¿Qué pasó con el sueño de Allende?

por Cynthia Burgos

Confieso que este es el artículo más difícil que he escrito. Soy socialista desde el alma, milito en el Partido de Allende desde hace mas de 20 años, me sentía llena de orgullo y compromiso cuando puño en alto contábamos la Marsellesa. No me importaban mayormente la inoperancia de nuestros dirigentes y parlamentarios en la conducción política de Chile, mala conducción que ahora veo con total claridad; tampoco me dañó el escándalo con SQM, ni la distancia que fue tomando la Dirección del PS con la militancia y con el pueblo. Me daba cuenta, claro, que el Partido no iba bien, pero seguimos trabajando con toda la convicción intacta, el compromiso social en la piel y en el alma, seguimos defendiendo nuestro Partido, el legado de Allende mismo, aquel hombre que entregó su vida por un ideal colectivo. 

Pero ahora es diferente. El mantra » hay que cuidar el Partido», o ese que inculcan en cada discusión interna, «el enemigo está afuera, en la vereda del frente», nada de eso es verdad. El Partido lo han destruido ellos y ellas, cada una de las cúpulas desde el 1990 hasta hoy, se dedicaron a destruir el Partido Socialista, paulatinamente se fueron adueñando de nuestro espacio, mientras se aliaban con los empresarios, para fortalecer el sistema capitalista neoliberal que heredamos de la dictadura. No…. el enemigo no estaba afuera, no, está y ha estado aqui dentro, al lado nuestro todos estos casi 30 años….. Destruyeron nuestro Partido estos sinvergüenzas. 

La decepción es una etapa del dolor, casi como un duelo, hiere; eso siento…. DOLOR. La verdad, lo del narco en el PS no es sólo un problema en San Ramón, pasa en otras comunas, lo se muy bien; tampoco el nexo con narcotráfico es el principal o único problema del PS, es el ya normalizado clientelismo, el acarreo, hasta han llegado a adulterar el padrón electoral, todo lo indignamente imaginable han inventado estos miserables para llegar al poder y manejar el Partido, asi hemos llegado a este triste espectáculo mediático, este festín con dulce pastel que solo favorece al fascismo que avanza cada día. 

Estoy más que triste; en paralelo a esta tragedia griega que estamos viviendo en la tienda socialista, también algunos núcleos estamos preparando la conmemoración del natalicio de Allende, y el 25 de junio de cada año, también recordamos y homenajeamos a la Dirección clandestina del PS que fue desaparecida en manos de la DINA, y por si fuera poco… también estamos preparando una actividad para conmemorar los 50 años de la Unidad Popular, aquel proyecto político y social que consiguió democráticamente el priner gobierno socialista del mundo. Claramente es un mes cargado de emoción, que nos obliga a reflexionar sobre que fue del sueño de Allende…? 

Conversando de esto con un amigo, me dijo a modo de consuelo, que el sueño está vivo en el pueblo, en los trabajadores, en las mujeres, los estudiantes. Efectivamente, el sueño está vivo, el compromiso intacto, pero a mi me gustaba ser socialista, del Partido Socialista y cantar la Marsellesa. Tengo dolor por lo que permitimos que pasara con nuestro Partido, hoy entregado no solo a los empresarios, ahora al narcotráfico.

A 50 años de la conformación de la Unidad Popular, que eligió como su lider al compañero Salvador Allende porque representaba genuinamente el sueño socialista, cabe reflexionar sobre que fue de auel sueño, aquel proyecto social…? Por qué no fuimos capaces, los militantes honestos, de defender a tiempo nuestro Partido…? Las rspuestas están, pero como toda familia respetable, esta ropa tan sucia la lavamos en casa. El problema sería si aún tenemos casa….? 

Comparto este poema que no es de mi autoría, pero expresa lo que pienso y siento. 

(POR SI ALGÚN RUFIÁN LA LEYERA Y ENMENDARA EL RUMBO, ¡JA!) 

Aquí estamos, pues, Doctor,
carentes de su palabra,
en esta danza macabra
de fraudes y corrupción.
El pueblo, sin dirección,
desperdicia su energía
observando día a día
aflorar la podredumbre.
Sólo resta, muchedumbre,
el actuar de Fiscalía.

II
Así es la cosa, Doctor…
¿Su partido, aquél señero?
…ya no quedan compañeros…,
Hoy se tratan de “señor”.
Su palabra, Salvador,
no se cita ni en su casa,
pero en las calles y plazas
sigue viviendo su sueño.
Los de antes tienen dueños
y en su partido se tasan.

III
Aquí estamos, pues, Doctor,
dependiendo de la suerte;
hace falta algún Lafferte,
un Grove, o un Salvador.
En medio de este fragor
en que la repre nos barre,
hace falta un Recabarren
también un Clotario Blest.
El que más falta es usted
pa’ que estas riendas agarre.

IV
Hace falta, Presidente,
su dirección combativa,
seria, certera y altiva
que iba siempre de frente.
Cada día es más patente,
su grandeza, Compañero,
pues el poder del dinero
hoy cambió los ideales.
Los que usted creyó “leales”
tienen precio o se vendieron.

V
Sólo el pueblo no lo olvida
debatiendo sus ideas
en medio de una asamblea
en La Legua o en Lo Hermida.
De cara frente a la vida,
escuchaba al estudiante
y exigía al militante:
“¡consecuencia, compañero”!
Pasa el tiempo y es señero
su ejemplo, como un gigante.

ANONIMO.