Vergüenza: Bárbara Figueroa nuevamente con empresarios, Piñera y Monckeberg este 1° Mayo

por Beatriz Bravo

Durante el primer año del gobierno de la derecha vimos cómo se precarizó la vida de más de 10.000 familias por quedar sin trabajo, y fuimos testigos de los cierres emblemáticos como IANSA y despidos masivos como en ENAP y UNILEVER, entre otros lugares, que demostraron la falsedad de «los tiempos mejores» para la gran mayoría de la población y que estos solo llegaron para los grandes empresarios y sus suculentas ganancias.

Al contrario de lo que plantea el gobierno de Piñera al referirse al «aumento de empleos estables», lo cierto es que desde La Moneda preparan ataques y reformas precarizadoras, y más flexibilización para nosotras las y los trabajadores. Es así como este mismo 2 de mayo el gobierno presentará su proyecto de reforma laboral, que sigue esa misma tónica, como con el teletrabajo, sumado a su intento de debilitar aún más a los sindicatos y el derecho a huelga.

Pero, lo que resulta realmente indignante es que en pleno 1ro de Mayo, donde nuestra clase conmemora a los miles de trabajadores que han muerto a costa de enfrentarse con los empresarios para arrebatarle los derechos que tenemos hoy, es que Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT y militante del Partido Comunista, estuvo en el Hospital del Trabajador junto a los empresarios de la CPC, Piñera y Monckeberg -que apoyan el intento de golpe de Estado en Venezuela y son los personeros de la ingerencia imperialista en la región- discutiendo sobre las reformas de la derecha ¿cómo es posible? ¿Acaso dialogando con Piñera y Monckeberg enfrentaremos sus reformas? ¿Con diálogo social con la Confederación de la Producción y el Comercio, los grandes capitalistas? ¿Con dirigentes que hablan de «luchar» pero después están con Piñera y empresarios es que podremos derrotar los ataques derechistas?

Una estrategia de conciliación de clases

El PC y el FA siguen apostando por su estrategia de alianza parlamentaria y «unidad de la oposición» para enfrentar a la derecha, con los ex partidos de la Concertación, junto a una DC que le vota los proyectos a la derecha y apoya la política de golpe de Estado en Venezuela, y personeros de la ex Concertación, partidos de empresarios, gerentes y dueños de colegios.

Los dirigentes sindicales del Partido Comunista, aunque quieran que creamos que hay una división tajante entre sus “cargos sindicales» y la estrategia política que militan, demuestran prácticamente todos los días lo unido que están. No solamente dejaron pasar despidos con convocatorias a paralizaciones estériles meses después, sino que además han renunciado a encabezar una verdadera lucha contra los empresarios y el gobierno; un claro ejemplo fue la convocatoria del 11 de abril, supuestamente un llamado a «paro nacional activo», que en la realidad convirtieron en un “acto de fuerzas” de la alianza que pretenden hacer con la ex Concertación, en un acto por la «unidad de la oposición», también junto a la DC que en ese entonces ya le había votado una serie de iniciativas al Gobierno.

Por un gran paro nacional para enfrentar a la derecha en las calles

Para ser capaces de enfrentar seriamente los ataques y reformas precarizadoras del Gobierno necesitamos poner nuestros organismos, las centrales sindicales como la CUT, el Colegio de Profesores, federaciones de trabajadores, al servicio de las luchas que tenemos planteadas los trabajadores y en pos de la organización de base en nuestros lugares de trabajo. Mientras Piñera asegura la creación de puestos de trabajo y la mejora en la vida de miles de mujeres que accedieron a “trabajos estables», vivimos día a día la vil mentira que es, tal como lo demuestra el ataque a las madres trabajadores que deben amamantar a sus hijos antes o posterior a la jornada laboral y a quienes se les arrebataría el derecho a locomoción por ser un «enriquecimiento sin causa». Ante este repudiable anuncio la CUT no ha planteado nada serio para evitar este ataque.

Necesitamos un gran paro nacional organizado desde las bases para enfrentar la agenda precarizadora de la derecha que mañana presenta su proyecto de reforma laboral. Pero en este camino, la pelea por recuperar nuestros sindicatos se hace fundamental. Y es por eso, que experiencias como la reincorporación de trabajadoras y un trabajador en la fábrica de explosivos Orica, en Antofagasta, luego de un año de lucha, unidad y organización interna como también con otros sectores de trabajadores, muestran que sí se puede enfrentar la avaricia empresarial, que sí se puede resistir y doblar la mano de la derecha y empresarios.

(Tomado de Izquierda Diario)