Raúl Zurita, Urgente!!! Las tres órdenes del día: FUERA EL IMPERIALISMO DE VENEZUELA

1.- FUERA EL IMPERIALISMO DE VENEZUELA!

2.- FUERA EL IMPERIALISMO DE VENEZUELA!

3.- FUERA EL IMPERIALISMO DE VENEZUELA!

Nadie se puede desentender de la feroz agresión que el imperialismo norteamericano, así, con la terrible vigencia de esas viejas y grandes palabras, está llevando contra la república bolivariana de Venezuela. El guión ha sido cuidadosamente urdido y tiene incluso un nombre: es el guión Chile y la escena vuelve a repetirse, pero no como farsa como afirmaba Marx, sino como doble tragedia, como una tragedia que por sabida sobrepasa a la tragedia. Los Estados Unidos están repitiendo hoy en Venezuela exactamente lo que hizo en Chile en 1973, con la pavorosa salvedad que, de lograr su objetivo: exterminar el chavismo y apoderarse impunemente de la reserva de petróleo más grande del mundo, las consecuencias serán incluso más horrorosas, más bárbaras, más asesinas, que las consecuencias que tuvo para nuestro país la implantación de la dictadura, porque sólo el pueblo venezolano puede determinar el precio que está dispuesto a pagar por su dignidad, por su independencia, por su derecho a tener voz, sólo a partir de ese reconocimiento básico se podrá juzgar a Maduro. El imperialismo ha decretado su muerte como se la decretó a José Martí, a Augusto César Sandino, al Ché Guevara, a Salvador Allende, pero no es el imperialismo, sino el pueblo venezolano quien debe decidir si está con él, si le mantiene el apoyo que masivamente le otorgó en las últimas elecciones presidenciales.

Nadie, y hablo de la izquierda latinoamericana, puede hoy restarse al viejo grito de “yanky go home” y debemos gritarlo repitiendo la feroz actualidad de las viejas consignas “Trump, go home” porque ellas han y siguen concentrando lo más noble y esperanzado de nuestras vidas, su ansiedad de vientos, su necesidad de luchas y auroras, su adhesión a las muchedumbres que buscan el mar.

Volver a la verdad de las viejas rotundas palabras y gritemos por Venezuela y por todos los trabajadores y trabajadoras de la tierra, que somos anti-imperialistas, que creemos en la democracia con apellidos, aquella democracia que se construye a partir de la voz de las mujeres, de las pobladoras, de todos los pobres y marginados, de los desposeídos, de los trabajadores y de las trabajadoras, de los cesantes, de los jubilados con sus pensiones míseras, de los enfermos, para arrasar con las lacras de la explotación, y levantar como lo vio el joven Rimbaud, la voz infinita y libre de la humanidad entera, esa humanidad se juega hoy, y se juega en todos los rincones de la tierra. Venezuela es hoy en nombre de todos los rincones de la tierra.

(tomado de AND Noticias)