Piñera ataca con reforma laboral: contra los sindicatos y las indemnizaciones de antigüedad

Los ejes del proyecto de reforma laboral del Gobierno de Sebastián Piñera plantean cuatro temas que los empresarios reclamaron de la Reforma Laboral del anterior gobierno de Bachelet. Este nuevo proyecto pretende revisar los llamados servicios mínimos, la validación de los grupos negociadores para la negociación colectiva, la reducción del tope de indemnización por años de entre 4 a 6 meses y por último la flexibilidad laboral horaria.

Una reforma que busca desaparecer la organización sindical

Piñera se está enfrentando a la crisis más profunda desde su llegada a la presidencia, frente a esto busca coartar las fuerzas de los trabajadores y sus métodos históricos de lucha, planteando una reforma que va en desmedro de las organizaciones sindicales.

En este sentido el proyecto busca asegurar el funcionamiento de las empresas durante un proceso de huelga, permitiendo a los empresarios el realizar las adecuaciones necesarias para asegurar su negocio, debilitando el derecho a huelga de los trabajadores.

Así mismo la futura reforma buscará reducir los años de servicios para los nuevos contratos, estableciendo un tope que iría desde los 4 a los 6 años.

Además buscarán flexibilizar el mercado mediante la adaptabilidad laboral mediante la adecuación de las jornadas por hora, manteniendo las 45 horas de trabajo semanal.

Finalmente, el último eje, es la regulación de los grupos negociadores, siguiendo lo resuelto por el Tribunal Constitucional, de manera que quede explicito en la ley.

El rol de las organizaciones sindicales

Bárbara Figueroa, presidenta de la CUT, interpeló al Gobierno cuestionando “¿Quieren un movimiento sindical debilitado para seguir impulsando precarización? ¿Para eso quieren hablar del futuro del trabajo? Si es así, estamos en una contradicción vital”, según expresó la dirigente.”, sin embargo hasta el momento este organismo, que reúne a la mayor cantidad de trabajadores a nivel naciona,l aún no se pronuncia respecto a cómo van a enfrentar estas medidas del Gobierno. El rol que jugó la CUT en el paro portuario fue prácticamente nulo, pero la fuerza de los portuarios y su organización demostraron cómo se debe salir a golpear a los empresarios y al Gobierno.

Una perspectiva por la que luchar

Ante esta situación cada vez son más los trabajadores que ya están entendiendo con más claridad la necesidad de organizarse y enfrentar a los empresarios. Las crisis económicas no tienen porqué transformarse en pesares para su vidas, es en este sentido que demandas como la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial tiene que ser una de las luchas centrales para los trabajadores. Para enfrentar la precariedad a la que nos condenan tenemos que impulsar la lucha por un salario mínimo de $450.000 pesos, que nos permita acceder a la canasta básica familiar.

Si organizaciones sindicales, como la CUT, tomasen estas demandas en sus manos y realizaran un enorme llamado a impulsarlas podríamos hacerle frente al proyecto del gobierno.

Tomado de Izquierda Diario