Héctor Llaitul recuerda cómo conoció a Sergio Moya: “Cuando me detuvo, él andaba armado”

por Tomás González

Este miércoles, la Policía de Investigaciones (PDI) allanó la casa en Rancagua del fiscal de Alta Complejidad Sergio Moya, luego de que el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, denunciara que estaría vinculado con la Operación Huracán.

Un correo electrónico fue la prueba principal con la que se fundamenta la acusación. En este correo, enviado el 13 de diciembre de 2017 por el entonces fiscal adjunto de Rancagua, Sergio Moya, al mayor de Carabineros y formalizado por el Caso Huracán, Patricio Marín, se instruye, entre otras cosas, que se agreguen diversos mensajes inculpando al líder de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), Héctor Llaitul.

En entrevista con nuestro medio, Llaitul contó cómo conoció al fiscal Moya y porqué no le sorprende el correo en que el actual fiscal de Alta Complejidad de Rancagua se refiere a él en al menos tres ocasiones.

¿Le suena el fiscal Sergio Moya?

“Sí, yo lo conozco. De hecho él me detuvo una vez en terreno. Extrañamente andaba con la policía. Más allá de su rol de fiscal, él era operativo. Cuando me detuvo, él andaba armado. Eso me llamó la atención”.

¿Cuándo lo conoció?

“Él me detuvo en Traiguén, en la zona de Temulemu, no recuerdo el año. Pero él fue el que me detuvo en el contexto de una causa por asociación ilícita terrorista en la que él era el fiscal que estaba a cargo. Él, en ese tiempo, estaba designado como un fiscal especial”.

¿Qué ocurrió aquella vez?

“Él actuó armado en una operación, junto a personal de Carabineros de civil, en una operación de inteligencia basada en informantes pagados. Eso, en su momento, contravenía toda la normativa interna de Fiscalía. Esto del informante no estaba regulado, entonces, él tenía ahí prerrogativas que iban más allá de su rol”.

¿Algo así como lo que ocurrió ahora con los correos que, supuestamente, le envió al mayor Marín?

“Es que se siente con estas atribuciones por lo que obtuvo en la región con el poder. Y, en esa realidad, él tiene contacto directo con el mayor Marín, que tampoco es un desconocido”.

¿Por qué?

“El mayor Marín estaba a cargo de la unidad de inteligencia operativa especializada. Es gente que tiene mucho tiempo en La Araucanía y tiene muchos vínculos con el poder. Me da la impresión que esa asesoría que le da Moya al jefe operativo, es porque él conoce muy bien cómo se desenvuelve el tema. El tema de establecer estas formas que van más allá de la ley o del Estado de derecho para criminalizar a través de montajes y otras cosas ilegales”.

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¿Cómo llegan a establecer estas relaciones de poder?

“En este caso, por ejemplo, el mayor Marín tiene más de diez años de prácticas anti mapuche que riñen, incluso, con las violaciones a los derechos humanos, porque él obtenía información a través de torturas y extorsión. Con el fiscal Moya, de alguna manera, se conocen por lo mismo. Esas prácticas que tenían como fiscales y policía es porque ellos tomaron su trabajo más allá de la normativa u ordenamiento que les dieron sus instituciones”.

¿Tiene algo que ver con la visión que tienen del pueblo mapuche?

“Tiene que ver con cómo ellos han ido abordando esta relación basada en el conflicto entre nuestro pueblo y el Estado de Chile. Entonces, está quedando al desnudo un montaje y las distintas aristas del caso Huracán, en el sentido del compromiso que tienen estos grupos de poder que están focalizados en esta zona de conflicto y que están ligados al poder de dominación”.

¿Te sorprenden estas filtraciones, este correo electrónico en específico, y la participación de un fiscal?

“No me causa sorpresa. Yo creo que aquí lo que está pasando es que hay una suerte de “sálvese quien pueda”. También hay una situación de pugnas de poder internas en la Fiscalía y dentro de las policías. No es menor el hecho de que al verse acorralado, el mayor Marín haya filtrado información comprometiendo a su mando directo, al General Director de Carabineros de la época, porque con él rendía todos los pasos del montaje. Entonces, hay ahí un afán de esta gente, de estar fuera de la ley y las responsabilidades también son de mando. Porque no todo estaba en una suerte de desorden”.

¿Piensas tomar acciones legales considerando estos antecedentes?

“Yo, personalmente, voy a querellarme en contra del fiscal Moya, voy a querellarme en contra de Patricio Marín, en contra del general Villalobos, por ser responsable, y también contra el fiscal Arroyo, porque él tenía conocimiento de estas prácticas. Tenían todos los antecedentes y aquí hay que buscar responsables directos del montaje. Más allá de las responsabilidades políticas que tienen que ser asumidas porque hubo un tipo de administración y gobierno que dio curso a estas prácticas y las tenía bastante claras cómo se estaban desarrollando”.

(Tomado de Radio U de Chile)