Editorial: VIVA EL 1º DE MAYO, LOS TRABAJADORES Y EL SOCIALISMO

¡Adelante con valor! El conflicto ha comenzado. Un ejército de trabajadores asalariados está desocupado. El capitalismo esconde sus garras de tigre detrás de las murallas del orden. Obreros, que vuestra consigna sea: ¡No al compromiso! ¡Cobardes a la retaguardia! ¡Hombres al frente!”

Con estas palabras preparaba August Spies la huelga del Primero de Mayo en Chicago en las páginas del periódico Arbeiter Zeitung. Nada hacía suponer a Spies que aquella jornada iba a pasar a la historia del movimiento obrero mundial por todo lo que conllevó. La reivindicación de las ocho horas de trabajo era el eje fundamental de aquella huelga en 1886.

Con esa huelga se abrió un proceso de luchas que culminó en derrota para los trabajadores. Así las cosas, el 11 de noviembre de 1887 se ejecutaba la sentencia contra los condenados a muerte. Spies, Parsons, Fischer y Engel fueron ahorcados. Lingg se suicidó el día anterior, otros acusados penaron en las cárceles durante varios años. En la memoria quedan los discursos que los acusados dieron en tribunal. Su defensa de inocencia y la defensa de sus ideas.

Fueron ejecutados por ser anarquistas y socialistas. Camino a patíbulo los acusados siguieron dando vivas a la anarquía, el socialismo y a la clase obrera. Cantaron La Marsellesa, entonces himno revolucionario por excelencia. La inocencia de los acusados era manifiesta. Era el origen de la guerra sucia contra el movimiento obrero.

Aun así para el movimiento obrero internacional la fecha del Primero de Mayo se convirtió en un día de conmemoración para recordar a los “Mártires de Chicago” y para reivindicar la jornada de ocho horas de trabajo.

En nuestro país la conmemoración de la gesta de Chicago ha formado parte desde hace más de cien años de lo más noble de las tradiciones del movimiento obrero. Aunque los amarillos y apatronados han pretendido transformarlo en la fiesta del trabajo y la conciliación de clases, ni aún la dictadura pinochetista logró acabar con las concentraciones que en todo el país convocan al activismo obrero y de izquierda para reivindicar a la clase obrera.

El día de hoy no es una excepción. El 2017 pasará a la historia porque rubrica un período de lucha proletaria que anuncia mayores enfrentamientos. Durante este año las utilidades de los grupos económicos, AFP e instituciones financieras, han superado el 30% de utilidades. En un sentido general las ganancias acumuladas se acercan a las utilidades del negocio del narcotráfico, trata de blancas y armamento. En pocos lugares en el mundo los negocios resultan tan rentables como en Chile y ello se debe a la disciplina fiscal y a la obsecuencia del régimen, del gobierno y de los partidos que toman decisiones (Chile Vamos y Nueva Mayoría), los que, que postrados de rodillas ante el amo imperial, se empeñan en calificar de democrática y racional la brutal superexplotación a la que millones de trabajadores son sometidos, en beneficio de la gran propiedad privada de los medios de producción.

La clase obrera viene desplegando huelgas y movilizaciones que ponen en entredicho la sacrosanta gobernabilidad patronal. Ante estas movilizaciones, las reformas efectuadas por Bachelet no son sino un impotente gesto de contener el movimiento para someterlo. Al elevar los requisitos para construir organizaciones en pequeñas empresas y al sostener la proscripción de la negociación por rama de producción, la pomposa Reforma Laboral de los patrones, impulsada por la Nueva Mayoría, lo que persigue es impedir el desarrollo del movimiento obrero y de masas y contener su proyección política.

En este escenario el Movimiento No + AFP, constituye la cúspide del accionar de los trabajadores tanto por su masividad como por sus objetivos, y pone en entredicho a los pulpos monopólico-financieros que disponen de centenares de millones de dólares que usurpan adicionalmente a los trabajadores. La miseria y la superexplotación a la que millones de trabajadores son sometidos en Chile, constituyen lo esencial del régimen y la base sobre la que se sustenta la institucionalidad burguesa.

Pretenden distraernos con la parafernalia electoral, haciendo creer que sólo a través de las instituciones y legalidad patronal podrá expresarse la democracia.

Compañeros: no serán los patrones de la Derecha, ni de los escombros de aquello que fue la Concertación y la Nueva Mayoría, de donde provendrán las respuestas a nuestras luchas. Piñera y sus gorilas por un lado, o Goic, Guillier y cía, aún con la comparsa del PS y el PC, no hacen sino expresar los intereses de la minoría explotadora y el imperialismo. Estos infelices nos convocan a sumirnos en la miseria y a celebrar las migajas que por la vía de las reformas nos puedan entregar.

Nada podemos esperar de la legalidad e institucionalidad burguesa. Sólo a través de la movilización y la acción directa, de la autoorganización y de nuestro propio e independiente accionar político habremos de avanzar a nuevos escenarios.

El debate en la izquierda en general, Frente Amplio y otros, es el de la estrategia. Hacia dónde debemos dirigir nuestra lucha y nuestra organización. No podemos perdernos nuevamente, hay que levantar las banderas de la revolución obrera, del socialismo. Sólo expropiando a la burguesía y derrotando al imperialismo habremos puesto fin al neoliberalismo y a aquello que llaman el duopolio. Es urgente poner fin a la dictadura del capital –neoliberalismo- e instaurar una verdadera república democrática, una república obrera asentada en los órganos de poder de los explotados en lucha.

Es imprescindible recuperar los sindicatos, a la CUT y a todos los organismos propios de los trabajadores y ponerlos al servicio de la mayoría explotada. Los burócratas de la CUT, del PC y el PS, quienes usurpan el nombre de los trabajadores y actúan en defensa de los intereses del régimen, pretenden hacernos creer que a través de la conciliación, a través de los acuerdos con nuestros enemigos de clase abriremos paso a la democracia. Mienten. Mienten desde hace décadas y no pretenden con ello otra cosa que preservar el orden social de los explotadores.

Desde las páginas de El Porteño, revista de la izquierda revolucionaria de Valparaíso, convocamos al activismo de izquierda a plegarse a la lucha de los explotados por la educación, salud y vivienda gratuitas, por un sistema previsional solidario, por la plena libertad sindical, el derecho a negociación colectiva y huelga por rama de producción. Los llamamos a la lucha por la recuperación de nuestras riquezas naturales, a reconstruir nuestras propias organizaciones de base y a organizarnos desde ahora no para juntar votos, llamamos a organizarnos para movilizarnos y desde ahí dar respuesta a los grandes problemas nacionales. El desafío es dar cuerpo a las luchas en curso y proyectarlas como un gran paro nacional con ocupación de lugares de  trabajo y estudio.

Por nuestras venas corre la sangre de los mártires de Chicago y de todos aquellos que han caído en la lucha por la emancipación de los trabajadores. Este 1º de mayo reivindicamos esta tradición porque el futuro es nuestro y lo haremos en las calles y avenidas de chile. Viva la clase obrera, muerte al capital, viva la lucha por la revolución socialista.

EP

También te podría gustar...