El mensaje

por Ibán de Rementería //

“Tan linda que se ve y tan dura que es”. Saludo del Presidente Piñera a la Presidenta de la Cámara de Diputados  Maya Fernández Allende

El mensaje es el contenido de un recado que se envía a otro. El popurrí de temas referido en el mensaje del Presidente Piñera supera los noventa, donde hay cinco definidos como los principales: infancia, seguridad ciudadana, salud de calidad, paz en La Araucanía y desarrollo económico y derrota de la pobreza. Pero, los contenidos centrales de ese mensaje son dos: es imperativo volver a la política del dialogo, los acuerdos y los pactos, asimismo, que “Santiago es Chile”.

La política del diálogo, los acuerdos y los pactos es el binominalismo, que ya no será electoral sino que político e impuesto a como dé lugar y por todos los medios, pues el Gobierno está en minoría en ambas cámaras del Congreso. El argumento histórico es impecable: desde el retorno a la democracia y durante todo el período de la Concertación, incluido el propio primer gobierno de Piñera, el país creció infaliblemente constituyéndose en  ejemplo para la región y el mundo, hasta que en el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet, el de la Nueva Mayoría,  se rompió ese pacto histórico con reformas  tributarias, laborales y educacionales, por modestas que estas fueran, así como satisfaciendo demandas tan sentidas por la “ otra mitad del mundo” como el aborto en tres causales,  esto es lo que se conoce comunicacionalmente como la política de la “retroexcavadora”, todo  lo cual habría hecho caer inexorablemente el crecimiento económico.

Que Santiago es Chile no necesita mayores explicaciones, aquí está el mayor mercado, la mayor cantidad de consumidores y la mayoría de los electores, el resto del país es la frontera donde se va extraer recursos naturales, agua, energía, alimentos, pasar vacaciones o el fin de semana, botar las basuras y los desechos, etc.

El contenido del mensaje coloquial y ramplón del Presidente de la República a la Presidenta de la Cámara de Diputados no tan solo contiene el patriarcalismo irredento de su emisor, además anuncia la disposición belicosa del Ejecutivo ante cualquier resistencia del Parlamento, que es lo que hizo la diputada Amaya Fernández Allende al no aceptar participar en la comisiones presidenciales, reclamando que era el Parlamento donde está representada toda la nación el lugar para recibir las propuesta del Gobierno, conocerlas, debatirlas, modificarlas y aprobarlas o rechazarlas.

Es por este conflicto político central que el Presidente creó las comisiones temáticas, veamos sucintamente sus propósitos. En infancia y seguridad ciudadana, a no dudarlo del trato que demos a niños y jóvenes tendremos la seguridad ciudadana que nos merecemos: los niños serán rigurosamente vigilados y los adolescentes estrictamente  castigados, según recomendaciones de Paz Ciudadana y otras instituciones privadas que se atribuyen la representación de la sociedad civil. De calidad de la salud nada se dijo, pero a no dudarlo a la salud pública se la hará depender de la mayor privatización de sus prestaciones con financiamiento público, pues lo pobres no tienen plata para pagar una salud de ricos, el modelo a mirar es el del SENAME y sus conocidos resultados. La paz es la finalidad de la guerra decían los antiguos, la guerra al terrorismo es el instrumento para convertir el sabotaje de resistencia – contra las cosas o la propiedad- de algunas facciones de las comunidades originarias negadas en sus derechos y autodeterminación identitaria, hasta llevarlas a la trampa de las conductas terroristas –el uso de la máxima violencia letal en contra de población inerme- que deslegitime sus auténticas demandas por los derechos culturales ancestrales, incluidos sus derechos comunitarios a la tierra y al conjunto de la naturaleza de su territorio.  El compromiso implícito del Gobierno en la Araucanía es la militarización del conflicto.

En cuanto al desarrollo económico y derrota de la pobreza, en cualquier caso el propósito de la política en general y de este  Gobierno en particular es el crecimiento económico, solo el logro de esta finalidad asegura el desarrollo y salir de la pobreza, convertir al país en uno desarrollado, todo lo  el cual tendría dos impedimentos: la reforma laboral y la reforma tributaria –aquí se da por regalado la conservación del impuesta del 27% a las grandes empresas y ahí vamos viendo con los impuestos a la “grandes” personas. Dado que estos impedimentos son legales, por lo tanto sólo el Parlamento puede  cambiarlos, por lo mismo para el Gobierno la política será cada vez más extraparlamentaria, más ideológica y mediática. Pues bien, la derecha controla casi la totalidad de los medios de comunicación escritos, radio difusión y televisión. Aquí las oposiciones tienen muy estrecho margen de maniobra, sólo las movilizaciones masivas, las campañas concretas, las redes sociales, la participación social, las expresiones culturales serán los ámbitos propios de ejercer la oposición creativa.

(el autor milita en el Núcleo de Valparaíso Socialista, Izquierda Socialista del PS)