Brasil: ante la convocatoria de Comités Antifascistas y por la defensa de la democracia

de POR- Brasil //

Ante la convocatoria de comités antifascistas y por la defensa de la democracia, por el PT, PCdoB, PSOL, PCB y otras corrientes, el Partido Obrero Revolucionario (POR) se posiciona. Considera necesario crear organizaciones de masas contra el avance de la derecha fascistizante. Los comités son una buena iniciativa de frente único. Pero el POR entiende que no debe vincularse a las elecciones, una vez que sea Bolsonaro, sea Haddad, el próximo gobierno continuará atacando la vida de los explotados. Los comités organizados para recaudar votos terminarán tan pronto como termine las elecciones. Tenemos que poner en pie comités de combate, que sirvan de canal de lucha de los explotados y de la juventud. Terminadas las elecciones, continuarán funcionando y trabajando en el seno de los explotados contra los nuevos ataques que vendrán con absoluta certeza. La vuelta electoral en favor de una candidatura fascistizante es reflejo de un giro de la burguesía. Es contra la ofensiva de la clase capitalista que estamos en lucha.

El POR se empeñará con toda energía a constituir comités de combate por el programa de reivindicaciones de los explotados y por medio de la lucha de clases; se empeñará terminantemente por la edificación de la democracia obrera, que se opone a la democracia burguesa. A continuación, exponemos con más detalle.

1) Las elecciones expresaron la derechización de la burguesía, encarnada en la candidatura fascistizante de Bolsonaro, y en la maciza intervención de las iglesias evangélicas, así como de poderosos grupos económicos.

2) Está colocada la lucha de la clase obrera y de los demás explotados contra el avance de la derecha burguesa fascistizante. Pero no será elegiendo un nuevo gobierno burgués del PT que los explotados enfrentarán las tendencias autoritarias y militaristas de la burguesía. Es necesario tener clara la responsabilidad de los gobiernos del PT, que gobernaron de acuerdo con los intereses generales de los capitalistas, y su vinculación y subordinación a oligarquías regionales, especialmente del Nordeste.

3) En la base del avance de la ultraderecha, se encuentra la profunda crisis económica. Como parte de la crisis estructural del capitalismo mundial, la burguesía está obligada a atender a las exigencias del imperialismo, lo que se ha convertido y se convierte en quiebra de la economía nacional y mayor desnacionalización.

4) Para descargar las brutales consecuencias sobre los hombros de la clase obrera y de los demás oprimidos, la burguesía necesita un gobierno que imponga por la fuerza sus medidas antipopulares y antinacionales. De ahí la derechización de la política burguesa en el último período.

5) El gobierno del PT no sólo permitió a los capitalistas despedir en masa, como aprobó criminalmente una modificación de la ley del seguro de desempleo. La burocracia sindical, a su vez, contribuyó con la implantación de la flexibilización capitalista del trabajo.

6) El golpe de Estado que derribó al gobierno de Rousseff se gestó en esas condiciones. La derecha fascistizante se potenció con el movimiento de clase media y con la parálisis de la clase obrera.

7) El PT y sus aliados se mostraron incapaces de reaccionar, apoyados en la lucha directa del proletariado y de las masas, manteniéndo su contestación en los límites de la propia democracia oligárquica que les corta la cabeza. Se mantuvieron agarrados al espejismo de la democracia abstracta, cuando concretamente eso servía a las fuerzas golpistas.

8) El PT ocultó que se instaló una dictadura civil en el país. En la oposición, se colocó por el objetivo de constituir un nuevo gobierno por la vía de las elecciones, lo que le conferiría “legitimidad” por el sufragio popular. Elecciones conducidas por las mismas instituciones que viabilizaron el golpe. Elecciones completamente antidemocráticas.

9) La huelga del 28 de abril del año pasado fue desmontada por la burocracia sindical. Señaló al gobierno prepuesto que no iría adelante con la lucha nacional huelguista. Lo que dejó las manos libres del Congreso Nacional golpista para aprobar la reforma laboral y la ley de la tercerización.

10) Los escándalos de corrupción no se limitaron al PT. Alcanzó el gobierno usurpador, el PSDB, el PMDB y una gran parte de los parlamentarios. Se tornó inevitable la desintegración del frente partidista golpista, ante la permanencia de la crisis económica, que inviabiliza una mayor unidad burguesa.

11) La población rechazó en su aplastante mayoría al gobierno de Temer. Creció la aversión a los principales partidos de la burguesía. Aumentó el desencanto con el PT. Lo que permitió un gran desplazamiento de la población hacia la candidatura de la ultraderecha. Esta sirvió de desagüe para el antipetismo, en lugar de las candidaturas de los partidos golpistas.

12) La quiebra de la candidatura de Alckmin tuvo en contrapartida la afirmación de la candidatura de Bolsonaro. El imperio de las iglesias evangélicas y una fracción de la burguesía se encargaron de potenciar la candidatura fascistizante.

13) La posibilidad de elección de Bolsonaro es grande. Lo que exige del movimiento obrero, popular y estudiantil se prepara desde ahora para enfrentar al nuevo gobierno con las reivindicaciones, con la estrategia propia de poder de la clase obrera y con los métodos de la lucha de clases.

14) En el caso más improbable de victoria de Haddad, también debemos prepararnos desde ahora, porque se valdrá de la política de conciliación de clases para imponer medidas antipopulares y antinacionales. El candidato petista ya hizo señal en ese sentido, buscando acercarse a sectores burgueses y de los militares, y anunció que hará la reforma de la seguridad social.

15) Por todas estas razones, es un error constituir comités electorales en nombre del enfrentamiento al fascismo y defensa de la democracia abstracta (burguesa por su naturaleza de clase).

16) Se trata de constituir comités de frente único, en torno a un programa de defensa de los empleos, de los salarios y de los derechos laborales, que están siendo destruidos por la reforma laboral y la tercerización. Estos comités vinculados a la clase obrera ya los demás oprimidos crearán las bases para poner en pie un frente único anticapitalista y antiimperialista que servirá para combatir a cualquiera de los dos gobiernos que se eligen y que estarán sometidos a los intereses y dictámenes del capital financiero .

17) Es imprescindible luchar contra la derecha, como expresión de la política burguesa. En otras palabras, los comités deben trabar combate contra los explotadores en general y en particular a su variante fascistizante. La estrategia que guía seguramente la lucha y desarrolla la independencia de los oprimidos es la del gobierno obrero y campesino, producto de la revolución proletaria.