Entrevista a Libertad Moriux: este 1º de mayo el feminismo socialista debe salir a la calle

por Cynthia Burgos

Libertad ha participado desde el año 2016 en la elaboración del protocolo contra el acoso de la Universidad de Playa Ancha, donde estudia Pedagogía en Historia, además de ser activista feminista, militante de la organización de mujeres y diversidad sexual, Pan y Rosas Teresa Flores. Conversamos con ella en El Porteño en Portales sobre la experiencia de la lucha en la UPLA y lo que viene este año.

Respecto al movimiento feminista y a su relación con el movimiento estudiantil y el movimiento de los trabajadores, ¿como ves la alianza con los sectores de trabajadores y estudiantes? 

Bueno, nosotras desde Pan y Rosas, en realidad, hablamos desde la perspectiva del feminismo socialista, pues, hoy en día no podemos hablar de un feminismo sino que existen “los feminismos”, sin embargo, desde esta posición nosotras planteamos que el movimiento de mujeres no puede dar una lucha aislada de las luchas concretas que tiene que dar la clase trabajadora y los sectores de la juventud que también están arrojados a los trabajos más precarios y a las condiciones más precarias, así también la diversidad sexual. Por lo tanto, en esta alianza con los sectores de la clase trabajadora y los sectores populares, tenemos que dar una lucha y una batalla contra estos gobiernos, estos Estados capitalistas y patriarcales, que finalmente legislan en pos de una minoría que se compone de hombres y mujeres, en desmedro de una gran mayoría, que somos los que hoy en día tenemos que sufrir las precariedades de este sistema, que hoy en día más que nunca en el gobierno de Sebastián Piñera se expresa esta precarización en las intenciones de aprobar una agenda, que tiene la reforma tributaria, la reforma previsional, que hoy día vienen a precarizar a las mujeres trabajadoras, a los hombres trabajadores, además de esta supuesta agenda de seguridad del gobierno, que finalmente es una agenda de represión, que busca poner más policías en las calles, militarizar aún más el Wallmapu. Nosotras creemos que las mujeres también tenemos que hacernos parte de esta lucha, y no podemos pelear gremialmente, aisladas por nuestras luchas, porque al final, en realidad, es algo que de manera aislada no lo vamos a conquistar, por ejemplo, una de las expresiones del año pasado, que creo que el mayo feminista no se preocupó de tomar tan intensamente, pero que si se habló y trascendió desde Argentina hasta acá y toda Latinoamérica, fue el tema de la lucha por el aborto legal, y hoy día la lucha por el aborto legal no la podemos dar solamente las mujeres, tenemos que darla las mujeres con los sectores de la juventud, con la clase trabajadora, con los sectores populares, porque al fin y al cabo, no nos afecta solamente a nosotras, sino que afecta al conjunto de esta sociedad, y a estos sectores pobres y empobrecidos, así que es necesaria esta unidad para que podamos tener un derecho tan básico como el poder decidir sobre nuestros cuerpos. 

Respecto a la situación de la Universidad de Playa Ancha, hay un problema con situaciones de acoso, ¿cual es la perspectiva que se maneja en general respecto a estas situaciones?

No podríamos hablar de una sola perspectiva dentro de la UPLA, evidentemente hay sectores que también promueven perspectivas, sin embargo, hoy en día nosotras levantamos la lucha interna de tener un protocolo, que creemos que es una cuestión básica, es decir,  hoy en día podríamos estar peleando por mucho más, sin embargo, tenemos que atenernos nuevamente a pelear por cuestiones tan básicas como un protocolo contra el acoso, que es fundamental, pero, que sigue siendo básico. Lo que sí, es que en ese punto específico del protocolo, hacemos una total diferencia con los protocolos que, por ejemplo, defiende el gobierno de Sebastián Piñera, que decía “si queremos más protocolos en las Universidades”, y muchas feministas incluso se contentaron con eso, como las feministas, por ejemplo, del Frente Amplio o del PC, que señalaban “ahh si bueno, hay protocolo” , nosotras ahí ponemos una línea de división, es decir, nosotras no peleamos por protocolos contra el acoso que sean manuales punitivos para restringir las relaciones entre los estamentos que es lo que se busca de los protocolos instalados en EEUU por ejemplo, nosotras buscamos levantar la demanda de protocolos contra el acoso que sean triestamentales y que sean independientes de las autoridades, y esto de verdad es que se conoce bastante poco, a pesar, de que este año han estallado ya en universidades denuncias de acoso, de violencia y abuso, donde tienen protocolos, pero esos protocolos no les han funcionado, nosotras hacemos el principal hincapié en que se han hecho esos protocolos en conjunto con las autoridades, y finalmente, cuando ocurren estos hechos, la última palabra la sigue teniendo esta cúpula reducida en la Universidad, y finalmente, esto se expresa cuando tienen que decidir echar a un profe que hace que entre plata a la universidad por investigaciones, o porque son vacas sagradas por decirlo de alguna manera, finalmente, priorizan ocultar el tema, señalan “a las chiquillas no les digamos nada”, mantengámoslo ahí, y al tipo finalmente no lo echan, priorizan por sus intereses, que no son los mismos intereses que tenemos hoy día las estudiantes, les académicos, les funcionaries de la Universidad. Entonces, en ese sentido, nosotras hacemos un hincapié bien importante en protocolos de género contra el acoso independientes de las autoridades y que fomenten la organización triestamental de base de las Universidades.

Viendo que viene el primero de mayo, ¿qué lectura hay respecto a la política que puede llegar a desarrollar otros sectores  fuera del estudiantado, ósea, en búsqueda de una vinculación en demandas políticas, de pasar de lo sectorial-económico a lo político?

Bueno, yo creo en lo personal que Valparaíso condensa harta experiencia al menos el año pasado, el mayo feminista si bien estallo y todo, vivimos cuestiones que no se vivieron así en otras regiones del país, una de ellas fue el fuerte impacto del asesinato de Alejandro Castro, por otra parte, el asesinato de Camilo Catrillanca, como eso repercutió en la juventud que salió masivamente a las calles a denunciar este asesinato e impunidad de parte del gobierno, y por otra parte, la lucha portuaria, la lucha portuaria también fue una pequeña llamita que se encendió en el puerto, pero que todo Chile lo estaba mirando, entonces, esa experiencia que era en este caso de trabajadores que estaban denunciando sus condiciones laborales le llego a todos los sectores, llego a sectores de mujeres organizados, llego a los estudiantes, llego a los sectores populares, ósea, las mismas juntas de vecinos por ejemplo, junto con los locales del sector cerca de la Sotomayor levantaron un comunicado diciendo “estamos muy de acuerdo con la lucha que dan los portuarios, y creemos que si hoy día es que están peleando, es porque hay un tipo que se hace millonario con todas las ganancias del puerto y no queda nada acá”, en ese sentido, yo creo que Valparaíso está condensando experiencias de lucha importantes, y que tenemos que estar muy al pendiente de eso y ver si es que nos podemos transformar en un puntapié para denunciar otras cosas y despertar en ese sentido. Entonces, yo veo que con respecto al tema del primero de mayo esta bueno que podamos salir a la calle en esa perspectiva, a decir, bueno lo de los portuarios fue una experiencia pequeñita, pudo haber ido más allá, sin embargo, es cierto que nos permitió vernos las caras, trabajadores, estudiantes, sectores populares, y eso creo que es muy progresivo.

Para finalizar algún llamado ha realizar… 

Bueno un poco lo que repetía antes, yo creo que este primero de mayo debemos salir a las calles, lejos de que sea una marcha ritual tenemos que salir a denunciar los conflictos que hoy día aquejan a esta sociedad, a la clase trabajadora, a las mujeres y al sector estudiantil, tenemos que levantar un plan de lucha unificado, no sirve que marchemos aparte, no sirve que marchemos por demandas parceladas por cada sector, de manera gremial, sino que, tenemos que unificarnos para poder levantar un plan de lucha común, que se pelee en las calles, y bueno, yo en lo personal creo que es muy importante desde el movimiento de mujeres poner en el tapete la lucha por el aborto legal, por ejemplo, ahora en mayo se vuelve a presentar el proyecto de ley en Argentina, y creo que esa discusión esa lucha que se levantó allá, que trascendió a Latinoamérica tenemos que estar muy al pendiente, es decir, hoy día la clase trabajadora, los trabajadores tienen que salir a pelear también por demandas tan básicas como esta, y espero también que el primero de mayo podamos salir en esa perspectiva a luchar y a levantar demandas tan importantes como esta para el movimiento feminista.