Argentina: llamamiento a las organizaciones y militantes de la izquierda revolucionaria frente a las elecciones en Santa Fe

de Socialismo Revolucionario

La sublevación de los chalecos amarillos no solo atrae la mirada del mundo, sino también de quienes tratamos de remover las bases capitalistas de la sociedad. Con sus contradicciones, limites e interrogantes ponen a la orden del día la lucha contra el capitalismo y sus consecuencias. También vale la pena señalar que hace algunos meses el centro de nuestras miradas estuvieron puestas en Brasil,  donde el proto fascista Bolsonaro logro una impresionante cantidad de votos que lo convirtieron en presidente, después  de 12 años del gobierno “progresista” del PT. Gobierno que funcionó sistemáticamente como un chaleco de fuerza hacia los trabajadores, llevando las mismas políticas capitalistas, a un ritmo acompasado por la política de conciliación de clases. En menor medida, podemos observar que la asunción de López Obrador en México ha despertado nuevas ilusiones en un amplio sector que se dice“progresista”. 

Cada uno de estos sucesos de la lucha de clases (entre otros) deben poner a la orden del día la reflexión y la acción de los socialistas revolucionarios. Procesos con historia reciente e histórica, demuestran que el final de la lucha de la lucha de clases, tan pregonada en algún momento, no ha sido otra cosa que una falaz mentira de los escribas del capitalismo. 

También nos plantean  desafíos de analizar y responder a estos procesos, en el marco de una ofensiva brutal mundial del capitalismo-imperialismos de toda especie contra los trabajadores y las masas populares asentados en sus crisis recurrentes y en la falta de alternativas anticapitalistas producto (entre otras cosas) del derrumbe de los “socialismos reales”  liderados por el estalinismo. 

Advertimos que este escenario mundial y su correlato nacional solo podrá ser abordado a partir de un proceso de amplio debate democrático entre nuestras fuerzas apostando a un rearme programático y político que sirva en primera y última instancia a la acción política e ideológica en el movimiento de masas. 

Como pequeños grupos y/o militantes aislados buscamos aportar desde nuestros modestos espacios, apelando a superar el sectarismo y la fragmentación existente en nuestras filas, proceso del cual, conscientemente,  somos parte. 

En nuestro país esta ofensiva capitalista es llevada adelante por el gobierno de Macri, en una ofensiva nunca vista, tanto en el terreno económico social como de ataque a las libertades democráticas. No es el objeto de esta nota hacer un exhaustivo análisis sobre esta cuestión. Solo señalar que es evidente el GRAN ACUERDO  de todos las organizaciones del régimen (partidos, sindicatos, intelectuales y demás yerbas) en evitar cualquier lucha y estallido y enchalecar todos los procesos en el las elecciones  del 2019. Para ello no solo desalientan las luchas sino que se apoyan en la profunda confusión política para sostener a todas las instituciones del régimen  (gobernaciones, intendencias, órganos legislativos y el poder judicial). 

En este escenario es que apostamos a que los trabajadores y el pueblo tomemos en nuestras manos la lucha, siguiendo el ejemplo de los chalecos amarillos franceses de auto organización y autodeterminación de nuestras acciones. 

LAS ELECCIONES DEL 2019 Y LA POLITICA DE LOS SOCIALISTAS REVOLUCIONARIOS.

En este marco es necesario impulsar unitariamente la pelea contra el gobierno de Macri incluso desarrollando la política de unidad de acción con corrientes con las cuales diferimos radicalmente. Pero al calor de la misma  levantar una clara alternativa obrera, socialista y revolucionaria. Es en este marco que debemos desde ya abrir una discusión sobre la intervención electoral, que priorice la unidad de los revolucionarios como un avance en ese sentido. La realidad nos pone en tiempos perentorios discutir estas cuestiones en Santa Fe. Como Uds.sabrán como parte del circo electoral armado por los partidos burgueses en función de sostener su dominio habrá desdoblamiento de elecciones nacionales y provinciales. En el caso de nuestra provincia, la presentación de listas vencerá a fines de febrero, las PASO en abril y se votará en junio del año próximo. 

Eso implica desde ya políticas y pasos concretos al respecto. En este sentido, es interesante recordar las políticas de la III Internacional al respecto: La participación en las campañas electorales y la propaganda revolucionaria desde la tribuna parlamentaria tienen una significación particular para la conquista política de los medios obreros ..”y másaún: “La campaña electoral debe ser llevada a cabo no en el sentido de la obtención del máximo de mandatos parlamentarios sino en el de la movilización de las masas bajo las consignas de la revolución proletaria”.

Es en este sentido que queremos compartir nuestra reflexión al respecto y proponer una serie de medidas concretas.

 La “particularidad” del escenario santafesinonos muestra una pelea electoral entre distintos bloques patronales: por un lado el oficialismo, el del Gobierno sojero y antipopular del Frente Progresista. Por otro, el peronismo y sus aliados, empeñados en mostrarse “viables y capitalistas serios y responsables”, y pretendiendo una difícil “unidad” (difícil de digerir para sus honestos militantes), entre los burócratas sindicales, los senadores feudales, y personajes que van desde Perotti hasta la “progresista” Bielsa. Y en tercer lugar el Frente Cambiemos (no sólo el PRO, sino la mayor parte del radicalismo provincial), que buscará, en pelea con los otros dos sectores, el voto de derecha y conservador, cabalgando inclusive con la posible “bolsonarización” del electorado.

La otra particularidades la existencia de un sector que desde la óptica de la conciliación de clases y la defensa a rajatablas de la institucionalidad del régimen patronal, intentará posar como la “izquierda” del sistema, detrás del Frente Social y Popular, con la figura de Del Frade, mas sus aliados del PTP, Patria Grande, Giustiniani y seguramente con el aporte  de Ciudad Futura. Por su propia concepción programática oportunista, no es descartable que total o parcialmente, este bloque concrete alguna alianza electoral con sectores del peronismo.Una vez más, la unidad de acción que podemos construir con la militancia que sigue a este bloque en los distintos frentes donde nos encontramos,nos obliga a ser claros en la delimitación ideológica y programática que tenemos con el reformismo. 

Frente a este panorama creemos indispensable que la izquierda revolucionaria plantee un frente de total unidad para enfrentar a los bloques patronales y marcar una alternativa de independencia política. Si bien consideramos que el FIT es un paso desde el punto de vista electoral, no podemos menos que señalar que es insuficiente para dar una respuesta a este desafío. 

En este sentido, no solo hacemos un llamado a la fuerzas del FIT sino a las decenas de agrupaciones que se reivindican socialistas y revolucionarias y sobre todo a los centenares de militantes, a poner el hombro en esta perspectiva. 

Consideramos que la diferenciación con las corrientes señaladas pasan por un claro programa de intervención, pero requiere también de una metodología que nos oponga por el vértice a las rosca política de los partidos patronales e incluso la oposición a dirimir candidaturas en el mecanismo engañoso y de aparato, de las PASO, como lamentablemente, se hizo cuando la disputa presidencial entre Jorge Altamira y Nicolás Del Caño. 

Es por eso que proponemos desde ya mismo el llamamiento a asambleas, plenarios, reuniones y distintos mecanismos que permitan la participación de amplios sectores de militantes y activistas para debatir un claro programa de independencia de clase y obviamente postular y seleccionar a los mejores compañeros que lo expresen, como candidatos. 

Desde ya que estaremos comprometidos a todo pasó que demos en ese sentido. 

POR LA UNIDAD DE LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

POR UN DEBATE Y RESOLUCION DEMOCRATICA EN LA CONSTRUCCION DE ESTA ALTERNATIVA DE INDEPENDENCIA DE CLASE, ANTICAPITALISTA, ANTIREGIMEN Y POR EL SOCIALISMO. 

La imagen de portada corresponde al Cordobazo argentino, de 1969