Contra Piñera: Las tareas políticas de hoy

por Ibán de Rementería

Hoy se inicia el año político, el Gobierno de vuelta de vacaciones inicia su segundo año, con la convicción y el propósito de instalar sus reformas tributaria, en pensiones, laboral y educativa, mientras que la oposición pese a su mayoría parlamentaria en ambas cámaras del congreso no logra articular una propuesta política alternativa a la derecha, pero se aviene a los acuerdos que impliquen repartirse las presidencias de las comisiones y, sobre todo, las mesas directivas de las cámaras, pese a algunas resistencias principistas tanto en la ex Nueva Mayoría agrupadas en la Convergencia Progresista -PS,PPD y PR – y la DC por su lado, como en el FA, en fin, como decía el cura “vamos todos, vamos todos…”.

Las luchas políticas prioritarias son las que responden a las demandas de las y los chilenos por sus derechos sociales básicos por el acceso universal, gratuito y de calidad  a la salud, la educación y la seguridad social, a un sistema de pensiones dignas, que no obliguen al hambre y al suicidio. 

El tema más acuciante, a no dudarlo, es el de la seguridad social. Los tres principales problemas del sistema de pensiones son: la baja tasa de cotización, la edad de jubilación y las lagunas previsionales. Las lagunas previsionales dependen de la estabilidad laboral y esta de la legislación laboral que proteja los derechos de los trabajadores. Entonces el debate de la reforma previsional debe ir junto con el debate de la reforma laboral. Debemos convencer a las y los chilenos que el desempleo, el sub empleo, el empleo precario y el trabajo por cuenta propia son desastrosos para el sistema previsional. Esta debe ser nuestra  primera lucha prioritaria. 

En cuanto a las cotizaciones lo claro es que el solo aporte de los trabajadores con un 10% de sus salarios no logra financiar pensiones dignas, al 4% de lo que deberían aportar los empleadores, ya propuesto por el anterior gobierno y aceptado por este, debe ser complementado por un aporte público, del Estado, por un 5% hasta llegar a un aporte total 19% de los salarios pagados, que es la financiación que los expertos internacionales consideran adecuados para un sistema de pensiones estable y con prestaciones decentes. El debate actual propuesto por el gobierno y sectores de la oposición es si el 4% aportado por los empleadores debe ser administrado por las AFP o por una administradora pública. El real debate que debe plantear la oposición es, junto con la necesidad del aporte público del 5%, la creación de un ente público y social autónomo del Gobierno, que bien puede ser el Instituto de Previsión Social, cuya máxima autoridad  política y administrativa sea un consejo de administración con 19 directores, donde 10 representen a los trabajadores cotizantes, 4 a los empleadores y 5 al Gobierno. El aseguramiento de la representatividad de la representación de los trabajadores, valga la redundancia, será a no dudarlo un tema crucial.

El segundo tema nacional en importancia es la reforma tributaria, es el primer tema para el Gobierno, para quien mal que bien es crucial la rebaja de impuestos, la oposición amenaza con usar su mayoría para oponerse a la idea de legislar y punto. Pero, la situación de la distribución del ingreso en el país es una de las peores del mundo, aquí cada uno de los miembros del 1% que se llevan el 35% de la riqueza  nacional reciben cada mes 15.000.000 de pesos, el 0,1% devenga 83.000.000 y el 0,01 recibe 460.000.000 mensuales. En los Estados Unidos de América el 1% más rico solo se lleva el 19% de la riqueza nacional. Todos están de acuerdo que son los impuestos directos tanto a las empresas como a sus propietarios la única manera expedida de hacer la redistribución del ingreso, el otro es la estatización de las empresas.

Las contrapropuestas parlamentarias de la oposición al Gobierno ya deberían ser las propuestas programáticas de las izquierdas: el PS, el PC, con aquellos de la DC, PR y el PPD que quieran acompañarlas, y el Frente Amplio, también aquí algunos se pueden bajar, propuestas programáticas con vistas a las próximas elecciones municipales, regionales parlamentarias y presidenciales. La responsabilidad de quienes en las pasadas elecciones no votaron por Piñera, que es la mayoría en el parlamento, es ir construyendo desde ya y en cada momento político, en cada lucha reivindicativa, en cada debate legislativo, en cada paro, etc., con las y los chilenos el programa del triunfo para el año 2022.

El próximo 8 de mayo será el paro nacional y mundial de las mujeres. La Ministra Pla, Ministra de la Mujer, se manifiesta en contra de ese paro por considerarlo “político”, es decir izquierdista, no de género, pero el hecho estructural es que si bien las mujeres ya son el 42% de la fuerza laboral en el mercado -como bien sabemos no se consideran sus trabajos no pagados de cuidados a su familia y allegados, solo dedicadas a la reproducción de la vida-, sin embargo, ellas son el 54% de los pobres y reciben pensiones un 48% más bajas que los hombres, es decir, se les niega su reconocimiento a la creación de valor, estas discriminaciones no son debido a falencias en sus habilidades y aptitudes, a incapacidades subjetivas del agente individual, en los hechos están ingresando más mujeres que hombres a la universidad, sino que a la discriminación estructural que padecen por su sola condición de mujeres. En fin, en promedio los salarios de las mujeres son un 25% menores que aquellos que perciben los hombres. Por su parte,  el Partido Socialista, declarado partido feminista no incluye entre sus propuestas programáticas la lucha por el derecho al aborto libre, por la sola voluntad de la mujer. Por estas y otras discriminaciones las mujeres van a paro el 8 de marzo.  

*el autor es militante del Núcleo Valparaíso Socialista, Izquierda Socialista del PS y miembro del equipo editorial de El Porteño