Poema de San Juan de la Cruz: «Noche oscura del alma»

En una noche oscura, 
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada, 
estando ya mi casa sosegada. 

A oscuras y segura, 
por la secreta escala, disfrazada, 
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada, 
estando ya mi casa sosegada. 

En la noche dichosa, 
en secreto, que nadie me veía, 
ni yo miraba cosa, 
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía. 

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
a donde me esperaba 
quien yo bien me sabía, 
en parte donde nadie parecía. 

¡Oh noche, que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada
amada en el Amado transformada!

En mi pecho florido, 
que entero para él solo se guardaba, 
allí quedó dormido, 
y yo le regalaba, 
y el ventalle de cedros aire daba. 

El aire de la almena, 
cuando yo sus cabellos esparcía, 
con su mano serena 
en mi cuello hería, 
y todos mis sentidos suspendía. 

Quedé y olvidéme, 
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo, y dejéme, 
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

A este poema de San Juan de la Cruz se le ha asignado la fecha de 1578 como posible año de composición, lo cual significaría que el poeta lo habría escrito mientras estaba en prisión o quizás un poco después de salir.