Fuera yanquis de Venezuela: por la defensa incondicional del pueblo venezolano

por El Porteño

Vivimos horas decisivas. EEUU prepara la invasión de Venezuela y se dispone a derrocar al Gobierno de Maduro y a ahogar en un baño de sangre al pueblo venezolano. No hay medias tintas: o se está con el imperio norteamericano, con su bloqueo y política intervencionista o se está con el pueblo venezolano y su libertad para autodeterminarse.

El gobierno de Maduro no es el gobierno de los trabajadores venezolanos, pero es el gobierno de Venezuela que reconocemos, un gobierno democrático burgués, bonapartista y nacionalista,  no una dictadura genocida como pretenden los escribas del gran capital. 

Si hoy día Venezuela, se encuentra bajo un feroz bloqueo económico por parte de EEUU, la reciente determinación de romper relaciones diplomáticas adoptada por Maduro va en el sentido correcto, pero debe proyectarse más allá y disponerse a la ruptura económica y la expropiación de todo capital de origen norteamericano. Si Maduro adopta estas medidas ganará autoridad frente a los trabajadores y desarrollará una efectiva política antiimperialista que le permitirá tomar la contraofensiva, encarcelar a Guaidó y aplastar a los golpistas.

Por su parte, la oposición burguesa del MUD, parapetada en la Asamblea Nacional y encabezada hoy por el títere de los gringos, Juan Guaidó, es precisamente la que pretende acabar con la beligerancia del chavismo, instaurando una dictadura militar que asegure el 60% del petróleo que consume hoy EEUU y ponga bajo dominio de las multinacionales las más grandes reservas de crudo del mundo. 

El Gobierno de Trump, salido de las alcantarillas del Ku Kux Klan y conducido por un demente senil, expresa la decadencia global del régimen político norteamericano cuyo interés en Venezuela en ningún caso son la preservación de la democracia y la defensa de los DDHH. El Gobierno del Muro con México, el de la xenofobia que deja morir niños en campos de concentración separados de sus padres, el régimen que mantiene por décadas a presos políticos en Guantánamo sin someterlos siquiera a ninguna forma de juicio, esa brutal dictadura que está en guerra con los trabajadores norteamericanos y de todo el mundo, pretende resolver su crisis terminal asestando un golpe militar sobre América Latina.

Porque no es sólo Venezuela la amenazada hoy día. Es el pueblo de América Latina, la patria grande de Bolívar y San Martín, la que se encuentra amenazada. La intervención militar norteamericana promovida por los golpistas pro yanquis venezolanos no sólo importaría la instauración de una dictadura cruenta en Venezuela. Un hecho de estas características -inédito en este siglo en América del Sur- abriría las puertas para la colonización continental a manos de las fuerzas de ocupación imperialistas de imprevisibles y nefastas consecuencias. Quienes reconocen a Guaidó como Presidente “encargado” de ese país son cómplices activos de este atentado a la soberanía de los pueblos de América Latina. Tras Venezuela, caería Cuba, y todo gobierno que no asuma como propios  los intereses de los yanquis.

Nuestra revista, El Porteño, compromete sus esfuerzos en la unidad de todos quienes rechazamos la agresión imperialista y defendemos la autodeterminación del pueblo de Venezuela. No aceptamos ni salidas “militares” ni salidas “políticas” o diplomáticas por arriba. 

La única salida a la crisis en Venezuela vendrá de la capacidad de movilización del pueblo venezolano apoyados en todos los trabajadores y explotados de América Latina.

Derrotar al golpismo y al intervencionismo norteamericanos es una tarea elemental de todas las organizaciones políticas, sociales y de trabajadores. Es una obligación no sólo para los antiimperialistas, sino para los demócratas consecuentes. Y es el compromiso que históricamente ha asumido como propio la izquierda revolucionaria.

Esta lucha comienza en nuestro país combatiendo implacablemente al representante de los intereses imperialistas en Chile, el Gobierno patronal de Piñera, un gobierno indigno que -junto al Grupo de Lima- ha mancillado la independencia política de nuestro país y violentado gravemente el principio de la no intervención y respeto a la autodeterminación de los pueblos, actuando como agente de los intereses imperialistas.

La derrota al imperialismo y a su intervencionismo será, en definitiva compañeros, necesario resultado de la lucha de los trabajadores y explotados de todo el continente. La lucha por la revolución obrera y el socialismo, su única garantía.

Viva Venezuela y los pueblos de América Latina

Viva la unidad latinoamericana y el antiimperialismo

Viva la clase obrera y la revolución socialista

Fuera Yanquis de América Latina