La consulta municipal de Viñambres (PS) y la extrema derecha: un ataque fascista a la juventud obrera

por Gustavo Burgos

En ocho comunas del país, hoy 30 de junio, se realizará una consulta comunal que persigue el establecimiento del llamado toque de queda para menores que busca limitar su tránsito por las calles en horas de la noche, iniciativa represiva de contenido segregacionista y fascista que ha sido impulsada por el alcalde de Quilpué, el socialista Mauricio Viñambres y que ha encontrado eco en siete comunas más todas dirigidas por alcaldes de extrema derecha, piñeristas y una democratacristiana.

Según consigna La Tercera, a partir de las 9.00 horas de este domingo estará disponible la inédita consulta online para definir la opción de fijar la restricción que busca desincentivar el consumo de alcohol y drogas. En el proceso podrán pronunciarse todos los vecinos inscritos en los registros electorales de Las Condes, Lo Barnechea, Colina, La Florida, La Reina, Peñalolén, Antofagasta y Quilpué. En total, un universo potencial de 1.353.597 participantes.

El Mostrador indica que de acuerdo a los alcaldes involucrados en la consulta, si se aprueban límites de horarios no se implementarán penas ni castigos a aquellos adolescentes que los incumplan, ni tampoco a sus padres.

Pero, si se impone la decisión de restringir la circulación en las noches, los municipios implementarán distintas medidas para el «resguardo de los menores».

Carolina Leitao (PDC), alcaldesa de Peñalolén, afirmó al matutino que los resultados del plebiscito serán compartidos con los establecimientos educacionales y juntas vecinales, con el objetivo “de alcanzar un acuerdo con la comunidad para tomar medidas concretas, como, por ejemplo, que las fiestas de los colegios o las casas tengan horarios tope”.

Por su parte, el jefe comunal de Las Condes, Joaquín Lavín (UDI), otro de los impulsores de la medida, reiteró ayer su idea de formar “brigadas” de padres y jóvenes para acercarse a los menores que transiten por las calles para aconsejarlos sobre los horarios permitidos e incluso ofrecer llevarlos a sus hogares. Añadió que si se aprueban los horarios, el próximo fin de semana podría debutar el sistema.

La iniciativa de Lavín es respaldada también por el alcalde de La Reina, José Manuel Palacios (UDI pro Kast), quien dijo que los voluntarios “deberán estar debidamente identificados, para evitar que se acerque cualquier persona a los jóvenes”.

Por su parte, el alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, afirmó que si bien “no se aplicaría un toque de queda, ni un estado de excepción”, si los padres votan por fijar límites se podría establecer un sistema de denuncias cuando un niño esté deambulando en la ciudad.

Como primera cuestión es necesario señalar que este procedimiento de consulta municipal, si bien es cierto está contenido en el ámbito de competencias municipales, el mismo, en concreto, se ha implementado infraccionando derechos fundamentales, como los contenidos en el art. 19 de la Constitución Política del Estado norma que garantizan a todas las personas (y los menores de edad lo son) los siguientes derechos:

Nº2 La igualdad ante la ley. En Chile no hay persona ni grupo privilegiados. En Chile no hay esclavos y el que pise su territorio queda libre. Hombres y mujeres son iguales ante la ley. Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias.

Nº7 El derecho a la libertad personal y a la seguridad individual.  En consecuencia, toda persona tiene derecho de residir y permanecer en cualquier lugar de la República, trasladarse de uno a otro y entrar y salir de su territorio, a condición de que se guarden las normas establecidas en la ley y salvo siempre el perjuicio de terceros.

Sólo por estas consideraciones la consulta de Viñambres y cía debe ser rechazada, por encontrarse aún bajo el estándar de la Constitución pinochetista que nos rige. Sin embargo, la falta de legalidad alcanza a tratados internacionales suscuritos por el Estado de Chiel, tal como la  Convención sobre los Derechos del Niño, que fue aprobada el 20 de noviembre de 1989 por Naciones Unidas y busca promover en el mundo los derechos de los niños y niñas, cambiando definitivamente la concepción de la infancia. Chile ratificó este convenio internacional el 14 de agosto de 1990, el que se rige por cuatro principios fundamentales: la no discriminamación, el interés superior del niño, su supervivencia, desarrollo y protección, así como su participación en decisiones que les afecten.

Cada uno de los derechos garantizados por el Estado de Chile a la infancia están siendo pisoteados bajo la excusa de tratarse de una medida de protección. Sabemos lo que significan estas medidas de protección. En 1948 González Videla bajo el amparo de la “defensa permanente de la democracia” proscribió al Partido Comunista y desplegó una ofensiva brutal en contra de los trabajadores que implicó asesinatos, torturas masivas y los primeros Campos de Concentración, como el de Pisagua en el que se formó el propio Pinochet, entonces un joven oficial de Ejército.

Bajo el mismo concepto de protección a la democracia en su texto original, la Constitución Política pinochetista prescribía en su articulo 8º que “Todo acto de persona o grupo destinado a propagar doctrinas que atenten contra la familia, propugnen la violencia o una concepción de la sociedad, del Estado o del orden jurídico, de carácter totalitario o fundada en la lucha de clases, es ilícito y contrario al ordenamiento institucional de la República”.

Este mismo concepto de protección de la comunidad es el que soportaron discursivamente las ominosas Leyes de Nüremberg, las que bajo la premisa de proteger a la nación alemana de sus enemigos prefiguraron normativamente el genocidio nazi. Hoy día, son los mismos conceptos de protección de las fronteras los que fundamentan los Campos de Concentración en el que miles y miles  de inmigrantes padecen el rigor de la policía migratoria norteamericana en el Reich de Donald Trump.

Como vemos, la idea de Viñambres, el alcalde de Quilpué, un socialista reconvertido en caudillo de la derecha, no tiene nada de democrática y persigue con el barniz electoral dar legitimidad a una política represiva sin precedentes en contra de la juventud obrera de nuestro país. Esta medida, un burdo toque de queda, sólo sirve para criminalizar a los jóvenes de nuestras poblaciones y constituye un atentado  a las libertades democráticas en su conjunto.

En momentos en que los trabajadores protagonizan un levantamiento en contra del Gobierno piñerista, este alcalde Viñambres –que de no ser por esta medida no lo conocería nadie- se dispone gustoso a atacar a los trabajadores y a servir de cobertura “transversal” a una severa política represiva.

Hoy día atacan a los hijos de la clase trabajadora. Mañana serán los inmigrantes, los homosexuales, los mapuches, las acciones de protesta de los trabajadores, el objeto de reprensión «democrática». Todo ello  bajo la mascarada de la protección del orden público y la defensa de los valores familiares.

No pasarán. Los Viñambres, los Kast, los Lavín, no pasarán. No podemos permitir que tamaño despropósito y atentado a las libertades se perpetre. Lo que se busca con estas medidas es la implantación de un régimen policiaco y que el mismo se legitime con el barniz de la democracia burguesa de los patrones.

¿Esperamos que el PS expulse a Viñambres y a sus sirvientes del partido de Allende?, ¿Podemos esperar algo de los «demócratas» que hoy rasgan vestiduras por la protección de la infancia?. Nada podemos esperar de los “demócratas” que consolidan el orden social de la superexplotación capitalista. Son estos, los Viñambres y cía que condenan a la miseria, al abuso, a la cesantía crónica y al accionar del narcotráfico a nuestros jóvenes. Son los Viñambres que ven en la protesta popular y en la juventud un enemigo al que quieren domesticar. Todo esto porque la democracia burguesa y su institucionalidad no son más que una mascarada para maquillar la inclemente dictadura capitalista con la que se azota a la mayoría explotada.

Es el momento de unir la protesta de los explotados. La de los profesores, trabajadores de la salud, estudiantes, trabajadores del comercio, campesinos en contra de este régimen del gran capital. Esta es la verdadera consulta, la de la movilización, la huelga y la protesta callejera.

No pasarán, pasaremos.