Organizaciones en alerta por cierre de Chuquicamata, peligran 4500 puestos de trabajo

En la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de la ciudad de Calama; diversas organizaciones sindicales y sociales se dieron cita en una conferencia de prensa que abordó la preocupante situación que afectará a sobre cuatro mil trabajadores de la zona. Todo a propósito del proceso de cierre de la mina Chuquicamata.

En la oportunidad, los dirigentes que dieron la conferencia, entre los cuales se encontraba el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), Manuel Ahumada Letelier, expusieron las distintas problemáticas que presenta el proceso antes señalado. Por una parte se plantea la poca información respecto del proceso mismo de cierre, de como este se está llevando a cabo y especialmente de cómo afectaría a los trabajadores y sus puestos de trabajo.

Los dirigentes señalaron que este proceso afectaría a 1.700 trabajadores propios (de planta), mientras que también a 2.800 trabajadores subcontratados en lo que queda del período 2018-2022. Todos ellos quedarían sin fuente laboral, todos ellos cesantes. La situación es gravísima toda vez que implica dejar en el absoluto desamparo a miles de trabajadores y con ellos a miles de sus familias. “Como si lo anterior no bastara, además de ser evidente; ello iría en directo perjuicio -tanto económico como social- de la misma ciudad de Calama y sus habitantes”, sostuvieron los convocantes.

En la actualidad, Calama es una ciudad que enfrenta una pobreza extrema cercana al 30%. Se estima que Calama, con la situación expuesta, con los despidos o desvinculaciones masivas, perderá el consumo de bienes y servicio equivalente a un poder adquisitivo superior a los $ 2.500 millones mensuales.

Desde la Confederación de Trabajadores del Cobre señalaron que ven “con mucha preocupación lo que está ocurriendo en el norte de nuestro país. El proceso de cierre de la mina Chuquicamata no se está llevando a cabo con la participación de todas las partes involucradas, que más que involucradas se están viendo afectadas. No es posible que un proceso de este tipo implique la cesantía de alrededor de 4.500 trabajadores, trabajadores que no son solos, que además tienen familias y que por extensión -este cierre y su proceso- afectará a la comunidad en su totalidad. Codelco, una empresa estatal, que tiene o que debe tener como principio el interés de la comunidad, está haciendo caso omiso al impacto y verdadero conflicto social que con esto estaría produciendo”.