Justicia por Macarena Valdés

El 22 de agosto próximo se cumplen dos años de la muerte de Macarena Valdés, un hecho que la familia, la comunidad mapuche a la que ella pertenece, movimientos sociales en defensa del agua, organizaciones feministas y de derechos humanos, han catalogado como un feminicidio empresarial, y que la justicia, sin investigarlo, sigue afirmando fue un suicidio.

Macarena Valdés, defensora de su territorio, del agua y la semilla, perdió la vida a los 32 años, el 22 de agosto de 2016, en medio de una lucha de su comunidad contra el irregular proyecto de central de pasada –sin evaluación de impacto ambiental ni consulta indígena- la empresa austríaca RP Global, hoy RP Arroyo (financiado por el Banco BICE) en una zona turística. Como afectada, Macarena formaba parte de esta  lucha junto a su esposo, Rubén Collío, Werken (vocero) de su comunidad ubicada en Tranguil, un sector cercano a Liquiñe en la comuna de Panguipulli de la región de LosRíos. Un día antes del hecho, contratistas de RP Global se acercaron a la casa de la señora Mónica Paillamilla , dueña del terreno donde la familia Collío vive, para asegurarle que si Rubén no abandonaba el lugar “algo muy malo podría pasarles”.

Macarena, madre de 4 hijos, de 1, 5, 11 y 14 años, fue encontrada muerta en su casa, donde se encontraba con el menor de sus hijos. La causa de muerte oficialmente registrada fue suicidio, pero la autopsia realizada por el legista Enrique Rocco, fue cuestionada desde el inicio por el reconocido tanatólogo Luis Ravanal. Asimismo, el relato familiar deja en claro que la tesis de suicidio no tiene asidero. Rubén relata que su hijo de 11 años encontró a la madre colgando del techo. Luego llegó él, y vio que la guagua estaba mudada “con un pañal de los buenos, que aguantan una muda de ropa y los carnets de control médico en la cartera, porque Macarena estaba lista para salir.

Además, nos dejó comida preparada, dos presas de pollo y las papas encima de la cocina. Eso no calza. Todo estaba normal…”. No había historial de depresión. Los Collío-Valdés habían dejado Santiago tres años atrás, y eligieron Tranguil para reconectarse con la tierra y criar a sus hijos de una forma diferente.Actualmente, la familia entabló una querella criminal contra quienes sean responsables de la muerte.

Ante la falta de respuesta de la justicia, y el intento de cerrar la causa, la familia apoyada por organizaciones de todo el país, logró que la justicia aceptara la realización de una segunda autopsia, lo que tuvo lugar el 30 de octubre de 2017. El estudio lo llevó a cabo Dr. Ravanal y su equipo técnico, integrado por la doctora Carmen Cerda Aguilar, profesora titular de la Universidad de Chile y directora subrogante del Departamento de Anatomía y Medicina Legal de la Facultad de Medicina de dicha universidad, quien estuvo a cargo del estudio histológico (análisis microscópico de los tejidos para determinar causas de muerte). El análisis del tejido cervical demuestra que no hubo suicidio. Pese al tiempo transcurrido, el Servicio Médico Legal no ha dado a conocer los resultados de los estudios paralelos que hizo en esta nueva diligencia. En tanto, el Fiscal Nacional Jorge Abbott se negó a perseguir la causa de asesinato, desconociendo los resultados de la segunda autopsia, al señalar públicamente en junio de este año, en carta al Comité Coordinador Justicia para Macarena Valdés, que no hay antecedentes nuevos en la causa.

La Comisión de DDHH de Naciones Unidas y el Instituto Nacional de DDHH han tomado conocimiento de estos hechos, que serán nuevamente elevados a consideración de Naciones Unidas este año. Los antecedentes entregados por Rubén Collío apuntan a que en Chile se cometió el 22 de agosto de 2016 un feminicidio empresarial, similar al caso de Berta Cáceres, lideresa feminista defensora de su territorio en Honduras, quien fue asesinada en similares circunstancias y en completa impunidad.

En este contexto, tememos que la muerte de Macarena Valdés, se trate de un montaje criminal para notificar a las comunidades de Panguipulli (donde hay 8 proyectos de centrales hidroeléctricas), y a todas las de la Región de los Ríos, para terminar con la resistencia a la construcción de las centrales allí proyectadas, y abandonar la defensa del agua y de su territorio ancestral. Ante esto la comunidad continúa activa y existe una demanda paralela contra la empresa RP Arroyo por usurpación de su territorio, dado que una parte de la central fue construida pasando sin autorización por el predio de la familia de la señora Julia Quillempan, desviando el río y pasando sobre un cementerio indígena.

Por todos estos hechos, exigimos respuestas de la justicia por el crimen de Macarena. Asimismo, el Servicio Médico Legal debe entregar su informe para el avance de la investigación, y que se hagan todas las diligencias necesarias para esclarecer este asesinato, a partir del nuevo peritaje del Dr. Ravanal y la experta Dra. Carmen Cerda, que está en conocimiento de la comunidad y la familia.

No podemos aceptar que en Chile se repitan los crímenes de odio en contra de mujeres que se opongan a este tipo de proyectos En Latinoamérica “nos están matando”, y  mientras la justicia no trabaje de manera exhaustiva para aclarar los hechos, la impunidad será una herramienta más para que empresas, coludidas con el Estado, sigan asesinando a mujeres que defienden su tierra, y eso, no lo vamos a permitir.

Firman:

Gael Yeomans, Diputada Izquierda Libertaria

Tomás Hirsh, Diputado Partido Humanista

Miguel Crispi, Diputado Revolución Democrática

Juan Ignacio Latorre, Senador Revolución Democrática

Giorgio Jackson, Diputado Revolución Democrática

Catalina Pérez, Diputada Revolución Democrática

Jorge Brito, Diputado Revolución Democrática

Félix González, Diputado Partido Ecologista Verde

Claudia Mix, Diputada Partido Poder

Camila Rojas, Diputada Izquierda Autónoma

Gabriel Boric, Diputado Movimiento Autonomista

Gonzalo Winter, Diputado Movimiento Autonomista

Diego Ibañez, Diputado Movimiento Autonomista

Renato Garín, Diputado Revolución Democrática

Pablo Vidal, Diputado Revolución Democrática

Florcita Alarcón, Diputado Partido Humanista