Robert Desnos: A la misteriosa

Tanto soñé contigo que pierdes tu realidad.
¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo y besar sobre esa boca
el nacimiento de la voz que quiero?

Tanto soñé contigo que mis brazos habituados a cruzarse sobre mi pecho abrazan tu sombra, 
quizá ya no podrían adaptarse al contorno de tu cuerpo.

Y frente a la existencia real de aquello que me obsesiona y me gobierna desde hace 
días y años seguramente me transformaré en sombra.

Oh balances sentimentales.
Tanto soñé contigo que seguramente ya no podré despertar. Duermo de pie, con mi 
cuerpo que se ofrece a todas las apariencias de la vida y del amor y tú, la única 
que cuenta ahora para mí, más difícil me resultará tocar tu frente y tus labios que los primeros labios y la primera frente que encuentre.

Tanto soñé contigo, tanto caminé, hablé, me tendí al lado de tu sombra y de tu 
fantasma que ya no me resta sino ser fantasma entre los fantasmas, y cien veces
más sombra que la sombra que siempre pasea alegremente por el cuadrante solar de tu vida.