Se profundiza la crisis en Europa

de POR- Argentina

No puede salir de su crisis y aparecen nuevos problemas todo el tiempo. No logran estabilizar la economía ni el Euro. La política agresiva de EE.UU. agrava la situación. El principal socio de las principales potencias europeas rompe los acuerdos, hizo naufragar el Acuerdo Trans Pacífi co, el acuerdo sobre el cambio climático y rompió el acuerdo nuclear con Irán que perjudica a grandes corporaciones europeas que invirtieron en ese país -pese a la intervención directa de Merkel y Macron para tratar de evitarlo-. Ahora impone aranceles a la importación de acero y aluminio desde Europa, pero a Alemania le preocupa muy especialmente que avance con aranceles a la importación de autos, (según denuncia EEUU en respuesta a los elevados aranceles que pagan los autos norteamericanos por ingresar a Europa).

La Comisión Europea ha decidido excluir a las empresas de EE.UU. de los proyectos de defensa, volcando su presupuesto a planes en los que participen al menos tres países miembro. “La OTAN es un muerto vivo” afirmó Sylvie Kauffmann en The New York Times

En la base de la crisis se encuentra su integración en un bloque económico que se basa por un lado en la opresión de Alemania y Francia sobre las naciones más atrasadas y por otro en el potenciamiento de las principales multinacionales que tienen un mayor mercado, que se concentran y centralizan cada vez más. El euro es un corsé de hierro para esas economías más débiles, son países sin moneda, sin política monetaria propia, sometidos al estatuto colonial que les imponen las naciones más poderosas. La rigidez de Alemania en este terreno encuentra como respuesta un creciente sentimiento antialemán en el resto de Europa.

La bancarrota de Grecia se profundizó hasta niveles impensables, nuevos y violentos ajustes amenazan con hacerla desaparecer, llevan 9 años de ajustes. El capital financiero se está apoderando de todas las empresas y todos los recursos, haciendo retroceder muy fuertemente las condiciones de vida de las masas. Este es el destino de los países que se someten incondicionalmente al Banco Central Europeo (BCE), al FMI y la Comisión Europea (CE).

La caída de Rajoy y su partido en España, que se presentó como un recambio en el marco de las instituciones, al margen de la intervención de las masas, expresa la descomposición del régimen carcomido por la corrupción. Las denuncias venían desde lejos, sin embargo estalló hace pocos meses. Se acumula el rechazo a la política de fuerte sometimiento al capital financiero, que mantiene una de las tasas de desocupación más elevadas del mundo, un crecimiento de la precarización laboral y la pérdida del poder adquisitivo de la población y el conflicto irresuelto con Cataluña que pretendió resolver legalmente reprimiendo y encarcelando a las autoridades, situación similar que late en otras nacionalidades.

La derechización del gobierno en Italia, con elementos fascistas entre los principales funcionarios, y el tiempo que les llevó formar gobierno no es más que la expresión de la crisis económica y financiera de Italia. Sus principales bancos tienen un grado de morosidad e incobrabilidad que si se sinceraran sus balances provocaría una corrida bancaria en toda Europa. A Italia le fue mal desde la creación del euro. Su PBI real en 2016 fue el mismo que en 2001. Aunque tampoco le fue bien a la eurozona de conjunto, de 2008 a 2016, su PBI real sólo aumentó un 3% en total. Lo que revela un problema de conjunto de la zona Euro, Italia no es una excepción. Se debate la posibilidad de emitir otra moneda que funcione en paralelo, lo que está expresamente prohibido por el acuerdo del Euro.

Crece el proceso de derechización de los gobiernos de Europa del Este que también se verifica en los resultados electorales en Austria y Alemania.

El “Brexit”, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, trae nuevos problemas, resintiendo el comercio y toda la economía en la región. (ver nota)

Las migraciones masivas desde África y Oriente Medio no se detienen. Son decenas de miles que escapan del hambre, la desocupación y la guerra, situaciones provocadas en gran parte por la intervención de las principales potencias de Europa. En la mayoría de los países se ha generado una corriente contraria a recibir a los inmigrantes, asociándolos con situaciones de violencia para la sociedad y con un costo en el presupuesto nacional que sale de sus bolsillos. El nuevo gobierno italiano cierra sus puertos del Mediterráneo a los migrantes, su posición es que si los migrantes llegan a Italia, están llegando a Europa, y deben hacerse cargo todos del asilo. El Gobierno alemán endureció su política migratoria, construirá campamentos para quienes buscan asilo y reforzará la frontera con Austria. Se disputan miserablemente como absorber a los 1,8 millones de inmigrantes llegados por mar desde 2014 y quién debe asumir la responsabilidad por los que recién llegan, si los países fronterizos por donde ingresan o los países más ricos.

La UE acordó en Bruselas el 29 de Junio reforzar sus fronteras externas y crear centros de identificación de migrantes, “para determinar si son refugiados legítimos”.

FMI felicitó abiertamente a Francia por el impulso a las reformas antipopulares en su país que son un ejemplo. El gobierno francés ha lanzado una andanada de reformas en todos los terrenos aprovechando su ventaja parlamentaria. Pero se ha encontrado con la fuerte resistencia del proletariado francés que da batalla, desenvolviendo largas y duras luchas en defensa de sus conquistas. Y se ha encontrado con el movimiento de los “chalecos amarillos” que tiene alcance nacional y ha provocado una enorme crisis política.

Luego del incremento de las tensiones con EE.UU, las relaciones de los países europeos con Rusia (que fue “suspendido” del G-8 tras su “anexión de Crimea”) están cambiando. Varios países y líderes de las derechas mantienen relaciones con Rusia y piden levantamiento de las sanciones. Trump también reclama por el regreso de Rusia. Merkel y Macron visitaron Rusia a fines de mayo para negociar la defensa del acuerdo con Irán, pero en la última reunión del G7 se han opuesto a la propuesta de Trump. Europa recibe un tercio de su suministro de gas desde Rusia, cifra que seguirá en aumento

Esta síntesis de la situación actual muestra la gravedad de la crisis, que no puede ser cerrada. Nuevos choques, nuevas explosiones, vendrán en el corto plazo. Es el mejor cuadro para que aparezcan las ricas tradiciones del proletariado europeo, desenvolviendo su estrategia política, transformándola en partido, enterrando todas las traiciones de la socialdemocracia y el stalinismo.