster, los tenientes Jaeger, Letelier, Luna, Alarcón, Tapia, Maldonado y Letich. Nos hacían hablar en grabadora lo que ellos querían pegándonos culatazos por todos lados y nos decían: “Tienen que hablar lo mismo donde el fiscal”. Y el fiscal nos preguntaba “Se siente mal, si les han hecho algo, díganme”. Llegábamos machucados. Apenas si podíamos hablar, otros no podían andar, otros con conmoción cerebral no podían venir a declarar.
Nosotros le preguntamos a la ciudadanía si a los señores Viaux, Super, comandante Sazo, de la Armada, que todavía se encuentran en servicio activo, ¿los torturaron? Si defender el gobierno, la Constitución, la legalidad, el pueblo, es un delito, y al contrario derrocar al gobierno, atropellar la ley y terminar con la vida de miles de seres humanos ¿eso, es legal? 
Que contesten los trabajadores.
Firman:
Sargento 2do (MG) Juan Cárdenas,Cabo 2° (ART) Alberto Salazar,Mro. 1ro (MA) Ernesto Zúñiga S.,Mro. 1ro (MA) Ernesto Carvajal,Cabo 2do (EL) José Lagos A.,Mro. 1ro (ART) David Wilmer Valderrama O.,Mro. 1ro (ART) Claudio Espinoza T.,Mro. 1ro (CF) José Velásquez A.,Mro. 1ro (CF) Luis Rojo G.,Mro. 1ro (ART) Mario Mendoza J.,Mro. 1ro (EL) Roberto Fuentes F.,Cabo 2do (MQ) José Jara T.,Cabo 1ro (ME) Miguel González,Mro. 1ro (MQ) Tomás Alonso,Cabo 2do (ART) Pedro Lagos,Cabo 2do (ART) Juan Rodán B.,Mro. 1ro (MA) Jaime Salazar,Cabo 2do (E) Pedro B. Lasset O.,Cabo 2do (MA) Sebastián Ibarra V.,Mro. 1ro (ART) Luis Ayala N.,Mro. 1ro (ART) Carlos Ortega O.,Mro. 1ro (ART) Rodolfo Olaro O.,Cabo 2do (MQ-CA) Teodosio Cifuentes R.,Mro. 1ro (ART) Juan Segovia A.,Mro. 1ro (ART) Juan Dotte S.,Cabo 1ro (MC-MQ) Carlos Alvarado,Cabo 1ro (EL) Mariano Ramírez,Mro. 1ro (MR-AF-MQ) Alejandro Retameo,Mro. 1ro (MR-MF-MQ) Luis Fernández R.,OP. 3ro (MQ) Bernardino Fariña B.,OP. 3ro (MQ) Víctor Martínez C.,Mro. 1ro CMQ) Nelson Córdova,Mro. 1ro CMA) Orlando Veñiz V.