Carta de esposa de trabajador portuario sobre Paro TPS-Ultraport

Quisiera dar a conocer lo injusto y terrible que está sucediendo con los trabajadores portuarios y el paro que los mantiene movilizados.

Las empresas, TPS y Ultraport, no han querido reunirse con sus trabajadores para buscar una solución a través del diálogo, habiendo tenido la posibilidad de hacerlo en una mesa de diálogo a la que llamó el alcalde Jorge Sharp, donde se presentaron sólo los voceros de los trabajadores eventuales movilizados; han mal utilizado a los dirigentes de los sindicatos de trabajadores contratados de estas empresas, quienes no representan el sentir de sus socios y se han comportado como “voceros” de estas, indicándoles en sus reuniones sólo las solicitudes y requerimientos de ambas empresas.

Han llamado a trabajar y romper el paro a los trabajadores de TPS y Ultraport, arriesgando su integridad (esto tomando en cuenta lo sucedido el segundo día de paro, día sábado, cuando de una forma disruptiva la empresa TPS ingresó a trabajadores),formando cuadrillas con altos mandos de la empresasin informar a los trabajadores, contratando buses para que los pasen a buscar a sus domicilios y llevarlos a su trabajo, amedrentándolos con su seguridad laboral, indicándoles que “si no quieren trabajar, se queden en sus casas, pero que se atengan a las consecuencias”; lo anterior tomando en cuenta que los trabajadores contratados perciben la mayor parte de su sueldo en base a los turnos trabajados, negándoles soluciones a través del diálogo por los días de paralización.

¿Qué se saca de este movimiento? que las empresas y sus altos cargos buscan “enfrentar como perros” a sus trabajadores desde sus necesidades para dar término a la movilización, sin mirar todo lo que hay detrás. Les hablan a sus trabajadores sobre sentirse familia, sobre sentir el sentido de pertenencia a su empresa, pero en el momento en que ellos necesitan de su respaldo en la seguridad laboral y económica, solo piensan en sus bolsillos, sin importarles lo que pueda ocurrir, sin preocuparles que quieren enfrentar a compañeros de infinidad de turnos extenuantes y muchos otros son padres, madres, hermanos e hijos.