Entrevista al Hombre de Piedra, Pablo de Rokha: “Alone es un figurín de filarmónica de siúticos”

Encontramos a Pablo de Rokha y a su esposa y compañera de labores, sumergidos entre una montaña de paquetes. Es la “Revista Multitud”. El poeta nos habla de su labor actual, repartida entre esta revista que edita con gran entusiasmo, y algunos libros que prepara.

— ¿Cuál es su concepto de la poesía?
 Es la expresión verbal definitiva del instante que tiende a desbordar las categorías de espacio-tiempo, y en la que la máxima potencialidad del individuo, afronta la máxima potencialidad del universo, y le impone su ley imaginaria.

 ¿Cree usted que la literatura chilena puede colocarse junto a las literaturas del continente?
 La literatura chilena no sólo es la más alta del continente, sino la más alta de la lengua castellana, en lo que al poema se refiere.

 ¿Qué influencia atribuye usted a los críticos chilenos como Pedro N. Cruz, Alone, Silva Castro, Eleodoro Astorquiza, Melfi, en el desarrollo de las lenguas chilenas?
 Silva Castro, Alone, Pedro N. Cruz, han ejercido una gran influencia, no ya regresiva, sino cavernaria, en la ‘clase media de las letras chilenas’ y del público. El primero es apenas una amiba mental, el segundo un figurín de filarmónica de siúticos, el tercero un notario porfiado y mañoso. Pero usted no me ha preguntado por Juan de Luigi, ni Victoriano Lillo, ni Luis David Cruz Ocampo, escritores que merecen el respeto, así como los tres primeros que usted nombró, merecen el desprecio, desprecio que ya creo que los aplasta definitivamente.

 ¿El escritor debe interesarse en las luchas políticas?
 No sólo lo pienso, sino que pienso que si no se interesa, es porque está enfermo, o porque no es un escritor, sino un badulaque fabricante de palabras. La política es la expresión social del sentido del hombre. El apolítico es un político reaccionario y desenchufado, que hace la política nefanda que  consiste en no hacer política, política de tonto, política de neutro y de enemigo de la clase obrera. No interesarse por la política es declararse cadáver, declararse un pobrecito deprimido. Y al ubicarse políticamente, hay que ubicarse en las sagradas trincheras del pueblo, así, sin vacilaciones, sin subterfugios, sin tejemanejes, con acento rotundo.

 ¿Qué poetas cree usted que tienen más alta significación entre nosotros?
– Vicente Huidobro, Rosamel del Valle, Winett de Rokha, Gabriela Mistral y algunos jóvenes muy jóvenes, que no deseo nombrar aún, para que la vanidad estúpida no les perjudique y les deteriore el futuro.

 ¿Qué obras prepara actualmente?
 Los trece libros de “El colofón”, obra de la cual he publicado el primero: Moisés. Y tres novelas, los “Clase media”, “Oligarquía” y “Proletariado”.

 ¿Ha respondido el público a su revista “Multitud”?
 Sí, grandiosamente el público de Chile, el público del continente, el público de Europa, y del mundo entero. Ha habido ediciones que se han reeditado en cien mil ejemplares. Poseemos documentos, pruebas  claras y limpias de lo afirmado, pues nosotros no administramos nuestra gloria, ni nuestros errores. “Multitud” ya ganó la calle, el pueblo y la masa obrera.

(Tomado de La Nación, 14 de mayo de 1939)