Argentina: debate sobre un partido de los trabajadores

por Daniel Logotetti //

La publicación del llamamiento del PTS a constituir un  partido de trabajadores a sus socios del FIT y a todos los sectores de lucha, partidos o grupos (como Trabajadores en Lucha) me parece oportuno para empezar a debatirlo.

En primer lugar poner en evidencia la proximidad de las elecciones de 2019 y prepararnos para intervenir claramente por las candidaturas independientes.

Compañeros, las elecciones están a la vuelta de la esquina. Las tenemos al alcance de la mano y se ve claramente en el comportamiento y las actitudes del gobierno y los partidos de la burguesía.

Dicho esto en medio de una crisis mundial del capitalismo, que no supera la crisis del 2008 , del Lemman Brothers, de los créditos hipotecarios en los EEUU y en España, de la crisis de la deuda en Grecia, de la crisis económica y política en Brasil para no irnos tan lejos y de la brutal crisis de Argentina con niveles records de desocupación, brutal transferencia del ingreso obrero a manos de los capitalistas (devaluación),  uno podría decir leyendo esto que peca de oportunismo.

El Lemman, hasta entonces desconocido para nosotros, era un gran conglomerado financiero de 26.000 empleados y 700 mil millones de dólares en activos, quiebra el 15 de setiembre de 2008, desatando la crisis en el mundo y que aún no se cierra.

El gobierno de Cristina no supera la crisis y la patea para adelante con una serie de medidas incluída la devaluación de Kicilof, el “cepo”  y acelerando la entrega del patrimonio como los acuerdos con Chevron en Vaca Muerta o los acuerdos con la Barrik.

A diez años de ese acontecimiento la burguesía Argentina se vió obligada a tomar personalmente en sus manos la dirección política del Estado.  Macri, con sus amigos empresarios, intentan resolver la crisis con devaluaciones, transferencias extraordinarias del ingreso a favor de las patronales, aumento indiscriminado de los servicios públicos, topes en las paritarias, desocupación, inflación y carestía,  reducción de apoyos sociales, reduciendo a su mínima expresión las partidas presupuestarias para Salud y Educación, limitando las pensiones y todo “gasto” que pueda beneficiar a los trabajadores. Esto sostenido por una agresiva presencia de los aparatos represivos que una y otra vez se cobran la vida de luchadores (Santiago, Nahuel) y del encarcelamiento de Daniel Ruiz, el procesamiento de Arakaki y Ponce, la persecución de Sebastián Romero y la extradición de Jones Huala entre otros casos.

La corrupción que ellos mismos promovieron como empresarios, los llevó a la necesidad de hacerse cargo.

Los juicios contra Cristina, los cuadernos, la obra pública, la cartelización, deberían ser también contra el estado burgués en su conjunto y toda su politiquería. Hay que sentar en el “banquillo de los acusados” también al gobierno actual, la justicia, el congreso y las legislaturas, los funcionarios de la administración y las fuerzas represivas.

La consigna de “asamblea constituyente, o asamblea nacional” con la idea de que las masas, los trabajadores en su conjunto, tengan una herramienta de intervención política de fondo, puede tomar sentido.

En ese sentido estas consignas impulsadas  por los partidos del FIT, como la Asamblea Constituyente,  es que cobran fuerza, no en el sentido de su posible realización en lo inmediato, si no por poner en evidencia con su propaganda  que el problema no esta circunscripto a Macri o Cristina sino al Estado en su conjunto.

También tenemos que tener en cuenta que el rumbo de afianzamiento de gobiernos neoliberales, construyendo una nueva hegemonía burguesa antiobrera en la región, con los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay entre otros, puede dar un salto importante en su consolidación con la elección de Bolsonaro en Brasil.

Un frente político de las organizaciones sociales paras las elecciones de 2019, se lanzó en Ferro el 5 de junio de este año.

Los llamados “cayetanos” a la cabeza (aliados del Papa Francisco),  los maoístas de la CCC, los  ex macristas de Libres del Sur, el Ctep de Juan Grabois (el amigo del papa), el Movimiento Evita del Chino Navarro y Emilio Pérsico y un conjunto de organizaciones sociales y políticas,  que lo apoyan,  encabezan este gran frente pro-patronal.

La presencia de columnas del FOL – Venceremos en declaraciones y marchas en Mendoza y en el país, acompañando a “los cayetanos”, nos llamó poderosamente la atención.

A los compas de FOL-Venceremos los tenemos en la Feria y en la Casita, comparten lugares comunes de militancia con nosotros, no es un bloque impenetrable y hemos recorrido experiencias comunes. Me parece que deberíamos darnos un debate con ellos sobre el destino que tendrán sus agrupamientos.

Este frente político va detrás de una candidatura peronista anti-Macri, una unidad siempre reclamada que desemboca en el sostenimiento del actual régimen político.

Este realineamiento se ve en todos lados.  En el frente gremial de Mendoza está claro el agrupamiento encabezado por la CGT, acompañado claramente por Televisión, metalúrgicos, aguas gaseosas, lecheros, SITEA y tantos otros, con un SUTE en debate.

En el movimiento de los ambientalistas lo vivimos en carne propia en la asamblea de Las Heras, donde participamos varios compañeros de TeL y observamos cómo ese frente político hizo un bloque contra el aborto y a favor de la iglesia católica ante nuestra posición antipatriarcal y por el aborto libre seguro y gratuito. En ese grupo militan el PCR, el Carlos Russo y los católicos quienes se nos opusieron rotundamente.

La formación de esos grandes frentes políticos que desembocan como por un embudo en la candidatura peronista del 2019 es una señal inequívoca del alineamiento patronal de estas corrientes. Confirma algo que es vox-populi :  el kirchnerismo apuesta a una salida electoral y cubre de gobernabilidad al gobierno de Macri. Esto se vé en la conducta de la gobernadora Alicia y otros gobernadores e intendentes peronistas alineados con Cristina, en los senadores apoyando sus medidas, en la CETERA de Baradel que nunca votó un plan de lucha y desgasta al gremio en paros solitarios, o en la CTA que no atina a superar el “cepo” burocrático de la CGT, principal responsable de la situación que vivimos los trabajadores.

La formación de grandes frentes político electorales nos debe hacer reflexionar sobre el momento que estamos viviendo y sobre no quedarnos dormidos e ir pensando y discutiendo una posición de todo nuestro grupo TeL.  Combinar el llamado a la organización y la lucha (asambleas, plenarios, congresos de delegados de base) con una vista en el proceso electoral.

Para el 2019 se observa una brutal polarización entre el macrismo y el kirchnerismo-peronismo, con lo cual las presiones para apoyar candidaturas de compañeros muy luchadores o de corrientes políticas que se presentan como revolucionarias pero que desembocan en el voto patronal, seudo progre, van a ser terribles.

Es por eso que solo el  frente de los sectores de FIT o de los que apuestan a una salida de independencia política de los trabajadores para superar la crisis cobra una importancia descomunal. La constitución de un partido de trabajadores producto de esa unión puede ser un gran paso adelante, pero mas allá de esa alternativa el Frente Único de todas las orgas sociales y políticas que se encaminan en esa dirección, que se constituyan como un frente de lucha que pueda dar lugar a un frente electoral.

El FIT ha sido hasta ahora solo una herramienta electoral. Nunca se proyectó  como un frente de lucha, por los partidos miembros no tomaron la iniciativa. Convertir al FIT en una organización de lucha fue siempre una de nuestras consignas centrales. En las elecciones de 2017 lo intentamos convocando a activistas y grupos para reclamar a los partidos del FIT la convocatoria a plenarios por departamentos para elegir candidatos y votar un programa.

No tuvimos éxito porque el grupo que se presentó Venceremos no estaba de acuerdo con esa posición y negociaba con el FIT las candidaturas, y La Caldera con quienes compartimos una serie de actividades. En una palabra nunca convocó a ningún plenario y los delegados fueron elegidos a dedo. Venceremos consiguió candidaturas consuelo.

En 2015 y con el grupo “Independientes en el FIT” participamos de un plenario “abierto” del PTS, allí hicimos los mismos planteos inclusive una resolución que se votó favorablemente de convocatoria a un plenario abierto del Frente de Izquierda para resolver candidaturas. Además propusimos la unificación en un solo partido de los integrantes de PTS, PO e IS.

Es decir podemos dar fe de que los firmantes del artículo en cuestión no se han comportado como se suponía que se comportasen, de un partido que propone semejante unidad.

Por todo lo dicho, no le creemos al PTS, pero nunca se sabe. En la actual situación de gran polarización, los partidos pueden tomar decisiones que en tiempos normales no tomarían. Tomar en nuestras manos sus “correctas” iniciativas nos pueden abrir caminos de construcción política. Por ejemplo impulsando “comités por la candidatura de tal o cual” “comités por un partido unificado de los trabajadores”,   “Frente Unico por una candidatura independiente”, “comités de base”,etc.

Estas son solo propuestas, esperamos que surja un debate constructivo en vistas a los próximos tiempos.

El sentido que  esta nota tiene está vinculada a la necesidad de abrir un debate en nuestro grupo y en los compas que nos acompañan como trabajadores independientes o de partidos cercanos a nuestras posiciones.

(tomado de la revista la izquierda  mondocina, Laburantes, la pintura de Otto Griebel)